Acción Social y la fábrica de capitalistas

Comete un grave error este gobierno repartiendo viviendas directamente a personas. Al crear más «dueños» el Estado está sembrando más capitalistas. Gente que buscará, en un futuro, nuevas formas de «hacerse de cosas».

Si dejáramos atrás el concepto de «propiedad privada» por el de «propiedad social» en el cual cada vivienda que se entrega, cada herramienta con que se equipe a una cooperativa, cada conversor de TV Digital tenga un carácter de «comunitario» se estaría fomentando el tejido de nuevas redes sociales.

En la Constitución de 1949, Perón puso a consideración el valor «social» de la propiedad. Es necesario retomar esos conceptos y el de un cooperativismo con peso en la economía a diferencia del que suele incentivar el Ministerio de «Acción Social» que parece estar destinado, más a mantener ocupada la gente por un tiempo, que al de brindar verdaderas herramientas de creación de riqueza económica con sentido social.

Si el gobierno enfocara las compras del Estado (taxis, servicios de limpieza, vigilancia, logística, software, etc.) a empresas cooperativas además de dar una viabilidad económica para las mismas se estaría superando los sentimientos individualistas exacerbados por la mass media.

En Venezuela, el negocio petrolero está siendo atendido cada día más por cooperativas y para solucionar el déficit habitacional, Chávez está impulsando la creación de «Ciudades Socialistas» donde en vez de «dueños» hay «ciudadanos». Todo un ejemplo a seguir.

Sigue acá: http://www.youtube.com/watch?v=EpgayCn_jok

About Rob Rufino

Ingeniero Electrónico, desarrollador de Sistemas en Lenguaje C/C++, Sistemas embebidos en Java (J2ME) y Sistemas de Automatización Industrial (PLC-SCADAS) Hincha de Rosario Central Futuro político de raza

View all posts by Rob Rufino →

11 Comments on “Acción Social y la fábrica de capitalistas”

  1. fijate la produccion y los costos de extraer el petroleo en venezuela en los ultimos 5 años
    no creas capitalistas regalando cosas creas esclavos

    1. Es que antes también se regalaba!!! Sólo que los beneficiarios eran un puñado de caraqueños y un grupo de magnates americanos!!!

  2. Rob muy interesante el post, abre(o reabre) un debate fenomenal, lo que plantea es una solución válida, muy válida y paso a explicarme.
    En Santa Fe sur Ud conocerá que se vienen dando viviendas de diversos tipos desde mas o menos finales de los 70tas, por lo menos en mis pagos. Esas viviendas, por chicanas entre los contratistas y la provincia, nunca tuvieron final de obra, ni planos aprobados, incluso muchos santafesinos pagaron todo el crédito y ni así pudieron escriturar. Creo que Binner algo hizo en ese sentido, nosotros lo llevamos a un Fonavi y le pedimos ese reclamo de los vecinos. Problema de años del que nadie se quizo hacer cargo.
    Pero analicemos ahora lo que decian los vecinos, «Esto en pocos años se convierte en Fuerte Apache» y tenía razón, sin título de propiedad, no hay propiedad, entonces para que vamos a mantener una vivienda de 30 años si no es nuestra, (insito que algunas viviendas han sido pagadas en su totalidad), la tenencia precaria es lo mismo que nada.
    Moraleja los departamentos se caen a pedazos, los espacios comunes no se mantienen, las viviendas se venden a un precio irrisorio, ejemplo $30.000 pesos o menos por decir una cifra, claro lo que se vende es el derecho a tenencia. Como resultado, lo que al estado le costó, pongámosle como barato $100.000 por unidad habitacional, ho vale $30.000 y cada vez menos y lo que es peor las viviendas casi no son habitables, lo que va a traer un nuevo problema habitacional a futuro, el estado deberá proveer una nueva vivienda, porque tb será responsable que se le caiga el techo encima. Creo que técnicamente esos fonavis están en obra todavía.
    Pensando muy al voleo lo que plantea sacar del ámbito de propiedad privada a la vivienda del Fonavi tendría el insentivo de que si no la mantengo y no la cuido hay otro con el aliento en la nuca esperando para ocuparla, como bien remarca, le corto es sesgo individualista y mezquino al asunto.
    Hay otro problema adicional, y voy a hacer un planteo de género. Luego de la andanada neoliberal al hombre se le ha hecho mas complicado y costoso mantener un hogar, lo que trajo como corolario que muchos hayan sido despedios de sus casa por sus mujeres por no aportar. La mujer tiene muchas mas protecciones en este caso que el hombre, por lo que el tema legal en que una pareja un matrimonio, lo que guere se avenía tomar un crédito fonavi, o titularizaba la vivienda a nombre de los dos, al ser despedido el varón de la casa, cuando no reemplazado, el bien conyugal no solucionaba el problema de vivienda de alguno de sus titulares ( la pareja desavenida en cuestión). Esto multiplicado por los años y las parejas, (yo vivía en un fonavi en el 2001-2002, y era el único adulto varón diez casas a la redonda), traen un problema de titularidad de la propiedad al quererla privatizar. La solución que se ha hecho en muchos casos cuando las parejas son poco estables es asignarle una casa a la madre, una suerte de reinstauración del matriarcalismo, así los hijos de esa madre poseían seguridad, mas allá de quien/quienes fueran los padres. La consecuencia es que muchos hombres además de perder el laburo, perdían la vivienda, quedan tirados en la calle, eso tampoco es justo.
    Su planteo con el tiempo llevaría a reconfigurar el concepto de bien común, el commos, tan mentado y de tan dificil aplicación. Y este esquema se puede repetir en diferentes ámbitos, por ejemplo los libros de la escuela, que sirvan para los que vienen del año anterior, que no sean escribible, que se eduque para que eso que hoy me da el estado mañana le tiene que servir al compañero del año que viene. Esot en las casa funciona, nadie le hace un piquete a la vieja porque hereda, un pantalón o un calzoncillo del hermano mas grande, se lo digo yo que hasta los dieciocho usé calzoncillos de mis primos. Por qué en el ámbito de la casa sí y en el del estado no.

    1. Entre los delirios que se me ocurrían a partir de lo que escribí, pensaba en la posibilidad de que haya barrios tipo FONAVI cuyo costo de comodato/alquiler/cuota de venta o lo que sea, esté escalonado.

      O sea, debería haber casas cuyo costo sea $ 20 al mes, otras a $200, $ 500, etc.

      La persona que las use podría, en caso de que su situación económica mejore, pasar a una casa de nivel superior con el objetivo de incentivar el ascenso social.

      La solución de no dar casa a quién ocupa fue, por que no reconocerlo, innovadora. Por que no seguir innovando en esa materia?

  3. Concuerdo con Boyle. El Estado en principio tiene q hacer un seguimiento de todo plan que conceda bienes para comprobar el correcto uso de los mismos. O sea, si hacen un plan de viviendas y se otorgan casas debe pasar la asistente social una vez al año y comprobar que sea una CASA y no un rancho venido abajo porque «total es de arriba» (lo mismo con los planes que facilitan maquinarias para el laburo).
    Y tomar en cuenta ese feminismo retrogrado («progre») que se ha impuesto por el cual el hombre sino cumple se lo expulsa de la casa, total la mujer es «dueña»: dueña de los hijos por mujer, dueña de la casa por tener a los hijos, y dueña de elegirse a otro macho que le tiene q laburar o lo pone de patitas en la calle. Por desgracia los planes de vivienda son generalmente para familias y los cambios culturales llevaron a la destrucción de ese núcleo (especialmente en las clase bajas q siempre tuvieron «uniones de hecho») y que se vuelven cada vez más transitorios.
    Se debería a la vez formar una «cooperadora», tal como en los colegios, para mantener los espacios comunes de las propiedades otorgadas por el Estado, y allí también había un controlador (un contador en este caso, o un tipo dedicado a la construcción) que verifique que se está haciendo el mínimo de mantenimiento necesario. Porque en MUCHOS casos que conozco, lo primero q dejaban caer en edificios construidos por el Estado es el techo, los ascensores y las escaleras (sin hablar de los matafuegos). En síntesis en lo primero que ahorran guita es en seguridad, y cuando se les cae la mampostería en el marote o algún pibe termina en un hueco del ascensor incluso tienen el descaro de decir «el Estado no nos hizo el mantenimiento del edificio».
    Pero claro, todo eso implica RESPONSABILIDADES (de parte del empleado público que pondría la firma certificando q las viviendas se mantienen bien), y es ahí donde «el lavarse las manos» típicas de la función pública juegan en contra. Sabemos q nadie quiere firmar q una vivienda está en «condiciones» para q al otro día haya un pendejo aplastado bajo un techo. Pero también hay que saber que los techos decaen más rápido si no está la vista del Estado para cuidar lo donado precariamente (y a veces también lo q se da con todo y título de propiedad), y que lo que «Fácil viene, fácil se va» y se maltrata.

  4. No me queda claro qué debiera hacerse con lo señalado «ut supra». Sí me queda claro que la vivienda que otorgue el estado para solucionar el problema habitacional se debe garantizar que se utilizará con este fin y no otro. Por ejemplo, no debiera poderse vender ni alquilar a terceros por una cantidad de años X, y el crédito debería cancelarse en caso de registrar otra propiedad luego de otorgado. Es decir, una propiedad limitada al fin para el que fue destinada.

    Una «socialización» más estricta podría aplicarse a la vivienda social para ancianos sin hijos a cargo, que al morir debieran volver a manos del Estado para ser reasignados a otros ancianos de idéntica condición, es decir, no debiera ser un bien heredable ni sujeto a compraventa ni alquiler. En vez de pagar un alquiler, sólo debiera pagar un mantenimiento anual para asegurarse la preservación del bien, que pasaría a otros ancianos de idéntica condición luego de fallecidos ambos integrantes de una pareja.

    Suprimiendo la heredabilidad, permitiría que una misma casa sirviera a +/- 10 personas en su vida útil (50 años).

    1. Al respecto debo agregar que «la abuela» titular de la casa Fonavi, es un aporte de estabilidad al sistema, mientras la vieja vive, todo gira alrededor de su figura, como su jubilación o pensión, que si bién ella no gasta, es la base de la economía de esa vivienda en donde vive. En este sentido la titularidad sí juega a favor, especialemte de los nietos que tienen un lugar establre y localizado donde ir. Los padres pueden volar pero la abuela/o sigue localizada en aquella vivienda de toda la vida, y eso parta casi la única estabilidad de la familia

      1. No digo que lo que planteás no sea mejor. Digo que de deste modo con la misma guita le solucionás el problemas a más gente en menos tiempo. Al menos para los de la franja etaria 65+

      2. En total acuerdo con Eduardo, y en desacuerdo con el tinte algo «ingenuo» del plan de Carlos.
        Imaginemos la situación real (en la clase baja, media y alta). La «abuela», alias «la fuente de ingresos» de algún hijo o hija chanta (o nietos vividores), no sólo pasará a «compartir» su jubilación sino que será enviada RAPIDAMENTE AL ASILO para «heredar» -y no estoy inventando nada, ojo que esa situación desgraciada cada vez la veo más en el barrio, que se deshacen de un viejo para matarlo en un geriátrico (a dónde no van a visitarlo jamás y si lo atienden mal y no alimentan les chupa un huevo, y celebran cuando por fin se sacan el viejo de encima). Sin contar los númerosos casos de familias que se disputan a la «nona» -mejor dicho se disputan quién cuida a la nona y su casa, la que herederá el que le haya tocado el papel de acompañante de sus últimos días. Y a eso sumar los terceros, los famosos «enfermeros», mucama de buenas migas con la vieja, que escuchan pacientes todas las puteadas contra sus hijos malignos que la «quieren ver muerta para heredar» pero que «no van a tener nada, porque lo voy a poner a nombre tuyo con escribano público, Rosita».
        La conclusión es que el plan de «casa para el viejo y HERENCIA» fomenta el ya de por sí insalubre y enorme negocio de geriatrizar viejos y usurpar sus casas (en nombre del «derecho de ser su hijo y que papá está insano»).
        El plan de Eduardo al contrario fomenta VIVIENDA DIGNA PARA LA TERCERA EDAD, «DES-MANICOMIALIZA» A LOS VIEJOS -ya que de nada sirve rajarlos al geriátrico porque te sacan la casa y se la dan a otro viejo- y los integra a la sociedad -ya que los viejos cuando no tienen buen ingreso, estan con achaques y sin casas, los hijos se los «patean» entre ellos y los terminan abandonando a su suerte.
        Y eso sin contar que si se da la vivienda para «la tercera edad», a todos los no propietarios que ya han pasado la edad jubilatoria, tenemos UN ALTO ROTACIÓN DE VIVIENDAS POPULARES EN USO POR MUCHOS INQUILINOS (según la expectativa de vida, entre 5 y 10 años durarían según sea hombre o mujer), y por lo tanto una alta tasa de satisfacción de una necesidad: satisfacer a un joven de 20 implicaría dar una casa por toda la vida (50 años más promedio) o un beneficiado cada 50 años de tiempo versus 5/10 beneficiados que usarán la misma casa en el mismo lapso en el caso de los abuelos.
        Y a eso, por supuesto sumaría mi propuesta de INTERVENCIONISMO ACTIVO DEL ESTADO EN LO SOCIAL: mandar el asistente social a ver al abuelo una vez al año (mínimo) para comprobar no sólo ya el estado y buen uso de la vivienda (que no la subalquile, que no la destruya) sino del estado del abuelo en sí (y que por ejemplo, no sea preso de sus propios hijos que le «cuidan» la casa mientras lo tienen atado en la piecita del fondo).
        Y esto sin contar el factor fundamental oculto de esta visión pro-activa estatal que es: el control del territorio, por fuera de todo sistema partidario de punteros, que tendrá el Estado en torno a las viviendas populares construidas. Control que no sólo afectará la urbanidad (arquitectura, uso de los espacios públicos en torno a las viviendas), sino que será una excelente baremo del nivel cultural, social y económico año a año de una gran parte de la población (que podrá ser usado como un índice interno estadístico para conocer las reales necesidades y proyecciones de los sectores populares).

      3. Pancho, yo no imagino, estas situaciones son reales porque he vivido allí hasta hace tres años.
        La «abuela» a la que me refiero, no es el modelo burgués o yanque que Ud. se pergenia. Esta abuela tiene 45 – 50 años y o trabaja, o es jubilada o pensionada jove y en full actividad, nada que ver con alguien a «internar», es más nunca se interna una abuela de estas, son matriarcados donde estas abuelas manejan todo.
        No teorice al pedo

Responder a Carlos Boyle Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *