Con el diario del lunes domingo

El Perro opera y de golpe se hace evidente lo que debería haber sido evidente hace ya rato: que Scioli es mejor candidato que Néstor o Cristina a la presidencia en 2011. Que suma más votos en las encuestas tanto por dentro como por fuera del FPV y que es posible que triunfase en una interna, más con la lógica de “forzar” la participación en la interna de la ciudadanía tal la ley actual, y más fácil aún en una “externa” en la que sume al Peronismo Federal y a parte de los intendentes conurbanos.
Claro que es una posibilidad, no es aún ni una realidad ni una decisión, pero está claro que no sorprende a nadie. Es decir, sorprende la aparición de la posibilidad pero una vez puesta la posibilidad en evidencia suena lógico.
Que suceda o no depende claro de la evolución de la intención de voto en los próximos meses. Y cuanto menos pase menos se diferencian K y CFK y Scioli, porque Scioli gana desde el no conflicto y el conflicto con el kismo es inevitable cuando suceden cosas.
¿Cómo puede Kirchner ganar? Porque tal vez si le creemos a los psicologismos Kirchner preferiría votar a Scioli antes que a él mismo. En tanto votante / ciudadano sería más feliz en un gobierno de Scioli que en uno de él mismo. Tal vez Kirchner hubiera querido ser Scioli o Menem. ¿O no es eso lo que dicen muchos comunicadores?
Y depende claro de que el Manco del Espanto quiera ser Presidente. No candidato (¿Quién no?). No ganar la elección (¿Quién no quiere tener 10 millones de votos?). Si no querer ser, tener la firme convicción política de querer serlo, poner en ello la vida.
Ahora, ¿Cómo llegamos aquí? Porque lo que hoy no sorprende (la posibilidad de Scioli) si sorprende en tanto que se habrá hecho para que esto sea posible y que poco se puede hacer para que deje de serlo.
Porque Quirner y CFK fueron los presidentes que fueron entendiendo que acumulaban poder como lo acumularon. Si creían en los DDHH, si creían en la ley de medios, ¿me importa? Importa que lo hicieron y lo hicieron porque era posible acumular poder de esa manera. Pero parece que ahora eso ya no mide. Ahora miden otras cosas, ¿Por qué? Tiro un trío de ideas.
1) Una sociedad conservadora (que se cree progresista).
No jodamos, es así. El Presidente más progresista de la historia argentina era facho. Ok, lo de facho es un exceso y no acuerdo con ello. Pero… Perón no era precisamente marxista.
Y uno piensa en la historia de políticos argentinos con voluntad de transformación y apoyo político para ello y… y… y… ¿Dónde están?
Uno piensa en que tal vez Néstor y Cristina son figuras desgastadas por la gestión, pero que tal vez algún personaje de segunda línea podría ocupar el lugar y sostener el “espíritu progresista” como por ejemplo… cri, cri, cri.
La transversalidad quedó e la nada no porque K sea pelotudo, quedó en la nada porque o bien “la gente” no prefirió correrse un poquito a la izquierda (Juez), o porque los zurdos eligieron correrse a la derecha (Binner) o porque los más zurdos decidieron ser la vanguardia de la revolución y no parte del “progresismo realmente existente” (Victoria Donda y Pino).
2) El Príncipe amado y temido.
Ya lo decía don Nicolo, el príncipe debe ser amado y temido, pero si tiene que elegir preferible ser temido que amado. Y Don Néstor lo entendió muy bien. Pasa que ser temido no ayuda a ganar elecciones, ser amado si. Y mientras Néstor es el personaje que carga con tooooodas las decisiones políticas y con la crispación, Daniel la pasa fenómeno.
(CFK no es Isabel, pero tampoco es Margaret Thatcher o Angela Merkel, podrá tener mayor o menor independencia y capacidad de decisión, pero estamos claro que “Il principe” es Néstor)
¿Alguien se acuerda de las candidaturas testimoniales? ¿Alguien se acuerda que la de Scioli y la de Massa fueron testimoniales pero la de Néstor no?
3) Quemar la bala de plata
Yo no voté al macrismo porque tengo profundas diferencias ideológicas con el macrismo. Pero creí que iba a hacer una gran gestión. De mierda, pero una gran gestión.
Lo digo en voz alta: yo le tenía miedo a la gestión macri.
Le tenía miedo porque creía que podía ser una muy buena gestión desde la gestión (pelotudez a la que me sumé torpemente: las grandes empresas son ministerios, lo capitalista y original proviene de las PyMES),
Tal vez porque Néstor lo hubiera votado le tenía miedo. Porque se sentía identificado con la propuesta. O al menos entendía el discurso.
Y desde este temor/lugar no le entregó la policía. Si lo hubiera hecho hubiera elegido con quien se quedaba y con quien no de la Federal, hubiera sido el creador de un FBI argentino (por ser una “policía sin territorio” y una policía sin territorio tiene menos chances de corromperse).
Y esencialmente hubiera podido despegarse de uno de los dos grandes lastres de esta gestión que es la inseguridad (el otro, obviamente, es la entente inflación-INDEK) y dejarle el tema a quienes son los centrales responsables: los gobiernos provinciales (que manejan la policía: empezando por Scioli), el Legislativo y la Justicia. Claro, ahora cargan contra la Justicia, pero mal y tarde.
Berardi sería de Scioli. Es que es de Scioli, ¿no Arslanián? Pero desde la percepción ciudadana es de Quirner.

Ahora ya es tarde. Tarde para reprensar la transversalidad, tarde para evitar que Scioli haga “la gran Bart Simpson” (“Yo no fui”) como Mauricio todos los días, tarde para ser tan amados como temidos.
Queda claro que aún falta para las elecciones y puede que aún con todo esto, la ciudadanía siga considerando al kirchnerismo puro y duro como la mejor opción.
Me gustaría que así lo hiciere y me gustaría que el kirchnerismo puro y duro aprenda de ello. Sino, la Patria habrá de demandárselo.
Cualquiera sea el caso, la cuenta la vamos a pagar nosotros.

5 Comments on “Con el diario del lunes domingo”

  1. No te olvides de la gran bestia de Marx y Engels; la Derecha Junker, que gracias al meloneo del Judio de Breslau, creo el Estado de Bienestar. ;-P
    Un abrazo

  2. Solo una pequeña cosita.
    Yo me acuerdo de las testimoniales, y NK fue y es una de ellas. O es que va seguido a la cámara de diputados y yo me perdí algo?

    1. Asumió, lo que lo hace «no testimonial». Después si querés discutimos asistencia pero en ese juego entran De Narváez, Carrió, Macri, etc. Lo míó era en referencia a Scioli.

  3. Todo el post se sostiene en la idea de que el conservadurismo es el espiritu reinante y eso hay que verlo, no necesariamente comparto.
    Si comparto que es necesario una estrategia para que parte del consevadurismo vote a nuestro candidato (no estoy muy seguro a que la palabra «nuestro» sea muy apropaida, pero dejemosla pasar). Y en ese sentido un delfín que no haya sido parte de los embates podría ser mejor candidato: un Scioli más que un Anibal por llevarlo a extremos.

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