Scioli: «Por respeto a la investidura presidencial no planteo mis diferencias»

Daniel Scioli, en sus oficinas de la sede porteña del Bapro, desde donde se ve la Casa Rosada. Foto: Silvana Colombo
Yo no puedo quedar bien con todo el mundo.» Desde la altura del piso 19 de la sede porteña del Bapro, donde tiene su oficina con vista a la Casa Rosada, Daniel Scioli intenta un equilibrio constante entre mostrar que tiene diferencias con el kirchnerismo y reafirmar que su relación con la Presidenta se mantiene incolumne, más allá de aquellos «que sobreactúan o hacen un fundamentalismo» en torno a Cristina Kirchner.
Por momentos se envalentona, como cuando hace gala de los 7500 millones de pesos que acaba de pagar en sueldos y aguinaldos, o de la «responsabilidad» de su equipo ante a los saqueos navideños, cuando «algunos estarían esperando un desenlace fatal». Entonces enfatiza que fue «el gobernador con más votos en la historia argentina» porque no promete «espejitos de colores».
«No niego los problemas, los asumo, y la gente lo ve», dice, para destacar que él dialoga «con todos» y que se necesitan cambios a nivel nacional. Pero allí frena en seco: «Por respeto a la investidura presidencial y personal, no voy a andar planteando mis diferencias».
-¿ Es consciente de las lecturas políticas cuando se junta con opositores, como Macri?
-Soy consciente de los problemas de la gente. Me gusta solucionarlos. Lo otro forma parte del folklore de la política. Yo he separado la relación con la Presidenta de algunos que sobreactuaron o hicieron un fundamentalismo. ¿Puede llamar la atención que uno se junte a hablar, a inaugurar una planta de residuos o a jugar un partido de fútbol? ¿Vos creés que para la gente es importante? No soy tan rebuscado. Para mí, las cosas son más simples.
-¿Mejoró la relación?
-La relación institucional y personal da un gran sentido de la responsabilidad. Después de trabajar juntos diez años, uno se conoce. En las buenas, en las malas. La otra vez, la Iglesia sacó un documento y en seguida empezaron a atacar a la Iglesia de un lado y del otro. ¿Y qué hizo la Presidenta? Recibió a la Iglesia.
-¿Actuó a lo Scioli?
[Sonríe] No, actuó con gran responsabilidad. En este caso es lo mismo: alguno puede decir cualquier cosa, pero yo me dejo llevar por lo que hablo con la Presidenta. No puedo andar decidiendo por lo que dice uno u el otro. El que manda acá soy yo [levanta la voz] y en la Nación es la Presidenta. Yo escucho a todos, pero tengo mucha experiencia, que se demostró con los saqueos: un equipo comprometido con valores democráticos, aplicando la ley, sin un rasguño de más de 500 detenidos a disposición de la Justicia.
-¿Cómo va la investigación?
-Le pedí a Casal [Ricardo, ministro de Seguridad] que ponga toda la información a disposición de la Justicia, por las conjeturas que se estuvieron haciendo. Algunos estarían esperando un desenlace fatal.
-¿Quiénes?
-No sé, algunos piensan que cuanto peor, mejor. Algunos que andan siempre sembrando discordia.
-¿Hubo agitadores políticos?
-La respuesta a eso está a disposición de la Justicia. No me voy a poner por delante de las conclusiones de la Justicia. Nuestro trabajo es dar orden, tranquilidad, a la gente.
-Desde el kirchnerismo lo acusan de»demagogia punitiva»
-No soy comentarista de opiniones. Lo mío es la acción que estamos llevando contra la inseguridad, que tiene un eje en la droga, en los desarmaderos y ahora, para no dejar en libertad a quienes tengan armas y antecedentes. Pero nunca hubo más detenidos que ahora en las comisarías. Yo no puedo quedar bien con todo el mundo. Mi política fue plebiscitada en la última elección: fui el gobernador con más votos en la historia argentina. Y no es que la gente no me conociera, no fue un voto de esperanza. Pasa que nunca prometo espejitos de colores. A los problemas no los niego, los asumo y la gente lo ve.
-Habló de diferencias con la Presidenta, ¿cuáles serían?
-¿Ustedes no tienen diferencias en el diario? Yo las tengo con mis colaboradores. Pero me encanta. Las diferencias enriquecen.
-¿La despenalización de la droga puede ser una diferencia? Usted está en contra.
No, yo dije que hay que estudiarlo. Ver si en otros países han cambiado esta realidad a partir de la despenalización. Yo no hago las cosas impulsivamente. Por respeto a la investidura presidencial y personal, no voy a andar planteando mis diferencias.
-¿No se pueden plantear diferencias a la Presidenta?
[Hace una pausa] ¿Y cuántas veces ustedes han dicho que yo tengo un estilo distinto?
-¿Cree que si define diferencias se dificulta su gestión? Como cuando dijo que quería ser Presidente.
No creo que haya posiciones tan claras como las que yo tuve el año pasado. Lo que pasa es que yo las posiciones las hago públicas. No ando especulando sobre eso.
-¿Va a pedirle a la Presidenta la mayoría de la lista de legisladores provinciales?
-Voy a ser siempre razonable. Yo priorizo la responsabilidad institucional, que es la provincia de Buenos Aires. Nunca voy a ser un factor de discordia. Busco simplificar los problemas para que podamos armonizar una propuesta electoral que exprese la defensa del gobierno nacional y provincial.
– ¿Con qué políticos habla?
Con todo el mundo. La política es hablar.
– ¿De qué habló con Menem cuando lo recibió en La Ñata?
De la vida. Soy una persona agradecida. Cuando tuve el accidente, me dio un gran apuntalamiento anímico y espiritual. Hablaría mal de mí como persona y como político si fuera una persona desagradecida. Algunos especulan. Yo sería incapaz.
-¿Cree que fue un gobierno nefasto como dice el kirchnerismo?
Nunca lo escuché en términos tan absolutos.Se criticaron muchas cosas y otras se han hecho bien.
-¿Qué opina de la eventual reelección presidencial?
– La Presidenta respondió a eso.
– ¿Pero que opina usted?
Lo importante es lo que dice ella. Es su voluntad. No voy a andar especulando una cosa de acá a años luz.
-¿Qué entendió que dijo la Presidenta sobre la reelección?
-Que no estaba en su agenda de trabajo. Algo de eso dijo, ¿no? ¿Entonces voy a hablar yo más de lo que habla ella? Yo tuve definiciones muy claras. La gente las entendió. Está todo muy clarito. Lo demás es el trabajo, eso es lo que la gente valora. Toda mi carrera política ha sido eso: estar con los pies en la tierra.
– ¿Avalaría otra reelección en Buenos aires?
?En la última asamblea legislativa dije que era un honor para mí dar el último mensaje del último período como gobernador. No tengo que sobreactuar en esto, porque es una cosa natural. Está en la Constitución de la provincia.
-¿Su intención es respetar la Constitución?
[Pausa] Es la que es, la que se votó en su momento, la que estoy cumpliendo.
-¿Se ordenó su relación con Mariotto?
Sí, yo siempre lo adelanté eso. Y fijate cómo se dio.
– Cada vez que usted dice que tiene una gran relación con Mariotto, que cree que piensa la…
Yo no dije que tengo una gran relación con Mariotto
– ¿No tiene una gran relación con Mariotto?
No, no, no. Tenemos una buena relación. Vos ponés calificativos que yo no dije. Dije: tengo una buena relación, que fue mejorando y madurando, con un gran sentido de la responsabilidad que nos permitió finalizar el año en un marco de armonía que da a la gente tranquilidad. Y esto es bueno para él, es bueno para mí, es bueno para la Presidenta, es bueno para el pueblo de la provincia de Buenos Aires. Cada uno tiene su estilo, su impronta.
– Se lo ve satisfecho cuando lo dice ahora
¿Por qué no? Las cosas se pudieron ir armonizando, sin que ninguno tenga que desdibujarse o dejar de ser lo que es.
AHORROS, FOBIAS Y KARINA
Parece natural, pero para el credo kirchnerista suena a herejía: contra el pedido que la Presidenta realizó en junio pasado para que sus «amigos y funcionarios» pesifiquen sus depósitos, Daniel Scioli mantiene ahorros en dólares.
Lo admitió durante la entrevista con LANACION, pero se negó a decir los montos. Afirmó que estaba en su declaración jurada, que era algo público, pero desde la provincia no permitieron el acceso a ese documento.
Fue un final inesperado para una charla relajada con el gobernador, que incluyó otros temas poco frecuentes.
Como cuando aseguró que siempre tuvo fobia por las drogas y que las vio por primera vez en su vida durante un operativo policial. O cuando se animó a hablar de los Montoneros, para afirmar que «esa experiencia debería servir para buscar armonía, paz, la no violencia».
O cuando dijo que no podía descartar una candidatura de su esposa, Karina Rabolini, porque nunca la había postulado.
«Yo no puedo descartar algo que no dije. Nunca dije que iba a ser candidata. Siempre dije que ella me iba a ayudar desde su lugar, como me ayudó siempre, cuando corría en lancha o en mi carrera política».
La consulta sobre sus ahorros surgió luego de que Scioli se mostrara de acuerdo con el cepo al dólar, una de las medidas del gobierno nacional que más cuestionamientos recibió.
-¿Tiene ahorros en dólares?
-¿Ahorros qué? -reaccionó Scioli, durante una breve pausa en la que se quedó mirando el ventanal al río del piso 19 del Bapro, por sobre retratos suyos con el matrimonio Kirchner, Alberto Balestrini y Raúl Alfonsín-. Tengo mi declaración como cualquier ciudadano. Sí, tengo [dólares] declarados. Ahorros tengo, inversiones. Tengo cosas que siempre he manejado en mi vida. Sí, tengo.
LA NACION intentó conseguir la declaración jurada de Scioli, pero pese a las promesas, no obtuvo respuesta de los funcionarios responsables de otorgarla. Cerca de Scioli lamentaron el hecho, atípico para los modos de sus funcionarios..

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