EL PAIS › LA RELACION ENTRE LA ULTIMA DICTADURA Y EL GOBIERNO ESPAñOL DE LA TRANSICION
Respaldos y acuerdos comerciales
El diario español Público aseguró que “los archivos demuestran que el rey Juan Carlos fue el encargado de facilitar los acuerdos†entre el gobierno de Adolfo Suárez y los dictadores argentinos. Promesas a banqueros, medallas y apoyos mutuos.
La última dictadura cÃvico-militar, el gobierno español de Adolfo Suárez y la monarquÃa de Juan Carlos I mantuvieron excelentes relaciones durante los años en los que en la Argentina reinó el terrorismo de Estado. Una baterÃa de documentos confidenciales difundidos ayer por la prensa española asà lo certifican: los genocidas argentinos lograron entablar con España no sólo “lazos de amistadâ€, que incluyeron intercambio de medallas, felicitaciones y apoyos en negociaciones internacionales –en trámites crediticios o conflictos territoriales–, sino también cerrar acuerdos comerciales y financieros por cientos de millones de dólares.
La información fue difundida por el periodista Danilo AlbÃn en el periódico español Público. “Los acuerdos comerciales de 1976 son un claro ejemplo de las excelentes relaciones que existÃan entre ambos paÃsesâ€, analizó en diálogo con Página/12.
AlbÃn aseguró en Público que “los archivos demuestran que el rey Juan Carlos fue el encargado de facilitar los acuerdos entre la España de la transición –Suárez fue el primer presidente tras la larga y sangrienta dictadura de Francisco Franco– y la Argentina de los vuelos de la muerteâ€. Según el periodista, el monarca se reunió con el embajador de la Primera Junta Militar en Madrid, Leandro Enrique Anaya, el 1º de julio de 1976, a quien le prometió que el ministro de EconomÃa de la dictadura José Alfredo MartÃnez de Hoz “tendrÃa la mejor acogida y disposición de banqueros, inversores e industriales, para concurrir al encauzamiento y solución de los problemas que pudieran plantearse y/o proponerse†durante su visita a la tierra europea. Cuatro dÃas después, España mostraba la primera carta: retomaba la compra de carne argentina con una partida que a la Argentina le significó 3,8 millones de dólares.
MartÃnez de Hoz llegó tan sólo unas semanas después: en 48 horas “pudo moverse con total libertad por los despachos más importantes e influyentes del paÃsâ€, valora Público. Además de ver al rey, MartÃnez de Hoz prometió a varios banqueros, como el titular del Banco de España, Luis Coronel de Palma, el del otrora Banco Central Alfonso Escámez y su par del Santander, Emilio BotÃn. A estos últimos les prometió, y cumplió, devolver las sucursales que el ex presidente Héctor Cámpora habÃa expropiado.
El resultado de esos coqueteos quedó plasmado en un documento confidencial firmado por MartÃnez de Hoz y el ministro de Comercio español José Lladó, designado por Suárez para la negociación, en Buenos Aires, en diciembre de 1976. De acuerdo con ese documento, ambos paÃses acordaron “poner en práctica un programa de cooperación económica y financieraâ€. Argentina le comprarÃa a España “bienes de equipo, barcos de caracterÃsticas especiales, dragas y otros elementos flotantes, asà como equipos de carga y descarga para puertos, locomotoras y demás material ferroviario, y otros equipos y plantas industriales†por 290 millones de dólares. ¿Con qué dinero? El Banco Exterior de España estableció “una lÃnea especial de crédito†que permitirÃa “amparar compras argentinas por un valor máximo de 150 millones de dólaresâ€. El resto del dinero se cubrirÃa con “un crédito en condiciones concesionarias por valor de 50 millones de dólaresâ€. “Parte de este crédito –añade el documento reservado– será utilizado para colaborar en el desarrollo de la industria naval argentina.â€
Hay más papeles que certifican que las relaciones comerciales continuaron: de acuerdo con distintos informes elaborados por la Embajada de Argentina en España, el vÃnculo en 1977 “ha mantenido, en general, una tendencia creciente, que se ha producido por el aumento conjunto de las importaciones y exportaciones españolas a nuestro paÃsâ€. Sin embargo, la evaluación que esa misma dependencia argentina realizó años más tarde fue bastante menos optimista. “España hizo su negocio sin otorgar ninguna concesiónâ€, sentenció en abril de 1983, plena decadencia del terrorismo de Estado, el consejero comercial de la embajada, Sebastián Iturrioz.
A los abrazos
“Durante los siete años que duró el sangriento régimen cÃvico-militar argentino, las autoridades de Buenos Aires y Madrid intercambiaron todo tipo de medallas, apoyos y regalosâ€, apunta Público. La monarquÃa española “condecoró†a 23 militares argentinos. Antonio Vañek, uno de los genocidas responsables del centro clandestino que funcionó en la ESMA, fue uno de los reconocidos.
Pero no sólo intercambiaron medallas –la Argentina genocida también condecoró a miembros de la dictadura de Franco–, sino también apoyos en organismos internacionales para negociaciones crediticias o territoriales. En junio de 1976, España pidió formalmente por Argentina en el Consejo Internacional de EconomÃas Regionales y en noviembre siguiente fue a la Asamblea General de la ONU con instrucciones de “prestar decidido apoyo a la reivindicación argentina sobre las Islas Malvinasâ€.