Caparrós, Belgrano y el fracaso

Siempre pensé que en la política e historia Argentina había tipos intocables. Y siempre pensé que esos intocables eran los revolucionarios de 1810, Belgrano. San Martín, Güemes, Castelli para nombrar algunos. Los que vinieron después, son discutibles y «tocables» no porque no tengan sus méritos sino porque en el análisis entran a jugar preferencias políticas,sociales  o ideológicas, unitarios y federales, radicales y conservadores, peronsitas antiperonistas, desarrollistas y liberales, proteccionistas y librecambistas etc… etc…

Pero hoy el amigo Martín Caparrós me volvió a la realidad y me hizo entender que para algunos no hay intocables ya que para el Belgrano es un fracasado, si leyó bien, Belgrano es un fracasado. Pase y lea

http://anaqueles.com.ar/2009/06/belgrano-y-alfonsin-pobres-heroes.html verán parte del artículo y pod´ran ir a Critica.

Además, compara a Belgrano con Alfonsín, otra falta de respeto.

Siempre me cayó mal Caparrós ahora peor y confirmé que es un pelotudo. Me pregunto cual será la vara que usa para medir el fracaso ¿sacarle un aumento a Fontevecchia? ¿o que le hagan muchos comentarios a sus artículos?. En fin algo así debe ser porque darle libertad a la gente y ser parte de los que crean un país es un fracaso.

saludos

32 comentarios en «Caparrós, Belgrano y el fracaso»

  1. Bueno, es la primera vez que leo algo de Caparrós, y la verdad es que no es tan malo. De a ratos derrapa fuerte, pero no están mal dos cosas que dice: una, que en realidad nunca fuimos ricos, cultos, educados y decentes. Algunos de nuestros antepasados fueron ricos, otros fueron cultos, otros fueron educados, y otros decentes. No todos, y nadie fue todo eso.

    Nunca fuimos ricos. Nunca fuimos el 5to ni es 6to país del mundo, en nada.

    Lo otro que rescato es que «nuestro pasado glorioso es un tiempo que nunca fue presente, que siempre estuvo en el futuro. Fuimos un país que vivió de su idea de que alguna vez sería un gran país, siempre un poco más allá, siempre adelante.» No está tan mal.

    Aguinis me da asco. Cabe preguntarse cuál es la patria suya, ya que no le gusta esta y sí le gusta identificarse con otra, que mata palestinos porque son palestinos. Lo poco que terminé de leer antes que me dieran arcadas (en medio de un supermercado) y volviera a poner su libro en la estantería era repugnante.

    A Caparrós no lo tengo. Según vos, por suerte. No tengo por qué no creerte.

    Sobre Belgrano, te remito a los tres primeros comentarios al artículo que vos citás, que son mis comentarios. Ojalá haya otros, porque me encanta discutir y aprender de eso. Ganar discusiones también me gustaría, pero los que pierden generalmente no lo reconocen, así que no conozco esa sensación.

    Marcelo

    1. Gaucho,leí tus cometarios excelentes,subilos NO creo que tengamos que discutir,después de tus comentarios sobre Belgrano. Además coincidimos sobre Aguinis. Respecto del país del que habla Aguinis, no creo que fuera tan bueno ni tan malo,pero nunca va a nombrar otras èpocas buenas de la Argentina en donde todos se sentaban en la mesa, Perón o Frondizi,porque le saca sus lectores.
      Caparrós es un progre urbano que la va de intelectual, una vez leí parte de su libro Interior, donde habla de las provincias argentinas, y decía por ej. que había provincias al pedo que lo único que habían hecho es tener una batallita en 1810 y nada más y por eso había que regionalizar el país. Como soy de una de esas provincias al pedo, según el, Jujuy y en donde Belgrano es idolatrado, no pude más que molestarme.
      saludos

    2. Soy una mujer bastante ignorante en cuanto a estudios formales. Pero me voy a atrever a decir que este tipo de personas com Martín Caparros me parecen medio adolescentes. Eso del adolescente de querer escandalizar con algunas de sus apreciaciones.

  2. Yo leí la nota de Caparros, y no me parece que su intención haya sido denostar a Belgrano.
    Y más allá de que sus campañas militares y políticas sean por demás criticables en sus objetivos a los fines de una revolución latinoamericana unitaria y continental, no puede negarse además, el hecho de que hayan fracasado, afortunadamente, en algunos casos.
    En la historia solo hay intocables para los grupos que se disputan el poder, y se presentan así a los fines de estos.
    Comparar a Belgrano con Alfonsín no debería de producir ningún prurito moral, al primero lo consagró la generación del ´80 en el panteón de los heroes en función de los servicios prestados al modelo de país que estos pretendían, al segundo que recién se fue, buscan consagrarlo los medios y las alas más conservadoras de la política Argentina por lograr sostener luego del retorno de la democracia los mecanismos de negociación (hoy llamados diálogo y consenso) que permitieron a la corporación política nacional fortalecerse y perpetuarse en el poder.

  3. Me parece que lo que flota en el aire de la nota de Caparros son los idolos con pie de barro que siempre tuvimos los argentinos, y si bien creo poco feliz aunque parcialmente verdadero lo que sostiene de Belgrano, lo ciero es que parte de esta premisa para pegarle a quien hoy pretende ser uno de los referentes ideológicos de la derecha y habla loas de los años locos argentinos, de ese prinicpio de siglo que vio a la Argentina como el séptimo pais sobre la tierra y del que solo se entero la elite propietaria de la tierra, esa misma elite que primero se repartió la tierras de la conquista del desierto, después cobijo el primer golpe de estado y ahijo la decada infame.

    1. Libertario esta bienpegarle a Aguinis,pero para que pegarle a Belgrano?? Justo a al tipo que puso guita para hacerle escuelas a los indios no podés usar para pegarle a un facho como Aguinis.
      Belgrano y Aguinis esán en las antípodas.
      saludos

  4. Caparrós es un cínico que no entiende nada de la historia argentina.-
    Belgrano fue un militante que creía en la una Revolución jacobina (¡OJO cuando analizamos! estamos hablando de 1810). No dudó en ponerse al mando de un ejército cuando no era militar. Ese par de victorias de la que habla son nada más y nada menos que el éxodo jujeño (todo un pueblo entero movilizado para hacer tierra arrasada frente al enemigo) y las victorias de Salta y Tucumán frente a uno de los mejores ejércitos de su época.-
    Cuando tuvo la oportunidad de ser reemplazado por un militar genial como San Martín, se puso inmediatamente a sus órdenes, sin importarle ser un subordinado frente a quien reconocía como mejor dotado para la tarea.-
    Para entender la propuesta de la monarquía incaica hay que situarse en la época: la restauración monárquica en Europa había destruído todos los intentos democratizadores, en España el absolutismo volvía con todas las fuerzas, el Río de la PLata todavía eran provincias del Imperio español. Hasta el mismo San Martín apoyaba esta propuesta. No era más que una máscara para poder instaurar una monarquía democrática, donde el Rey sería solo una figura. Todavía no estaba declarada la Indepoendencia y los españoles estaban reconquistando todas las colonias americanas que se declaraban en rebeldía.-
    De hecho el proyecto de Artigas era el más claro con respecto a la independencia de las colonias y a cosntruir una sociedad más justa. Creo que era el único que realmente se consideraba un igual con el resto de la población, especialmente los pobres, los negros, los nativos. Como digo después, nuestros revolucionarios de Mayo pecaron de considerarse los «hermanos mayores», los esclarecidos que tenían las ideas apropiadas y en cierto modo despreciaron al interior.-
    Con respecto a que Mitre buscó colocarlo como el Padre de la Patria, también tiene sus razones políticas: San Martín, con su claridad de proyecto independientista y su enfrentamiento con el centralismo porteño fue intencionalmente olvidado y un Belgrano «lavado», donde sólo se mencionaba su probreza final y su supuesto catolicismo extremo era un candidato ideal. Por suerte la Historia presente ha premitido rescatar la figura de un militante apasionado, que nada tenía del mojigato que Mite describió (de hecho tuvo dos hijos ilegítimos ya que nunca se casó pero siempre tubo una amante a su lado). Un economista genial, que tenía muy claro que la independencia de las colonias pasaba por conmstruir un mercado interno con defensa de la producción nacional.-
    Como todo ser humano, tenía contradicciones y errores. Actuaron en un tiempo violento y tremendo, pero junto a Moreno y Castelli llevaron sus ideales hasta las últimas consecuencia.-
    Su legado tiene un punto oscuro: no supieron comprender la realidad del interior y por eso su memoria terminó siendo apropiada por los unitarios que se aprovecharon para jsutificar sus proyectos centralistas, pero quienes creemos en una Patria más justa y soliddaria debemos rendir justo homenaje a estos hombres que dieron todo por construir una sociedad mejor.-

  5. perdon muchachos…sabian q napoleon era cornudo y un tipo casi asexuado??? (asi como en el link se afirma q belgrano era bisexual…y bue,sobre gustos no hay nada escrito).

    belgrano no fue un destacado estratega militar (bah…ni siquiera era militar)…napoleon si lo fue,eso si,en la campaña rusa de 1812 fue con 500 mil hombres y volvio con menos de 30 mil…(«puede fallar» como decia tusam).

    belgrano propuso un rey inca??? (sacrificios humanos en la plaza de mayo,hubiese estado acojonante)…napoleon se convirtio en un dictador q arraso media europa…peeeeeeero,llevo el espiritu revolucionario tb a media europa (espiritu q a la larga termino socavando a las monarquias europeas)…por no hablar q el «codigo napoleonico» sento las bases de la nueva jurisprudencia europea en los años por venir,entre otras «nimiedades»…

    un personaje complejo bonaparte…tan complejo como belgrano me imagino…

    pero los personajes historicos son rehenes de su tiempo y sus circunstancias…no lo olvidemos al analizarlos (por q cualquiera «con el diario del lunes» hubiese conquistado rusia de taquito…o sacado el prode varias veces en su defecto).

    por q belgrano habra hecho mucho o poco…cosas buenas y malas,por la independencia argentina…pero ALGO hizo…cosa q en los tiempos q corren,ya es decir bastante.

    con respecto a alfonsin…y si,ahora somos todos MACHOS…somos muy valientes (shabe’ papa…yo a los milico’ lo’ mandabah todosh al paredon…lo’ mandabah)…claaaaro,ahora q son todos viejos chotos carcamanes,q los soplas un poquito y ya se mueren de un infarto…ante estos carcamanes somos reeeee valientes nosotro’ viteh…

    pero papi,retrotraete al 83’…con las celdas de la ESMA todavia fresquitas fresquitas (y listas para ser reusadas en cualquier momento)…a ver cuantos «machos» de ahora se hubiesen animado…ja¡

    belgrano,mal o bien,con su granito de arena,nos lego la independencia…alfonsin con mas pena q gloria quizas…nos lego la democracia…y estas cosas si q son un LEGADO¡¡¡ (pese a quien le pese).

    pero q queres tb…si aca algunos,se babean por un «descuelga cuadritos» de morondanga…no le pidamos peras al olmo tampoco…

    en fin…he dicho…

    1. Leandro, m’hijo, cómo empiezo a responderte? Bueno, como yo también soy complejo, vamos a empezar por el final: yo no me babeo por nadie. Y la mayor parte de los oficialistas tampoco; les criticamos mucho, en muchas cosas. Pero, a diferencia de los otros, estamos mirando para el mismo lado, tenemos objetivos en común y nos importan (mucho o poco) las mismas cosas, tales como la justicia social, sin ir más lejos.

      Alfonsín no nos legó la democracia. No fue el padre de la democracia, fue el hijo mayor. El hijo que dilapidó buena parte de la herencia, para más datos. Que desaprovechó la oportunidad histórica, con todo el arco político unánimemente de acuerdo en llevarlos en cana a los milicos (salvo Alsogaray y otros dos). Cualquiera que hubiera sido el presidente se le hubiera animado. Pero don Raúl, después de un tiempo, tuvo miedo y empezó por las instrucciones a los fiscales de no escarbar demasiado, pasó al punto final, y de ahí a la obediencia debida. Tuvo la oportunidad pero no los huevos necesarios.

      Belgrano hizo algo, en realidad, hizo bastantes más cosas de las que se saben. La Revolución de Mayo le debe mucho más a él que a Moreno, por ejemplo.

      Por otro lado, los personajes históricos son rehenes de su tiempo. Sólo que Belgrano, rehén de lo que era en su tiempo ser rico, abogado y sexualmente ambiguo (por decirlo de alguna forma), dejó todo eso de lado, se escapó de sus circunstancias que lo tenían de rehén y se fue a hacerse matar al norte. Dos veces, más una tercera que no tuvo ni mulas para empezar. En ese entonces nadie era gay, ni homosexual, ni trolo, ni marica. No existía ni siquiera una palabra para llamar a sus preferencias sexuales, tan mal visto que estaba eso. Y él se cagó en eso y se fue, rodeado de miles de soldados machos sin mujeres a leguas de distancia, a mandarlos e inclusive a fusilar algunos. Para homosexual, me resulta bien macho.

      ¿Qué son esos signos de pregunta amontonados? Evidentemente no lo sabés, así que enterate: Belgrano quiso reunir en un mismo objetivo a los argentinos y peruanos (bolivianos inclusive), y para eso propuso un rey inca. Leé un poquito, que no hace mal. Sos libre, claro de no leer lo que no quieras, pero en ese caso, por favor no vengas a poner en duda lo que cualquiera sabe. Ah, flaco, un detalle: los incas no hacían sacrificios humanos. Les daba más por el lado de las masacres de poblaciones enemigas, el traslado en masa de la población de provincias enteras y la imposición sangrienta de su idioma.

      Ah, te aviso por si no te diste cuenta… tenés un problema con los puntos… te salen puntos suspensivos todo el tiempo… fijate si lo podés arreglar, así te podemos leer… saludos…

      Marcelo

  6. Traslado lo que escribí en el otro blog, sólo para uniformar las discusiones. Si no queda bien, por favor, bórrenmelo. No tengo claro las normas de etiqueta de los blogs.

    En general, de acuerdo con Caparrós. Sólo quiero aclarar que no consiguió «un par de victorias parciales». La batalla de Tucumán fue la más importante batalla de nuestra historia. Fíjense que fue en Tucumán, cuando tenía orden de retirarse a Córdoba. Si lo hubiera hecho, se acababa la revolución. Y si se terminaba la revolución aquí, la pérdida del resto del continente hubiera sido definitiva, por muchas décadas más por lo menos.

    Lo de que murió sin un peso es un detalle casi romántico, una boludez de fin del siglo XIX.

    No era un inútil. Era un tipo que se la jugó con todo lo que tenía, que no era mucho. Pero sí se la jugó. No fue mucho lo que podía hacer, y no hizo mucho.

    Alfonsín no se la jugó. Pudo hacer mucho más de lo que finalmente hizo. Todas las ilusiones que nos hicimos con el regreso de la democracia las tiró a la basura. Confirmó la deuda, dejó a los jueces de la dictadura en sus puestos. Mandó a la cárcel a diez tipos y dejó a los demás asesinos libres. Confirmó el poder de la patria financiera. Intentó debilitar a los sindicatos, no democratizarlos (por suerte le salió mal).

    Belgrano tuvo las bolas necesarias, pero no es eso lo que se le recuerda. Incluso se pasa por alto que se le ordenó destruir la bandera, y que él la guardó hasta que consiguiera una victoria que le tapara la boca al Menem del siglo XIX, que se llamaba Rivadavia. Y esa fue la batalla de Tucumán.

    Nada que ver con Alfonsín ni ninguno de las basuras con que se lo compara, y justamente la ridiculez de pretender que fueron parecidos en algún aspecto debería rebelarnos.

    No sé si queda prolijo aclarar que Belgrano era bisexual (y que el médico inglés era el amante). Pero es un dato valioso porque, en una sociedad machista, este gay se sacó la levita de abogado rico y se subió a un caballo, a pelarse el culo hasta Paraguay (donde lo cagaron a palos) y hasta Bolivia (donde lo volvieron a cagar a palos). Hoy hay que juntar bastante coraje para ir a cualquiera de los dos lados; imagínense ir en esa época, a caballo, a buscar una bala que lo matara. Más detalles: los muertos se morían desangrados o por las infecciones de las heridas, no por el daño que hacía la bala.

    Comandó un ejército con el que logró dos victorias importantes y enseguida las hizo mierda: puso en libertad a todo el ejército enemigo y después dejó que el enemigo se enterara de sus planes – y lo aprovechara para reventarlo – tres veces en un mes.

    En Europa, Belgrano y Rivadavia buscaron un príncipe europeo para nuestro país. Ninguno aceptó, pero mientras tanto don Manuel redactó una constitución oligárquica, con condes y duques. En serio.

    De regreso, abogó por la monarquía, pero redujo su estupidez un poquito al proponer un rey inca: era una forma de extender la revolución al Perú y el Alto Perú, hasta entonces muy firmemente enemigos.

    Y se puso al mando de un ejército que había sido vaciado, y lo poco que pudo organizar fue puesto al servicio de la represión de los federales. Un asco, pero Belgrano se daba cuenta; sólo que el obediente Belgrano todavía soñaba con volver al Alto Perú. Cuando quedó claro que lo querían sólo para aplastar rebeldes, renunció y se fue a visitar a su hijita. Lo metió en cana, por pelotudo, un gobernador tucumano a quien él había humillado.

    A Caparrós le faltó una gran boludez de Belgrano: antes del 25 de mayo había propuesto como reina a Carlota Joaquina, hermana de Fernando VII, pretendiendo imponerle una constitución. El plan era tan idiota que le fallaron tres detalles: una, era la esposa del rey Juan VI de Portugal, que soñaba desde la cuna con incorporar el Río de la Plata a sus colonias. Dos: Carlota no tenía la menor intención de aceptar una constitución, era absolutista hasta los huesos. Tercero, Portugal dependía por completo de Inglaterra, que no iba a dejar que Juan VI ocupara territorios sobre los que también Inglaterra tenía intereses. Por eso nos salvamos de semejante estupidez.

    Dejémoslo claro: Belgrano era un pelotudo al que se le ocurrían pelotudeces, pero al menos se animaba a hacerlas. Y se jugaba la vida. ¿Y Alfonsín? ¿Cuándo fue que se jugó la vida? No hay comparación posible. Alfonsín se parece a la imagen de Belgrano del Billiken, no al verdadero. Belgrano era tanto o más pelotudo que Alfonsín. Pero tenía huevos; ésa es la verdadera diferencia.

    Como se desprende de mis dos escritos, Aguinis aprendió historia en el Billiken. Como yo y vos. Pero nunca desaprendió. Nunca entendió nada. Creo que nunca va a entender, pobre.

    Marcelo

    1. Gaucho, ahora me doy cuenta que no leí tus cometarios completos. Belgrano pelotudo?? y no hizo nada?? por otro lado lo elogiás. No se no te entiendo.
      saludos

  7. El Gaucho:
    ¿Aguinis te da asco por lo que escribe o por ser judío?
    Porque ¿qué tiene que ver en este contexto el «país» que le atribuís a Aguinis?
    Ese «país» que «mata palestinos porque son palestinos», mientras que nosotros matamos 20 chicos por día por ser pobres, sin guerras ni odios, de puro piolas nomás…
    Dejá que Aguinis disfrute de su lindo pasado como escritor, cuando ganó el premio Planeta por La Cruz Invertida, y también dejalo que a la vejez se mande algunos viajes literarios y criticalo por eso, no por su apelación a su «patria» que ponés en duda sin ningún derecho.

    1. David en mi caso Aguinis me de asco por gorila y nazi. Si condición de judío me sorprende cuando pienso en que puede ser un nazi. Pero bueno, no va a ser el primer enamorado de su verdugo y no me venga que a Israel no le queda otra.
      saludos.

  8. No, por lo que escribe, nomás. Me da lo mismo que sea judío o no. Más asco que Aguinis me da, por ejemplo, Jorge Asís. Y no es judío.

    No sé si tengo derecho a poner en duda la apelación a su patria. Sólo me da asco que apoye las matanzas de palestinos. No por judío, sino por matar gente. También me da asco que alguien apoye las matanzas en Irak o en Afganistán. O en la Argentina. No te pongas a la defensiva que no tiene nada que ver.

    Nosotros matamos 20 chicos por día. ¿Sabés cuántos morían en el 900? La mitad de los chicos no llegaban a los 10 años. La mitad de mis tíos abuelos no llegaron a adultos.

    Está bien, que Aguinis disfrute de su lindo pasado como escritor. Pero que no joda con un gobierno que intenta (mal o bien) gobernar en serio, para la gente. Que no haga de Alfonsín y Belgrano algo parecido. Que no contribuya a tratar de volver el país a este pasado de mierda, que se repitió bastante fielmente en manos de quienes él ayuda a ganarle a este gobierno. Que no juegue al Vargas Llosa.

    Bueno, me perdí y tengo mucho sueño (los gauchos nos vamos a dormir temprano). Mañana te contesto qué tiene que ver Aguinis con esos años, porque en serio me perdí.

    Marcelo

  9. Se agradecen los cometarios,pero me sigo quedando con el Belgrano intocable, con sus errores pero intocable. Revolucionario, abogado, periodista, militar, economista y sobre todo libertador. EL problema no fue el, sino los que vinieron después, que se le puede reprochar, hoy, no en 1810. ¿Que era mal militar?¿Que era monárquico? ¿Que le gustaba juntarse con los indios? ¿Que era amigo de Güemes y San Martín? ¿Que era gay? ¿Que era un mujeriego de aquellos? ¿Que su sexualidad no era clara?. Muchachos hay que ponernos de acuerdo en algo, sino vamos para atras. Creo que hay que tener héroes y mitos en los cuales afirmarnos y tomar como ejemplo y Belgrano es uno de ellos. Sino no reconocemos que gracias a muchachos como este hoy no somo españoles, no se que queda.
    saludos

  10. Lo que rescato del artículo de Caparrós, es su clara disección de la verdura que intenta vender Aguinis en su desagradable libro en el que canta loas (y propone volver) a un país que nunca existió.

    En el país real los «héroes» fueron seres de carne y hueso y no de mármol o bronce como quisieron dibujar Mitre y los Aguinis de esa época; pero concuerdo, con Agustincho, que Belgrano puso lo que había que poner cuando la Revolución estuvo en peligro.

  11. Agustincho:
    Coincido con tus opiniones sobre Belgrano, que hago mías.
    Y si bien aprecio a Aguinis como escritor y no como opinólogo político, me parece que no es nazi para nada.
    Al menos nunca lo ví propugnar la construcción y mantenimiento de cámaras de gas para el exterminio en masa, la sustitución de identidad por un número tatuado, ni un «reich» de 1.000 años. Tampoco los experimentos médicos con prisioneros a ser ejecutados, las dietas de 50 calorías por día para los «inferiores» encerrados en guetos, la separación de los niños de sus padres, la separación de quienes irán a trabajos forzados de quienes irán directo al crematorio. No recuerdo loas suyas a «Mi Lucha», ni al sistema de propaganda goebbeliano.
    Y aunque no es tema del post, tu referencia a que «a Israel no le queda otra», digo que sí le queda otra, que es la única que acepta la comunidad internacional: la existencia de dos estados conviviendo como vecinos.
    El Gaucho:
    Las matanzas son horribles y no deben ser defendidas por nadie. No escuché a Aguinis defender matanzas. Sí lo leí defendiendo el derecho de Israel a existir, y estar en contra de quienes manifiestan explícitamente su voluntad de destruir ese país.
    Me dá escalofríos que aceptes livianamente que «matamos 20 chicos por día» porque peor sería matar 200 o 2.000, claro.
    Sin embargo, en un siglo donde los avances tecnológicos son impresionantes, tener indicadores sociales peores que los de Gaza (ya que estmos), es una inmoralidad.
    Y no es por falta de recursos: el costo de una sola campaña electoral excede en mucho el costo de todas las vacunas necesarias.
    Y las «reestatizaciones» ruinosas, o los subsidios a los empresarios amigos del poder también cuestan mucha plata a quienes más impuestos pagan: los pobres. A merced de un esquema impositivo expoliador que hace pagar por los alimentos de los pobres el 21% de IVA y que no pueden evadir como lo hacen los ricos con Ganancias. Y que a este gobierno «para la gente» no le importa en absoluto cambiar, si no ya hubiese al menos y «pour la galerie» poner impuesto a las ganancias financieras o a la transferencia de empresas, ¿no?
    Buenas noches, que descanses.

    1. David, te copio parte de una columna de Aguinis sobre la construcción del muro que separa Israel de Palestina.
      http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=527506&high=Salvavidas%20plomo%20causa%20palestina
      En cuanto al muro, ¿no se trata de algo lamentable y maravilloso a la vez? Lamentable porque hubo que erigirlo para proteger a los civiles de las incursiones terroristas. Y maravilloso porque es la mejor prueba de que Israel no es un Estado expansionista, sino que se está poniendo límite: no irá más allá de ese muro. Se debería bailar de alegría».
      Pensandolo bien quizás habría que decir sionista no nazi, pero últimante, en mi oponión son casi lo mismo. O quizás tengas razón y no sea nazi sino un cinico.
      COmo sea un tipo que habla de seguridad jurídica, derechos humanos,república etc..etc.. y aplaude el asesinato, de árabes y palestinos, el desconocimeinto de resoluciones internacionales, no puede caerme bien.
      Asimismo, hoy los palestinos están en algo parecido a lo que nosotros estábamos en 1810,peleando por su independecia, y al estar Aguinis en contra de eso, también me cae mal por eso.
      Por otro, lado soy descendiente de árabes, así que si el se identifica con Israel ¿por que yo no puedo indetificarme con el Líbano, Irak o Palestina?.
      Como verás tengo mis argumentos, algunos más racionales que otros, pero siempre me van a caer mal los hipócritas, siendo suave.
      Pero me fuí de tema y me olvidé de Belgrano y me alegro que por lo menos coincidamos en eso.
      saludos

      1. Agustincho:
        Recorrí durante años, allá por los ´60 con mi padre las provincias de San Luis, Córdoba y Mendoza, trabajando con los comerciantes que eran casi todos árabes.
        Nos recibían siempre muy bien, nos regalaban los vinos y demás delicias que hacían, comíamos con ellos, casi nunca hablábamos de política, y tengo muy buenos recuerdos de los Caram, los Jacobo, los Carma, los Duje y muchos otros cuyos nombres ya olvidé.
        Lo que ocurre en Medio Oriente es una tragedia que solo tiene una solución, que ya la mencioné. Mientras tanto manda el dolor, y también cierto cinismo al defender las posiciones de cada uno.
        El sionismo no es lo mismo que el nazismo. El sionismo es el movimiento nacional del pueblo judío, cuyo objetivo fundacional ya fue realizado en 1948. Lo que ocurre ahora tiene que ver con la política de un Estado (y de todos los demás de la región), con el (los) que se puede estar a favor o en contra. Estoy en contra de todo tipo de guerra y agresión, pero defiendo el derecho de Israel a existir, y a defenderse del terrorismo.
        Igual valoro, dentro de la discrepancia, que al menos mantenemos un respeto mutuo.
        Saludos.

      2. David, fijate que dije el sionismoo últimamente se parece al nazismo. Igual creo que estoy exagerando, así que retiro lo dicho. Mi bronca en la cuestión, además de la que ya mencioné, este fundada en el hecho de ver a un pueblo perseguido y sometido durante siglos hacer lo mismo con otro pueblo màs debil. Así como Israel tiene el derecho a existir como estado, Palestina también lo tiene.
        Yo también estoy en contra de las guerras o de casi todas ya que creo que una guerra de liberación es válida, por eso creo que Palestina tiene el derecho a pelear por su existencia así como lo hizo Israel en el 48, en la guerra de los Seis Días y en la de Yom Kippur.
        También estoy a favor de la exitencia de Israel, solo un loco no puede estarlo, pero creo que la llave para resolver
        el conflicto la tiene Israel, si no es generosa la propuesta no creo que se vaya a terminar pronto.
        Sobre la convivencia aquí de las dos comunidades, creo que es ejemplar, más allá de ciertas respideces que se dieron ultimante. el respeto mutuo va a estar siempre. Mi abuelo contaba que entre ellos y los judios nunca hubo problemas, si con los turcos a quienes por órden de mi bisabuelo y los otros paisanos no se le podía dar bolilla, cosa que no se cumplía porque el turco del pueblo era un tipo de lo mejor.
        te mando un saludo

  12. Aguinis tiene un discurso débil, flaquito, blando. Es un tipo con la tribuna comprada que brinda La Nación y seduce al mismo en base a las aspiraciones que ellos tienen: la democracia formal, la limitación del estado, en fin. ¿Que jugoso tiene Aguinis? Se la pasa diciendo «hay que mirar de acá a 50 años», «hay que hacer lo que hacen los países desarrollados». Lugares comunes, expreión bien actuada de hartazgo, indignismo. Un payaso.

    Belgrano fue un grande. Que puso el cuerpo a proyectos, coincidiese o no con ellos, en orden a lograr una unidad y la construcción de la patria que se deseaba lograr. Si muchos de sus propios proyectos eran erróneos, es discutible, mucho va en cuestión de gustos. Eso si, nadie podrá discutirle que estaba al pie del cañon: Invasiones Inglesas, Revolución, camapañas militares sin ser militar, participaciones en el Congreso de Tucumán. Por favor. Ahi la pifia Caparrós creo.

  13. El revisionismo argentino (que el nabo de Caparrós jamás integró, pero que es lo más parecido a una historia nacional que tuvo cerca) siempre proyectó la obra de una gigantesca historiografía que desmontase la «mentira» mitrista. Y resulta que el libro por antonomasia de Mitre es, precisamente, su Historia de Belgrano y la Independencia Argentina.

    El problema es que, preso de sus contradicciones, el revisionismo nunca logró un relato superador, que realmente implicase algo más que una visión antiliberal. En esa contradicción, terminó contando la misma historia, pero invirtiendo el parámetro axiológico: los buenos de la historia liberal eran malos, los malos, buenos. El mismo bronce para los buenos, el mismo barro para los malos.

    Esa lógica maniquea terminó por no renovar nada, y hoy es una corriente putrefacta que no tiene nada que aportar a nadie, en términos de formación cultural.

    Por ejemplo, rara vez los revisionistas problematizaron el lugar del individuo en la historia, ni el papel de los actores sociales colectivos -algo que tampoco hace Caparrós-, cuando la historiografía europea de entreguerras ya se movía hacia la historia social.

    En suma, Caparrós podrá acertar en algunas cosas -la desmitificación del Granero del Mundo, por ejemplo, o el señalamiento del paradigma «honestista» y sus usos lanatescos en la política argentina contemporánea-, pero lo que dice en materia de historia patria revela que es un ignorante a dos manos, un tipo que reproduce miradas perimidas que nunca aportaron nada, y, encima, las reproduce mal. Como dije, mucho Lanata, que es al revisionismo lo que el Paco a la cocaína.

  14. Coincido en parte con Ezequiel en su caracterización de Caparrós, aunque no veo qué pito toca el revisionismo en este asunto. La línea que siguen Lanata y sus acólitos ha sido bien definida por Tulio Halperín Donghi como decadentismo. En mi humilde opinión, para refutar la visión mitrista de Belgrano basta con leer «Grandes y pequeños hombres del Plata», de Juan Bautista Alberdi.

    Desde ya, no opino sobre Aguinis, personaje que me resulta repugnante si los hay.

    Saludos.

  15. Rafa, completemos el título:
    «El revisionismo histórico argentino como visión decadentista de la historia nacional»

    http://www.casadellibro.com/libro-el-revisionismo-historico-argentino-como-vision-decadentista-de-l-a-historia-nacional/2900001160424

    Por cierto, la expresión sobre el revisionismo, aunque necesaria, sólo aclara de dónde procede este sentido común, esa suerte de paradigma que invierte los roles, los juicios y los valores. Como dije más arriba, la matriz revisionista es algo infinitamente más complejo que la versión «paco» de Caparrós y Lanata. Dicho ésto, no habría uno sin el otro. La propia idea de una «historia falsificada», que late tras cada palabra de MC, es una producción marca R.

    1. Ezequiel: tenés razón, en realidad THD califica al revisionismo en general como decadentismo. También lo llamó en otro momento «un éxito político y un fracaso historiográfico», ocultando que él en sus obras muchas veces adoptó (quizás en forma oculta o rebuscada) los puntos de vista revisionistas.

      De todos modos él le dedica a la «corriente lanatista» una calificación especial: la de una especie de revisionismo berreta, apto para ser consumido tras la crisis de 2001. Fijate en lo que dijo al presentar el libro que vos citás:
      «Hay planteos que tienen éxito porque reflejan una cierta sensación de que la Argentina está siempre descubriendo una nueva forma de hacer las cosas mal. Ante estas posturas uno dice: este país no tiene remedio. Ese es uno de los mensajes implícitos de los libros de Lanata».
      http://www.clarin.com/diario/2006/05/08/sociedad/s-03301.htm

      Un abrazo.

    2. Muy bueno tu aporte Ezequiel. LA versión Paco de Lanata y Caparrós es genial. SI andás con tiempo hacete una entrada ampliando.
      saludos

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