Frapper de nouveau. (Una relectura de «Insaurralde debate»).

    1.  Maduro reta a la oposición a un debate sobre corrupción:

Dibujok2

http://www.youtube.com/watch?v=rK5yexiusa4

  2.  «Any Member will be free to say anything he thinks fit about or against the Administration or against the composition or personalities of the Government, to his heart’s content (…). […] Could you have anything freer than that? Could you have any higher expression of democracy than that?«

http://www.ibiblio.org/pha/policy/1942/420127a.html

 

Frapper de nouveau. (Una relectura de Insaurralde debate)

No compare nadie el video y la cita que monté al principio. Sin embargo, fueron pensadas para ilustrar una propuesta que realicé una vez que ya teníamos el resultado cabal de las PASO. Se trataba de una propuesta urgente: Debatir en una de nuestras universidades nacionales sobre demandas de la ciudadanía que adquirieron un grado significativo de representatividad durante la campaña de agosto; grado de representatividad, porque fueron asumidas como tales demandas por los candidatos que salieron victoriosos durante las primarias y son: Inseguridad, Inflación, Reforma impositiva.

Pero me pareció muy interesante partir de ese video donde Maduro llama a la oposición a un debate «por cadena nacional» sobre la corrupción.  Haciendo las reservas del caso, creo que una enseñanza que debe sacarse de las PASO es que el debate que debe darse con la oposición es justamente sobre corrupción, institucionalidad (gobernabilidad) y autoridad. Este es el entendimiento que el gobierno debe conceder a la oposición para dar el debate. Quizá el gobierno haya asumido por la negativa este discernimiento del debate; pienso en las «denuncias» de actos destituyentes y de golpes institucionales que realizaron miembros del gobierno acerca de dirigentes de la oposición que llamaron a ganar la presidencia de las cámaras. Sin embargo, es hora de otorgar más claramente a la oposición esa «competencia», la de debatir sobre corrupción, institucionalidad y autoridad. Porque si no se toma esa determinación el gobierno queda en la coyuntura enredado solo en el ronzal de la institucionalidad, mientras la oposición ocupa el lugar capitalizador de las demandas de la ciudadanía: inseguridad, inflación, reforma impositiva. No es un reto a la oposición, sino al gobierno.

El gobierno debe grosso modo:

  1. convocar a las propuestas de la oposición sobre transparencia, mayor institucionalidad y autoridad. 
  2. representar las demandas de seguridad (democrática), regulación de la inflación, reforma impositiva (mínimo no imponible) de la ciudadanía, ¿cómo? Esa es la pregunta que me interesa responder. Y por eso cité a Winston Churchill.

Tomé el llamado de Churchill a los miembros de la Cámara de los Comunes en su carácter más general. Así comienza su discurso: From time to time in the life of any Government there come occasions which must be clarified. Creo que ese comienzo sobredetermina lo siguiente: llama al sistema político a discutir con(tra) la Administración del Estado: be free to say anything he thinks fit about or against the Administration or against the composition or personalities of the Government, to his heart’s content…  

Nuestro sistema político es muy frágil, depende de una fuerza que supo reinventarse y enfrentar crisis económicas internas y externas. Esa fuerza se llama kirchnerismo. Eso también lo dicen las PASO. Pero las primarias no dejaron dudas de que la ciudadanía busca nuevas representaciones a sus demandas, representaciones que, se asume, el kirchnerismo no puede comprender.  A menos que deje de luchar solo por defender su transparencia, institucionalidad y autoridad y pueda representar las demandas sobre «inseguridad, inflación, impuesto a las ganancias».   Debe ceder sus defensas a la oposición y asumir, sí, la representación de las demandas de la ciudadanía, ¿cómo? 

La forma en que el gobierno debe dar respuesta es debatiendo consigo mismo. ¿Quién con(tra) quién? Los representantes contra el aparato. ¿Pero esto no es cínico? La presidenta de la nación debe llamar a todos aquellos que participan de su fuerza política a discutir con(tra) los ministros del Poder Ejecutivo. ¿Repito? Cristina debe llamar a sus candidatos (que son quienes mejor representan a su fuerza política) a discutir contra los ministros del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial.  ¿Podrían los candidatos de Cristina hacer un uso anticipado de las facultades del art. 71 de la Constitución Nacional y convocar a los ministros para recibir las explicaciones e informes que estimen convenientes?  ¿Podría Insaurralde convocar a Casal y a Berni para interpelarlos sobre la demanda de seguridad (democrática)?

16 Comments on “Frapper de nouveau. (Una relectura de «Insaurralde debate»).”

    1. El debate con la oposición debe ser más institucional que el debate para dar representatividad a las demandas de la ciudadanía.

  1. Estimado David. Sé que muchos de ustedes, sino la mayoría, lee el inglés, lo que es muy bueno. Yo soy un bestia y muchas veces me pierdo los aportes de ustedes, como en este caso, pues si bien recurro al traductor automático, no es lo mismo como seguramente sabés. Y hay veces que las frases, como en este caso, deben ser muy importantes para tu argumento. Y puedo imaginarmelo con la ayuda del traductor, pero tal vez, cuando tengas que hacer algo como este artículo, puedas disponer el tiempo de decirlo también en español. Reconozco que es mi limitación y para nada pretendo criticar eso. Sólo es algo que tal vez consideres tener en cuenta, porque si bien la mayoría de artepolítica parece que sabe ingles a nivel mas global creo que es una minoría
    Un cordial saludo

    1. Fernando: no es tanto el inglés como el castellano de mi argumentación, lo que me interesaba apuntar (intentar). Sintetizo:

      Primero: El gobierno debe debatir sobre inflación, reformas impositivas e inseguridad, en una Universidad Nacional, «mandando a la mierda (como hizo Milagro Sala) a los kirchnerismos corporativistas». Ejemplo: http://artepolitica.com/comunidad/insaurralde-debate/

      Luego: el gobierno debe debatir su autoridad, institucionalidad y transparencia con la oposición y en la tele (sí). Ejemplo: Insaurralde debe debatir con Massa sobre corrupción, institución y autoridad. Pero porque Insaurralde ya debatió con(tra) el gobierno el punto anterior.

      Lacónicamente: el gobierno debe darle a la oposición el lugar de los principios éticos (libertad y justicia). ¿Y cuál sería el lugar del gobierno? Por ahora lo dejo así. Unas consideraciones antes:

      Existe el riesgo de transformar las demandas de la ciudadanía en nuevas formas de control y disciplinamiento social (¿8N? ¿Las PASO?). Parece ser que el gobierno asume con mayor consecuencias los riesgos que las demandas. Pero a ese riesgo se llega cuando no se le da un lugar disciplinador/restrictivo a la oposición política, y entonces el juego consiste en defender la institucionalidad, autoridad y transparencia frente a las denuncias de Carrió. Me detengo acá.

      1. Donde dice «porque», léase «en tanto…».

        Donde dice «el juego consiste», léase «el juego termina consistiendo meramente en…»

      2. Hola davidygoliat
        Sí te había entendido tu post y tus argumentos, pero pensé que lo del inglés era importante para entenderlo mejor.
        Y coincido con varias cosas de las que decís, aunque tal vez con otros argumentos
        Desde hace mucho defiendo que hay tres temas sobre los cuales hay mucho que decir y debatir y no se hace: la inflación, la violencia y la inseguridad y la corrupción
        El monetarismo y el neoliberalismo se apropiaron desde siempre el primer tema; los sectores vinculados a la derecha y al orden son quienes más han «trabajado» el tema de la inseguridad; y sobre la corrupción desde que tengo uso de razón los principales corruptos suelen ser los abanderados de la lucha contra la corrupción pues las principales formas de corrupción -y las que involucran no sólo mayor cantidad de dinero, sino también de valores-, no sólo quedan impunes, si no que ni siquiera se reconocen como tales (como hechos corruptos)
        Es así que no era necesarios las PASO para justificar ese debate. Y al respecto hay varios artículos mios en Artepolitica sobre esos temas, incluso uno de los últimos antes de las PASO donde defiendo la necesidad de cambiar los ejes políticos del debate para incluir esos tres, http://artepolitica.com/comunidad/ni-les-faltan-propuestas-ni-los-une-el-espanto-es-peor/

        Lo expuesto no es para cuestionar lo que afirmás, sino para reafirmar la necesidad de enfrentar esos temas de una manera profunda y sin miedos. Pero no tanto por las PASO, sino porque el mismo proyecto político iniciado por NK no tiene la alternativa de estancarse o quedarse con lo conseguido: o se avanza o se retrocede.
        Y si se retrocede los que tanto daños han realizado a la sociedad argentina con sus políticas económicas, sociales, etc van volver a manejar a disponer a su antojo del Estado y de todo.

        Por último, si bien tu articulo me quedó claro siempre, no termino de entender Existe el riesgo de transformar las demandas de la ciudadanía en nuevas formas de control y disciplinamiento social (¿8N? ¿Las PASO?) o mejor dicho, me quedo pensando en eso que decís pues es muy interesante y de ser así, las consecuencias.
        El ejemplo que me viene a la memoria es el de Blumberg, cuando las demandas contra la inseguridad se tradujeron en realidad en un mayor perjuicio a los que demandaban y por supuesto no resolvían nada, pero fortalecían el aparto de control social, disciplinamiento y castigo.

  2. Che, pero no era que el kirchnerismo sí debatía, pero sólo puertas adentro -AKA “el único debate que vale la pena”-? De las aclaraciones de tu post – “¿Quién con(tra) quién?” “¿Pero esto no es cínico?”- se infiere que no mucho.
    Ahora vos proponés que el oficialismo lo haga (con previo debate interno que separe a los candidatos votables de los corporativos, presumiendo que exista tal diferenciación) con “la opo”. Después de años de negarse sistemáticamente, con la paliza electoral asomando en el horizonte, de repente aparecen los cuidados por las formas y la institucionalidad. Qué oportuno…

    1. Si no entendí mal, lo que propone es que el oficialismo deje a la oposición los «cuidados institucionales» y que asuma, como siempre lo hizo, las demandas de la ciudadanía. O sea, nada de cuidar las formas, sino de dejarlas a la opo.. ¿Entendés ahora?

      1. Sí, pero davidygoliat2015 -autor del post- en su comentario del 30/8, 4:38 PM, parece pedir un debate con la oposición, si no entiendo mal.

        Corto y pego:

        «Luego: el gobierno debe debatir su autoridad, institucionalidad y transparencia con la oposición y en la tele (sí). Ejemplo: Insaurralde debe debatir con Massa sobre corrupción, institución y autoridad. Pero porque Insaurralde ya debatió con(tra) el gobierno el punto anterior.»

        De echo, Cabandié mismo pidió debatir:

        http://www.telam.com.ar/notas/201308/30802-filmus-y-cabadie-en-un-homenaje-a-los-secuestrados-en-la-dictadura.html

      2. Se pide que el gobierno restrinja el lugar de debate con la oposición.

        Con la opo: Transparencia, institucionalidad y autoridad.

        Este es el lugar que el gobierno debe ceder a la oposición. Ya lo hace, pero ese eje está monopolizado por los medios y no por los partidos de la oposición. Digo que ya lo hace, pero no lo decidió, porque sigue sin adjudicarle ese rol; en cambio, dice que en la oposición hay denuncismo (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-225958-2013-08-03.html). ¿No pueden los funcionarios del gobierno encontrar un espacio de poder para la oposición (en tanto «alguna vez serán mayoría»), sostenido en este eje que podríamos llamar «de principios»?

        Una de las grandes conquistas de este gobierno es su política de Derechos Humanos: cómo recogió una demanda de la ciudadanía y, en vez de transformarla en instrumento de control (temor expresado en cada editorial de LA NACIÓN), se baso en los términos de la memoria, la justicia y la reparación. ¿Por qué no puede darse a la oposición las Unidades de Auditoria Internas (UAI) de determinados ministerios?

        Dejo acá.

    2. «Se pide que el gobierno restrinja el lugar de debate con la oposición.»

      De qué debate a restringir hablás? Hasta la semana pasada yo no vi a ningún oficialista pedir debate.

      «¿Por qué no puede darse a la oposición las Unidades de Auditoria Internas (UAI) de determinados ministerios?»

      Jajajja eso es joda, no?

      1. Te respondo hasta el tercero de tus párrafos, Francisco, después te quedaste sin ideas…

        Agarrá una semana y lo único que vas a explicar es este o aquel titular. Nada más.

        Con respecto al debate: yo creo que, como en el 2009, el gobierno debe dar una nueva representación a las demandas de la ciudadanía y representar la construcción de ciudadanía de todo nuestro pueblo, cada vez más compleja y con nuevas necesidades. Y que no debe defender su legitimidad porque la opo quiere quedarse con la presidencia de las cámaras. La oposición no tiene otro lugar que al anti-kirchnerismo; es solo tocarla con el dedo y decirle, Sí, ese es tu lugar y la princesa volverá a ser sapo, con alivio.

        Ahora hay que demostrar, como en el 2009, que sabemos representar las demandas de los ciudadanos, que quieren más.

        En síntesis, este es el gobierno que mayor visibilidad y expresión ha dado a las demandas y problemas de los ciudadanos, aunque eso no significara tener la hegemonía de todo ese caldero. ¿Sabés cómo se «solucionan» a veces los problemas? Se convence al más débil para que asuma parte de la carga del más fuerte.

      2. Es que tu diagnóstico es errado porque hoy el peligro real para el kirchnerismo, inexistente en el 2009, salió de su propio riñon: Massa. Y el tigrense, que no goza de mi simpatía pero a quién dudaría muuuucho en llamar «el más débil», no me parece que ocupe el lugar del denuncista.

        Vos creés que el voto antiK es sólo por las denuncias de corrupción? Vos decís que con hacerse cargo de las demandas a un mes de las elecciones, después de hacer oídos sordos del -ponele- 2011 a esta parte y con el resultado de las PASO encima, alcanza? Para estas elecciones ciertamente no.

        Y si entre las demandas de la gente están justamente mayor institucionalidad y transparencia? Cómo las van a atender? Legándoselas a la oposición? No creo. De echo, por las recientes visitas a TN de funcionarios, el pedido de debate, Cabandié repudiando asados en la AMIA, La Campora desmarcándose de la represión en Neuquén, la línea es cuidar las formas. Me temo que es poco creíble.

      3. Eso del «riñón» es tan remanido… Hacé este ejercicio: poné en Google «riñón del kirchnerismo».

        Por supuesto que con lo del más débil no me refería a ningún político, sino a la ciudadanía. ¡Vamos…! ¿Lo tengo que explicar? ¿O vos lo decías por Duhalde y Mendiguren y la pesificación asimétrica?

        No se trata de «hacerse cargo» moralmente o de «hacerse cargo» este o aquel individuo, sino de «hacerse cargo» un Gobierno. Sin embargo, yo no hablé de hacerse cargo sino de REPRESENTAR. Infinita diferencia.

        ¿La Campora cuidar la formas? ¡Si te escuchara la opo! (Corrección: los asados fueron en la ex ESMA). Igualmente, te respondo: quiero decir que la oposición alguna vez será mayoría y creo que el gobierno debe darle el sitio de debate entorno al siguiente eje: institucionalidad, autoridad y transparencia.

      4. Mirá, David, yo no veo mal tu idea de que el gobierno abra un debate en ese eje. Es más, me encantaría que abra un debate en cualquier eje.

        Pero, viendo cómo se ha manejado el gobierno en ese aspecto, me parece que es un poco iluso de tu parte. Están muy faltos de práctica y no los veo muy sólidos en las cuestiones a debatir. Pero, bue, veremos qué pasa…

  3. Fernando, quiero contestarte, me gustaría con más tiempo, porque leí tu post…

    Sí, el posfordismo transformó demandas de la sociedad en instancias de control social. Invocando la divisa de la “competitividad” el postfordismo recupera para la empresa un espacio cada vez mayor del tiempo y de los propósitos del trabajador, plantea que la pertenencia de éste a la empresa debe estar por encima de su
    pertenencia a la sociedad y a la clase, compra la devoción de la persona y limita su horizonte al de la empresa. (http://www.eafit.edu.co/revistas/forum-doctoral/Documents/edicion-4/El-trabajo-como-expresi%C3%B3n-de-libertad.pdf).

    Me gustaría que lo desarrolles.

    ¡Un abrazo!

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