16D: elecciones regionales en Venezuela (Parte I)

El próximo domingo el pueblo venezolano acudirá a las urnas en un contexto marcado por la incertidumbre política alrededor de la salud de su presidente. El sábado pasado, en un mensaje cargado de emotividad y sinceridad, el líder bolivariano anunció la necesidad de partir con urgencia a Cuba por una recaída en la enfermedad con la que viene luchando desde julio de 2011 y, por primera vez desde que es presidente designó como sucesor, en caso de no poder asumir el 10 de enero y que se haga necesario un nuevo llamado electoral, a Nicolás Maduro.
En ese marco, las elecciones del domingo, que en un primer momento no contaban con la atención de la opinión pública, se torna producto de este escenario, unos comicios al que habrá que prestarles mucha atención.
¿Qué se elige el 16D? La totalidad de las 23 gobernaciones y 237 diputados a Consejos Legislativos. Sin lugar a dudas, la elección de ejecutivos regionales es la de mayor importancia. Veamos por qué:
·         En las últimas elecciones regionales de 2008 se eligieron 22 gobernaciones de los cuales el chavismo obtuvo 17 y la oposición 5. Dicha elección aunque representó un desquite para el oficialismo luego de la derrota en el referendo de 2007 (única desde que gobierna Chávez) le permitió a la oposición recuperar las cinco gobernaciones con las que contaba al comienzo de la gestión del líder bolivariano
·         Luego de estas elecciones, dos gobernadores (Lara y Monagas) abandonaron el barco oficialista y dejaron la representación de ejecutivos regionales color rojo en 15.
·         Tras la elección presidencial de octubre pasado, las fuerzas opositoras veían a esta elección un hito en su proceso de crecimiento electoral y apostaron a derrotar al chavismo para controlar espacios institucionales.
·         El chavismo puso toda la carne en el asador. Los candidatos que el oficialismo hizo jugar así lo demuestran: el ex vice Elías Jaua, en Miranda, Adán Chávez, para reelegir en la tierra familiar de Barinas,  Francisco Arias Cárdenas (el compañero de rutas de Chávez en la intenta militar de 1992), en Zulia, el ex ministro de justicia, Tareck El Aissami, en Aragua, la ex ministra Érika Farías, en Cojedes, para nombrar los más importantes.
·         La oposición también apuesta fuerte y su candidato estrella, Enrique Capriles intentará la reelección en el Estado de Miranda.
Más de 17 millones de venezolanos en condiciones de votar (recordemos que el voto es optativo)  decidirán cómo quedará configurado el nuevo mapa regional del país. Esta elección, por lo tanto, tendrá consecuencias directas sobre el futuro de Venezuela y para lo que se viene. La pelea electoral de Miranda entre Jaua y Capriles estará en juego una buena parte del capital político de ambos, como así también, las posibilidades concretas de la oposición venezolana de poder ungir un candidato en caso de que Chávez no pueda retornar al gobierno. Una derrota en Miranda, dejará al antichavismo (y a la opo local, por qué no) con un destino incierto para su figura mimada.
De obtener más de veinte gobernaciones, el chavismo contará con espacios institucionales indispensables para acelerar su proceso de transformación política y dejará a la oposición con escasos recursos de poder.
Una mayoría absoluta de diputados en la Asamblea unicameral venezolana (producto de las elecciones de septiembre de 2010) y más de un 85% de gobernaciones en su haber (si es que se traducen los guarismos electorales), no sólo mostrarían un mapa institucional furiosamente rojo, sino también, reflejaría lo difícil que será para cualquier candidato opositor transformar las relaciones de fuerzas en el interior del sistema político local.
Mariano Fraschini : Doctor en Ciencia Política y docente (UBA- UNSAM)