Buenos Aires Data, detalles de una iniciativa ahumada

En marzo de este año, un decreto de Mauricio Macri inauguró lo que se dio a llamar Buenos Aires Data, eje central de la iniciativa de Gobierno Abierto del Pro. El objetivo declarado de este gran catálogo de datos es  “simplificar a los ciudadanos el proceso de búsqueda, descubrimiento y acceso a los datos de la Ciudad, contribuyendo a la puesta en valor de la información del sector público”.

Sin dudas, un proyecto interesante para el circuito tech porteño. A seis meses de su lanzamiento, ante la falta de un análisis exhaustivo del repositorio, decidí meterme a analizar con un mínimo de detalle sus características.

Lo primero que hice fue mirar los “Términos y Condiciones de acceso y utilización al Catálogo de Datos Abiertos del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” y me encontré con lo siguiente:

“El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no está obligado a garantizar ininterrumpidamente la continuidad en la puesta a disposición de la información y los servicios referenciadados a través del Catálogo, ni en contenido ni en forma, ni asume responsabilidades por cualquier error u omisión contenido en ellos.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no garantiza la exactitud y completitud de los datos provistos por este sitio Web o aplicación. Este sitio provee aplicaciones usando datos que han sido modificados para su uso respecto de su fuente original (GCBA)”

Me llamó la atención que el Gobierno de la Ciudad no garantice la “exactitud y completitud de los datos” del sitio. Pero para asegurarme de no estar pecando de paranóico y escéptico, consulté con Paul Bradshaw, autor del reconocido Online Journalism Blog, profesor del MA in Online Journalism de la Birmingham City University y experto en proyectos de periodismo de datos. Su respuesta fue: “Esos párrafos son un disclaimer preocupante que suena a que quieren cubrirse ellos mismos más que a un reconocimiento. Por mi parte sin dudas estaría preocupado sobre un organismo público que no confía en la información que está recolectando y publicando. Más que incluir una aclaración para sacarse responsabilidad sobre todo, sería mucho más útil que agreguen información específica a los datasets donde puede haber problemas estadísticos (por ejemplo en casos pequeños que no sean representativos). Una declaración como esta no ayuda a nadie: los desarrolladores no pueden tener la confianza suficiente para invertir su tiempo en crear aplicaciones valiosas con la información, y los funcionarios se darán cuenta que nadie confía en la data que publican”.

Más allá de esta aclaración (por lo menos) desafortunada, veamos qué dicen algunos desarrolladores porteños que estuvieron utilizando la plataforma. “La publicación de los datos, en su formato me parece básica y buena en términos de accesibilidad. Pero considero que deja de ser útil cuando son, muchas veces, datos estáticos en vez de ser una API que ofrezca datos en tiempo real. Para desarrolladores, se encuentra un límite en la cantidad de aplicaciones que se pueden realizar, mientras que para el público en general es inaccesible por la forma en que la información es brindada. Falta diversificar y dar herramientas más definidas para los distintos públicos. Hay datos sensibles que no se incluyen, en general es muy superficial el tipo de información. Sin violar las privacidades, a veces queremos saber cosas más delicadas, porque ahi es donde se hace la diferencia”, me comentó Manuel Portela, Diseñador Gráfico, investigador en el área de interfaces y experiencia de usuario y organizador de CityCamp Buenos Aires. Acerca de la cuestión de los polémicos términos y condiciones de BsAs Data, afirmó que es un tema esencial ya que “no sabemos si se manipulan o no los datos, con lo cual, no asegura la transparencia que se busca”.

Pero también hay desarrolladores que están contentos con la iniciativa. Nicolás Vilela es estudiante de Ingeniería, Consultor Independiente en Proyectos .NET y con el equipo de NN desarrollaron MetroLibros, una aplicación móvil (para Windows Phone 7 y Windows 8) para acceder al catálogo de Bibliotecas de la Ciudad. “Realmente son datos que uno puede usar en aplicaciones que tendrían muchas descargas en las tiendas móviles de hoy en día. Lo que más nos asombró fue la variedad de datos que ponen al servicio de la comunidad de developers: hay desde mapas, estados de autopistas, niveles de contaminación de ruido y por supuesto catálogos de libros. Creemos que si hay algo a mejorar se va a dar cuando muchos desarrolladores usen los datos y reporten errores o propongan cambios“, opinó Vilela.

Entonces, más allá de los aspectos positivos y negativos que tiene cualquier proyecto, ¿Por qué nadie salió a criticar o comentar en profundidad estas cuestiones (u otras) sobre BsAs Data? Según un periodista especializado en tecnología de uno de los principales medios del país con contactos en toda la escena tech porteña, “están todos enganchados por lo cual nadie va a criticar: desde medios a desarrolladores hasta emprendedores, todos quieren trabajar con datos y acceder a ellos. Me parece una falsa sensación de transparencia que nadie puede usar y no se sabe cómo usar y ni siquiera se sabe si los datos son los que son”.

Ya que hablamos de emprendedores, desde el PRO están organizando una misión comercial a Silicon Valey por lo cual es poco probable que ellos salgan a criticar la plataforma si puede costarles quedar afuera de la invitación. Por ejemplo, después de esta nota mía en Artepolítica, los amigos de PRO dejaron de invitarme a sus eventos, demostrando la misma falta de tolerancia a la crítica que cualquier otra fuerza política. Cuestionar el proyecto también podría cerrar la puerta a propuestas futuras como créditos o exensiones impositivas para emprendedores. Y ningún desarrollador va a querer desaprovechar concursos como el flamante Buenos Aires Apps.

La plataforma BsAs Data es sólo una pata de la Dirección General de Información y Gobierno Abierto. Como su sitio lo indica, también se dedican a hacer eventos (“crear espacios de interacción entre ciudadanos y Gobierno que estimulen la innovación y la creatividad”) y uno de ellos fue el hackaton bautizado como CIMO que tuvo algunas irregularidades. En vez de presentarlo directo como un encuentro del Gobierno de la Ciudad, crearon este evento que lo hacen pasar como independiente pero donde los funcionarios de la ciudad están entre los principales “asesores” junto con ejecutivos de una agencia internacional que parecen ser los verdaderos encargados de la logística del encuentro.

Mirando al futuro, ¿qué se puede esperar y pedir de BsAs Data? “Con liberar datos no mejoran nada, sino haciendo que los ciudadanos participen, es decir que los ciudadanos provean esos datos y sean abiertos sin ningún tipo de filtro. Todo esto sigue sin servir si a los ciudadanos no les mejora la calidad de vida, y para eso, mi visión es empoderar al ciudadano. Y eso no es dandole data, sino herramientas, y para darle herramientas tienen que ser accesibles a todos. Y está claro que esto no está sucediendo, y es dificil que desde un gobierno pase. Con lo cual, lo mejor que pueden hacer es abrir la cancha y co-participar con la sociedad civil. Trabajar en conjunto y ser un nexo entre la burocracia y el espacio público“, contestó Portela. Por su parte, Vilela agregó: “En el futuro, esperamos que el equipo de BsAs Data siga el enfoque conocido como Big Data para estructurar y publicar la infomación“.