Cátedra Di Tella

Llega a mis manos Cuadernos de la Argentina Reciente Nº 6, último número de la excelente publicación creada por Miguel Talento y Norberto Ivancich.

La publicación tiene fecha de diciembre de 2008 y allí hay una entrevista a Torcuato Di Tella. Hay algunos pasajes que son muy interesantes y que van en la línea de pensamiento de Torcuato, que parece basarse en una máxima propia que expresa en la nota: “no hay que arrancar el rabanito por las hojas sino escarbar para ver qué hay debajo de la tierra”. Recomiendo tomarse tres minutos. Da como para discutir

  • Menem realiza un pacto con la derecha a través del grupo empresarial más importante del país porque no había un partido de derecha significativo. Los términos en que se realiza ese acuerdo son algo así como “ustedes manejan la economía que nosotros manejamos la política”. Ahora bien, ¿por qué creo que fue una gran decisión? Porque ese pacto permitió terminar con el imaginario del peligro peronista en los sectores propietarios. Esos sectores durante muchas décadas le tuvieron odio al peronismo, es cierto, pero algo más importante fue que le tuvieron miedo. Ese miedo, ya venía mermando con la renovación, pero es Menem, quien con ese pacto termina por disolverlo.
  • Si observamos el gobierno de Alfonsín, este terminó con un desbarajuste institucional importante. Porque para que haya respeto institucional se necesitan dos cosas. La primera es que las autoridades del país tengan respeto por las instituciones. pero la segunda es que, además, tengan capacidad para imponer ese respeto. Alfonsín tenía ese respeto por las instituciones, pero no pudo imponerlo. Y eso no sirve.
  • (Con el menemismo) no hubo involución institucional. Hubo una involución económica.
  • La Alianza fue un desastre. No porque los radicales no sepan gobernar, como dicen algunos, porque los peronistas tampoco saben gobernar. A mi juicio, el problema básico que tuvo la Alianza es que no logró articulaciones con grupos de interés real que dieran sustento a esa expresión que era de centro. Algo que, además, considero imposible en la Argentina. Porque aquí, para que las alianzas de centro tengan sustentabilidad real: o se hacen con los sectores propietarios o se hacen con los sectores populares. No hay condiciones para una alianza de centro que se asiente exclusivamente en un sector de las clases medias -por más amplio que sea- y en los intelectuales. (…) Sin embargo, sólo con la ideología y los votos no se gobierna. Para gobernar se hace necesario contar con el apoyo de alguno de los grupos de interés real de la sociedad que son, por ejemplo, los grandes empresarios, la clase media, la clase obrera, los marginales, los sindicatos, los grupos intelectuales, la universidad, la iglesia, etc. Si uno no tiene el apoyo de eso, un gobierno es inviable.
  • Los sectores propietarios votaron a la Alianza como lo hicieron por Alfonsín en el ’83, pero la Alianza no los incorporó. A las corporaciones de derecha no las incorporó lo suficiente. Tuvo el apoyo de la clase media y de algunos sectores intelectuales pero eso no es suficiente para gobernar.
  • (…) la izquierda real en este país es el peronismo, no el Frepaso, aunque ideológicamente pueda serlo.
  • Alfonsín quiere ir hacia la izquierda pero ¿dónde está la izquierda? No está en el Club de Cultura Socialista ni en el Parque Norte. Porque ¿qué era eso del tercer movimiento histórico? Puras posiciones teóricas. Alfonsín con esas iniciativas rompe los puentes con la derecha sin que le redunde en ningún beneficio.
  • Es como las diferentes expresiones del socialismo en la Argentina. Ideológicamente son socialdemócratas, pero no tienen el apoyo real de los sectores populares. Salvo que se alíen con un partido que sí los tenga, en cuyo caso, sería el sector más intelectualizado, ideologizado, de esa alianza. Y creo que es hacia allí adonde hay que ir: a una alianza entre los sectores de izquierda no peronista y el peronismo. Una alianza entre un peronismo “reciclado” y una izquierda desgorilizada. Evolución que a esta última, es cierto, le cuesta bastante. Pero si a esta altura, con todos los cambios que han habido no se desgoriliza, sería realmente más que estúpida. Porque algunos dicen ¡no, pero los peronistas hacen tal o cual cosa! ¿¡Y la República!? Y yo pregunto, ¿de qué estamos hablando? (risas).

Autor de la foto.

: "Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).