Cleto estudió sofismas con Mariano

En un cierto matutino tamaño tabloid, de cuyo nombre no quiero acordarme, el vicepresidente de todos los argentinos, declaró hoy que «sería saludable que la ley de radiodifusión fuera hecha sin apuros, con aportes de los actuales legisladores y sancionada por los que vienen».

Sus sabias palabras me hicieron recordar las no menos sabias vertidas por el abogado Mariano Grondona en su editorial de la revista Gente, en el primer número publicado inmediatamente después del 24 de marzo de 1976. En un particularmente perverso sofisma, don M. sostenía en dicha editorial que «la población de un país se compone de quienes vivieron en él, de quienes vivimos actualmente en él, y de quienes vivirán en él aunque todavía no hayan nacido. De modo que reclamar decidir el destino de la república mediante el voto de esa ínfima minoría que somos los que vivimos actualmente, frente a la infinita cantidad de los que nacerán en el futuro, es una impertinencia».

No fueron sus palabras textuales pero sí fué así su justificación_siempre antiedemocrática_ del golpe de estado.

Lo que creo que quiso decir Cleto hoy (http://www.clarin.com/diario/2009/09/04/elpais/p-01992035.htm) es que sería arrogante que este congreso tuviera el tupé de convalidar la Ley de servicios audiovisuales, sin contar con la participación no sólo del próximo congreso, sino de todos los congresos que serán electos y asumirán por los siglos de los siglos que dure la democracia argentina, amén.

En términos ingenieriles mendocinos, eso es lo que pienso que significa «sin apuros».

De esto y de otras cosas hablé y trastabillé con el lenguaje en Café Las Palabras, durante la grabación de esta tarde, junto a Artemio el Grande, Eduardo Valdés y Rafael Bielsa, tipos encantadores, si los hay.

18 Comments on “Cleto estudió sofismas con Mariano”

  1. Y dale con los ingenieros…
    Que bueno estaría conseguir esa editorial de la que hablas, lo de cleto, un chiste; acaso la mayoria de las leyes no trascienden (o deberian trascender) al ejecutivo?

  2. te prometo que la próxima vez me voy a cagar en los contadores. Sería magnífico ir a la hemeroteca de editorial Atlántida, pero intuyo que no han conservado ese número en particular. Quizá en el Archivo Gráfico de la Nación…

  3. q mesa y programa encantador…y «plural»…sobre todo «plural»…(viendo el programa…es la clase de «pluralidad» q nos espera si sale la nueva ley sin cambios???)

    artemio…artemio???…me suena…el muchacho q la madrugada eleccionaria tipo 2 de la madrugada abandono el barco???…yo pense q habia ido a buscar los «votos de la matanza» q iban a dar vuelta la eleccion en el conurbano…si si artemio…ahora lo recuerdo…(los habra encontrado???)

    y q decir del cleto…de felpudito de cristina…a enemigo publico numero uno de la progresia argenta…y bue…

    ahhh…si quieren embarrarlo diciendo q hizo fortuna durante la dictadura…o q nunca presento un habeas corpus por algun detenido/desaparecido…yo no se los aconsejaria…ustedes saben el por q…

    en fin…

    1. Che Leandro, yo entiendo que después de la lobotomía quedaste así, pero tampoco para que la andes ventilando todo el tiempo. Pará un poco macho!!
      Ese minúsculo programa en el canal 26 es conducido por gente que tiene sus ideas y que puede invitar a quien quiera. Principalmente a aquellos que piensan parecido y no lo esconden. El problema es de aquellos que se creen independientes y te arman una mesa de 5 a 1 donde el 1 siempre, siempre es el oficialista.
      En cuanto a lo de cleto, sino me equivoco es ingeniero, dificilmente se le exija algo parecido a un habeas corpus. En fin…
      Pero igual te queremos Lenadrito, en serio, los post de artepolítica no serían nada sin el zonzo opinando nimiedades.

      1. interesante, fede m. Y yo que pensaba que los minúsculos eran los espectadores y no los programas! Cada día se aprende algo nuevo. Gracias por el valioso aporte.

  4. La mayor parte de las crìticas al proyecto de ley de medios padecen de una ausencia de contenidos en la argumentación con que la controvierten. La mayor parte: no todas.

    Es explicable porque la orientaciòn fundamental de la ley radica en su sentido antimonopólico y como son los beneficiarios de este régimen los que se ven afectados, no podrían explicitar que las pèrdidas de esas ventajas que vienen incrementando año a año, son la causa por la cual fogonean un ataque que antes que nada impida su tratamiento pùblico.

    Lo que señalas Jorge, en los dichos del vicepresidente, participa de ese rasgo. Se suma a los que no señalan vicios de la ley sino que quieren postergar su tratamiento, alegando que con la composiciòn futura del Parlamento, donde los legisladores alineados o afines al Poder Ejecutivo, serían menos que los actuales, generarían un apoyo inferior para el proyecto y probablemente impedirìan la sanción.

    Pero no aclaran porque ese cambio alteraría lo que concretamente se piensa de la ley, mucho más que las descalificaciones sin soporte alguno que vienen girando por los medios, desde sus titulares hasta crònicas que no dicen nada de nada.

    Es curioso que un polìtico postulado como uno de los pròximos candidatos presidenciales, recurra a un planteo tan huèrfano de opinión, ya que de su discurso ni siquiera se desprende que piensa de la ley cuya promociòn está a cargo del Poder Ejecutivo que integra en un sitio por demàs relevante.

    Más que curioso es un sìmbolo de esta esquizofrenia que padecemos desde el voto no positivo, de un hombre que estaba ahí por ser parte de una fórmula electoral respaldada por una mayoría popular hoy
    seriamente reducida. Un vicepresidente que cuando habla expresa menos que con sus silencios. Un Gardiner.

    Esa esquizofrenia ha sido trocada en un comportamiento permanentemente destituyente ya que pretende que el gobierno haga la plancha y no reaccione para recuperar los sustentos perdidos o consolidar los que le quedan

    Probablemente un debate sobre la ley de medios no sea funcional a ese propòsito, pero la reacciòn ante su eventual aprobaciòn, es un reflejo definiio de los difìciles momentos que nos esperan si desde la oposiciòn actual, emerge el futuro equipo de gobierno. Muchos Leandros haciendo uso de los aparatos del Estado.

  5. chicanita Leandro…lo unico que tenes son chicanas baratas… no se te cae una idea…un loro virtual…un perro del hortelano virtual…no gobierna y tampoco deja gobernar….

    Hablas de pluralismo..chacanita…vos, que tu pluralismo esta formado por «la gente» que arma manifestacioness por facebook.

    Triste tu papel chicanita…

  6. Schussheim: frente a la Eternidad, ¿qué son seis meses, un año, dos? Mariano y Cleto nos llaman a la serena reflexión. Apacigüemos los ánimos, perdonemos a quienes nos ofendieron, persiguieron, torturaron, asesinaron. Y a los que no estén de acuerdo con tanta paz y bienaventuranza, tanta placidez y buena onda, leña: o se hace lo que dicen Mariano y Cleto (y, ya que estamos, Biolcatti) o se van. ¡Basta de irritar los ánimos, hermanos míos!

    1. balvanera: no sé si usted se inspiró en el pensamiento piadoso de monseñor Bergoglio o en el no menos piadoso de los monseñores Tórtolo, Aguer o Bonamín para escribir ese llamado a la reconciliación. Mea culpa, mea máxima culpa.

  7. El gobierno tiene todo el derecho del mundo a impulsar la ley de medios mientras el congreso le es afín. No hay nada de malo en eso.
    Ahora bien, pienso humildemente, que el apuro actual del gobierno tiene nombre: Clarín.
    No es que de pronto se dió cuenta, luego de 6 años de gobierno, que la ley de medios era de la dictadura.
    Al gobierno de Brasil, ni se le ocurrió enfrentarse con O Globo. Antes bien, creó sus propios medios «además de» y no en «lugar de».
    Pucha! siempre tenemos algo que aprender de ellos. ¡Grandes los brazucas…! (Por las dudas lo digo antes del partido)

    1. David el proyecto de ley se empezó a armar en 2004. No había conflicto con clarín. Se empezó a debatir en todo el país desde entonces. Dá para preguntarse que fue primero , el huevo o la gallina.

      1. Bue, si vamos para atrás, la «ley de la dictadura» fue modificada durante el alfonsinismo, durante el menemismo, y varios de los puntos que se quieren imponer ahora, tienen más que ver con la ley original de la dictadura que con sus modificaciones posteriores… La Argentina siempre parece una calesita, ¡ay!
        Independientemente (o además) de la propiedad de los medios, me preocupa la libertad de expresión por el lado de las presiones que los burócratas podrían hacer sobre el periodismo ya que el organismo de control pertenecerá al Poder Ejecutivo.

      2. Estoy un poco cansado de escuchar a gente pensante repetir como bobos lo que leen y escuchan por ahí.Con todo respeto , David dice «el organismo de control pertenecerá al Poder Ejecutivo» refiriendosé a la autoridad de aplicación , que efectivamente tendrá mayoría del ejecutivo. Machacan con esto una y otra vez , desde todos lados . Yo les pregunto: ¿acaso el gobierno de turno , el ejecutivo , sean quienes sean , no habrán sido elegidos por el voto popular? Tendrán que ganar elecciones para estar en ese lugar.¿Cómo no van a tener la mayoría en la autoridad de aplicación? ¡Estarán representando al voto nacional! Por favor , que alguién me dé una razón por la cual la mayor parte de la autoridad de aplicación tenga que estar en manos de las minorías, de la opocisión , sean quienes sean.

  8. ademas que duda cabe que los tiempos de esta ley los manejo el mismo clarin? como hacia (ademas de comprar en efectivo algunos votos) el grupo para presionar y nunca en 26 años haya salido un proyecto? sucede que despues del conflicto agropecuario magneto se la jugo a todo o nada y quizo sepultar a los K dandole con toda la artilleria…que poder de presion le quedo luego de eso? ninguno…este es el momento, con un gobierno con baja imagen y peleado con el grupo, si no sale ahora no sale mas.
    Me gusto la editorial de fontevecchia del domingo:
    http://www.perfil.com/contenidos/2009/09/05/noticia_0031.html
    donde dice cosas como:
    «Otro capital que Clarín se está consumiendo en este enfrentamiento (desde mi óptica personal, el más valioso) es el capital simbólico. Lo material se puede reconstruir pero el prestigio, la credibilidad y más aún la autoridad, una vez que se pierden, no se recuperan más.»

  9. El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos es, lisa y llanamente, un traidor y, además, un tipo carente de toda moral y ninguna hombría. En octubre de 2007 fue electo para ese cargo junto a la presidenta Cristina Fernández. Es decir, integra este gobierno, pero es el principal y más tenaz opositor de toda medida gubernamental. Ahora arma reuniones en su despacho con otros personeros de la oposición para oponerse a la ley de medios audiovisuales, sugiriendo «estrategias» para que la iniciativa no prospere en el Senado mediante la utilización de artimañas que apuntan a que la norma se trate recién despues del 10 de diciembre, es decir, NUNCA. Algo nunca visto y que exige que ese dirigente del radicalismo renuncie y asuma, sin contradicción alguna, su rol opositor.
    Los medios «independientes» y muchos dirigentes no observan nada malo en que Cobos oficie de vice y referente de quienes no son oficialistas.
    Si tuviera algo de dignidad, se iría ya que, obviamente, discrepa con cualquier medida del gobierno del que, por ahora, forma parte. Incluso, voceros de este personaje trataron de explicar que el encuentro en su despacho para rechazar el proyecto de medios no había sido convocado por Cobos sino por el macrismo en una muestra de cuan hipócritas son.
    Reunión de la que participó, entre otros, el directivo de América y diputado Francisco de Narváez quien se abstuvo de concurrir a las audiencias públicas realizadas en dependencias de Diputados, al igual que la titular de la Comisión de Libertad de Expresión, Silvana Giúdici quien sí tiene tiempo para ir a cuanto programa de TV la inviten (si es del grupo Clarín, mejor), incluso a manducar al espacio de la «señora de los almuerzos».
    Una digresión que ejemplifica hasta donde llega la estupidez humana: la «señora», refiriéndose a la ley, dijo que no la había leído, porque era un «mamotreto», pero igual la calificó de «dictatorial» y casi «fascista». Estamos en el horno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *