Habitualmente, los domingos no hay posteo central en Artepolitica. No fue una decisión consciente, se fue dando asÃ. A todos nos gusta leer tranquilos, tomando mates, los editoriales de los diarios. Pero anoche, luego de una reunión mitad de trabajo y evaluación para ver cómo seguimos, mitad de festejo por lo contentos que estamos todos por cómo venimos hasta ahora, comenzó el enésimo debate de la jornada: mañana algo hay que postear.
La tarde la habÃamos visto pasar con los canales de noticias de fondo, a dos televisores: TN, C5N, Crónica, 26, América, fue la calesita interminable del zapping: querÃamos informarnos para entender. La nochecita produjo algunas escisiones momentáneas: “voy hasta la plaza y vuelvoâ€, dijeron algunos; “voy a la comprar unos churrascos, prendé el fuegoâ€, dijeron otros.
Bien entrada la noche, ya de domingo, la última discusión que ya conté: “mañana hay que postear, ¿quién va?â€. Bueno: ahà voy con algunas reflexiones de las cuales tengo más dudas que certezas.
Algunas cosas que le debemos al conflicto con el campo:
1/ El reverdecer de la discusión polÃtica en ámbitos hasta hace poco inexistentes. Empezó a discutirse de polÃtica en la oficina, camino a la cancha, en las sobremesas familiares, en las veredas de los barrios, en las verdulerÃas y carnicerÃas, en las facultades (milagro!). Esto, al menos que yo recuerde, pasaba cuando alguna elección estaba muy cerca (de hecho, en las últimas, ni siquiera). ¿Se discute con altura?¿Con argumentos, con formación, con opiniones fundadas? Para nada: los debates son berretas, maniqueos, “primarizados†por el marco que le dan los medios de comunicación electrónicos, superficiales (la verdad que “de arriba†no ayudan. Ni los dirigentes en general, ni los medios). Pero que se volvió a discutir de polÃtica en muchos lugares que hasta hace meses no se hacÃa es innegable. Me gusta ver, en esto, un avance, una posibilidad, una grieta en el quietismo administrador de lo existente. Conclusión: Vamos a ejercitar ese músculo como sociedad y el ejercicio inexorablemente será mejor a futuro.
2/ La constatación empÃrica, una vez más, de que nada es para siempre. ¿Recuerdan hace tres meses la cantidad de parrafadas que hablaban de “la hegemonÃa kirchneristaâ€, “la inexistencia de la oposiciónâ€, el “vamos camino a un régimen autoritario que cancela la posibilidad de alternanciaâ€, “los medios de prensa están todos cooptados por el gobiernoâ€? Era falso entonces, es falso ahora. Era discurso que hábilmente se construÃa en manos de la oposición y que sembró las condiciones para gran parte del malestar hoy existente en la opinión pública (paréntesis de elogio para la vanguardia de aquella construcción discursiva: Elisa Carrió. El problema es que muchos creen que Lilita se cree lo que dice, y no: hace polÃtica nomás). También es dado suponer o indicar que el mismÃsimo gobierno se creyó ese discurso que lo mostraba invencible, perdurable, “hegemónicoâ€. Conclusión: en el campeonato del poder, hay partidos todos los fines de semana y no cada dos o cuatro años.
3/ La evidencia cruel de nuestra tendencia social al bardo, que no es lo mismo que al “conflictoâ€. Pareciera que los argentinos (corrijo: la minorÃa de argentinos que constituimos y somos constituidos por “la opinión públicaâ€) somos extremistas por naturaleza. Pasamos de la paz de los cementerios a la catástrofe inminente a la vuelta de la esquina a la velocidad de un tren bala. El “bardo†viene a ser muy posmoderno: efÃmero, superficial, catastrófico, apocalÃptico, anulador del futuro. Y si el futuro está anulado, ¿para qué ser serios, no? En cambio, una sociedad que se aceptara en su inherente “conflictividad†obligarÃa –nos obligarÃa a todos- a ser un poco mejores. A estudiar los temas, a reflexionar, a debatir con argumentos y no con consignas vacuas, a pensar a largo plazo, a negociar, a construir. Conclusión: el “bardo†es como esas calenturas de adolescentes –lindas y motivantes en tanto arrebato, fugaces y vacÃas en el dÃa después-. Debiéramos crecer e intentar enamorarnos de la Patria alguna vez.
4/ Asà como hay que redistribuir la riqueza, necesitamos una urgente redistribución de la opinión. La inmensa mayorÃa de nuestros compatriotas observa con espanto y de reojo los alcances de este conflicto. Y empieza a sufrirlo en carne propia, mucho más allá del desabastecimiento de alimentos o de los cortes de ruta. Esta zozobra polÃtica -que tanto motiva a los militantes de uno u otro bando, que tanto excita a los movileros de los canales, que tantas excusas nos da para escribir este tipo de posteos-, es una afrenta para el pueblo que no tiene voz si no se lo incluye en la disputa con acciones concretas y efectivas que le otorguen un sentido que los motive a participar. Y el famoso “relato†no se construye únicamente con discursos. No alcanza con hablar en nombre de los sectores populares (ni bancando al gobierno, ni bancando a la Federación Agraria). Hay que entender que los sectores populares ya viven permanentemente en zozobra cotidiana: parar la mesa, llenar el cacharro con la leche para los pibes. No se merecen otra penuria más. Conclusión: qué tal si nos dejamos de joder.
Es lo que hay, sepan disculpar. Feliz DÃa del Padre para el que le toque.
Una de las razones por las que existe nuestra «tendencia al bardo» es la creación de antinomias falsas: «nosotros o ellos», «campo o ciudad», «pueblo u oligarquÃa», «Braden o Perón». Es un juego a todo o nada: o se es ganador o se pierde categóricamente.
El dÃa que entendamos que somos todos argentinos será el dia en que nos llevemos bien.
Saludos y feliz dÃa del padre a quien corresponda.
Yo solamente querÃa agregar una cosa. Mientras en todos lados recrudece la discusión polÃtica, se nos encarga en la facultad un trabajo de análisis sobre una polÃtica pública. Cuando a todos se nos caÃa la baba de las ganas de hablar sobre retenciones con la teorÃa en la mano, se acotaron los temas a analizar a tres. Ninguno eran las retenciones.
BuenÃsimo el post, que sigan las editoriales artepolÃticas de los domingos!
Censurado por el administrador Pablo Carnaghi.
Mendieta dice: «(la verdad que “de arriba†no ayudan. Ni los dirigentes en general)»
Retore dice: Más bien que no, si sólo tenemos un pinguino que grita y que representa lo más repugnante de nuestra clase polÃtica. Encima con discursos populistas, demagogicos, pateticos y MENTIROSOS con el único fin de engañan al pueblo, incluso a los mismos que lo «siguen» (por interes obvio).
Mendieta dice: “vamos camino a un régimen autoritario que cancela la posibilidad de alternanciaâ€, “los medios de prensa están todos cooptados por el gobiernoâ€?»
Retore contesta: Sà es cierto, ibamos camino a un régimen autoritario y totalitario y lamentablemente se concreto, es decir, ya estamos vajo ese régimen con una suerte de estilo feudal, peor aún, con personas necias de mente como Cristina Kirchner y Néstor Kirchner, soberbias, MENTIROSAS, hipocritas y encima LADRONES, CORRUPTOS.
Por otra parte, Mendieta no seas tan inocente, los medios están todos cooptados por el gobierno y pagados con plata del gobierno, y ahora con plata de las retenciones.
Mendieta dice: «Conclusión: el “bardo†es como esas calenturas de adolescentes –lindas y motivantes en tanto arrebato, fugaces y vacÃas en el dÃa después-. Debiéramos crecer e intentar enamorarnos de la Patria alguna vez.»
Retore dice: Bueno el gobierno nos obliga a caer en la decadencia de ellos y bajarnos a su nivel. Es lamentable.
Con el punto 4, bueno tranquilo Mendieta para eso está «ARTEPOLÃTIK».
Conclusión, por ser oficialistas tenemos una gran columna detrás que nos apoya, la Flia. y pesada Moyano y sus matones; las Abuelitas de Hijos que viven en el exterior, o sea, Abuelitas de PLaza de Mayo (que Kichner les compro la plaza); y al guerrillero y atentador de la paz pública Luisito D’ Elia. Todos agitadores repugnantes de este régimen que aplica polÃticas dictatoriales y un discurso payasesco, patetico y muy DEMAGOGICO POPULISTA.
Conclusión: ojalá se termine por la paz de todos, éstos ladrones que tenemos en el gobierno.
Saludos y FelÃz DÃa del Padre.
Pará: vajo no se escribe asà bruto, se escribe bajo. Infeliz.
SÃ, coincido en que lo bueno de todo esto es la vuelta de la polÃtica. Pero no vuelve con la «alegrÃa» de otras épocas, en las que se disfrutaba incluso de la pelea. Hay un resabio antipolÃtico en la vuelta de la polÃtica, que se expresa en el miedo a la división, a la polémica, a la lucha, en definitiva. Por un lado, nos quejamos de la despolitización posmo, y por otro, cuando vuelve la pelea, hay miedo y se pide consenso. La polÃtica es el desacuerdo, como dijo el JR que no es el de la serie.
Lo ideal serÃa que el gobierno enmarcara esta discusión en una más amplia, que es –creo– lo que está en juego: la cuestión impositiva. Un buen modo de hacer que la redistribución no aparezca como capricho, resentimiento o todas las pavadas que se escuchan sobre (contra) las retenciones, es meterla de lleno en un debate sobre un marco impositivo progresivo. Un buen y lindo impuesto a las ganancias a la europea, que reemplace como centro recaudador al IVA.
Parte de lo que le cuesta al gobierno ganar esta pulseada en la opinión pública es la ausencia total de conciencia fiscal en la Argentina (de lo cual los nacional-populares son muy responsables, entre otros. Redistribución acá se asocia a Estado paternalista, y no a Estado de Bienestar, árbitro fiscal. HabrÃa que lograr esta segunda connotación. Eso, sumado a los ecos anti-republicanos que para muchos sectores tiene históricamente el peronismo, le cierra al gobierno el camino a una victoria en esta pulseada.
Me gustó esa de que el campeonato por el poder se juega todos los domingos: o sea que es como un viejo Metropolitano, y no como un Mundial, agrego. Y concluyo: tiene razón Aguilar: los campeonatos locales son más importantes.
La última. ¿Se sabe si el Gobierno sabÃa que De Angeli estaba donde fue la gendarmerÃa? Porque si es asÃ, el error de encanarlo es enorme. Ahora si fueron y se lo encontraron, y no les quedó otra que cumplir las órdenes que tenÃan de desalojar, bueno, la cosa es menos grave.
Retore:
Vaya a unos cursitos de Ciencia PolÃtica, siempre se sigue a alguien por interés. ¿O acaso usted nunca se ha enamorado de una mujer? ¿No habÃa «interés en esa acción»?
¿Se puede ser tan berreta de pensar «ellos o nosotros», o de qué cada simpatizante del Gobierno está pagado por el mismo?
Cuando alquien piensa diferente es conveniente tratar de entender las diferencias, no pensar que el otro es un ciego, un «comprado», un «clientelizado», un «demagogo». Yo entiendo que haya gente que no lo puede ver a Kirchner o a Cristina Fernández (deduzco que vos sos uno de ellos). Es parte de las reglas de la politica. Pero con la democracia no se jode viejo, ¿Qué carajo es eso de «vayan preparando el helicóptero». No suscribo la idea del «clima destituyente» que anda circulando por ahÃ, pero es lamentable que después de 25 años de prática democrática haya gente que crea en la acción directa para realizar un cambio de Gobierno.
Saludos
Ah, y dejate de joder que censurado no estás. Mendieta te deja comentar acá cuando podrÃa borrarte y todas tus entradas son accesible, dejate de joder.
Además comportate con Pablo, que al fin y al cabo es el que administra este sitio y lo comrpendo perfectamente sis e cnsó de vos y te quiere mandar a la mierda. Si hasta ahora lo único que hiciste fue venir a escupir el asado.
Perdones Mendieta por inmiscuirme en su post con estas simplezas, pero no lo aguantaba más.
Un Abrazo
Yo solamente quiero aclarar que por aparecer con un comentario en este sitio en el que también comenta Miguel-Retore, no estoy afiliado de ninguna forma a alguien tan nefasto.
Muy lindo post Mendieta, me quedo con el punto 4, hay que empezar a hacer muchÃsimo énfasis en la rey de ladrodifusión, digo ley de radiodifusión…
Cuando alguien dice «por la paz de todos» está hablando de la paz de los cementerios. Siempre.
También el golpe del 76 venìa a «pacificar». Y, efectivamente, pacificó.
1) Hoy volvà a hablar de polÃtica con mi familia como no lo hacÃa en mucho tiempo. Aunque Cristina no lo quiera decir, Feliz DÃa del Padre para todos, que fue lindo regalo ese entremedio de tanta amargura.
2) Si Dante Panzeri viviera, ¿suscribirÃa a que «la polÃtica es la dinámica de lo impensado»? Yo pongo un fichÃn de TEG a que sÃ.
3) Ayer en TN, Julio Bazán, a mitad de camino entre camioneros y ruralistas (?) caÃa en el lugar común de que no los une el amor sino el espanto. Bueno, eso.
4) Amen.
PD: Miguel, aburrÃs. A veces las diferencias no se discuten, y menos con tan poco argumento como tenés vos. ¿Crées de verdad que con la sarta de cosas que decÃs vas a convencer a alguien? ¿No te parece ir a los foros de La Nación o de SEPRIN, mejor?
Natalio: Siempre me pongo a pensar: si esas son falsas antinomias, cuáles son las verdaderas?
Tomás: exija a sus profesores, que tanto. Quizá se sorprendan de un estudiante con ganas de.
Contador Geiger: Muy de acuerdo con que la polÃtica vuelve desde la antipolÃtica. Esa es la parte que hay que combatir.
Julián: no se gaste. Está perdonado.
Lemmycaution: gracias. Vamos con la nueva ley.
Balvanera: cuándo lo puedo invitar a tomar un café?
Faco: Tengo esperanzas en usted y en los muchos que son como usted.
Ay, Mendieta, usted siempre tratando de ver el vaso medio lleno. Argentina no necesitaba un conflicto como el del campo, necesitaba empezar a reconstruirse en paz y con justicia. Necesitaba recobrar las formas democráticas, dejar que volvieran a funcionar todos los mecanismos constitucionales, que aumentara la participación de todos, que todos se sintieran parte de un proyecto conjunto que llevara al progreso. Aprovechar una oportunidad que no se daba desde hacÃa un siglo. Este conflicto, que nunca tendrÃa que haberse ni siquiera provocado, tendrÃa que haberse solucionado a los dos dÃas y hace rato que tendrÃamos que estar pensando en otra cosa. Y sin embargo, es como una recaÃda en lo peor de nuestra historia. Quién sabe el tiempo que va a llevar recuperarse.
Todos estamos enamorados de la Patria, menos nuestros gobernantes que están solamente enamorados de sà mismos.
Bien dicho, Ana C.
Qué quiere que le diga, Ana C., no le creo que esté enamorada de la Patria. Más: desconfÃo de ciertas declaraciones de amor (¿qué estarán ocultando detrás de tanta declaración de sentimentalidad y espiritualidad?). Perro que ladra no muerde, dime de qué alardeas y te diré de qué careces. O sÃ, usted debe estar enamoradÃsima de la Patria: de SU patria. Que no es la nuestra. Es la que gente como usted quiere imponernos. No se hace la Patria sin conflictos, sin enfrentamientos: lea un poco de historia argentina. Para hacer la Patria hay que enfrentarse a los que ven a la Patria como su propiedad, para su exclusiva ganancia, y que ahora, en esta oportunidad concreta, vienen a recuperar lo poco que perdieron.
Mendieta: en cuanto a tomar un café, tiene mi mail, creo, o le escribo al suyo.
Ana C.: coincido con algunas apreciaciones suyas como la falta de tacto del Gobierno para negociar con las entidades sordas del campo antes de anunciar las retenciones móviles. Pero de ahà a decir que ésta es la peor recaÃda de un siglo a esta parte es demostrar poca o nada de memoria (o quizá no querer recordar), es desconocer completamente la historia argentina. ¿Se acuerda de los 30.000 desaperecidos? ¿Se acuerda de los pibes robados en los campos de concentración? ¿Se acuerda de la lluvia de balas que desparramaron los aviones en la Plaza de Mayo del ’55? ¿Y se acuerda, para no ir tan lejos, de los veintipico de muertos del Estado de Sitio de De la Rúa? Todos no están enamorados de la Patria, todos no.
Ah, me olvidaba: ¿Se acuerda de alguna violación a la Constitución Nacional que haya hecho este Gobierno? Esto se lo pregunto en serio, para instruirme nomás.
De acuerdo con balvanera. No hay proyecto para todos, salvo en las publicidades de champú… Además, Ana C., ¿por qué se empeña en atribuir todo el conflicto al gobierno? Acá hay un conflicto de intereses, entre dos modos de entender la patria, como ud. dice. Y punto. ¿Cuál es el problema? ¿Por qué rasgarse las vestiduras pensando que hay una patria posible y no se realiza. No la hay. Más aún, hay democracia porque se da por descontado que no hay tal patria.
No estoy para nada de acuerdo con los «del campo», pero no lloriqueo por lo que hacen o cómo lo hacen. Ellos tienen sus intereses, que no son los mÃos. Punto. Habrá que luchar y ver.Pero no tiene sentido polÃtico el enojo moral que supone echarles la culpa del conflicto.
Además, si bien se puede decir que el gobierno cometió errores tácticos (para algunos estratégicos, claro), acá lo que hay es que unos señores que dicen querer mucho a la Patria, la paz y la seguridad, no quieren pagar impuestos a las ganancias (bajo la forma de retenciones móviles, por si alguien se olvidaba…). Aunque el gobierno, que representa la soberanÃa popular, no se hubiera equivocado tácticamente, estos señores que aman tanto a la patria, la paz y la seguridad se hubieran resistido igual.
Hay que elegir. Esto es polÃtica.
Ana C. tiene razón. O se olvidan de las promesas electorales de cambio y mayor calidad institucional? Es casual que todo este kilombo se haya armado, precisamente, por una medida que debÃa haber dictado el Congreso y no el Ejecutivo? Calidad institucional es ampararse en normas dictadas por el Proceso?
El problema es que frente a la disyuntiva entre mayor calidad institucional o mayor poder, eligieron el poder. Y, en nuestro paÃs, el exceso de poder alimenta, entre otras cosas, la corrupción.
Saludos,
Rufus
Medieta, con el punto 1 coincidimos totalmente. Si las diferencias existen tienen que ser discutidas. Callarlas solo prolonga lo inevitable.
Y es verdad que los debates en TV tienen muy poco nivel. Por ejemplo, soy incapaz de entender como un debate sobre economÃa no incluye una pizarra o un cuaderno.
Creo que el punto 2 surge de comparar al Kirchnerismo comn procesos como el Chavismo, que claramente lleva sus años en el poder. O algunos ignorantes que lo comparan con Cuba.
La tendencia al bardo me parece que surge de la imposibilidad de canalizar una protesta en forma institucional. En tanto y en cuando el sistema no se haga más participativo entre votación y votación, el bardo va a seguir siendo el canal para expresar el descontento. Creo que si hubiese alguna forma de protesta efectiva y no delictual, los pibes de capital no cortarÃan la calle para pedir el gas por ejemplo.
Por ultimo Feliz DÃa a todos los padres y especialmente a los padres de AP.
Faco:
No sé si el gran Dane suscribirÃa esa frase pero creo que si harÃa un leve retoque de la suya que dice «el fútbol argentino necesita tres cosas: dirigentes, decencia y wines. Creo que lo podrÃamos aplicar a la polÃtica actual.
Ana C:
Es que esta crisis con el campo sigue siendo un signo de que la crisis de representatividad sigue muy vigente y que ´la única forma de expresarse es a través de la acción directa.
Balvanera, no invente teorÃas conspirativas, yo no tengo ningunas intenciones (y aunque las tuviera, no creo tener la posibilidad, tampoco) de imponer nada. Simplemente creo que un paÃs un poco mejor que el que sale en los diarios es posible. Un paÃs con pocos pobres y muchos bien educados. Y no creo que se haga con conflictos y a los gritos, sino consensuando, porque es una tarea que llevará muchos años y los gritos son insostenibles en el tiempo. Dicen que la polÃtica es el arte de lo posible. La visión que usted transmite es la de lo imposible.
Isita, volvé a leer, lo del siglo y lo de la recaÃda no estaban en la misma oración. En cuanto a lo de la Constitución, si bien a la Ley de Emergencia Económica no puede considerársela una violación, ya que está contemplada por el art. 76, seguirla manteniendo en el 2008 es un flor de abuso institucional. Hay un post muy bueno en el blog de Gustavo Arballo en el que Rufus hace unos comentarios igual de buenos, además.
Contador Geiger, usted de impuestos no sabe mucho, parece. Las retenciones y el impuesto a las ganancias no son lo mismo y sus efectos económicos son completamente distintos. Por otro lado, es hora de que lo acepten, el Gobierno fue el iniciador de este conflicto metiéndole la mano en el bolsillo a los del campo más de los que éstos estaban dispuestos a aceptar. A nadie, absolutamente a nadie, le gusta pagar impuestos y menos cuando son tan altos. Creo que a ninguno de ustedes les gustarÃa pagar el 95% de, imaginemos a lo loco, un salario mensual de 30.000 dólares, si consideraran que están trabajando lo suficientemente duro para ganárselo. Las buenas reglas del saber tributario dicen que las bases deben ser amplias y las tasas, moderadas. Es decir todos tienen que pagar algo, pero no exageradamente.
PolÃtica es también reconocer las diferencias y negociar a partir de ellas para descubrir dónde se puede acordar. Lo que gana uno no tiene por qué perderlo el otro, porque siempre hay espacios que todavÃa no son de nadie. Y en los conflictos se pierde lo que se podrÃa haber ganado de otra forma. Y más con un conflicto asà de largo.
No se puede retroceder en el tiempo, pero acuérdense como era el paÃs antes del 11 de marzo y digan si prefieren lo que hay hoy a lo que era en ese momento. Si hubieran podido elegir una medida de polÃtica económica ¿hubieran elegido aumentar las retenciones? Si hubieran podido elegir una medida de cualquier polÃtica ¿qué hubieran elegido?
En cuanto a mis conocimientos de historia argentina, creo tener los suficientes, además de buena memoria. Creo que pocas veces hubo un par de gobernantes tan fuera de quicio como éstos. Quién sabe lo que les pasa por la cabeza.
Mire Ana ya que usted es economista por qué no sale a explicarnos mejor sobre por qué las retenciones no son impuesos en vez de chicanear con «se ve que usted de impuesto no sabe mucho».
Creo que acá preferimos la discusión fundada en razones y no en chicanas vacÃas, con el mismo argumento yo le podrÃa decir a usted que de historiano sabe mucho, pero me parece que el criterio de autoridad para validar conocimiento quedó enterrado por un tal Galileo.
Saludos, me alegra que haya visitado otra vez a su patria lejana.
En la unica cosa que coincido, es que este conflicto reavivo la discusion politica. Aca los tengo mientras intento estudiar a Gramsci, a mis viejos y mis tios peleandose por politica, algo que nunca vi.
Me encanto el comentario de Ana C.
Saludos,
Esteban
Empezó Duhalde con el 10% de retenciones, después pasó al 20%. Nestor las subió al 27, Cristina cuando asumió al 35%. Y ahora andan por el 44%. Te parece que es irrazonable que un sector patalee en forma my vehemente después de esa historia?. Y que en ese contexto, una rebaja de unos puntitos es «vamos por todo»?
Porqué no bajan un cambio?
¡Las retenciones son impuestos! ¡pero no impuestos a las ganancias! Pero las retenciones disminuyen la producción de lo que se exporta y los impuestos a las ganancias, no. Además, Musgrave, Lindahl y yo tenemos un blog donde, sobre todo, escribimos de impuestos y gasto público, y bastante fácil y accesible, aunque también solemos irnos por la tangente. Pasen y vean.
Paso seguido por su blog. No estoy muy seguro de si las retenciones son impuestos o no, pero más por falta de información que por segundas intenciones.
Gracias por explicar de todas maneras, he leÃdo bastanet sobre el tema.
Eso sÃ, no veo la necesidad de los signos de exclamación ya que yo no entré en la lógica del bardo tan cara a los argentos.
Isa:
A los ejemplos que le pedÃas a Ana C. respecto de violaciones a la Constitución por parte de este gobierno, agrego un par más: la famosa ley de superpoderes que le permite al Jefe de Gabinete reasignar partidas presupuestarias a piacere; la modificación del Consejo de la Magistratura que altera el equilibrio que debe existir según el artÃculo 114 de la Constitución entre los diversos grupos integrantes (equilibrio que apunta a evitar que el poder polÃtico lo controle, como ocurre ahora); la ley 26.122 que regula el trámite de revisión de los decretos de necesidad y urgencia, ley que permite la aprobación de los DNU por el silencio del Congreso violando el art. 82 que dispone que «la voluntad de cada Cámara debe manifestarse expresamente»; la violación de la obligación del Jefe de Gabinete de concurrir al Congreso todos los meses para informar sobre la marcha de gobierno, como manda el art. 101. Sigo?
Todos estas violaciones apuntan a darle mayor poder el Ejecutivo (en detrimento del Congreso y de la Justicia) en abierta violación al espÃritu de la reforma de 1994 votada por los Kirchner como convencionales constituyentes. Esa reforma tenÃa como una de sus ideas-fuerza atenuar el poder presidencial.
Eso sÃ, este gobierno no es el único que violó la Constitución. De eso no se privó ningún gobierno en los últimos 80 años.
Saludos,
Rufus
Mendieta,
Me pase la tarde discutiendo de politica con mi vieja, al punto de ponerme a hacer una especie de «Laclau para principiantes» para que entendiera de lo que estaba hablando. La politica está ocupando espacios como hace un par de años lo hacia la economÃa, creo que esto es todavÃa más positivo.
Hay dos cosas que me gustarÃa agregar:
1) tengo la sensación de que hay ciertos sectores que se niegan a reconstituir el lazo entre representados y representantes, es como «la polÃtica por mano propia» (el espontaneismo como valor). Esto no es un fenómeno necesariamente malo, pero es la forma en que la clase media asume que puede mantenerse al margen y no ser responsable de nada, como si efectivamente pudiera mantenerse fuera. Ese «voluntarismo polÃtico» es muy difÃcil de domar y me parece que es lo que más complica el posicionamiento del Estado «por encima» de los actores y no cómo un sector más.
2) La democracia es un proceso de aprendizaje. De lo que se trata es de que cada uno pueda pensar por si mismo y eso, a veces -muchas-, significa equivocarse. Creo que hay enormes cantidades de personas que hoy tienen una posición contraria a sus propios intereses. Eso nos perjudica a todos, pero lo acepto como parte de ese proceso (de aprender a vivir en la politica). Lo que me va a dar mucha bronca es cuando no quieran hacerse cargo de su responsabilidad en haber pateado en contra, en haber escupido al techo, porque entonces no hay posibilidad de aprendizaje. No quiero decir con esto que uno tiene todo re claro, pero si tiene claro que debe aprender de la propia práctica polÃtica y gran parte de la «gente» vive en una negación sobre esto.
Aceptar el conflicto, estar dispuestos a escuchar y poner las cosas en perspectiva: esto es un proceso y no tiene porque ir hacia atrás. Hay que ensanchar la cancha y promover que surjan nuevos actores, por más enredado que se ponga.
Las retenciones son un impuesto, pero no se parecen en nada al impuesto a las ganancias. El impuesto a las ganancias grava el beneficio, mientras que las retenciones la venta total. Es decir, las retenciones no tienen en cuenta si yo gano fortunas o pierdo plata, me cobra lo mismo. Un impuesto más parecido es el impuesto a los ingresos brutos. Esto puede ser medio pobre técnicamente, no soy contador.
De cualquier manera, los invito a pasar por mi blog que en mi última entrada me expresé un poco sobre esto.
Ana C.: lo del 95% ya pasó a la historia. Ahora, si no me fallan las cuentas el 5% de 30.000 dólares es 1.500 dólares…Qué hay que hacer?
Saludos
Para reconciliar a la «gente» con la polÃtica , es necesario cumplir con la agenda polÃtica pendiente, la Alianza ganó las elecciones con una agenda polÃtica concreta : hacer mas transparente el funcionamiento del estado , de los poderes y de las instituciones .
La alianza fracasó y el kirchnerismo no hizo nada por esa agenda que está pendiente , todo lo contrario , las medidas se toman sin dar explicaciones ni debates, sin participación ni opinión de instituciones intermedias ni de los sectores involucrados.
Tal vez del 2003 al 2007 se haya justificado,pero al haberse «normalizado» el pais, el escenario cambió y las exigencias son otras, tal vez volver a reclamar por lo que quedó pendiente.
La inmensa mayoria de la gente sigue «SIN CONFIAR» en los polÃticos, y mientras eso no cambie , no creo que se puedan tomar medidas conflictivas , solo les queda «administrar» la
cosa mejor o peor.
Haber obtenido un 45% de votos no significa que toda esa gente
esté dispuesta a avalar al gobierno en todo lo que haga ni que ponga el «lomo» por ese gobierno.
La misma gente que lo votó echó a DeLaRua a los dos años.
Los gobiernos no enamoran más. La gente se mueve por sus intereses como queda demostrado con este conflicto.
Cristina premió a funcionarios cuestionados como Jaime y DeVido
manteniendolos en el cargo, no es la mejor manera de empezar un gobierno nuevo, de que la gente piense que «algo» va a cambiar.
Todos los procesos llevan tiempo, y sin mejoras en la credibilidad de los dirigentes, no creo que podamos avanzar
hacia un sistema mas justo sin conflictos.
Enmarcar el conflicto en categorias y polarizaciones de hace 50 o 60 años no creo que pueda aportar a encontrar las soluciones
de los problemas actuales.La solución habria que buscarla en acciones que ayuden a recuperar la «credibilidad».
Vamos a empezar por el principio, las retenciones no son un impuesto, son un arancel, no hay hecho imponible contablemente, hay una condición, si saco del paÃs debo pagar un arnacel, es asà de sencillo. No son inconstitucionales, ya que si el Poder Ejecutivo puede cerrar la exportación de cualquier producto, también puede poner la condición de que para exportarlo se deba pagar un arancel -en el caso porcentualmente movil-.
Si fuesen un impuesto, también lo serÃa el que graba los artÃculos importados, hoy es del 50% para muchos articulos y ningún importador se le ocurrió plantear la inconstitucionalidad de los aranceles.
La palabra tibetana Bardo significa literalmente «estado intermedio» – también traducido como «estado de transición». En Sánscrito el concepto se llama antarabh?va.
Fremantle (2001) establece que hay seis bardos tradicionales conocidos como los ‘Seis Bardos’:
El Bardo de la propia Vida(p.55).
El Bardo de la Meditación (p.58).
El Bardo del Sueño (p.62).
El Bardo de la Muerte(p.64).
El Bardo de Dharmata (p.65).
El Bardo de la Existencia (p.66).
Fremantle (2001: p.53-54) grafica el desarrollo del concepto del bardo a través de la tradición de los Himalayas: (traducción)
Originalmente el bardo se refiere sólo al perÃodo entre una vida y la siguiente, y este sigue siendo su significado usual cuando se menciona sin calificación. Ha habido una gran disputa sobre esta teorÃa durante los siglos recientes en el Budismo, uno de los lados argumenta que el renacimiento (o la concepción) se sigue inmediatamente después de la muerte, y el otro asegura que debe haber un intervalo entre ambos. Con el surgimiento del Mahayana, ha prevalecido la creencia de un perÃodo de transición. Luego el Budismo expandió la idea de distinguir seis o más estados similares, que cubren el ciclo completo de vida, muerte y renacimiento. Pero también puede ser interpretado como cualquier experiencia transicional, cualquier estado entre dos otros estados. Su significado original, la experiencia entre la muerte y el renacimiento, es el prototipo de la experiencia del bardo, mientras que los seis bardos tradicionales muestran como las cualidades de la experiencia están también presentes en otros perÃodos transicionales. Afinando el entendimiento de la esencia del Bardo, este puede ser aplicado a cualquier momento de la existencia. El momento presente, el ahora, es un bardo continuo, siempre suspendido entre el pasado y el futuro.
El término «bardo» a veces se utiliza de manera vaga para referirse al estado de existencia entre dos vidas en la tierra. De acuerdo con la tradición Tibetana, luego de la muerte y antes del próximo nacimiento, cuando la propia conciencia no esta conectada con un cuerpo fÃsico, se experimenta una variedad de fenómenos. Esto usualmente sigue una secuencia particular de degeneración, desde, justo después de la muerte, las más claras experiencias de realidad de las que somos capaces, hasta, posteriormente, las más terribles alucinaciones que surgen de los impulsos de las acciones torpes previamente realizadas. Para los avanzados espiritualmente el bardo ofrece una gran oportunidad para la liberación, ya que una claridad espontánea puede surgir de la directa experiencia de la realidad, mientras que para otros este puede volverse un lugar de peligros debido a las impresiones kármicas negativas que pueden orientarlos a un renacimiento poco deseable.
Como ve Mendieta, todo depende del karma previo.
La vaca da la leche, pero si no se quemo con ella es dificil que entienda porque algunos lloramos al verla.
Tratando de volver al optimismo, la «fiebre» puede ser el resultado del estiron, cuando uno deja de ser niño para convertirse en adulto
Un abrazo
Supongamos que al «campo» lo cagaron con impuestos que considera injustos. Supongamos que que es asi. Entonces, la respuesta justa es: a mi me están cagando yo reviento el paÃs y cago a todos? La respuesta a un impuesto injusto en democracia es el chantaje de rutas cerradas y el desabastecimiento de millones de inocentes? dÃganlo palabra sobre palabra: para los productores y sus aliados de clase, la respuesta polÃtica justa a un impuesto injusto es cagarse en el resto del paÃs. Es asÃ, y juegan con fuego. El gobierno, les guste o no, fue elegido democraticamente y no se va a ir. No se debe ir. La única salida de esto no es «su» victoria. Hay otras salidas. Sigan reventando al paÃs y van a ver que necesariamente habrá otras salidas. Ustedes no son la mayorÃa del paÃs. Son la minorÃa. Una minoria que se caga en la mayorÃa del paÃs. No puede ser gratuito.
Los últimos sucesos, obviamente hicieron resaltar el punto cuatro. Espero que alguien se avive.
Saludos
Ana: Geiger sabe perfectamente que no es un impuesto a las ganancias. Tal vez cree(erroneamente) que la producción agropecuaria esta exenta, o participa de las deformaciones de la verdad y sofismas que tan habitualmente hacen gala desde el gobierno para manipular opinión pública.
Para decir que tampoco es otro impuesto, hubo otro argumento allá que decÃa que si el PE puede prohibir las exportaciones, también puede poner retenciones sin el congreso. Es una falacia, porque Macri, o un director de tránsito, puede prohibir la circulación en una calle, pero eso no lo habilita a cobrar un peaje.
De todos modos, nunca pensé que Kirchner querÃa jugar todo la gestión a esta discusión que se podrÃa haber arreglado en un par de dÃas buscando un punto intermedio. Pero dobló la apuesta en cada parada, en forma irracional.Insisto que el principio de autoridad parece ser lo que importa de un lado. Y no aceptar la derrota parece ser lo que importa del otro.
Asà vamos. menos mal que no hay otros frentes, porque sino podrÃa ser una profecÃa autocumplida
Hola, yo hace tiempo que leo esta pagina, y como no soy ningún gran entendido en el debate polÃtico, nunca opiné, pero ahora si me lo permiten me gustarÃa hacer una replica.
Ana c. dijo:
Todos estamos enamorados de la Patria, menos nuestros gobernantes que están solamente enamorados de sà mismos.
Desde mi humilde e ignorante punto de vista, creo que no son los únicos, ya que la gente del campo también lo está. Sino fuera asÃ, plantarÃan digámoslo asÃ, «cualquier verdura», que esta haciendo mucha falta en este paÃs, ya que hoy en dÃa aún existe demasiada gente que pasa grandes necesidades y los que podemos trabajar, tenemos el cinturón demasiado apretado. Aparte creo que si alguien hizo algo parecido a polÃtica desde hace más de 20 años en este paÃs, son los k.
P.D.-Le recuerdo a la señora, que los polÃticos en mayor o menor escala, fueron, son y serán siempre unos ladrones, aquà y en cualquier lugar del mundo.
Saludos
Gracias Julián por su comentario. En efecto, a mà también me causan rechazo los comentarios sobradores. Pero bueno, cada cual ama a la patria y negocia las diferencias para evitar la suma cero como puede y se define a sà mismo a través de ese arte amatorio y negociador.
Desde luego que una cosa es el impuesto a las Ganancias y otra cosa las retenciones. Por eso en mi primer comentario decÃa que el gobierno deberÃa enmarcar el tema en la cuestión de fondo que está en juego, para mÃ: la cuestión impositiva. Es decir, cómo conseguir la redistribución a través de un sistema impositivo progresivo.
Me referà a las retenciones como forma de impuesto a las ganancias (extraordinarias previsibles de la renta de la soja) en un sentido polÃtico, como método redistribuidor para el Estado. Técnicamente puede ser abusivo el uso que hice. Entonces, si se lo quiere traducir a polÃtica pura, digamos que lo que está en juego en este conflicto es cuánto paga cada actor de lo que gana y tiene, cómo contribuye a la comunidad.
Como en Argentina el sistema impositivo es regresivo y la evasión importante, el Estado cobra a través del IVA y de sistemas como el de las retenciones, más difÃciles de eludir. Bueno serÃa clarificar todo este sistema recaudatorio y tomar la decisión polÃtica de que contribuyan más los que más ganan, a través de los mecanismos que se utilizan en los paÃses más igualitarios del mundo. Para eso es necesario robustecer el Estado.
Otra cosa. ¿Qué se quiere decir cuando se habla de “institucionalidad†o “calidad institucionalâ€? Es un antiguo recurso el echar toda la culpa de la debilidad de las reglas del juego del Estado de Derecho al peronismo. En este caso, está claro que el gobierno no está respetando ese espÃritu. Bien. Pero ¿y si lo hiciera? ¿Eso aumentarÃa o solucionarÃa inmediatamente el problema? Creo que no.
Porque precisamente el problema argentino es que todos los actores incumplen esas reglas y eso además les hace aumentar el capital polÃtico propio. Basta ver lo que hacen algunos cuando les rebajan algo de sus superganancias… ¿O el lockout aumenta y mejora la calidad institucional? ¿Sólo el gobierno es responsable de esa institucionalidad? En un paÃs donde el poder real está muy lejos del poder gubernativo, afirmar tal cosa me suena a una mirada juridicista y despolitizada de la polÃtica. Más aún, es muy probable que si cumpliera a rajatabla ese espÃritu, lo pasarÃan por encima (véase el caso del gobierno de AlfonsÃn).
El drama de la polÃtica argentina consiste en eso, precisamente: para cumplir la voluntad popular, hay que forzar muchas veces los mecanismos que la posibilitan, pero no porque a alguien le guste hacerlo y su identidad polÃtica consista en eso, sino porque la lógica de lucha canÃbal por el poder, de la que todos los actores participan, lo vuelve cuasi-necesario. ¿Si uno cumple con ese espÃritu, qué le garantiza que el adversario (¿o enemigo?) lo hará, y que no sacará ventaja, tanto de no respetarlo como del respeto que uno haga de ese espÃritu?
Resolver esa tensión y esa lógica es aumentar la calidad de la institucionalidad argentina. El problema no consiste en la existencia de un actor –cualquiera sea– maldito.
Cdor Geiger: No creo que se pueda comprobar que la voluntad popular avale este nivel de exacciòn. Me gusarìa un plebiscito al respecto. Tal vez las elecciones del 2009 lo sean, si e tema se mantiene vivo hasta entonces.
Pero vayamos al concepto de impuesto a ganancias extraordinarias.
Como concepto no me parece malo, pero el problema es que no es general y es aplicado a un sector, eso trae dos problemas:
1) La hetereogeneidad del sector, con tamaños, clima y suelo distintos hace que una ganancia «extraordinaris» en promedio no lo sea a nivel individual. Por caso hay muchas zonas donde la mayorìa de los individuos o empresas productoras han tenido quebranto por sequìa. Còmo se justifica que se les cobre un impuesto a «ganancias extraordinarias». El promedio nacional de la soja este año fue de 2800 kg, pero muchos hacen cuenta con los 4000 kg que sacaron algunos, que se promedian con los 1800 que sacaron otros.
2)Hay un especie de desprecio detrà s de indignarse porque un chacarero gane 15 lucas por mes, cuando hay empresas o individuos de otras actividades que ganan mà s. Porqué en un caso es «ganancia extraordinaria» y en el otro es solo «ganancia»?
El que plantea eso es seguro que le esta diciendo al chacarero: «Deberìas ganar mucho menos, el otro se lo merece pero vos no».
Mariano T:
1. Cuando decÃa que el gobierno representa la soberanÃa popular, no estaba afirmando que la mayorÃa de la ciudadanÃa lo apoyara en el conflicto del lockout agropecuario.
La legalidad de la acción de un gobierno democrático no depende de los apoyos puntuales que cada decisión que toma pueda recabar. Tiene un mandato por cuatro años que le da derecho a gobernar, siempre que cumpla la ley.
Pero, en efecto, esto no soluciona el problema de la legitimidad. En ese caso sà juega el apoyo que pueda obtener. Y ahÃ, para decisiones claves, se suele dar un conflicto de legitimidades (entre “la calle†y “el palacioâ€) a menudo insolubles desde el punto de vista de la medición, incluso plebiscito mediante (porque siempre se podrá cuestionar la legitimidad de origen con la obtenida en la consulta).
2. Para lo que planteas en el punto 1, creo que lo mejor es
—como intentaba decir en los comentarios previos— “disolver†toda la cuestión en un único y claro sistema impositivo progresivo, que tiene en cuenta por definición distintos niveles de renta y de patrimonio. El Estado argentino recauda a través del consumo (IVA) porque —en el mejor de los casos— no tiene fuerza para hacerlo vÃa renta o patrimonio. Por eso el sistema actual es regresivo.
3. Para lo que planteas en el punto 2, sinceramente debo decir que no me resulta relevante saber con qué ánimo se hace la polÃtica. ¿Qué más da que el móvil sea el resentimiento —si es que esto se puede medir y evaluar polÃticamente— o un genuino apego al valor igualdad?
4. Reuniendo 3 y 4, se me plantea la que me parece es una pregunta polÃtica clave hoy: ¿aceptarÃan los que hacen el lockout pasar a un sistema impositivo de esas caracterÃsticas, que solucionarÃa ese presunto problema de inequidad que critican en la suba de las retenciones?
Creo sinceramente que no. Lo de la inequidad, como lo del resentimiento que animarÃa la medida, como lo de la “calidad institucionalâ€, son excusas propias de actores que históricamente (no hace tres o cuatro años) han hecho todo lo posible para no pagar impuestos y, además, vivir de las subvenciones estatales.
Mariano T:
No confundir soberanÃa popular con «gobierno popular» y demás términos propaganÃsticos que valen como tales, pero que carecen de rigurosidad.
La voluntad popular tampoco avala el desabastecimiento Mariano, simplemente mira esto sin entender demasiado en mi humilde opinión.
Gracias por las aclaraciones que realiza sobre las retenciones, de todas maneras si se tratan por el Congreso serán aprobadas, en ese caso ¿Ustedes qué harÃan?.
Siga en el nivel del comentario que le hizo a Faco hombre, no se nos desquicie que acá no queremos «ponerlo de rodillas» ni demás huevadas.
Saludos
Lo del 95% no solamente pasó a la historia. Me llama la atención la referencia de Ana C. al 95%, que sólo puedo atribuir a una redacción desafortunada.
Nunca hubo retención del 95%, lo que hubo (y era una idiotez propia de un economista de laboratorio) fue una alÃcuota de 95% sobre la fracción por encima de 600 dólares en el precio internacional de la soja. O sea, no era el 95% del precio.
Idiotez doble, porque sirvió como argumento falso y demagógico contra las retenciones y ni siquiera era aplicable en la práctica, ya que el precio no alcanzó ese nivel en ningún momento.
No creo que nadie en mi sector se oponga a cualquier medida que sea «general», o sea que no discrimine el origen de la ganancia. Porque lo que ofende es la discriminación, más que el nivel de imposición. Los impuestos a las gananacias y al patrimonio que graven a TODOS en forma PROGRESIVA es lo que se hace en Europa, y en muchos otros lugares.
Ãncluso las retenciones anetriores podrÃan mantenerse como a cuenta de esos impuestos, asà se harÃa imposible la evasión.
Mariano T:
Está bien, pero vos decÃs dos cosas que podrÃan ser contradictorias, salvo porque ponés «anteriores» en la segunda:
1. «No creo que nadie en mi sector se oponga a cualquier medida que sea “generalâ€, o sea que no discrimine el origen de la ganancia.»
2. «Ãncluso las retenciones anetriores podrÃan mantenerse como a cuenta de esos impuestos, asà se harÃa imposible la evasión.»
De todos modos, ¿por qué son discriminatorias las nuevas y no las anteriores?
Además, el argumento 1 es muy discutible. Primero, porque su fundamentación es un parecer (tuyo). Segundo, porque históricamente el sistema impositivo argentino ha sido regresivo, lo cual permite afirmar con bastante plausibilidad que los sectores beneficiados con ese sistema (los de más renta y patrimonio, evidentemente) querrán seguir con ese privilegio. Por no hablar del IVA generalizado y de las subvenciones estatales…
Acá quedo nÃtido que tanto unos como otros sostenÃamos verdades a medias, parte de los que apoyamos las retenciones lo hacemos por que vemos que es un esperanzador primer paso hacia achicar la brecha entre ricos y pobres y estamos tratando de condicionar para que esa «caja» sea redistributiva.
Algunos no se dan cuenta o no se quieren dar cuenta que se puede estar de este lado y proponer salidas conservadoras.
Hasta ahora he visto que no hemos sido más que conservadores, dirÃa que a la Duhalde, se ha destinado un porcentaje a obras, el cabezón lo hacÃa y concentraba las obras (y sus preciadas licitaciones) en pocas manos -caso ente del conurbano-.
Los conservadores del treinta lo hicieron, nos llenaron de palacios, hospitales, escuelas, cloacas, subtes, diques, y asfaltos de gran estilo y calidad.
La otra salida conservadora es la «neodesarrollista: es decir invertir en centrales eléctricas, caminos rurales, centrales nucleares, auto-abastecimiento de energÃa e insumos para desarrollar la industria.
Falta la salida peronista, que consiste en lograr que aquel que en negro gane %1200 o $1500 por mes, vive en una villa y viaja como ganado, se le otorgue una casa cómoda a pagar a 50 años, se lo blanquee y el sueldo se le vaya a 5 o lucas.
La redistribución es lo que pone nervioso a los que hoy se les ha provocado estertores epilépticos.
Hasta ahora nuestros registros de actividad cerebral eran solo una lÃnea en el electroencefalograma. No pensábamos en términos de confrontación para avanzar, valorábamos el dialogo menemista en el que se llegaba a una “paz socialâ€, cercana al consejo del “relájate y que lo malo pase rápidoâ€, por que era inevitable y no tenÃamos escapatoria. No resistirse al asalto era la consigna que fundamentaba el dialogo, la armonÃa y la paz social entre argentinos.
Pensabamos en tèrminos de estar a favor o en contra del campo, o a favor o en contra del gobierno, hoy estamops decididamente a favor de los que menos tienen y asi como enfrentamos a unos, vamos a exigir a los otros que avancen, avancen aún con metralla bajo sus propias lineas.
Que intuÃamos estaba claro, pero nos faltaban las razones, no tenÃamos “re-claro†para que nos movilizamos durante los últimos años, pero lo que SEPRIN llamaba gimnasia revolucionaria rindió frutos los últimos 3 meses.
Esto lo note en intelectuales que se juegan y no les importa «el que dirán» de sus colegas, en sindicalistas gordos y “antimontos†que me dicen que “estos quieren un golpe, y antes de voltear a la Señora van a tener que pasar sobre mi cadáver†y refuerzan con un “primero el gobierno, después van a seguir con las pocas conquistas que quedaron en piéâ€.
Lo noté en lo visible y también en lo invisible, llegábamos a la concentración y no habÃa canticos, fruto de que nadie bajó lÃnea antes de subir al auto, al tren, al bondi o donde sea, eso significaba que el que lidera cada movilización o no estaba adoctrinado o estaba confundido.
Estos últimos meses escuché canticos que con mi falta de retenciòn (mi memoria es el sueño de los chacareros) no voy a poder transcribir literalmente, pero me sonaban asì…
«Atenciòn, atención, es hora de empezar con la distribución.»
«Ole, ole, ole, ola, gorila puto vas a comerte las retenciones del Gobierno Popular!!!!»
«Somos los dueños de la torta, somos los dueños de la torta y tus cacerolas ya no me importan»
Eso es lo bueno que el que vaya sepa por que va, que va a ganar o que puede perder y encima lo haga con alegrìa.
cdor: Te fundamento porque nadie se opondrÃa: No hay impuesto general a todos los sectores que pueda mantener el nivel de carga que tiene el agro en cada nivel de ganancia. Asà que no hay nada que perder en cualquier sector del agro en un régimen generalizado, salvo los grupos concentrados presentes en los pools. Y mucho para ganar, porque se reparte la carga equitativamente en toda la burgesÃa y el empresariado (incluso en el nivel top de asalariados)
En cuanto a la discriminación, no hay duda, las anteriores también eran discriminatorias.
Mariano T:
serÃa bueno traducir a números lo que argumentás. Y compararlo con los sistemas impositivos progresivos que rigen en Europa, por ejemplo, y permiten la redistribución vÃa Estado de Bienestar. Es decir, cuánto están pagando sobre sus ganancias y patrimonio, y cuánto pagarÃan en un sistema progresivo de impuestos.
Por otra parte, si las retenciones anteriores también eran «discriminatorias», ¿por qué entonces quieren volver a la situación previa al 11-M? ¿Cuál es entonces el motivo de la protesta?