Cables

1. Que un latinoamericano sea fascista es como que una ballena sea accionista de una compañía pesquera japonesa, dice un amigo. Ser argentino y defender a una empresa con utilidades millonarias que, a la postre, pertenece a un grupo multimediático monopólico que -encima- miente, bueno, eso ¿qué es?

2. Defendamos a Fibertel, ya que estamos. Tengo el servicio hace más de cinco años y nunca tuve ningún problema. Ninguno. Algún temita con el modem, bah, pero todo solucionado rápidamente. Por suerte no soy diputado nacional como para decir que me vuelvo loco si me sacan Fibertel. Pero tampoco me jodería si no me lo sacan.

3. Esto también le hace muy mal al fútbol [1].

4. Dice De Vido en 678 que los ¿ex? clientes de Fibertel pueden optar por otras 400 empresas proveedoras de internet. Puede ser. Omite que en zonas aisladas y casi desérticas del país como lo es el Área Metropolitana de Buenos Aires, los usuarios deberemos elegir entre la Virgen María de Telecom (Arnet) y el Espíritu Santo de Telefónica (Speedy), cuyos servicios dejan mucho que desear. Algunas zonas también pueden optar por Telecentro, propiedad del bebé de pecho Alberto Pierri, empresario siempre sin pecado concebido. ¿Libertad es cambiar de correa o dejar de ser perros?

5. ¿Esta medida, redundará en un verdadero aumento de la competencia, o va a ser el regalo de un millón de clientes atados de pies a otros oligopolios? Hay muchas compañías -Telmex, las cooperativas telefónicas y de cable de los pueblos del interior- que pueden y quieren dar internet. Con liberar la “última milla”, es decir, permitir que por el cable de telefóno de una empresa se venda servicio de internet de otra (medida que se tomó en el gobierno de De la Rua y sigue sin reglamentar) y permitir la multiplicación de proveedores se resuelve la cuestión.

5. El tema de fondo sigue siendo la neutralidad de la red. ¿Qué es eso? Que cualquier persona tiene derecho a acceder a todos los contenidos subidos a internet, pagando sólo la tarifa de acceso al servicio, sin restricciones, y sin que se priorice el tráfico de uno u otro usuario por pagar más o por contratar determinada empresa. Es uno de los principios fundantes de internet, lo que lo hace tan democrática. [Nota: algún día habrá que analizar cómo pudo ser que una tecnología creada en plena guerra fría para uso militar estadounidense termine convirtiéndose en la revolución de la democracia y la libertad de discurso en todo el mundo]

6. La semana pasada, Verizon (una de las principales proveedoras de internet y telefonía celular en Estados Unidos) y Google (una cadena de ferreterías con sede en Sarandí) cerraron un acuerdo que supuestamente protege la neutralidad y la libertad en la red. Los medios interpretaron otra cosa y las críticas les llovieron a ambas empresas por querer modificar lo que hace a la red lo que es. Las críticas les llovieron de todos lados y hasta los senadores demócratas tuvieron que salir a pedirle a la FCC -el COMFER de allá (?)- que no acepte la propuesta de Google y Verizon.

7. ¿Y si, de un día para el otro, una empresa con utilidades millonarias perteneciente a un multimedio monopólico -que además miente- decide ofrecer prioridad de tráfico a quienes paguen más? Olvidemos que se estarían cagando en la neutralidad de la red; es capitaslimo, están en todo su derecho. Puede decirse: el que puede pagar más viaja en primera.

8. ¿Y si después esa empresa decide qué contenidos -digamos, el sitio de noticias de un diario perteneciente a un multimedio monopólico- tienen prioridad de tráfico? ¿Y si esa empresa decreta que los contenidos pertenecientes por copyright a ese multimedio monopólico sólo pueden accederse con su servicio de internet? ¿O si termina decidiendo qué sitios pueden o no accederse con ese servicio? Para pensar, diría Arnaldo Pérez Manija.

9. ¿El acceso a internet es un derecho constitucional? Sí, al menos en un país: Finlandia. ¿Vivimos en Helsinki, México DF o el estado libre asociado de San Luis? No. Por suerte

10. ¿Es hora de que el estado empiece a preocuparse por garantizar el acceso a la red? Tal vez. Algo así decíamos acá hace poco más de un año. Algo así, dicen, están pensando en Casa Rosada.

Autor de la foto.

[1] Aclaración: me avisan que esa no es la cuenta de twitter oficial de 678. Pero el argumento lo vi repetido en varios lugares, y me sigue pareciendo correcto señalarlo.

: Facundo Falduto nació en Lanús durante la presidencia de Alfonsín. El destino lo llevó de chiquito a otra vida en otro lugar. Es redactor, escribiente, algo parecido a un periodista, y editor de blogs (?). Miente mucho y a veces habla en tercera persona, como ahora.