22 de septiembre de 2012

Mediodía del sábado, estas son las noticias.

Primero, tapas.

Comenzamos nuestro recorrido por Página12. Zaiat argumenta que cuando el Gobierno dispone medidas económicas que trascienden la coyuntura, genera corrientes de apoyos y rechazos en el momento álgido del debate sobre sus implicancias inmediatas. El caso más cercano: la expropiación de acciones de YPF. Para nosotros ha sido el camino de recuperación de la soberanía energética, y para quienes así no lo observan, el avasallamiento de la propiedad privada. Empieza a sucederse entonces una serie de mensajes contundentes del mundo financiero y empresario acerca de que el desplazamiento de un actor del poder económico, en este caso una multinacional española con sus socios financieros, no será gratuito. Respecto a lo sucedido en la semana, leemos que hubo dos movimientos que parecían coordinados, pero que involuntariamente operaron a destiempo y englobaron un mensaje de la deidad inhumana de muchos: “los mercados”. El lunes, el FMI iba a difundir un comunicado criticando la labor del Indec, observación que finalmente se difundió al día siguiente. En la fecha prevista de esa nota del organismo financiero internacional, la agencia Moody’s Investors Service modificó la perspectiva de la calificación de los bonos argentinos en moneda local y extranjera de estable a negativa. No hubo ningún hecho puntual en estos días, dice Zaiat, que hubiera merecido el retroceso en esa evaluación. ¿Cuál es el mensaje?  El mundo financiero difunde que la política económica heterodoxa argentina es un mal ejemplo, y los países que la imiten sufrirán el mismo castigo.

Bruschtein comenta que con el dólar se compran casas, con el dólar se ahorra, con el dólar se viaja. Sin el maldito dólar no se puede hacer nada. Y algunos sectores de las clases media y alta sufren de su abstinencia como un “cocainómano en bajón”. Algo de eso tuvo el cacerolazo, agrega. Síndrome de abstinencia. La desesperación del adicto que no puede consumir, el “drogón” al que le sacaron el caramelo y arremete contra las paredes, trata de asesinar al enfermero, odia a los médicos que lo atienden y a los padres que lo internaron. Fuerte.

Sandra Russo expresa que hace unos meses, desde los medios monopólicos hubo un ataque a la expresión “batalla cultural”. Varios editorialistas, dice, salieron a impugnarla a coro, a través de un mecanismo que se aplica en muchos otros casos: tomaron la parte por el todo, agitaron la palabra “batalla” y suprimieron el significado de “cultural” –que es lo que constituye el concepto–: ya a solas con la “batalla”, cualquiera que defendiera los términos de la batalla cultural que atraviesa a este país desde hace nueve años estaba, según interpretaron, “en guerra”. Ellos no, ellos estaban presuntamente en paz.

Además, Lorenzino aseguró que el presupuesto 2013 garantiza políticas contracíclicas para sostener el mercado interno; se realizó el tercer sorteo para acceder a los créditos para la construcción del programa Pro.Cre.Ar; el presidente electo mexicano, Enrique Peña Nieto, se reunió anoche con la presidenta, y los trabajadores del subte advirtieron sobre las consecuencias de la decisión de Macri de no subsidiar el servicio.

Seguimos con Tiempo Argentino. Bernal afirma que el inmovilismo conservador, vacuno y agrarista se opone rabiosamente a una juventud con voz y voto. ¿Cómo explicar el rechazo (léase temor) a una juventud con mayor poder votante?, se pregunta. Las nuevas generaciones tienen en su haber un altísimo grado de argentinidad y latinoamericanidad en sangre, sea porque están en plena formación política, intelectual y profesional como porque, a pesar de sufrir la colonización pedagógica y mediática imperante, aún están a tiempo de protegerse de la superestructura cultural de la semicolonia. La reacción, que no duda en convertir a los jóvenes en penalmente responsables a los 16 años, los considera brutos por naturaleza. Cárcel sí; libre albedrío, no, concluye. Bueno, algunas advertencias por el comportamiento de los jóvenes, ya nos las dio el gran Jorge Sorona.

Dearriba relata que a los argentinos les encanta  declararse miembros de la clase media aunque sean sufridos “ganapanes”. O sostener que “la Argentina es un país de clase media”, lo cual se parece bastante a decir que la Argentina es de la clase media. Al igual que en el primer peronismo, agrega, la clase media alcanzó mayores niveles de consumo con el kirchnerismo, pero en dos oportunidades sacaron sus cacerolas a las calles para expresar su rechazo por la intervención del Estado para regular la voracidad de los poderosos y equilibrar la distribución del ingreso: en 2008 contra las retenciones móviles a las exportaciones agrícolas y el jueves 13, contra las dificultades para atesorar dólares baratos y gastarlos en el exterior. En definitiva, los caceroleros no reclamaron una medida económica puntual sino que protestaron contra la política y contra el Estado al cual visualizan como un estorbo en sus vidas, al tiempo que rechazaron rotundamente los planes sociales. Para discutir.

Terminamos con esta nota de Rofman, quien considera que el proyecto de Presupuesto de la Nación que acaba de elevar el Poder Ejecutivo a la consideración del Congreso marca una estrecha continuidad con las políticas económica y social desplegadas hasta ahora por el gobierno de Cristina Kirchner; con algunas líneas de D’Attelis, quien afirma que el análisis de la información contenida en el Presupuesto nacional evidencia la profundización del modelo económico vigente en nuestro país desde el año 2003, y con este artículo de Rafael Gentili, que asegura que el anuncio del ministro Néstor Grindetti de no incluir en el Presupuesto ninguna partida para el subte en un momento en el que piden que la Legislatura apruebe préstamos para comprar vagones suena por lo menos contradictorio. Bonus Track: “Presupuesto: un homenaje a Belgrano”.

Hoy hacemos el camino inverso, y nos vamos acercando a los capitanes de la opo, de a poco. Primero pasamos por el ascenso, con estos apuntes de Fontevecchia, quien da cuenta del premio que la editorial Perfil otorgó a Adams Ledesma Valenzuela, periodista director del canal de TV de Mundo Villa, asesinado por un vendedor de drogas en 2010. El autor relata la “poca” difusión que ha tenido este crimen, lo cual atribuye a la condición social de la víctima. Además, García menciona la modificación en el sistema de las ART, que impide la doble vía de pago a los trabajadores ante un accidente. A su vez, resalta el rol jugado por Ignacio De Mendiguren, a quien presenta aislado del resto de los industriales y en una posición de excesivo acercamiento a la presidenta a cambio de conseguir beneficios como el mencionado. Finalmente, Link indica que desde el gobierno nacional se le ha ofrecido a la Cámara Argentina del Libro trasladar la Feria del libro desde la Rural al predio que hoy ocupa Tecnópolis, con dos incentivos: el primero, una baja del 30% en los costos, y el segundo, que de no hacerse en este lugar, se retirarían los stands oficiales y no habría compra por parte de la CONBIP, quien en la última feria gastó $8 millones.

Ahora si. Vamos con el diario centenario. La columna editorial  entiende que se produce una escalada en actitudes de odio desde dirigentes sociales o políticos y periodistas, todos vinculados al gobierno nacional. Así, señala que esta escalada puede derivar en enfrentamientos peligrosos para el conjunto de la Nación. Pagni afirma que el Gobierno “maquilló” los números en el proyecto de presupuesto que trascendió el miércoles pasado, para simular un mayor dinamismo. Fidanza analiza la conformación del perfil de quienes protestaron el 13 de septiembre bajo el prisma de la construcción populista. Así como el kirchnerismo se constituyó en la dinámica de pueblo – antipueblo, de un “nosotros y ellos”, el sociólogo indica que los que protestaron no escapan a esa construcción. De tal forma, los caceroleros corren el riesgo de cometer los mismos defectos que el kirchnerismo, cuando sólo deben traducir su bronca en una construcción política. Sólo coincidimos en estas últimas ocho palabras. Finalemente, Olivera menciona cierto enfriamiento del clima hostil del vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto hacia Daniel Scioli, y subraya que el primero perdió poder político en la Afsca.

Terminamos con Clarín. Roa comenta críticamente el uso “ineficiente e imprevisto” que se hace del personal de gendarmería nacional, en referencia a la presencia de algunos agentes en estaciones ferroviarias.Para el editorialista, la cuestión no es menor, y revela dos de las principales “deudas” del kirchnerismo: la inseguridad y el transporte. Por su parte, Oña indica que el histórico y desparejo reparto de los recursos nacionales en contra de las provincias se ha acentuado estos años, con nuevos impuestos, la suba de otros y la emisión, siempre en provecho del gobierno central. Y agrega: “un camino semejante recorrió la relación de fuerzas. Néstor y Cristina trajeron a Buenos Aires un modelo que, en su medida, aplicaron rigurosamente en Santa Cruz. La caja representa poder y cuanto más grande sea, mayor será la posibilidad de capturar voluntades políticas o de doblegar a los díscolos”. Además, Víctor De Gennaro afirma que cuando alguna “gente” sale a movilizarse y, sobre todo, si lo hace de a miles y en distintas partes de nuestro país, lo primero que debe inspirarnos es respeto. Si ellos han superado su propio miedo a protagonizar, decir lo que piensan, cortar calles, ocupar los espacios públicos y construir un colectivo saliendo de su faz defensiva o individual, nos desafía a no temerles. Nos interpela, agrega, el ver tantos compatriotas movilizados en forma autoconvocada. En fin.

Cerramos, párrafo aparte, con Lanata. Esta vez, en sus sesudas biografías de cada sábado, el turno es del Jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manuel Abal Medina. Lanata, o las pasantes de Lanata, sostienen que era el único funcionario autorizado para permanecer en la habitación 206 del sanatorio Los Arcos cuando allí se encontraba Néstor Kirchner después de su segunda operación de urgencia. Además, afirma que trabajó con personas que no trabajó. El resto de la nota abunda en intentar crear nexos entre su padre y Carlos Slim y menciona frases descalificatorias de un ex funcionario cuyo nombre no revela (un recurso muy utilizado, generalmente, para inventar frases). No, de su carrera profesional, como docente, como investigador, como funcionario público, nada.

Algunas breves:

Un recorrido internacional: Ministro pakistaní ofrece recompensa por asesinar al autor del film sobre Mahoma; nuevo enfrentamiento entre el ejército sirio y los rebeldes; Chávez alerta; después de las protestas, Portugal congela medidas de ajuste; en España, el monto de rescate a los bancos sería menor al esperado (mientras tanto, sigue el “camino catalán”), y Francia y Alemania coinciden en que hay que estabilizar la zona Euro. Ah, y para nosotros, los blogueros kirchneristas rentados, feos y sucios, que sólo nos preocupa lo que pasa en USA, acá tienen: los datos de la carrera presidencial en Estados Unidos, al día.

Nos despedimos con Me matan Limón. Buen sábado.

 

 

 

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