Una mirada que hoy tiene otra lectura

Esta es una canción que escribí en pleno 1975 para Hello, Tato, dedicada a la Triple A. El Gallego García, dueño de Crónica y del teatro Estrellas me dijo que, como productor, si la dejaba en el espectáculo me bancaba con todo, pero que si se cantaba, probablemente nos matarían a todos.

Esta es la primera vez que la doy a conocer y se la dedico con todo cariño a la corporación mediática.

NOSOTROS

Nosotros somos la libertad;
nosotros…
nosotros…

Nosotros, los dueños de la verdad;
nosotros…
nosotros…

Nosotros decidimos para bien o para mal;
nosotros ejercemos nuestra ley fundamental,
que dice: nosotros…
nosotros…

Nosotros, la mayor cantidad
de nosotros…
de nosotros…

Los otros, el resto de la sociedad,
son otros, no nosotros…

Nosotros repartimos cuotas de felicidad,
nosotros trabajamos para que la libertad
permanezca en nosotros…
en nosotros…

Nosotros recibimos una orden de la historia:
órdenes son órdenes y hay que obedecer,
porque la duda es la jactancia de quien lleva en su memoria
esa costumbre incomprensible de pensar y no creer…

Aquel que cree y ha cumplido no tendrá ningun motivo
de temer algun castigo por su forma de actuar…
El delincuente que en su mente
cuestionó lo establecido y puso al orden en peligro, obtendrá su merecido:
¡Ni justicia al enemigo que nos quiera derrocar…!

…a nosotros, que somos la libertad;
nosotros…
nosotros…

Nosotros, los dueños de la verdad;
nosotros…
nosotros…

Nosotros  entendemos con entera claridad
la forma en que se debe interpretar la igualdad:
una cosa entre nosotros…
entre nosotros…

Nosotros no queremos dominar,
nosotros a los otros…

Los otros nos permiten mandar;
los otros, a nosotros…

Nosotros  poseemos el poder elemental,

nosotros  aplicamos un factor muy especial:
el miedo a nosotros…
a nosotros…

A nosotros.

7 Comments on “Una mirada que hoy tiene otra lectura”

  1. Muy bueno, Schussheim. Hay sabiduría en esto, lo digo completamente en serio: hay que leerlo y masticarlo detenidamente, porque da la impresión de ser una cosa mucho más liviana de lo que realmente es.
    Otra cuestión, que me sorprende: si la letra es del 75 y ahí se dice que «la duda es la jactancia de quien lleva en su memoria esa costumbre incomprensible de pensar y no creer», ¿qué pasó? ¿presentía lo que iba a decirse una década después? ¿Aldo Rico tuvo ocasión de escuchar la canción? ¿hubo telepatía?

  2. Sinceras gracias, balvanera.
    Ahí adonde hablo de la jactancia, había dos líneas ya ni recuerdo, cuya forma no me satisfacía, referidas al Arbeit macht Frei. Afortunadamente para este letrista la Bestia estuvo de su lado y pudo rehacer la canción allá por 1991.

  3. Brillante, Jorge. Lo único malo es que todavía, la clase media cree que el «nosotros» de Corneta la incluye a favor, y no que le arruina la cabeza y el bolsillo, como ocurrió con las AFJP y con el licuado de Duhalde.
    PD: Dígame, cómo hace para bancarse a los comentaristas del post de Eliaschev. La mayoría (no usted, obvio) no entendió el sentido del post e inició una increíble disputa entre sionistas anacrónicos con una anacrónica trostkista de manual (Carla).

  4. Gracias, mono gatica. Para evaluar a la clase media argentina tan sólo basta con mirar a sus dirigentes políticos, empresariales, comunitarios y sectoriales. Y viceversa. Y lo digo como integrante de esa clase media.
    Y me banco a los comentaristas (a los estúpidos) sencillamente porque no puedo borrarlos como hice y volvería a hacer en un post mío.
    Saludos cordiales.

  5. El sionismo es anacrónico mientras Israel sobreviva. Si se diera el caso que Israel dejara de existir, los judíos que quedaran en pie volverían a añorar Sión y a nombrarla en sus rezos como lo hicieron durante siglos. Quizá una buena parte de los judíos hayan dejado de creer en Dios, pero en cambio creen en Israel. Israel es su pasaporte a la libertad. Su salvaguarda. Por eso lo que usted dice acerca de Timerman y el pasaporte está equivocado. Por más pasaporte que tuviera, si no existía Israel, posiblemente Timerman hubiese quedado frito en la sala de tortura de Camps. Muchos judíos no tuvieron esa suerte. Los contactos y la clase social muchas veces son determinantes para la supervivencia. Así también pasó en la Shoá. Los ricos siempre tienen más probabilidad de escapar que los pobres. Pero en el caso de los judíos, sin Israel (depende la circustancia histórica), no tendrían adonde escapar. Es una lección que nos regaló la historia y sólo los necios la desprecian. Los necios o los suicidas. Por eso el sionismo es y no es anacrónico.

  6. qué caminos curiosos se dan a veces! Yo escribo un himno nazi que desemboca en una discusión sobre la anacronicidad del sionismo a raíz de un comentario del mono gatica, en cuyo post sobre Eliaschev acabo de proponerle a Bruno Bimbi que reemplace como ejercicio a Jacobo Timerman por Albert Speer para validar o invalidar su acusación de antisemita contra el autor del post…

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