Sergio

 

El presidente Mauricio Macri publicó en una red social un video en el que se lo ve dialogando por teléfono con un votante suyo que se identifica como Sergio. Durante la conversación, el jefe de Estado desarrolla parte de su visión sobre la política, la sociedad y la economía, lo que fue en general reflejado por los medios de comunicación.

Me interesa destacar algo de lo que plantea Sergio. Por un lado, este ciudadano explica que sus ingresos le “rinden mucho menos”. Y que eso tiene que ver con tres cosas:

  • que paga “un montón de impuesto a las ganancias”.
  • que paga más por “el agua, la luz y el gas”, cosa que no surge de su análisis, sino que se lo hace notar el Presidente.
  • que los productos de la canasta básica de alimentos se han vuelto caros.

En sus palabras:

…más allá del agua, de la luz, del gas ¿qué afectó mi capacidad de consumo? Es el hecho de que yo voy al supermercado y en el supermercado de golpe me encuentro hoy con una leche que vale 26 o 27 pesos, me encuentro con que un kilo de milanesa vale 140, 150 pesos…

Y acá la parte en la que no puedo dejar de pensar desde que vi el video:

“...tuve que acomodar o modificar la forma o la manera de hacer las compras en mi casa. Yo antes salía al supermercado, me encanta ir con mi señora los sábados a la tarde ¿sí? y ahora dejamos de ir al supermercado lo sábados a la tarde, voy a un supermercado mayorista ¿para qué? para que bueno…

Surge en primer plano la imagen de Sergio, ese votante macrista que le plantea al Presidente que vayan presos los corruptos y devuelvan lo robado, feliz, con su señora, los sábados a la tarde en el supermercado. “Me encanta ir con mi señora los sábados a la tarde”. Y eso ya no está más.

Uno podría intentar hacer reflexiones como que no era esto lo que le pasaba al “votante medio” en las primeras elecciones legislativas que enfrentaron Raúl Alfonsín (1985), Carlos Menem (1991) o Néstor Kirchner (2005), esos primeros tests electorales que todos los presidentes quieren emular. Podría escribir las ideas sobre identidades, representación y márketing político más tristes esta noche. Podría elogiar la audaz comunicación gubernamental que pone de manifiesto las dudas de algunos votantes del oficialismo que al parecer empiezan a pensar si Macri es “aburrido”. “Hah, aburrido…” Pero nada de eso, nada de lo que podamos decir haciéndonos los analistas sofisticados es más fuerte que la imagen perdida de Sergio, feliz, con su señora un sábado a la tarde en el supermercado.

Sergio ahora va al mayorista. No sabemos si va a ese lugar hostil los sábados a la tarde. No sabemos si va con su señora. Creemos que no le encanta ir al mayorista, que no la pasa bien aunque allí las cosas sean algo más baratas.

Sergio no pide mucho. El pueblo no pide mucho, sabemos por siglos de pensamiento político occidental. Sergio pide volver a ir al supermercado. Por ahora, una módica utopía, un módico proyecto hecho apenas de frágil y cálido consumo que este gobierno ha hecho añicos.

Foto.

: "Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).