Y qué fue del petroleo de Brasil?

Alguna vez discutimos acá sobre las ventajas y desventajas del “modelo brasileño”, y la comparación con el “modelo argentino” (inexistente para algunos).

Y nos había quedado pendiente algún que otro ítem. Uno de ellos era el del descubrimiento de una importante cuenca petrolífera en la plataforma submarina, al sur de Brasil.

Me gustaría conocer, si alguien puede aportar algún dato, cuál es la situación actual del proceso, después del hallazgo histórico, a la luz de que la situación internacional de mercado ha cambiado muchísimo.

Hasta donde habíamos podido averiguar, la explotación de la cuenca era viable solamente a un nivel de precios elevado. Esto debido, primero, a las dificultades extra que genera el ámbito en el cual debe hacerse la extracción. Lo cual hace más costoso el proceso. El otro problema se relacionaba con la calidad del petroleo y el rendimiento en producto obtenido (combustible) por barril. Además, está la cuestión del procesamiento (destilación y refinación), y del aprovechamiento de las partículas sólidas, con costos marginales importantes en cuanto a refinación ante la necesidad de ampliar la capacidad en procesos complejos como el craqueo catalítico.

Hoy el petroleo WTI cotiza por barril, un tercio de lo que se especulaba podía cotizar a esta altura de la década. Con lo cual, el precio del barril de petroleo de una calidad inferior será menor todavía, con los comentados agravantes de la menor obtención de producto por barril (precios internacionales que bajan también, lógicamente no al ritmo del commodity, pero bajan).

No es que tengamos intención de descalificar el importante hallazgo de la cuenca, pero habrá que decir que para que Brasil se convierta en gigante petrolero, que no sólo abastecerá su mercado interno, sino que será exportador neto, tienen que darse una serie de condiciones que no son verificables en toda la serie histórica.

Si Brasil lo sabe, debería tener cuidado con la expoliación de sus actuales reservas rendidoras, sin dejarse llevar por la promesa de ganancias futuras que, tal vez, no existan, o no sean tan fáciles de obtener. No pongo en duda que así sea.