¿Y si en verdad el kirchnerismo nunca hubiera existido?

No. No es lo que están pensando. No me refiero a qué cosas hubieran pasado en la política nacional si Néstor Kirchner no hubiera salido segundo en la primera vuelta allá por el 2003 y luego el innombrable hubiera desistido del balotaje. Ese ejercicio contrafáctico (¿se llama ucronía o algo así, no?) podría llegar a ser interesante, pero no es el objeto de este post.

Lo que quiero decir es otra cosa, más radical si quieren, con perdón de la expresión. Planteo analizar la posibilidad de que “el kirchnerismo” no existió y no existe.

Existen los Kirchner, Néstor y Cristina, y sus gobiernos. Existen, paradojalmente según esta hipótesis, también “los kirchneristas”: los hay peronistas, radicales, socialistas, independientes, sindicalistas (sí, hay sindicalistas kirchneristas: son delegados de base, algunas regionales), centroizquierdistas exfrepaso o ari, en los movimientos sociales y, sobre todo, hay kircheneristas sueltos.

Lo que no hubo y no hay es kirchnerismo. Para que eso existiera debiera haber organización y encuadramiento. Militancia, debate y participación. ¿Hubo intentos para que eso existiera? Sí, pero tibios: la transversalidad primero, la Concertación Plural después. Fallidos ambos, queda claro.

¿Y por qué fallaron estos intentos? Acá dependerá de la campana que uno quiera escuchar. Si uno pone la oreja a los kirchneristas de los movimientos sociales o del centroizquierdismo dirán sin sonrojarse: “culpa del pejotismo”. Esta excusa suena aún más fuerte desde que Kirchner se decidió a encabezar el Partido Justicialista. Pero sólo es cierta en una minúscula parte: ¿qué construyeron en los territorios? ¿Cómo superaron la dispersión y la proliferación de sellitos y quintitas para fusionarse en una estructura política de mayor densidad? ¿A qué dirigente impulsaron para instalarlo como primus inter pares ante la opinión pública y servir de soporte y tracción en épocas de construcciones mediáticas imprescindibles? Son obvias las respuestas: cero, nada, niente. Echarle la culpa a los feos, sucios y malos del PJ es de una comodidad muy progresista, vamos.

Convengamos que los radicales K son un tanto más serios: gobiernan sus territorios (y los gobiernan porque supieron ganar las elecciones) y están haciendo intentos de constituirse en una fuerza única que supere a las expresiones provinciales y municipales. Pero tampoco es taaanto lo que podrían aportar a la construcción del kirchnerismo.

Y acá llegamos a donde queríamos llegar desde el principio. A la boca del lobo. A las entrañas de la bestia. ¿Es el PJ el culpable de que no se haya constituido el kirchnerismo? ¿Hay algo que sostenga esta aseveración? Veamos: donde gobernaba desde antes, con sus excepciones, siguió gobernando y puso los votos para la elección de CFK. Dónde perdió fue a manos –con la excepción de Santa Fe y Tierra del Fuego- de otras expresiones K. Los que perdieron en 2005 a manos del Frente para la Victoria, enarbolaron pronto la bandera de rendición y se encolumnaron. ¿Dónde está lo malo?
¿Y entonces? ¿Nadie es responsable de que no exista el “kirchnerismo”? Digamos que, de todos los actores aquí nombrados, cada uno tiene su cuota parte de responsabilidad. Pero falta revisar lo actuado por alguien: ni más ni menos que Néstor Kirchner. Y aquí se complejiza la medición: él fue el impulsor tanto de la Transversalidad como de la Concertación. Abrió la cancha en aquellos momentos, dejó hacer. Que crezcan mil flores, después vemos. Pero no acompañó esos gestos con medidas concretas de organización, de conducción. De ir plantando en cada lugar “sus” tipos. Y cuando todos son tuyos, ninguno lo es. En el después midió y lo que encontró no pareció satisfacerlo. Los muchachos no habían armado. Entonces optó por hacer lo que cualquier dirigente sensato hace: recostarse en lo existente. Y lo existente se traduce hoy en ser Presidente del PJ. Esa presidencia no es signo de fortaleza, más bien de necesidad.

Dos actores se ofuscarían tremendamente si esta teoría fuera cierta: Néstor Kirchner -ya que sería asumir un fracaso personal en la construcción- y el antikirchnerismo, ya que han construido un funcional monstruo polisémico tras esta marca. Estimo que el 99% de los kirchneristas no lo tomarían a mal: son los primeros en sufrir esta inexistencia.

Igual todo esto es una hipótesis nomás. A tiempo de ser falsada.

Alguna vez, comiendo un surubí frente al Paraná, filosofamos con Manolito (no confundir con Manolo. Manolito es uno de los responsables de varias ideas que Mendieta afana para luego escribir, aunque él se haga el desentendido). Decía, filosofamos allá en Corrientes un par de horas debatiendo si primero es el cauce o el torrente. Bueno, si el cauce es el pueblo, si la llegada de Kirchner al gobierno fue un torrente, el kirchnerismo nunca supo ser más que, hasta ahora, varios barquitos diferentes dejándose arrastrar por la corriente.

Quizás ahora, que parecieran haber llegado los vientos en contra y la bajante, cuando varias chalupas viran hacia otros puertos en orillas más a resguardo y el buque insignia dibuja eses en el agua, alguien escuche a los cientos de grumetes dispuestos a remar.

About Abe "Mendieta" Vitale

De chiquito, Mendieta no quería ser bombero ni policía. Soñaba con ser basurero. Ir colgado, como un superhéroe, del camión. Despúes se las ingenió para ser y hacer muchas cosas, todas más interesantes que lo que terminó siendo: un Licenciado en Comunicación, algunas veces como periodista, otras como funcionario público. Sus únicas certezas son su sufrimiento racinguista, la pasión por el mar y cierta terquedad militante. Todo el resto puede cambiar mañana. O pasado.

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35 Comments on “¿Y si en verdad el kirchnerismo nunca hubiera existido?”

  1. Creo que no te das cuenta de la irrelevancia de los «ismos» en Argentina.
    En Argentina tenemos la costumbre (ridícula para mi) de crear «ismos» con cualquier lider político con seguidores, Duhaldismo, Menemismo, Alfonsinimo etc. El Kirchnerismo es simplemente otro en la lista.

    Incluso se puede llegar a extremos tan cómicos como el del «vilmismo» para los seguidores de Vilma Ibarra.
    Aquí pueden leer a Artemio comentando sobre eso:

    http://rambletamble.blogspot.com/2007/10/cmo-no-fueron.html

  2. Lurker: creo que comparto lo que subyace en tu comentario. A mí también me causa gracia la proliferación de «ismos» (el caso que citás de Artemio sería el ejemplo paradigmático). Ahora bien: no creo que sean irrelevantes. Quizás sí, inconducentes. Pero esa es otra cuestión.
    Saludos

  3. Es que el kirchnerismo no existe. No es un ISMO. Nadie lo considera un fin en si mismo, ni un horizonte a llegar ni un techo máximo. Tampoco hay un dogma o una teoría a seguir, y no despierta tampoco mucha pasión ni militante ni irracional.

    Más o menos, todos los kirchneristas de a pie (REPITO, los de a pie, los silvestres, los no asalariados de la causa) son «kirchneristas» entre comillas. Es una identidad circunstancial, no basada en la conveniencia material y ventajera sino en una ventaja táctica, en una mirada estratégica o por lealtad a ciertas ideas que sin el advenimiento del kirchnerismo seguirían en latencia esperando el momento oportuno para aflorar en este suelo o estarían durmiento en un museo de arqueología política debido a la continuidad de los paradigmas políticos hegemónicos hasta el 2003.

    Eso sería una Argentina sin kirchnerismo: aguantar o dormir.

  4. La categorización de los istas como ismo fue la perdición primero de los transversales, luego de los radicales K, luego de los K y luego de los anti K, que se mordieron la cola y fueron los que nombraron por primera vez a los istas como ismo.
    Es el gran embudo donde se hunde un el Titanic, se lleva todo puesto.
    Mendieta Ud. sabe de morderse la cola.

  5. Hay muchos que nos sentimos kircheristas, primero de NK y ahora de CRISTINA FERNANDEZ(con el intento agrario de plantear otro proyecto de país,más todavía), o mejor dicho parte de ese colectivo invisible que se fue que se fue conformando en estos años desde el ya lejano 25 de mayo cuando asumió Nestor K, y ya nomás allí en el congreso (que aplaudió a Puerta,a R.Saa, en el que Menem es senador) planteó que no dejaría en la puerta de la casa de gobierno sus convicciones. Y lo vimos caminar por esa nebulosa que es la política en nuestro país y nos dió algunas satisfacciones simbólicas, nada más y nada menos, como la recuperación de la esma, el juicio a algunos de los personeros más tenebrosos de la última dictadura civico-militar, la reivindicación de las abuelas y las madres de la plaza. o alguien se imagina a etchecolatz o von wernich juzgados en otro momento de nuestro período democrático».
    Cuantos años hace que luchamos por esas pequeñas grandes cosas, que ningún dirigente del llamado «progresismo» (¿»civilización»?)supo ni siquiera plantear.
    El tema pj es otro problema, que peronista tiene fe en esos dirigentes fosilizados que han destruído la mística y desde 1983 hasta ahora se acomodaron a las políticas de ajuste y del discurso único privatizador y tupacamarizador del Estado, sustentaron la flexibilización laboral, y renegaron del discurso simbólico y de las realizaciones del peronismo, bancando la resignación del encuentro con el asesino Rojas y el indulto a los genocidas de la dictadura sangrienta. Resignificaron del modo más perverso la historia del peronismo, apropiándose de las consignas para difundirlas por celulares y solicitadas, acordándose de Perón y Evita sólo para mostrarlos como iconos vacíos de contenido popular. Con el verso de la caída del Muro de Berlín y la necesidad de actualización comenzaron a comprar campos y caballos de carrera, pareciéndose cada vez más a la oligarquía que tanto detestaba Evita.
    Es una lástima que Nestor K. se refugie en ese PJ, logrará cambiarlo,revitalizarlo, con esos dirigentes.
    un abrazo

  6. Mendieta, disfruté de este post y del de tu blog. Recomiendo leerlo.
    Respecto del tema creo que lo dijiste todo, entre los dos posts. Suscribo.

  7. Excelente, Mendieta, este post y el otro, en su blog. Porque, ¿dónde se discuten en público estas cosas? Los kirchneristas somos así, venimos a ofrecer nuestro corazón y debatimos abiertamente nuestros problemas, las cuestiones que nos preocupan. Estoy leyendo a Verboamérica donde dice «identidad circunstancial» y me interroga. A ver: me hubiera gustado ser peronista en el 45, pero no había nacido. Soy kirchnerista hoy y me complacen los lazos entre ambas opciones / identidades «circunstanciales». Pero, nos vamos lejos. Vuelvo a la cuestión que Usted plantea. ¿Debe limitarse el kirchnerismo a ser «un sentimiento que se vota» o mereceríamos contar con una organización que nos incluya y represente?
    Veamos el caso de la Capital, territorio hostil a Kirchner, como se sabe. Aquí se verifica ejemplarmente que el recurso de recostarse sobre el Partido Justicialista local no resuelve la incorporación / organización de los kirchneristas sueltos. Más bien, podría decirse, todo lo contrario. (Y está visto que entregarle la organización electoral al SUTERH no garantiza, siquiera, la fiscalización de las mesas). Pero, ¿qué sucede con los grupos organizados que se reclaman kirchneristas en el distrito? No suman a nadie, porque se dedican a disputar espacios para figurar, de cara al próximo cierre de listas, con el objetivo de «meter» un diputado.
    Más allá del buen / mal papel (esto daría para una larga discusión) que los diputados locales del Frente para la Victoria cumplen en la Legislatura como primera minoría frente a la abrumadora mayoría PRO, lo evidente es que no intentan abrir ningún espacio de «militancia, debate y participación», como Usted reclama.
    Tal vez el macrismo no necesite locales en los barrios porque gobierna (y pese a ello, los tiene), pero el kirchnerismo porteño que se le opone, sí los necesita. ¿Para qué? Para ofrecer «puertas» de ingreso a quienes quieren apoyar al Gobierno nacional pero no tienen dónde ni cómo, para tener presencia en la calle cuando hay que discutir cara a cara (por caso, con los piquetes PRO), para movilizar a Plaza de Mayo (igual vamos, pero sueltos), para disputar en la organización de las Comunas y en tantos otros ámbitos de la sociedad. Por el contrario, el kirchnerismo porteño se encierra en las posiciones institucionales adquiridas, resignado a su papel de minoría, y se revela incapaz de expresar / organizar los porteños que, a sabiendas que perdíamos, votamos contra Macri, y que en un pésimo clima local para el proyecto K, votamos por Cristina.
    En fin, Mendieta, como Usted sabe, por estos pagos no crece ninguna flor.

  8. «El espíritu está dispuesto pero la carne es débil», dicen que dijo un galileo. El proyecto K no parece haber tenido la ambición necesaria para despertar la adhesión entusista a un nuevo «ismo». Lo que en los ’90 se dejó «atado y bien atado» así quedó, más allá de la retórica.
    Eso sí: si el desguace del Estado como agente económico se dío por irreversible, al menos se intentó recuperar la autonomía del Estado como actor político diferenciado del Mercado. En ese sentido, todos los que no tenemos nada para ganar librados a «la mano invisible» no tenemos otra, en la disyuntiva, que ser -en este sentido- «kirchneristas».
    Pero para ir más allá hace falta otro tipo de convocatoria. Algunos lo llaman «mística»; yo prefiero llamarlo «épica». Sus ingredientes básicos: «programa» y «prepotencia de trabajo». Porque (para terminarla con las comillas) «para calentar bien, el fuego debe venir de abajo».

  9. Pie de página: como nos superpusimos no había leído lo suyo. Sólo quiero decirle que en Capital no todo es páramo. «Algo se está gestando» (soy un jovato que recuerda al Santaolalla de antes del Oscar); sólo hay que saber buscar y mantener el espíritu dispuesto.

  10. Mendieta,
    El «Kirchnerismo» para mi, antes que nada, es el significante que permite señalar una ruptura con lo anterior. Decir que hay algo distinto, que no es Duhalde y no es aquel-que-no-debe-ser -nombrado. No necesariamente una construcción política, una ruptura más bien.
    los «ismos» como movimientos artísticos, suelen tener ciertos dogmas que quienes participan en él comparten y tienen claros. Te paran acá o allá. En la política suelen estar más difusos (especialmente en los aprtidos de masas) pero de una manera o de otra los tienen.
    Acá el horizonte es difuso, lo que Kirchner no hizo fue eso, establecer una serie de acuerdos/principios mínimos: «están adentro los que dicen que están adentro pero especialmente los que yo señalo con el dedo». Eso no es construcción.
    Tampoco es construcción si no tenes otras figuras. ¿Alguien puede nombrar un dirigente importante del Kirchnerismo que NO esté en el gabinete? ¿un gobernador «Kirchnerista de pura cepa»?
    Esta bien hacer el mea culpa del progresismo, pero también hay que reconocer que si hay un liderazgo (palabra que no me gusta) es ese dirigente quién debe señalar cuales son «las ventanillas habilitadas» para estar dentro (los espacios, no las personas). Y K, ya lo dijo Escriba, nunca movió un dedo por generar movilización.
    Creo que con el tiempo, cuando el panorama se aclare, habrá si algún «ISMO», que tomará en K su antecedente. Como «los precursores de Kafka» de los que habla Borges, pero esto no es un movimiento.
    Saludos!

  11. Yo soy el unico el veia al kirchnerismo como una variante (una mas) del viejo y querido peronismo?
    Como el menemismo bah… que aunque no ha sido santo de mi devocion siempre me parecio un hijo legitimo (no bastardo) del mismo viejo y querido peronismo.
    Aunque creo que ni por las tapas (a pesar del esfuerzo de algunos) el kirchnerismo se parece al menemismo.
    Bueno, todo eso quizas lo explica mejor manolo en el memorable posteo sobre el «jesuitismo».

  12. Creo que una de los sofismas que se está desnudando, que siempre estuvo en algo así como la mística peronista, es que como movimiento, está lleno de gente distinta (la famosa bolsa de gatos), pero que puede tirar para el mismo lado. Recuerdo la frase esa de que «los peronistas somos como los gatos, parece que nos peleamos pero nos estamos reproduciendo».
    Yo entiendo, como dijo creo Ricardo, que intentar conciliar a movimientos sociales que hacen trabajo de base en barrios y fábricas, con el aparato sindical y para-estatal del peronismo es como querer juntar el agua con el aceite.
    En el año 2000 tuve contacto con MTDs del gran buenos aires, y realmente desarrollar el trabajo que ellos hacían con la policía, la municipalidad, y los sindicatos en contra era una tarea realmente admirable. Me imagino que ahora que tanto unos como otros tienen mucha plata, debe ser casi imposible.
    Creo que lo que no se animó K del todo es a pensar en una nueva identidad más allá del peronismo. En algún momento lo intentó, pero evidentemente las resistencias eran muy grandes.
    ¿No necesitaremos nosotros también a un Evo, a un Chávez, alguien que se identifique con nuestra América Morena, para de una vez por todas lograr modificar esta sociedad de injusticia?

  13. Sobre los -ismos:
    Sólo agrego que con la identidad circunstancial quería decir que el kirchnerismo es un «episodio» más en las luchas contra el neoliberalismo y a la vez dentro de las grandes causas que se pelean desde siempre en el sur del mundo.

    Lo digo no por descalificar a la era K, sino para tener rumbo hacia donde vertir en caso que sea volteada o vencida en dos elecciones.

    Pie de Página y Lucio:
    Si, uno de los males del K-ismo es que no tiene locales partidarios propios. ¿Cómo ganó Macri el sur de BsAs? Usando la praxis nac&pop: recorrer casa por casa, barrio por barrio.

    Lucio: el partido de los morochos ya existe. Pero está vaciado de contenido y gran parte de los morochos quieren ser rubios.

    Como dice alguien aquí arriba, hay señales de gestación que van lentas y se podría hacer más para que estemos peleando el descenso, valga la metáfora racinguista.

  14. Mendieta
    ¿Por qué se flagela con la pregunta equivocada?
    No es un problema de personalISMOS, o estrategias de acumulación; sino de materia prima.
    ¿Es posible construir una Izquierda Burguesa en un país periférico y colonial?
    Porque ese es el problema de los últimos 60 años y que nos diferencia del resto de América Latina.
    Guste o no, nuestro proletariado tiene sus propias estructuras, a nivel sindical y territorial.
    Y sus conducciones son los Impresentables, esos que hoy son el UNICO sostén de la Administración.
    Un Curto, Moyano, o Capitanich; valen su peso en oro.
    Hace rato que la Derecha política los viene tentando, para que salten el alambrado.
    Sin olvidar los empujones de los “Progresistas” para que se vayan.
    ¿Dónde están estos Progresistas hoy?
    Buzzi, De Genaro, Binner, Juez, Lozano, Chacho Álvarez, Ibarra, etc.
    ¿Y la Gente, esos votantes de Centro Izquierda de la CABA?, tan Autónomos e Ilustrados.
    ¿Están haciendo cola para cambiar Dólares o retirar los plazos fijos?
    La Mesa Chica es la Responsable Política del Impase, ese tema es indiscutible.
    Pero lo que también es indiscutible, esta a la vista, que imposible construir en la arena.
    Los Sectores Medios son como los Medanos, se amontonan donde los llevan los vientos mediáticos.
    Un abrazo

  15. Un tema que creo que hay que contemplar es el de la imposibilidad de «patear el centro y cabecear».
    La gestion, el dia a dia, el fragor de la batalla hace que apenas llegues con gente propia a ocupar las tareas relevantes de la ejecutividad (pongo como ejemplo la rotacion de figuras en areas de gestion ,entre otras yerbas).La reflexion, el analisis y elaboracion del relato como construccion de sentido es material a aportar.
    Quizas el saludable encuentro del dia de ayer en Gandhi con la presentacion de la Carta abierta y los encuentros que se proponen los sabados en la Biblioteca Nacional, sean el marco adecuado para instalar un ambito de debate cuyas conclusiones devengan en el corpus dogmatico necesario(?) del espacio kirchnerista

  16. Los Kirchner no eran unos desconocidos, que aparecieron un día en la escena política nacional y merecían ser juzgados exclusivamente por sus dichos, dándoles el beneficio de la duda. En cambio, tenían un pasado muy concreto, conocido por todos. Veo con gran sorpresa como los progresistas (al menos los que escriben por acá) están tan dispuestos a rápidamente abandonarlos, a adoptar la pose de desilusionados e, increíblemente, pasar a acusar al Pejotismo de todos los males. La inflación es el resultado de las políticas económicas implantadas (y que recibieron alabanzas acá hasta que las cosas se pusieron mal, es decir, cuando los índices truchos se volvieron solamente risueños). El manejo «político» del tema rural fué y es solamente la reiteración de la manera de negociar que los Kirchner siempre tuvieron. Así que ahora que hay algunos problemas, se los abandona? Los Kirchner la van a pelear y duro. Un poco más de dignidad debieran tener los kirchneristas: el Kirchnerismo siempre existió y si tiene por primera vez un mal momento, sus adherentes deberían bancarlo.

  17. Creo que ni Kirchner quizo que la Tranversalidad realmente existiese y que los tranversales en el fondo tampoco nunca quisieron ni pudieron armar nada.
    Al día de hoy el más cercano sería Sabatella y por ahí anda buscandole sentido a las oraciones para redefinirse una y mil veces «cercano pero lejano». De Ibarra no se puede esperar nada, Binner juega su proyectito en Santa Fe y Juez está como su amado Talleres muy cerca del descenso.

  18. Muy bueno, Mendieta.
    Una cosa que me intriga, desde hace tiempo, es qué correlato se ve del despegue económico y sus resultantes en la reorganización partidaria. Un poco, no, mucho, de esto se ve en la recomposición de la CGT, pero además de eso, casi nada.
    Igual, muy buen razonamiento, Mendieta, y con el agregado brillante de Manolo.
    (Ah, y no me hago el boludo: sé que estuve equivocado cuando defendía la transversalidad)

  19. Mendieta, una vez más lo logró. Dijo con mejores palabras lo que siento y pienso.
    Hace rato estoy listo para remar contra la tormenta pero parece que a los capitanes siguen cenando en el camarote…
    Igual, juntemos vocaciones para mejores días porque van a ser necesarias.
    Abrazo

  20. Manolo como siempre brillante… la pregunta que buena clase del progresismo realmente existente debería responderse, «¿Es posible construir una Izquierda Burguesa en un país periférico y colonial?»

    En otro post, no recuerdo en cual, se trataba el tema de que el K se dirigía a la clase media, a la cual intentaba seducir pero se apoyaba en la «mazorca».

    Esa dicotomía, mas el plus que tiene el peronismo en general de plantar 1000 flores en todos lados y luego elegir la mas linda agregan confusión en estos momentos y hacen dudar de si existe realmente un «kirchnerismo como a mi me gustaría».

    saludos!

  21. Manolo, que original, la culpa de todo la tiene la clase media!! Vamos, no repitan Uds. el error que cometen los que acusan al PJ de clientelismo; ni los votos de los sectores de bajos ingresos se compran con choripanes ni los votos de los sectores de ingresos medios se compran con avisos. Cada sector vota donde cree que le conviene y generalmente no apunta tan mal.

  22. La pregunta correcta es «¿Es posible construir una Izquierda Burguesa en Argentina?» (países periféricos y coloniales hay unos cuantos y la mayor parte tienen izquierdas «burguesas» así que la pregunta original no tiene mucho sentido). La respuesta es: NO.

  23. Coincido con Baleno. Siempre vi al kirchnerismo como una expresiòn del peronismo y surgiò en un momento en donde la conducciòn del PJ estaba en manos de Duhalde que lo cerrò a cal y canto. En las legislativas del 2003 no permitiò ni un solo nombre kirchnerista en la lista de la Pcia. de Bs. As. Tampoco que exisitiesen otras listas que llevasen a Solà como gobernador. En ese momento la transversalidad era una necesidad imperiosa y allì fue cuando surgieron una serie de agrupaciones transversales y muchas de ellas conducidas por peronistas que se encontraban por afuera del aparato del PJ.

    Es cierto lo que decìs y me recuerda a discusiones de un año antes de la ùltima elecciòn. No existiò el «hombre de Kirchner» en ningùn lado. Se solìa especular conque de arriba llegase «el dedazo» que consagrase a alguno y se le diò colectora a medio mundo. Alì jugaron los transversales apoyando a uno u a otro. Esta divisiòn en cada distrito que sigue existiendo, al menos en el mìo donde la oposiciòn màs furibunda viene justamente de las colectoras que no ganaron.

    Y creo sinceramente que la idea de Kirchner era terminar conduciendo al PJ. Lo cual no quiere decir que no puedan existir expresiones del progresismo (o una expresiòn mayoritaria que serìa lo ideal) que acompañen al gobierno.

    La derrota a Duhalde era imprescindible para asegurar gobernabilidad y la conducciòn del referente polìtico que es considerado proveedor de gobernabilidad siempre estuvo en los planes.

    Un poco desordenado pero creo que se entiende.

    Saludos

  24. Creo que das en la tecla, el kirchnerismo no existe como fuerza politica, nunca existio. Pudo existir si nestor no hubiese metido el freno de mano en el 2005 despues de noquearlo a duhalde, pero no se animo. La existencia del kirchnerismo llevaba como consigna la desaparicion del PJ y decidio no intentar matar esa «bestia» con el temor de errarle al disparo y dejarla herida y furiosa. Hoy el kirchnerismo solo existe como una fase mas (minoritaria?)del peronismo. Lo viste a cabandie hoy en tres de febrero? ese muchacho exuda peronismo!!!
    Bueno. saludos.

  25. Lindo Mendieta que a uno lo nombren, para saber que existe, en el medio de un debate sobre la existencia -o no- de algo importante. Y más lindo el recuerdo porque hilvana pensamientos. La memoria, se aprende de grande, la hay de corto, mediano y largo plazo (uia! igual que la estrategia…). Lo del cauce y el torrente (¿cuál ley de la historia?), chalupas y barcos (calidad y envergadura del sujeto navegante). Es verdad como dice Manolo que a los sectores medios los revolea más que a nadie la ventolina mediática. Pero los vientos dependen de ciclones y anticiclones, son diferncias de presión vió?, y ahí la memoria y la estrategia que valen son las que se nutren desde y van lejos, a lo largo y a lo ancho. Para kirnerichstas, peronistas, setentistas, transversales, concertadores plurales, en el torrente que invade el cauce, con corriente a favor o en contra…existimos nosotros como una voluntad todavía dispuesta a remar?

  26. Si no hubiera existido el Kirchnerismo, seguiria el Menemismo. Todas las chicas seguirian usando el flequillo Zulemita y Emir Yoma seguiria de ministro de algo.

  27. Estoy totalmente convencido de lo que palenteas aqui Mendieta. Creo que la gran faltante es no haber organizado, no haber estrucurado la militancia. OLvidarse de uno de los elementos más riquicos de la historia de las luchas populares como han sido las agrupaciones. Por otra parte las que le dierno contenido al peronismo, no asi el PJ, que como el mismo presidente lo ha afirmado en numerosas oportunidades sólo era una expresión para la lucha electoral. De ahí el término pejotismo, que no es creación del presidente, sino la concepción que siempre se tubo del quienes querían hacer del PJ el centro de las luchas y la organización del movimiento popular.
    ¿Cómo va a dar la batalla que los representantes del modelo rentistico estan planteando? ¿Con el PJ?
    Eso es desconocer la historia y a esta altura de los acontecimientos hasta parece que el sector de las patronales del agro lo tienen más claro.
    ¿O creía que iban ha entregar parte de sus super ganancias alegremente? ¿No se a revisado nuestra historia como para comprender que estan patronales van por todo?
    ¿No a mirado lo que pasa en sur américa y lo que esta costando realizar un conjunto de cambios que vayan modificando los desastres del neo liberalismo?
    Desde mi punto de vista las respuestas hay que buscarlas en las conciciones más profundas de cada uno y en nuestra historia.
    Un abrazo

  28. Muy bueno lo suyo Mendieta!!!!
    Creo que tras la noche del innombrable, NK hizo correr una bocanada de aire fresco.

    Muchos compañeros percibimos que se volvían a enarbolar algunas de las mejores banderas del peronismo (sin enunciarlo muy explícitamente), pero para esto tenemos buen olfato.

    Por supuesto un elemento clave cuya falta se viene señalando a lo largo del post es el movimiento de masas, como motor y reaseguro de todo movimiento revolucionario. («El peronismo será revolucionario, o no será» Eva Perón).

    A lo largo del post se señala este hecho desde distintos ángulos pero básicamente con el planteo de que los K no han sabido, no han querido, o no han podido generar ese movimiento de masas.

    Por mi parte me parece muy oportuno lo que plantea enrique : debemos buscar adentro de nosotros mismos una de las causas de esta falencia.

    «The fault, dear Brutus
    is not in our stars,
    but in ourselves,
    that we are underlings»

    Julio Cesar
    W. Shakespeare

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