Vemos en los últimos dÃas una avanzada en varios paÃses de América Latina en donde gobiernan espacios polÃticos que buscan ir contra la corriente hegemónica neoliberal que todavÃa persiste con mucha fuerza en la región y el mundo. Aparece un hombre ligado a la seguridad de Chavez y luego llevado por el presidente de la asamblea nacional Diosdado Cabello a trabajar con él. Este hombre habla a través del diario ABC de España, recontrafranquista, y cabeza de los opositores en España contra los procesos populares de América Latina. Habla acerca del narcotráfico, acusa a troche y moche y en el medio de la nueva negociación entre EEUU y Cuba acusa a Venezuela de traficar droga a través de Cuba. Realmente extraño. Aparentemente no habrÃa ninguna transformación en ningún lado y todo serÃa para encubrir narcotráfico aunque el pueblo se eduque, tenga salud, pueda trabajar.
Dejamos una nota muy interesante que compara la situcación con el Chile de Salvador Allende.
¿Se repite contra Nicolás Maduro la conspiración contra Allende?
De portalalba.org
Escrito por Héctor Escalante
Venezuela atraviesa un momento complicado, marcado no solamente por una baja en la obtención de divisas debido a la caÃda de los precios del petróleo, sino también por una serie de afectaciones en el ámbito económico que, según lo ha expresado el Ejecutivo, son producto de una conspiración nacional e internacional similar a la que se aplicó en Chile para acabar con el gobierno socialista que instauró Salvador Allende.
Consultado por el Correo del Orinoco, el periodista Juan Jorge Faundes afirmó que existen distintas “variables causales†que aportan elementos suficientes para hacer una comparación. “Creo que hay, en lÃneas gruesas, bastante semejanza, pero habrÃa que considerar también el área chica de las especificidades de cada paÃs y del contexto histórico que hoy se viveâ€, asintió el autor del libro Allende, crónica de una tragedia anunciada, publicado por la editorial Ocean Sur.
Lo primero que habrÃa que tomar en cuenta, advierte, es el intervencionismo estadounidense originado en la causa geopolÃtica en un contexto de Guerra FrÃa y en la defensa de sus intereses en Chile, afectados por nacionalización de las mineras de cobre y de algunas industrias productivas en manos norteamericanas.
En el caso de Venezuela, aduce, ya no hay contexto de Guerra FrÃa, pero si algo semejante: “La conformación de un tractor bolivariano, principalmente Venezuela, Bolivia y Ecuador, dirigido a la generación de una suerte de modelo económico-polÃtico de socialismo de nuevo tipo (el del siglo XXI), según las peculiaridades de cada paÃs, que entrarÃa en competencia y pondrÃa en riesgo los intereses imperialesâ€. Además señala que habrÃa que preguntarse si existen capitalistas estadounidenses afectados por las decisiones que toma el Estado venezolano.
Por otra parte, señala que también es preciso evaluar la reacción que tuvo en Chile el conglomerado capitalista nacional (financiero, industrial, mercantil, agrario) afectado en sus ganancias por las polÃticas y acciones estatizantes y expropiadoras de la plusvalÃa. “HabrÃa que preguntarse si esto es asà en la Venezuela actual y hasta qué punto la burguesÃa ha sido expropiada por el Estadoâ€, contrastó.
Asimismo, hizo alusión a la incapacidad para ampliar y la pérdida de la base social de apoyo, producto, además del bloqueo y del boicot, de una polÃtica económica monetaria expansiva populista que desató en su paÃs natal una hiperinflación, y generó descontento en los sectores medios y parte de los populares, asà como desabastecimiento de alimentos y colas para adquirirlos, fenómeno que según afirma, fue amplificado por la oposición, sumado a una falta de real participación popular, sin sustituir el paradigma cupular y clientelista por otro efectivamente participativo desde la base. “¿Existe en Venezuela una efectiva participación popular de nuevo tipo, desde la base?â€, se preguntó el analista.
Faundes también se refirió a la sobreestimación que hubo en Chile del rol institucional de las Fuerzas Armadas y de orden, sin considerar sus lazos familiares con la oligarquÃa, su origen histórico prusiano fascista y su formación contemporánea por Estados Unidos.
“HabrÃa que ver si el perfil de las Fuerzas Armadas venezolanas es similar o diferente. Allende tardÃamente incorporó algunos oficiales al gobierno, pero ya la institución se habÃa resquebrajado predominando los golpistas dinamizados por el Imperioâ€, esbozó.
Dice que, en virtud del origen militar de Chávez y la inclusión que desde el comienzo del chavismo los militares han tenido en los aparatos del poder polÃtico, “podrÃa haber mayor identificación en Venezuela entre Fuerzas Armadas y gobierno, lo que impedirÃa un golpeâ€. A ello habrÃa que agregar, en su criterio, “un horizonte electoral democrático que se puede abrir como una posibilidad para los opositores, descongestionando la tensión y provocando el descarte de opciones golpistasâ€.
IMPEDIR RATIFICACIÓN
El investigador recordó que en Chile, y principalmente desde afuera, hubo una conspiración económica -que incluyó componentes comunicacionales, polÃticos y militares- para derrocar a Salvador Allende y lo que su gobierno, el de la coalición Unidad Popular (UP), representaba.
Esta hipótesis, esgrime, está verificada y documentada a través de las investigaciones del Comité Church, del Senado estadounidense, con documentos desclasificados de la CIA y con las transcripciones de las grabaciones secretas de la oficina de Nixon y de la oficina de Kissinger en la Casa Blanca.
“Desde allà salió la orden de Nixon para derrocar al Presidente chileno, y allà se gestaron estrategias y operaciones de carácter polÃtico, económico y militar. Ese proceso conspirativo se inició apenas elegido Allende, y el primer objetivo fue impedir su ratificación por el Congreso, lo que era necesario, ya que votó por él solo un tercio (36,3%) del electorado en una elección a tres candidatos el dÃa 4 de septiembre de 1970â€, relató.
Según la Constitución, menciona el experto, de no ganar uno de los candidatos por mayorÃa absoluta, el Congreso debÃa elegir entre las dos primeras mayorÃas 50 dÃas después de las elecciones generales. “El primer intento fracasado concluyó en el curso de esos 50 dÃas con el asesinato del comandante en jefe del Ejército, general René Schneider, a manos de un grupo golpista encabezado por el general Roberto Viaux, que inicialmente tuvo el apoyo de la CIA, quien se le habrÃa retirado para apoyar a otro general, Camilo Valenzuela, al que se consideraba más serio y al que se entregó armasâ€, rememoró.
Finalmente, el Congreso ratificó a Allende en virtud de un Pacto de GarantÃas Democráticas suscrito entre la Unidad Popular y el Partido Demócrata Cristiano. Refiere que “este pacto fue posible porque entre los programas de Allende y el candidato del PDC, Radomiro Tomic, del ala más progresista de ese partido, habÃa bastante coincidenciaâ€.
ASFIXIA ECONÓMICA
No obstante, el imperio no desistió de sus planes. Reseña el periodista que once dÃas después de las elecciones -el 15 de septiembre de 1970- según notas del director de la CIA, Richards Helms, citadas por el embajador en Chile, Nathaniel Davis, en un libro publicado en 1986, el presidente Nixon se reunió con Henry Kissinger, entonces Consejero Presidencial de Seguridad Nacional, y el fiscal John Mitchell, y les dijo que la elección de Allende era inaceptable, ordenándoles inmediatamente a actuar: “Salvar a Chile. Gastar lo necesario. No involucrar a la Embajada. Hay diez millones de dólares disponibles, más si es necesario. Plan del juego: ¡Reventar la economÃa! Cuarenta y ocho horas para un plan de acciónâ€.
Esa petición, detalla, se materializó en un memorándum y plan de acción de Kissinger -desclasificado el 14 de octubre de 1993- que se convirtió en la polÃtica oficial estadounidense para aislar y asfixiar económicamente a Chile. Fue enviado a los secretarios de Estado y de Defensa, al Director de la Oficina de Preparación de Emergencias y al Director de la CIA, Richard Helms.
“El plan especificaba: eliminar o reducir programas de ayuda y de nuevas inversiones a Chile; facilitar una coordinación contra Chile con lÃderes militares latinoamericanos; ejercer la máxima influencia posible en las instituciones financieras internacionales; estudiar las implicancias y posibilidad de acciones sobre los mercados de cobre en el mundo que pudieran afectar la comercialización del cobre chileno. Un comité de alto nivel se reunirÃa, al menos una vez al mes, para ir evaluando el procesoâ€, detalló.
En paralelo, Kissinger actuaba con la CIA en el plan frustrado de generar un golpe que impidiese la asunción de Allende. En su opinión, esa fue la vÃa armada, que bautizaron como “Track IIâ€. Revela que un cable del 16 de octubre de 1970, desclasificado por la CIA el 9 de enero de 1994, describe la “polÃtica firme, constante y permanente para derrocar a Allendeâ€.
Otro cable desclasificado, de fecha 18 de noviembre de 1970, mencionado por Faundes, describe la composición de la “Task Force†(Fuerza de Operaciones Especiales) encabezada por el agente David Atlee Phillips, y narra las operaciones clandestinas destinadas a convencer al saliente presidente Eduardo Frei Montalva, para apoyar “un golpe militar que le impedirÃa a Allende hacerse cargo de la Presidencia el 3 de noviembre†de ese año.
COMPRARON MEDIOS
Por otra parte, aseguró que como parte de esa campaña, el imperio le pagó a la prensa para que también hiciera su trabajo. Afirma que según el Informe Church: “Con mucho, el mayor ―y probablemente el más significativo apoyo a una organización periodÃstica― fue el dinero proporcionado a El Mercurio, el principal diario de Santiago, sometido a la presión gubernamental durante el régimen de Allendeâ€.
Haciendo mención al referido informe, señaló que “en 1971, la estación estimó que El Mercurio no sobrevivirÃa a la presión del gobierno de Allende, incluyendo la intervención en el mercado del papel de imprenta y el retiro de los avisos del gobiernoâ€.
De esta forma, prosigue el escrito, “el Comité 40 autorizó 700 mil dólares para El Mercurio el 9 de septiembre de 1971 y agregó otros 965 mil dólares a esa autorización el 11 de abril de 1972. Una evaluación hecha por la CIA concluyó que El Mercurio y otros medios apoyados por la Agencia habÃan jugado un importante rol en la configuración del escenario adecuado para el golpe militar del 11 de septiembre de 1973â€.
Mediante un proyecto distinto también se financió a elementos individuales de la prensa, añade el informe comentado por Faundes: “Otras personas, todos empleados de El Mercurio, permitieron que el diario publicara más de un editorial de acuerdo con las orientaciones de la CIA. El acceso a El Mercurio tenÃa un efecto multiplicador, ya que sus editoriales eran leÃdos en todo el paÃs a través de varias cadenas de radio.†Además sostiene que en enero de 1971 se destinaron un millón 24 mil dólares para la compra de emisoras de radio y periódicos opositores.
SABOTAJE FINANCIADO
Agrega el periodista que las investigaciones del Comité Church, asà como los 5.800 documentos desclasificados -que totalizan unas 20 mil páginas- verifican que los dólares de la CIA contribuyeron al financiamiento de las movilizaciones de la oposición, caracterizada por cierre de empresas, paros de transportistas, destrucción y acaparamiento de productos y fomento del mercado negro, asà como de organizaciones de ultraderecha, como Patria y Libertad, que llevó a cabo distintos sabotajes.
“Las maniobras para corromper a la alta oficialidad de las Fuerzas Armadas, a los dirigentes polÃticos, dueños de medios de prensa y periodistas usando millones de dólares, dio frutos el 11 de septiembre de 1973 con el golpe que instaló a Pinochet en el poder en medio de un baño de sangre y de una cruel dictadura que duró 17 añosâ€, enfatizó.
En efecto, sostiene que un mensaje secreto de la Dirección de Operaciones de la CIA -fechado el 10 de septiembre de 1973 y desclasificado el 11 de junio de 1999- anticipaba que un intento de golpe se iniciarÃa el 11 de septiembre: “Las tres ramas de las Fuerzas Armadas y Carabineros están todas involucradas en esta acción. A las 7 de la mañana del 11 de septiembre se leerá una declaración por Radio Agricultura [palabra tachada] que carabineros tiene la responsabilidad de apresar al Presidente Salvador Allendeâ€.
ESTRATEGIA GEOPOLÃTICA
Una de las principales causas externas que impulsaron la conspiración para derrocar a Allende, de acuerdo con Juan Jorge Faundes, se dio en el contexto de Guerra FrÃa entre las dos potencias imperiales: Estados Unidos y la URSS. Al respecto, señaló que “Estados Unidos no podÃa tolerar un enclave pro-URSS en su área de influencia próxima. Además, serÃa la primera vez en la historia que un gobierno declaradamente socialista asumiera el poder por la vÃa pacÃficaâ€. Dijo que esa era “la vÃa chilena al socialismo†que Allende proclamaba.
“Las circunstancias de Rusia en 1917 y las de Chile en el presente son muy distintas. Sin embargo, el desafÃo histórico es semejanteâ€, declaró el exmandatario chileno ante el Congreso, en el discurso del 21 de mayo de 1971, durante una rendición anual de cuentas, mencionó el periodista.
“Chile es hoy la primera nación de la Tierra llamada a conformar el segundo modelo de transición a la sociedad socialista (…) Los escépticos y los catastrofistas dirán que no es posibleâ€, expresó el investigador, citando al lÃder socialista. “Ingenuamente, y desconociendo todo lo que la CIA venÃa tejiendo, Allende declaró su confianza en las Fuerzas Armadas y de Orden como sostén de un proceso basado en la voluntad popularâ€, asintió.
DETONANTE ECONÓMICO
Además, comentó que la nacionalización o estatización del sector minero, exportador primario, en particular del cobre, que estaba en poder de corporaciones extranjeras, mayoritariamente capitalistas estadounidenses, “que realizaban su proceso de acumulación a costa de la sociedad chilena, generando un drenaje de divisasâ€, fue otro de los detonantes de la conspiración, dado que el imperio se vio afectado económicamente.
De igual forma, indicó que la escasamente desarrollada industria productiva chilena -más de bienes de consumo que de capital y con escasa capacidad exportadora- también estaba en manos extranjeras y fue afectada por el proceso de nacionalización-estatización de gran parte de la masa de plusvalÃa generada por los trabajadores.
“Estas medidas afectaban directamente los intereses, las ganancias, el proceso de acumulación capitalistas de ciudadanos y empresas de los Estados Unidos tales como la Braden Copper Company, la Anaconda Copper Company, la ITT y la Pepsi-Cola International, entre otrasâ€, detalló.
“NO LO HICIMOS, PERO AYUDAMOSâ€
Faundes sostiene que la decisión de aplicar un impuesto al exceso de ganancias de las compañÃas mineras Annaconda y Kennecott y no pagar compensaciones por nacionalizar sus minas, fue tan perjudicial para los intereses imperialistas que, tal y como lo reseña en su libro, el 5 de octubre de 1971, Nixon conversando en el Despacho Oval de la Casa Blanca con H. R. Haldeman, jefe de Gabinete, John Connally, secretario del Tesoro, y Henry Kissinger, consejero de Seguridad Nacional, les reitera: “He decidido remover a Allende… Todo vale en Chile. Patéenlos en el culo, ¿Ok?â€.
Esta y otras conversaciones, aduce, se han podido conocer gracias a la desclasificación de las cintas en torno al caso Watergate que provocaron la renuncia del presidente Richard Nixon el 8 de agosto de 1974. “El sistema de grabación de Nixon comenzó en la Oficina Oval el 16 de febrero de 1971 y terminó el 18 de julio de 1973, funcionando durante 883 dÃas. Todo cuanto se decÃa en el Despacho Oval fue grabado secretamente y coincidió con el 85 por ciento del gobierno de Allendeâ€, dilucidó.
Cuando la grabadora debió ser apagada en el contexto del caso Watergate, acotó, las grabaciones continuaron en la oficina de Kissinger. Por ello se pudo conocer, poco después del golpe, en septiembre de 1973, otra conversación en la que Kissinger decÃa a Nixon: “Nosotros no lo hicimos. Pero quiero decir que los ayudamos. [Tachado] creó las mejores condiciones posiblesâ€, a lo que este respondió: “Eso es correcto, y esa es la forma en que se va a jugarâ€.
ALIANZA BURGUESÃA-EEUU
Explicó que en lo interno, “el objetivo de estatizar la plusvalÃa generada por los trabajadores implicó nacionalización de la banca, afectando no sólo a bancos extranjeros, sino a la burguesÃa financiera nacional (los merchant bankers chilenos), asà como a algunos de los escasos grandes industriales nacionales y al latifundio semi-capitalista con la reforma agrariaâ€.
Obviamente, refiere el experto, “la clase dominante chilena, reunida en la gran Corporación de la Producción y el Comercio (CPC) y en la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) no toleró ser expropiada y convergió en un activo movimiento opositorâ€, con el agravante de que la oficialidad de las Fuerzas Armadas y Carabineros “estaba y está, por lo general, familiarmente unida†a este sector.
“La clase dominante chilena fue aliada natural de los Estados Unidos. Los conglomerados de capitalistas extranjeros y los conglomerados de capitalistas nacionales se unieron en la campaña opositora contra Allende usando todos sus recursos, desde el bloqueo y el boicot hasta las movilizaciones callejerasâ€, reiteró.
VENEZUELA NO ES CHILE
Pero para el analista económico y de abastecimiento, Tomás SocÃas López, las dificultades que se presentan en el paÃs en este momento no tienen comparación con lo sucedido en Chile entre 1971 y 1973, sino que son una “consecuencia directa de los errores cometidos en ese sector y de la falta de cooperación por parte de un sector privado que, irritado por los comentarios del gobierno, se ha radicalizadoâ€.
Asegura que en Venezuela, la aplicación de una “polÃtica de precios demasiado estrangulada ha traÃdo desabastecimientoâ€. Además señala que acá ha habido serios problemas con las divisas, básicamente porque “el presidente Chávez utilizó durante su gestión 40 mil millones de dólares para acentuar los programas sociales, y dejó al presidente Maduro sin recursosâ€. Pero posteriormente, a su parecer, “Maduro tampoco ha realizado una polÃtica de gestión austera para recuperar los recursos que necesita el paÃsâ€.
En entrevista con el Correo del Orinoco, reportó que la inversión privada también ha tenido muchas dificultades, debido a las nacionalizaciones y expropiaciones. “Las empresas del Estado que han asumido ese rol no han podido cumplir con sus obligaciones, y eso, sumado a la falta de divisas, ha provocado una gran escasez de alimentosâ€, analizó.
DIFICULTADES DE GESTIÓN
Pese a las reiteradas denuncias del gobierno, el experto no encuentra culpabilidad dentro de las asociaciones privadas con mayor representatividad: “Pareciera que el Presidente de la República, para explicar las dificultades de gestión, acusa a los sectores productivos de hacerle una guerra económica para enfrentarlo y derrocarloâ€. En ese sentido, esgrimió que “Fedecamaras no es comparable con los grandes capitales que dominaban los gremios empresariales en Chileâ€.
De igual forma, aseveró que una persona de “mente amplia†como Jorge Roig, titular de ese organismo gremial, “no se enfrenta en una batalla campal con el Presidente de la República, como lo hacÃan (en Chile) los amos del valle de allá, que si querÃan la eliminación del presidente Allendeâ€.
Eso tampoco ocurre con Consecomercio, ni con su presidente, Mauricio Tancredi, enfatizó el analista. “Él no es un hombre tradicional del sector comercial con mucho dinero, ha llegado a la institución gremial por el trabajo que ha hecho y por su trayectoriaâ€, enalteció.
Estima probable que una pequeña fracción de la oposición “pueda haberse combinado con algunos sectores radicales del área económica que de una u otra manera quieren una eliminación violenta del régimen actual sin esperar un proceso electoralâ€, pero duda que eso represente a la mayorÃa de una oposición que, en más de un 80%, de acuerdo con los datos que maneja, “está convencida de que puede haber un cambio democráticoâ€.
SIN INTERFERENCIA DE EEUU
De igual modo, para SocÃas, la difÃcil situación económica que atraviesa el paÃs no forma parte de una conspiración internacional como la que sacudió a Chile durante la gestión de Salvador Allende. “No veo la interferencia de EEUU en Venezuela de una manera tan significativa como en el caso chilenoâ€, sentenció.
Los niveles de control que tiene el gobierno nacional sobre el aparato de inteligencia del Estado, esgrime, “son sumamente grandes y eso ha impedido situaciones similares a la de Chileâ€. Además afirma que “los tiempos han cambiado económica, histórica y polÃticamenteâ€, lo que a su parecer resta posibilidad a una intervención extranjera.
“En aquel momento, las heridas que tenÃa Estados Unidos con Cuba y el comunismo, llevaron probablemente a una intervención en el proceso chileno. Ahora la situación ha cambiado y nosotros tenemos otra visión de lo que significa la relación con Estados Unidosâ€, añadió.
Lo que sà es evidente, según el investigador, es que “hay una actitud dura de EEUU producto de un supuesto objetivo de búsqueda de mayores libertades, y una reacción demasiado fuerte del gobierno venezolano que no ha permitido alcanzar un punto medio como al que han llegado Ecuador y Boliviaâ€.