Los juicios de la estatización previsional, en FAQS

Frecuentemente preguntadas preguntas

¿Tiene derecho el gobierno de votar una ley que transforme un sistema previsional mixto en un sistema de reparto puro?

Sí, sin discusión posible.

¿Tienen derecho las AFJPs a exigir compensaciones por los daños emergentes de la estatización?

Sí. Se habla de esto acá. Eso se llama “responsabilidad del Estado por su actividad lícita”. El gobierno lo sabe y por eso ha previsto en la ley -una limitación de dudosa constitucionalidad- que el máximo de las compensaciones no podrá superar al capital social de las AFJPs, que es de 1.435 millones. Teniendo en cuenta que el stock de fondos que pasan al Estado es de 95.000 millones, y el flujo anual es de 13.000 millones, estaríamos hablando de un vuelto.

Las AFJPs van a reclamar más, va a haber litigios largos (y probablemente con alguna instancia internacional, por tratados que protegen inversores extranjeros) y el Estado va a pagar con bonos (sí, también así lo prevé el proyecto).

No hay almuerzos gratis, pero cuando todo termine de decantarse el costo judicial final no habrá tenido gran impacto en la operación (que se entienda bien: será un paquete de plata, y un fantástico negocio para los tres o cuatro Estudios grandes que lo litiguen, pero puede significar no más del 5 % del monto total). Tengamos en cuenta que sólo son 10 AFJPs, que una de ellas es del Banco Nación (y no hará juicio), que muchas son chiquitas.

¿Tienen derecho los titulares de una cuenta de capitalización a hacerle juicio al Estado para que se preserve el carácter individualizado de sus saldos?

Muy probablemente, la justicia les va a dar la razón. Pero atención: vean la pregunta siguiente para entender lo que esto significa.

¿Entonces, va a haber una ola de juicios contra el Estado?

Esta es la pregunta, y sin duda habrá un esfuerzo de la patria litigante para que así sea: incluso, insólitamente hay quienes aseguran haber presentado amparos contra una ley no sancionada (!). Vean acá.

Pero al cabo, si no me equivoco groseramente, no habrá una masiva amparización como ocurrió con los depósitos pesificados.

Como conjeturo en este post de saber derecho, va a haber dos líneas de juicios, una condenada al fracaso (A) y otra condenada al éxito.

A

La acción condenada al fracaso es la de quienes pretendan que el Estado les devuelva, en cash, el saldo de su cuenta de capitalización.

Esto no es el corralito, porque una cuenta de capitalización no tiene la disponibilidad inmediata de un plazo fijo. Y tiene naturaleza previsional, que es algo donde uno no puede hacer opt-out.

En consecuencia, a quienes litiguen pidiendo eso les van a dar, de oficio, la misma respuesta que la estrategia B.

B

La estrategia condenada al éxito es la de quienes reclamen que su cuenta de capitalización es un derecho adquirido, individualizado, singular, y que no puede confundirse con la masa promiscua de aportes al sistema de reparto.

Como eso es, en esa parte, inconstitucional, la justicia va a decir que el saldo (el stock) debe revertir al sistema de AFJPs y debe ser mantenido en una cuenta individual (recordemos que las administradoras no se liquidan: pueden seguir funcionando, para los que quieran hacer aportes voluntarios adicionales al sistema de capitalización).

Ahora: el pequeño problema es que cuando la justicia diga eso y quede firme, voy a tener de vuelta mi saldo acumulado en mi cuenta de capitalización, pero mes a mes voy a tener que pagarle las comisiones de administración de mi bolsillo a la administradora (obviamente, no lo va a administrar gratis). O quizá no un egreso de plata de mi bolsillo, pero lo van a descontar del saldo.

Es un lento goteo de plata que no me relevará de hacer la contribución previsional al sistema de reparto estatal (el aporte que haré al flujo que lo financia) . Y pierdo años de aportes, con lo cual retraso mi edad de jubilación y degrado su monto.

Conclusión: una vez que saquen las cuentas, no va a haber una ola de demandas, o al menos, no hay aquí un filón para litigantes como ocurrió con las demandas por pesificación de los depósitos. En febrero 2002 la promesa de los abogados era: “el saldo de su plazo fijo, en efectivo y en dólares”, una promesa imposible de resistir, clara y concreta. Hoy es esta larga explicación, que parece un negocio chino.

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Disclaimer: este es un pronóstico judicial incierto, puede fallar, no es la tabla del dos. Aceptamos argumentos superadores e hipótesis alternativas. Y no estoy diciendo cómo creo yo que deben fallarse estos casos, sino cómo supongo que van a fallarlos los jueces.

Acá, la ley que rige hoy.

Aquí, el texto del proyecto oficial. Aquí, una nota descriptivo/crítica, bien fundada, de Alcadio Oña en Clarín.