A propósito de esto o de esto que por acá realmente No Miden, me encuentro con esto otro, un logrado post de Juan Freire un tipo iperactivo en cuestiones de tecnologÃa, además de ser un pensador brillante. Este es el post
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Por JUAN FREIRE (SOITU.ES)
Actualizado 22-01-2009 12:10 CET
Ahora que entramos en un nuevo periodo electoral (con las elecciones gallegas y vascas en marzo y ya en junio las europeas), regresan las estrategias digitales de los partidos polÃticos en España. En esta ocasión, de nuevo algunos partidos o candidatos repiten la ya conocida, y bastante inútil, estrategia de crear en pocas semanas una intensa actividad digital que no existÃa antes de este periodo y que volverá a desaparecer una vez pasadas las votaciones. Otros sà que llevan ya un tiempo cultivando su identidad digital, generando con mayor o menor éxito conversaciones y comunidades a su alrededor. Estos cuentan muy probablemente con mayor credibilidad y tendrán ahora un mejor retorno de su campaña digital. Permitidme que no enlace aquà con ejemplos de unos u otros, no quiero abrir ahora ese debate, porque no es este el tema que quiero discutir aquÃ. En todo caso, podremos evaluar el éxito de unas y otras iniciativas dentro de unas semanas, una vez vistos los resultados.

A la izquierda, la zona de vÃdeos en Whitehouse.gov. A la derecha, vÃdeo de presentación de listas en la web del PSOE Galicia (psdeg-psoe.org).
Por el contrario, me preocupa un comportamiento que todos, sin excusa, repiten independientemente de su ideologÃa o competencias digitales. Todos parecen vivir una doble realidad: en Internet son los candidatos digitales perfectos; en los espacios fÃsicos no hacen la más mÃnima referencia a su trabajo y presencia digital. Pero, si estamos de acuerdo (y no he oÃdo a ningún polÃtico que diga lo contrario) en que debemos reducir las brechas digitales, que necesitamos a ciudadanos competentes con la tecnologÃa y que en estos cambios nos jugamos el futuro, ¿qué papel desempeñan en estos temas nuestros polÃticos? Parece que ninguno, salvo aprobar partidas presupuestarias para banda ancha, equipos informáticos o cursos de formación.
Preocupa un comportamiento que todos, sin excusa, repiten independientemente de su ideologÃa o competencias digitales. Todos parecen vivir una doble realidad: en Internet son los candidatos digitales perfectos
Esta contradicción no es más que la punta del iceberg de un problema más global. No contamos con polÃticos que sean verdaderos lÃderes. No necesitamos gestores (o no sólo necesitamos gestores públicos, que por otra parte podemos conseguir en el mercado profesional y que tendrán mucha mejor preparación que nuestros polÃticos). Necesitamos lÃderes transformadores. Personas que sepan ver el futuro (y el presente) y sepan adelantarse a la sociedad, comunicando los cambios que debemos afrontar, diseñando los mapas de ruta para lograr esos cambios y convenciendo a los ciudadanos para que se involucren, y apasionen, con esos retos.
Regresando al uso de los medios sociales en Internet, lo interesante no es ya que los polÃticos los usen de forma inteligente. Lo verdaderamente relevante serÃa que esos polÃticos sirvan de modelo a la población, que demuestren con su propia práctica la importancia de la tecnologÃa y del nuevo paradigma de la cultura digital y que provoquen un cambio entre los ciudadanos. Ellos son los que tienen más y mejores canales para llegar a esa (inmensa) parte de la población que aún permanece indiferente a estos cambios.
Acabamos de asistir a la toma de posesión del nuevo presidente de EEUU. Barack Obama es un lÃder que ha hecho de Internet su plataforma organizativa y que, además de aprovechar inteligentemente las oportunidades que significaba Internet, ha contribuido como pocos a divulgar la importancia de la cultura digital. El cambio en la Casa Blanca ha venido acompañado de nuevos gestos. Por una parte el primer post del blog de la Casa Blanca, Change has come to WhiteHouse.gov —que, como explica Enrique Dans, es «un texto de Macon Phillips, ‘director of New Media’ de la Casa Blanca de más que recomendable lectura, que habla, como no, de comunicación, transparencia y participación»â€”. En paralelo, WhiteHouse.gov cuenta desde ahora con una licencia Creative Commons, eligiendo además la opción menos restrictiva que sólo exige atribución. No son asuntos menores y son buenos indicadores de que desde la primeras decisiones relacionadas con la tecnologÃa se percibe ya esa voluntad de transformación.
Lo que necesitamos es que nuestros polÃticos crean en la realidad de sus prácticas digitales. Pero necesitamos sobre todo que lleven el mensaje transformador a los canales tradicionales
Regresando a España, lo que necesitamos es que nuestros polÃticos crean en la realidad de sus prácticas digitales. Pero necesitamos sobre todo que lleven el mensaje transformador a los canales tradicionales. Que en sus mÃtines, debates televisivos y carteles publicitarios que colocan en las calles hagan referencia a sus canales de comunicación digital y expliquen siempre que puedan la importancia que estos canales tienen en su trabajo: cómo les permiten escuchar a los ciudadanos, cómo les ofrecen la posibilidad de debatir de modo constructivo, cómo pueden ahora presentar sus propuestas de forma más directa, cómo Internet ha mejorado su transparencia y su forma de hacer polÃtica. Porque, al fin y al cabo, si realmente se han creÃdo la revolución digital y se han implicado en el cambio, habrán tenido que experimentar en primera persona todos estos procesos. Pero la realidad es que cuando esos candidatos digitales regresan a sus mÃtines o debates televisivos, Internet desaparece. Entonces la lección serÃa clara: o su estrategia digital es puro márketing o están perdiendo un enorme oportunidad (atraer a sus votantes a los espacios donde ellos están comunicando) y una aún mayor responsabilidad: actuar como verdaderos lÃderes que transformen la sociedad y no como simples conseguidores que tratan de vivir de la parálisis social cultivando sólo los instintos más conservadores de esa misma sociedad.
PAra todos los babosos que vaya a saber qué estarán pensando, éste es el primer «Ã©ste», se me chispoteó el link
Charlie Boyle:
Mis post no se publican directamente, no se que pasa, no se quien o quienes son los dueños de este foro. En «Contacto» parece que no llega a nadie? nunca me anoticiaron de nada ¿Como puedo averiguar? Nunca falté el respeto a nadie.
Conserje (Horacio Aldo Cingolani)
Charly:
Estoy en conserje@hotmail.com
Mirá Conseje, no se si ya publicaste alguna vez por la Comunidad, si es la primera vez, queda pendiente de revisión, hasta que Pablo o la gente de ArtepolÃtica te lo apruebe, para la siguiente vez ya quedas registrado en la comunidad y no necesitas revisión. Creo que es asÃ.
Entendé que es fin de semana y por ahi no se conectan, Vi tu post pendiente desde hace varias horas, ya lo van a habilitar
Gracias, ya publiqué unos 10 posts. Me preocupa que antes entraban directamente y ahora no. Y que mi nombre desapareció de la lista y no me dijeron nada. Debe ser un error.
El tema ya deberÃa estar solucionado. Antes de publicar tu última entrada, fijate que tiene un bloque de código al principio que puede estar generando problemas.
Saludos, y disculpas por la demora.
Respecto de Obama mi actitud es de una esperanza moderada. Este hecho incrementa la misma bastante fuertemente, pues pienso que la informática es general es una herramienta poderosa para marchar hacia la buena administración de la cosa pública. Además nos puede llevar a una democracia mucho más sofisticada y de mejor calidad.
El titulo que nos propone Charles Boyle es indiscutible,el problema es generar buenos lideres politicos,lo que implicaria el famoso aumento de la participacion ciudadana,el aumento de la conciencia social y civica,la organizacion de escuelas de formacion politica y liderazgos a partir de organismos oficiales y privados,el desarrollo de blogs como este con fundamentos serios,etc.
De acuerdo con Isabel:
Yo agregarÃa adicionar un blog polÃtico oficial del Estado Argentino. Promovido y atendido por el Gobierno Nacional, con ciertas normas, y libre para TODOS los ciudadanos que deseen exponer sus opiniones polÃticas. Orientado a los proyectos polÃticos, mejorar el sistema legal, y denuncia informal de no cumplimiento de la legislación.