ContactoEstimado Coyote Estepario:
Por si no leés el último comentario a tu post “El perro se muerde la cola”, y para que lo lean también los demás, transcribo mi comentario.
Tu artículo se entiende perfectamente, lo que pasa es que tiene profundidad y hay que tener interés en el tema para meterse y hacer un ejercicio del seso para entender cosas que no son tan sencillas, cosas que muchos estamos tratando de resolver y cuya solución no aparece por ningún lado.
Casi emocionada, seguí tu escrito línea a línea. Ya lo leí varias veces, y al final me turba la emoción. Te voy a decir por qué. Primero porque es BRILLANTE, segundo porque sin tener esa profundidad y erudición que vos tenés, yo habìa comprendido antes lo que vos estás diciendo. Es decir: tuve una comprensión preconceptual, meramente criteriosa, y vos le acabás de poner conceptos.
Fijate que cuando la “intelectualidad” argentina, que bien podríamos decir que está representada por los firmantes de CARTA ABIERTA, esa intelectualidad firma una carta de apoyo CRÍTICO, tenemos el escenario de disputa de soberanía que vos estás presentando conceptualmente. También integra el escenario, la otra parte de la intelectualidad, la de la izquierda de Pino Solanas y su diputado Lozano. De apoyo o de condena, todos lesionan eso que vos presentás acá a la consideración como elemento fundante de Gobierno, que nombrás soberanía.
Fijate que yo solita, que no soy nadie, a pesar de apoyar a CARTA ABIERTA porque no tenía otra, me mandé mi propia CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA, donde justamente le saco el elemento CRÍTICO y lo llamo mezquino. PORQUE ME DÍ CUENTA QUE ERA EL ELEMENTO QUE ENSUCIA CON EL CODO LO QUE ESCRIBE CON LA MANO.
Desafiando el parecer encolumnada, disciplinada y obcecuente, según el criterio de los bienpensantes, y justamente, por la necesidad de enfrentar ese estúpido prurito de apoyar pero con CRÍTICA, que es un apoyo vergonzante, un apoyo que apoya y hunde, un apoyo que da y quita, me largué con esa carta que está siendo firmada no por la intelectualidad, sino por personas de criterio común, que la ven mucho clara por no estar influìdas por la cuestiones moralizantes que vos tan bien ponés sobre la mesa como parte del menoscabo de la soberanìa.
De 200 visitas diarias a leer la Carta a la Presidenta, que está en Internet, sólo dos o tres van firmando diariamente. El resto se queja de que puse eso de que apoyo sin CRÌTICA, a pesar de que expliqué de que se trata de una estrategia necesaria ameritada por el encono brutal de la oposición. Pero no hay caso, vale más el temor a la presunción de que el que apoya al Gobierno lo hace sin crítica, lo que valida el más profundo concepto gorila. Y acá el perro se muerde efectivamente la cola.
Te doy las gracias, para mí tu texto ha sido fundante. Le voy a dar todo el uso y abuso que permitas.
De paso te cuento que hice un post en mi blog, que se llama “14 razones para ser infeliz” , en el que cuento el episodio de la critica que hizo Ana C en un comentario a tu post, que generó la indignación lógica de quien la creyó injusta.
A tus órdenes.
Eva Row
Para solicitar a los titulares del blog, la eliminación de los posts y comentarios antidemocráticos, que no consideramos una mera opinión sino una agresión totalitaria.
Este blog comunitario nació de la inteligencia, proyecto, y operatividad de los autores y también de la congregación de lectores que en gran número aportan a su vigencia. ¿Qué los une a los lectores y posteadores de Artepolítica Comunidad? No demoremos más en decirlo: una ideología democrática. Todas las posiciones fueron debatidas, mientras se presentaron argumentos de índole democrática. Pero cuando un posteador o comentador muestra un perfil antidemocrático en su texto, entonces el elemento congregador empieza a resquebrajarse y la Comunidad se debilita como imaginario lugar de pertenencia.
Es un anhelo largamente acariciado tener un lugar de comunidad en el cyberspacio. Queremos defenderlo, para lo cual proponemos rechazar los posts y comentarios de índole antidemocrático, borrándolos de la publicación. No hay ninguna confusión posible entre el pluralismo democrático y la defensa contra la agresión totalitaria. La aparente inocuidad de un mero texto, que no pareciera poder nunca ameritar la categoría de agresión, es sin embargo una agresión. El totalitario no discute, opera. La operación en Internet es exitosa cuando no hay límite para el ingreso a publicar.
Claro que los que somos democráticos tenemos una posición tomada contra la censura, que es el modo natural de los totalitarios. Sin embargo, cualquier medio de expresión elige a sus colaboradores, y eso no es censura. La opción a la no censura no puede ser la disgregación. Debe haber un modo de defenderse de las agresiones.
Si existe la opción de escribir libremente un post sin revisión de un editor, es porque se confió en la aptitud democrática que nucleó a los lectores originales. Pero ¿qué sucede cuando ingresan lectores antidemocráticos que opinan y postean? ¿Qué actitud hay que tomar? ¿No es de una ingenuidad ínocultable permitir que un núcleo democrático se sienta invadido por la intromisión totalitaria?
Desde esta Carta Abierta proponemos organizar una comisión de lectores de Artepolítica que acuerden sobre la calidad autoritaria de un texto, una comisión sin número máximo, que simplemente proponga a los titulares de Artepolítica la eliminación de un post o un comentario que afecte la calidad democrática de este medio, con frases ofensivas a la democracia, con amenazas, o con adhesión al totalitarismo.
Solicitamos adhesiones a esta Carta Abierta.
El Gobierno “tiró para adelante” tomando una de las consignas del campo que era que el tema debía debatirse en el Congreso. Hizo eso y logró poner un período de tregua, tensa pero tregua al fin, donde se pudo recuperar la circulación por las rutas necesaria para que se reinicie el mercado y se rompa el círculo de desabastecimiento-alza de preciosde alimentos-inflación generalizada.
Hoy escuché que el Centro de Exposiciones de Recoleta no pudo hacer la exposiciòn prometida porque las obras quedaron detenidas por los cortes de ruta. Es insospechable el daño realizado al pais por los cortes o por hipótesis de corte, con el campo haciendo guardia. Bueno, eso se terminó por ahora. Le sigue en secuencia lo del Senado, y sigue como úlitma instancia la Corte Suprema. Mientras no hay corte de ruta, todo está bien.
Creo que si bien el Gobierno no ha resuelto el problema, los ciudadanos hemos pasado de ser rehenes secuestrados por los hombres del campo, a estar estar en libertad condicional. Démonos permiso para estar contentos con lo que tenemos hoy. Hoy salimos bien.
Peor hubiera sido que el Gobierno hubiera perdido la votación. Eso no hubiera sido otra cosa que un reavivamiento en la fé y actitud golpista. Ya teníamos en puerta una convocatoria a una concentración en la Plaza de Mayo llamada por el campo para el 9 de julio, a todo el interior, para pedirle a Cristina que renuncie. En una Plaza como esa renunciaba Cristina el día anterior.
Estoy convencida de que lo que subyace es un golpismo atroz, que sólo puede refrenarse por la resistencia y afirmación del poder del Gobierno. Si el Gobierno hubiera perdido, estábamos acabados. Así que, a festejar.
Me estoy consiguiendo una botella para festejar a las doce de la noche. Porque será el fin de un día bueno, después de tantos malos.
A las doce de la noche los espero en este post, frente a la computadora, con una copa en la mano, para brindar en el cyberespacio. ¿Van a estar?
Envíen un comentario con la palabra FELICIDADES. A las doce de la noche. “No me dejen sola”.
Horas vertiginosas. El 30 de junio hice el post “Creo en esta solución” diciendo que había que regularizar a los pequeños propietarios en su situación ante el Fisco porque yo estimaba que era un problema subterráneo que no se podía decir. Hoy ya ese tema aparece como punto en la propuesta del oficialismo, hay efectivamente una moratoria, o una oportunidad para la presentación espontánea, y algo mejor aún, pueden presentarse a cobrar sus compensaciones independientemente de su situación fiscal. No creo que yo haya tenido nada que ver, pero ayer era algo que nadie ponía sobre el tapete, me siento como si hubiera influido en algo. Les conté que hablé de la cosa en un Foro delante de Fernando Krakowiak, y todos me escucharon como si no lo hubieran pensado por ese lado.
Horas vertiginosas. Mempo Giardinelli le habla a la Presidenta en una carta en Página 12 que linkea Artepolìtica de ayer, y parecen palabras del año pasado. Hoy avanza la propuesta oficialista a límites de concesiones impensadas con una generosidad que ni se lo ocurrió pedir ayer a Mempo Giardinelli.
Horas vertiginosas. En el programa de TN donde Tenembaum y Escrotoviagra mostraron su perfil opositor alineado a la barricada del grupo Clarín, esta noche se vió a Buzzi extender su reclamo a lìmites insólitos, ya quiere que el 95% de los productores, pequeños y “medianos”, estén incluídos en el grupo de los que reciban compensaciones, porque el Gobierno ha llegado ya a incluir al 80% de ellos, pero parece que no le alcanza con esto tampoco y quiere más, lo que ameritó una especie de vuelta a lo criterioso de Tenembaum, quien preguntó si no era exagerado pedir tanto, que cuándo iban a parar con la extensión del reclamo ante cada retroceso del Gobierno. Sin embargo, el programa no se ahorró de escarnecer al Gobierno, exponiéndolo al ridículo con videos armados con cortes.
Horas vertiginosas. Mientras el Gobierno avanza en la concesión, el regusto a destitución, que sensibilizó los paladares gorilas de nuestro país exteriorizándose en cacerolas de teflón golpeadas en la urbe, en cortes de ruta desabastecedores de Buenos Aires, ese gusto se mantiene en la boca de muchos que sueñan con ver caer a Cristina, y la baba se les cae sin haber probado bocado todavía. Quien quiera hacerse un panzaso de toda esa caterva infame, puede ir a este sitio de TN y la Gente: http://videos.tn.com.ar/archives/2008/06/fuego-en-el-campo-1.html#comments
donde un video trucho más trucho que el tipo que lo mandó, reúne en su truchismo inocultable, al mayor número de obscenidades proferidas por boca de ciudadanos gorilas, donde hay llamados a matar a Cristina, improperios, locura, degeneración. El número de comentarios es incontable, háganse una visita para espantarse de la clase de enemigos que tenemos los que los asustamos con el monstruo de DElía. Son los chetos de Barrio Norte, y del interior del país, son esos hombres mansos de campo que se acuestan temprano y se levantan temprano (para rascarse el higo, como dice el inefable comentarista de mi post úlitmo en Artepolítica, Eduardo Real, porque ahora son rentistas). Son esos mansos hombres de campo que cortan rutas como los piqueteros pobres, y que ahora van a ser mantenidos por el Estado por las compensaciones, en un nuevo Plan Jefes y Jefas de la Abundancia.
Horas vertiginosas. Mañana será otro día, decía Scarlett OHara al final de “Lo que el viento se llevó”. Mañana será otro día de horas vertiginosas.
Bueno, despuès de haber leìdo tanta cosa, creo que tengo la soluciòn al problema del campo. Me gustarìa que mis compañeros economistas de Artepolìtica me hicieran algùn comentario. Y encontraran adònde hago agua, porque yo no soy economista, y seguro que va a haber algùn problema para hacer lo que propongo.
Me alentò a largarme con esta propuesta el hecho de haber participado de varias reuniones con eruditos en economìa y en periodismo econòmico, y escucharlos vagar en las tinieblas de la soluciòn al conflicto. La ùltima fue con el excelente periodista Krakowiak, de Pàgina 12, que disertò en un Foro pequeño al que concurro, en el que presentò el panorama con verdadera amplitud de entendimiento, pero tampoco aportando a la soluciòn, y al que me atrevì a decirle mi propuesta, que tal vez me haga el honor de recogerla.
Propongo aquì un sinceramiento del problema, que permanece enrarecido, enrevesado, intrincado, sòlo porque no puede alcanzar la luz, porque no se puede decir lo que pasa en voz alta, porque no se puede decir la verdad.
Hagamos un repaso del problema. El Gobierno se equivocò al no discriminar a los pequeños productores en la visiòn del efecto que iban a hacer sobre ellos las retenciones a la renta extraordinaria, que son las ùltimas rentenciones mòviles. Una vez que se diò cuenta del error, quiso rectificarlo (con compensaciones) pero “inexplicablemente” no le fueron aceptadas. Aquì el Gobierno debiò detenerse a analizar por què, una rectificaciòn tan acertada, no tuvo èxito, siendo por otra parte, la ùnica rectificaciòn posible.
El motivo por el cual los pequeños productores no aceptaron las compensaciones es que no pueden presentarse a cobrarlas porque operan totalmente en negro, o la mayor parte de su negocio se realiza en negro. Eso quiere decir que NO TIENEN PAPELES para demostrar que hicieron una operaciòn de venta de grano. Eso quiere decir tambièn, que el motivo real por el cual se rechazò la oferta de compensaciones NO SE PUEDE DECIR.
Ahora, frente a ese problema el Gobierno se encontrò en una encrucijada. Sin embargo, no deberìa ser asì. Porque la soluciòn a ese problema es sencilla. Y ademàs operativa.
Es la siguiente: a todos los pequeños productores que estèn incluìdos en la categorìa señalada para cobrar compensaciones, el Gobierno tiene que convocarlos a presentarse a una MORATORIA EXCEPCIONAL para regularizar su situaciòn. La moratoria debe ser generosa al extremo de PERDONAR el pasado hasta hoy, lo que significa PERDONAR todas las deudas impositivas del pasado, y empezar de cero desde hoy en adelante, pero SUBIENDO, para ellos en especial, el MÌNIMO NO IMPONIBLE del impuesto a las Ganancias y los Ingresos Brutos Provinciales y locales, de tal manera que su rentabilidad sea asegurada hasta compensar totalmente la rentenciòn mòvil que ataca las rentas extraordinarias por encima de la retenciòn fija anterior, a la que ellos confiesan acomodarse en rentabilidad. De ese modo no serìan necesarias las compensaciones. Y ademàs, deberìa empezar a haber para ellos un règimen de subsidios a las producciones rurales que le interesan a la Naciòn.
Esta soluciòn, necesita de un coraje que Cristina tiene, pero de una “bajada a tierra” que parece que los grandes economistas no estàn acostumbrados a hacer, preparados como estàn para manejar las situaciones de grandes empresas.
Se comprende que los pequeños productores no tienen salida si no pueden decir el motivo real que los lleva a la protesta. Se entiende que el que està obligado a entender es el Gobierno. Y una vez que entendiò, està OBLIGADO a dar una salida al problema REAL, porque mientras las salidas no sean las del problema real, estaremos atados al mismo ambiente enrarecido y asfixiante.
Algunos diràn que no es justo trabajar y vender en negro. Que un Gobierno no puede transar con evasores. Sin embargo, eso no es cierto.
Lo cierto de la economìa real de estos dìas, es que sòlo los grandes empresarios pueden pagar los impuestos que marca la ley sin perder rentabilidad, porque los màrgenes de ganancia se achican hasta desaparecer por unidad y la ìnfima rentabilidad sòlo se hace grande en la cantidad.
Esta es la verdad de un mundo de capital concentrado que aniquila a los pequeños productores de cualquier producto en el mundo entero. Primero los pequeños productores subsisten dejando de pagar los impuestos, o la mayor parte de ellos, hasta que por fin desaparecen aplastados por la màquina devoradora de carne que es el gran capital.
Miles, millones de personas en este mundo sufrieron y sufren este azote, pero nadie puede pedirle a un Gobierno capitalista que vaya contra la corriente de los negocios mundiales. Un pequeño fabricante de camisas no puede competir con los precios de las camisas fabricadas en la China, y desaparece. Asì hasta el infinito, fueron desapareciendo las pymes frente a la competencia del gran capital. Pero el caso de los pequeños productores rurales es un caso diferente al de todas las otras producciones del mercado.
Porque la agricultura regional del pequeño productor alimenta la actividad urbana de su alrrededor, y desapareciendo lo hacen tambièn infinidad de rubros pequeños que dependen del pequeño productor para su propia existencia. Y màs que nada, porque a ese sector se lo puede derivar a que produzca el tipo de alimento que interesa tener en la mesa familiar nacional, tìpico de la cultura, o necesario para la alimentaciòn bàsica de los sectores màs pobres. Ese pequeño productor es de interès del Estado su subsistencia. A èl se lo alienta, se lo subsidia en todos los paìses.
Para hacer esos subsidios y esa regulaciòn de la producciòn, es lògico que los productores deben tener visibilidad, existencia, y eso sòlo es posible operando con papeles legales, es decir, inscriptos como corresponde en la Direcciòn General Impositiva. Pero si el Gobierno no atiende a la situaciòn de imposiblidad de pagar los impuestos y mantener una rentabilidad al mismo tiempo, si el Gobierno “obliga” a las personas de pequeña producciòn a sobrevivir sòlo operando en negro, es el Gobierno el culpable de que esa situaciòn no se solucione. Y es el Gobierno el que debe operar la soluciòn.
El mercado impone los precios y determina quièn continùa y quièn desaparece. Si el Gobierno no quiere que desaparezca un sector, debe acomodar la situaciòn impositiva al sector, y no esperar que suceda al revès, porque el sector no puede acomodarse èl a una situaciòn impositiva determinada por las ganancias del gran capital.
El 16 de junio de 1955 estaba previsto un desfile aéreo en homenaje a San Martín con unidades caza-interceptoras que volarían sobre la Catedral. Esa demostración contrarrestaría el ultraje a la Patria, entendido así por el peronsimo, en relación a la marcha de Corpus Christi que había sido recientemente organizada por la Iglesia: una verdadera demostración antiperonista escudada en una fecha católica, a la cual concurrieron cien mil personas,.donde se cantó por primera vez en público la Marcha de la Libertad, escrita contra el “régimen”. La Iglesia se había constituído ya en el principal baluarte gorila.
Se suponía que Perón iba a subir a la terraza de la Casa de Gobierno para observar la demostración aérea. Allí debía encontrar una horrenda muerte de haber subido, pero no subió.
El ataque se inició a las 12.40. Las bombas y metrallas de la aviación naval atacaron la Casa de Gobierno, Perón salió a refugiarse al Ministerio de Guerra. La primera bomba cayó en el techo de la Casa Rosada. La segunda dió en un trolebús que circulaba por Paseo Colón y murieron todos sus ocupantes. Poco después la Plaza era un tendal de cadáveres y personas mutiladas. Los tiroteos se sucedían mientras a las cuatro, todavía era atacada con metralla aérea la gente movilizada en camiones enviados por la CGT. Por Radio Mitre se propaló y festejó prematuramente la muerte de Perón. Llegaron a mil las personas entre muertos y heridos, fueron trecientos los muertos. Esa noche fueron saqueados e incendiados en serie los templos católicos: la Curia, la Catedral, Santo Domingo, San Francisco, San Ignacio, San Miguel, La Merced, del Socorro, San Nicolás de Bari, San Juan Bautista, y la capilla San Roque.
El siguiente párrafo del Diario La Nación dice:
“La impunidad acompañó a los grupos de choque peronistas, apenas unas horas después de que el presidente le anunciara al país que la situación estaba controlada. Luego del bombardeo, la quema de las iglesias consecutiva, de signo contrario, condensó en la misma jornada la irracionalidad a la que se había llevado desde el poder la convivencia nacional.”
La fecha de publicación de este párrafo es 16 de junio de 2005. Tómese en cuenta.
http://www.lanacion.com.ar/Archivo/nota.asp?nota_id=712033
Durante todo el tiempo no estuvo clara la naturaleza del conflicto, que disfrazado de reivindicativo esconde y muestra su naturaleza destituyente, -como muestra y tapa De Angeli su agujero en la boca-.
La trampa del “campo” está en hacer que el Gobierno se considere como parte del conflicto reivindicativo. Si el Gobierno lo hiciera, estaría dándose por destituido. Para eso lo llama a participar de la mediación del Defensor de Pueblo. Si el Gobierno pisa el palito, pierde la cabeza.
El Gobierno no es parte del conflicto reivindicativo, y en cambio es mediador, como dijo Mendieta. Y agregando una visión a la de Mendieta, el Gobierno sí es parte en el conflicto destituyente, pero en éste no se reconoce otro mediador que la Constitución. Así que el Defensor del Pueblo está de más en los dos casos, pudiéndoselo acusar de socio sedicioso.
¿Dónde está lo reivindicativo y dónde lo destituyente en el conflicto?
Las manifestaciones sectoriales declaman un argumento y efectivizan una acción. En esta manifestación el argumento no coordina en dimensiones con la acción. El argumento es reivindicativo pero la acción es destituyente.
¿Puede discriminarse el discurso del campo entre destituyente y reivindicativo? No, no puede. Lo destituyente eclipsa lo reivindicativo. Debe abandonarse la acción destituyente para poder considerarse la validez del argumento.
Ante la acción de fuerza destituyente de un sector, el Gobierno se asume como parte, e invoca al mediador natural que es la Ley que lo constituye: la Constitución. Ese mediador le da la razón al Gobierno sin otra discusión. Depuesta la fuerza que lo amenaza, el Gobierno puede recién considerar el argumento. Ante la reivindicación, el Gobierno no se asume como parte sino como mediador, en este caso entre la riqueza y la pobreza de la población.
El “campo” intenta que el Gobierno se considere como parte en un conflicto argumental reivindicativo, lo llama a dirimirlo ante una mediación del Defensor del Pueblo, cosa que potencia y reafirma su intención destituyente al desconocer la verdadera naturaleza de un Gobierno que no puede ser parte en un conflicto argumental sino a costa de considerarse destituido.
La naturaleza de la criatura
La entidad que empezamos a denominar “el campo” está integrada por elementos opuestos que naturalmente se repelen entre sí, y sin embargo, han confluido en una amalgama que opera con una consigna básica y primitiva como sólo puede ser la sostenida por una confluencia paradojal.
La unión contra natura ha dado en el nacimiento de una Asociación que podríamos llamar Ilícita, no sólo porque se cometen delitos, sino porque su esencia irreductible genera absurdos resolutivos en orden a satisfacer sus demandas.
La culpa de la formación de la extraña pareja no la tienen los pequeños productores, la tiene el Gobierno, porque no los distinguiò por separado al aplicarle el mismo impuesto a todos los sectores, pasàndosele de la vista el “detalle” de que los pequeños se caian del mercado con esas retenciones.
Dios los crió y el Gobierno los juntó. Lo que estamos observando es un sector invisible que sòlo consiguiò la notoriedad traicionándose a sí mismo, al hacer dupla con su enemigo natural, el gran capital.
Y ahora el monstruo anda suelto como una mula híbrida cuya única demanda es quitar las retenciones móviles. Los del “campo” se bajan del paro para negociar. Pero sólo admiten obtener lo que demandan. A eso llaman voluntad de negociación. Y se vuelven a subir al paro.
La naturaleza del conflicto
Un conflicto que se dirime por la fuerza es mentira que pueda pasar a negociarse, nadie se baja de su propia fuerza si es considerable. La fuerza sólo admite negociar la rendición del enemigo. Y eso hace “el campo”, darle la oportunidad al Gobierno de firmar su derrota.
Ahora el Gobierno dice que quiere distinguirlos, pero ellos ya se juntaron. Les da buenas compensaciones a los pequeños, pero ellos han bebido el vino destituyente que sirve en copas la Sociedad Rural y pervirtieron su paladar.
La naturaleza del error del Gobierno
¡Què distinto hubiera sido que el Gobierno no hubiera estado ciego! ¿Para dònde estaba mirando cuando no viò esta problemàtica elemental, ya conocida en otros paìses donde el subsidio es la soluciòn al avance del capital concentrado sobre los pequeños productores rurales?
La propuesta de hacer pasar a un sector de una actividad rentable a una subsidiada requiere instrumentación, sutileza, manejo, polìtica. Requiere garantìas. Requiere tiempo. No es posible lograr una transmutaciòn tan esencial en medio de un conflicto en el que el deshauciado tiene fuerza para embestir.
La naturaleza de los que van a pagar este conflicto
Se dijo hoy desde el Gobierno que el conflicto quedarà instalado por largo tiempo. Algunos millones de argentinos no tenemos espaldas para soportar un conflicto que nos trae inflaciòn, salarios bajos, despidos, paràlisis de la actividad econòmica.
Algunos estuvimos viviendo el sueño de la posible prosperidad, pero como no somos “pequeños productores del campo”, nos estamos despertando a una realidad donde no habrà para nosotros ni siquiera los subsidios que les ofrecen a ellos. ¿Quièn va pagar este conflicto? ¿Nosotros? Parece que sì.
El Gobierno no puede enfrentar ciudadanos, como única respuesta a la solución del conflicto. Una cosa fue llamar a D’Elía para despejar la Plaza con su sola presencia en la ciudad donde no está la verdadera protesta del campo. Otra cosa es aplicar obvias estrategias de choque, como la de estos camioneros que van ahora a las rutas, después de haber hablado con De Vido.
La presentación de los dirigentes ante el Fiscal que ha judicializado la protesta, junto con los camioneros ocupando las rutas, son recursos débiles del Gobierno, que está desparecido de la acción contundente, perdiendo un tiempo de descuento que sólo presagia una derrota mayor.
Esta tarde a las cinco, se reúne Binner con los chacareros, con todo el Gobierno de Santa Fé y también con los legisladores del Congreso Nacional. La reunión parece que va a estar concurrida. Más que un mediador Binner toma el lugar de reemplazo de la máxima autoridad, la Presidenta.
TN está advirtiendo que hay serio riesgo de desabastecimiento de leche dentro de tres días. Las advertencias son en tono dramático. Y sabemos que es cierto, porque acaba de hablar uno de los máximos productores de leche, preocupado por el corte de los camioneros. Su preocupación puede ser cierta u oportunista, lo que asevera que si las cosas siguen así no va a haber leche. La leche no puede faltar. El Gobierno les está regalando a los opositores la exculpación de que falte leche. Es un error grosero e imperdonable.
Ya no sirve contrarrestar al campo para vencerlo por la fuerza de las estrategias. Llegó el momento de tomar uno de tres caminos: aceptar la discusión de las retenciones, darse por vencido a sus demandas, o denunciar ante la población que ha llegado la hora del enfrentamiento civil, explicando claramente el motivo drástico que impide la continuidad del Gobierno de Cristina Kirchner.
Si se van a enfrentar los civiles, deben hacerlo con alguien que asuma la responsabilidad de semejante empresa, no se puede esconder la mano y enviar a la gente como si fuera una acción espontánea. Si hay guerra debe haber alguien que se ponga a la cabeza. Si no lo hace, no podrá eludir la responsabilidad aunque lo pretenda. Y demás está decir que no queremos guerra, que para eso tenemos un Gobierno civil. Que si se llega al enfrentamiento, quedan caducas las instituciones.
Lo que tampoco se puede tolerar más, en especial desde los lugares de apoyo cívico como el que yo misma he sostenido hasta ahora, es el silencio, la falta de argumentos aportados por el Gobierno a las tesis de su defensa.
Encontré dos perlitas que me gustaría compartir:
una, es una grabación que tiene Gerardo Fernández en su blog, en la columna de la derecha, donde se puede escuchar una grabación en la que se aprecia como Buzzi avanza del 2006 al 2008 en su “conciencia de clase”
la otra, es una poesía de un tal “Enemo”, que comenta en La Barbarie, y que tal vez algunos no habrán leído y a mí me encantó:
73
El campo es todo.
cuando yo veo un tipo de campo es como si viera al sol.
Me pregunto que estará tramando en su sabiduría infinita.
Plantar soja, curar el cáncer, un cataclismo, una evolución.
El campo de este país es rubio de trigo y de endogamia.
Pero también es morocho.
Debajo del maíz blanco o amarillo hay tierra color peón.
Por eso
Ante todo el campo es trabajo.
Los únicos que trabajan son los del campo.
Los otros nada.
No hacen un pomo.
y si alguien hace algo
lo hace porque hay campo.
Cuando un científico descubre una vacuna durante la noche lo hace porque cenó un omelette que es casi una granja y una rebanada de pan con todo lo que implica.
Todo funciona porque viene del campo.
Por eso la gente del campo es la mejor gente.
Se podria decir lo mismo del Sol.
Pero la gente del campo labura de sol a sol.
Y ademas se acuesta temprano
Atención que Binner está dando una solución estratégica al conflicto con “el campo”, como un jugador de truco, con un guiño de ojo, que esperamos que llegue a Cristina. Lo dice en medio de un reportaje de ayer en Página 12.
Entre otras cosas, dice que no fue al acto de Rosario porque hizo su celebración en Santa Fé, y que si no hubiera tenido el compromiso en Santa Fé, “probablemente” no hubiera ido, y aconseja para resolver el conflicto: “que se convoque al Consejo Federal Agropecuario. Que las propias provincias que tienen mayor incidencia en esta parte de la economía, también en un acto de federalismo, puedan ayudar a construir un programa común para todos los argentinos en materia agropecuaria”.
Lo que propone Binner es en concreto, pasarles por encima a las entidades “del campo”, hacerles un corte de manga suplantando al interlocutor, convocando a debatir a una entidad superior, de mayor envergadura representativa, que incluya a los intereses de los productores y supere lo meramente sectorial para representar con legitimidad los intereses federales, científicos, técnicos, económicos y hasta políticos, algunos de los cuales las entidades empresarias del campo han incluído en su discurso irreverente, irritante y ofensivo, en constante coqueteo equilibrista con el precipicio del golpismo.
Cabe recordar que el Consejo Federal Agropecuario está conformado por todas las Provincias argentinas y a las reuniones asisten representantes de cada una de ellas y entidades tales como el INTA, SENASA, Instituto Nacional de Vitivinicultura, Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario y del Instituto Nacional de Semillas, además de diputados nacionales y senadores.
La idea de Binner no es más que la punta de una idea, que pude completarse convocando también a la gente del Plan Fénix y a otras entidades cuyos dominios entiendan de los temas que atañen al interés general amenazado por el interés sectorial.
Sacarles de la agenda de cuestionamiento público a las entidades empresariales rupestres los temas como el federalismo o la coparticipación, o el destino de los fondos públicos, es un objetivo clave para la resolución del conflicto, que se desmadra en forma permanente, en un juego de “Respetuosamente ofendo” que busca hacerse insoportable con toda intención.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/104858-32991-2008-05-26.html
Ayer hizo justo 198 años, el 22 de mayo de 1810, estaban invitados al Cabildo Abierto de Buenos Aires, cuatrocientos cincuenta vecinos, de los cuales la mitad eran chetos de Barrio Norte que apoyaban al Virrey, pero D’Elía no los iba a dejar entrar. La banda de French y Berutti, apodada “los Infernales”, custodiaba todas las entradas a la Plaza y dejaba pasar solamente a “los compañeros”.
Saavedra los había llamado a los dos en secreto el día anterior para pedirles que pusieran el hombro movilizando a los muchachos, para que le despejaran la Plaza al día siguiente, porque si entraban los chetos al Cabildo Abierto podían perder la votación pero lo más grave era que podía correr sangre y tenía que evitarlo a toda costa.
Saavedra sabía que Cisneros había sentido una escupida en el ojo cuando le había negado su pedido de reprimir a los revolucionarios en caso de desmanes, y estaba cantado que el tipo había arreglado con los garcas que vinieran a provocar al Cabildo Abierto. Si le ganaban la votación y le tiraban un muerto se pudría todo. Si él se resistía a reprimir, el Virrey lo destituía y se acabó la Revolución. Tan bien que estaba yendo la cosa. No, no lo podía permitir.
“El problema es que los muchachos no conocen a todos los compañeros, los chetos se nos van a colar”, le dijeron French y Berutti a Saavedra. “Fácil”, dijo Saavedra, “pongan a los muchachos a cerrar la entrada de la Plaza y ustedes dos, que vienen a la Jabonería de Vieytes, pueden reconocer a los compañeros. Pónganles a los que reconozcan, unas cintas del color de los Borbones en la solapa, así nadie se aviva que están señalando a los nuestros, y díganle a los muchachos que dejen pasar a los que vengan con la cinta.”
French y Berutti se pasaron la noche cortando cintas, y al otro día estaban en la Plaza con los Infernales. Unos giles que habían llegado temprano, se volvían con cara de velorio porque no los dejaron pasar. Se les acercaron para pedirles que les pusieran una cintita a ellos también, pero French y Berutti les contestaron que no tenían más. Los giles se dieron cuenta que algo raro pasaba con las cintas, y corrieron la bolilla por toda la City que la patota impedía el ingreso a la Plaza, cosa que sembró el pánico entre los chetos y ni se acercaron a molestar el magnífico desarrollo de la Semana de Mayo. Al Cabildo Abierto del 22, entraron doscientos cincuenta y uno de los invitados.
“¡Qué buena idea lo de las cintas! ¿cómo se le ocurrió?”, le dijo Castelli al oído a Saavedra, mientras esperaban que empiece la reunión. “Bueno, pensé en las Madres de Plaza de Mayo que inventaron lo del pañuelo para reconocerse entre ellas”, dijo Saavedra. “No hay nada nuevo bajo el sol, Castelli, nada nuevo bajo el sol del veinticinco”, agregó. “¿Qué vieinticinco?”, dijo Castelli. “No sé, me acordé de la letra de una canción”, contestó Saavedra, “Hagamos silencio que ya empieza”.
Osvaldo Baigorria escribe “El malestar en el habla”, en Página 12 de ayer, nota recomendada por Artepolítica. Freud escribió “El malestar en la cultura”, y claro, el malestar de la cultura se expresa sobre todo a través del habla. El escritor rescata expresiones como “esto se va al carajo”, “se pudre todo”, “este país es una joda”, “país de mierda”. Esas expresiones, sobre todo la mal parida frase “este país”, provienen de un desapego. Como si todos fuéramos turistas, hablamos desde “otro país”, no desde “éste”. Hablamos de un país imaginario cuya construcción tiene una historia.
Desde que Fernando VII fuera alejado del trono de España por Napoleón, es que estamos intentando hacer un país integrado sin lograrlo. Nuestro país, nació en el imaginario de muy poca gente que vivía en un extenso territorio, cuando el episodio de Fernando VII. La población originaria no participó de este proyecto, ni fue incluída en él.
Primero la guerra contra los realistas, después las guerras intestinas. Rosas, la unidad contra Rosas, y dos países: Buenos Aires y la Confederación. Por fin un solo país pero sólo en la letra de la Constitución reformada. Después el imaginario de Sarmiento que envidia a los EEUU sin “barbarie” habilita la masacre de la futura Campaña al Desierto, Roca y la repartija de tierras y el llamado a la inmigración. El excedente humano expulsado del capitalismo europeo llega en masa a sacar granos del campo argentino, a criar vacas, y hace crecer las fortunas de terratenientes rentistas, que son a la vez los acopiadores y los exportadores. Quiebran fortunas en la timba financiera del 90 y la riqueza se redistribuye entre los más ricos de los ricos. Nace el granero del mundo. Rich like an argentine, dicen en los EEUU. La miseria duerme en los caños de la firma A. Torrent. mientras se hacen las Obras Sanitarias de Buenos Aires en el Centenario. Primera Guerra y sustitución de importaciones. El pueblo no ve un mango y Tita Merello canta ¿dónde hay un mango viejo Gómez? Segunda Guerra y el peronismo. Y el pueblo empieza a ver el mango por primera vez. Ahí nace la nueva matriz divisoria que impide que el país sea uno, quizá para siempre.
¿Desde qué país hablamos cuando con desapego decimos “país de mierda”? Desde el país soñado, en el que el enemigo no existe. Ilusión forjada en las aulas de la República, donde el “crisol de razas” fue la metafórica expresión del régimen, de ver fundidas las diferencias culturales inmigrantes por mero miedo al extranjero, pero disfrazada de promesa de integración absoluta después de que el crisol fundiera lo que se traía de otras tierras. Y nos creímos esa promesa. Y seguimos soñando con el país de Tru-la-lá.
La matriz de odio se vuelca a cara descubierta contra el peronismo, ésta vez sin metáforas. Las bombas arrojadas sobre la Plaza de Mayo, que tiran aviones de la Fuerza Aérea Nacional, muestran el tamaño del odio. No está bien que el pueblo tenga plata. La plata es para los ricos, los pobres los hace Dios. El peronismo traiciona con Menem, y parece muerto haciendo los sueños de “los hombre de bien” que bailan la fiesta financiera. Viene Kirchner y reedita las peores pesadillas. Las Fuerzas Armadas ya no están para mediar contra la lacra peronista. Los hombres del campo se paran en las rutas para hacerle frente a un Gobierno Constitucional.
¿Somos un país? “Argentinito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos Argentinas va a roerte el corazón”, diríamos si fuéramos tan sinceros como los españoles. País de mierda es el ilusorio.
Los llamados “a la tranquilidad” de Esloto y de Carrió, son sucias estrategias para la desestabilización. El artificio es sencillo de desentrañar. Se llama a la tranquilidad, y lo que opera es la instalación de la idea de que hay intranquilidad. Son técnicas de manipulación, y funcionan, porque la mayoría de la gente no se da cuenta.
Los llamados a la “tranquilidad” de Esloto y Carrió parecieran querer reeditar la desconfianza que generaban en la población los mensajes que se oían por la radio de antaño en las vísperas de un golpe de Estado. “El Presidente de la Nación asegura que en el país reina absoluta tranquilidad“. Todos sabíamos lo que quería decir eso: mañana nos despertamos con el golpe.
Y cuando el golpe se había dado, comenzaban los “comunicados”. Comunicado N° 1: “El Comandante en Jefe del Ejército, habiendo asumido el Gobierno Nacional en nombre de las Fuerzas Armadas, ha decretado un toque de queda a partir de las 20 horas. Se comunica al Pueblo Argentino que en el país reina la más absoluta tranquilidad. Y todos sabíamos que estaban reventando a un montón de gente.
Hoy Esloto volvió con el tema del corralito, alentando a la “tranquilidad”. Que es improbable. Que hubo una corrida al dólar en la City, pero que el Gobierno resistió, pero que le costó ¡1000 millones! Pero hay tranquiidad.
Hoy a la tarde Esloto, por Radio Mitre habló por boca de su inconsciente, dijo así: “Bueno, ahora no hay más remedio que hablar del campo”. ¿A qué se refería el hombre? ¿A que no sabe qué más inventar para que el tema esté en el tapete todo el tiempo? ¿O a que ha tomado el compromiso de seguir hablando y no “tiene más remedio”? Que hablen los psicoanalistas.
En Crítica Digital, bajo el título “Carrió espanta fantasmas”, se dice que ella “pide” que “no se haga caso” a los mails desestabilizadores que dicen (y de paso se encarga de decir lo que dicen los mails, por si a usted no le llegó) que hay “corridas financieras”. Esa frase, decirla en cualquier contexto, tiene su efecto panicoso de cuyo efecto Carrió no tiene ninguna culpa, porque ella pidió que no se le hiciera caso. ¿No?
Luego vuelve desde el “yo no fui”, a instalar la idea de que “algunos gobernadores” están abandonando a Kirchner. Lo hace desde la crítica, los llama “oportunistas” porque ahora se dan cuenta de que los Kirchner ya “no son exitosos”. Uno se imagina un nido de ratas donde las ratas escapan porque llegó el final. Pero la instalación de esa imagen no es intencional. No. No es desestabilizadora. No.
Y por fin se lamenta: “Si uno piensa en la Argentina de hace dos meses, los Kirchner iban adelante, conduciendo, ahora están como quedando atrás, como enterrados, se van aislando de a poco”. Y el inconsciente le hace decir “enterrados” como los Ceaucescu.
¡Qué suerte que uno puede hacer análisis crítico del discurso!
“No presten atención a esta retroalimentación permanente de la teoría del caos…” (sic) Elisa Carrió, ayer, en el diario Crítica