Cuando gobernar se transforma en un trabalenguas

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Se escucha bastante decir desde ámbitos periodísticos, políticos y académicos que se ubican en el centro de cierta objetividad resumida en “critico lo malo y destaco lo bueno”, o “critico tanto a unos como a otros”, que el flamante gobierno salió exitosamente del llamado “cepo” cambiario, que la devaluación macrista es igual a la realizada en el 2014, o que el inminente arreglo con los rebautizados holdouts sería un logro para el país.

Si bien no se pone en cuestión su buena leche y se valora el intento de alcanzar tales estandartes los hechos nos demuestran otra realidad.

Ya sabemos que los efectos negativos de las medidas implementadas no son efectos colaterales sino más bien los principales objetivos buscados. Pero que aquellos no sean errores no los inmuniza de cometerlos. Los resultados que esperaban obtener en contrapartida por los guiños al capital concentrado no sucedieron.

Las falsas promesas, los pronósticos mentirosos, la impericia, los pasos en falso, las idas y vueltas se van constituyendo como una forma de hacer política y se van entremezclando con el supuestamente sólido plan económico de Cambiemos.

Estaba trabada una traba que trababa

¿Cuál es la razón para insistir en igualar la devaluación del actual gobierno con la efectuada en el 2014? ¿Se puede emparentar una devaluación de la moneda del 25% con una que a la fecha roza el 60%? ¿Se puede comparar una devaluación no querida producto de la corrida bancaria más grande de la historia donde no se dejó margen de acción; con una anunciada con bombos y platillos bajo el maquillaje del “Fin del Cepo” o del “Sinceramiento” y que figuró como uno de los ejes principales de la plataforma electoral?

¿Se puede igualar una devaluación dentro del contexto de un modelo económico productivo con inclusión social presionado por los sectores especulativos de la economía y que supo contrarrestar sus efectos con medidas sociales como el Progresar o Precios Cuidados; con una que forma parte de un programa neoliberal con el objetivo claro de desregular la economía y transferir ingresos hacia los sectores más concentrados?

La devaluación marca PRO se ubica dentro del contexto de una serie de apresuradas medidas tales como la eliminación de las restricciones a la compra de divisas, la supresión de trabas para exportar e importar, la eliminación de las retenciones al agro y a la minería, la suma generalizada de tarifas; y sin una sola medida importante en materia de política social, laboral, sanitaria o educativa.

Tres tristes tigres exportan trigo en un trigal

Es un sentido prácticamente instituido que la salida del “cepo fue el mayor logro” del gobierno, que salió del cepo “sin las consecuencias negativas que pronosticaban” y que la devaluación fue exitosa porque el precio del dólar “no se desbocó”.

Que el dólar “subió mucho menos de lo pronosticado” se podría sostener solo en el preciso momento que abrió el mercado de cambio luego de la devaluación ya que su precio saltó de 9,8 a 13,25 pesos, un 35% más. Luego de más de dos meses la devaluación llegó al 60% con un dólar a 15,65 pesos y con la promesa de continuar subiendo.

Cómo una devaluación puede ser exitosa cuando; en medio de quita la de retenciones, el retiro de subsidios y el achique del estado; provoca un aumento del 60% en los precios de los alimentos de consumo masivo y acumula en tres meses de gestión una inflación de 15 o 16%.

Cómo la “salida del cepo” puede ser el mayor logro del gobierno cuando las condiciones principales para su éxito no se cumplieron. A saber: el ingreso al Banco Central de 25.000 millones de dólares en un mes y el ingreso de 6.000 millones de dólares en tres semanas por un acuerdo con las empresas agroexportadoras.

De los supuestos 25.000 millones de dólares, que iban a llegar por la confianza desbordante que iba a generar el simple hecho de que Macri sea Presidente, solo consiguieron 5 mil millones de los cuales ya se fugaron 1.200 millones.

De los 6.000 millones de dólares que se comprometieron a liquidar las cerealeras liquidaron 2.400 millones, sólo un tercio de lo acordado. La fuga de divisas y la caída de las reservas no cesaron por la confianza y las inversiones siguen sin llegar. Se estima que se fugan fuera del país 50 millones de dólares por día a la par de la desmantelación de los sectores de la UIF encargados de investigar y controlar tales fugas.

Paulito clavo un clavito

¿Es indispensable para el curso de la economía argentina el arreglo con los buitres como lo demuestra el apuro y la urgencia del gobierno?

El PRO salió rápidamente a emitir bonos por 15.000 millones de dólares para pagarle al 7% de los tenedores de deudas representados por el amigo Paul Singer, volviendo a la bicicleta de pagar deuda con más deuda, cuando hace unas semanas atrás buscó emitir bonos por 5.000 millones de dólares no pudiendo colocar ni un dólar y en contraste con el gobierno del FPV que emitió 30.000 millones pero para pagarle al 93% de los acreedores.

La suposición que, después del arreglo, lloverán las inversiones, es mentira. Ningún inversor deja de realizar un proyecto por el conflicto con los buitres.

El país mantiene relaciones económicas normales con todo el mundo. Paul Singer realizó más de 900 demandas en diversos países y nunca tuvo éxito. Los buitres son especuladores despreciados en el escenario mundial y la posición argentina ha sido respaldada por la ONU y por los analistas más destacados. Tampoco el pago a los buitres sería suficiente para que las calificadoras de riesgo mejoren el puntaje de la deuda argentina. Además es muy probable que exijan un plan económico respaldado por el FMI con las consecuencias que eso implica.

Por eso el acuerdo con los buitres no resuelve ningún problema fundamental ni garantiza la entrada de inversiones extranjeras y representa un premio a la especulación y un castigo, a la inmensa mayoría de los inversores, que facilitaron la recuperación de la economía argentina.

Los limites de la oferta deberían ser los mismos que la de los canjes del 2005 y 2010, como lo establece las leyes Cerrojo y de Pago Soberano que quieren derogar. Dichas condiciones representan una excelente ganancia para los buitres, considerando el precio ínfimo al cual adquirieron sus títulos. Recordemos que pagaron 25 centavos por dólar invertido ya que no le prestaron dinero al país sino que compraron títulos después de la cesación de pagos.

¿Entonces es indispensable para el curso de la economía argentina el arreglo con los buitres? La respuesta es no, salvo que quieran recibir inversiones de la misma calaña.

Cuenta cuantos cuentos cuentas

Antes de ganar las elecciones el actual Ministro de Economía contó el cuento que los precios de las cosas ya estaban fijados al dólar a 16 pesos. Luego, en medio de la soberbia algarabía por el “Fin del Cepo”, dijo que pedirían que los retrotrajeran a los valores de Noviembre, como si eso alguna vez hubiera sucedido. Para finalmente prenderle una vela a la desaceleración de los precios que difícilmente suceda. Consecuentemente desmanteló la estructura de la Secretaría de Comercio que se dedicaba a evaluar costos.

En el ámbito judicial el Gobierno se mueve siniestramente. Macri quiere designar como fiscal general del fuero de seguridad social a Juan Carlos Paulucci, cuyo padre es el Secretario de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo, por lo que el hijo pasaría a controlar e investigar al padre. Y lo peor no es que ganó el concurso y ¡oh casualidad! es el hijo sino que la movida fue intencional ya que para que dicha incompatibilidad se diera primero fue retirado el pliego de Gabriel de Vedia, quien había ganado el concurso por 19 puntos arriba de Juan Carlos Paulucci hijo.

Este tipo de accionar se suma al intento de nombrar dos jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) por decreto, al encarcelamiento de Milagro Sala sin el debido procedimiento y sin las garantías constitucionales básicas, y al bochornoso e impresentable accionar del juez “del Clarinete” Bonadio y del fiscal general “Pro friendly” Saenz.

Para no desentonar se quiso presentar a las modificaciones en el impuesto a las ganancias como un hecho histórico apuntando a la linealidad de la frase “subiremos el mínimo no imponible de 15.000 pesos a 30.000”. Primero que es un impuesto progresivo que paga el 10% de los asalariados de mejores ingresos. Segundo que Macri prometió eliminar directamente el impuesto. Tercero que solo cambiaron el piso de referencia de 15.000 pesos al año 2013 a 30.000 al año 2016.

La cuestión es que los 15.000 del 2013 con todos los aumentos anuales hoy superan los 30.000. No subieron el piso, lo bajaron. No modificaron las escalas y con las paritarias 2016 aún más trabajadores serán pasibles de empezar a pagar. Macri hizo lo mismo que hizo CFK: modificar el mínimo no imponible. Con la excepción que la última vez que CFK lo hizo 400.000 trabajadores dejaron de tributar, en el caso de Macri 200.000 empezaran a pagar. Una medida es presentada de forma inversamente proporcional a lo que realmente es.

Continuando con este modus operandi nombraron como directora del INDEC a la principal denunciante de las anteriores autoridades La colocaron como el estandarte de la refundación ética y moral de las estadísticas nacionales y al poco tiempo la echaron por los mismos motivos que ellos otrora le criticaban al FPV: no adecuarse a los tiempos políticos. ¿Al final son tan distintos a Moreno como aduce Prat Gay?

Otro ejemplo está en la derogación del decreto de CFK que trasladaba a todas las provincias el fallo de la CSJN en favor de Santa Fe, San Luis y Córdoba que insta al estado nacional a cesar en forma inmediata de detraer el 15% de los fondos coparticipables hacia el ANSES y devolver a las provincias la suma retenida indebidamente desde el primero de enero de 2006. Luego reculó (o lo recularon) y por decreto estableció que tal restitución se hará en 5 años. Mejor tarde que nunca dice el refrán ¿No?

A la par aumentó unilateralmente un 167% los fondos coparticipables para la Capital Federal, distrito más rico del país y su lugar de procedencia. Desde sus laderos se justificaron diciendo que ese monto correspondía al presupuesto del traspaso de la Policía Federal, luego reconocieron que los fondos otorgados por el decreto excedían los necesarios para la fuerza de seguridad.

En lo que respecta a seguridad festejó apresuradamente la triple captura de un solo prófugo en un operativo que terminó siendo dirigido por la policía santafesina, ninguneada y apartada por una dirigencia nacional que demostró su ineficacia y falta de experiencia. Balearon a chicos de una murga, primero negaron el hecho para luego restarle importancia.

Y finalmente las paritarias docentes que quedarán como el colmo de los colmos donde primero se ofertó un 23% de aumento escalonado, luego un 25% que llegaría al 40% en junio, luego solo un 25% final, para terminar arreglando a horas del comienzo de clases (salvo en siete provincias) un 40% para el escalafón inicial y un promedio de 32% para el resto. Marcha, contramarcha y contramarcha de la contramarcha. Todo un trabalenguas.