“Profundizar el Modelo”: Seguir en el Camino de una Izquierda Nacional y Popular

Hay que profundizar el modelo. Guarda con el repiqueteo acá, porque a veces no sabemos bien qué quiere decir ¿no? ¿Tipo de cambio (cada vez menos) depreciado?¿Extender la Asignación Universal por Hijo? Hay tendencias en el campo propio que no me gustan. Los que dicen ya está todo listo y creen que, dada la inoperancia de la oposición sumada a su vocación retro por los años 80, solo hay que hacer la plancha y se gana fácil en 2011. O la idea de que no hay neutrales, de que los nuestros están convencidos y los otros son contras y no hay nadie en el medio. No, hay un montón de gente en el medio. Hay que laburar y salir a enamorar. Decir en qué consiste el “modelo.”

Lo cierto es que el 2011 se juega entre las variantes del centro derecha (lo que ofrezcan Macri, el peronismo federal y la CC), el centro a secas de Alfonsín-Binner pongamos, y nosotros. Sabemos que no hay nada a la izquierda del kirchnerismo. El progresismo liberal o la Constituyente Social que, como en el tango, siempre está llegando, está bueno que existan. Hacen un trabajo necesario. Necesitamos gente que cuide conciencias. Pero nosotros estamos para otra cosa. Para gobernar, para meterse en el barro, para discutir poder a sectores económica y culturalmente dominantes, aquí y hoy. Para hacer una democracia mejor en el mundo real, para nuestra gente, y no en un café después de bajar en el ascensor de la sala Lugones  (que lindo es subir y bajar en ese ascensor). ¿Por donde se “profundiza el modelo”? Tiro algunas líneas que vienen o pueden venir, para debatir con los compañeros nomás. Con dos advertencias. La primera que enseñara Néstor: no se puede con todos a la vez (recuérdese la memorable respuesta cuando se le cuestionaba nombrar a Redrado en el Banco Central, “a quien querían después de sacarles 70% en la renegociación de la deuda, ¿a Kunkel?”). La segunda, obvia, es más fácil desde acá, sentado en la compu , que desde el despacho de Cristina.

Democratizar las Fuerzas de Seguridad. Esta es una deuda de la clase política en la democracia, no del kirchnerismo.  Alejandro ha escrito sobre esto acá y en La Barbarie. La policía brava cruza a toda la política, es de la Federal, de Othaecé  y de los gobernas. Una de las más asesinas es la de Río Negro, distrito siempre radical. El kirchnerismo logró lo que nadie: que no repriman las protestas sociales desde 2003. Dicen los que saben que el precio de ello fue no meterse más a fondo con su funcionamiento y estructura. El Ministerio de Seguridad es un paso importante. Claro, para la progresía liberal será siempre una pantomima. Hoy dos mujeres, una que viene de la militancia de los 70 y el Frepaso—y que ya lo hizo con las (más domesticadas) Fuerzas Armadas — y una ex fiscal defensora de los derechos de los presos, comandan la seguridad interna. Parece ficción. Pero guarda con advertencia 1 arriba, y con que el año que viene hay elecciones.

Bancar al Pacto Social. No hay que dejar al compañero Carlos Tomada solo en esta. Hay que convencerse de que un Pacto Social es una forma de controlar la inflación apelando a los actores, eludiendo un ajuste monetario y fiscal recesivo. Los actores populares más relevantes en esto, CGT y CTERA, son nuestros y hay que jugar con ellos. Esos dos sindicatos (en el caso de la CGT su facción mayoritaria en el liderazgo) ganan si al gobierno popular le va bien—y llegar a las elecciones con una inflación manejable es crucial. Pactos Sociales es lo que hace (o hacía cuando podía) la izquierda en Europa para moderar la inflación. Hay dos discursos en nuestro palo, frecuentes y a mi juicio inconducentes, en esto. Uno, ignorarla, “la inflación no importa”. Sí importa, y más en un mercado de trabajo dualizado. Es más, aun en el caso de los actores a los que este gobierno les dio herramientas para defenderse de la inflación, que son unos cuantos, los aumentos salariales te los dan una vez por año, y los precios aumentan todos los días, lo que en general causa malestar.  Dos, decir “la inflación es consecuencia de que los mercados más importantes están concentrados.” Macho, si no tenés una política para “desconcentrar mercados” — y me parece que por ahora no la tenemos—, entonces musa, porque es lo mismo que decirle a la gente “va a haber inflación.” Tenemos que hacernos amigos de la inflación, no ignorarla. Decir: nuestra estrategia no es deflacionaria, es expansiva y de crecimiento, de política monetaria y fiscal activas. Por lo tanto, siempre vamos a tener algo de inflación. Y si llega al 30 % anual tenemos un problema y, señora, se lo vamos a solucionar con recetas que no son las de la derecha y el elenco del establishment económico de siempre.

Sintonía fina en Políticas de Desarrollo: ¡¡Uno, dos, tres, muchos ARSAT!! Los críticos argumentan que al kirchnerismo le falta más sintonía fina en las políticas de desarrollo. Creo que tienen razón—aunque muchos de los que lo dicen son tan desarrollistas como Fernando  De Santibáñez  pongamos. Pero falta más política industrial, faltan proyectos sectoriales. ¿A qué sectores que generen valor agregado vamos a apostar?  No le podemos dejar ese terreno a la derecha. No alcanza con el tipo de cambio alto y las salvaguardas. Está la ley de software, pero hay que ir por más. Marcho a la plaza por el modelo de banco desarrollista brasilero, BNDES, en Argentina. Hay plata, es ahora o nuca. Tenemos el BICE, pongamos unos mangos y diseño. ¿Y si nos dejamos de flirtear con los Eskenazi y nacionalizamos YPF de una buena vez? ¿Mucho quilombo con España? Ellos quieren vender cada vez más, están apostando a otras regiones. Podría ser un poco de presión, y un poco de plata, como suele ser en estos casos. Recordar advertencias en el segundo párrafo, pero yo la tendría en la lista.

Aborto Legal. Muchos dicen que es imposible porque Cristina no lo aprueba. Pero las políticas de Salud Reproductiva del kirchnerismo fueron las más progresistas en la historia de la democracia. Logramos que Díaz Bancalari vote le matrimonio igualitario. Después de esa ley, todo es posible.

Ampliar e Institucionalizar la Asignación por Hijo. Hay que aprobarla por ley, quitarle exclusiones, asegurarle movilidad con la inflación.

Consolidar la Ley de Medios. Esta es clave y está en muy buenas manos, Mariotto y su gente. Junto a la reforma previsional, la restauración de las instituciones laborales, y la AUH, es la reforma estructural más importante del kirchnerismo. Los grupos de medios hegemónicos apuestan a la presión de los jueces, hay que dar la batalla ahí.

Vayamos con esto al 2011. ¿Y con qué más? Políticas para una izquierda moderna, nacional (porque se piensa desde el país y la región) y popular (porque amplía derechos y se engarza con los actores populares), que fusione las mejores tradiciones del peronismo y la izquierda. Todo lo demás es volver para atrás.