La tasa de los bonos a 10 años del Tesoro de Estados Unidos trepó la semana pasada a 2,6%, el nivel más elevado desde marzo, luego de que trascendiera que China reducirÃa la compra de bonos estadounidenses. Un incremento en la tasa de esta inversión suele presionar a mercados como el emergente, ya que los bonos de EE.UU. son considerados libre de riesgo y es contra ellos que se mide la calidad de la deuda de cada paÃs.
En esta ocasión, solo el mercado local sufre este aumento, porque mientras la mayorÃa de los paÃses latinoamericanos enfrenta la suba de tasa habiendo reducido sus spreads en lo que va del año, el riesgo paÃs argentino creció.
El economista Jefe de MB Inversiones, Nery Persichini, señaló que en lo que va de 2018 la excepción fue Argentina, cuyo riesgo paÃs aumentó 13 puntos básicos. «La causa se relacionó con el ruido polÃtico que generó el cambio de metas de inflación y la pérdida de credibilidad del Banco Central» (BCRA)», detalló. También el último informe de Federico Muñoz y Asociados se refiere «al embate contra la independencia del BCRA».
El estudio resaltó que «no fue gratuito» y que «la brecha entre la prima de riesgo paÃs argentina y el promedio de las primas uruguaya, brasileña, peruana y colombiana se amplió en 25 puntos básicos desde la conferencia de prensa en que se anunciaron las nuevas metas de inflación». Y en ese lÃnea, sentenciaron: «El mercado penalizó la interferencia vendiendo deuda soberana argentina».
Si bien es cierto que los expertos reconocieron que la puja entre la Jefatura de Gabinete y el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, terminó saldándose con una baja en la tasa de referencia inferior a lo que se esperaba (75 puntos básicos contra más de 100 puntos), el daño ya estaba hecho.
El riesgo paÃs argentino cerró el viernes en 364 unidades, 13 más que a fines de 2017, mientras que los mismos indicadores de México, Brasil, Colombia, Uruguay y Perú registraron reducciones de 4, 7, 8, 10 y 14 unidades, respectivamente.
«Los bonos argentinos se ven más afectados que los bonos de otros paÃses de la región por la suba de tasas de EE.UU. porque nuestro paÃs es de mayor riesgo, entonces tanto las subas como las bajas generan un mayor impacto en comparación con paÃses como pueden ser Perú, Chile o Uruguay», opinó MartÃn Saud, senior trader de Balanz Capital.
Pese al contexto actual, el director de Eco Go y estratega financiero en ARG Markets, Federico Furiase aclaró que «afortunadamente, el ministerio de Finanzas aprovechó la ventana de tiempo favorable para colocar deuda consiguiendo casi la tercera parte de las necesidades del año, lo que permitirá amortiguar el impacto de la suba de la tasa a 10 años en el costo financiero de la deuda y en el mercado de cambios».
Por otro lado, cabe aclarar que China desmintió la noticia sobre la disminución de la compra de bonos estadounidenses, pero el mercado prácticamente no reaccionó, dado que la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años cerró la semana pasada en niveles altos: 2,55%. De hecho, se estima que seguirá por la senda alcista, por la mayor percepción de inflación en Estados Unidos y un déficit fiscal creciente tras la aprobación del recorte de impuesto a las ganancias corporativas, según Persichini.
En Balanz Capital creen que la tasa está en un momento crÃtico: «Hoy está en 2,6% y tiene un techo técnico que si lo rompe puede subir hasta 2,8%. Si bien es cierto que todavÃa no quebró 2,6%; debemos estar pendientes ya que en caso de superarlo tendrÃa una injerencia directa fuerte en nuestros bonos».
En la misma lÃnea, Furiase sostuvo que ve «una tendencia gradualmente alcista, pudiendo ir a buscar un nuevo techo en torno al 3%, pero con volatilidad e idas y vueltas en el camino teniendo en cuenta los riesgos de una aceleración en el margen de las expectativas de inflación en EE.UU. frente a la caÃda de tasa de desempleo y el arranque de los salarios, la presión en el precio del petróleo sobre los costos y el shock de baja de impuestos de Trump».
Tal como subrayó Persichini, el efecto puede ser mitigado si, paralelamente, las economÃas emergentes reducen sus respectivas primas de riesgo, spreads o riesgo paÃs, es decir, «el mayor costo financiero por condiciones internacionales puede ser reducido con mérito propio».
En esta ocasión, solo el mercado local sufre este aumento, porque mientras la mayorÃa de los paÃses latinoamericanos enfrenta la suba de tasa habiendo reducido sus spreads en lo que va del año, el riesgo paÃs argentino creció.
El economista Jefe de MB Inversiones, Nery Persichini, señaló que en lo que va de 2018 la excepción fue Argentina, cuyo riesgo paÃs aumentó 13 puntos básicos. «La causa se relacionó con el ruido polÃtico que generó el cambio de metas de inflación y la pérdida de credibilidad del Banco Central» (BCRA)», detalló. También el último informe de Federico Muñoz y Asociados se refiere «al embate contra la independencia del BCRA».
El estudio resaltó que «no fue gratuito» y que «la brecha entre la prima de riesgo paÃs argentina y el promedio de las primas uruguaya, brasileña, peruana y colombiana se amplió en 25 puntos básicos desde la conferencia de prensa en que se anunciaron las nuevas metas de inflación». Y en ese lÃnea, sentenciaron: «El mercado penalizó la interferencia vendiendo deuda soberana argentina».
Si bien es cierto que los expertos reconocieron que la puja entre la Jefatura de Gabinete y el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, terminó saldándose con una baja en la tasa de referencia inferior a lo que se esperaba (75 puntos básicos contra más de 100 puntos), el daño ya estaba hecho.
El riesgo paÃs argentino cerró el viernes en 364 unidades, 13 más que a fines de 2017, mientras que los mismos indicadores de México, Brasil, Colombia, Uruguay y Perú registraron reducciones de 4, 7, 8, 10 y 14 unidades, respectivamente.
«Los bonos argentinos se ven más afectados que los bonos de otros paÃses de la región por la suba de tasas de EE.UU. porque nuestro paÃs es de mayor riesgo, entonces tanto las subas como las bajas generan un mayor impacto en comparación con paÃses como pueden ser Perú, Chile o Uruguay», opinó MartÃn Saud, senior trader de Balanz Capital.
Pese al contexto actual, el director de Eco Go y estratega financiero en ARG Markets, Federico Furiase aclaró que «afortunadamente, el ministerio de Finanzas aprovechó la ventana de tiempo favorable para colocar deuda consiguiendo casi la tercera parte de las necesidades del año, lo que permitirá amortiguar el impacto de la suba de la tasa a 10 años en el costo financiero de la deuda y en el mercado de cambios».
Por otro lado, cabe aclarar que China desmintió la noticia sobre la disminución de la compra de bonos estadounidenses, pero el mercado prácticamente no reaccionó, dado que la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años cerró la semana pasada en niveles altos: 2,55%. De hecho, se estima que seguirá por la senda alcista, por la mayor percepción de inflación en Estados Unidos y un déficit fiscal creciente tras la aprobación del recorte de impuesto a las ganancias corporativas, según Persichini.
En Balanz Capital creen que la tasa está en un momento crÃtico: «Hoy está en 2,6% y tiene un techo técnico que si lo rompe puede subir hasta 2,8%. Si bien es cierto que todavÃa no quebró 2,6%; debemos estar pendientes ya que en caso de superarlo tendrÃa una injerencia directa fuerte en nuestros bonos».
En la misma lÃnea, Furiase sostuvo que ve «una tendencia gradualmente alcista, pudiendo ir a buscar un nuevo techo en torno al 3%, pero con volatilidad e idas y vueltas en el camino teniendo en cuenta los riesgos de una aceleración en el margen de las expectativas de inflación en EE.UU. frente a la caÃda de tasa de desempleo y el arranque de los salarios, la presión en el precio del petróleo sobre los costos y el shock de baja de impuestos de Trump».
Tal como subrayó Persichini, el efecto puede ser mitigado si, paralelamente, las economÃas emergentes reducen sus respectivas primas de riesgo, spreads o riesgo paÃs, es decir, «el mayor costo financiero por condiciones internacionales puede ser reducido con mérito propio».