Escuché a Fernando Bravo que va a estar Jorgito Schussheim en Radio del Plata en minutos.
¡Que salude!!!
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Puse radio del Plata pero me encontré con el comentario pura basura de Alfredo Leuco ¿quien se cree que es, para decirle a la presidenta lo que debe hacer?
Está todavÃa
¿Habló? MEC
SÃ, y Leuco nombró este post de ArtepolÃtica
¿Nadie lo grabó? Podemos colgar el archivo MP3.
Bueno, al menos hagan una sÃntesis de qué dijo, para los que estamos en la oficina y no da para escuchar radio.
Solo hablo pelotudeces.
Hizo un panegÃrico del choripán. Pero fué muy bien acogido por la gente, eso estuvo bueno.
Tanto que lo invitaron para la semana que viene. Que postee lo que leyó de los choris.
Charlie: decir pelotudeces es una de las especialidades de la casa.
Y se suponÃa que eran en tono de humor para la audiencia de radio del Plata, no para un blog sobre polÃtica, adonde suelo postear otro tipo de pelotudeces.
Por favor Schusheim no dijo pelotudeces Charlie!!! Hizo un cuento muy simpático sobre los choripanes, muy lindo, sin hacer crìtica al uso despectivo que dan nuestras clases republicanas del simbolo choripán, sino simplemente anotándolo en la lista de las cualidades choripanÃsticas. Yo la verdad es que esperaba que se uniera a mi embestida de acentuación de la barbarie, pero no lo hizo, parece que ya llevaba escrito un texto meramete divertido, donde propone que el choripán sea el quinto sÃmbolo nacional, como comida nacional, sin connotaciones polÃticas de ninguna Ãndole. Eso es todo.
Pero la cosa es que Leuco comunicó que esta visita habÃa sido anunciada en ARTEPOLÃTICA!!!, como si fuera Clarin, asà nomà s, y habló de la trascendencia de esta visita a la Blogosfera. Fue mencionado el saludo de Charlie.
AHORA: la repulsiva editorial de Leuco, que no conforme con el fracaso de éste último petardo lastimoso del «campo», quiere culpar a Cristina de que la otra vez no haya sido tan inofensivo como ésta por culpa de ella. Y se solaza de que Cristina haya aceptado que la Argentina podÃa ser también tocada por esta crisis global, cambiando esa anterior postura de que a nosotros no nos va a tocar. Y le habla a Cristina desde la soberbia que dio lugar a este conflicto (putrefacto), con ese tono sobrador de las alturas de Barrio Norte. En fin, me cansa hasta relatarlo. Pensar que yo no escucho más a ninguno de estos lacayos del capital agrario rentÃvoro y vengo a caer cautiva de un convite de Charlie Boyle por escuchar a Schussheim, que siempre vale la pena, pero nunca a tan alto costo.
No, estuvo muy bueno Jorge, pero imaginate si te piden que hagas un resumen de lo que dijiste.
Es un compromiso
Posteá los choripanes
Si Eva a mi me sonó a robo
¡Queremos el audio! o la transcripción o algoo!!!
en realidad Leuco leyó un post que Charlie hizo en su blog (el de Leuco) anunciando mi presencia en ese programa y me preguntó si conocÃa el nombre.
Además de contestarle que sÃ, le recomendé que agregara a sus favoritos artepolÃtica, adondei iba a encontrar textos y reflexiones muy bien escritos e inteligentes.
Aquà pongo el texto que llevé, aunque en el aire hice un proemio sobre lo que ya citó Eva, y en el medio me permità otras disgresiones improvisadas, para que no suene a texto leido.
Salutti a tutti.
No hay comida argentina más emblemática ni más cargada de sentido mÃstico que el choripán acompañado de un vaso de vino común: un misterio carnal encerrado entre dos rodajas de hostia diaria, todo bajado con el sÃmbolo de la sangre de Cristo.
El choripán es administrado por los sacerdotes del clientelismo para mantener la fé de los adeptos en medio de los tiempos del cólera. Quizá por esas razones para el argentino, comerse un chori es oficio sagrado, Se lo come en las procesiones polÃticas cuando algún intendente del conurbano va a ser entronizado; se lo devora en las grandes manifestaciones deportivas, cuando veintidos gladiadores se juegan el pellejo para ser santificados o crucificados, y se lo come en todos los altares improvisados los domingos por las familias pÃas que hacen su asadito.
Pero el chori también puede ser celebrado como rezo Ãntimo y privado.
El otro dia venÃa desde el centro hacia mi casa y tomé por la Costanera. El olorcito a chori que te asalta en cuanto agarrás por ahà es irresistible. Aguanté el paso por el primer puestito en el que sólo estaba el parrillero. Al fin y al cabo está prohibido estacionar ahÃ. Ya en el segundo, habÃa un par de camiones y cinco autos. Dejé pasar estoicamente varias tentaciones más hasta que finalmente mi panza irredenta me hizo clavar los frenos en el antepenúltimo.
Un matrimonio con su hijita estaban comiendo algo no identificado. Dos muchachones esperaban por sus vituallas y un ejecutivo jóven se hallaba en el momento de aplicarle chimichurri a un sánguche de bondiola.
«Un chori», le pedà al ilegal que manejaba la parrillita. A los tres mnutos me entregó ese manjar hecho de carnes de animales diversos, en los que hasta puede ser que entre el cerdo, puesto adentro del pancito caliente. Cuatro grandes platos soperos sobre el tabloncito que oficiaba de barra contenian salsa criolla de aspecto fresquÃsimo, cebollitas de verdeo rehogadas en aceite, una especie de peperonata y chimichurri con pinta de bravo.
Condimenté mi ansiado choripán con un poco de cada cosa, me acodé en la baranda de cemento y mirando al rÃo color caca de león, me lo fuà comiendo y saboreando despacito, con ese goce de quién hace algo que la sociedad condena, segura de que una ingesta de esas te conduce directo al cementerio. Pero cuando uno encuentra un momento de tranquilidad en el tráfago de trámites bancarios de un dÃa de llovizna en el centro y siente algo parecido a la felicidad, aunque tan breve como el tiempo que dura comerse un choripán, se vuelve inmune, inmortal; nada puede hacerle daño.
Y si se lo hace, ni duda de que uno resucitará al tercer dia.
Ese choripán de $4 comido sin apuro frente al gran rio, además de delicioso, le cayó etéreo y celestial a este judio apóstata y blasfemo.
Tomás, ya te conté todo. Contó cómo iba con el auto resistiendo los aromas del choripán por la costanera y se paró en el tercer puesto antes de no poder volver atrás y se comió ese choripán que adentro de cerdo no tiene nada, que le puso chimichurri de tres platos. Que es la comida nacional por excelencia, que antes se llamaba simplemente sandwich de chorizo que la inventiva cordobesa habÃa apocopado en el término choripán, que el choripán debe formar el grupo de sÃmbolos nacionales y dió una receta para hacer el chorizo en casa sin parrilla: pinchar el chorizo y ponerlo en un ollita con agua hasta la mitad del chorizo y dejar que el agua se evapore y el chorizo cruja y dice que tiene el mismo gusto que a la parrilla.
Estuvo muy lindo, hermoso, con la nota y calidad de su relato, pero nada que ver con la polÃtica.
LEUCO: SI LEÉS ÉSTO, MI REPUDIO A TU OBCECUENCIA CAMPERA SOBREVIVIENTE AL FRACASO, HERMANO COOOORDOBÈS.
Grooosso. SÃ, lo leà Eva. Pero uno es chusma y querÃa escuchar la voz del amigo schussheim, nada más.
Saludos.
Ah, esto está es-ta-ssshhhando. Rial, vamos por tÃ.
Charlie: soy Schussheim, con una sola «m» final, asà como Feinman el bueno tiene una sóla «n», y no ese mamarracho con el que me bautizó.
Eva no se que harÃamos sin vos.
Don Leuco Ud. que lee ArtepolÃtica anote los comentarios de Eva y Tute Cabrero a los que adhiero.
Jorge da gracias que te lo escribà asÃ, casi le meto doble de ttooddoo. Gracias por el proemio.
SabÃa que eras progre pero pro Emio ni ahÃ.
Aguante Cumbio
Schussheim: usted es un capo. Es un honor tenerlo en AP. Y uno de estos dÃas nos juntamos a comer un choripán, de endenserio.
Gracias por los comentarios de todos y por la bienvenida de MarÃa Esperanza, a quién leo_al igual que a todos los demás_desde que descubrà esta página, hará unos tres o cuatro meses.
Estimo que seguiré contando cuentitos relacionados con esa actividad cada vez menos practicada por tanta gente, como es la de comer, todos los jueves en el programa de Bravito. Disiento completamente con sus ideas polÃticas, asà como con las de Leuco, pero quiero mucho a ambos por ser buenos tipos, asà como quiero a muchos tipos que son peronistas, trotzkistas, conservadores, rabinos, católicos, zoroastrianos, negros candomberos, iletrados o ilustradÃsimos porque son todos buenos tipos, el único filtro que pongo en funcionamiento cuando conozco a alguien.
Esta es la editorial de Leuco
che Charlie aca no se sintoniza ? y q canto?
q dijo fuera de las careteadas que suele decir?
que alegria que me lo perdi.
El maestro Jorge Schussheim hoy está inspirado.Lo celebro.
Pupi Espinoza (a ) Efrain.
Gracias Charlie, por poner el link al blog de Leuco.
En amsterdam hay chorizos y les encanta comerlos en la parrilla.El famoso asado nuestro se llama barbacoa.Pero el sabor de los nuestros es incomparable.Juro que no lo digo por chauvinismo,es que algo bueno que tenÃamos que tener.
Propongo que en la camiseta de ArterpolÃtica,el logo sea el famoso choripán!
Que ganas de comerme uno!
Saludos a tutti.
Y bueno EfraÃn, véngase para casa y lo invitamos.
Tengo una gran duda ¿Schussheim, Jorge? ¿Es el de la canción de Coca?
Ese mismo. Espero que en mi lápida no inscriban «Fué el autor de la canción de la cocacola»
Pero vamos Schussheim, que yo he ido a ver Aryentains 2 que estaba adaptado por usted. Tan sólo me querÃa sacar la duda existencial
Trate de mantener ese dato en secreto. No soportarÃa la idea de una lápida en la que dijera «Fué el adaptador de Aryentains 2»
Hagamósla corta entonces Jorge, ¿qué mensaje prefiere en su lápida?
También me he cagado de la risa con sus demás canciones. Y Aryentains 2 me gusto che…
El mensaje me da lo mismo. Lo que no quisiera es la lapida.