
Lucas tiró el centro acá. ¿Hay un fenotipo del polÃtico? Del polÃtico que hace polÃtica, digo. Ahora se le llama polÃtico “profesionalâ€. Antes, simplemente, se le decÃa dirigente. Ahora parece que ya no, porque, entre otras cosas, los polÃticos actuales raramente dirigen gente. Este es un punto que vamos a tener que empezar a pensar: el reinado de la “opinión pública†empobrece la acción del dirigente polÃtico. Lo limita. La necesidad de “conectar†con la opinión pública, con el sentir ultra-coyuntural de esa opinión pública, clausura una dimensión constitutiva del hacer polÃtico: la dimensión pedagógica de un dirigente. Es decir, de manera brutal y sencilla, esa parte del accionar polÃtico que nos ofrecÃa un camino, un sendero, un futuro, una utopÃa, fuere cual fuere esa utopÃa.
Hoy ya no. Hoy vemos polÃticos que leen encuestas cotidianamente para saber qué decir y qué hacer (Aclaración: no desprecio la lectura de encuestas de opinión ni mucho menos. Sólo que estarÃa bueno que, luego de leerlas y analizarlas, no salieran corriendo a pedirle a los jefes de prensa una gacetilla que diera cuenta de la medición de ese fin de semana). Ejemplos de este tipo de polÃticos sobran. Ponele un Cobos hoy. Ponele un Duhalde ayer.
Alguna vez planteé, en un post que ahora no encuentro, que un dirigente debe dar cuenta de dos dimensiones, en su medida y armoniosamente: la representativa y la pedagógica. Bueno, eso casi no existe ya, debo pedir demasiado. Y quizás haya dejado de existir porque ha dejado de existir la posibilidad de pensarnos en un mediano o un largo plazo. La cultura social ha mutado redondamente: si ni siquiera podemos pensarnos como individuos en el largo plazo, ¿cómo podrÃamos pensarnos colectivamente, es decir, polÃticamente? Admitámoslo: todo es ahora. “No sé lo que quiero, pero lo quiero yaâ€, lanzamos al espejo social.
Pero volvamos: ¿Hay particularidades que ameritan una reflexión –o varias- acerca de la cuestión del actor polÃtico?
Dice Carrasco en su post:
“Hay un registro distinto entre un cientista polÃtico (y me refiero asÃ, para no plantearlo más general: entre quienes piensan la polÃtica; porque en el medio, está el aparato legitimador de la universidad, del, entonces, propio estado) y un polÃtico profesional, y esto no es ninguna novedadâ€. Y también dice: “yo venÃa pensando en cierto registro, cierta cosa que no es ni el carisma, ni la ética de la responsabilidad, ni una valoración ética mayor o menor, ni el pragmatismo, no es esoâ€.
Bueno. Voy a empezar por un planteo crédulo (sÃ, soy crédulo, porque ser crédulo en este mundo es una forma más de resistencia. Una rebeldÃa quizá inútil, pero constitutiva de mi ser en la polÃtica y en la vida, que viene siendo lo mismo): todos los que en un momento de sus vidas deciden dedicarse a la acción polÃtica, sean de derecha, de centro o de izquierda, de arriba o de abajo, lo hacen porque algo les molesta y quieren cambiarlo. Algunos se molestarán por la pobreza y otros por el déficit fiscal, pero no es lo que importa en este registro. Y si algunos entran en polÃtica por motivos de carácter estrictamente individual, como hacer guita, ponele, vayan sabiendo que es más fácil hacer guita en otro lado. Aunque esto no se diga, es mucho más fácil ascender en una multinacional que en un partido. Asà que para “llegar†en polÃtica, los buscadores de plata fácil se van a tener que hamacar mucho y rápidamente se pirarán a actividades más lucrativas.
Entonces, hecha esta declaración de principios, otra hipótesis al ruedo de la blogosfera: cuanto más decrecen las organizaciones polÃticas, más peso de la psicologÃa personal en los dirigentes polÃticos. Antes me resistÃa a pensar de este modo. Que las condiciones objetivas, que las estructuras y toda esa sarasa. Pero la experiencia me ha mostrado que gran parte de las acciones y decisiones de los dirigentes polÃticos están más influenciados por sus propias caracterÃsticas psicológicas que por razones de Ãndole “cientÃficoâ€. (Perdón Karl, no se ofenda, qué le voy a hacer, debo ser sincero con mis lectores).
Y a este punto es el que querÃa llegar para hacer mi planteo. Veo y he visto dos grandes corrientes entre los polÃticos profesionales: aquellos que hacen polÃtica porque quieren ser temidos y aquellos que hacen polÃtica porque quieren ser amados. Bueno, los que “llegan†(llamando llegar a ser diputados, senadores, ministros o, también, presidentes) tienen la fortuna inmensa de lograr encarnar las dos motivaciones y aplicarlas convenientemente según lo amerite la ocasión.
Dicho esto, una aclaración final. Estas son hipótesis que rondan mi cabeza y las comparto descaradamente a ver si podemos avanzar en reflexionar y acercarnos a una posición más seria.
Por último: adivinen con cuál camiseta juega Mendieta y verán por qué, salvo un tsunami social, nunca me verán en una boleta en el cuarto oscuro. Aunque si me lo piden lo pienso, eh.
Las encuestas de opinión a veces son útiles y otras no, ya que actúan como una linterna que alumbra sólo el rincón hacia el que se la apunta y deja el resto a oscuras. Cuando más inútiles y dolorosas son esas linternas es cuando el que la encarga se le sienta encima.
Los que hemos trabajado alguna vez con ellas sabemos que, dependiendo del resultado que uno quiere que den, se configuran de una u otra manera para que muestren exactamente aquello que el que la paga quiere que digan.
El uso más miserable que le dan los polÃticos de los últimos años, no es el de guiarse por ellas para saber que piensa esa Señora Gorda Imprevisible (de aquà en más SGI) llamada «La Opinión Pública», o para conocer las reales demandas del pueblo, sino para saber si un determinado candidato mide o no mide, tal como lo dice con sorna Escriba.
Las encuestas de opinión suplantan la calidad del posible funcionario público con su popularidad o la aceptación de lo que esa SGI cree que es esa persona.
Me parece un gran acierto la forma en la que enmarcás la primacÃa del «psicologismo». Creo que hemos compartido varias charlas en las que apereció en boca de distintos figurones la cuestión «psi», pero sin un marco de análisis es dificil de digerir esa lectura de la historia. Uno tiende a pensar «que va, esto no puede pasar por ahû. Y parece más atinado darle valor a ese testimonio, leer el sÃntoma, y proponer hipótesis como esta que tirás. Compro.
Si será convicente el post que se me dio vuelta Coek.
Yo dirÃa que, OK, esa gente no está bien. Es cierto. Pero que hay que leer lo que dice Mendieta, esto puede ser asà porque todo está hecho mierda, nos arrasaron varias bombas atómicas y no hay partidos polÃticos. Queda clara la agenda de lo que habrÃa que construir ¿no?
Saludos
Acuerdo con Escriba y un par de aclaraciones:
1. No creo que la psicologÃa sea una vÃa de «escape» de las condiciones objetivas sino simplemente de la eliminación de la instancia de reflexión estrategia (y sus herramientas). Digamos: de «estoy metido en un quilombo» a «hago lo que se me ocurre que es mejor en-este-momento-ya-mismo» sin escalas ni titubeos. No es que se escape, es que se actúa más «automáticamente» y eso es lo mismo a a actuar según el lugar comun y, por lo tanto, dejándose llevar.
2. «todos los que en un momento de sus vidas deciden dedicarse a la acción polÃtica, sean de derecha, de centro o de izquierda, de arriba o de abajo, lo hacen porque algo les molesta y quieren cambiarlo». Absolutamente de acuerdo y agregarÃa «y creer que la polÃtica es un medio efectivo para cambiar esas cosas», lo que no es un elemento menor: creen el la polÃtica como instrumento de cambio.
El tema es que nada de eso es tan fácil: no hay herramientas de análisis (y no es para ponernos tecnócratas, es para poder tomar decisiones, que tanto!), no hay estructura orientada al cambio sino orientada a la conservación de intereses (Acá volvió Karl) y la relación con «el pueblo» no es tan transperente ni comunicativa como originariamente el polÃtico creia.
Si a eso le sumamos elementos de doctrina Nac&Pop y el convencimiento de que los cambios «hay que hacerlos con el pueblo, que es el verdadero sujeto» casi que solitos nos metemos en camisa de once varas que se traduce en parálisis polÃtica.
¿Cómo se sale? no tengo ni idea, pero mi inconciente me dice que no es desde la alta polÃtica que se cambia eso sino todo lo contrario: de abajo hacia arriba y desde los pequeños espacios sobre los que tenemos capacidad de decisión e intervención.
Igual mi inconciente dice cada cosa…
Saludos!
Eso, construÃr partidos, y darle densidad a las bases. Se tiene que revertir la lógica del militante-gestor de polÃticas sociales. Si la militancia y los partidos no tienen proyecto el lÃder no tiene marco, no tiene lÃmites.
(…)»Que las condiciones objetivas, que las estructuras y toda esa sarasa. Pero la experiencia me ha mostrado que gran parte de las acciones y decisiones de los dirigentes polÃticos están más influenciados por sus propias caracterÃsticas psicológicas que por razones de Ãndole “cientÃficoâ€. (Perdón Karl, no se ofenda, qué le voy a hacer, debo ser sincero con mis lectores).»(…)
Esa frase me dolió un poquito. Quizás con lo que voy a decir siga oscureciendo, me pasa segudo pero partamos de lo siguiente: Ser o estar es lo mismo. Se es el lugar en que se está o se está en lo que se es. Uno es la incorporación de las constricciones de su lugar en el mundo…posición dirÃa Pierre, o mejor que lo diga él: «todo sucede como si el habitus fabricara coherencia y necesidad a partir del accidente y la contingencia; como si consiguiera unificar los efectos de la necesidad social sufrida desde la infancia, a través de las condiciones materiales de existencia, las experiencias relacionales primordiales y la práctica de acciones, de objetos, de espacios y de tiempos estructurados, y los efectos de la necesidad biológica, ya se trate de la influencia de los equilibrios hormonales ya del peso de las caracterÃsticas aparentes del fÃsico; como si produjera una lectura biológica (y especialmente sexual) de las propiedades sociales y una lectura social de las propiedades sexuales, conduciendo asà a una reexplotación social de las propiedades biológicas y a una reutilización biológica de las propiedades sociales.»
Espero sirva a su esquema.
Saludos!
Tome troesma…
http://artepolitica.com/el-dificil-rol-de-los-dirigentes-en-sociedades-mediaticas/
Es duro aceptar como verdad que el marco cientÃfico es eventualemtne una herramienta, a la par que la pulsión. Pero es la experiencia la que va diciendo eso, por eso el valor de intentar conceptualizarlo, como hace Mendieta.
No es menor, y es una punta.
Saludos.
Muy bueno Mendieta. Me gusta la premisa del planteo crédulo: «sÃ, soy crédulo, porque ser crédulo en este mundo es una forma más de resistencia.» La incredulidad es la ingenuidad de pensar que se está «de vuelta», ya lo dice Machado en Las Moscas: «…esta segunda inocencia, que da el no creer en nada»
Mónica Bifarielo, la secretaria de municipios y comunas de Binner dice que los que estudian ciencias polÃticas (ella es docente) no quieren figurar en las boletas, se reservan el asesorar a algún polÃtico como participación activa.
Se me ocurre que la principal diferencia es mantener una profesión y un tÃtulo mas allá de jugarlo en un a apuesta electoral.
Más sobre opinión pública.
La consultora Mitofsky (se habrán dado cuenta cuando eligieron su marca?) pone a Cristina entre los peores mandatarios del continente.
http://75.125.231.234/Estudio.aspx?Estudio=evaluacion-mandatarios
Perfil, con esa buena leche que caracteriza a Jorgito Fontevecchia, no trepida en titular:
«Cristina, en el sótano de los presidentes americanos»
Mendieta, muy bueno. Asi como a los economistas se les coyo el mundo y no pudieron preverlo, a los cientistas de la politica les pasa lo mismo, mientras ellos discuten que es el peronismo, el peronismo gobierna. saludos
seamos claros.si hablamos de fenotipo llegaremos a una teoria racista sobre el dirigente.nace y no se hace…absurdo…el dirigente es un neto producto del medio y las circunstancias,concediendole,eso si,ciertas caracteristicas de personalidad como para»encajar» y o reflejar las condiciones historicas que le permiten llegar a posicionarse como lider politico y aceptado como dirigente.es un gran tema de psicologia social
AMIGO MENDIETA EL RENEGAU, intervengo desde unos conceptos del Primo Luis, de comentarios arriba(«polÃtica como instr.de cambio»,»…cambio orientado as la conservación de intereses»).La apertura a la gran problemática de la convivencia humana pública, la expresión social desde la actividad polÃtica y el compromiso del polÃtico; tres escalas para buscar entender el quehacer polÃtico. La historia en que andamos envueltos tiene siglos de antecedente, poderosos grupos actuantes desde situaciones lÃmites de convivencia(guerras, epidemias, conflictos soc.prolong.,carestÃas)ya saben ahora dónde tocar puntos y qué reacciones siguientes hay que controlar. Manejar estas tensiones desde hombres y con experiencias doctrinales, más apoyos de centros de análisis y de investigación:ya se sabe qué personajes crear, qué otros mover, qué personajes colocar y qué personajes quemar(«gente fusible»). Además hay un mundo denso de posiciones tomadas, intereses que cuidar y zonas de influencia donde intervenir. Vivimos en mundo cultural con todos sus contenidos asimilables y otro mundo institucional-cultural que desde movidas muy reservadas y mil canales de comunicaciones(interconec. y codificados, de elevada tecnologÃa)crea su fuerza de intervención, en medio de una cáscara(cortinas de humo) de distracciones y diversiones(guerras localizadas, olimpiadas deportivas,magnas ferias comerciales,jugarretas de tiranos y totalitarios desfasados, asombros cientÃficos, amnejo noticiosos de catástrofes, divulgación sonajera de eventos históricos pasados) para no ser detectada, desde donde la migaja del accionar polÃtico es parte de un decorado de escenario de impactos públicos y el polÃtico lo más pasajero y desechable del momentáneo accionar público. Mares de ignorancia y escenarios operáticos de siglos pasados, posibilitaban grandes personas públicos, polÃticos de mil mañas(los cardenales franceses de épocas regias,Tayllerand que navegó en tres regÃmenes y su cerebro terminó en una alcantarilla,los de la época hitleriana, los rusos y su zapatazos en la ONU, Kissinger,los de la post WWII europea, gentes del liberacionismo y democracia estaudinense recientes,la de Indira Gandhi, mi llorada Bhennasir Bhutto, los pintorescos pesonajes de la polÃtica latinoamericana).Personajes públicos y mucha palabrerÃa, mucho escenario abierto y mares de ignorancia popular. Todo eso desde los años setentas acabó con la increible y oceánica cantidad de información en movimiento y conecciones, abiertas y soterradas, institucionales y grupales. ¿El pueblo y sus problemas? ¿Convocarlo en elecciones libres y democráticas? ¿Desde situaciones provocadas y creadas para ejercer dominio y posesión? ¿Libertad y democracia si todo está controlado e intervenido? ¿Y las élites de la economÃa y finanzas internacionales van a depender sus destinos de masas de ignorantes y angelicales entretenidos con ideologÃas y doctrinas desparramdas por agentes altamente preparados y cuidadosamente infiltrados en ecologismos, purismos ambientales y racionamientos energéticos? ¿FENOTIPO PARA POLÃTICOS EN USO Y DESUSO?.Los más capaces de decisiones y resoluciones sociales están institucionalizados. Los más llamados a atender desórdenes sociales provocados, basura de convivencia humana, eso a cargo de polÃticos de nuevas hornadas, de palabreo inútil, corbatas de moda, aficionados a prostitutas colombinas y otras y marionetas de intereses de grupos soterrados y maliciosos animados por el narcotráfico,armamentismos zonales, dolar del mercado negro, industria óleo-plástica, alta tecnologÃa y quÃmico-medicianal. ¿LLAMAR AL PUEBLO PARA DECISIONES POLÃTICAS? ¿Acaso los polÃticos de ahora no identifican a los grupos soterrados que representan? ¡Ah, me olvidaba algo!. ¿Se sabe del alcance altamente especializado y adecuadamente apoyado de los servicios de inteligencia, de policÃa nacional intrigadora y servil hasta el nivel más asqueroso de «convivencia humana» sumiso al poder de turno y la podredumbre manipuladora y oportunista de miembros de partidos polÃticos infiltrados en todas las instituciones? ¿Y de la yunta reciente de penetración institucional desde titulados egresados de universidades politizadas o manipuladas por grupos soterrados y siniestros? ¿SE CONJUGAN AHORA LOS TERMINOS POLITICA-DEMOCRACIA-LIBERTAD-PUEBLO-PROBLEMAS SOCIALES? ¿Para todo esto denso y complejo un fenotipo de polÃtico? ¿Un parásito social desconectado de todo y perdido en el espacio llamado a actuar en polÃtica que esencialmente es actuación pública de misión y de sercicio social desde una centrada moral personal?¿TODO YA LO CAPTA Y ANULA ESE ACTUAR EN LO SOCIAL POR LO CORPORATIVO Y DIRIGIDO DESDE MUY SOFISTICADA INFORMACIÓN PODEROSAMENTE ESTRUCTURADA? Saludos amigo Mendieta.Sólo en el baño y en el mercado estamos con lo real, lo demás ya es virtual y con apoyo de códigos y registros de doce a veinte signos numéricos y alfabéticos que ya simulan contendidos de la sociedad del 2060-70. EDUARDO ACOSTA NAJARR0,Chorrillos/Lima/PERÜ-16062012-02252.
AMIGO MENDIETA: Soy jubilado y viudo, social y grupalmente con mis ciclos cumplidos. En 1943( 5 de edad) supe de interses mundiales cuando extranjeros acudÃan a la tienda o bodega de mi padre para saber de la guerra mundial de entonces.De todo nivel y religión. Toda mi vida ha sido un actuar y ser mitad monje-mitad militar: misión y servicio, en todo trabajo, encargo y colaboración, mañana, tarde y noche para captar e internalizar la mayor experiancia de ser de estos tiempos que me ha tocado vivir.Mis estudios van desde la arqueologÃa de la llama hasta fÃsica cuántica, y mi formación profesional me posibilitó actuar en las entrañas de lo sórdido y oscuro de mi ciudad capital.A los trece años de edad se me dijo:»En la vida se actúa como un sacerdote celebrando rituales en la convivencia humana, porque todo tu camino está poblado de misterios sagrados a develarse a cada actuación tuya, asà que, siempre en salud prepárate y en bondad agradece».De eso ya me jubilé. Y mi padre me lo repitió:»El hombre es sacerdote celebrando los misterios en la vida de una mujer y tus hijos deberán ser más nobles que tú, asà que, siempre exigencias y preparación». Y de todo esto brotan mis reflexiones,con mls libros, diagramas, esquemas explicativos, charlas, reuniones, cuadernos tras cuaderno con notas, asistencia a reuniones que dejan amigos y sonrisas y las otras que dejan muelas de menos y cicatrces con dos años de curación por vivir entre fenotipos de postración extrema en la vida. Saludos.EDUARDO ACOSTA NAJARRO.Ibidem.