Sorprendido no. Triste.

Quizá la pasada elección cuyos resultados parecen sorprendentes o al menos inesperados, no los sean tanto.  Qué quiero decir con esto: si hacemos un fugaz paneo retrospectivo sobre el itinerario de Néstor Kirchner en la política nacional y su relación con el siempre bastardeado aparato pejotista sino fue mala, al menos fue conflictiva y nunca pudo correr completamente de la escena a su enemigo mentor. Es decir, sospecho que el compañero Néstor nunca supo, quiso o pudo dar en el más pragmático de los términos de la política peronista. Dar plata y cuotas de autonomía a los que se encargan, también, de la tarea de repartir.  A cambio, claro está, de fidelidad y  suficiente compromiso.   

Si lo último ha sido así, considero, obedece a la sencilla razón de que el 22% de los votos que catapultaron a ese ignoto pingüino a la presidencia en 2003 le parecieron insuficientes para negociar y establecer un vínculo con un elenco estable siempre presto a meterte la mano en todos los bolsillos posibles, y su refugio primero fue la llamada y difunta “transversalidad” desde donde fue acusado, además, hasta de no cantar la marchita. Quizá para la elección de medio término de 2005 y para la última presidencial, fue suficiente la legitimidad de gestión que el ex presidente supo conseguir. Recordemos que abandonó su mandato presidencial con algo del 70% de imagen positiva mostrando que el poder no se construye sólo con votos. Pero esa construcción, entiendo, siempre estuvo semi renga, media coja de peronismo visceral; ese artefacto tal vez fundamental para la noble tarea de dar y capear momentos difíciles.

No voy a enumerar aquí los logros, avances y expectativas que hacen al por qué apoyé y sigo apoyando a esta gestión de gobierno.  Pero  eso no implica que no podamos ver como en poco más de un año el gobierno se fue divorciando de las clases populares que, en esencia,  son peronistas. Ellas (nosotros), no tuvimos incentivos suficientes para movilizarnos durante el conflicto del campo y fuimos derrotados, incluso, en la calle. Toda una señal. ¿Qué incentivos tendríamos para movilizarse ahora en un contexto signado por la incertidumbre? Acaso un gobierno que se arrogó el apoyo y la representación de los trabajadores y los sectores humildes debió responder con mayor solvencia a sus miles de demandas y no sólo quedarse en sus muchos gestos y discursos de buenas intenciones. Podrán anteponerse motón de atenuantes -todos atendibles- en relación a la derrota, como el rol de los medios masivos, el poder del enemigo, la crisis internacional e incluso el dengue chancho por enumerar algunos. Pero, por lo que a mí concierne, Néstor no supo dar y esta fue la venganza de los pobres.              

2 comentarios en «Sorprendido no. Triste.»

  1. yo creo q el 2005 fue el punto de inflexion…en ese año,con una economia en franco ascenso,tropa propia en el parlamento,aliados transversales…el socialismo k,radicales k,mov. sociales…y con los peronistas apostando,como siempre,a ganador…ese año…SE MANCO¡¡¡

    durante la campaña del 2003,nestor hablaba mucho de la tan mentada «reforma politica»…cuando tuvo la oportunidad de llevarla a cabo sin demasiadas oposiciones (2005)…no lo hizo,prefirio apostar a lo «seguro» del aparato peronista…y empezo a dejar de lado lentamente la transversalidad…

    imaginen voto optativo,boleta unica,destierro de las listas sabanas…etc,y por q no,prohibicion de las reelecciones indefinidas a nivel nacional (q es en lo q se basa promordialmente el poder en el conurbano)…quizas hoy habria caras nuevas mas amistosas en el conurbano con quien negociar…

    peeeeero,prefirio venderse al «establishment peronista» dejando todo como estaba,y hasta termino abrazando la iconografia peronista y cantando la marchita con fruicion…

    por eso,a partir del 2005 empese a entender cada vez menos a los «progresistas» q seguian encolumnados tras el kirchnerismo,ya q entendi q el nestor habia virado hacia lo tradicional del peronismo,o sea, la derecha…

    muchos dicen q el drama empezo con la 125,no fue asi,la 125 solo fue solo un emergente de problemas q se venian gestando,solapadamente,desde un par de año antes…la 125 solo sirvio como disparador…

    lastima…

    tenia todo para convertirse en un estadista de la republica,con una reforma social profunda…pero prefirio ser un «cacique peronista» mas…pensando q eso le iba a asegurar el poder por las decadas siguientes,para el y su familia…

    una verdaera lastima la verdad…

    en fin…

  2. Con el diario del lunes 29 es fácil acharcarle como error haberse recostado en el PJ.
    Si bien muchos consideraron (yo también consideré) antes que era un error pejotizarse, por el hecho de que siempre lo vieron a NK como outsider, o no peronista tradicional, o asumió el 25 de mayo de 2003 y no mencionó al General y Evita en su discurso.
    El pejotismo nunca le perdonó a Kirchner haber querido crear una instancia superadora del peronismo. Haber querido armar la Transversalidad.
    Haber querido que se configuren dos partidos en el pais, uno de centroizquierda, donde el PJ sería su pata mas fuerte pero sólo una de ellas y otro partido de derecha, también con facciones del PJ (Reutemann, Puerta, etc.)
    Posiblemente Kirchner terminó pejotizado porque no tuvo otra opción viable.
    La Transversalidad quedó manca. A la gente no le importaba tanto la política sino la recuperación económica. A la gente no le importaban los derechos humanos (si a Mirtha y Susana no le importan, ¿por qué habrían de importar?). A la gente le importaban los hechos concretos.
    Posiblemente en eso estuvo basada la campaña: «Nosotros hacemos», que también se critica ahora porque no mostró la instancia superadora: «Y ahora vamos hacer esto otro…»

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