Estrategias en las políticas de la pérdida

En el espacio de sólo dos años, dos desastres muy similares ocurrieron en Rhode Island, EEUU, y Buenos Aires. Ambos fueron causados por el uso indebido de pirotecnia en lugares cerrados, mal preparados y con entadas vendidas hasta rebasar la capacidad autorizada. En ambos casos (República Cromagnon, en Buenos Aires, y The Station, en West Warwick, Rhode Island, EEUU) artículos de pirotecnia prendieron fuego a materiales inflamables, usados indebidamente como aislantes sonoros; en ambos casos las puertas de salida estaban bloqueadas o cerradas y había pobres o inexistentes sistemas antiincendio. En los Estados Unidos murieron 100 personas y en Buenos Aires 194, por quemaduras o inhalación de gases tóxicos. En los dos incendios se atribuyeron responsabilidades a las decisiones negligentes o criminales de los dueños de los locales: se vendieron más tickets que los autorizados, se usaron materiales aislantes que eran inflamables, se bloquearon las puertas de escape. También en los dos incendios las bandas que tocaban (Great White y Callejeros) fueron acusadas de usar o promover el uso de pirotecnia. También en los dos casos funcionarios públicos fueron acusados de no controlar o ignorar flagrantes violaciones a la seguridad pública. En las dos tragedias, la gran mayoría de los muertos eran muy jóvenes. También en ambos casos las familias y sobrevivientes se movilizaron rápidamente para exigir la condena a los responsables.

Sin embargo, aquí terminan los paralelos entre los dos eventos. Las reacciones de las familias y los sobrevivientes y, en cierto sentido, de la sociedad civil toda, divergieron en los canales y estrategias utilizadas para exigir justicia y reparaciones. Los damnificados del fuego de The Station canalizaron sus demandas a través del sistema legal, concentrando sus acciones en armar y presentar juicios, tanto penal y civil, y en hacer lobby (privadamente) para lograr la reforma del código de seguidad antiincendios del condado. SE utilizó una estrategia institucionalista y despolitizada, buscando la colaboración del sistema político. La sociedad civil porteña, en cambio, siguió una estrategia confrontativa, con acciones que incluyeron cortes de calles, marchas y demostraciones, y el activo apoyo al juicio político del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Los discursos y acciones fueron fuertemente politizados, con denuncias de tipo antisistémicas.

Es habitual encontrar producciones en las ciencias sociales (especialmente las políticas) que alientan estrategias institucionalistas, no confrontativas, como una panacea, adecuada para el fortalecimiento institucional. Sin embargo, una comparación entre estos dos eventos insinúa que estrategias híbridas, capaces de combinar estrategias basadas en los canales institucionales vigentes con otras de tipo movilizatorio y confrontativo, no son menos, sino más eficaces en lograr justicia y procesar la pérdida.

La estrategias de la pérdida

Unos pocos días después del incendio en el club The Station se formó un gran jurado para determinar si había evidencias suficientes para proceder a un juicio penal. Este gran jurado determinó acusar a los hermanos Jeffrey y Michael Derderian, dueños de The Station, y al manager de la banda. No fueron acusados los miembros de la banda, ni los funcionarios encargados de la seguridad pública del condado de Warwick, ni los oficiales de bomberos.

El juicios penal contra los dueños del local y el manager culminó con arreglos entre los acusados y la fiscalía. El manager de la banda, Daniel Biechele, se declaró culpable de 100 cargos de muerte invountaria. El juez lo sentenció a 15 años de prisión, con 11 de ellos en suspenso. El dueño del club de rock, Michael Derderian, se declaró culpable de 200 cargos de homicidio involuntario y fué sentenciado a 15 años en prisión, de los cuales tuvo que servir solo cuatro. Su hermano no fue sentenciado a prisión y tuvo que cumplir 500 horas de servicio comunitario.

Las familias y los sobrevivientes quedaron muy insatisfechos con los cargos presentados en el juicio criminal (cuatro familiares protestaron frente a la oficina del Fiscal General en mayo del 2004 para solicitar más acusaciones). El camino elegido para continuar, sin embargo, fue preparar un juicio civil colectivo que solicitó reparaciones por daños y perjucios a 43 individuos, incluyendo entre estos al manager de la banda, a los dueños del local, a la compañía aseguradora, a la compañía que fabricó la espuma de poliuretano inflamable, al inspector de seguridad de West Warwick, la fabricante de cervezas Anheuser Busch, y muchos otros. Este juicio civil avanza lentamente y aún hoy se encuentra sin resultados. Según el New York Times, que publicó un artículo sobre la tragedia al cumplirse cinco años del incendio, los sobrevivientes del incendio se sienten “frustados y olvidados”. La ayuda que recibieron en abundancia de ONGs asistenciales en los primeros meses luego del incendio, ha casi desaparecido, mientras que los sobrevivientes deben afrontar cirugías y tratamientos médicos, y muchos de ellos no han podido volver a trabajar. El sentimiento general entre las víctimas y sus familiares es de frustación. Como dijo una madre, “seguimos las reglas y fuimos traicionados por esas mismas reglas que supuestamente debían protegernos.”

Los sobrevivientes y las familias de Rhode Island emplearon en su búsqueda de justicia una estrategia mucho más institucionalista que sus pares argentinos. Básicamente, los esfuerzos se concentraron en hacer avanzar el juicio penal; cuándo ésta estrategia fue percibida como fallida se optó por construir y presentar un juicio civil de tipo colectivo. En ningún caso se realizaron acciones de protesta, ni se utilizaron estrategias movilizatorias o de ocupación del espacio público. En todo momento se hizo un esfuerzo conciente para evitar politizar la cuestión, aún cuando existían indicios de posibles responsabilidades de funcionarios públicos.

Se hizo también un fuerte esfuerzo de lobby para lograr la reforma de los códigos de seguridad anti-incendio del condado, lo cual se logró. Los discursos sobre esta tragedia fueron de tipo particularista, concentrados en los pormenores de este evento particular, sin realizar recriminaciones o reclamos de tipo sistémico.

En Argentina, la reacción a la tragedia de Cromañón fue inmediata y pública. Las imágenes del incendio y sus víctimas fueron la noticia de tapa en todos los medios nacionales. El diario Clarín dedicó una revista especial de domingo con las historias de vida de aquellos que murieron.

El arzobispo de Buenos Aires dedicó una misa y el presidente de la nación se reunió con los familiares. Los sobrevivientes y familiares de los damnificados en Cromagnon, la estrategia utilizada fue muy diferente, y se basó en el activismo público, la protesta y la movilización. El discurso construído sobre la tragedia de Cromañón fue siempre fuertemente político, y en él se enfatizó la continuidad de la violencia y la corrupción estatal en la historia argentina reciente. Este discurso conectaba la negligencia empresarial con la ineficacia estatal y la corrupción política, y ponía el mismo énfasis en lograr la cárcel para el dueño del local que en pedir la destitución del jefe de gobierno. El impacto político de la movilización fue inmenso. Luego de meses de marchas y activismo, el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, fue suspendido, primero, y destituido luego en un juicio político de la Legislatura de Buenos Aires. La politización y la movilización no parecen haber sido estrategias perdedoras en este contexto, sino todo lo contario.

15 Comments on “Estrategias en las políticas de la pérdida”

  1. bueh, pero si se piensa estrategia en un sentido reducido. si se lo ve desde una perspectiva más amplia (en la que, como bien dicen, bergoglio y macri apoyaron, representaron y lidararon a los familiares y víctimas), yo lo pongo en duda, porque justamente, cuando politizás un crimen (como cuando politizás cualquier cosa) no podés elegir a tus aliados al tuntún, sin pensar en las consecuencias que esto puede traer. la consecuencia del juicio a ibarra fue sacar tipo tómbola (rebot decidió su voto el mismo día de la última sesión, remember?)a un jefe de gobierno elegido por el voto popular.

    en resumen: es obvio que la politización hace las acciones más afectivas,alcanza con escuchar a Hebe de Bonafini, pero tenés que ver a quién le estás siendo funcional también: el caso cromagnon debe ser el primero en donde el discurso de las víctimas termina tan pronto al servicio de un discurso reaccionario al mango.

  2. Muy buena la nota.

    Es real que la movilización y la politización ayudaron al caso particular "Cromañon". Lo ideal seria usar esta estrategia no solo para casos particulares sino para que el sistema judicial / institucional funcione. Y una vez logrado esto usar los mecanismos correctos. Demandas, amparos, lobby legislativo, junta de firmas.

    Lo mismo pasa con la protesta "por el campo" o la protesta por el corralito/corralon o por el juicio y castigo a represores.

    Son casos particulares, no son protestas para que el sistema republicano completo funcione bien y no haga falta protestar cada vez que creemos que pisan nuestros derechos.

  3. Coincido totalmente con sol: el modelo "argentino" de reaccionar sólo "emocionalmente",ante las catastrofes antrópicas(toma pa´vos)es comparable con el estilo del no tan viejo Oeste Yankee: buscar un culpable importante, y colgarlo, antes que el juez intervenga.

    Esto es manipulación política de un sentimiento, digamoslo, de venganza que muy pocas veces coincide con la justicia. En el caso Cromañón, esto fué particularmente evidente en la etapa institucional del Ibarricidio, donde por distinots motivos coincidieron fuerzas que no se juntan ni para tapar un bache: el Macrismo, el Lilismo y el Kirchnerismo, y los hechos demostraron que cada uno sacó su tajada.

    En lo que interesa a la sociedad, con la exasperación militante no se avanzó casi nada: después de un corto paréntesis, la industria pirotécnica, china o nacional, sigue al igual que la droga y el borderó contrabandeando los controles y comandando los festivales,no hubo depuración,ni tan siquiera sumarios concluídos, en las reparticiones especificament cómplices del desastre: policía, bomberos y control de espectáculos. ¿o me equivoco, Dr.Iglesias?

    Una vez más se aplicó en política el principio basal del yudo:

    usar el ímpetu del otro para derribarlo. O para desviarlo.

    Juanca, ex JuanK.

  4. Bueno, pero politizar significa que vas a encontrar aliados y adversarios, que vas a definir un campo, independientemente del resultado o del análisis ideológico resultante. y en ese sentido, es interesante observar que (estos e peude intuir a partir del juicio civil) el momento de la frustración con los canales institucionales no deriva en politización, sino en búsquedas de recovecos en la institucionalidad. Habría que ver sí, en caso de ganar esa acción civil, se terminaría el sentimiento de frustración.

    Pero lo más importante es que el resto de la sociedad civil no asume la tragedia, o la asume pasivamente (mediada), es eso lo que imposibilita arribar al momento político.

    Bueno, no se porqué lo digo tan seguro si es sólo una hipóstesis.

    Pero es un análisis muy bueno. (hay paralelors también con el incendio al shoping de Paraguay)

    Saludos.

  5. Coincido con Sol y con Juan Carlos. Mi reaccion inicial es que darles clase de activismo civil a los norteamericanos es un callejon sin salida teorico. La democracia norteamericana tiene infinidad de problemas pero existe hace mas de doscientos anios. La nuestra ha sido y continua siendo debil e intermitente, y con gobiernos que no terminan sus mandatos si no son peronistas.

    En este contexto, yo no reivindicaria el potencial disruptivo de evitar los canales institucionales para llevar a cabo una protesta o un reclamo. No me parece que en el caso de Cromanon se trate de un despliegue de virtud civica en la esfera publica por parte de los padres de los muertos. Mas bien, me parece que ellos devolvieron parte de la violencia (y de la pobreza) institucional que ha caracterizado a la Argentina, propiciada por los gobiernos militares y en ocasiones continuada desde las instituciones de la republica (arbitrariedad, matoneo, corrupcion, falta de transparencia, etc). En suma, la cabeza entregada de Ibarra me parece un episodio mas de la logica sacrificial de la politica argentina (que incluye bombardeos, fusilamientos, desaparecidos, y mandatos interrumpidos)que un despliegue de virtud civico-democratica digna de exportacion.

    Y cuidado, porque la misma logica se podria aplicar para reivindicar a los piquetes del campo, que son una muestra efectiva de la capacidad de hacerse escuchar por fuera de los canales institucionales y de poner en jaque a las autoridades persiguiendo un reclamo que se cree justo.

  6. Estoy de acuerdo con Sol: el discurso de las victimas termino siendo funcional a sectores reaccionarios. Pero Ibarra no cayo tipo tombola, ni el juicio politico es equivalente a un bombardeo o un fusilamiento, por dos motivos:

    1) el juicio politico es un mecanismo institucional. (articulos 93, 94 y 95 de la Constitucion de la CABA) No lo inventaron los daminificados. Ibarra cayo porque en SEIS anhos de gobierno no pudo construir un bloque de 1/3 de la legislatura (es lo que necesitaba para no perder). la vida institucional de la ciudad siguio por los carriles prestablecidos, sobre todo si lo compramos con la crisis post-2001. Asumio el vice. Goberno el tiempo que quedaba. Se hicieron elecciones. Gano la oposicion, entre otras cosas porque el progresismo no presento un frente unificado (cortesia del armado de Kirchner? no se)

    2) por eso no se puede comparar con los piquetes/lock out del campo, porque no es por fuera de los canales institucionales. El equivalente seria que las organizaciones del campo pidan -con exito-el juicio politico de los Kirchner. Ni lo intentaron.

  7. Yo creo que por el momento las victimas del caso norteamericano consiguieron mas que lo que estan consiguiendo los familiares de crogmañon.

    Sacando Chaban, el resto no pinta que vaya 1 dia en cana.

    Habria que evaluar, si los 2 casos son tan similares, porque nadie pidio en EEUU la cabeza del intendente del condado, como efectivamente paso aca.

    La destitucion de Ibarra tal vez haya sido "institucional", pero la tragedia le vino como anillo al dedo a otros sectores que fueron los que en definitiva destituyeron a Ibarra.

    Pero otros medios de protesta, como cortes y amenazas de algunos padres, fueron efectivamente menos "institucionales".

    De todas maneras, como no se quien dijo por ahi, EEUU cuenta con 200 años de democracia. La Argentina no.

    En la Argentina la unica forma de protesta que surge algun efecto, jamas pasa por los carriles "institucionales". Y creo que es bastante triste el asunto.

  8. Acordamos Estudiante en que el discurso de los padres de Cromagnon termino siendo funcional a sectores reaccionarios.

    1) Coincido tambien en que el juicio politico es un mecanismo institucional, aunque altamente excepcional. De todos modos, el juicio que se le inicio a Ibarra por incumplimiento de los deberes de funcionario publico tambien es un mecanismo institucional: Ibarra no fue encontrado responsable por lo sucedido. Hasta el momento, se removio a un jefe de gobierno de la ciudad que la justicia determinó que NO tuvo responsabilidad alguna en la tragedia (17 de agosto de 2007). Por lo que logica sacrificial sigue en pie.

    2) En cuanto al lock out del campo y su posibilidad de compararlo con el caso Ibarra. Mi comparacion no fue muy buena, solo se sostendria con la logica sacrificial de entregar cabezas en lugar de discutir y negociar por canales institucionales (incluso informales: como una mesa de dialogo por ejemplo). Como se califico al lock out de golpista –aunque todavia no me han convencido de esto— me parecio util senalar las limitaciones de las practicas para o no-institucionales en general basandome en el conflicto reciente con el campo.

    De todos modos, “los Kirchner” no podrian ser enjuiciados, puesto que el ex presidente no ocupa ningun cargo “institucional”. Asimismo, seria ingenuo pedir un juicio politico de la presidenta con la mayoria de las camaras en control del peronismo…

  9. Frontispiece:

    2) es verdad, los Kirchner no podrian ser enjuiciados, es un error. La presidenta si. Y es interesante que marque el tema de las mayorias en las camaras: no hace falta mayoria, hace falta 1/3 de legisladores para no "perder" un juicio politico, De Ibarra no lo tuviera, despues de cinco anhos de gestion, habla de su falta de habilidad politica.

    1) El articulo de la CN sobre juicio politico no es un tipo penal. "incumplimiento de los deberes de funcionario publico" no tiene por que ser definido de manera estricta, porque de eso se trata un juicio politico. No es un proceso equiparable a un juicio civil o penal (porque en ese caso solo podra hacerse despues de que la justicia demostro la culpabilidad, y nunca antes, y no constituye un antecedente para el juicio penal o civil contra Ibarra). Es una solucion politica a un problema politico. (si, el glope de estado tb, pero ya establecimos que el juicio politico es institucional). La excepcionalidad como salvedad no me cierra.

  10. Eamonn, gracias por la corrección.

    Frontispiece, yo no tengo dudas de que sistema político argentino es igual, si no mayor, que la de la de estadounidense. El juicio político "es" un canal institucional, y por ahí se resolvió la cuestión- ¿Cuál es la definción operante de institución, si no? No es "que no pase nada".

  11. Estudiante, cuando más arriba lo comparaba con casos similares lo decía por la reaccion de la gente con marchas, la forma en la que lo cubrieron los medios de comunicación, en la legislatura haciendo lio en lugar de lobby, etc.

    Es verdad que el juicio politico no es comparable, pero como dijeron más arriba es parte de la lógica de cortar cabezas en lugar de discutir ideas.

  12. Estudiante:

    Gracias por la respuesta, me ayuda a clarificar mi posicion. Creo que mi argumento es el siguiente: la politica Argentina tiene una logica sacrificial que deberia ser contenida y encauzada institucionalmente mas que rescatada como politizante. En este contexto, un juicio politico a un jefe de gobierno me parece una medida que, en terminos institucionales, es desmedida en relacion con lo sucedido en Cromagnon. Este juicio resulto ser la “traduccion institucional” (con un resto, obviamente) de una presion extra-institucional –del tipo “que se vayan todos” a no olvidarse de esto– para que Ibarra renunciara. Que Ibarra no fue lo suficientemente habil para detener esto no se discute, pero la logica sacrificial es siempre mas poderosa que los actores que la ponen en juego y en ultima instancia ninguno de los actores la maneja por si mismo. Esta logica tambien es espasmodica y de corto plazo, y hace que Ibarra vuelva sobreseido, unos anios despues, a ocupar una banca de legislador en el recinto donde se lo destituyo. Hacer rodar cabezas para despues volverlas a pegar me parece desgastante, auto-destructivo y poco recomendable como logica de convivencia politica, eso es todo.

    Gracias de nuevo por la discusion.

    Maria:

    No entendi bien la respuesta. De todos modos, si lo que sugeris es que el juicio politico es un mecanismo institucional y lo reivindicas por eso entonces el post deberia haber empezado por las instituciones y no por la hibridacion de las estrategias. Pero no estoy seguro de haberte entendido bien.

    Saludos

  13. Frontis, gracias por la discusion tb. Los padres, es verdad, lo primero que pidieron que "que se vaya Ibarra". Solo despues encauzaron el reclamo hacia el pedido de juicio politico. La pregunta es "Cuanto es desmedida?" Yo no puedo decir si el resultado del juicio politico estuvo "bien" o "mal" (tampoco podria hacerlo un juez: es una "cuestion no judiciable"). Lo que se me ocurre es que el juicio en si fue la respuesta que las instituciones le dieron al reclamo de los padres (que tampoco puedo juzgar).

    Otra cosa: la resolucion de la Legislatura fue destituir a Ibarra, no impedirle volver a ocupar cargos -algo que tambien estaba en juego- Que lo hayan sobresido en el proceso judicial, no tiene nada que ver con el juicio politico. Son dos procesos diferentes.

    Entiendo que este camino "es una solucion politico-institucional, esta en la constitucion" tambien sirve para justificar los indultos de Menem a los militares (que tambien son no judiciables). No se como resolver esto. Decir que "el poder legislativo representa al pueblo, los indultos son un resabio del poder de perdonar de los reyes" no me convence. Desde ya que no todas las instituciones (en el sentido amplio -northiano- del termino, y tb en el sentido estricto- son buenas, ni son iguales. Pero entonces juicio-politico -bueno, indulto -malo, tampoco me convence. No se.

  14. Son muy interesantes los planteos. En verdad Mec y Patricio cuando propusieron la analogía pusieron seriedad y racionalidad a un tema que siempre esta teñido (mejor desteñido) de emotividad. Habría que profundizar y a propósito de ello, me pregunto ¿Tenemos en la Argentina algún think thank, Universidad, Congreso u Organismo de Planificación, que se dedique a estudiar esta y otras problemáticas para sacar conclusiones positivas para el futuro?. La cuestión me sensibilizó y me dejó lleno de incognitas. En todo caso sólo dudo que en Argentina les haya ido mejor a los damnificados. Pero quiero agregar una cosa más que; lejos de aclarar va a co,complicar aún más el análisis. ¿Que pasa con las responsabilidades individuales? Las de todos. No sólo la de los familiares, empresarios, banda, fumcionarios etc. Sino las de todos los ciudadanos. Si ya sé con los bolonquis q tienen cada uno que vamos a hacer los demás? Digo minimamente en el discurso propio que cada uno hizo en su círculo social, familia, trabajo etc. ¿Hicimos hincapié en las responsabilidades individuales?. A veces creo que nos pasan las cosas que nos tienen que pasar.

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