Internet y el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Una de las preguntas que flotaban en las discusiones que se dieron acá y acá era qué lugar tendría Internet en la propuesta para la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El proyecto apareció y nos estábamos debiendo una lectura orientada a despuntar algunas respuestas.

De entrada, los alcances y los objetivos no son restrictivos en cuanto al soporte, sino que están formulados para dar cabida a distintos modos de transmisión de contenidos audiovisuales, sin limitarlos a los medios tradicionales de radiodifusión.

Esto aparece en la nota al Artículo 1, que define los alcances de la ley (el destacado en todos los casos es mío):

“El destino de la presente ley atiende a la previsión legal de los servicios de comunicación audiovisual como una realidad más abarcativa que la restringida emergente del concepto de radiodifusión, toda vez que las tendencias legiferantes en el conjunto de los países no solo se dedican a contemplar a las instancias destinadas a las condiciones de los medios en tanto emisores últimos frente al público, sino también otras circunstancias de orden de políticas públicas regulatorias y de promoción del derecho a la información y al aprovechamiento y alfabetización tecnológica superando los criterios basados en la sola previsión del soporte técnico.”

En el Artículo 2:

la comunicación audiovisual en cualquiera de sus soportes resulta una actividad social de interés público, en la que el Estado debe salvaguardar el derecho a la información, a la participación, preservación y desarrollo del Estado de Derecho, así como los valores de la libertad de expresión. El objeto primordial de la actividad brindada por los servicios regulados en la presente es la promoción de la diversidad y la universalidad en el acceso y la participación, implicando ello igualdad de oportunidades de todos los habitantes de la Nación para acceder a los beneficios de su prestación.”

Y en el Artículo 3, que define los objetivos:

La presente ley establece para los servicios de comunicación audiovisual y los contenidos de sus emisiones, los siguientes objetivos: a) La promoción y garantía del libre ejercicio del derecho de toda persona a investigar, buscar, recibir y difundir informaciones, opiniones e ideas en el marco del respeto al Estado de Derecho democrático y los derechos humanos, conforme las obligaciones emergentes de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y demás tratados incorporados o que sean incorporados en el futuro a la Constitución Nacional; b) La promoción del federalismo y la Integración Regional Latinoamericana; c) La difusión de las garantías y derechos fundamentales consagrados en la Constitución Nacional; d) La defensa de la persona humana y el respeto a los derechos personalísimos; e) La construcción de una sociedad de la información y el conocimiento, que priorice la alfabetización mediática y la eliminación de las brechas en el acceso al conocimiento y las nuevas tecnologías; f) La promoción de la expresión de la cultura popular y el desarrollo cultural, educativo y social de la población; g) El ejercicio del derecho de los habitantes al acceso a la información pública; h) La actuación de los medios de comunicación en base a principios éticos; i) La participación de los medios de comunicación como formadores de sujetos, de actores sociales y de diferentes modos de comprensión de la vida y del mundo, con pluralidad de puntos de vista y debate pleno de las ideas. El fortalecimiento de acciones que contribuyan al desarrollo cultural y educativo de las localidades donde se insertan y la producción de estrategias formales de educación masiva y a distancia, estas últimas bajo el contralor de las jurisdicciones educativas correspondientes; j) El desarrollo de una industria nacional de contenidos que preserve y difunda el patrimonio cultural y la diversidad de todas las regiones y culturas que integran la Nación; k) La administración del espectro radioeléctrico en base a criterios democráticos y republicanos que garanticen una igualdad de oportunidades para todos los individuos en su acceso por medio de las asignaciones respectivas.

Pero en el momento en que se entra en el terreno de las definciones esta amplitud empieza a acotarse:

Comunicación Audiovisual: la actividad cultural cuya responsabilidad editorial corresponde a un prestador de un servicio de comunicación audiovisual, o productor de señales o contenidos cuya finalidad es proporcionar programas o contenidos con el objeto de informar, entretener o educar al público en general a través de redes de comunicación electrónicas. Comprende la radiodifusión televisiva, hacia receptores fjos, hacia receptores móviles, como así también servicios de radiodifusión sonora, independientemente del soporte utilizado, o por servicio satelital; con o sin suscripción en cualquiera de los casos.

Radiodifusión abierta: toda forma de radiocomunicación primordialmente unidireccional destinada a la transmisión de señales para ser recibidas por el público en general de manera libre y gratuita, mediante la utilización del espectro radioeléctrico.

El artículado posterior sigue en general estas definiciones, y la ley de “Servicios de Comunicación Audiovisual” vuelve a rápidamente a sus cauces como ley de radiodifusión y se desentiende de las nuevas tecnologías de la comunicación más allá de aquellas que involucrán a la televisión y la radio, como la digitalización de las señales o la movilidad de la recepción.

Esto con la excepción, y no es una excepción menor, del artículo 25 que exige como condición para que las empresas de telecomunicaciones que prestan servicios públicos (léase telefónicas) accedan a la titularidad de licencias de “servicios de televisión por suscripción prestados mediante vínculo físico” (léase cable) la apertura del mercado de las telecomunicaciones a través de cinco medidas:

1. interconexión con otros operadores en condiciones y a precios no discriminatorios,
2. portabilidad numérica,
3. interoperabilidad de las redes,
4. existencia de opciones alternativas de acceso interno y externo, y
5. liberación de la información técnica y comercial necesarias para que otros proveedores puedan prestar servicios de telecomunicaciones.

Algunos de estos puntos se vienen discutiendo en los ámbitos blogueros desde hace tiempo, y tienen antecedentes normativos a nivel de decretos del Poder Ejecutivo, por ejemplo, el Reglamento Nacional de Interconexión, Anexo II del decreto 764 del 2000. Que aparezcan en el proyecto, aunque más no sea como como condición para las telefónicas que quieran entrar en el negocio del cable, y no como mandato, es una muy buena noticia.

Decía que más alla de esta excepción importante, el articulado del proyecto aborda la comunicación audiovisual -habría que pensar si la distinción misma entre audiovisual y textual no es obsoleta- dentro de los límites de los medios de radiodifusión. Desde mi punto de vista esto tiene aspectos negativos y aspectos positivos, que coinciden con los dos grandes temas que se propone regular: los contenidos y el acceso.

En cuanto a los contenidos, una de las claves de la revolución de Internet es la neutralidad de la red en relación con la información que circula por ella. La regulación de los contenidos (imaginar la aplicación a Internet de lo que se está discutiendo para radio y tv: cuotas de producción, restricciones idiomáticas, etc.) sería la muerte de Internet tal como la conocemos. La única regulación admisible en este caso, sería, cómo decía Faco en un comentario, la regulación de la desregulación, es decir, la consagración de la neutralidad de la red como principio legal.

Pero el del acceso es otro tema. Excluir el acceso a Internet de una normativa que tiene entre sus objetivos “la construcción de una sociedad de la información y el conocimiento, que priorice la alfabetización mediática y la eliminación de las brechas en el acceso al conocimiento y las nuevas tecnologías” no parece tener mucho sentido. Un buen ejemplo es el Artículo 26, ¿por qué tarifa social para el cable y no para la banda ancha? Una respuesta posible a esta pregunta es que el acceso a Internet es de para la legislación sobre telecomunicaciones y no sobre radiodifusión. Pero ¿debería ser así?¿el artículo 25 no se refiere a telecomunicaciones? y, de nuevo, ¿se trata de una ley de servicios de comunicación o de una ley de radiodifusión?

12 Comments on “Internet y el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”

      1. Si Gustavo, por eso decía que a este ritmo de cosas tarde o temprano va a tener que haber una sola ley que incluya telecomunicaciones y radiodifusión porque sino va a empezar a haber incompatibilidades.

  1. Tecnológicamente, me parece que tarde o temprano se van a separar completamente los encargados de transportar la informacion (serían ISPs) de aquellos que la generan. Me parece que el “triple play” no va a durar demasiado. Hoy en dia con un abono de banda ancha se puede tener telefonía ip con cualquier empresa que lo provea, escuhcar la radio, e incluso ver partidos de futbol den directo.
    Tal vez pensando en esto, habría que hacer una ley que garantice que de haber una persona (fisica o juridica) que produzca contenidos y tambien de servicios de conexion, no favorezca de ninguna forma sus contenidos con respecto a los demas

    1. “Tal vez pensando en esto, habría que hacer una ley que garantice que de haber una persona (fisica o juridica) que produzca contenidos y tambien de servicios de conexion, no favorezca de ninguna forma sus contenidos con respecto a los demas”

      Porque no?

  2. una pregunta…los muchachos q estan esta cosa de “regulacion”…son los mismos q,durante el gobierno de nestor,estuvieron involucrados en la infame “ley espia”???…

    se acuerdan no???…esa ley q obligaba a las empresas de internet y telecomunicaciones a “guardar” durante 10 años,cualquier email,post en blog,paginas q visitemos en un gran archvo individual para cada persona etc…segun decian por cuestiones “antiterroristas”…

    (afortunadamente esta ley fue calificada de inconstitucional por la corte suprema de justicia).

    digo no,no vaya a ser q en algun vericueto de esta ley la metan de prepo…

    yo no se ustedes,pero a mi q la SIDE tenga un lugar donde urgar lo q decimos o pensamos,muy tranquilo no me deja…

  3. Colonizaciòn de subjetividades.

    Estamos viviendo días importantísimos que hacen a la consolidación de la democracia.
    Se está debatiendo sobre un nuevo proyecto de ley de radiodifusión.
    La necesidad de terminar con una de las pocas leyes estructurales promulgadas por la dictadura del 76 (la otra que aùn subsiste es la ley de entidades financieras), es innegable.
    La era de la comunicación nos avasalla, los medios de comunicación ocupan dìa a dìa , màs y màs tiempo de nuestros vidas.
    Estamos viviendo inmersos en la era de la revolución comunicacional.
    Es indudable la enorme influencia de los medios de comunicación en nuestras vidas, se preocupan férreamente por colonizar nuestra subjetividad, cuando los medios son “el medio” (tal nuestro caso), estamos en serios riesgos de vivir, como dirìa Martín Heidegger (uno de los filósofos màs importantes del siglo XX), inautenticamente.
    El da (ahì) sein (ser), el dasein, el ahí del ser, el hombre, dirá Heidegger, es arrojado al mundo, un mundo ya constituido, un mundo en donde èl es uno màs, y donde los demàs dasein tambièn son uno entre tantos, pero a la vez, cada uno, unido a los demàs, juntos, forman un conjunto, forman un todo.
    Entonces, llegamos a un mundo constituido, llegamos y formamos parte de ese todo, nos acoplamos a la totalidad.
    Vivimos inautenticamente, no vivimos de forma autentica, vivimos de manera inautentica, somos el otro, somos lo mismo que el otro, somos el todo, o no somos nada, somos uno màs, pero no somos parte esencial de ese todo, somos simplemente uno màs que si no existiese, el todo seguiria existiendo y no se enteraria de nuestra ausencia.
    Venimos al mundo, y desde que nacemos los medios de comunicación empiezan su tarea de colonizadores de conciencias.
    Vivimos en estado de interpretado, diria Heidegger, no pensamos, somos pensados, vivimos inautenticamente, porque no rompemos con eso que se nos impone ser. Como nos dijera el filósofo Jean-Paul Sartre (cito de memoria); “el hombre es, lo que hace, con lo que hicieron de él”: Ahí esta nuestra libertad, nuestra independencia.
    Pero estamos acostumbrados a la inmediatez, a la nada.
    Nadie nos obliga a consumir lo que no queremos, pero si se nos obliga a hacer algo, si queremos salir de ese consumismo.
    Hay una distancia enorme entre la elección y la obligación.
    No se nos obliga a consumir, pero si se nos obliga a elegir, a hacer, si queremos desacostumbrarnos.
    En la costumbre no hay elección, justamente llegamos al acostumbramiento por nuestra falta de decisión. Nos acostumbramos porque no hacemos, nos acostumbramos porque no elegimos, nos acostumbramos porque nos quedamos con lo que nos venden.
    Los medios no formen pensamiento, lo decimos en palabras de Feinmann: “lo poderoso del poder comunicacional consiste en dar las respuestas. Al hacerlo elimina la posibilidad de las preguntas. Y sobre todo de la pregunta fundamental, ¿es justo que el poder sea el poder?, ¿es justa la sociedad del poder?, y también, ¿Que pienso “yo” de todo esto?”. (La historia desbocada tomo 1).. Osea, los medios dan respuestas, no forman pensamiento.
    Ahora, eso es desde la teoría, desde nuestra concepción, nuestro pensamiento, pero la realidad es otra.
    Miles y miles de personas dicen lo que los medios dicen,
    Es conocido el caso de los taxistas en capital. En la época menemista radio diez fue comprada por Adhad, entiéndase Menen, entiéndase los empresarios que apoyaron y mantuvieron su gobierno. Esta radio tiene un gran alcance, es la única que se escucha con nitidez en microcentro.Bueno, entonces, los taxistas escuchan masivamente esta radio.Cuando uno subía al taxi, el taxista empezaba con un monologo de “sus” ideas. ¿Cuál es entonces el problema?, bueno, que los taxistas no pensaban, sino que eran pensados, volviendo a Heidegger, vivían en estado de interpretado, es decir por las horas y horas de escuchar esa radio, no pensaban, eran pensados, decían lo que radio 10 decía. Pero sin embargo este no es un ejemplo aislado, porque sabemos que esto tambièn sucede hoy en dìa en inmensidad de casos.
    Llegamos a nuestras casas prendemos el televisor, ponemos T.N.. la inseguridad nos agobia, el dengue asola la tierra, y obviamente el denuesto o la exaltación de los políticos, según su conveniencia. Salimos a la calle, vamos a un bar, y la misma situación, vamos a un club, o donde sea, sin encontrar otro resultado.
    El consumo es efímero, o vivimos, como dirìa Heidegger, en la “avidez de novedades”, todo es efimero, todo se consume, todo se pierde.Es ahí en el punto en el cual se instalan apócrifamente los medios de comunicación. Estamos acostumbrados a la inmediatez, a la nada. Por eso la gran influencia de los medios de comunicación, son casi únicamente, nuestra fuente de información y en gran medida lo inmediato es nuestra única formación, lo temporal, lo que se pierde en mínimo tiempo.
    Es ahí en donde nace la nada, porque el pensamiento sin la posibilidad de la pregunta, no es pensamiento, no hay pensamiento sin critica. La nada, es la nada del pensamiento, no hay pensamiento, no hay pensamiento porque no hay preguntas, no hay pensamiento porque no hay crítica (hablamos de crìtica en el sentido kantiano, es decir, hacer un analisis, reflexionando, después de este proceso, la inclinación por determinada postura).
    Pero esto también es teoría, porque lamentablemente esas respuestas que dan los medios, son, para muchos, pensamiento (lo es para ellos, no para nosotros, decimos, están errados cuando creen que “su” pensamiento, es realmente “su” pensamiento y no las respuestas que el poder quiere escuchar). Y la inmediatez es la inmediatez del consumo de la información, nuestra información se pierde o aparece según la agenda de los medios, no hay formación previa, nuestra información, nuestro pensamiento es lo que los medios nos imponen. Escuchamos lo que los medios quieren que escuchemos, decimos lo que los medios quieren que digamos.
    Eso es manipulación de la información. Eso tambièn es inmediatez, prendemos el televisor y consumimos información, abrimos un diario con el mismo resultado, eso es la inmediatez, inmediatez que, digámoslo, puede ser ciertamente “perdurable”, y esa perdurabilidad depende de la agenda mediática, si los medios, entiéndase el poder que controla los mismos, dejan de hablar de un tema, osea, dejan esos temas de salir en la tele, en los diarios y la radio, el debate se termina, porque son ellos quienes imponen la “agenda” de debate (que en realidad llega a no ser debate, sino una complacencia mayoritaria),
    Eso es la inmediatez, consumimos cada vez más y más, eso es lo que Heidegger llamaba “avidez de novedades”, se nos abruma con información superflua, consumimos y consumimos, sin saber que es lo que estamos consumiendo.
    Sin dudas la cuestión está en tener decisión, ya lo dijimos; en palabras de Sartre: “el hombre es, lo que hace, con lo que hicieron de èl”.O como dacia el maestro Arturo Jauretche: “cuando el zonzo se da cuenta de su zoncera, deja de ser zonzo.”
    Es así, ahí está la decisión, pero vuelvo a decir, estamos acostumbrados a la nada, es decir, al no hacer, y no hay decisión en el no hacer, hay no-decisión hay no-hacer. La decisión está en el hacer, en el acostumbramiento no hay elección, hay falta de elección.
    Tenemos que salir de la minoria de edad, pero no entendamos la expresión desde el punto de vista juridico, sino, desde el màs puro y profundo sentido kantiano. Asì nos lo dice Innmanuel: “la minoria de edad estriva en la incapacidad para servirse de su propio intelecto, sin la direcciòn de otro (…), màs adelante nos dice “!es tan cómodo ser menor de edad!, si tengo un libro que piense por mi, un pastor que reemplaze mi conciencia moral.(…).
    Los medios forman conciencias para que no sean críticas con su modelo, el modelo de los grupos económicos, y forman conciencias para que sean “criticas” (en realidad no creemos que estas conciencias sean realmente criticas, no hay critica sin reflexión, sin pensamiento, no hay crítica si tomamos como propio, lo dado) con aquellos que son críticos con ese modelo, en concreto, forman conciencias para que sean “criticas”, con las verdaderas conciencias críticas.
    Los medios de comunicación son sin dudas uno de los cuatro poderes de la republica, no solo en nuestro país, y a veces no se sabe con seguridad si realmente son el cuarto poder u ocupan un lugar de mayor importancia, y creo por todo lo dicho, que en Argentina (y quizás en la mayoría de los países) es mucho màs que eso, mucho más que el cuarto poder, es, sin dudas, un poder mucho más importante y riesgoso.

    Gabriel Erviti.

  4. Hola!
    Estuve leyendo varios de los posts que subieron acerca de este proyecto de ley, así como también el apartado en el que subieron el proyecto con la posibilidad de comentarlo (una idea buenísima, la verdad) y me quedé pensando lo siguiente: El Comfer tiene en su página una seccion especial en la cual aparecen sugerencias, aportes, propuestas, etc, al proyecto. No quiero decir que por ello vayan a ser tenidos en cuenta todos los aportes que se hacen, pero ¿no estaría interesante que enviaran aunque sea el link de estos posts? Lo pregunto más que nada porque hasta ahora escuché poco y nada de lo que pasa entre la ley e internet y me parece que es un tema que no debe dejarse de lado en absoluto. Por otra parte, viendo la página a la que me refiero (http://www.comfer.gov.ar/web/blog/?cat=9) no sé como funcionará eso de la publicación, no parece muy claro, pero al menos me gustaría que este tipo de discusiones llegue a donde deben llegar para que podamos tener los resultados en la ley final…

    Otra cosa que quiero comentar es lo siguiente: En la carrera de Comunicación Social de la UBA se dieron algunos debates y foros al respecto en los que participaron muchos profesores y alumnos con muy buenos aportes. El link del foro es http://comunicacion.fsoc.uba.ar/debateley2404.htm pero se hace un poco pesado con tantos videos así que les dejo también el de la cuenta de youtube, más desorganizada pero más ligera también: http://www.youtube.com/user/ComunicacionUBA
    Aprovecho y linkeo uno en particular en los comentarios al proyecto de ley.
    Espero sean de interés…

    Saludos!

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