Si el campo es la patria yo soy boliviano.

 

 

 

1) Urribarri retrotrae la situación impositiva de la patronal subsidiada a valores ridículos por lo ínfimo. Los pobladores urbanos de Entre Ríos, muy de acuerdo, pero en contra de pagar más por los servicios. ¿Cómo? ¿Y entonces, quién paga el subsidio al capital agropecuario?

La restauración conservadora se huele en el aire. En el mundo de ciencia ficción, donde viven los que operan, concientes o no, para la clase decisiva de la historia, figura el post kirchnerismo para dentro de tres años, previa victoria electoral en el total de país pero derrota en la parte blanquita, la declaración de Enchastro Agropecuario, traducido, que no pagen un mango de créditos e impuestos el capital subsidiado que reniega con las vacas gordas de la presencia del estado y lo pide a gritos y en bandeja cuando las vacas son flacas. Pasa que el campo es la patria, pibe. Las vacas, siempre son de la patronal, las penitas, son ajenas.

 

 

 

2) Alguien tendrá que pagar el subsidio al capital que andate conchuda y el partido justicialista y el partido radical y el partido socialista reparten indecorosamente al empresariado subsidiado. Las ya viejas estructuras de tibios frenos para la brutal regresión en la distribución del ingreso que propone esta patronal subsidiada, ya no resisten más. Se viene la operación ideológica definitiva para romper la tranquera que impide retroceder a 1.880 la dignidad hasta hace poquito acorralada de la patronal campera. Se huele en el aire. Los manotazos por izquierda –la culpa es del gobierno que no tuvo eficacia para sentar las bases estructurales para el desarrollo- siempre llegan después que las guasadas de una derecha, sencillamente, brutal. ¿Se imaginan si andate conchuda le decía “pajarón” a Llambías? Juicio político a la esposa del tirano. Qué país, el pajarón de Llambías es víctima de no se qué patraña que en venganza a no se quién comete la violencia dictatorial, ja, contáselo junto al rabino Berga a los palestinos, a ellos los puede entretener tu historia.

Mi dios. Quién lo hubiera dicho.

 

 

 

3) ¿Cómo es Carrió eso de que en el siglo 21 ya no hay derechas e izquierdas? Yo huelo una restauración conservadora, una prédica anodina por la desaparición del estado si hay vacas gordas  y estado elefantiásico si hay vacas flacas, en el siglo 19 y en el 20 eso era la derecha, ahora es la moral,  el diálogo para subsidiar los capitales más rancios de los explotadores más brutales antes era Roca y Pelegrini, ahora es la torpe prosa de un personaje metido de prepo en una historia que no escribió, y tiene el ridículo nombre de Cleto;  se clama a gritos, se imagina en el 2011, se le pone la firma a la vuelta a la normalidad de ayer, ¿de cuándo?. ¿Subsidiar la patronal más atrasada, explotadora, que estanque el país? Eso no se discute. El problema es con quién. Si con el vocabulario de un tipo jamás polémico como Macri, (que ahora es hasta un hombre de prestigio!), o con la mediocridad de Binner o con la experticia en aguas de Reuteman. Tenemos, también, en el prospecto a Julio Cobos, hombre que viene a pacificar el país.

Todo huele a Roca. Huele a Pelegrini, huele a Uriburu, ¿No era que en el siglo 21 habían muerto las ideologías?

Todo huele, convengamos, mal.

¿Es esto, entonces, lo que nos espera? ¿Nadie dirá nada cuando se repite que el mundo demandará nuestros alimentos? ¿Es joda, porque lo que dicen está fuertemente cargado de ideología, es un clarito pensamiento de derecha brutal, atrasado, que nos condenaría a una decadencia irremediable, es, repito, joda?

Occidente se derrumba a pedazos mientras aguanta con el verdadero respirador artificial del capitalismo: la masacre de oriente; y acá, mientras las páginas de economía se llenan de siempre insuficientes subsidios voraces al capital, en los programas de TN se trata la crisis como si fuera un problema de soberbia de la esposa del presidente de facto. Libertad a Nelson Castro. ¿No habrá que desempolvar los manuales sesentistas de las corrientes de desmanicomialización para clamar por la libertad de Nelson Castro? ¿No habrá que leer a Artaud para digerir los diagnósticos televisivos de la salud de andate conchuda?  ¿Es serio, no será un sueño, tanto perdimos cuando ganó la Patria, con la Mesa de Enlace al frente, tanto perdió el país, nadie está arrepentido?

¿Censuraron a Julio Cobos, es joda?

 

 

 

4) Mañana, cuando los siempre inocentes constructores de esta derrota cultural, en este país donde nadie renuncia a ser progresista y de clase media, mañana, cuando se rasguen las vestiduras, y vuelta a remar contra la normalidad, el moralismo corporativo, la restauración conservadora, mañana habremos aprendido muchos cosas.

Una, muy importante, es que se bajan del barco a la primer turbulencia los que quieren representar la superación del pensamiento grasa, ese que irremediablemente somos. Basta verlos desfilar en el programa de TNmabum a los progresistas sin memoria ni pasado. Sin memoria, sin pasado, por eso son la superación de esta gronchada.

Otra, que el partido justicialista, ese conglomerado de partidos provinciales, renunció a las banderas de Perón y Evita por la actualización doctrinaria para la toma del poder, que huele a menemismo en todos lados.

¿Qué es, entonces, lo que queda?

Ni idea, quizás nada.

 

 

5) Estoy pesimista. Sí. Pero es que este lobby feroz, en cadenas de difusión privada,  esta desafiante sinceridad racista, clasista, que grita a los cuatro vientos que el estado es de la patronal para cuando lo necesite, y que la excepcionalidad histórica de la impostura debe terminar cuanto antes, esto, la verdad, me hace poner pesimista. Si el campo es la patria, yo no soy parte de este país, lo estoy usurpando, lo tomo de prestado, debería agradecer mi salario, caminar estas calles, haber vivido una infancia. Si la explotación de niños, si envenenar poblaciones, si hacer mierda los suelos juradamente privados, es nada al lado de las demandas patronales, la infraestructura servida en bandeja para que la patronal mande a los negritos gringos a llevar los alimentos para las vacas de la china,  si yo debo estar agradecido, cantarle loas a los que traen el desarrollo al feudalismo, nosotros los rehenes del clientelismo debemos esperar la inmensa generosidad que saldrá en algún día de la mano sencilla y bondadosa de la patronal, si el campo es la patria. Si las calles de tierra, si los amigos de la infancia, si las novias que me olvidaron, si los sueños que me dejaron, si las aventuras que no hice, si eso de pronto no es mío, si eso es prestado, un error, un recreo.

Si el cura, el milico, el gaucho, si somos, qué grandeza, los que alimentarán las vacas de todo el mundo, el mundo, miralo, nos aplaude, y vos te quejás, siempre crispado, siempre peleando, siempre sacado. Incapaz de construir riquezas, incapaz de construir un país, ni siquiera de trabajar en serio, te dejamos estar acá, y vos mordés la mano que te da de comer. Si el campo es la patria yo soy boliviano, soy africano en españa, soy paraguayo en la frontera con brasil, soy musulman en texas. ¿Debo pedir perdón, debo agradecer, tomar el último tren del oportunismo, ser, también, inocente?

 

 

 

6) Cantemos todos la canción de la importancia de la producción.

La lechuga en Santa Fe se trae, en estos días, de otros lados. El gobierno nacional subsidia a los empresarios más rastreros, explotadores de familias bolivianas que trabajan a destajo al lado de los prostíbulos con adolescentes paraguayas, en la zona inundable donde vive la negrada,  y yo pago la lechuga doce pesos el kilo. Culpa de la sequía. Qué problema la sequía, no para mí, ¿o sí?. Sí, por culpa de la sequía yo pago la lechuga a doce pesos, los bolivianos dejan de recibir los 20 pesos semanales y los verduleros se funden. ¿Ahora entendés? Entiendo. Pero, una pregunta. ¿Porqué es un problema también para los empresarios que reciben subsidios gracias a la sequía? Pibe, no provoqués: siempre crispado, siempre peleando, siempre sacado.

Que vuelva el Lole entonces, que sabe de aguas. Que la legislatura decrete lluvia, que la conchuda haga algo. Si el campo es la patria, si el gordito que oficia de obispo bendice el arado en la Sociedad Rural y el batallón de milicos toca alta en el cielo, el equivocado debo ser yo. Infiltrado en la calma campechana, debería irme.

 

 

7) ¿A la ciudad progresista donde gobierna la delincuencia organizada y son todos sofisticados y se hundirán irremediablemente porque, no lo saben, pero si el campo es la patria, Buenos Aires pronto deberá rebuscárselas con la negrada que le va a invadir las calles, irme ahí?. Una idea, Durán Barba: hay que poner un muro después del barrio de caballito y regalarle el resto a la provincia de Buenos Aires. Te quedás con el puerto y la aduana, pero no va alcanzar para todos. Ya no. Porque señores, el campo es la patria: ¿no deberían salir a festejar este giro ideológico que desanda la maldición de estos años, los formoseños? ¿No se enteraron los campesinos indígenas que mueren por los agrotóxicos de las tabacaleras que hurra, el campo es la patria? ¿Serán tan boludos los campesinos misioneros que van a morir en villas del conurbano, de no comprender la importancia de ampliar la frontera agropecuaria para los yerbatales? ¿Tan papanatas son los santiagueños que se quejan de la gente armada que custodia los campos sojeros? ¿No ves que los asentamientos sanjuaninos no tienen títulos de propiedad y hay que sacar el oro para generar divisas y volcarlas en el desarrollo de Puerto Madero? ¿Qué importancia tiene un niño analfabeto recolectando arándanos en Concordia si esas frutas van a ser comidas a contra estación en los Estados Unidos? ¿No se enteraron que hay sequía las familias tobas del Chaco que mueren de sed desde hace años? Hurra, el campo es la patria. El obispo bendice el arado, la banda militar canta alta en el cielo.

 

 

 

8) No jodas, encima que te dejamos trabajar, que estás de prestado, es cierto. Siento que no debería calzar estas zapatillas, ponerme esta camisa, tomar un vaso de agua, escribir en este teclado, sin dejar de estar infinitamente agradecido. Los aplaudo, han ganado. Díganme que Chacho Alvarez ya se fue, y está claro que esto terminó.

 

 

 

 

El último, que nunca será Chacho, que apague la luz. Nuestros errores, hay que recitar, ahora. Los otros no tienen mérito, los progresistas se nos escaparon, ¿cómo van a ser culpables? La historia no es un dilema moral. Subite a la nueva realidad, allá va el último tren, que se lleva a los valientes progresistas. Y el obispo bendice el arado y la banda militar canta alta en el cielo. Sino tenés al peronismo disidente, la derecha moderna, o el narcotraficante colombiano, la honestidad de Macri, la buena voluntad  de Cobos, hay para elegir, pibe. Subite al tren, esta vez, no llegues tarde. Ya sé que los negritos se quedan ahí. No hay nada que hacerle. ¿No es culpa del gobierno, pibe, que la lechuga salga doce pesos, los fideos cinco, la garrafa de gas cincuenta pesos, los alquileres sean abusivos, los únicos empleos para esta juventud de prestado sean a destajo en la construcción o soñar con ser milico? Tomate un taxi y alcanzalos, porque todo eso es culpa del gobierno. No seas boludo, quejate de la ley de glaciares y a otra cosa. 

 

 

 

9) Qué vida, en Santa Fe, la de los quinteros bolivianos, mientras el patrón descansa en su departamento céntrico, si ellos no fueran tan atrasados y creyeran en dioses paganos, sabrían que el problema es político. Elijan. ¿Lo quieren a Reuteman que te inunda o lo quieren a Binner que te seca? Suerte que ustedes no votan, porque no entienden que de esa opción depende el 2011. Por eso, si el campo es la patria yo soy boliviano.

 

 

10) No renuncies al regimiento de patriotas si no es para irte a Francia. El campo es la patria, pibe, pero hay lugar para todos. ¿O acaso no convocamos al diálogo? A ver, sí, vos tenés los ojos un poquito verdes, aprovechá, ahí se va el último tren. Por la Ley de Glaciares, hasta la victoria siempre y en el nombre del padre y del hijo y del espíritu santo que el campo, pibe, es la patria.