Bruno RodrÃguez Monsalve, de 24 años, testigo en la causa que investiga a nueve policÃas por el abuso de un adolescente durante su detención en una comisarÃa de Trelew, murió en un hospital local tras recibir tres puñaladas en la madrugada de ayer. El abogado de la familia del joven abusado, Sergio Rey, aseguró que «no hay que descartar ninguna hipótesis acerca de quién lo mató, sobre todo porque apareció con tres puñaladas y no se reportó ninguna pelea».
RodrÃguez Monsalve se encontraba detenido en los calabozos de la comisarÃa segunda de Trelew, cuando el adolescente de 16 años fue golpeado y abusado.
«Tuvimos que tomarle lo que se llama anticipo jurisdiccional de prueba, que permite adelantar prueba y documentarla antes del juicio oral y público, gracias a lo cual contó todo lo que escuchó», explicó el abogado de la familia al tiempo que agregó: «No hay que descartar ninguna hipótesis. La vÃctima no alcanzó a decir nada y lo extraño es que apareció con tres puñaladas certeras y una campera que no era de él».
El juez de garantÃas José GarcÃa habÃa aceptado en su momento la medida excepcional para que RodrÃguez Monsalve declare anticipadamente, ya que un policÃa lo habÃa interceptado en la calle con tono amenazante y lo habÃa intentado atropellar con una moto.
En la causa por el abuso del adolescente en la comisarÃa están detenidos los suboficiales de la policÃa chubutense AnÃbal Muñoz, Carlos Pato, Mario Bevacqua y Carlos Treuquil, acusados de «abuso sexual gravemente ultrajante, privación ilegÃtima de la libertad, severidades y vejaciones como coautores en concurso real».
También está detenido el oficial a cargo de la guardia, Adolfo Carballo, a quien se le imputa «abuso sexual doblemente agravado, abusos y vejaciones en carácter de partÃcipe necesario, privación ilegÃtima de la libertad con falsedad ideológica en calidad de coautor». En tanto, quedaron imputados pero no detenidos, los suboficiales Bruno RodrÃguez, Héctor Santibáñez, Hugo Ortiz y Sergio Castillo.
De ser hallados culpables, los policÃas podrÃan ser condenados a penas de entre 8 y 25 años de prisión. Al momento de radicarse la denuncia por abuso, fue pasado a disponibilidad el jefe de esa seccional, Juan Carlos Contreras, y siguió luego con el descabezamiento de la cúpula policial.