Mar Del Plata. Enviado Especial – 08/01/12
No será éste, como otros años, un tÃpico reportaje de verano, distendido, con Daniel Scioli recordando cuando perdió el brazo en el mar o contando la anécdota de su reconciliación con Karina Rabolini. La versión 2012 del gobernador amanece menos edulcorada, menos frÃvola y más arriesgada en términos de definiciones polÃticas. Si no responde a un cambio de estilo, al menos exhibe un distanciamiento, no de Cristina Kirchner, pero sà del sector del Gobierno que lo ha cuestionado desde la asunción de su segundo mandato. “Me rompe las pelotas tener que dar explicaciones a esta alturaâ€, se exaltará en un tramo de la entrevista con ClarÃn. A dos dÃas del duelo futbolÃstico con Mauricio Macri en Mar del Plata, que enardeció a una parte del kirchnerismo –y a su propio vicegobernador, Gabriel Mariotto–, el mandatario habla con tono enérgico.
¿Le llama la atención? ¿Le fastidia? ¿Qué le genera que se hable tanto de su encuentro con Macri?
Veo una contradicción. Muchas veces se reclama congruencia polÃtica, diálogo y luego… Aparte, yo no soy tan rebuscado ni retorcido ni sofisticado. Soy muy simple y llano. Hay un partido de fútbol, punto. ¿Sabés quién practica este deporte? Evo Morales. ¿Sabes con quién jugué mi primer desafÃo institucional? Con el gobernador de Entre RÃos, Sergio Urribarri. También jugué con los intendentes Granados y Massa. Yo soy competitivo. En eso marco, Boca vino a jugar y jugó Macri. La intención que se le quiera dar… Pero usted no podÃa ignorar que la foto iba a traer problemas… Jugamos en contra, no a favor. Aparte, yo hace 10 años que tengo la misma camiseta, que es la del gobierno. ¿Qué te parece? Y desde hace 15, que empecé en polÃtica, la del peronismo. Pero no soy un hipócrita. Hace 30 años que conozco a Macri y lo conocà más en un momento muy difÃcil de su vida, que fue cuando lo secuestraron. Y encima mi mujer es amiga de su mujer. A la polÃtica hay que humanizarla. Hay que desdramatizarla. Actué con una tranquilidad de consciencia absoluta.
¿Puede prosperar el diálogo polÃtico con Macri, como aseveró D’ElÃa?
No voy a contestar ese tipo de especulaciones o ese tipo de provocaciones. A las provocaciones las contesto con trabajo.
Las crÃticas también se las hace Mariotto. ¿Cómo está su relación con él?
Lo que tengo para hablar con Mariotto lo hablo en privado, no en público ni por la prensa. Esas son las reglas de juego.
¿Como está la relación?
Cordial.
¿Cordial?
Cordial.
¿Se siente hostigado por un sector del Gobierno?
Me siento un pacificador nato. Predico la mesura. Y tengo la personalidad, la fortaleza y el temple para aplicarlo en los momentos que hay que aplicarlo. No cuenten conmigo para otra cosa. No es lo que la presidenta espera de mÃ.
¿Qué espera Cristina de usted?
Hace diez años que nos conocemos, hemos ganado y perdido campeonatos, con goles a favor y goles en contra. Yo soy un tipo leal, no obsecuente. Ella lo sabe. A esta altura del partido no me pueden correr con ver quien es más kirchnerista o quien tiene más compromiso, por favor. Con Cristina, yo soy un tipo leal, no obsecuente. Desde lo polÃtico y desde lo personal. No desde la palabra, sino con hechos concretos.
Parece que su estilo a muchos del Gobierno no les gusta o no lo entienden…
¡Que sé yo si no lo entienden!. No se los voy a andar explicando. Con Cristina las cosas están claras desde hace mucho tiempo. Hace diez años que trabajamos juntos. Si a cada situación de estas tengo que perder el tiempo… No. Tengo una vida antes de la polÃtica y voy a tener una vida después de la polÃtica. ¿Sabés quién fue el primer tipo que vino a tocar el bombo cuando arranqué en polÃtica? Miguel del Sel. Me rompe las pelotas tener que dar explicaciones obvias. Yo a esta altura no tengo que dar explicaciones.
Se lo nota enojado
No estoy enojado. Es mi firmeza.
¿Habló con Macri fuera del partido?
No. Ya me lo preguntaste el otro dÃa. No te mentà antes y no te miento ahora. Esa es la otra hipocresÃa: muchos hablan con Macri en privado y no lo hacen público. Yo no soy hipócrita. Lo demostré con wikileaks y en un montón de cosas. Yo lo que digo lo hago. ¿Mirá que diferencia? Yo no me junto entre bambalinas.
¿Hay alguien que quiere crear cortocircuitos entre usted y Cristina?
Yo no me puedo hacer cargo si algunos quieren meter púa entre la Presidenta y yo. Ella tiene que creer en mà y yo en ella. Para mà el gobierno es la Presidenta. Y mi relación con la Presidenta es de confianza mutua. Si en el medio algunos quieren meter púa de un lado y del otro no me puedo hacer cargo. Tenemos que creer el uno en el otro. ¿Qué pensarÃa yo entonces cuando se cuestiona a mi ministro de seguridad? ¿O cuando hay un acto con Sabbatella? Yo no reacciono, soy amplio.
¿Pero entonces hay una tensión entre usted y el gobierno?
De mi parte no. Para mà el gobierno es la Presidenta.
¿Y con la Presidenta no hay tensión?
El gobierno para mà es la Presidenta, con todo respeto para los ministros y sus colaboradores. Yo tengo en claro mi relación con ella, que es la que manda, la que gobierna. Que algunos quieran sobreactuar… que esto, lo otro… Yo después me siento con ella y seguimos para adelante. ¿Sabés la cantidad de veces que ha pasado esto?.
No será éste, como otros años, un tÃpico reportaje de verano, distendido, con Daniel Scioli recordando cuando perdió el brazo en el mar o contando la anécdota de su reconciliación con Karina Rabolini. La versión 2012 del gobernador amanece menos edulcorada, menos frÃvola y más arriesgada en términos de definiciones polÃticas. Si no responde a un cambio de estilo, al menos exhibe un distanciamiento, no de Cristina Kirchner, pero sà del sector del Gobierno que lo ha cuestionado desde la asunción de su segundo mandato. “Me rompe las pelotas tener que dar explicaciones a esta alturaâ€, se exaltará en un tramo de la entrevista con ClarÃn. A dos dÃas del duelo futbolÃstico con Mauricio Macri en Mar del Plata, que enardeció a una parte del kirchnerismo –y a su propio vicegobernador, Gabriel Mariotto–, el mandatario habla con tono enérgico.
¿Le llama la atención? ¿Le fastidia? ¿Qué le genera que se hable tanto de su encuentro con Macri?
Veo una contradicción. Muchas veces se reclama congruencia polÃtica, diálogo y luego… Aparte, yo no soy tan rebuscado ni retorcido ni sofisticado. Soy muy simple y llano. Hay un partido de fútbol, punto. ¿Sabés quién practica este deporte? Evo Morales. ¿Sabes con quién jugué mi primer desafÃo institucional? Con el gobernador de Entre RÃos, Sergio Urribarri. También jugué con los intendentes Granados y Massa. Yo soy competitivo. En eso marco, Boca vino a jugar y jugó Macri. La intención que se le quiera dar… Pero usted no podÃa ignorar que la foto iba a traer problemas… Jugamos en contra, no a favor. Aparte, yo hace 10 años que tengo la misma camiseta, que es la del gobierno. ¿Qué te parece? Y desde hace 15, que empecé en polÃtica, la del peronismo. Pero no soy un hipócrita. Hace 30 años que conozco a Macri y lo conocà más en un momento muy difÃcil de su vida, que fue cuando lo secuestraron. Y encima mi mujer es amiga de su mujer. A la polÃtica hay que humanizarla. Hay que desdramatizarla. Actué con una tranquilidad de consciencia absoluta.
¿Puede prosperar el diálogo polÃtico con Macri, como aseveró D’ElÃa?
No voy a contestar ese tipo de especulaciones o ese tipo de provocaciones. A las provocaciones las contesto con trabajo.
Las crÃticas también se las hace Mariotto. ¿Cómo está su relación con él?
Lo que tengo para hablar con Mariotto lo hablo en privado, no en público ni por la prensa. Esas son las reglas de juego.
¿Como está la relación?
Cordial.
¿Cordial?
Cordial.
¿Se siente hostigado por un sector del Gobierno?
Me siento un pacificador nato. Predico la mesura. Y tengo la personalidad, la fortaleza y el temple para aplicarlo en los momentos que hay que aplicarlo. No cuenten conmigo para otra cosa. No es lo que la presidenta espera de mÃ.
¿Qué espera Cristina de usted?
Hace diez años que nos conocemos, hemos ganado y perdido campeonatos, con goles a favor y goles en contra. Yo soy un tipo leal, no obsecuente. Ella lo sabe. A esta altura del partido no me pueden correr con ver quien es más kirchnerista o quien tiene más compromiso, por favor. Con Cristina, yo soy un tipo leal, no obsecuente. Desde lo polÃtico y desde lo personal. No desde la palabra, sino con hechos concretos.
Parece que su estilo a muchos del Gobierno no les gusta o no lo entienden…
¡Que sé yo si no lo entienden!. No se los voy a andar explicando. Con Cristina las cosas están claras desde hace mucho tiempo. Hace diez años que trabajamos juntos. Si a cada situación de estas tengo que perder el tiempo… No. Tengo una vida antes de la polÃtica y voy a tener una vida después de la polÃtica. ¿Sabés quién fue el primer tipo que vino a tocar el bombo cuando arranqué en polÃtica? Miguel del Sel. Me rompe las pelotas tener que dar explicaciones obvias. Yo a esta altura no tengo que dar explicaciones.
Se lo nota enojado
No estoy enojado. Es mi firmeza.
¿Habló con Macri fuera del partido?
No. Ya me lo preguntaste el otro dÃa. No te mentà antes y no te miento ahora. Esa es la otra hipocresÃa: muchos hablan con Macri en privado y no lo hacen público. Yo no soy hipócrita. Lo demostré con wikileaks y en un montón de cosas. Yo lo que digo lo hago. ¿Mirá que diferencia? Yo no me junto entre bambalinas.
¿Hay alguien que quiere crear cortocircuitos entre usted y Cristina?
Yo no me puedo hacer cargo si algunos quieren meter púa entre la Presidenta y yo. Ella tiene que creer en mà y yo en ella. Para mà el gobierno es la Presidenta. Y mi relación con la Presidenta es de confianza mutua. Si en el medio algunos quieren meter púa de un lado y del otro no me puedo hacer cargo. Tenemos que creer el uno en el otro. ¿Qué pensarÃa yo entonces cuando se cuestiona a mi ministro de seguridad? ¿O cuando hay un acto con Sabbatella? Yo no reacciono, soy amplio.
¿Pero entonces hay una tensión entre usted y el gobierno?
De mi parte no. Para mà el gobierno es la Presidenta.
¿Y con la Presidenta no hay tensión?
El gobierno para mà es la Presidenta, con todo respeto para los ministros y sus colaboradores. Yo tengo en claro mi relación con ella, que es la que manda, la que gobierna. Que algunos quieran sobreactuar… que esto, lo otro… Yo después me siento con ella y seguimos para adelante. ¿Sabés la cantidad de veces que ha pasado esto?.