El Horror

coppola

¿Vale la pena este post? Veamos.

En política (en la política de los políticos pero también en la política de “la política”)  se puede estar equivocado. Es más, la política es una materia en la que casi siempre se está equivocado, porque tampoco se trata de “acertar”. Más bien, el chiste está en ganar. De ganar entre muchos. No existe una verdad que baja como la luz divina. No podría decirse que la materia de la política sea aquello que es “lo correcto”. Existe lo que entre varios pudimos generar, por ahora. Lo que se nos ocurrió, en lo que nos pusimos de acuerdo, aquello que, de última, logramos plantearle (¿o hasta imponerle?) al resto.

Y no hay problema con estar equivocado. A lo sumo no se lograrán los objetivos planteados o (mmmm…) soñados. Y, ya lo dijo el finado Weber, habrá que hacerse responsable de lo que pase entonces. Es así el chiste.

Pero claro, todo esto, en teoría. Porque sí creo que hay una suerte de responsabilidad histórica que quien mete las patas en la política debe asumir. O sea: en política, como en el amor, no se puede hacer ni decir cualquier cosa.

Y pensaba en todo esto mientras el otro día escuchaba a Eduardo Buzzi por TV. Se ve que el tiempo y la distancia me habían hecho olvidar esa retórica. Y me volví a sorprender. Sepan disculpar

Durante un programa en TN el otro día se produjo el siguiente diálogo:

Marcelo Bonelli: En el acto del jueves del campo van a tener el apoyo de la UIA, AEA y ACDE, los empresarios católicos.

Buzzi: Sí, sí, como de muchas organizacionse sociales. La CCC, la FTV disidente…

El periodista, con cierto tino, le había apuntado que al acto de la Mesa de Enlace habían adherido los empresarios más poderosos del país. Y Buzzi salió hablando de “la CCC y la FTV disidente”.

Lo que yo me preguntaba es ¿cómo se puede personificar así el horror de la política? Porque, repito, en política el problema no es estar “equivocado”. Al final del cuento, veremos, en todo caso. ¿Pero este horror? ¿Este horror de confundir a los patrones con los obreros? ¿A los opresores con los oprimidos, si se me permite?

¿De dónde salió esta gente? ¿De dónde salieron estos dirigentes que se sientan con la Sociedad Rural y salen con la retórica de la “unidad en la diversidad”? ¿Cómo es que tras 25 años de democracia nos tenemos que comer a dirigentes que ven 4 borrachos juntos y creen estar ante una inminente revolución, que visitan un piquete de chacareros que facturan una fortuna y creen oir el sonido del pueblo que se levanta, que ven en una horda desaforada que le pega a un fiscal investigando un homicidio en ocasión de robo “las nuevas formas de oragnización popular”?

Gente que nunca tuvo que gobernar nada, que no se hace responsable de nada ante nadie. Que no sabe ni siquiera leer el proceso político latinoamericano.

La política, en la Argentina, está hecha pelota. Y una de las primeras tareas que tocan es que cualquier cosa no se pueda decir. No, al menos, sin enfrentar el peligro de caer en una inminente intrascendencia.

Autor de la foto.

: "Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).