De pronto, la breve y grasienta pantalla dominada por el cielo azul de Manhattan, toma el color de la pared en el vencido bar que le sirve de soporte. En un segundo, la polvareda sale del cuadro y cubre de blanco helado los campos de Malvinas, los ojos asombrados de ochocientos cadáveres argentinos. Enseguida es morada y violeta sobre el amarillo de cien mil rostros y sobre el ya nunca verde de las plantas en Hiroshima. A un paso, revienta de naranja y de napalm encima de millones de vietnamitas que corren desnudos por la carretera. Ahora es gris interminable bajo las tribunas del estadio nacional de Santiago de Chile, mientras las rojas manos de un cantante son presa del serrucho y luego contenido de un balde. Finalmente, es negra como la milenaria noche de la suerte palestina. El cÃculo se cierra frente a la vieja ceguera de la memoria. Al abrirse, el cielo azul de Manhattan sigue gobernando la pantalla de tv. Y estamos de duelo, nos dice -en sobreimpreso- el presidente De la Rúa.
Â
Â
¿Es suyo o es de un tercero?
Que imagen, mamita querida
Estimado Julián: Sé que no es usual contestar los comentarios, pero en este caso lo hago más por curiosidad que por afán polémico o de cualquier otra naturaleza. Su breve mensaje de once palabras contiene -para mà gusto- un enorme abanico de connotaciones y es de una direccionalidad aplastante. Cualquier amante de la letra escrita (y yo lo soy, tanto como viejo profesional renegado del periodismo,cuanto como escritor part-time)no puede más que complacerse ante la segunda lÃnea de su comentario (¡Qué imagen, mamita querida!), inmediatamente después de haber quedado perplejo con la primera (¿es suyo o es de un tercero?). Le agradezco sin duda la segunda lÃnea, y le pregunto, al toque, por la primera: ¿Qué lo hace pensar que se trata de una cita, una intertextualidad o directamente un plagio? Desde ya despejo su inquietud respecto de la autorÃa del post. Yo no soy tercero, ni segundo. Bueno serÃa que a esta altura de la soirée me dedique a presumir (gratis)con la producción ajena. De todos modos, y creo que con el permiso de ArtepolÃtica, le invito a leer mi blog http://www.monogatica.blogspot.com. Acaso allà gane su confianza, tanto como desperté su admiración.
Estimado Enrique:
Donde usted ve desconfianza yo sólo escribà sorpresa. Como usted sabe, no es usual que en ArtepolÃtica se escriba de otros temas que no estén relacionados directamente con la agenda polÃtica. De ahà mi sorpresa y mi segunda reacción fue positiva (lenguaje cobista) al notar que le hace bien al portal que se incorporen nuevas voces que maticen mejor la realidad que el puro análisis polÃtico en estado puro.
Un saludo cordial y siga adelante con el periodismo, mundo admirado y temido a la vez si los hay