Melanina, Adrenalina y Endorfinas

Trataré de poner mi pincelada personal respecto de lo que viví ayer en el acto de la Plaza de los Dos Congresos. Es lo que ví, desde un espacio muy pequeño, frente al Molino.

 

Con mi triangulito blanco en el pecho subí a pie por Av. de Mayo, desde la Plaza de Mayo hasta la de los 2 Congresos, a las 14:30.

 

Hasta mitad camino, es decir, la 9 de Julio, veía desbande de gente, oficinistas tratando de tomar el primer transporte que tuvieran a mano para volverse a su casa. A medida que me arrimaba a la 9 de Julio, la multitud comenzaba a crecer.

 

Llegando a la 9 de Julio, las columnas de gente ya eran por demás notorias. Demoré casi 5 minutos por reloj para cruzar la 9 de julio. De ahí en adelante, las 5 cuadras que restaban para llegar al Congreso eran literalmente intransitables. Me desvié por una lateral, que presentaba una movilización bien fuera de lo común, pero menos congestionada.

 

Como pude, llegué a la cita 15:05 en el Molino. Todavía no había llegado nadie de Artepolítica, pero al rato apareció Eva y Bob, la Sra. Bibiloni, Gerardo Fernández, Néstor Sbariggi, Ex Anónimo, Político Aficionado, Andrés el Viejo y nuestro “sub-23”, Faco.

 

A partir de ahí, déjenme contar lo que yo vi en materia de “composición” de los asistentes. Desde ya, el “aparato”. O los “arreados”, según lo pintan los primates. El “aparato” típicamente llena la Plaza de Mayo. A toda orquesta, plaza y media. He aquí la primera cuota de “melanina”.

 

Para los que no conocen Buenos Aires, debe señalarse que la Plaza de los Dos Congreso tiene el tamaño de tres Plazas de Mayo.

 

Vayamos entonces describiendo la composición extra-aparato que llenó el otro 1.5 más 5 cuadras de las convergentes a la Plaza. Lo más notorio -y sorprendente- para mí fue la presencia <i>masiva</i> de la clase baja extra-aparato. La otra cuota de “melanina”. Tipos sin el clásico gorrito de “Pirulo Conducción”, sino con cartelitos hechos a mano sobre un cartón, con “Aguante Cristina” y “Yo no vine arriado”. Pero pobres de toda pobreza.

 

Esta parte de la Plaza ya la había notado en la anterior Plaza de Mayo, sólo que esta vez fue mucho más notorio. Y <i>minga</i> si actúan como uno creía que actuaba. La tienen mil veces más clara que un kilo del tilingaje y gorilaje clase media de doños rosos y tacheros banderita. Fueron sujetos activos del acto, no meros muñecos que tocan el bombo cuando el capanga les manda. Minga.

 

En la anterior Plaza de Mayo tuve que parar a uno que lo quería fajar al notero de Crónica, al grito de “digan la verdad, hijos de mil putas”. Y a una mina que no paraba de escupirlo.  Minga que son lo que el tilingaje cree que son. Ni ahí. Se van a llevar una sorpresa si los siguen pensando en términos de ganado arreado.

 

La otra presencia grossa extra-aparato son los movimientos sociales. Tienen la misma composición que el grupo que acabo de describir, pero están organizados, no sueltos. Cada grupo puede oscilar entre los 40-50 personas a varios miles. Estos dos actores de la historia contiene la melanina y adrenalina necesarias para torcer el curso de la historia.

 

Y finalmente aquí aparecen las endorfinas. La clase media que los medios insisten en hacernos creer que está compuesta sólo por gorilas, tilingos, doños rosos y tacheros banderita. Bueno, sorpresa, aquí estaba “la otra” clase media. La que hasta hace poco no venía diciendo nada, que parecía callada e inexistente.

 

Y esta vez estaban en una proporción que me hace pensar que no todo está perdido. Que la mística que logra hacerle largar el control remoto y empezar a mover el culo se está poniendo en funcionamiento. Con la mirada puesta no en las retenciones, sino en el cambio de modelo que puede llegar a representar. Déjennos soñar que es posible.

 

Robandole un slogan a Lilita Süllos, “despertaron al otro manso”?

10 Comments on “Melanina, Adrenalina y Endorfinas”

  1. Gracias por contarnos la plaza a los que estamos en “Los pueblos del Interior” y nos sentimos tristes ayer por haber sido igualados con De Ángeli, la SRA y demás nombres.

  2. El debate sobre el aparato se hace con unos análisis moralistas e infantiles.

    En el Congreso había mayor calidad democrática.

    Los tipos que fueron al Congreso tienen experiencia electoral invalorable: 2 generaciones contando votos.

    Los pitucos, el día de la elección, quieren ver la elección por TN.

  3. No sólo “despertaron al otro manso”.

    Sino que invitan a sacar al peruca del closet.

    Ayer, tuve que revelar mi verdadera identidad y me querían pedir hasta un examen de ADN para ver si era congénito o debían enviarme al psicólogo.

  4. Que bronca no haberlos visto… Estuve en el Molino pero un rato más tarde… Tipo 16 hs. Después me encontré con gente de Carta Abierta versión Santa Fe y me quedé con ellos.

    Sentí lo mismo, que están despertando a un gigante.

    Pero ese gigante no va a las marchas… Pero si vota y eso les jode.

    Igual siento un gustito amargo por el canibalismo en el que estamos viviendo. Algo de eso escribí hoy.

    Abrazos.

    Rob Rufino
    Rosario – Argentina
    http://www.catanpeist.com.ar

  5. Muy buena la descripción. Me hubiese gustado estar La distancia, el laburo, me lo impidieron. Ahora hay que pensar en el dia despues, restaurar heridas, mejorar la comunicación.

  6. Yo estuve, ahora veo que cerquita, a media cuadra del Congreso por Callao.
    Hice el mismo recorrido que vos, por Av. de Mayo hasta la 9 de Julio, donde no tuve más opción que desviarme, explotaba! y así llegué, creo que por Perón, hasta Callao. Sola, al igual que en la anterior plaza, pero tan acompañada. Quizá la mirada prejuiciosa diría que me equivoqué de marcha, pero la mirada atenta se daría cuenta de que estaba cómoda, con los bombos y la marcha, era el lugar en el que tenía y quería estar.

  7. Muy buena descripción. Yo estuve, viniendo desde Entre Ríos, me junté con la gente más cercana, y después pude recorrer la plaza (que está cortada en el medio por un monumento enrejado) de una punta a la otra. Y es tal cual. Mucha clase media, muchos “sueltos”. Eso lo vi yo. Y también, imágenes para el recuerdo, viejos peronistas cantando junto a muchachos, digamos, sub 35, con lágrimas en los ojos. Esto, ya cerca de El Molino, al final, tipo 17:45, en la esquina de Callao y Rivadavia.

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