División de Poderes en la construcción del discurso opositor

El rol del Congreso es percibido como una expresión más plural –por cuanto es variada la composición de fuerzas- que el poder ejecutivo. A la vez, el poder judicial es percibido como garantía última de la primacía no de la ley sino de la justicia, de lo justo.

Esta noción, anclada fundamentalmente en las fuerzas opositoras pero no solamente, deviene de la construcción del discurso antikirchnerista que, agregando componentes propios y singulares, tiene su basamento en dos direcciones. La primera, es histórica y remite a los modos de oposición –y construcción de la historia- a los regímenes nacional populares de principios de siglo (en nuestro país, el Yrigoyenismo) y mediados de siglo (el peronismo). La segunda dirección, remite a la región: en Latinoamérica, pero en especial en Sudamérica, los regímenes nacional populares han sido cuestionados por fuerzas internas y externas de cada país, del mismo modo. Cuando uno aísla del discurso opositor los elementos singulares de cada país y coyuntura política, encuentra que esos elementos singulares son parte de articulaciones mayores que, no necesariamente, tienen sustento empírico, pero aún más importante es que, esos elementos particulares son apenas tramos de una soga con muchos nudos.

La Reforma al Consejo de la Magistratura se transforma de este modo en manipulación de la justicia(o sea, un elemento por encima de la nueva Corte Suprema) . La intervención al INDEK se transforma en mentiras de la política económica (o sea, por encima de indicadores que supieron ser más importantes). La movilidad de los derechos de exportación de dos productos en su etapa primaria se transforma en la negación del congreso (por encima de la anulación de las leyes de impunidad o el presupuesto educativo, por ejemplo). El Observatorio de Medios en la manipulación a la prensa (aún cuando esto se diga en los principales medios, en vivo y en directo).

Todos estos elementos, a su vez, tienen su explicación en conceptos fundantes que han servido para ser esgrimidos desde posiciones liberales y progresistas contra los gobiernos nacionales y populares. El componente progresista, a su vez, se va desdibujando en la medida en que se construye una alternativa de poder: ahí es el momento en el cual se libra la principal batalla por la hegemonía al interior del bloque opositor, y suelen ganar los factores de poder que han operado como veto a las políticas estatales.

Como el estado interviene en la economía, metiendo ruido –toda distribución, perdón, todo intento distributivo, aún discursivo, desata vendavales ruidosos- en la libertad de los mercados, en la naturalidad de los mercados perfectos y armónicos, se trata de una actitud autoritaria. Un escollo para el decurso inexorable de la historia, vaya paradoja.

Como el estado choca con la Iglesia, que es una institución apolítica que se ve obligada a intervenir en la política- para vetar la politización, la puesta en cuestión de las sociedades naturales- se trata de un estado ateo y anticlerical. Así sucesivamente, pero lo importante es la premisa fundante de las cosas naturales: desde la economía, los mercados, el rol de la iglesia, etc. Esa premisa fundante es la que permite ver a la política como un rayo en un cielo sereno.

La división de poderes opera así en su máxima expresión de fetiche, como contrabalance de lo que se supone correctamente que es el elemento dinámico de la política en esos casos: el poder ejecutivo nacional. El único poder capaz de cabalgar la velocidad propicia para la democracia de la emoción, la democracia del minuto a minuto que nace tras la hegemonía comunicacional en la creación de sentidos y la diseminación de los partidos políticos. El ejecutivo que se legitima en la política en su sentido más instrumental tiene conexiones con el congreso –que es la expresión estatal más cabal de los partidos políticos- en los ámbitos administrativos, que son los ámbitos que quedan fuera de la espectacularización de la política, los ámbitos grises.

El razonamiento pasa a ser inmediatamente inverso: el poder ejecutivo, por cuanto no se deja subordinar a los factores estables –los otros poderes- es quien trata de subordinar entonces a los otros poderes. Ahí, ya tenemos una dictadura. Al primer quiebre de esa dictadura el razonamiento pasa a funcionar al revés (recordemos el referéndum que pierde Chávez): ya no es el estado autoritario, sino el gobierno –el poder ejecutivo- autoritario sin autoridad. Revolucionario sin revolución, vaya ahí otra paradoja y que me perdone Salvador Ferla.

Y es que, la distinción entre gobierno y estado, se da cuando la oposición cree que puede desbancar al gobierno y de ese modo disciplinar al estado.

¿Cómo es posible que las instituciones más desprestigiadas, como el congreso y el poder judicial, pasen a ser los garantes de la pluralidad y la justicia?

Porque, en principio, son instituciones de veto, muy permeables a los lobbies, y además instituciones opacas, menos sensibles a los mecanismos democráticos del voto popular, y difícilmente, presos de su castigo. Son, también, instituciones con más tendencia a administrar el conflicto político que a generarlo o sufrirlo.

Un juez es inamovible, goza de privilegios monárquicos, y tiene un amplio margen de discrecionalidad, casi insuperable por cualquier otra institución: sean los gordos de la CGT, la maldita bonaerense, el defensor del pueblo o la Auditoría General de la Nación, el grado de privilegios de un juez se mide por un simple dato: todos los nombrados deben subordinarse a él.

El Congreso, en cambio, es más complejo, pero también fuertemente opaco. Y no por los fueros, que es un elemento menor en la construcción de poder de un político. Sino porque, el desprestigio de los partidos políticos, su diseminación, lleva al desprestigio de la mecánica legislativa. Porque la composición del congreso y la mecánica legislativa están íntimamente ligados a la organización partidaria. Muertos los estamentos en su sentido corporativo –y dicho de otro modo: cuando las corporaciones se involucraron en el poder ejecutivo- el grado de fortaleza de los partidos políticos es el que determina la vitalidad del congreso. Aún, o más aún, en democracias parlamentarias.

Así, la disciplina de bloque es demonizada, la crisis de representación llevada a su paroxismo, y las construcciones antipolíticas (como la personalización, la ausencia de colectivos, la psicologización, el ímpetu por las “denuncias”, la moralidad) tienen ahí un blanco fácil. ¿Pero cómo es que, entonces, las corporaciones buscan en el congreso su representación? Porque, en este caso, no han logrado introducir el grado de influencia deseable en el ejecutivo. Algo está sucediendo para que las Madres de Plaza de Mayo interpelen más al ejecutivo que al congreso, y la autodenominada Mesa de Enlace haga lo inverso.

Y una parte tiene que ver con las construcciones discursivas: la opacidad de estas instituciones judiciales y legislativas las lleva a ser elementos conservadores del sistema político. La opacidad deviene en la ausencia de indicadores fiables de eficacia, a diferencia del ejecutivo. La cantidad de fallos judiciales o de leyes, nunca es un indicador de eficacia, aunque pueda ser motivo de escándalo para el almuerzo de Mirtha Legrand. El nivel de desocupación o inflación, en cambio, sí. Las construcciones discursivas conservadores adoran por esto en determinadas coyunturas –las que no los favorecen- al congreso y al poder judicial. En otras coyunturas, son la “máquina de impedir” o la Corte con excesivos expedientes que hay que agrandar. Tanto el congreso como el poder judicial, entonces, tienen ya construidos los marcos por los cuales validan su participación en el ágora público y comunicacional: como contrapesos del ejecutivo.

Solo en versiones ingenuas de la literatura política, se puede considerar que las condiciones históricas de producción de las teorías de la división de poderes –que no es lo mismo que las garantías republicanas- se pensaron en una equivalencia igualitaria entre poderes, y no en función de vetos a poderes reales (como los del Rey).

La casi nula posibilidad de transformación social en relación al ejecutivo de estas dos instituciones, es desproporcionada con su capacidad positiva de frenar cualquier transformación social. El resultado de esto es que tampoco pueden legitimar trasformaciones sociales, sólo pueden vetarlas. Por supuesto, en nombre de transformaciones más radicales, más verdaderas, o en nombre de la pureza del agua cristalina. El modo de legitimar este veto es siempre en la historia irrelevante. Un fallo contra la ley de retenciones en la Corte Suprema, desataría un vendaval mayor que el aval que la Corte Suprema le dio al primer golpe militar que derrocó al gobierno de Irigoyen.

Un dato de esta Corte Suprema podría poner en crisis este post en Artepolítica: el reclamo para la movilidad de las jubilaciones. En ese caso, la hipótesis es que su faceta administrativa es poco relevante en la tarea ejecutiva (y menos en la legislativa) en relación a la construcción de agenda pública que, hábilmente, realizó políticamente la Corte. Ese elemento relativamente novedoso es auspicioso para nuestra democracia, aún cuando contradiga el ADN kirchnerista (que te creen “de afuera” la agenda).

La otra razón para este endiosamiento tiene que ver en la imposibilidad de una alternativa política, por cuanto sólo se propone volver a la naturalidad de las cosas que, por cierto, nunca existió. En tanto el planteo es “dejar tranquilos a los mercados”, “no humillar a los militares”, “no poner de rodillas el campo”, “garantizar la independencia de la justicia (que nunca se le ocurrirá que sea garantizada por sí misma)”, “hacer o dejar funcionar al congreso” y así, no puede elaborar las tan mentadas “propuestas de gobierno”, “políticas de estado” sin atentar contra su propia identidad. Si la propuesta política es parecida a la de los cristianos primitivos: volver todo atrás, que ahí está el reino de los cielos, entonces, no hay que presentar “propuestas” sino suspender resoluciones, cambiar estilos, no confrontar y demás. ¿Cómo se mejoran los medios de comunicación, la justicia, el congreso, las universidades? No metiendo la política.

Porque el ruido de la política es lo único que puede garantizar que las grandes yerbateras paguen un precio justo al productor, que los jubilados ganen decentemente, que las escuelas públicas reciban más dineros públicos que las privadas, que los niños puedan nacer con mayores garantías en hospitales, que los evangelistas no sean perseguidos por el credo paraestatal, que podamos ver a Bombita Rodríguez en la televisión.

Aunque no se trata solamente de volver todo para atrás. Un buen consejo para los que oscilan entre el liberalismo y el conservadurismo, sería tener dos ministerios solamente: uno que vuelva todo para atrás, y absorba economía, agricultura, banco central, salud y educación; y otro ministerio que puede llamarse Ministerio del Futuro, y que mire para adelante: ahí va la secretaría de Derechos Humanos, el ministerio de defensa y porque no, el estado Mayor Conjunto. Eso podría anunciarse diciendo: a cada agravio, una propuesta.

Acerca de Lucas

31 años, periodista, vivo en Santa Fe, trabajo en Entre Ríos. Me encanta el consenso, si la primera moción es la mía. Creo que el disenso es productivo (al interior de la oposición). Todo lo que digo lo digo convencido, porque creo que es más importante decir las cosas con convicción que tenerlas. No me gusta Ricardo Arjona, pero no me molestaría ser Ricardo Arjona. Lo que sí tomo verdaderamente en serio, es la cerveza.

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33 comentarios en «División de Poderes en la construcción del discurso opositor»

  1. Se nota el feriado del 9 de Julio: ningun Ñoqui kirchnerista está en alguna dependencia gubernamental para poder opinar.
    Me comentó una amiga cercano a los militantes K que hoy les pagaban para asistir a los actos del día de la independencia. Qué bien.
    Ah! Felíz Día.

  2. A todos los compañeros que nos damos la gran vida con los estipendios que para opinar nos desparrama la billetera K gracias a los fondos que la billetera K les succiona sin piedad a los anémicos chacareros para corromper los cuerpos y las almas: qué le parece si con una parte de toda la guita que acumulamos en los respectivos colchones (los bancos, ya se sabe, volvieron a dejar de ser seguros porque se viene otro corralito), salvo que ya la hayan invertido en mansiones en Punta del Este o El Calafate o 4 x 4 como la de Varizat, nos reunimos para festejar la fiesta patria, y de paso aprovechamos la provisión de choripanes y tetrabiks que sobraron de las carpas. E invitemos a Caroll y De la Pampa, para demostrar que somos amplios y desprejuiciados. Sin pedirles nada. Bueno, tal vez De la Pampa podría ofrecernos algún show para pasar el rato.

  3. Evita, Evita, evita…
    Mirá tal vez los ñoquis peronistas (no kirchneristas) estemos frente a un asado o en algún locro junto a nuestras familias, por que por más autoritarios, asesinos seriales, cleptomanos, insensibles, corruptos y subversivos, insaciables, anque tambien hijueputas que seamos tenemos familias. Si la familia Corleone, Capone, pero familia al fin.

    A mi me comentó una amiga, que una amiga suya le comentó que parece que en la reunión en Pilar (predio que les cedió el sindicalista progresista Cavalieri) al PRO ademas de efectos personales le robaron guita destinada a financiar saqueos entre otras cosas, pero yo no le creí y tampoco me puse a escribirlas en los blogs.
    Tambien me comentó que otro amigo le dijo que existía un plan para que la oposición gane en el Senado, parece que De Angeli organiza la Marcha Grande (el sueño maoista) pero esta vez no para hacer la contrarreforma agraria y la afianzar la reacción. Mientras tanto los Puccio se encargan de que falten por unos meses del recinto y de sus casas algunos senadores justicialistas y Robledo Puch se comprometió a conseguir que 11 senadores ya no voten más en contra de la gente «como uno»; y sin embargo no lo creo y tampoco salgo a escribirlo.

    Lo único que acepto de ls boludeces que escupís es que cobro mucha guita, eso es cierto. Ademas no tenés idea lo bien que viene un choripan cuando estás con un hambre tan grande que hasta te comerías un choripan.

    Disculpá Lucas, después aporto algo, si va, claro.

  4. Si el gobierno hubiese derramado tanto dinero para conseguir «movilizados», «ñoquis», «choripanadictos» y «blogers» estaríamos yendo a gran velocidad a un modelo keynesiano y se sentiría el derrame en la economía.

    Carrasco, un gusto leerlo cuando hay tiempo.

  5. Una pregunta:
    ¿Luquitas no merece más los comentarios que una paracaidista con más tiempo libre y mala leche que neuronas?
    Al final, cualquier papanatas escribe una taradez y se le contesta la taradez y se ignora al que se tomó el laburo de escribir lo que piensa y que no es una taradez.
    Saludos.

  6. Asì es Lucas. La antipolìtica avanza sobre el congreso. Asì los legisladores deben votar «a conciencia» como si el compromiso con un refrente polìtico nacional no formase parte central de su conciencia, asì la «ètica» excluye a la polìtica como pràctica vàlida para realizar transformaciones pues eso mismo es lo que se trata de evitar. Y ahi mismo, generalmente se habla de voto «a conciencia» cuando se trata de cuestiones confesionales pero en este caso se trata del lucro y cuestiones materiales.

    Y hasta han logrado la cooptación de animales políticos por excelencia maracándoles las lineas, la agenda y las alianzas. Aca «se vota bien» si es a favor de la gauchocracia. Veremos en el Senado la capitulaciòn de quienes creen tener la bolsa agarrada desde arriba y sin embargo forman parte de una màs grande sostenida por los que animan la rebeliòn antipolìtica.

    Amigos, Lucas hizo un gran post. Esta discusiòn me parece la central.

    Un abrazo

  7. balvanera me parece patético tu comentario, es kirchnerismo amigo, como vos. POr favor dejá de insultar al Peronismo verdadero.

  8. El post me dejo pensando. Quienes son los que en el Congreso proponen proyectos alternativos al oficialismo que no consistan simplemente en volver todo atras? Si, 2 peronistas, Sola y Reuteman. Los peronistas llevan la transformacion en la piel, no como los otros.

  9. Excelente artículo, Lucas.

    Ahora, si la intención escondida detrás de tu inteligente análisis discursivo es apoyar las retenciones, habrá que disolver Artepolítica.

  10. Hablando de los escrito por Lucas:

    Me interesó su búsqueda de los elementos particulares del discurso opositor de cada país sudamericano que son parte de articulaciones mayores.

    Por ejemplo, el choripán -elemento particular de la gastronomía argentina- es un símbolo poderoso del discurso opositor antipopular que tiene su correlato en Venezuela.

    Allí «el chori y el tetra» con el cual se moviliza a los «adictos al régimen» son reemplazados según el imaginario escúalido por un roncito y una arepa.

    Leer el siguiente ejemplo:

    – «La respuesta que el Presidente y su entorno le han dado a las preocupaciones de la sociedad… consistió en volver a traer del interior del país al mismo lumpen de siempre, convertidos en sempiternos pasajeros de autobuses, con un bollo de pan y una carterita de ron, para que vengan a dar vivas al gran embaucador de la comarca».

    Editorial del diario venezolano El Nacional, 14 de octubre de 2002.

  11. Americo: Exactamente. Hay elementos que se repiten en el discurso a derecha en toda Latinoamèrica e incluso en España. Son como las pirámides en la antiguedad y no creo que sea culpa del incosciente colectivo.

    Saludos

  12. Lucas,

    De acuerdo contigo. Insisto en algo que he comentado en otros comments y tal vez leiste. Hay que buscar a Tsebelis y sus actores de veto en Internet.

    Cuando el Ejecutivo es reaccionario (Mendez) los conservadores cuentan que el congreso y la justicia (los garantistas) son «maquinas de impedir» (actores de veto).

    Cuando el Ejecutivo no es reaccionario (observar que no digo «progresista») los conservadores reclaman del Congreso y la Justicia que impidan.

    (mayúsculas y minúsculas son parte del discurso)

    Ahora, cuando el agora es la sociedad la cosa se complica. Cuando se quiere condicionar a los legisladores desde los medios se corre el riesgo de que hagan lo que prometieron y no aquello que los medios quieren.

    Atte,

    Ignatius

  13. Evitrucha: no puedo discutirte cuál es el peronismo verdadero porque no soy peronista ni nunca lo fui (salvo cuando estaba en tercer grado de la primaria: era uno de los únicos privilegiados), si bien mi filoperonismo es grande, fuerte y arraigado, por abundantes y consistentes razones, intelectuales y afectivas. De todos modos, me llama mucho la atención de tu parte tanta insistencia en repetir una y otra vez que representás al Peronismo verdadero, como quien necesita convencerse. Perro que ladra no muerde, o, como decía alguien, dime de qué alardeas y te diré de qué careces.

  14. balvanera me sumo alo de caroll sos un dulce flaco. Es que la verdad mejor que no seas peronista, dejas tranquilo al partido. Lo mio no es una exclamación continua de lo verdadero o no, sino una realidad dada. Plantiamos que el kirchnerismo no es peronismo, y que dentro de este partido se tienen que derimir las verdaderas bases peronistas. No me auto-sumo mi verdadero peronismo. Simplemente es dejar en claro el siguiente lema: el kirchnerismo NO es peronismo. Nada más que eso.

    Americo: perucas y gorilucas, no seas trucha…

    el hombre suburbano: encima que les pagan algunos garcas se quedan con la guita de otros, son peor que le menemismo ustedes kirchneristas, dan no sñolo pena, ya estan dando asco.
    Che hagamos un chanchito para el hombre que algun kirchnerista se quedo con la guita de este para defender a Kretina, digo Kristina.

  15. Es evidente que ningún peronista intentaría apoderarse del nombre con que los humildes llamaban a su abanderada.

    Volviendo al post en sí, hay que sacarse el sombrero ante la habilidad del enemigo, para utilizar las instituciones de la república para castrar cualquier posibilidad de progreso. Pero esto no debe sorprendernos, al fin y al cabo el objetivo con que fueron creadas no fue otro que el de la defensa de las prerrogativas de la burguesía.

  16. Lucas: Excelente desarrollo. Webmaster: A ver si se le aplica el derecho de admisión a la poseedora del peronómetro. Se están violando no menos de 3 o 4 reglas de las condiciones de uso.

  17. Me parece que el comentario de Eva, es chicanero y tal vez insultante. Sin embargo plantea algo interesante: Què es ser peronista hoy en dìa? Algo pasa con el gobierno de K que genera estas tempestades intra-partido. Ya se dividiò la CGT y Moyano quedò pegado a K. Se viene la divisiòn del PJ?

  18. lucas, que propones? disolver el congreso y la justicia o cambiar sus mecanismos de funcionamiento? que nuevos mecanismos propones? a mi me parece que estas confundiendo la forma de funcionamiento que «tienen» estas instituciones con las formas de funcionamiento que «deberian» tener. Si ahora se transformaron en irrelevantes y conservadores es precisamente porque se han subordinado al poder ejecutivo. Pero cuando funcionan para lo que estan, crear leyes y aplicarlas, adquieren una legitimidad que el ejecutivo no puede ni debe tener.

  19. El artículo de Lucas no lo entendí (ya cuando era pibe, como no entendía ni una pepa del Albúm del Tony o Patoruzito, me daban de leer a jauretche, asi que lo de Lucas es imposble para mi). Pero bueno, lo que le quería preguntar a Evita, la peronista de verdad es:

    Dado lo que pasó el otro día en Plaza de Mayo y hoy en el acto en Tucumán, ¿no te parece que para los tucumanos Cristina se está volviendo tan yeta como Me*em?

  20. OMIX:
    Agregando podría decir que De Angeli hace todo lo contrario de lo que leyó de Mao Tse Tung.
    Mao primero combatió al enemigo externo (los invasores Japoneses), aliándose con el emperador.
    Este sujeto agrario es el empleado del año de Monsanto y Cargill /latam.
    saludos

  21. Los otros poderes tratan de ser siempre un contrapeso. Sin ellos, tal vez menem estaría todavía en la rosada, en su cuarta reelección, que para él y Barra seguiría siendo la primera.
    Porqué se hacen las cosas más difíciles con justicia y parlamento? Básicamente la razón de los constitucionalistas es que para cambios muy profundos debe ser necesario conseguir amplios consensos, y no la voluntad de cualquier loquito que gane una elección. Y lo de la justicia no hace falta que lo explique, es (o debería ser) la garantía de que las leyes sean las mismas para todos, y que no sea un funcionario de cuarta el que decia nuestro destino.
    Menem habría hecho las cosas muy distintas sin Congreso, de la Ruá también, no habría hecho falta la Banelco, y la historia habría sido distinta. O solamente debería haber Congreso y Justicia independiente cuando somos opositores, y cerralos cuando somos oficialistas?

  22. Agregaría al ahora ultrarrepublicano Mariano T, que seguro entendía como un acto de fé republicano y una demostración del amor a la patria al paquetazo que tenía quiso implementar Lopez Murphy en sus 15 dias como ministros de economía.

  23. Omix: me acuerdo que cuando Lopez Murphy cerró la conferencia en la que anunció las medidas, arengó a los presentes a que «llamaran a todos los teléfonos que tuvieran que llamar» (no eran teléfonos de diputados, sino de otrso miembros del ejecutivo), en lo que podríamos denominar lobby republicano (que es muy distinto a las patoteadas populistas, en las cuales el líder, con el saco abierto y mocasines, arenga desde el púlpito, con lo modales antirepublicanos que ya todos conocemos).

    Mariano T.: me parece que invertís los términos del post de Lucas, en el que justamente se «señala» la contradicción en la que caen los sectores más comprometidos con la ideología liberal, al entender la república con dos acepciones distintas, según el poder ejecutivo sea cercano a sus principios ideológicos, o no lo sea.
    Las respuestas no deben darlas los que expresan que la Justicia Social es el mayor objetivo, sino los que dicen que el máximo valor a defender es la República.

    Saludos

  24. Lucas,dos sorpresas.La primera lo bien elaborado y lúcido de tu texto, de lo mejor que leí en este blog. La segunda, desagradable,es la poca atención que le prestan varios comentarios, que prefieren destacarse por su nivel de boludez. Una lástima. A vos, te felicito.

  25. Mariano T:

    «…Básicamente la razón de los constitucionalistas es que para cambios muy profundos debe ser necesario conseguir amplios consensos, y no la voluntad de CUALQUIER LOQUITO QUE GANE UNA ELECCIÓN…»
    Que profundamente arraigado tienen su desprecio por todo lo que huela a «nacional y popular» que aún cuando quieren hacerse los republicanos y ser «políticamente correctos» les salta la hilacha.
    Perdón Lucas por la disgresión, su análisis es de lo mejor que he leído en los últimos tiempos.

  26. «La casi nula posibilidad de transformación social en relación al ejecutivo de estas dos instituciones, es desproporcionada con su capacidad positiva de frenar cualquier transformación social»

    Pues en la Argentina el poder ejecutivo decidió en la practica, prescindir del poder legislativo.
    En un sistema parlamentario Europeo, ambos poderes estan muy unidos.
    No nos olvidemos que en la decada del 90, la forma de gobernar fue exactamente la misma que la que tenemos actualmente, y el hecho de tener un poder legislativo y un poder judicial corrupto y sumiso al ejecutivo, que no cumplió las funciones que debería haber cumplido, permitió que Menem hiciese los desastres que hizo.
    Lucas parece preocuparse por si la corte de Suprema mañana rechaza las retenciones por considerarlas anticonstitucionales.
    Que hubiese pasado si en los 90, hubiésemos tenido una Corte Suprema independiente que rechace muchos de los decretos y acciones del ejecutivo?

    VMMS:
    Si el criterio para definir lo que es popular, esta basado en el resultado de las elecciones, Menem entonces tambien era nac & pop..

    En fin, no estoy de acuerdo en nada con el texto de Lucas, pero esta muy bien escrito.
    Hubiese sido todavia mejor si hubiese planteado que alternativas al modelo que critica.

  27. tocayo: Es la misma contradicción. Solo que no usaron el término «máquina de impedir» ´porque esta gastado por neustadt.
    Y porque parece que igual zafan raspando.
    Se ve al Congreso de una manera cuando sos gobierno, y de otra cuando sos oposición, lo mismo con la justicia. El artículo cae en la misma contradicción que critica.
    Y Omix, si con el 46% el año pasado, y mucho menos hace dos años, tiene quorum propio, imaginate con los porcentajes que sacan Chavez, Correa, o Uribe, estarían con el 80% de ambas cámaras.
    El sistema mal que mal funciona. Lo que pasa es que necesitan más votos (léase consenso) para hacer lo que les de la gana.

  28. Hola a todos: sigo atentamente el debate. No encuentro porqué parte meterme porque son muchos temas. Pero sin dudas, me resultan interesantes casi todos los comentarios.

    saludos.

  29. En un mundo de zorros y gallinas, el hecho de que haya una pared (normas, reglas) entre ambos es visto por el zorro como un «obstáculo». Adivinen cómo ven las gallinas a esta pared?

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