Volver a hablar de polÃtica en casi todos los ámbitos es una de las pocas cosas buenas que nos deja el «conflicto del campo», si es que hay otras. Mejor aún, nos puso a discutir sobre polÃtica no sólo en términos superficiales (aunque demasiado nos quedamos a veces en chicanas), sino también de la esencia del asunto, el reparto de la torta.
Hablamos de polÃtica quienes la ejercen y quienes sólo nos dedicamos a debatir (pasemos por alto que todo hecho es polÃtico). Las palabras, el lenguaje, el signo son centrales para los primeros y los segundos. Mientras pienso en esto, leo a Rodrigo Fresán en la Contratapa de Página/12
(…) se acabó eso de hablar con eufemismos falsamente tranquilizadores del tipo “esto no es una crisis, sino una contracción inevitable de ciertos parámetros económicos como consecuencia de las fluctuaciones en los Ãndices internacionales y del aumento del precio del barril de crudo, afectando puntualmente ciertas industrias y grupos de poder que influyen directamente en los presupuestos y el poder adquisitivo del ciudadano medioâ€, y todo eso.
Imagino los millones de diálogos que pueden ocurrir en cualquier familia de cualquier paÃs que termina de ver un mensaje parecido por televisión. El que más me cierra es este.
-¿Qué dijo el presidente?
-Que no hay crisis.
-¿Y qué hay?
-Ni puta idea.
En este caso imaginario, si no se puede entender la idea que reemplaza a «crisis», lo que queda grabado es «no-crisis», y en definitiva el único concepto que quedará es el original.
No es que sea antiintelectual o simplista. Creo, sÃ, que para que todos entiendan algo tiene que ser simple, que es la forma más difÃcil de expresarse.
«No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicarselo a tu abuela», decÃa Albert Einstein. De poco sirve entender ideas complejas si no se pueden transmitir en ideas simples. Ese es el desafÃo.
¿Por qué es importante esto? Porque «en el signo late la lucha de clases«. Si en este conflicto, y en polÃtica en general, apoyamos a los más necesitados (o a las polÃticas que los beneficiarán), tenemos que considerar que esos sectores fueron los más afectados por las crisis económicas y por el vaciamiento educativo. Porque de nada sirve apoyar a un sector si el mismo no entiende la causa.
«El campo» (sÃ, en esto los metemos en la misma bolsa) tuvo la suerte de encontrar un vocero como Alfredo De Angeli, que basa la mayor parte de su liderazgo carismático en su simpleza al hablar. La presidente es una gran oradora, habla sin leer y todo eso, pero pierde por goleada contra las palabras claras del ruralista. Por eso midió tanto Néstor Kirchner, mucho menos complejo, cuando dio la conferencia de prensa.
Alejandro Seselovsky lo pone de otra forma en una columna de CrÃtica: «a Horacio González le hubiera llevado doscientas cincuenta subordinadas explicar las tensiones de clase que Luis D’ElÃa puso en seis palabras: odio a los blancos del centro. No se puede ser más exacto, más drástico. Lo que tiene de bueno D’ElÃa es que no te sofoca con tener que interpretarlo. El tipo dice que va a defender este Gobierno a los tiros y que odia a los blancos del centro: pum, te la puso, nada que explicar.»
Debemos aceptar que De Angeli, como D’ElÃa (acaso puntos iguales opuestos por el diámetro) ganan la batalla dialéctica por simples. Si creemos que están equivocados, vemos la importancia de esta pelea. No podemos dejar que nos gane la palabra alguién que no tiene razón pero habla mejor.
Si la pelea es en el signo, debemos luchar la palabra. No es fácil: hace falta entender el doble para poder desovillar, saber resumir para explicar, saber transmitir, y a su vez saber ovillar para ver los errores complejos escondidos tras el lenguaje simple de otro. Borrar adverbios que terminen en mente, gerundiar menos, distribuir mejor en párrafos (una idea por oración, en lugar de las doscientas cincuenta subordinadas), releer-reescribir-releer (en el caso de lo escrito) no forman un manual de estilo pero son buena forma de empezar.
Alguna vez dije en twitter que el dÃa que los troskistas aprendan a resumir ideas en 140 caracteres, llega el socialismo en cinco años. Más allá de la humorada, la idea es válida. Si luchamos con la palabra, que el presente sea simple. El futuro será nuestro.

Faco, te aviso que voy a chorearte la frase «el dÃa que los troskistas…» de acá hasta el dÃa del juicio. Saludos, MEC
SÃ, la polÃtica es la lucha por el sentido. Pero creo que hay que distinguir dos niveles de lenguaje: el teórico y el polÃtico-ideológico.
Me parece que vos te referÃs a este último, porque es el que busca movilizar, convencer, ganar adeptos. Es el lugar de los mitos de Sorel o la fórmula polÃtica, de Mosca. No cuenta si tenemos o no razón, sino quién logra que los demás se identifiquen y luchen con y por nosotros. La lucha alcanza acá al lenguaje mismo: es la distorsión de Rancière, que expresa que no interesa siquiera dialogar, sino derrotar al otro.
Pero esto no debe ahogar el otro nivel, el teórico, donde importa explicar, no ganar adeptos. Es el lugar de la discusión para sumar, no para derrotar. Es el lugar de «la verdad», no de los valores a conseguir. La discusión acá intenta construir un lenguaje común, conceptual, para poder dialogar y entendernos.
Ambos están interconectados, pero no son el mismo. Cada uno tiene su lógica y su función. El mejor ejemplo es el de Lenin: creo que nunca habrÃa alcanzado tanto éxito movilizador si no hubiera sido capaz de simplificar (en el peor sentido) a un autor tan complejo como KM.
PD: prefiero «sencillo» a «simple»… pero es igual. Sobre esto, hay una buena frase de I. Berlin: «oscuro no significa profundo».
Faco,buenisimo
Cristina Kirchner,dijo a poco de asumir como presidenta,que no le gustaba eso de disfrazarse de pobre para lograr una mayor llegada con la gente,y comparto pero en lo que respecta al lenguaje es asÃ.
como lo decis,muchos lo pueden tildar de populista,o que hay que educar desde el lenguaje.Yo creo que es ser natural y expresarte en el lenguaje que sabes que quizas no te haga obtener una banca o la presidencia,pero que al menos sera entendido.
y con lo del socialismo comparto totalmente.
Para el final te dejo 2 saludos.
tachar el que no corresponda.
Estimado señor Facundo,envÃo a usted mis más sinceras felicitaciones,por su nota publicada.La misma no hace más que establecer el estereotipo de los discursos,sobre todo cuando hace mención a las trabajadoras de la vida….
……………………………………………..
Facu,buenisimo lo escribiste.del comentario familiar,creo que a las putas se les podrÃa pagar derechos por las veces en que se las nombra para asociarlas a cosas malas,un cole que no paro,un telefono que no anda,una idea que no entendes,una manera de llamara a la mala suerte.o algo que te cobro el juez del partido en contra de tu equipo.
te mando un saludo
Observo desde afuera, es obvio que no pertenezco a la intelectualidad argentina, que hay una tendencia en enfatizar la palabra. Muchas palabras que a veces dicen poco, pocas palabras encriptadas con bibliografÃa escondida, para ser declamadas frente a quienes dudamos antes de aplaudir. Pero siempre está la palabra, a veces excesiva.
Como alguna vez estudié matemática, álgebra, lógica, un poquito no mas, observo que hay conocimientos que se vuelcan y en el momento de encontrar las premisas para comenzar el razonamiento, ahà se armó el desbararjuste. Agarramos para cualquier lado. O bien repetimos viejas teorÃas, sin pensar que el tiempo pasó y que tal vez sea el momento de mejorarlas, de pensar ¿o nos vamos a quedar ad eternum sin variar un punto o una coma por pura reverencia?
Entonces digo ¿no serÃa mejor darle importancia al razonamiento?
Para razonar hay que apoyarse en realidades, que por supuesto hay que conocer, D’Angeli es un ejemplo. Razona haciendo pie sobre su realidad. D’ElÃa pertenece a otro territorio.
Pero en resúmen coincido con Faco cuando dice: hablemos claro.
Hay discursos que pueden ser resumidos en pocas frases pero el deseo de «recorrer la pasarela» fascina a muchos intelectuales.
Cristina Kirchner no entra en esta crÃtica porque su discurso está construÃdo para agradarse a si misma.
Y como consigna me repito: mas razones y menos palabras. La matemática ayuda.
SÃ, señor. Néstor comunica, Cristina reflexiona. Néstor llega, Cristina impresiona (a veces). Son tiempos de comunicar y de llegar. Y de escuchar. No me quiero extender. Muy bueno, Faco.
Muy Bueno. Incluso agregarÃa que en la idiosincrasia de muchos argentinos, el que te «habla en difÃcil» lo más probable es que te esté mintiendo….
Al fin alguien se dio cuenta de esto de hablar «simple».Creo que la simpleza tiene que ver con mostrar claramente las intenciones y ser jugado en lo que se dice. Es decir, cuando se junta idea-emociòn-intenciòn y palabra. Se toma una posiciòn y se expresa, sin vueltas.Para eso es necesario definirse , que es lo que muchos polìticos no hacen, porque viven en el oportunismo y se dan vuelta de acuerdo a lo que les va conviniendo en ese momento. Por ej DÈlìa , uno sabe cuando lo escucha a què atenerse, porque muestra todo, las cartas sobre la mesa. Caso contrario, Chiche Duhalde, que le pega al gobierno como si no fuera peronista y no dice abiertamente algo que queda como sobrevolando…estarà haciendo campaña para fracturar al peronismo y en vistas a las pròximas elecciones favorecer la candidatura del marido?????? no sè…es una idea mìa, porque ella no lo dice…
Acá hay un montón de presupuestos más que cuestionables. Que un discurso sea claro, directo y llegadero no implica que sea cierto y que no esconda un montón de mentiras y trampas: De Angeli es un ejemplo. Esa convocatoria a expresarse con mayor sencillez puede ser una trampa envenenada o un alerta vivificador, depende de cómo se tome. Hay discursos y discursos, ocasiones y ocasiones, niveles y niveles, como hace notar Geiger. A veces hay que llegar con la palabra impactante y a veces hay que discurrir con complejos argumentos, para no omitir aspectos sin los cuales la idea principal es apenas una caricatura de sà misma. No jodamos reclamando un discurso único, por favor. Está muy bien la propuesta si se la toma como un toque de atención: «muchachos, aprendamos a comunicar mejor o estamos sonados». Pero de ahà a la exaltación de la simpleza y a poner a De Angeli como modelo hay un pasito hacia el precipicio: es una realidad de cajón que la estupidez y la banalidad son más pegadizas y eficaces, que es más fácil ganar por impacto que haciendo pensar o dando a pensar. No es ninguna novedad que ese es el modo en que, en general, operan los medios. Hay que aprender de ellos, por supuesto, pero si queremos ganar exclusivamente por esa vÃa, el triunfo va a ser una derrota: ¿estamos aspirando a un paÃs de mediocres, de gente que actúa de acuerdo a la primera impresión que recibe, a lo que le llega con más fuerza comunicativa? Más cintura polÃtica y mental, please: podemos ser «comunicativos» y «complejos y digresivos», según la ocasión. No hay por qué renunciar a ninguna de las dos alternativas.
También se puede citar «Divulgación» el famoso ensayo de Sábato en «Uno y el Universo», que a continuación transcribo:
«Alguien me pide una explicación de la teorÃa de Einstein.
Con mucho entusiasmo, le hablo de tensores y geodésicas tetradimensionales.
—No he entendido una sola palabra —me dice, estupefacto.
Reflexiono unos instantes y luego, con menos entusiasmo, le doy una explicación menos técnica, conservando algunas geodésicas, pero haciendo intervenir aviadores y disparos de revólver.
—Ya entiendo casi todo —me dice mi amigo, con bastante alegrÃa—. Pero hay algo que todavÃa no entiendo: esas geodésicas, esas coordenadas…
Deprimido, me sumo en una larga concentración mental y termino por abandonar para siempre las geodésicas y las coordenadas; con verdadera ferocidad, me dedico exclusivamente a aviadores que fuman mientras viajan con la velocidad de la luz, jefes de estación que disparan un revólver con la mano derecha y verifican tiempos con un cronómetro que tienen en la mano izquierda, trenes y campanas.
—¡Ahora sÃ, ahora entiendo la relatividad! —exclama mi amigo con alegrÃa.
—Sà —le respondo amargamente—, pero ahora no es más la relatividad.»
Hablando simple podemos convencer mas fácil a quien no entiende el entramado complejo de algún aspecto de la realidad. Pero una cosa es comunicar con simpleza, para llegar al público, a la sociedad, y otra cosa es pensar que con esa simpleza con la que se comprende la realidad se debe actuar.
Por ejemplo, una cosa es Blumberg declamando sus ideas y llegando a miles con el mensaje, y otra cosa es ese mensaje en el Congreso traducido a leyes como polÃticas concretas.
Es como pensar que el amigo de sábato partiendo de lo que comprendió piense que puede diseñar, administrar y operar una planta nuclear.
saludos!
Balvanera: relée esta parte. «Si creemos que están equivocados, vemos la importancia de esta pelea. No podemos dejar que nos gane la palabra alguien que no tiene razón pero habla mejor».
Ahà digo, igual que vos, que no creo que De Angeli tenga razón, sino todo lo contrario. Planteo el mismo problema que vos: un discurso simple puede ser falso pero mejor recibido por ser más fácil de entender. El llamado es, como decÃs, a comunicar mejor. Ni siquiera digo que haya que renunciar a ideas complejas; la realidad siempre es complicada. No cambiemos esa realidad, sino la forma en que la transmitimos.
Leo lo tuyo y pienso que yo no estoy ni de lejos exento de esto. Acaso tendrÃa que haber comunicado mejor. Se hace lo que se puede. Un abrazo.
Al final tantas palabras para decir que D’ElÃa es un capo y D’Angeli un perfecto equivocado ¿dónde está la Razón? tanto camino andado para tratar de encontrarla y tanta gente que ha nacido con la razón en la mano (nótese, digo mano y no espÃritu o saber o algo parecido…). Los admiro desde acá abajo.
Realmente EXCELENTE la reflexión.
Sin dudas, si la presidente y/o sus ministros hubieran hablado con la sensillez de De Angelli / D’Ellia, este conflicto no duraba ni diez minutos.
Si bien admiro la inteligencia y la capacidad oratoria de Cristina, coincido plenamente en que esto la perjudica más que ayudarla.
Faco: estoy parcialmente de acuerdo con lo que planteás. Me parece que el problema comunicacional afecta también otro asunto: el de la forma de construir polÃtica. Están faltando espacios de discusión de compañeros, en los que se puedan aclarar posturas y discursos. Reina la confusión en las filas kirchneristas (algunas de las cuales se conforman espontáneamente, sin encuadramiento y sin estructuras que las contengan). El problema de comunicación, para mÃ, también afectó a D´ElÃa, no es exclusivo de los modos y capacidades de Cristina.
Un abrazo.
Una cosa es hablar entre colegas o entendidos en polìtica o cualquier otra disciplina y otra comunicar masivamente algo, hay que diferenciar.Me impresiona còmo se tergiversan las cosas.
Acoto que D’elia no gano la batalla dialectica sino que la perdió, metio mas goles en contra que a favor del gobierno.
Y tampoco creo que el conflicto se hubiese resuelto en 2 dias si Cristina supiese comunicar mejor.
Insisto en la idea. A mà entender, el mayor error (y mirá que se cometieron muchos errores) fué no saber explicar en palabras sencillas la situación en el primer momento. Si hubieran hecho eso, entonces no se hubiera podido manipular la opinión popular como lo hicieron los del campo y los medios.
El primer discurso, rodeado de «trabajadores», era el entorno ideal para hacer una comunicación sencilla, que explicara el porqué de las medidas.
En lugar de eso, hubo un discurso a mà entender excelente, aunque cayó en la trampa de la complejidad.
– Qué dijo Cristina?
– Ni idea. Pero se quejó de que los del campo andan en 4×4. Y a los gritos.
– Que soberbia!
Un discurso complejo + Medios en contra = Desinformación masiva.
Carolina: Por supuesto que hay que diferenciar niveles. Pero hacé esto: andá a las carpas peronistas del Congreso y escuchate un rato a los cumpas. Ok, están ahà para reclamar a los legisladores, pero también aprovechan para comunicar. Pensar que en una época los comunistas sufrÃan porque no podÃan entenderse con el pueblo como los peronistas. No quiero apoyar a un sector que un dÃa tenga que lamentarse por la poca llegada que tiene al lado del macrismo, ponele.
MarÃa Esperanza: Gracias, me enorgullece.
Contador Geiger: Obvio que no hay que ser simples para pensar. Digamos, complejo el nivel de reflexión, pero claro a la hora de comunicarlo. El desoville es lo difÃcil. Gracias.
Banya08: No creo que el problema de la comunicación sea una cuestión de clase. Macri apela a todos los sectores, pero más a los medios-altos, con su lenguaje simple. Entiendo que ese sea el lenguaje que maneje la Presidente, acostumbrada al debate legislativo, pero es demasiado complejo a la hora de transmitirlo por medios de comunicación masiva. Hablar claro la ayudarÃa en todos los sectores, y más aún entre los más bajos, que, como dije, sufrieron más la deficiencia educativa.
Carroll: Gracias por el aporte.
Códigos: Entonces que se repartan la tarea. Y recuerden: el argumento de doble comando es de pajero mental (?).
B-K: Puede ser. Muchos odian a Cristina y la criticarán sin importar cómo hable, pero creo que a muchos no les gusta por cómo habla. Se me ocurre que lo de «soberbia» puede pasar por el discurso cuando no lo entienden. O que sus discursos sean complicados porque intenta mentir. Puede ser. Por eso digo: claro.
Chacal: Es uno de los peligros. Por eso digo que el punto es seguir pensando complejo, pero transmitirlo simple. En el proceso está la clave.
Facundo: El conflicto habrÃa durado lo mismo, porque «el campo» nunca quiso dialogar. Ahora, que habrÃa mucha más gente apoyando al gobierno si hubieran comunicado más claro, eso seguro.
Mariano: Es cierto, pero eso es más un problema del Gobierno, que tendÃa a cerrarse en la «mesa chica» sin abrir las discusiones en ningún ámbito. Esperemos que cambie.
Void: Esa es otra falla de comunicación propia. No quiero decir que D’ElÃa gane la batalla dialéctica, sus dichos hacen quedar mal a medio mundo. Pero sà es cierto que es más claro al hablar. Es lo que hay, en fin.
Facundo: Buena mala ecuación, a revertirla.
Carolina: no sé si lo de la tergiversación lo dijiste por mi comentario. Por las dudas, aclaro.
El debate «entre compañeros» sirve para clarificar también la comunicación de los «cuadros» con las «masas».
Si a vos te quieren explicar una postura, y sale uno diciendo «distribución del ingreso», otro «defensa de la industrialización» y otro «odio a la oligarquÃa», difÃcilmente puedas sacar algo en claro. Debatir entre «entendidos» ayuda también a clarificar ideas, principalmente porque no hay «entendidos» y «no-entendidos» sino que se van haciendo a través de la discusión y el debate. Todas las posturas son modificables. Cuando alguien te señala algún problema en tu razonamiento, lo podés rever para cambiarlo, y de esa manera comunicar mejor cuando llega el caso.
Un saludo.
El discurso podrÃa ser asÃ: «Hay una serie de blanquitos egoistas que estan ganando mucha guita, y el PE ha decidido que se la vamos a quitar para repartirnosla entre todos»
Lo que el que recibe el mensaje se va a preguntar es «cuanto me toca a mÃ?». Y eso es lo que hay que explicarle.
Me parece que hay también una ilusión del lenguaje transparente, capaz de pintar bien una verdad que, por ser tal, todos tienen que aceptarla.
DirÃa en cambio que la comunicación constituye a los hablantes y a la vez ese mensaje es recibido no por una tabula rasa, sino por alguien que ya lo codifica de algún modo particular.
Por lo tanto, no se trata de encontrar unas palabras justas que abran solas el cofre del tesoro (la voluntad polÃtica del otro). Quiero decir que digas lo que digas, para muchos el hecho de quién lo dice ya les condiciona toda aceptación… por la negativa. No hay un lenguaje más allá de las identidades que lo filtran.
Faco: no te estaba respondiendo exactamente a vos sino a algunos de los comentarios. Y, para ser sincero, abriendo el paraguas, porque a la discusión sobre este tema la vengo padeciendo desde hace décadas.
A varios: ¿D’Elia comunica bien? Como acá dijo alguien, a cada rato (no siempre) hace un gol en contra. Es un ejemplo, precisamente, de que la simpleza no basta. Por el contrario: D’Elia a veces comunica tan mal que impresiona más por lo que trasluce su torpeza comunicativa que por lo que intenta decir. Lo que, para mÃ, es una lástima.
Me parece que el tema de los medios para comunicar, también juega un importantÃsimo papel.
Ejemplifico: a mi me parece que tanto Fidel como Chavez son buenos comunicadores y de mucha profundidad en sus discursos, abordando temas complejÃsimos, que todo el mundo lo entiende, pero claro están cuatro horas para explicarlo, y un tema lo abordan desde todos los ángulos posibles para que lo entienda todo el mundo.
¿Como podrÃa Cristina hacer eso (u otro funcionario)sin contar con medios o espacios propios?
Marco da un ejemplo brillante de que simplificar los discursos no siempre es beneficioso.
Saludos
Amigos,
Me permito agregar una arista a tan interesante discurrir de ideas en este blog: debemos reconocer que desde la llaneza y chatura de lenguaje, Alfredo El Chacarero, genera una inmediata y urgida demanda de toma de posición. Rápidamente, con su discursito y su tonadita, apela al receptor. Una gran mayorÃa de los argentos tenemos un nivel socio-economico-cultural tal que ese discurso, lleno de «sentido común», nos seduce. Reconozcamos que si fuera por la habilidad discursiva y comunicativa de LlambÃas o Miguens, el único corte hubiera sido en el ultimo codo de la pista de Palermo.
Pero no querrÃa dejar pasar el hecho de que, en los últimos 102 dÃas las oportunidades en las que el chacarero ex-maoÃsta se ha visto repreguntado fueron mÃnimas, cuando no nulas. En lo que va del conflicto, he visto a Alfredo someterse a un único reportaje periodÃstico incisivo. Se lo hizo hace muy pocos dÃas Rosario Lufrano, la cara mediática oficial, mal que nos pese a algunos, con aire en Canal 7 (acá también yerra el gobierno, que hoy paga más por deslices propios que por aciertos ajenos). La situación era que la Presidenta habÃa derivado el quilombo al Congreso y por lo tanto se esperaba una respuesta de los piqueteros fashion.PermÃtanme la descripción. Fue PATÉTICO. El por definición. Y ella, que tendrÃa que haber tenido la altura intelectual y comunicacional para aprovechar esa espléndida oportunidad para pasarlo al cuarto sin vueltas, se enfrascó en una discusión sobre lo caro que estaba el glifosato. Como creo haber dicho, patética.
El gobierno ha pasado la instancia, de una manera excepcional (acarreada, eso sÃ, por sus propios deméritos) a la más alta instancia democrática que nos provee el reglamento de juego (nuestra Constitución): El Congreso. Ante el adverso contexto numérico, ya se escuchan voces respecto de que los chacareros (sagazmente amaparados por el halo de «autoconvocados») volverÃan a los cortes si no se rechaza el meneado decreto 125. En esa carrera ya se encuentran persiguiendo diputados y senadores por sus domicilios en todo el paÃs: Cantero hoy, Rossi ayer, (UrquÃa piedra libre).
Cómo sigue el juego? Si les va mal en el Congreso vuelven a los cortes? Y entonces la Presidenta propone un plebiscito? En el que cabe la posibilidad de que les vaya mal? Y entonces qué hacen? Van a los domicilios de los que votaron a favor del gobierno? Y…?!?! Marcan con sangre de cordero sus puertas…? O, peor, los hacen desaparecer…?!?!
Alfredito es un golpista puro y duro. Y representa un colectivo al que los valores democráticos le importan tanto como el precio de la leche. Pero tengo una noticia peor: no ha habido una sola persona, ideológicamente ubicada en la vereda de enfrente, que lo ponga al descubierto, que muestre su verdadera naturaleza.
Por eso el deseo de la Presidente y algunos teóricos respecto de que Alfredito monte el Partido Agropecuario Nacional y represente el giro a la derecha de manera democrática es sólo una expresión de deseo. Nunca ocurrirá. Porque Alfredito es como el alacrán de la fábula…
Bueno, de un discurso de Chávez de 4 horas al sol, hablando de su familia, de la teorÃa de la relatividad, de la necesidad de socializar lo socializado hace rato, a una frase de 20 palabras hay una diferencia.
Y respecto a los discursos largos de Chávez, en Venezuela todos se rÃen, pero algunos tienen que «hacer como» y ponerse la franela colorada de lo contrario no hay bolos.
Esos «todos» que se rÃen deben ser todos los que vos conocés. Và mucha gente en Venezuela que no sólo no se rÃe de lo que dice Chávez sino espera sus palabras, las valora. Casualmente o no, gente pobre. Como siempre, «todos» quiere decir «cierto tipo de gente que para mà merece ser considerada». Los demás no existen, no son seres humanos.
Si alguno tuvo alguna vez la oportunidad de hablarle a un grupo de personas, digamos, un docente a un aula de alumnos, o un disertante a los asistentes, habrá comprobado seguramente que si dice «A» y luego pide el feed-back notará que uno entendió «A con mayúsculas», el otro «a con minúsculas», otro «Ã¡ con acento» y otro «a sin acento».
Cómo se comunica no ya «A» a 20 tipos, sino retenciones a 40 millones? Digo, manteniendo la esencia… Cuál es el «Luche y Vuelve» de las retenciones? No lo sé.
En particular, cuando en tu auditorio tenés desde el intelectual al «tachero banderita» (oigan, ésta me pareció buena, no es una especie de «Doña Rosa»?)
Pero si, me parece que la mejor presidenta no es necesariamente la que mejor transmite. Para la ocasión, harÃa falta un antineustadt, o algo asÃ. Que en vez de transmitir parabras, transmita sÃmbolos.
Porque hoy, en la era de la imagen, no hay tiempo para digerir. La imagen se consume al toque, de una. El libro lleva dÃas leerlo, y más aún comprenderlo.
Y quizás, desde la imagen, ya no desde el discurso, Cristina transmita, junto a la palabra, una imagen probablemente demasiado «cargada», demasiado «de faraona» en su vestimenta.
Es cierto que no debe disfrazarse de pobre, pero tampoco irse de mambo con ese tema. Porque éso también transmite, y quizás ese «mensaje asociado» al contenido es el que después se decodifica como «la soberbia». Aún cuando el contenido del mensaje resulte certero y simple, el aspecto del emisor no debiera darse de patadas con el contenido del discurso.
En fin, probablemente el aspecto comunicacional del gobierno haya sido la mayor falla en este asunto. Y si a ésto se le suman los medios en contra, decà alpiste… Creo que se necesita el apoyo inmediato de un especialista en medios y comunicación. Ya. Porque si lo bruto gana por bruto, ‘stamo en el horno.
Eduardo Real: absoluto acuerdo. No saben comunicar.Lo peor es que no pedirÃan ayuda jamás porque la soberbia se los impide.
Balvanera: podemos tener ideas distintas pero el populismo caro de Chávez, uniformando gente y reafirmando la condición de lÃder absoluto y todopoderoso no es para admirar.
En todos los años que tiene de gobierno y con el montón de recursos de ese paÃs, ver todavÃa los ranchos colgados de los cerros de Caracas, iguales a la época de Carlos Andrés Pérez, deslizándose con cada lluvia, con Ãndices de criminalidad que harÃan asombrar a los argentinos( tienen una especie de «parte de guerra», que todos los lunes dan a conocer con los muertos de los fines de semana: 100 o mas)no habla bien de ese individuo que entre sus nuevas genialidades está presionando a la sociedad por una nueva ley de patria potestad. La corrupción es impresionante. Las Hummers hace dos años atrás eran moneda corriente, ahora las han restringido porque se sabe bien que pertenecen a chavistas y la gente se ha dado cuenta. ¿Sos partidario de un paÃs de siervos que corren atrás de un dictador enajenado?Conozco y quiero mucho a ese paÃs y a esa gente que no pasa por un buen momento.
Caroll: No compres todo lo que te venden. Vos (y yo) sabemos lo que la Fox (o TN, o llamale como quieras) quieren que sepas. Por ejemplo: Vos viste un glóbulo rojo de la invasión a Irak? Yo no. Entonces no existe. No hay iraki muerto. Son mentiras del comunismo apátrida.
En fin, con los años, ya escuché tantas veces el cantito que cada vez que lo vuelvo a escuchar me da un poquito de risa y un poquito de miedo. Porque todos consumimos medios, y somos vÃctimas y victimarios de ese circo.
Pero en serio, de onda, no compres todo lo que te muestran. Lo que no quieren que sepas, te lo cortan. Como la piña de D’ElÃa.
Carroll,
En «Ãœber Sinn und Bedeutung» del lógico alemán G. Frege, que seguramente leiste, dice que quien confunde a un presidente elegido con un dictador, merece irse a la mismÃsima puta madre que la parió. O era en otro texto? No importa, saludos.
Socialismo Twittero… Me gusta.
Pero creo que no es sólo cuestion de semántica o retórica. Es el viejo adagio de «mientras los de izquierda se pelean entre ellos por detalles, los de derecha se ponen de acuerdo y ganan». Llamemoslo espÃritu de cuerpo o como les guste, pero el peronismo, aún la rama de izquierda, tiene esos mecanismos de unidad ideológica bien aceitados, y por eso nunca le fue muy mal que digamos en las elecciones.
Faco: es cierto, si hay algo bueno en todo esto es que empezamos a hablar de polÃtica mas seriamente. Pero por otra parte creo que los sojeros están ganando la batalla comunicacional. Lo puedo comprobar a diario. No hay buenos comunicadores de la idea del gobierno. Amén de la prensa totalmente antiK.
En santa fe – mi provincia- (y creo que en gran parte de los pueblos del interior que hoy están en lucha) hay una idea fuerza que es muy dificil de desmontar: «si le va mal al campo nos va mal a todos». Los sojeros plantearon el tema muy bien: «con las retenciones desaparecemos». Eso no es asÃ, pero lo sé yo y algunos pocos. Por lo tanto el razonamiento de la gente común, el que no tiene ni un gramo de tierra, un almacenero por ejemplo, es que «si se caen ellos me caigo yo».
Tambien plantearon: «la plata no vuelve a las provincias». En parte es cierto. Pero por otro lado todo lo que invierte la nación no se dice. Peor! hay obras que fueron financiadas por el gobierno central y el gobernador ( muy vivo!) las sale a inaugurar como propias. Saludos.
Faco,
Cuando hable de lo que dijo la presidenta,no lo hice desde el discurso,mencione un comentario de ella,sobre la forma de vestirse y de presentarse en público.quizas me falto una coma o un punto,(no soy una redactora erxperta).
En cuanto al lenguaje te manifeste mi acuerdo con el artÃculo.
Y di mi apoyo a lo de la vestimenta,porque me a tocado escuchar a Castells por casualidad fuera de las marchas y de las camaras de tv y ni por asomo habla como lo hace para la tribuna(te digo que se expresa con un lenguaje totalmente distinto,inclusive sin llevar el poncho),a eso me referà con lo dizfrasarce de pobre,no al lenguaje y mucho menos a una clase social.
Soy defensora de la no portación de cara.
Rubio de ojos celestes y vestimenta elegante ya tuvimos a Alfredo Astiz.un saludo
El post recupera como principio algo que esta más que estudiado, el propio «inventor» de la propaganda polÃtica moderna (Goebbels) decÃa qeu cuando más grande es tu auditorio más sencilla debe ser la forma en qeu comunicas: al reves de lo de la abuelita, como si estuvieras hablando a un niño.
En la Argentina, sobre todo en los cursos de adoctrinamiento peronista, circula mucho una supuesta frase de Scalabrini Ortiz que dice algo asà como si te estan explicando algo y no lo entendes es porque te estan jorobando. Era una forma de incitar a los dirigentes, sobre todo a los delegados de base sindicales a hablar sencillo, y de poner en alerta a las bases, al pueblo, contra el idioma de los «doctos».
Mi abuela, que ya es bastante vieja, siempre dice qeu la diferencia entre Peron y los polÃticos anteriores era que èl hablaba sencillo y todos le entendÃan. Las clases de economÃa del cine liberación son un poema.
Saludos
Me olvide de poner que es muy valiosa la intervnción del autor del post. Gracias
Me colgué con las dotes de oradora de CFK y cómo midió Néstor con un lenguaje más sencillo en la Conferencia de Prensa.
A veces Cristina suena como Pat Metheny o Wynton Marsalis tan perfecta pero «tan fria»…
Esto que sucede con músicos de técnica exquisita pero al mismo tiempo muiy frios, a veces le sucede a la presidenta. Y en polÃtica, la frialdad no transmite, no «comunica», con todo lo que eso sognifica.
¿Se acuerdan de la Conferencia de los Fernández cuando anunciaron el achatamiento de la curva? Terrminó la engorrosa conferencia y De Angeli exclamó: «Es un enchastre» y se acabó la discusión…
Más arriba se lo ofrece a Fidel Castro como ejemplo de buen comunicador, con mucha profundidad en sus discursos, que aborda temas complejÃsimos que todo el mundo puede entender. Vamos!!. O sea que un dictador apasionado de los monólogos vendrÃa a ser un buen ejemplo para Cristina?
Acá el problema ha sido que la decisión de incrementar las retenciones no tiene explicación razonable, cuando se la inserta en la historia de las polÃticas agrarias del gobierno de los últimos años (cuanto más se lo trata de explicar, menos convincente es). El mensaje se vuelve más comunicable cuando se lo limita al planteo de decir que en una sociedad con gobierno democrático las mayorÃas circunstanciales deciden y (si se equivocan) los opositores ganaran las elecciones en el futuro (y pretender «subvertir» esa regla es golpista. Por eso es que el discurso guerrero de Kirchner, más confrontativo, suena más convincente que el algo más institucional de Cristina.
No quiero insistir con algunos temas que no tienen tanta importancia pero si hablo de Chávez es porque vivà y viajé asiduamente a ese paÃs desde los últimos tiempos de CAPérez, he visto a Chávez desde el principio cuando lo votaron en forma masiva porque necesitaban un lÃder y si era militar mejor. Conozco mas de lo que piensan y no a traves de Fox o CNN este personaje. No quieran darme lecciones de chavismo. Es mas, vi su transformación. Mentiras y demasiada corrupción, eso es todo.
Obviamente, Caroll, no estoy de acuerdo con tu visión de Venezuela, pero no era eso lo que te discutà sino el uso de la palabra «todos» («todos se rÃen de Chávez»). Es sintomático cómo se dice «todos» y se piensa en «algunos», ya que estamos hablando de discursos y de comunicar.
En todos los comentarios se parte del principio planteado por Faco. el retroceso polÃtico del gobierno se deberÃa a errores de comunicación. Si supieramos hablarles como Evita !!!
El problema, no sólo ético sino polÃtico, de la comunicación está en la base fáctica de lo que se comunica: si los hechos registrados por la experiencia empÃrica de la gente son distintos a los que postula el mensaje, éste tarde o temprano no es creÃdo. o méjor: la mentira tiene patas cortas, y sólo quien viva en un frasco triple P puede llegar a comprar algo que contrarÃa sus sentidos. Claro, el que vive en el frasco no oye ni ve por sà mismo, sino por lo que le sopla el comunicador por el goyete: si el mensajero es llano en su hablar campechano en su andar, si no oculta, antes exhibe sus defectos visuales y el saco de su abuelo, tenemos un mensaje «creÃble» que llega al corazón y es entendido con el sentimiento. Asà Néstor intenta usar el detallado estudio de MarioCafiero (que denuncia como las monopolicas multinacionales del grano exportaron soja, con anuencia del gobierno, durante los 100 dÃas de conflicto)para afirmar que los chacareros engañaron al pueblo. Desde el frasco porteño no se puede advertir la enormidad de este argumento mentiroso, pero a los 2 millones de habitantes de la región Rosario, por cuyos 14 puertos se exporta TODA LA COSECHA DE SOJA DE ARGENTINA Y PARAGUAY. más vale que Nestor no les puede vender más ninguna verdura. Para bien o para mal en esta zona la cosecha de los chacareros se puede ver estacionada en todos los caminos, palpar, oler y medir cada dÃa de los dos meses que duran los embarques, simplemente porque no hay lugar para almacenarla en puerto(en realidad hay lugar, pero ocupado por el stock especulativo que se embarca en el momento de alza de la cotización en Chicago, o cuando hay huelga agraria). Ahora, la cosecha de los pool sojeros, entra a puerto por tren (el senador nacional UrquÃa,PJ por Córdoba, dueño de Aceitera Gral Deheza,dispone de una vÃa exclusiva a puerto propio), o por barcaza desde Paraguay. No sé si esta explicación un tanto compleja ha sido suministrada al interior del frasco por los medios golpistas, pero se imaginan que festival de miedos desatarÃa una huelga agraria que incluya el corte de vÃas y del rÃo Paraná?. En ese caso , hubiera sido más creÃble la gran mentira del golpe (ver la Fábula de Néstor y el Lobo).
Claro que la cosa más verdadera resulta por lo menos dudosa cuando el comunicador-docente recubre su mensaje con una espesa capa de maquillaje intelectual y doctoral, pero en realidad repite avisos que le pasa la producción. Y peor si la producción está también dentro del frasco, confundiendo La Picasa con Las Lechiguanas.
En fin, no sé si este mensaje puede ser correctamente leÃdo a través del vidrio coloreado. Tal vez de adentro me vean cara de gorila…
Muy bueno lo suyo Juan Carlos. Hay que salir del frasquito. Hay que repetir menos y experimentar mas.
Faco:
Justamente a eso iba. Si se habla claro, no hay medio de desinformación masiva que pueda tergiversar tus palabras.
Por lo tanto, si Cristina hubiera logrado explicar el por qué de las retenciones a un nivel que entiendan todos, «el campo» no hubiera tenido el «apoyo» de todas esas personas que la tildaron de soberbia y salieron a golpear cacerolas.
Y entonces, el campo no hubiera podido cortar todas las rutas del paÃs tres meses.
Ay Facundo, cuidate en Barrancayaco que están los cortes !!!
No hay manera erudita o campechana de explicar lo inexplicable, y si le agregás argumentos mentirosos y sofismas, pior é.
¿por que no probamos exponiendo simple y serenamente los hechos , todos los hechos, como ellos tercamente son, en lugar de andarnos por las ramas, descubriendo nuevas razones con 100 dÃas de retraso??? eso serÃa transparencia institucional, y que cada uno saque sus conclusiones y se posicione de acuerdo y asegún sus interesej !!!
Recuerdan que Doña Rosa alguna vez dijo que estos Generales eran la reserva moral de la nación, el mensaje siempre fue claro, si Doña Rosa le dijo al dueño del circo que parecÃa rubio y de ojos celestes -y el negro se rÃo como diciendo lo logre-, el mensaje claro era la economÃa social de mercado, el mensaje CON BASE FACTICA EN LA REALIDAD NOS dió 10 años y medio de Menem y 2 años con politicas iguales de De la Rua; EL RESULTADO: 60% de pobreza, 25% de desocupación, derechos laborales destruidos, una Corte Suprema vergonzosa, un poder legislativo literalmente comprado, vendimos todo y no nos quedamos con nada, ni con la plata de la venta y mientras que esto sucedÃa la mitad de los argentinos aplaudÃa, y acompañaba.
NOS LO MERECEMOS.
LAS MENTIRAS Y LAS VERDADES pueden ser comunicadas JUANCARLOS, y lamentablemente su nocividad o su bondad solo se conocen con el tiempo.
Querer hacer diferencia entre este campo y el que chiflo a AlfonsÃn y rabiosamente aplaudio a Menem, es imposible, como es imposible decir que psaraon 30 años, si pasaron 30 años desde que empezaron a arruinar el pais -y fueron complices de ello-, pero hace solo 6 años que empezaron de a poquito a dejar de arruinarlo, la SRA, y la CRA, son lo mismo de hace 30 años, las otras entidades entraron hace poco al juego de los billetes grandes, y como ahora ya se desclazaron estan convenciendo a los pobres pequeños productores de que pueden ser como ellos -y estos pequeños productores no se dan cuenta que son los desclasados los que mas los perjudican-, por que al pequeño productor de 20 o 30 ha andá hablarle de técnologÃa o a pedirle al TORITO le alquile las máquinas para levantarle la cosecha, va ser clarisimo y directo.
Dejemosnos de embromar.
No me vengas a vender lo del frasco desde tu pecera, lo del golpe es real y esta vivito mira si no: http://www.perfil.com/contenidos/2008/06/26/noticia_0045.html