Nota mental sobre juicios, prejuicios y poder económico

La política económica argentina del siglo veintiuno (siglo que empieza en 2002) se afirma sobre una coyuntura político-económica particular. Más de una vez sostuve que el período que por esos años empezaba [y terminó en 2005-2006??] parecía preparado especialmente para un peronista con ambiciones de quedar en la historia. Salarios bien deprimidos y tasa de ganancia extraordinaria, un nivel de utilización de la capacidad productiva bien bajo, ajustes fiscal y externos ya realizados. Todo listo para que venga un peronista, suba salarios, jubilaciones, baje la pobreza, todo consistente con incrementos de la producción industrial. “Distribución de la riqueza y reindustrialización” listo esperando a quien sepa interpretar el momento histórico.

Perdón, pero no era sobre eso que tenía ganas de charlar, sino sobre las relaciones de poder en las que se impuso este modelo.

Los bancos estaban quebrados. Los ahorristas buscaban forma de incendiarlos y el gobierno tenía en sus manos su futuro. Sin algún sistema de pesificación de deudas ninguna empresa iba a poder juntar los dólares para pagar sus compromisos, los bancos iban, junto con las empresas, a la quiebra. Los ahorristas todos queriendo sacar sus ahorros, sin intervención del Estado quebraban. Sobrevivieron por la intervención del Estado, aunque el 2002 los agarró en la lona. Recién hace un par de años volvieron a tener ganancias.

Las empresas privatizadas se comieron la pesificación de tarifas decretada por la Ley de Emergencia Económica. Adiós a las tasas de ganancia extraordinarias en dólares. El dólar se triplica y la tarifa congelada. Querés aumento? Pasá por la Rosada y veremos.

Los economistas del establishment, financiados por el sistema financiero que ya dijimos estaba en decadencia, no podían salir a la calle. El plan de López Murphy fue rápidamente abortado. Cavallo al exilio.

El campo quebrado. Cuando la renta de la tierra se redistribuye con retenciones se hace bien visible. Ganan mucha guita pero gritan, cortan rutas, desabastecen. Dicen que de cada dos camiones, uno va al puerto y otro a la Rosada. Cuando la renta se redistristribuye con apreciación cambiaria no lo ven. Se funden, pero no cortan rutas. Precios bajos y tipo de cambio bajo tuvo al agro fundiéndose en esos años. De nuevo, dependían de poder renegociar sus deudas con el Banco Nación, de la pesificación, del tipo de cambio alto para sobrevivir.

El FMI tratando de defender los intereses de las privatizadas y los bancos. No tanto de los ahorristas, ya que no estaban en juego los grandes bancos estadounidenses [como en los ochentas] sino muchos pequeños ahorristas sin tanto poder de lobby. A nadie le importa el jubilado italiano. Pero ya nadie le pedía plata al FMI. Cuando le pedís guita, pone condiciones. Sólo si privatizás el Nación, si abrís más la economía, precarizás un poco más el empleo. Cuando el FMI te pide que le devuelvas la plata, ya no tiene tanto poder. No puede exigir. Si exige mucho, no hay problema, con superávit de cuenta corriente no se necesita guita fresca.

El modelo de tipo de cambio alto con retenciones al agro, tarifas públicas congeladas y menos presupuesto dedicado al pago de la deuda externa se logró imponer tan sólo en este contexto. Con varios de los núcleos de poder de los noventa muy debilitados. La lista que hice no es exhaustiva, pero convengamos abarca a un grupo interesante.

Pero las cosas ya no son lo que eran. Los bancos ya no están a punto de quebrar, no ruegan por compensaciones, ahora tienen ganancias. El sector agropecuario… bue, ya saben, con pala. Las privatizadas consiguieron ciertos ajustes, ganaron demanda, salieron de los números rojos. El FMI? Bien, gracias.

Lo interesante es que, además de un fuerte cambio en las relaciones de fuerza en comparación con el momento histórico en que nació el modelo posdeva, los mismos jugadores han cambiado. Ya hace unos años que se viene advirtiendo que el agro cambió. La Pampa Húmeda no está cubierta de vacas que pastan alegremente sino dedicada por completo a la agricultura. Hoy ya no sólo están los grandes terratenientes, sino también los grandes productores que arriendan los campos. Igual, cabe la aclaración, la concentración de la tierra en Argentina está muy lejos de ser un tema “banal”. La distribución de la tierra determina la distribución de la renta de la tierra, es decir, la distribución del ingreso y, si sigo avanzando, el perfil de consumo de un sector de la población, lo que impacta en el perfil productivo. O ahora no existe más la renta de la tierra? Más allá de eso, claramente surgió un nuevo grupo de actores dinámicos, con una preocupación por la tecnología que no tenía el agro de antaño [si, por más que reescriban la historia una y otra vez, no eran schumpeterianos], que tienen un capital [tierra] bien revalorizado y altas ganancias. Claramente el agro hoy tiene una capacidad de absorber tecnología que no tenía antes. Mi duda es cuánto desarrolló la capacidad de crear la tecnología. Porque la verdadera renta no está en usar la semilla transgénica, sino en ser Monsanto y crearla. Y ahí no estamos tan bien. La primera vez no pagamos patentes y la renta de innovación quedó en el país, difícilmente tengamos tanta suerte la próxima.

Las empresas privatizadas en muchos casos han cambiado de dueños. Werthein está de socio minoritario en Telecom. La energía está dominada por Pampa Holding y Sadesa [Bemberg-Miguens], dos grupos argentinos. En Repsol YPF ahora está Esquenazi de socio.

El problema con la industria es que sabemos menos. No están sus cambios tan estudiados como en el agro. No tiene veinte suplementos en todos los diarios [dato no menor el manejo del agro de los medios de comunicación, no?]. Entonces se hacen análisis basados en prejuicios. La derecha habla de la industria como si fuera la del 45, que sobrevive gracias a los altos aranceles. A ver… hace tres lustros que no hay protección arancelaria, hubo dos de atraso cambiario, la industria ineficiente quebró en los noventa. La industria actual tiene grandes continuidades pero también rupturas. No podemos seguir hablando del “wait and see”, la inversión industrial es fenomenal. En todo caso, inventen uno nuevo, algo así como “yell but invest”: gritan [por la apreciación, clima de inversiones, etc] pero invierten. Lo hacen no porque creen en K, sino porque la demanda está en expansión y la tasa de ganancia es alta. También son empresas que tienen un componente de exportaciones mucho mayor en sus ventas. Y, como dice mi jefe, si exportan es porque logran competir en precio y calidad. Aunque sea en Latinoamérica en un principio. Esto puede tener implicancias hasta en el impacto macroeconómico de una devaluación. En una economía con una industria cerrada, el ajuste del sector externo se daba con una recesión [que hace caer las importaciones]. Esto pasó hasta en el 2001. Quizás [y tan sólo quizás] si la importancia de las exportaciones en la industria sigue creciendo así, las devaluaciones en el futuro pueden ser más expansivas, ya que les pega no sólo subiendo sus costos [de insumos importados] sino permitiéndoles ganar competitividad en mercados que ya alguna vez exploraron y conocen.

En el informe 2008 del Observatorio Pyme dicen que un cuarto de las empresas pymes industriales nació en la Convertibilidad y otro 10% desde el 2003 en adelante. Un 25% nació con tipo de cambio bajo y aranceles bajos, en un contexto de lo más hostil para la industria que este país haya visto jamás. Y otro 10% son muy nuevas, tienen apenas unos pocos años.

Los jugadores cambian. Y analizar la participación de algunos sectores industriales en 1998 y 2005 no te muestra eso. Tampoco ver datos agregados de anuncios de inversión. No alcanza para caracterizar a la industria actual. Hay 10 empresas textiles que en 1998 no exportaban y en el 2006 son el 25% de las expo textiles [de 90 millones, bajas, obviamente]. Desde cuando hay empresas argentinas que exportan textiles? En químicos 20 empresas que en 1998 exportaban 77 millones en 2006 exportaron 288 millones, mientras otras 37 que exportaban 477 en 2006 bajaron a 326. Alguien vio el cambio de empresas dinámicas en el sector químico? En plástico 20 empresas que representaban en 1998 el 16% de las expo del sector en 2006 eran el 53%. Sus expo crecieron 9 años al 37% anual. Quiénes son?? Así pasa en gran parte de la industria.

Parecería haber muchos cambios en distintos sectores. No lo sabemos. Pocos se han sentado a analizarlo.

Como decía el título, esto más que un post es una nota mental. Cambió el agro, creemos que hubo cambios en la industria, algo pasó con las privatizadas. Algunas cosas cambiaron para “bien” [más dinámicos? qué es cambiar para bien?], otras seguramente para “mal”. Falta mucho análisis, caracterización de los nuevos actores. No se pueden sacar conclusiones desde los juicios que se hicieron hace veinte años. El país era otro hace veinte años, el aparato productivo también. Hay que repensar muchas cosas. Las relaciones de fuerzas cambiaron. La política económica del 2008 no está en disputa por los mismos actores de antes [así como tampoco el gobierno es el mismo]. A tenerlo en cuenta. Las políticas públicas hay que hacerlas pensandos en los nuevos actores. Con sus “bondades” y sus miserias.

17 Comments on “Nota mental sobre juicios, prejuicios y poder económico”

  1. Interesante lo de los suplementos de agro y la de falta de suplementso "industria".

    Mi teoría es que desde el punto de vista comercial, el agro es una cruza entre un sector de consumo masivo y un sector especializado. Entonces a la compañías que les venden insumos y servicios les cierra hacer publicidad en medios grandes, en la medida en que haya una parte que sea leída por decenas de miles de productores.

    En cambio, en insumos para industria, la cosa esta especializada y los actores son poquitos. Los proveedores llegan en forma directa, cara a cara, no hace falta publicidad masiva. Si quiero vender centrifugadoras no voy a poner un aviso en Clarin, hago un folleto lindo, y pongo un vendedor técnico que se contacte con los potenciales compradores, en 15 días se recorrió el 100% del mercado.

  2. "Las políticas públicas hay que hacerlas pensandos en los nuevos actores. Con sus 'bondades' y sus miserias". Bien, pero me parece que describís más los cambios económicos de esos actores que los políticos, y cabe pensar que los primeros no determinan los segundos, y que la relación Estado-mercado en Argentina sigue siendo el problema político por excelencia.

    Pareciera que esos actores se modernizaron en lo económico, pero no en lo político. En lo económico se modernizan por interés, y está bien que así sea. En lo político, alguien tendrá que modernizarlos

  3. Tavos, muy interesante el post. Sobre todo cuando analizás que los movimientos en la industria son más imperceptibles, o al menos menos difundidos, que los del agro. La verdad que nunca lo había pensado.

    Y concuerdo con Mendieta en que lo que dice el Contador Geiger es un análisis interesante. Habrá que seguir pensándolo.

    Saludos!

    Nos estamos leyendo.

  4. Geiger,

    tiene razón, el análisis fue sobre los cambios económicos, no incluye los políticos

    la idea del post era empezar a pensar algunas cosas que no se discuten demasiado

    y sin duda es un factor relevante

    mi postura es que ni los cambios económicos determinan los políticos ni viceversa, son dos factores que determinan entre ambos el rumbo

    creo que hubo muchos cambios políticos, da para pensarlo mucho y escribir veinte posts al respecto

    por sólo tirar dos puntos…

    en el agro surgieron nuevas entidades [acrea] que quitan protagonismo a las tradicionales [sra] y tienen otra visión

    en la industria hoy la uia no está manejada por la copal [camara de alimentos] sino por lascurain que salió de adimra [camara de metalmecanica]

    saludos!

    Tavos

    PD: bienvenida Lula por estos lares

  5. Respecto del comentario de Contador Geiger, creo que es evidente que en la mentalidad de los sectores dirigentes no gubernamentales de la argentina hay una disociación entre el pensamiento económico y el político, de al forma que no logran entender que ambos son, al menos, interdependientes.

    Piensan que pueden agiornarse y adaptarse a la coyuntura económica; sobre todo despues de leer algunos librejos de autoayuda empresaria (el de queso, el del arte de la guerra, etc.) y de haber comprado la salvación de manos de algún gurú de los 90 hoy escondido en algún agujero de la city (atentti que el otro dia estaban Broda y Espert en un canal de cable, si se los ve muy seguido aconsejo dirigirse a los botes urgentemente).

    En cuanto a politica creen que lo unico viable para ellos es un candidato que vele por sus intereses (Macri?) pero no encuentran quien les explique como ni por que cambiar su paradigma político de mas de 50 años.

    es por eso que hablan de economía como egresados recientes de Harvard y de politica como oligarcas de los 30

  6. Es muy bueno el post ¿y la industria, qué corno pasa con la industria? !! ¿qué industria?!! No puede ser que los lobbistas de la industria sean los personajes que son y que sus voceros… bué, no vamos a hablar…

    Saludos

  7. Tavos me parece que en parte de tu texto esta la respuesta a porque no se conoce a los nuevos actores de la industria.

    Vos decis que el 25% de las PYMIS nació en la convertibilidad, tiempos duros para nacimientos. Alguien que conoce más el sector, me sopló que son tipos que crecieron en tan adversas circunstancias y sin ayuda estatal que tal como los empresarios ideales de Anne Kruegger no asignan recursos a hacer lobby y ganar favores estatales. Tambien son outsiders en las camaras sectoriales y por lo tanto desconocidos. Además en algunos casos sus necesidades ya escapan la escala de la ayuda estatal tipo SEPYME. Digamos hoy no se ven convocados por el Estado para ser interlocutores en el diseño de las políticas públicas sectoriales. Claro que como decías en tu post sobre la banca publica, no hay plan de desarrollo industrial que los convoque.

    De paso te tiro una pregunta, cuando tendremos funcionarios económicos que no tengan miedo a pickupear (seleccionar) ganadores?

  8. Musgrave, como mi nick lo indica, no soy el tipo mas brillante, pero…¿su pregunta es en joda?.

    Digo, viendo como está conformada la matriz industrial "nacional", resulta más que evidente si algo sobra y ha sobrado en Argentina son funcionarios económicos que no han tenido miedo a pickupear (seleccionar) ganadores. Es más, sacando alguna honrosa excepción, siempre han seleccionado a los mismos.

  9. Tavos: le pido disculpas por repostear el comment que le dejé a Ana C en Finanzas Públicas, pero creo que viene a cuento.

    ¿Ud. está muy seguro de que este problema ya no corre?

    —————-

    Ana: yo no estudié Economía pero sí Historia (y Arte, pero no viene al caso).

    Y una de las cosas que aprendí es que el sector superior de la clase empresaria (prefiero decir: dominante) argentina fue -desde su consolidación a fines del s.XIX- diferente a cualquier otra. No dividida por sectores como era usual entonces, sino precozmente integrada: rural, comercial, industrial y financiera al mismo tiempo.

    Por eso su comportamiento "racional" fue siempre el de mantener más capital líquido que invertido en cada rama, de modo de no perder costos de oportunidad. Asimismo, solía plegarse al reclamo del sector postergado del momento cuando las capas subordinadas lo encabezaban (ver el conflicto rural y verbalizar en presente) porque ahí también ganaban.

    Ese comportamiento empresario ha sido el principal factor de inestabilidad institucional del país. Bien podría decirse que nuestros políticos aprendieron de ellos para sobrevivir.

    Por eso no se puede menos que estar de acuerdo con el Escriba cuando observa que sólo desde un Estado fuerte es posible cortar ese nudo gordiano; para que, en el mix de medidas que Musgrave le pedía a Ud, no falte el control de las transacciones financieras, un impuesto a la herencia a la nórdica y otras que permitan desconcentrar y deconstruir ese comportamiento oportunista.

    La gran pregunta, entonces (vistas las experiencias peronistas) sería: ¿Qué fuerzas (clases) sociales van a sostener a ese Estado y respaldar esas políticas? ¿Qué movimiento político?

    Disculpe mi escepticismo, pero la razón y los años me obligan a acortarle las riendas al entusiasmo que tiende a desbocarse con cada nueva "última oportunidad" que aparece.

    Un saludo cordial.

  10. Tavos:
    Estuve leyendo una nota de Carlos Leyba en la revista Debate, donde dice que de tener éxito la próxima reunión de Doha se ponen negras las perspectivas industriales de la Argentina. ¿Algún comentario?

    Un abrazo.

  11. Muy interesante el artículo y da una visión que no aparece mucho.
    Confieso que en general siempre tengo la imagen de la UIA, que toda la vida se la pasó pidiendo devaluaciones, créditos,préstamos blandos ( o sea para no devolver), o sea que los consumidores lo subvencionemos.
    Pero quizás, como dice el artículo, verdaderamente hay que repensar todo.
    Saludos

  12. Yo también pido disculpas por postear algo escrito para otro foro. Digo que me parece inconducente en estos momentos hacer un estudio demasiado detallado en el análisis de los sectores empresarios y otros. Creo que para seguir creciendo y pasar a ser un país en serio es indispensable solucionar el problema político y simultaneamente definir las políticas de mediano y largo plazo. Con buenas políticas estables se pueden solucionar los problemas mucho mejor. Mientras exista una buena competencia real en los sectores productivos, mientras no haya fugas financieras, y mientras los sectores externos se integren con buenos contratos, podemos ir hacia esa finalidad.
    .
    “Este tema de los impuestos, retenciones y los subsidios está relacionado con esta característica actual del comercio internacional llamada globalización. Muchos piensan que vamos hacia una globalización económica total: Un mundo donde no existen aduanas y los productos y servicios pueden atravesar todas las fronteras sin impedimentos. Lo contrario de esa situación es un mundo en que cada país produce y consume sólo internamente.

    La realidad actual es una situación intermedia en la que hay comercio entre los países, pero deben pasar las fronteras por las aduanas donde se aplican políticas impositivas, retenciones o subsidios, de acuerdo a los de los gobiernos del país exportador e importador. Parecería que los datos del comercio internacional indican una marcha hacia la globalización. El Mercado Común Europeo es un paso en ese camino como intenta también ser el MERCOSUR y otros mercados regionales.

    Argentina, como todos los países, tratan de acomodarse a esta realidad de manera de sacar las mayores ventajas de la misma. Este problema es complejo y debe integrarse armónicamente con todas las políticas nacionales. Mi visión es que esto conviene resolverlo con políticas de mediano y largo plazo en las cuales los comportamientos estén definidos. De esta forma los sectores, especialmente los importadores y los exportadores pueden conocer de antemano el comportamiento de los mercados.

    Políticas estables no significa desconocer los vaivenes del mercado internacional ni de los avances tecnológicos, pero si tener previsiones para todos los avatares.

    El principal actor que entra en las consideraciones de la política económica externa son las condiciones favorables o desfavorables para unos y otros países en las diferentes áreas de la producción, Naturales o históricas esas condiciones pueden hacer muy diferente el precio internacional del precio interno en cada producto o tipo de productos. Por ejemplo, Argentina puede tener precios internos muy diferentes de los internacionales en los productos agropecuarios. Y con el signo contrario pueden ser las diferencias de muchos productos industriales.

    Pero hay muchos otros factores de menor importancia, como el tipo de cambio, la estructura monopólica o no de ciertos productos, la competencia en el mercado, los insumos, posibilidad de control de las divisas,… Dada la complejidad del tema este debe ser definido y debatido por un grupo de expertos, dentro del equipo económico. Las pautas generales deben determinarse políticamente y deben tener estabilidad. Dada esta realidad la política económica debe ser política de Estado y no del gobierno de turno. Sabiamente la Constitución asigna al Congreso Nacional tales definiciones pero eso no es la práctica normal en Argentina.

    Es notoria prueba del desorden nacional lo acontecido por voluntad del presidente Menem, que en muy poco tiempo decretó una amplia libertad comercial externa. Y luego se cayó en muy poco tiempo en la vereda opuesta. Seguimos por el mismo camino. Supongamos que el próximo gobierno sea de corte centro derecha. Es probable que quiera nuevamente cambiar el rumbo de la economía de acuerdo ni siquiera a un equipo diferente, sino de una persona. Si a mi me preguntan que debe hacer el gobierno yo respondería que es mucho más importante revertir las condiciones para que la política económica pase paulatinamente a ser POLÍTICA DE ESTADO como corresponde.

    Una u otra política puede dar resultados, lo peor es andar cambiando con mucha frecuencia de políticas. Claro que la estabilidad no significa inmovilidad, sino previsibilidad. Diría siempre de llamar a los mejores economistas que junto a los funcionarios estén siempre en el detalle para tomar las medidas a tiempo. Y también aumentar la cultura ciudadana para que pueda comprender todas las políticas y participar en su formulación. Horacio.

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