¿Cuál será el sentido histórico último de Jorge Rafael Videla?

Ha muerto Jorge Rafael Videla, primer presidente de facto de la Junta Militar que realizó el último golpe de estado en nuestro país, cruzado anticomunista, católico de misa diaria, preso condenado por genocidio, asesinato, torturas y secuestro de bebés. Murió en prisión, en una cárcel común, con varias condenas en su haber y otras que seguramente iban a venir.

La pregunta que aparece hoy no es quién fue o qué hizo Jorge Rafael Videla, sino cuál será su sentido histórico, el veredicto final que el “ángel de la historia” de Walter Benjamin, citado por Hannah Arendt, (que siempre vuela mirando hacia atrás, hacia lo que ya pasó) sacará sobre su figura.

Digo que las preguntas sobre quién fue y qué hizo Videla no son hoy tan relevantes porque las mismas fueron ya contestadas. Fueron contestadas, entre otros, por los organismos de derechos humanos que comenzaron a militar en 1977 y 1978 contra la política de terrorismo de estado del gobierno de facto encabezado por Videla; fueron contestadas por el fiscal Julio Strassera en el alegato final del Juicio a las Juntas; fueron contestas por los considerandos de los tribunales, cada vez que le leyeron las últimas condenas que le fueron impuestas en estos últimos años. Fueron contestadas por él mismo, cuando dijo “no están ni vivos, ni muertos, están desaparecidos“.

Videla fue autor del delito de genocidio, culpable de crímenes contra la humanidad, y uno de los responsables últimos de un plan sistemático para el asesinato, la tortura, la desaparición de personas y el robo de bebés. Eso lo sabemos, porque lo dijo, no una sino varias veces, la justicia de nuestro país.

Lo que importa hoy, en todo caso, es saber qué sentido le daremos nosotros, nuestra comunidad, a esta figura. ¿Será su figura un símbolo de una época que fue infausta pero ya se terminó, un carácter de un libro hay que cerrar para siempre? ¿Será para siempre la línea que demarca un “país de los que quieren a Videla, y uno de los que no lo quieren? ¿Será su recuerdo motivo de amargura al recordar que él, como todos los miembros de su gobierno, se rehúsan hasta el momento mismo de su muerte a entregar la información sobre los hijos de desaparecidos secuestrados?

Tal vez sea todo esto a la vez. (Aunque, a fuer de ser sinceros, “el país de los que quieren a Videla” no parece estar demasiado poblado.) Pero, tal vez, sea algo más. Tal vez su recuerdo sea motivo de orgullo. Porque nosotros, Argentina, toda esta sociedad -los organismos de derechos humanos, pero también un montón de personas que, sin militar nunca, tal vez sin ir a una sola marcha, simplemente cumplieron con el mandato ético de no olvidar- construyó y sostiene el estado de derecho que permitió juzgar y condenar a Videla y eviarlo a la cárcel. Porque esta sociedad no indultó nunca a Videla, ni lo perdonó, ni siquiera cuando le decían que debía hacerlo. Porque esta sociedad nunca quiso, ni permitió, que nadie demandara una retribución de Videla que se excediera de lo que establece la ley. Porque esta sociedad construyó y construye un país que, sin ser perfecto, es mucho mejor del que Videla soñó y quiso construir.

Hannah Arendt le dice a Eichmann en el final de su libro Eichmann en Jerusalén, que su primer y peor crimen fue haber pretendido “negarse a compartir el mundo con los otros”, y que por esto merece su castigo. Videla también quiso (y casi pudo) construir un país que no fuera compartido más que con los que eran como él, y por eso también mereció su castigo. Por eso mismo, porque la mayoría de la sociedad argentina tomó la decisión de que no quería el país al que Videla aspiraba, hoy éste mundo es mayor, más ancho, más poblado, más colorido y más diverso; y esa, después de todo, es nuestra victoria.

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Politóloga. Me interesa la teoría de la democracia y el estudio del populismo.

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166 Comments on “¿Cuál será el sentido histórico último de Jorge Rafael Videla?”

  1. La idea del angel de la historia no es, creo, de arendt sino de walter benjamin, quien se inpira en la pintura angelus novus, de paul klee

    1. Pero lo dice claramente el texto: «DE Walter Benjamin, CITADO POR Hanna Arendt». Al respecto hay un buen libro de Michael Löwy que analiza las tesis benjaminianas sobre el concepto de historia.
      Ahora sí leí el artículo. Muy bueno María.

  2. Una distincion no menor, una cosa es el pais de los que quieren a Videla, otra, el pais de los que prefieren a Videla, y, no es una distincion menor

  3. El sentido histórico último de Videla depende de que definas como “ último “. Si tomás la actitud de Chou-En-Lai, de que todavia es demasiado pronto para decidir si la Revolucion Francesa fue un hecho bueno o malo, sería imposible decidirlo hoy. Pero si podemos ver en que se ha transformado la figura de Videla para (juzgando por este blog) tanta de la gente que se identifica con el gobierno actual. Para muchísimos kirchneristas Videla es el símbolo y la camiseta de cualquiera que no comparta su posición, desde la postura que sea. El ultimo comentario de fabian en el post anterior es el ejemplo mas reciente, pero basta leer casi cualquier post para encontrar alguno en esa linea.
    Al mismo tiempo que se usa la figura de Videla como sanbenito para descalificar cualquier critica al gobierno, directa o indirectamente, el horror de las acciones de Videla es la validacion del horror civil setentista. Cada vez mas la historia pareciera ser que la militancia setentista luchaba por la vuelta de la democracia, elecciones libres, y el reconocimiento del peronismo. Que, como cualquiera que haya vivido la epoca sabe (a no ser que se ponga anteojeras o tenga mala fe) no fue para nada asi. Elecciones libres, la vuelta de la democracia y la rehabilitacion del peronismo fueron plenamente logrados en 1973, que marco el desborde de la violencia y los asesinatos por militantes armados. Lo que se queria hacer era instaurar una version tanguera de la dictadura del proletariado, a cargo y beneficio de los auto-declarados iluminados, sin cosas tan molestas como elecciones. Si ese paraiso proletario no hubiera sido una carniceria a cargo del estado equivalente a la de los militares no se sabra nunca, pero que no hubiera sido un canton suizo seguro.
    Para que haya historia, tiene que haber un estudio objetivo, cientifico y desapasionado (en la medida en que podemos serlo), de todos los actores de la epoca. Mientras eso no ocurra, lo que hay y va a haber es otra version de la historia a lo Mitre. Y mientras pase eso, es imposible que haya sentido historico ultimo de las figuras participantes.

    1. Buenas Guillermo,

      La teoría que exponés es la de los 2 demonios, la cual ya quedó «objetiva, científica y desapasionadamente» refutada.

      La militancia setentista no era una masa homogénea sino una multiplicidad de grupos con intereses y prácticas contrapuestas. Plantear que todos ellos querían la dictadura del proletariado no tiene sentido, porque entre ellos estaban tanto los que querían emular al Che como aquellos que simplemente querían acceder a un mejor nivel de vida y participaban en las comisiones internas de sus lugares de trabajo.

      Saludos,

      Andrés

      1. Más del 50% de los desaparecidos y asesinados por el proceso tenían menos de 25 años. La principal ocupación entre los desaparecidos eran delegados sindicales de base. Me parece que el énfasis en las organizaciones armadas (que no son santo de mi devoción) no es suficiente para explicar los objetivos y lo métodos del proceso.

      2. Tratemos de intercambiar sin caer en cliches de manual. No endoso la teoria de los dos demonios en cuanto a que estuvieramos hablando de dos cosas equivalentes, una justifico la otra. Para nada.

        Un sector de la militancia politica habra querido lo que vos decis, yo hablo de la militancia armada, fundamentalmente ERP y Montoneros. Que si querian la dictadura del proletariado, o como quieras llamarla, impuesta a traves del terror. A Rucci no lo mataron para mejorarle el nivel de vida a nadie. La izquierda tuvo gente que no tomo las armas, asi como la derecha habra tenido gente que no estaba de acuerdo con la matanza. Eso no quita que la derecha de la epoca se define a traves del asesinato de estado, pero resulta que a la militancia hay que definirla solamente como gente que queria mejorar su vida.

        Pero sinceramente no creo que se puede interpretar la figura de Videla sin tener la militancia armada en foco

      3. Maria, no digo que sea suficiente. No lo es. Pero si el sindicalismo hubiese sido el motor de la matanza, hubiera empezado con Ongania tras el Cordobazo. Lo que hizo que mayoritariamente se mirara para otro lado cuando subio Videla y empezaron las desapariciones en escala industrial fue el crecimiento del terrorismo militante del 73 al 76, y la devaluacion de la idea del respeto a la vida creado por casi una decada, desde el secuestro y asesinato de Aramburu, en que se presentoncomo valido matar a gente por motivos politicos.

      4. Fue la dictadura y sus atrocidades lo que hizo revalorizar entre esos grupos los conceptos de libertades civiles y derechos humanos. En los 70 eran desdeñados como valores burgueses, de clase media medio pelo, con deformaciones «demoliberales».

      5. – Llama mucho la atención en Guillermo y otros la enorme diferencia entre cómo tratan temas del gobierno actual y cómo se refieren a la dictadura.
        – Para los gobiernos K. los epítetos son devastadores. Y se emiten el mismo día que ocurre cualquier hecho. Más todavía, se emiten epítetos por cosas que ‘pueden’ llegar a pasar.
        Parece que no hiciera falta ni siquiera un solo día de ‘reflexión’ para insultar de arriba abajo.
        El ‘análisis’ es rapidísimo, son mentes dignas de Einstein.
        En cambio, cuando se trata del terrorismo de Estado, los delitos de lesa humanidad, las torturas, las violaciones, arrojar gente viva al río, robar bebés, afanarse miles de millones de dólares (‘deuda externa’), iniciar guerras demenciales…, de delitos probados en juicio con todas las garantías… todo eso se debe analizar ‘serenamente’, y se debería esperar unas cuantas décadas de estudios ‘científicos, objetivos y desapasionados’ para sólo dar una opinión.
        – Sí, también había en los setentas y los ochentas comunistas que decían que ‘todavía es muy pronto para juzgar a Stalin’…
        – Ahora, yo pregunto ¿por qué no esperan a que pase el tiempo y se hagan estudios ‘científicos, objetivos y desapasionados’ de la década K.? (que ni siquiera terminó). Podrían esperar, qué se yo, un año aunque sea.
        – La rapidísima respuesta de los Guillermos, los Davides, etc., sería: ‘porque esto es espantoso, es horrible, es una dictadura, es un latrocinio, destruyen al paìs’.
        En cambio lo otro… ‘bueeeeno, habría que analizarlo, pensarlo tranquilo… miren lo que hacían los del otro lado, además empezaron ellos’…
        – Al mismo tiempo que aquí, en España también ‘empezaron’ los de la ETA y en Italia ‘empezaron’ los de las Brigadas Rojas.
        No tenemos noticias de que en ninguno de esos dos países se hubieran cometido los crímenes de lesa humanidad que hubo aquí. (Tampoco se afanaron toda esa guita… por lo menos de esa forma).
        – (A propósito: ¿el afano era necesario para terminar con la subversión? ¿Treinta mil millones de dólares se necesitaban?).
        – La derecha argentina vociferaba en esa época ‘Ningún trapo rojo podrá reemplazarla’, ‘Somos derechos y humanos’.
        Cuando se destapó lo que parecía que nunca se iba a destapar, tuvieron que ir cambiando el discurso.
        – Entonces ahora el discurso es: todos los que están hoy contra la dictadura y a favor de la justicia sobre el terrorismo de Estado son sospechosos o directamente ‘canallas’, según la exquisita definición de Guillermo.
        – El otro hallazgo del discurso es: el pueblo argentino es un pueblo de genocidas y asesinos en potencia, los militares sólo ‘encarnaron’ un ‘espíritu nacional’, si no mataban ellos matarían otros, etc.
        Así como en Europa tuvo su cuarto de hora la teoría de la ‘culpa colectiva de TODOS los alemanes por el nazismo’. Lindo truco para disculpar ante la historia a los verdaderos culpables.
        – Lo que no cambia son los valores de la derecha autoritaria, que estos detalles -dobles estándares, diferencias de odio, etc.- dejan ver a la perfección.

      6. Lo de Raul C es otra muestra de lo que digo, la necesidad de cierta gente de recurrir constantemente a Videla y su epoca para descalificar criticas.

        Quien criticaba a Zapatero, 30 anios despues de Franco, no necesitaba declamar su odio a la dictadura ni esa critica implicaba o significaba apoyo a la vuelta del franquismo. Idea tan ridicula e imposible en Espana hoy comp la vuelta del videlismo en Argentina.

      7. No leyó lo que puse.
        La derecha autoritaria es anterior a Videla, lo puso a Videla (aunque el presidente real era Martínez de Hoz) y siguió igual después de que la dictadura se fue.
        Digo muy claramente que no se trata de que ‘vuelve el videlismo’ sino de que la derecha autoritaria siempre está.
        Y está clarísimo, también eso dije, en los comentarios.

      8. Y buehhh don Raúl C…
        Hay que comprenderlos, han tenido una semana «trágica» coronada por la ida de un camarada.

        Si a eso le sumamos los sojeros díscolos, la baja de la indulgencia azul, el avance en el entendimiento entre Chevron e YPF…

        Seamos contenedores.

      9. Se van muriendo, de a poco el tema pierde actualidad. Se diluye. El pasado no puede soslayarse, pero los enfrentamientos actuales tienen que ver con el presente y el futuro, ya el recurso de llamar a Videla para que les de una mano dialéctica esta muy gastado.

      10. Si, Silenoz, 1500 millones punto de los 35/40000 que hacen falta para alcanzar produccion en la escala requerida, con una compania con un juicio monumental en Ecuador. Mejor segui concentrandote en la muerte de Videla, te va a dar menos desilusiones. Me imagino que habran mandado alguien a Haiti a buscar un buen experto en vudu para armar zombies, realmente no se como se van a enfervorizar cuando se les mueran todos los milicos setentistas, que ya quedan pocos.

      11. Digan lo que se les antoje, cambien de tema todo lo que quieran (como hacen siempre).
        Mi punto es: ***los valores de la derecha autoritaria de HOY***.
        Por si no se entendió, dije: HOY.
        Para gobiernos elegidos por mayoría, todos los calificativos difamatorios, groseros, escatológicos… Los indigna, los escandaliza, los enferma…
        Para el asunto del terrorismo de Estado, ***ni un adjetivo*** se les cae.
        Es decir: el terrorismo de Estado, los crímenes de lesa humanidad, EL AFANO en gran escala, no los indignan, no los escandalizan ni los enferman.
        Eso es lo que quería decir. Es una cuestión de valores.

      12. Dije: la mentalidad de USTEDES, LA DERECHA AUTORITARIA, HOY.
        Estoy aquí para aclarar todo lo que no entiendan, una y otra vez. Parece que no entienden nada.

      13. El problema es que para Ud, y para los talibanes como Ud (peores aun son los que blanquean pasado via el talibanismo para ser adoptados por la nueva cofradia, para no ser demasiado especifico), todo lo que no sea coincidencia absoluta con lo que dice, y obsecuencia total al poder que le gusta, es derecha autoritaria. El peor problema de los conversos es la necesidad de adoptar la nueva fe con mas fanatismo que los feligreses veteranos.
        .

      14. Estoy comparando el discurso de ustedes ante diferentes hechos. No estoy pontificando nada. Por lo tanto, esto no tiene nada que ver con el autoritarismo.
        Guillermo puede dar el ejemplo, que me ‘prohibe’ que le conteste.

      15. A las 10:15 toqué un tema que algunos ‘se hacen’ como que no lo entienden.
        Aquí alguien habla de eso mucho mejor que yo:

        Carlos Gorostiza
        “Un país autoritario”

        “Videla es la referencia importante de un proceso dictatorial y de derecha, pero no inicial sino intermedia: se llega a él a través de un país realmente autoritario y de derecha. Videla no hubiera sido posible si no hubiese habido antes todo lo que existió como antecedente político. Nuestro país empezó a vivir un real intento de democracia cuando cayeron éstos, cuando empieza el gobierno de Alfonsín. Y la democracia aún no está cristalizada totalmente. La evidencia de esto son las discusiones, las luchas internas que hay hoy en la política argentina.”

        http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-220356-2013-05-19.html

      16. Raulito. Además de demostrar que estas bastante im´pregnado de ese espíritu autoritario tan antiguo y nefasto, estas tratando de pelear contra muñecos de paja.
        Nadie acá deja de indignarse por lo que pasó hace 37 años, hasta los que no habían nacido. Pero me parece que es una indignación menguada por lo antigua. Tal vez para vos sucedió ayer, pero otros han tenido una vida desde entonces.
        Así que uno hoy se preocupa porque sigue habiendo hambre, y no tanto por el hambre de los 70 (que era menos). Uno repudia los robos del Coronel Espingarda en YCF, pero se indigna más con Boudou. Y si bien los crímenes contra los derechios humanos de hace 37 años fueron atroces, uno se preocupa por la represión de los pueblos originarios en Formosa, que no solo esatmos a tiempo de juzgar lo pasado, sino de evitar en el presente que se sigan cometiendo.

      17. Nadie mejor que un autoritario para acusar de autoritarios a los demás.
        ¿Qué es -literalmente- lo que escribí que es autoritario?

    2. guillermo, das asco por tus ideas.

      y pena, por tu cocabrdía.

      «más mejor» me caen los que escribieron los sinceros y apasionados obituarios en honor a este sorete.

      tus tímidos «hay que tener en cuenta que…» «a rucci bla bla bla» «y la izquierda ble ble ble».. son una muestra triste, muy triste de negación, estupidez o cobardía.

      en este sentido, antonio caponetto es màs sincero que vos. al menos tiene bolas y asume lo que cree. sin caretas.

      1. Buscando la paja en el ojo ajeno. Y te olvidás que la fortuna Kirchner empezó con los desalojos y ejecuciones de la 1050, mientras la tía Alicia tenía rango de subsecretaria en el gobierno militar santacruceño.

      2. Mariano T.: las dos cosas son inventadas por un señor llamado ‘OPI Santa Cruz’.
        Son mentira. Y lo peor es que usted lo sabe.

      3. Tapones, sinceramente deseo que nunca te des cuenta la bestia torpe y fanatica que sos. Si algun dia tenes un destello de eso, la ventana mas alta de Catalinas no va a ser suficiente.

        Es joda que como apostoles auto-nombrados vos y Raul C me digan que nunca critico a Videla. Cosa que no es cierta, lo hago si es relevante a lo que se dice. Lo que no hago es hacerme la paja con el tema ni usarlo para validar cualquier cosa que tenga ganas de decir o criticar. Pero ni vos ni el ni el resto de la jauria de verdad y justicia jamas en la puta vida dicen nada sobre Isabelita y Luder, que instalaron el terrorismo de Estado antes de Videla, y le dieron la validacion ‘democratica’ que necesitaba para matar gente. Y la busqueda de la verdad siempre pasa por los archivos de la Iglesia, la Sociedad Rural, La Nacion (a quienes no defiendo antes de que te venga la proxima diarrea), nunca por los archivos que le seria tan facil abrir a tu Jefa, los del Gobierno y las Fuerzas Armadas. Posiblemente porque muchos de los santos de hoy dejarian de serlo.

      4. Yo creo que tapones, al tenerle asco a las ideas de Guillermo, le estas dando la razón a su punto.
        La incapacidad de cierto kirchnerismo en dejar de ver un falso clivaje entre kirchnerismo y videlismo.
        Toda idea contraria al mundo K (para cierto sector del kirchnerismo, no todos, pero si un sector importante), es asociada directa o indirectamente con algún elemento de la dictadura, en donde Videla es la máxima figura.
        Sólo basta con leer el último post de Gerardo Fernández, donde afirma que la compra de usd para ahorro personal, es un resabio del videlismo.

      5. No siga: son reales para OPI Santa Cruz y para los operadores.
        Cuando se piden pruebas, retrucan con que tiene que traerlas uno.
        O sea, por ejemplo, Guillermo y usted son pedófilos porque yo lo digo. Y están 0-BLI-GA-DOS a traer pruebas de que no lo son.
        Alguna vez respeten nuestra inteligencia. ¿Es mucho pedir?

      6. Hay denuncia de diputado de Santa Cruz, nunca desmentida. El curriculum de Alicia Kirchner, frondoso en todas las epocas, no lista nada entre 1976 y 1983. Debe haber pasado ese tiempo en un pulmotor, para no poder haber hecho NADA. Presumiblemente Alicia, tan virtuosa en la causa nacional, popular y redentora, se sentiria indignada si se la acusara de algo injusto. No ha exigido desmentidas ni hecho juicio a nadie. Fijese lo sencillo que seria para Pagina12, ahora que los archivos oficiales estan abiertos segun Ud, mandar a alguien a fijarse quien fue Subsecretario/a de Obras Sociales en Santa Cruz bajo la dictadura, y embarrar por ridiculo al diputado que hizo esa acusacion.

        Si lo que hay que respetar es la inteligencia que muestra en este tema, por favor mandeme una lupa.

      7. Como siempre, contesta con otra cosa.
        Siempre digo: para trabajar en ‘inteligencia’ convendría ser inteligente, pero hay escasez de mano de obra calificada.

      8. Raul C., por favor imprima este intercambio y llevelo a su terapeuta (el/la pobre debe necesitar uno). Mariano T. menciono los negocios K durante la dictadura y Alicia como subsecretaria de Obras Sociales de los militares. Dos hechos que Ud niega con aun mas hidrofobia que la que lo que lo caracteriza, que es como tapar el sol con la mano. Le doy los motivos por los que estoy seguro es asi, Ud dice que le cambio el tema.

        En cuanto a lo de guillermo ‘me prohibe’, es otra de sus dolencias. Si encuentra un comentario mio donde le he prohibido algo, van mil dolares para La Campora. Lo que si le he dicho, mil veces, es que como nos consideramos igualmente insoportables, y no nos vamos a cambiar la opinion, Ud no comente en mis comentarios y yo no comento en los suyos. No es una prohibicion, es un pedido simplemente para evitar griterios que no sirven para nada. Pero a Ud, por algun motivo que tal vez su terapeuta pueda explicar, le es imposible pasar de largo.

      9. Mire, puede ser que su salud mental sea menos precaria de lo que parece. Lo que si esta gastado que se le ven las hebras es su postura de arcangel redentor de la moral y la etica. Aunque es una lastima acusarlo de peronista porque ha sido tantas cosas que una mas que le hace al tigre, el hecho concreto es que todas sus filipicas sobre derecha, videlismo, etc, las hace desde la posicion de alguien que apoya fervientemente este gobierno, peronista.

        Videla y el resto de los militares lo unico que hicieron es seguir, en escala mas sistematica, el modelo de exterminio creado por el general, la bailarina retirada y el brujo vidente, validado por decretos firmados por la bailarina cuando ya presidenta y por Luder. Esa es la razon de los indultos de Menem. No le interesaba perdonar a los militares, que a esa altura ya eran un globo pinchado. Lo que hizo fue proteger a su partido, como era logico.

        Cuando el peronismo que Ud celebra y apoya pida disculpas por haber instalado el terrorismo de Estado en Argentina, cuando los cacareados juicios incluyan a los terroristas de estado peronistas, pueda ser que las putas puedan subirse a los pulpitos y pontificar. Hasta que eso pase, le sugiero vea television y me deje en paz.

      10. Porque ni a Clarin ni a La Nacion le interesaria blanquear los puterios de gente que trata de cerrarlos. Alicia Kircher fue Subsecretaria de Asuntos Sociales para los militares del 76 al 83. No tendrian ningun interes en inventar datos para fingir que no lo fue. Eso es tarea de Pagina12 y los medios que viven del gobierno.

      11. – Creo que a nadie le interesa mi vida.
        Y mucho, pero muchísimo menos interesa lo que a usted se le ocurra inventar sobre mí.
        – Aquí cada cual ‘es’ lo que escribe. Y lo que se deduce de lo que escribe. Lo demás no importa.

        – Lo que quise decir (nunca entiende lo que digo) es: ¿A Clarín y La Nación no les interesa dar las pruebas de que Alicia tuvo ese cargo? ¿A ellos, que se la pasan buscando cosas para revelar todos los días?
        – Ya contesté varias veces la cuestión de la génesis del terrorismo de Estado.
        He vuelto a hacerlo hoy en una respuesta a David.
        – Y vuelvo una vez más a recordar:
        – En la década del 60 los militares se prepararon con franceses (los nazis de la OAS) y norteamericanos (Escuela de las Américas) en la ‘guerra contrarrevolucionaria’, en la que el enemigo es la población civil.
        Lo que aprendieron allí se aplicó luego a partir de 1975 en Tucumán.
        – No supe de ningún peronista que hubiera asistido a esos cursos.
        – Y sobre la Triple A y López Rega, también en mi respuesta a David hablo sobre hechos probados.

      12. En su planeta propio, ‘hechos probados’ es todo lo que Ud dice, sea lo que sea. Si, Lopez Rega no tuvo nada que ver con las 3A, nada con el peronismo, Isabelita tampoco. Sus hechos probados deben del mismo almacen que sus ‘datos duros’ que tanto lo excitan. Como su inolvidable ‘Me fije en Pagina12 del domingo, no habia ningun aviso oficial’ como desmentida de que P12 vive del gobierno. Eso para citarle el ultimo de sus espectaculares ‘datos duros’. Siga en paz.

      13. – ¿Ah, usted sí vio los avisos oficiales que yo no vi?
        Mande el link.
        – López Rega sí formó la Triple A, jamás dije lo contrario. Y estaba integrada por policías, militares y servicios. Que siguieron trabajando bajo Videla.
        ¿Fueron militantes peronistas los que tomaron los cursos con franceses y norteamericanos, QUINCE AÑOS ANTES?

      14. Un diario se publica todos los dias. En una decada de kirchnerismo son casi 4000 ediciones. Para alguien tan exigente de datos duros como Ud es torpe basar conclusiones en base a lo que ve un dia de los casi 4000.

      15. Bueno, los que hablaban de ‘toneladas de pauta’ no dieron ningún dato (ya es una costumbre). Así que agarré el diario y ya.
        Pueden traer datos entonces.

      16. Obsérvese el mecanismo perverso, aunque absurdo sería mejor decir:
        Como el currículum de Alicia Kirchner no ofrece referencias al período 1976-83, guillermo deduce que debió ser funcionaria del proceso. El hecho de que esté vacío lo atribuye a que o estuvo en un pulmotor o miente. Curiosamente si se observa el curriculum de la rotunda mayoría de los militantes populares en ese período es también probable que se lo encuentre desierto. Que ello permita deducir que fueron todos funcionarios de la dictadura parece una deducción digna de algún portador de helado en la frente. Pero es la que se le ocurre.
        Fueron 7 años hace 3 décadas. No estamos hablando del siglo XVIII no de hechos ocurridos en Groenlandia. Fue aquí cerca y no hace tanto.
        En general, es al que postula algo a quién corresponde probarlo. Así que la prestigiosa agencia de noticias Opi Sta. Cruz o esos dos celebrados comunicadores sociales conocidos por su independencia de criterio y sus análisis imparciales podrían haber aportado alguna prueba o pruebita de lo que dicen. Aunque como queda demostrado, a su bulliciosa hinchada las pruebas no le hacen falta.
        Ah, claro, es porque Alcia Kirchner no querelló a los medios periodísticos que difunden la especie (justo aquí, donde tal figura delictiva fue abolida del Código Penal).
        En fin…

      17. Trataria de probartelo si se pudiera acceder a los archivos de la prensa en Santa Cruz del periodo. A los archivos del gobierno tampoco se puede. De todos modos, en lo que hace al apellido Kirchner posiblemente a esta altura en esos archivos para esos anios deben quedar menos paginas que en el registro de nacimientos de Junin.

        Acuna Kuntz, diputado radical en Santa Cruz, fue el iniciador de esta historia, en entrevista. Hay 200.000 personas en Santa Cruz. No he visto una sola carta a diario, comentario o desmentida de ninguno de ellos. Eso en una provincia que, como todas las provincias atrasadas de Argentina, es un feudo de la familia dominante. En una estructura politica basada en el culto al dominante, obsecuencia y servilismo, si para ser comentarista amateur en este blog de simpatizantes hay que ponerse de rodillas antes de pronunciar el Nombre Amado, lo que debe ser en los pasillos y dependencias de ministerios. De vuelta, ni un solo funcionario nacional o provincial salio a desmentir lo que dijo Acuna. No era que Alicia Kirchner habia tomado parte en el equivalente a Bailando por Un Sueno de la epoca. Era que fue funcionaria significativa de la dictadura en su provincia. Presumiblemente los medios de Ulloa en Santa Cruz tienen acceso a la informacion. Que golazo a los radicales poder decir: Acuna Kuntz miente, el Subsecretario de Accion Social 1976-83 fue Juan Gonzalez, foto de Juan Gonzalez. Sigue sin saberse quien era si no era la excelsa Alicia.

        Y si estas especulando con que Alicia Kirchner era militante popular en esa epoca (a esta altura Argentina tendria que haber tenido 60 millones de habitantes entonces para que todos los que hoy declaran haber sido militantes entonces lo hayan sido, sin alterar el % de militantes en poblacion), no se entiende que problema tendria en ponerlo en el curriculum. Seguro quedaria mejor que funcionaria de Videla.

      18. Vos no tenés que probar nada, seguro tus medios para ello son limitados. Pero no los de uan agencia con base en Sta. Cruz o periodistas con recursos, razones y respaldo para hacerlo. Un recortecito aunque sea.
        Están los archivos y hemerotecas de la provincia, de la Nación, de los diarios locales y nacionales de la época, los fotógrafos oficiales y particulares que la habrían fotografiado en elgún acto oficial a lo largo de 7 años, la propia memoria popular: conozco bastantes santacruceños, ninguno se me hizxo eco de la especie. En fin, estamos hablando de Kirchner, no de Pol Pot o el Gran Hermano de Orwell, capaz de borrar todo rastro en la memoria y en el papel. Mas simple: pruébenlo (y conste que no me refiero a vos, cuya función en este entuerto no es probar, sino por lo visto, creerles).
        No se trata de que AK no los desmienta, sino que ellos no lo prueban. En política el que está en posición A suele no darle bola a lo que dice en que está en posición C (entiéndase como orden de prelación).
        Por fin, y respecto a tu último párrafo: Si no es cierto, ¿Que cosa debería poner AK en su currículum? Quizás 1975-83: Militante popular. ¿Eso quisiste decir?

      19. Y, si haces un curriculum, en general la idea es poner lo que haces. Si en el 75 era Secretaria de Accion Social, y lo puso, y uno asume que dejo en el 76 aunque no aclara si la echaron o renuncio, no dice nada mas que 1975 xx – 1983 xx algo habra hecho entre el 76 y 83, pero aparentemente no hizo nada de nada.

        Entre (), los funcionarios de segunda linea no fueron echados por la dictadura a no ser que fuese por razones politicas. Si AK no fue echada en el 76 (raro seria que no lo pusiera en el curriculum), pero dejo de motu propio, y segun ella volvio en el 83, cuando subio Alfonsin, mas raro aun seria que en una provincia ganada por los radicales repusieran a una funcionaria peronista que dejo la administracion por voluntad propia.

      20. Entonces no lo leíste. Al Currículum digo. Porque en el apartado en que refiere al cargo de Subsecretaria de Acción Social de la provincia, y que señala como años de desempeño 1975 y 1983, el título, que engloba todos los ejercicios de funciones públicas es «CARGOS EXTRAESCALAFONARIOS DE CONDUCCIÓN POLÍTICA». Vale decir que la interpretación correcta sería que entre 1975 y 1983 no ejerció ningún cargo extraescalafonario de conducción política, o para decirlo mas llanamente que no tuvo cargos políticos. Pero como no es el único apartado de su CV también se indica entre otros rubros su desempeño docente y como profesional, ya sea como empleada de diversos Ministerios de su provincia, ya sea como en el ejercicio independiente de su profesión, así que no es válido deducir sin mas que no hizo nada u oculta algo.
        Ahora, tu último párrafo parece carecer de todo sentido: primero porque en «la provincia ganada por los radicales» en 1983 ganó el peronismo, consagrándose gobernador Arturo Puricelli (el actual Ministro de Defensa). Así que nombraran a una funcionaria peronista no parece tan extraño, no?. Pero además no se trata de reponer en el cargo, como si fuera un empleado público que recupera su estado de revista tras un despido arbitrario, sino de la designación de un funcionario político, del que nadie dice que haya dejado su cargo voluntariamente cuando empezó la dictadura, sino que, como tal habría seguido la suerte del resto de los funcionarios políticos de la democracia en 1976 (eso, en el caso de que todavía fuera subsecretaria en marzo de 1976, al fin su CV habla solo de 1975).
        Una lectura del CV publicado por Alicia Kirchner en la página del Senado puede ayudarte a opinar sobre bases firmes. Está en la web. Buscalo.

      21. Carpe diem, los que tienen carnet de militante a lo mejor pueden acceder a cosas que los despreciables no podemos. Aqui va el CV de Alicia K en el Senado, identico al que he leido siempre, que no dice nada distinto a lo que habia leido, y en lo que baso mis opiniones. Aparte de la denuncia de Acuna Kuntz, nunca desmentida ni desvirtuada con la publicacion de quien era SS de Accion Social en SAnta Cruz durante la dictadura si no era AK.

        Senadora Nacional Alicia Margarita Antonia Kirchner
        Senadora Nacional por la Provincia de Santa Cruz
        Bloque Pj Frente para la Victoria
        Partido por el que Ingreso: Frente para la Victoria
        Período 10/12/2005 – 09/12/2011

        mail: alicia.kirchner@senado.gov.ar

        Curriculum Vitae

        ALICIA M. KIRCHNER

        TÍTULOS OBTENIDOS
        · Docente
        · Trabajadora Social
        · Licenciada en Servicio Social
        · Doctora en Trabajo Social

        CARGOS EXTRAESCALAFONARIOS DE CONDUCCIÓN POLÍTICA

        Desde Diciembre de 2005. Senadora de la Nación por la provincia de Santa Cruz
        Mayo de 2003 hasta Diciembre de 2005. Ministro de Desarrollo Social de la Nación y Presidente del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales.
        El Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales es un espacio articulador de la planificación y la coordinación de la política social nacional, mediante la formulación de políticas y la definición de cursos de acción articulados e integrales, optimizando la asignación de los recursos, la transparencia en sus acciones y el control social. Lo integran los siguientes Ministerios:
        § Desarrollo Social
        § Trabajo, Empleo y Seguridad Social
        § Educación, Ciencia y Tecnología
        § Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios
        § Economía y Producción
        § Salud
        § Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia
        Ministro de Asuntos Sociales de la provincia de Santa Cruz
        1. de Diciembre 1997 a Mayo de 2003
        2. de Diciembre 1991 a Diciembre 1995
        3. de Mayo a Octubre de 1990
        Dicho Ministerio tiene a cargo las áreas de Salud y de Acción Social, la Caja de Servicios Sociales (Obra Social provincial), la Caja de Previsión Social (Seguridad Social provincial) y LOAS (Loterías para Acción Social).
        Durante su gestión se dio impulso fundamental al sistema de Salud Pública de la provincia, llevándolo a un nivel de prestación de alta calidad a través de la capacitación permanente del personal y una fuerte inversión social en infraestructura y equipamiento hospitalario. Las principales acciones desarrolladas fueron:
        § Impulso a los Hospital Públicos, creación del sistema de residencias médicas y especialización epidemiológica.
        § Reconversión del recurso humano en Salud. Se posibilitó a las enfermeras de la provincia jerarquizarse a través de capacitaciones específicas realizadas por la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y la Universidad Nacional de Córdoba, de acuerdo a los parámetros establecidos por la Organización Panamericana de la Salud.
        1996 – 1997: Convencional Constituyente provincial

        1987 a 1990: Secretaria de Promoción de la Municipalidad de Río Gallegos. La Secretaría tenía a cargo las áreas de Salud Pública, Educación y Cultura, Acción Social y Recreación y Deportes.

        Subecretaria de Acción Social de la provincia de Santa Cruz
        1. en 1983
        2. en 1975

        PUBLICACIONES
        Últimos libros presentados:
        · En busca de un ordenador social. Trabajo agenda no resuelta, con Lic. Paola Vessvessian, Editorial Espacio.
        · La gestión de los saberes sociales, algo más que gerencia social, Editorial Espacio.
        · La Familia y el Trabajo Social (coautora con María Elena Armas) Editorial Lumen – Humanitas.
        · Intuición y Razón en Trabajo Social: armonía de dos mundos. (Coautora con María Elena Armas) Editorial Humanitas.
        Ha escrito diferentes artículos en revistas universitarias y provinciales relativos a la profesión del Trabajador Social y al abordaje en políticas sociales.

        ACTIVIDAD DOCENTE A NIVEL PROFESIONAL
        · Docente titular del posgrado de Especialización en abordaje integral de problemáticas sociales en el ámbito comunitario (Universidad Nacional de Lanús)
        · Colaboradora en carácter de adjunta en la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA). Cátedra metodológica. Servicio social de grupo.
        · Profesora de la Universidad Nacional de la Patagonia, en la carrera de Trabajo Social.

        TRABAJO DE CAMPO A NIVEL PROFESIONAL
        · Asesora en la Comisión de Educación y en la Comisión de Familia del Honorable Senado de la Nación.
        · Trabajadora social en el Ministerio de Asuntos Sociales de la provincia de Santa Cruz: Áreas de coordinación, supervisión y gerenciamiento en Familia, Servicios y Centros Comunitarios, Capacitación de Promotores de Salud a nivel central e interior de la provincia.
        · Trabajadora Social Independiente
        · Trabajadora Social dependiente del Ministerio de Gobierno de la provincia de Santa Cruz: Patronato de liberados.
        · Trabajadora Social dependiente del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Cruz: Escuelas de Educación Especial, en el Gabinete de Educación Especial.

        Además:
        · Realizó diversas disertaciones en Congresos y Seminarios en distintos lugares del país.
        · Ponencia sobre Mercosur y trabajo social, en las Jornadas Nacionales de Trabajo Social en Mar del Plata.
        · Fue asesora de diferentes tesis universitarias y cursos de perfeccionamiento.
        · Investigación en Desarrollo local. Promoción de la investigación.
        · Preparación junto a un grupo de profesionales de la presentación del Programa de Estudios para la acreditación nacional de la carrera de Trabajo Social de la Universidad de la Patagonia Austral (Hoy Universidad Nacional).
        · Responsable junto a un equipo del curso de nivelación de la Licenciatura de Servicio Social en la Universidad Federal de la Patagonia Austral (Hoy Universidad Nacional).
        · Realizó distintas especializaciones en gerencia social, perfeccionamiento docente, empresa y servicio social, marketing y sobre psico-sociología de la globalización.

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      22. Pero me alegro que, en tu atoramiento por cumplir con el deber del militante y sostener el relato por dudoso que sea, hayas probado vos mismo lo que te vengo insistiendo desde el principio. Cuando te dije ‘los radicales ganaron en Santa Cruz con Alfonsin’, inmediatamente me corregiste: ‘No, ganaron los peronistas, con Puricelli de gobernador.’ Fijate vos que eso, que es la reaccion normal de cualquiera que enfrenta un dato incorrecto si sabe la respuesta, ha sido imposible de lograr con uno, solamente uno, de los 44 millones de argentinos: ‘No, Alicia Kirchner no era la Subsecretaria de Accion Social en Santa Cruz durante la dictadura, era Juan Perez.’ No hubo Juan Perez.

  4. El país de los que quieren a Videla es imposible, tanto práctica como filosóficamente. No existe más, y los pocos ejemplares que quedan están sujetos a ser meros testigos sin orejas que los oigan ni manos que los ayuden. Ellos mismos lo saben, y hasta creo que lo asumen sin más. Los estertores verbales de gente como Pando no se escuchan ni en la cuadra donde vive (supongo, porque no la conozco ni quiero). Si algo positivo puede sacarse de un panorama tan negro como el dictatorial, es, a criterio propio, la eliminación del partido militar y de ésa forma de fascismo que se supo contruír mezclando la alcurnia – de la época de Roca – con el fascismo europeo – desde el golpe de Uriburu.

    Este es un fenómeno muy latinoamericano, que se puede observar aún hoy en nuestros días en países como Guatemala, por dar un ejemplo. Hay diferencias importantes, claves: el fascismo europeo por lo general encontraba facilidades en la burguesía industrial y dificultades en las viejas alcurnias (los Saboya italianos, gente rancia si las hay, fueron expulsados por Mussolini, lo mismo que el grueso de la nobleza germano prusiana por Hitler). Además, a diferencia de los fascismos latinoamericanos, le daba un lugar de jerarquía al obrero, al de a pie. Mientras el fascio europeo ejercía un odio y colonialismo contra el que consideraba distinto (el judío, el puto, el gitano, el argelino, el etíope, el turco), el fascio latinoamericano ejercía un colonialismo contra el pobre, el indio y el obrero. Encontraba al enemigo puertas adentro, y lo vestía con ropaje de afuera (la influencia soviética, el comunismo) para darle entidad a su odio.

    Lamentablemente para muchos de los que me leen, creo que la influencia de los fascismos europeos es algo observable en el peronismo de Perón: colaboracionismo pre y posguerra más largas amistades con gente como Stroessner y Franco. No es predominante en el peronismo pero sin dudas fue componente y hay cosas que no deberían olvidarse y hasta repreguntarse. Mi pregunta, más retórica que otra cosa, apunta a pensar que Videla es también un resultado del mismo partido militar que formó a Perón. Dos personas muy distintas al momento de pensar y estructurar una sociedad, pero ambas fruto de la misma matriz. ¿Por qué? Es un fenómeno extraño, sobre el que suelo pensar.

    1. ¿que los Saboya fueron expulsados por Mussolini? ¿cuando? ¿»el grueso de la nobleza germano prusiana» por Hitler? ¿cuando? ¿Peron y Videla la misma matriz? No tengo mucho tiempo pero le aclaro que el fascismo se declaro republicano luego del «golpe» de Badoglio y eso fue en 1943. Le recuerdo que «il duce» gobernaba desde 1922 y los Saboya se acomodaron al fascismo sin ningún problema. Me parece Mclovin que en historia, usted un cero (0)

      1. La princesa Mafalda, hija del rey de Italia, murio en Buchenwald en 1944. Hitler la mando al campo de concentracion, como ‘el peor ejemplo de la carrona que es la familia real italiana.’ Buscalo, tiene que estar online.

      2. Igual fue un error de mi parte, me equivoqué con respecto a los Saboya. Tenía entendido que la relación de las realezas europeas con los fascismos no era la mejor (tampoco la peor, claro está). A lo que apuntaba es que el fascismo europeo fue un fenómeno de la sociedad civil en conjunción con el partido militar, un esquema en el que la alcurnia quedaba relegada más o menos a lo que es hoy: figuritas ricachonas que no deciden. Pero le doy la derecha a mangrullo, error mío.

      3. El asesinato de la hija del rey de Italia (Mafalda) obwdeció a la ira despertada en el fuhrer alemán por el pase de bando de los Saboya. Cuando las tornas de la guerra se vuelven contra el Eje, Vittorio Emmanuelle III despide a Mussolini y lo encarcela (de allí lo rescata un comando alemán). Hasta ese momento Mussolini y los Saboya habían convivido armónicamente. El pequeño rey italiano fue sucesivamente hecho Emperador de Abisinia, Rey de Albania y Conquistador de Grecia por el Duce. Cuando la guerra llegó a Italia el juego perdió la gracia.
        Ni en este caso ni en el de la nobleza germana (que, con escasas disidencias, se hizo nazi en 1933, y en algunos casos aún antes) hubo un encarnizamiento programático contra esas castas.

    2. Buenas McLovin,

      Analizar la participación de los militares argentinos bajo el enfoque del fascismo europeo lleva a errores. Se puede decir que los militares en general tienen una formación verticalizada y cierta tendencia a caer en el autoritarismo por formación profesional, pero más allá de eso resulta casi imposible inferir otra cosa.

      Hubo muchas vertientes en el ejército, alineadas bajo el eje nacionalista vs liberal, teniendo en cuenta la visión de la estrategia de desarrollo de país e inserción en el mundo. Paradójicamente, la más sanguinaria terminó siendo la liberal, algo a priori alejado de Hitler o Mussolini. No nos olvidemos que más allá de la admiración del estereotipo del militar alemán, los verdaderos formadores de la represión durante el Proceso fueron los franceses (con su teoría de la contrainsurgencia y la batalla de Argel) y los norteamericanos (con su Escuela de las Américas).

      Saludos,

      Andrés

      1. Gracia Andrés. No intentaba analizar el fascismo autóctono exclusivamente desde el europeo. Simplemente me pregunto el grado de influencia del mismo en el partido militar argentino; lo de la mecánica de «contrainsurgencia» aprendido de los franceses y estadounidenses es cierto, pero mi pregunta apuntaba a algo más abarcativo: cuál fue la influencia del fascismo de masas europeo en el devenir político argentino. No nos olvidemos que Argentina en los ’30, ’40 y ’50 era un hervidero de inmigrantes tanos y españoles, que venían directamente de ésa experiencia, algunos huyendo y otros haciéndose los desentendidos, pero marcados por el mismo. No tengo una posición tomada al respecto y busco colaboración en la misma.

      2. El concepto del «partido militar que formó Perón» es erróneo. Perón estaba en un ejército politizado y que era herramienta de poder desde antes que él siquiera fuera oficial intermedio. El golpe de 1930, con su alianza cívico militar de neto carácter oligárquico es un anticipo de todas las dictaduras de 1955 en adelante, mas allá del rápido fracaso de Uriburu. Agustín P. Justo es un caso de «partido militar» aliado de los dueños económicoas de la Argentina (y mas confiable para ellos que su antecesor). No necesito dar un golpe porque Uriburu le había despejado el camino. En ese contexto Perón lideró una corriente política dentro del Ejército, y posteriormente un movimiento político nacional.

    3. Si pero quedarse con los métodos represivos citados por Andrés creo que no te completa el cuadro dado que la Junta actuó no sólo contra los guerrilleros sino que en gran parte a los sindicalistas de base. Entonces uno podría abrir la pregunta a ¿por qué los sindicalistas? Y para buscar una respuesta quizás creo que uno debe remontarse a bastante tiempo atrás en lo relativo a la formación de base de los militares. Y en este aspecto los militares tenían mucho más que una admiración del estereotipo alemán o prusiano meor dicho.

      Creo que alguna punta lo podría dar el cómo concebía Bismarck la política relativa a los obreros. Hay un posteo precisamente de MEC (Los lanzallamas en perspectiva), donde un forista, Fernando, enlaza al documento Entre Bismarck y Beveridge, Los Inicios de las Políticas de Bienestar en la Argentina: El Caso de YPF 1922-1946, de Enrique H. Masses y Gabriel Rafart

      Más allá que he leído poco sobre la época y en el documento citado arriba no habla específicamente de la formación de los militares, en el mismo se resalta que el ejército se inspiró en el modelo prusiano desde el armamento, tácticas llegando al uniforme inclusive (esto último me consta por ver una foto de mi viejo en la colimba en M. del Plata siendo presidente Perón), se difundía el espíritu “junker” entendido como una colectividad cerrada con marcado rechazo a la civilidad (que me consta en muchos casos a pesar del tiempo trasncurrido), los oficiales del Estado Mayor eran instruidos por instructores alemanes y para las primeras décadas del siglo pasado iban a formarse a Alemania inclusive.

      A la vez y en forma muy resumida, la política bismarckiana respecto a los obreros era exigua en los salarial y, lo más importante, limitante y muy poco tolerante en cuanto al accionar sindical, promocionando inclusive entre ellos el espíritu del soldado en lo relativo a la obediencia y lealtad. Dando a cambio ciertos beneficios como las pensiones y seguros pero como reacción a la creciente influencia de la socialdemocracia en los obreros alemanes de esa época.

      Además con un claro acervo nacionalista e industrial. No hay que olvidar que en la era del Canciller de Hierro, Alemania pasa de ser un país agrícola y atrasado a competir de igual a igual con Inglaterra.

      Por otro lado si bien los obreros viejos tenían una ideología anarquista antes que fascista me parece, no hay que olvidar que los mismos recibieron a los obreros nuevos en los que este tipo de pensamiento y la idea de “clase” estaban ausentes.

      En consecuencia teniendo en cuenta esa formación inicial de los militares tendrías emergentes como Perón con una mayor preponderancia de las políticas si se quiere paternalistas hacia los obreros con otro sector mayormente enmarcado en la subordinación de los sindicatos.

      Creo que la demonización de los militares hacia los sindicalistas quizás provenga de esta influencia prusiana temprana de los militares. La idea de limitar/eliminar el peronismo en realidad sería una lucha contra los sindicatos, sobre todo a partir del ’55 en donde éstos fueron su sostén principal. Muerto el Pocho probablemente uno de los objetivos del Proceso fue terminar lo que no se pudo en los 20 años anteriores.

      1. Yo lo veo más como su visión de las relaciones laborales en base a la disciplina social. En un mundo estructurado en base a Dios y las jerarquías, el patrón no podía ser desafiado, era una herejía.

      2. Dios y las jerarquías.. las terlipes…
        En el caso de Bismarck el sometimiento era funcional al esquema de reproducción capitalista de esa época…

        Y muchos años después y tan lejos de la Alemania hay una similar intención, pero en nuestro caso es para establecer el nuevo marco de capitalismo financiero llevado a cabo por el Joe….

        Como siempre, el Dios y Patria en realidad es más tarasca para los minorías

  5. Todas las dictaduras militares tienen una cierta (o la más absoluta) falta de Otredad. No es eso lo sustantivo en nuestro caso, y eso forma parte de la tradicional incomprensión de los intelectuales: no estamos mejor ahora porque somos más diversos sino porque SOMOS MENOS COLONIA.

    1. Podés empezar a juntar firmas para censurarme, si tenés ganás. O, como en cualquier discusión civilizada, contrastar tu punto de vista al respecto.

      Un saludo, crack!

    2. yo me pregunto lo mismo.

      vienen a enfermarnos con su psicosis. pero no se puede hacer nada…

      porque lo que habría que hacer es censurarlos, pero eso nos transformaría en ELLOS MISMOS!!!

      PACIENCIA

    1. Lo de las bestias me viene a mi, si han seguido las estelares intervenciones de la filosofa de AP en otro post. Mas ejemplo de lo que digo.

      Maria, para cerrarla, Mariano T tiene razon, es muy bueno tu post e inusual (como siempre tus comentarios) por lo mesurado. Lo que quise decir, descargandolo de referencias actuales que son imposibles, es que hacer una evaluacion ‘ultima’ de Videla hoy en Argentina, en un blog politico como Artepolitica seria tan posible como haber hecho una de Robespierre en Francia en 1816, tras la Restauracion. Que posiblemente no seria muy distinta a la que se haria 100 anios despues (los que matan por razones politicas nunca son ‘mejores’ a la larga), pero la de 100 anios despues no tenia otra agenda que el interes historico.

      1. no se entiende.

        lo de videla no es «histótico».

        es actual.

        porque todavía se viven en carne de gente que sufrió por ese gobierno, porque no es una condena de «los libros de historia», porque aún hoy hay gente que lo «defiende» (como los obituarios de la nación y «por la gente que quiere a videla», como dijo duahlde).

        histotia las pelotas.

      2. Videla en la historia es la pregunta de Maria que define el post, y a lo que se refieren mis respuestas que te ponen histerico (no es dificil). Siempre tan claro y consistente en tus razonamientos.

  6. En el artículo «Nada que festejar» de Relato del Presente, hay un párrafo que me parece notable:
    ———————————-
    A mí, en lo particular, la muerte de Videla no me alegra, porque está más vivo que nunca. Y no sólo está vivito en la memoria de ese puñado de personajes que aún sostienen que con los militares estábamos mejor, sino que está rozagante y gozando de buena salud en los que, a 30 años de finalizada la dictadura, todavía la usan para justificar los males que aún padecemos. Videla vive en cada político que cuenta lo mal que la pasó en los setenta, mientras nos convida un cafecito en la sala de recepción de su chacra injustificable. Videla está presente en cada acto en el cual se utilizan las plazas para festejar que ya no está, como si se hubiera ido ayer, mientras la realidad y el pasado reciente nos pasan por arriba y, finalizados los actos, esas plazas vuelven a ser el hotel a cielo abierto de varias personas. Videla esta vivo, muy vivo, en cada violación a los Derechos Humanos que se realiza constantemente desde hace treinta años, pero que ni se intenta abordar, dado que estamos en democracia y con eso debería alcanzarnos. Videla nos saluda cada vez que alguien esconde la pobreza y acusa de desestabilizador al que la denuncia. Videla vive en cada uno de los agujeros que esta democracia no puede tapar, pero que rellena con el fantasma militar.

    http://blogs.perfil.com/relatodelpresente/2013-05-18-1287-no-hay-nada-que-festejar/

    1. La frase que afirma que este gob. y esta sociedad «agita el «fantasma militar» para tapar agujeros de la democracia» debe quedarnos clara como la muestra de quienes defienden la dictadura militar y tratan de pegarle al gob. actual comparándolo con una Dictadura.
      Lo que uds. llaman «fantasma militar» el resto de la sociedad lo llama Recuerdo. Y no son agujeros, lo que se rellena. Se rellena Memoria con Recuerdo. Entonces…»con la política de DDHH se agita el Recuerdo de la Dictadura militar para rellenar la Memoria de la Democracia». Una Memoria que trató de ser borrada con indultos, ley de punto final y obediencia debida. Hay que festejar, sí, la Memoria del Pueblo, que tanto les duele. Y se les nota.
      Saludos,
      Pedro.

  7. Una observación, María:

    Que Videla haya sido anticomunista, puede inducir a confusión:

    1) No persiguió comunistas, sino a los mismos peronistas que Perón, Isabel y Lopez Rega.

    2) La dictadura tuvo el apoyo del Partico Comunista en todos los foros internacionales. Incluído el apoyo de Fidel Castro durante Malvinas.

    Saludos

  8. es decir:persiguieron a la verdadera izquierda,que busca un pais mejor y defiende los intereses de los laburantes,mas alla de los P.P.y de los sindicalistas-empresarios.

  9. David:videla vivio muerto y solo vio la muerte del otro como horizonte.Si lo considera hoy vivo es solo como noticia,como la repugnancia despues del vomito.

  10. Disculpas si no me refiero al artículo. Todavía no pude leerlo y ahora no tengo tiempo. Dejo artículo de Gargarella para contribuir al debate, y eventualmente enriquecerme con los comentarios críticos. Primero el link y luego corto y pego la nota.
    http://www.lanacion.com.ar/1583193-la-responsabilidad-del-poder-y-el-silencio

    La responsabilidad del poder y el silencio

    La muerte del ex dictador Jorge Rafael Videla nos coloca frente a una cantidad enorme de preguntas difíciles, cuyas respuestas todavía están por escribirse.

    Dos cuestiones (me) resultan particularmente inquietantes.

    La primera: ¿hemos sabido dar, como sociedad democrática, una respuesta adecuada frente a las atrocidades cometidas por la dictadura?

    La segunda: ¿contamos con reservas morales suficientes como para resistir una eventual nueva oleada de violaciones de derechos humanos?

    En torno a la primera pregunta, hay una nota significativa que favorece el optimismo: la incansable batalla que dieron familiares de las víctimas, militantes políticos y sociales, y organismos de derechos humanos, en contra de la impunidad.

    Esa batalla fue heroica muchas veces, y extraordinariamente meritoria en la totalidad de los casos. A todos los que lucharon decididamente contra la impunidad les debemos un eterno agradecimiento colectivo.

    Dicho esto, luego aparecen las dudas, que marcan trazos pesimistas sobre nuestro recuento. Es preocupante saber que, desde el poder político y económico, tantas veces y con tanta fuerza, se haya trabajado por la impunidad.

    Es preocupante que tantos hayan tranquilizado sus conciencias prontamente, encapsulando las culpas de las violaciones masivas en unos pocos, cuando las torturas y desapariciones se hicieron posible gracias a aplausos, silencios y complicidades socialmente muy extendidas.

    Es preocupante que, en el camino de las necesarias condenas, muchos hayan aceptado resignar garantías elementales en torno a derechos del procesado y niveles exigidos de prueba. Es preocupante, además, que los valiosísimos juicios, por los modos en que fueron diseñados, hayan trabajado en contra de la obtención de información imprescindible, capaz de permitirnos saber quién hizo qué, o dónde quedaron los cuerpos de los que fueron muertos.

    Es preocupante que la necesaria batalla contra la impunidad haya contribuido a instalar la idea que asocia la condena pública con la privación de la libertad, y la Justicia plena con la condena a perpetua.

    Es preocupante que los juicios hayan sufrido la apropiación política que sufrieron, cuando habían llegado a ser motivo de orgullo y emoción compartida.

    OPTIMISMO Y DUDAS

    La segunda pregunta sigue un derrotero similar al de la primera.

    Por un lado, optimismo: en numerosas oportunidades, nuestra sociedad ha mostrado capacidad para ponerse de pie, para pelear por sus derechos, para clamar por Justicia. Este hecho nos llena de esperanza, nos tranquiliza y nos da consuelo. Pero, luego, las dudas: El poder sigue siendo responsable de graves violaciones de derechos humanos, pero son muchos los que prefieren el silencio.

    El poder sigue espiando, infiltrando y persiguiendo a organizaciones y militantes sociales, pero tantos sonríen a sabiendas y acompañan.

    El poder roba descaradamente, y reprime casi cotidianamente a grupos de indígenas, ambientalistas, militantes de base, pero para muchos nada de esto es importante: se está dando la lucha contra las viejas violaciones de derechos.

    ¿Nos dice esto que nuestras reservas morales están intactas y preparadas para activarse frente a casos extremos?

    ¿O nos dice, en cambio, que el horizonte infernal de la dictadura sirve para justificar un actuar complaciente, frente a los agravios que los derechos humanos sufren en nuestro tiempo?

    1. Si respecto a la primera parte donde se pregunta si la sociedad asimiló como corresponde esta experiencia es bastane difícil de contestar.
      Creo que una mayoría importante no aceptaría otro Proceso y menos aún sus métodos pero siempre tengo mis dudas sobre si procesó y cómo esa cierta pasividad o aceptación en general que hubo por aquellos años.

      También es importante remarcar que los métodos eran muy elocuentes y a plena luz del día. Recuerdo algunos hechos contados por mi viejo sobre el funcionamiento del «aparato» a tempranas horas de la tarde. Había que ser más que guapo para confrontarlos.

      Ahora lo que me parece una pelotudez soberana es esa cosa de culpar a este gobierno por el aprovechamiento político de los juicios. Tipo que este gobierno es demasiado malo como para que los haya promovido. Sin embargo se olvidan que los DDHH son una política de estado desde el vamos y antes también y que los organismos difícilmente hubiesen llegado «a tanto» sin un apoyo político explícito de dicho gobierno

      1. Los análisis de Gargarella suelen ser muy mezquinos con todo lo que haga este gobierno. Alguna vez se lo dije en su blog, pero es medio difícil discutir con Gargarella, porque los intercambios con él, siempre que no pienses más o menos igual, se suelen reducir a «deliberemos entre todos hasta que te des cuenta de que la posta la gento yo».
        Acá está el link
        http://seminariogargarella.blogspot.com.ar/2012/06/milciades.html

        Esto fue más o menos lo que le dije en su momento, usando a Tarcus:

        Al igual que pasa con el tema YPF, la izquierda plantea lo mismo en el tema derechos humanos. “¿Qué hacían los Kirchner en los ’90? Lo que importa es lo que están haciendo ahora. Esa crítica me parece mezquina, muestra lo peor que tiene la izquierda: el resentimiento de haber perdido. Y cuando el kirchnerismo toma medidas por las que la izquierda venía peleando hace mucho tiempo, dicen: ‘Lo hacen por oportunistas’ ¿Es imposible pensar una izquierda revolucionaria que luche por reformas? (…) La propia Rosa Luxemburgo, en “Reforma o revolución” –un texto que para mí es inactual-, empieza el libro con una clarividencia extraordinaria. Dice que los revolucionarios no estamos en contra de los proyectos de reforma, estamos en contra de creer que con una merca acumulación de reformas se va a subvertir el capitalismo y se va a llegar al socialismo. Yo adhiero a esta idea; no hay que renunciar a la aspiración de ir más allá del capitalismo. Creo que hay que pensar un proyecto de izquierda que exceda al kirchnerismo, pero sin instalarse en la lógica d que le vaya mal. Hay un deseo manifiesto que se ve tanto en (Elisa) Carrió como en (Jorge) Altamira. Quieren que les vaya mal y les da bronca si al kirchnerismo le va bien. Yo quiero que al kirchnerismo le vaya bien y que podamos construir una izquierda más allá del horizonte kirchnerista” (Horacio Tarcus)

      2. Bueno es lo que yo entiendo, el kirchnerismo debe ser una fase que necesariamente debe ser superada. Puso un piso desde el cual partir. Y difícilmente el kirchnerismo pueda superarse a si mismo, por eso lo sgte. debería ser otra «letra» hablando mal pronto.

        Pero bueno a la aristocracia bien pensante que «cree ser lo que no es» piensa como lo manifestás. Y queda atrapada por las formas cuando lo realmente importante son los hechos o cosas que se hayan hecho. Por eso muchos de sus discursos son entre insostenibles y ridículos por que se detienen en la belleza exterior antes que el núcleo

  11. Básicamente, tenemos a McLovin intentando establecer una genealogía fascismo europeo-Videla, con los populismos latinoamericanos (y el primer peronismo en particular) como eslabón perdido, y a Guille planteando una teoría de los dos demonios que no osa decir su nombre. Ah, y no olvidemos a Quintín tratando de convertir sus tweet chicaneros de ayer en un post conmovedor de hoy, sobre los últimos días del guerrero caído. Supongo que podría ser peor.

    1. Dale con la teoria de los dos demonios. La teoria de los dos demonios implica dos hechos equivalentes, que se auto-justifican. No es lo que dije, por mas ganas que tengas que asi fuese. El post es sobre cual sera la vision historica de Videla, eventualmente. Lo que digo es que no podes hacer una evaluacion historica de nadie aislandolo de su marco de referencia en su tiempo. Y, por ahora, la historia oficial de los 70s es una condena absoluta y justificada de los militares, con una version muy rosada y distorsionada de la militancia armada, puesta como defensores y precursores de la democracia, que nunca lo fue ni quiso ser. No hable de los militantes sindicales mencionados arriba, solamente de la militancia armada.Pero en el tema militantes sindicales, no veo muchas preguntas sobre el rol del sindicalismo peronista ortodoxo, totalmente asociado con el Proceso, como posible agente de esa ‘limpieza’ de gente que le socavaba la base.

  12. María, creo que Videla quedará en la historia de este país como tantos otros en esta recursividad de la historia. Hernan Cortéz, Pizarro, Robespierre, el mismo Adolf. Hijos de puta más o menos útiles al país, a la historia a la humanidad, porque si se aprende del ensayo y del error, Videla fue el error, no de él, nuestro propio error.
    Pero no se preocupe que aprendimos y creo que ahora somos mejore, o al menos no tan ingenuos. http://carlosboyle.blogspot.com.ar/2013/05/sobre-el-pinche-tirano-y-la-muerte-de.html

  13. muy interesante, concuerdo con casi la totalidad del post. me parece que es fundamental lo que ponés al final, para esta gente ni más ni menos que carcel común. sin embargo, pese a que se sostenga que videla murió en una cárcel común, a mi me parece obvio que no es así. uno ve las imágenes de videla en la carcel, y quizás esas condiciones sean comunes para suecia, pero no lo son para la argentina. la «carcel común» de videla era una habitación de dimensiones normales (quizás 3 x 4), correctamente amoblada con su cómoda, su mesita de luz, dentro de un pabellón de tres dormitorios con los que compartía un baño, una cocina y un estar con otros ex-militares, ubicado en un parque arbolado en campo de mayo. no me parece que esas sean las condiciones en que vive un chico de familia humilde condenado por un robo menor. y si bien creo la cárcel no debe ser tortura y que ningún condenado merece condiciones indignas de prisión, no creo tampoco que sea justo que haya ningún condenado, por el delito que fuera, que merezca estar en peores condiciones que un genocida, torturador, apropiador de niños, dictador. creo entonces que mientras quede una carcel indigna en nuestro pais, asi sea una sola, esa debería tocarle a uno de estos individuos.

  14. Hasta donde leí, una de las personas más lúcidas para entender algunas cuestiones de la «violencia de los 70» es Pilar Calveiro. Les dejo link:
    http://www.dialogandodemiconmigo.blogspot.com.ar/p/politica-y-violencia-segunda-parte.html

    Corto y pego el resumen de un artículo suyo que apareció en la revista «Lucha armada»:

    Argentina: una larga historia de violencia y autoritarismo

    En relación con las características que adoptó la violencia política en Argentina en la década de los setenta, me limitaré a presentar diez hipótesis de carácter general, como primera aproximación al problema.

    1. La violencia política en Argentina es de larga data y se asienta en una estructura autoritaria, es decir, en una visión de oposiciones binarias y de lucha entre enemigos, presente en la vida política desde el siglo XIX y arraigada fuertemente en las prácticas sociales. Esta concepción se puede rastrear en nuestra historia desde la Campaña al Desierto, planeada para “despejar” las tierras fértiles eliminando indios, que ocurrió simultáneamente con la fundación del Estado. Las Fuerzas Armadas como núcleo del Estado impusieron a lo largo de todo el siglo, mediante los sucesivos golpes de Estado (1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976) proyectos y formas de gobierno lesivas para las mayorías. No obstante, esta lógica guerrera e impositiva del aparato militar fue respaldada y reclamada por los más diversos sectores políticos, de manera que no hay partido político o grupo de poder en Argentina que –aunque en grados diferentes- no haya promovido o participado en la interrupción violenta del orden democrático para imponer proyectos de su propio interés. Asimismo, el uso de la violencia política creciente por parte del estado fue avalado de manera explícita o implícita, con el silencio, por amplísimos sectores de nuestra sociedad.

    2. Las Fuerzas Armadas, es decir el núcleo del Estado, fueron un instrumento clave en la escalada de la violencia política de las últimas décadas. Si el gobierno peronista de los años cincuenta reprimió a su disidencia y la encarceló, en 1955 la Marina lo sobrepasó con creces bombardeando una plaza llena de civiles para derrocarlo. Si la Revolución Libertadora se inició entonces, gracias a un golpe de Estado, un año después no dudó en fusilar a otros militares y civiles rebeldes porque intentaban deponerla, en un hecho sin precedente para la época. Si, durante el gobierno de Frondizi, la proscripción del peronismo y la cancelación de algunas de sus conquistas llevó a una resistencia obrera en ascenso y muchas veces violenta, las Fuerzas Armadas respondieron a la reorganización de los sectores populares tomando el poder, prohibiendo la política, reprimiendo el descontento, instaurando la práctica de la tortura sistemática e iniciando la desaparición de personas, a partir del golpe de 1966. Casi sobre el final de esa dictadura ocurrió en Trelew el fusilamiento de 16 prisioneros que habían intentado fugarse, acto de una violencia estatal también sin precedente. Por último, si se generaron movimientos armados que alteraron el orden público y atacaron a miembros de las corporaciones militares, éstas pasaron a crear campos de concentración-exterminio para desarrollar una política sistemática de desaparición de personas, no sólo de las organizaciones armadas sino de todo tipo de disidencia, con todas las secuelas que ya conocemos.

    3. La lucha armada surgió como respuesta a una estructura de poder ilegítima, en un contexto de descrédito general de la democracia. Si bien existen antecedentes de organizaciones armadas desde 1962 e incluso desde 1959, los grupos guerrilleros que operaron en los setenta se originaron con posterioridad a la Revolución Argentina de 1966, que decretó el agotamiento y muerte de la democracia. Es importante señalar que fue desde el Estado que se desechó la democracia y se hizo con el apoyo “táctico” de Perón, del ala vandorista del sindicalismo, de amplios sectores del radicalismo, en especial la corriente intransigente, de la Confederación General Económica, la Unión Industrial Argentina, la Sociedad Rural Argentina, la Iglesia Católica y los medios de comunicación; todos ellos coincidían en el agotamiento de una democracia que no había tenido oportunidad siquiera de nacer, entre golpes militares y proscripción de las mayorías. Si para los grupos dominantes, la democracia era un imposible sencillamente porque no tenían consenso, es importante señalar que tampoco gozaba de gran prestigio en el resto de la sociedad: para el movimiento peronista, representaba la bandera poco creíble esgrimida por los golpistas y represores de 1955 y para la izquierda en general, correspondía a una visión “liberal”, teóricamente “superada” por la propuesta socialista y las llamadas “democracias populares”. Así, todos coincidían en su cancelación, aunque por motivos diversos, pero el golpe de gracia institucional provino del propio Estado.

    Los militares, ante la imposibilidad de obtener el apoyo popular que presuponen las democracias, impusieron un nuevo modelo de tipo corporativo y una sociedad más disciplinada para establecerlo. “La ideología de la Revolución Argentina significó la proyección sobre el Estado y la sociedad de los valores de la gran institución burocrática que es el ejército profesional” (Rouquié: 266). La disciplina social fue el resorte para instaurar un modelo económico de desarrollo industrial basado en la apertura al capital extranjero y en la reducción de los salarios y los derechos laborales. Los militares se lanzaron a la reorganización de la sociedad, prohibieron la política y se entrometieron en la vida privada estableciendo desde el largo permitido de las faldas hasta el de las barbas. Poco a poco se fueron gestando movimientos de oposición en el ámbito sindical, estudiantil y otros, que desembocaron en grandes movilizaciones de protesta, de corte insurreccional y violento, como el cordobazo, y que alimentaron a los grupos armados en formación. La política, desaparecida por decreto, reaparecía a pedradas y tiros. El general Onganía, antes de retirarse, instauró la pena de muerte, que nunca se aplicó, pero que preanunciaba la escalada de violencia. Fue en este contexto que se dio la aparición de los grupos guerrilleros que operaron principalmente en los años setenta: FAP en 1968 con una guerrilla rural que no prosperó, Montoneros en mayo de 1970 con el asesinato del general Aramburu, FAR en julio de ese año con la toma de la localidad de Garín, mismo mes y año en que se dio la constitución formal del ERP y la primer operación pública de las FAL.

    El hecho de que la llamada Revolución Argentina fuera un gobierno de facto, sin legitimidad formal alguna, alentó la idea de que disputarle el monopolio de la violencia era un hecho políticamente aceptable. La crisis económica, la agitación social y la cerrazón política promovieron un nivel creciente de violencia y el accionar de una guerrilla activa, con escasos vínculos con la estructura política formal pero con un considerable grado de simpatía y aceptación por parte de diferentes sectores.

    4. La vinculación de los grupos armados con el movimiento peronista les permitió salir del aislamiento “foquista”, entrar al juego propiamente político y experimentar una expansión y un arraigo poco frecuentes en los grupos armados. El reconocimiento de la guerrilla como una “juventud maravillosa”, por parte del general Perón, le abrió el acceso a un movimiento de masas, amplio, vital y contradictorio; apenas entonces los grupos armados peronistas –en particular FAR y Montoneros- probaron las mieles de la política, el contacto abierto con los sectores de base de un movimiento amplio, la movilización callejera legal y multitudinaria. Tal vez esta inserción dentro de un movimiento de gran arraigo popular fue la peculiaridad de las organizaciones armadas argentinas que les permitió vincularse bastante estrechamente con sectores sociales importantes y numerosos.

    5. El peronismo fue, a la vez, la puerta de acceso a la política, la prueba de fuego y la trampa mortal. Si la declaratoria de “juventud maravillosa” y la participación en la campaña electoral de 1973 fueron una gigantesca puerta de acceso al movimiento peronista, ello también implicó la entrada a un universo extraordinariamente complejo y opaco. La diversidad de grupos internos, los conflictos y la forma de resolverlos, siendo brutales y violentos, no se remitían a una lógica simple, frontal, de amigo-enemigo sino que reclamaban de las astucias de la alianza, la simulación, la paciencia, la traición; en este sentido, la pertenencia al movimiento fue una verdadera “prueba de fuego” política, que las organizaciones no superaron demostrando incapacidad para dialogar, negociar y aceptar la posibilidad de perder o ganar, propias de la apuesta política. El aferramiento a la potencialidad del peronismo como movimiento nacional popular impidió valorar adecuadamente el peso de las corrientes contrarias y sus acuerdos previos y posteriores con el general Perón. Tampoco se supieron decodificar las señales que indicaban una pérdida de apoyo de Perón, desde el momento mismo de su retorno y los acontecimientos de Ezeiza, en junio de 1973, o bien se intentaba remontar el hecho a partir de actos de fuerza, como el asesinato de Rucci en septiembre de 1973, lo que descolocó aún más a las organizaciones. La separación creciente del gobierno, nacido de un amplísimo consenso, fue generando aislamiento político que se enfrentó con una mayor radicalización, lo que agravó el problema en lugar de atenuarlo. La confianza en el potencial “político” de las armas, proveniente de la antigua visión foquista y reforzada luego por Perón, por el movimiento, por el aplauso de vastos sectores sociales, por el rápido ascenso de su protagonismo político en la coyuntura electoral, los llevó a pensar que las armas los sacarían de este nuevo atolladero. Apostaron a ellas y perdieron la batalla política dentro del peronismo. La distancia y la ruptura de hecho con el movimiento fue sólo el primer paso de su aniquilación, iniciada desde el propio gobierno peronista. La consigna de la eliminación fue previa al golpe militar de 1976 y provino de sectores del peronismo ligados con personal de las fuerzas de seguridad, que formaron la AAA desde fines de 1973, antes de la muerte de Perón.

    Las organizaciones guerrilleras no peronistas sencillamente no entraron al juego propiamente político y se mantuvieron en la lucha clandestina y violenta prácticamente sin interrupción, lo que las aisló del proceso y facilitó su temprano aniquilamiento. En enero de 1974, después del intento de copamiento de la guarnición militar de Azul por parte del ERP, Perón declaró que “aniquilar cuanto antes a ese terrorismo criminal es una tarea que compete a todos los que anhelamos una patria justa, libre y soberana” (De Riz: 107). El mensaje, sin un destinatario directo, advertía a cualquiera que quisiera oír. La decisión estaba tomada: toda acción violenta se consideraría terrorista y el procedimiento a seguir sería su aniquilación. La muerte de Perón, poco después de la ruptura abierta con Montoneros el 1 de mayo de 1974, no hizo más que acelerar lo que ya se había puesto en marcha desde antes: la aniquilación, por cualquier vía, de los grupos armados y sus entornos. Por fin, el golpe de Estado de 1976, liberado de cualquier acuerdo político, incluso con la derecha del peronismo, convirtió en práctica de Estado la eliminación y desaparición no sólo de los grupos armados o radicales y sus entornos sino de toda disidencia.

    6. Los movimientos armados de los años setenta no fueron terroristas; guerrilla urbana y terrorismo no son sinónimos. El terrorismo se caracteriza por tratar de generar terror social con el objeto de producir una parálisis tal que le permita imponer una determinada política. Para ello desata actos de violencia que debe ser indiscriminados, de manera que cualquiera pueda sentirse blanco de los mismos. El ataque a un enemigo militar es la figura de la guerra; el ataque a un enemigo de clase es la revolución, pero si ese “enemigo” es suficientemente difuso, la lucha en su contra puede alcanzar a cualquiera. Este es el instrumento privilegiado del terrorismo que, por lo mismo, se lanza de manera indiscriminada y hace blanco principalmente sobre población civil. Las organizaciones armadas argentinas no realizaron ataques de este tipo. Sus acciones se orientaban principalmente a obtener recursos económicos y militares, realizar propaganda armada mediante repartos de alimentos, medicinas y otros bienes, asesinar a miembros del aparato represivo, en particular involucrados en la represión y la tortura. Sobre todo en la primera época, previa a 1973, existía un especial cuidado en la planificación militar de las operaciones armadas, con el objeto de evitar cualquier daño sobre civiles. La colocación de explosivos, por lo regular, se realizaba con fines de propaganda y cuidando que no hubiera víctimas. Las formas de la violencia recrudecieron a partir del enfrentamiento con la AAA y, ciertamente, se hicieron más indiscriminadas, pero siempre sobre personal represivo, aunque de rango y responsabilidad menores. Hubo operativos que, siendo contra miembros de las Fuerzas Armadas involucrados en la represión, alcanzaron sin embargo a inocentes, como fue el caso de la hija del Almirante Lambruschini, pero existió sólo un par de operaciones militares –realizadas con posterioridad al golpe de 1976- que podrían considerarse francamente terroristas, ya que cobraron indiscriminadamente la vida de civiles. Creo que es importante hacer esta distinción porque considerar cualquier accionar armado como terrorista es una forma de desechar, sin más trámite, a la mayor parte de los procesos revolucionarios de la historia y a muchas de las formas de resistencia.

    7. La derrota de las organizaciones armadas fue política primero y militar después, no a la inversa. La base de la derrota política fue la incapacidad de convertir la construcción del socialismo en una opción para la sociedad -en el caso de las organizaciones trotskistas- o en una corriente dentro del peronismo, bajo la versión del socialismo nacional proclamado por Montoneros –en el caso de las organizaciones peronistas-. Esta derrota se inscribió en una derrota continental de todo proyecto alternativo, armado o no, forzada por la intervención norteamericana. Así se arrasó desde el socialismo pacífico de los chilenos a la revolución triunfante sandinista. Sin embargo este hecho no debe impedir que se analicen las ineptitudes propias de cada proceso nacional. En el caso de las organizaciones armadas argentinas existió una gran incapacidad para pensar políticamente y luchar en ese terreno, cuando las condiciones no sólo lo permitían sino que lo exigían, en el contexto del gobierno peronista, que contaba con el apoyo electoral de más de 60% de la ciudadanía. La simpleza del análisis, la ingenuidad en la valoración de la figura de Perón y el peronismo, el error de evaluación de la relación de fuerzas a nivel nacional y dentro del peronismo fueron algunos de los factores que llevaron a dilapidar un apoyo y un capital político nada despreciables. El aislamiento político de la guerrilla fue promovido por la acción violenta de los grupos paramilitares, pero había sido propiciado antes por la incapacidad política de las organizaciones para lidiar en las arenas movedizas del peronismo sorteando y frenando la violencia. Podría decirse que primero ocurrió el aislamiento político, a causa del deslizamiento del foco político al militar en la disputa por la relación de fuerzas dentro del movimiento peronista. Desde ahí lo que se observa es una falta de política, es decir una “falta política”, que se potenció con la escalada represiva y que tuvo una importancia clave en el proceso de aniquilamiento.

    8. La causa de la derrota no fue vincular lo político con lo militar sino reducir lo político a lo militar. Las organizaciones armadas perdieron el eje político en su relación con la sociedad, en la lucha dentro del movimiento peronista y en el debate interno. No fueron capaces de hacer de la consigna “socialismo nacional” una propuesta concreta y viable. No supieron reconocer su debilidad dentro del peronismo, una vez pasado el periodo electoral, para buscar alianzas que les permitieran eludir la confrontación y la provocación de una derecha feroz, acostumbrada a la violencia y cercana a Perón, es decir, no supieron defender el lugar que habían ganado dentro del movimiento peronista. Tampoco fueron capaces de escuchar las voces de alerta desde dentro mismo de las organizaciones. Por el contrario, incrementaron su accionar militar –inaceptable en el contexto de un gobierno emanado de la voluntad popular- para tener presencia política, exaltaron su condición de grupo armado dentro de un movimiento de masas y disciplinaron el desacuerdo interno convirtiendo en enemigos a parte de sus propios compañeros, es decir, redujeron la política a su dimensión coercitiva, extraviándola.

    9. La militarización interna llevó a reproducir el autoritarismo que se pretendía combatir. El énfasis creciente en lo militar llevó de la noción de una fuerza político militar irregular a la idea de constituir un Ejército y un Partido, institucionales, jerárquicos, disciplinados, a imagen y semejanza del Estado, siempre el Estado. Se podría decir que ocurrió un deslizamiento de pelear contra el Estado a convertirse en un émulo del mismo para reemplazarlo. Aunque un émulo grotesco, dada la debilidad comparativa, predominaba una lógica estatal, impositiva, disciplinaria. Para colmo, las supuestas condiciones de guerra, declaradas tanto por la guerrilla como por las Fuerzas Armadas, fueron la justificación de la toma de decisiones verticales y la implantación de una conducción vitalicia -que sólo se relevaba por la muerte de sus miembros-, sin valoración alguna de los errores políticos constantes y sucesivos, que no han reconocido ni siquiera a la fecha. El énfasis en la lucha armada había enquistado en las conducciones a los que sobresalían por sus virtudes guerreras que, como se vio en la reflexión de Debray, se esperaba que desarrollaran virtudes políticas semejantes, pero esto no ocurrió. De manera que las limitaciones políticas de la mayor parte de los miembros de la conducción, su condición de vitalicia y el disciplinamiento de todo desacuerdo –que ciertamente existía- impidieron una selección más adecuada para el liderazgo de los tiempos difíciles. Cabe señalar que este proceso es similar al que se reporta en muchos otros grupos armados latinoamericanos, por lo que habría que revisar si la asociación entre lo militar y lo autoritario es o no indisoluble y bajo qué circunstancias.

    10. En lugar de utilizar el recurso de las armas como instrumento para detener la violencia estatal, los grupos guerrilleros alimentaron la espiral de violencia hasta que ésta terminó por destruirlos. Pretender que la violencia es algo ajeno a la política parece ser una afirmación por lo menos discutible. No se trata de la bondad o maldad de la violencia sino de su presencia de hecho en las relaciones de poder y dominación. Sin embargo, hay distintos vínculos con ella. Una primera distinción que se podría hacer entre la violencia estatal y la que podríamos llamar resistente consiste en que la primera pretende mantener un monopolio de la fuerza para incrementar más y más su uso efectivo o potencial; por eso el Estado se arma y se informa de manera interminable. Por el contrario, la violencia resistente se usa para cortar el monopolio de la violencia como una forma de reducirlo pero no para apropiárselo sino para restringir toda violencia, para abrir las otras vías de la política, como el discurso y la comunicación. En la violencia resistente hay un “forzaje”, pero es un “forzaje” para abrir el diálogo y el acuerdo. Los grupos armados argentinos no supieron hacer esto y ante cada situación de violencia “forzaron” pero no hacia la desactivación del uso de la fuerza sino hacia un incremento del mismo. Tampoco supieron retirarse de los espacios perdidos y permanecieron en ellos exponiéndose de manera prácticamente suicida. La “espiral de violencia”, como una especie de tornado, se traga primero y antes que nada al más débil. Entre la insurgencia y el Estado, puestos a desafiarse en el terreno de la fuerza, gana el Estado. Sólo hay un lugar desde el que la insurgencia puede triunfar y éste es la lucha política. Los cubanos no le ganaron a Batista por su potencial militar, le ganaron políticamente. Si la insurgencia usa la violencia para abrir una lucha política cancelada (como ocurría durante la Revolución Argentina) y luego gana la lucha política tiene posibilidades; en caso contrario, su derrota es un hecho.

    Marcas de la violencia

    Transitar del análisis de las formas violentas de la política a las actuales no es asunto sencillo. Creo que hay que empezar por hacer distinciones. El proceso vivido entre 1976 y 1983 tuvo peculiaridades que lo diferencian de cualquier otro en la historia argentina, antes y después. Cerró una etapa (la de protagonismo de las Fuerzas Armadas y el desarrollo de la visión guerrera de la política) pero también abrió otra (la de una sociedad fragmentada y fuertemente marcada por la penetración neoliberal-global). Quiere decir que el periodo posterior reconoce rupturas y continuidades con respecto a los años de la dictadura; lo nuevo y lo viejo se superponen.

    ¿Qué inició en los años setenta, qué es lo nuevo a partir de entonces? La actual reorganización de la hegemonía planetaria, como hegemonía global. La implantación del nuevo modelo económico neoliberal y la reducción de las funciones económicas y sociales del Estado para dar completa libertad de movimiento al mercado se iniciaron en la periferia. Primero fue Pinochet y luego Reagan, pero el modelo se había ideado no en Santiago de Chile sino en Chicago. Uno de los rasgos sobresalientes de esta reorganización es el desplazamiento de la centralidad del Estado.

    Las guerras sucias fueron el recurso para impedir políticas alternativas que cerraran el paso al nuevo modelo de acumulación, vital para la preservación del sistema. Impusieron por la fuerza, en las naciones latinoamericanas, lo que a partir de entonces han seguido imponiendo en el mundo entero. En este sentido, no en otros, Menem no fue algo nuevo sino la consumación de la política de las Juntas.

    Hay que entender el desconcierto de los militares ante el hecho de ser juzgados después de haber triunfado militar y políticamente. Lo paradójico del asunto recuerda a aquella recomendación que hacía Maquiavelo al Príncipe en el sentido de que, cuando alguno de sus subordinados cometiera actos crueles en su nombre, se deshiciera luego de él, usando un castigo ejemplar. De esa manera el beneficio resultaría doble: haber logrado la ejecución de la violencia y desentenderse de su responsabilidad. Aquí ha pasado algo similar. La mayoría de las actuales “democracias” promovidas por Estados Unidos navegan sobre aquella sangre desentendiéndose del costo.

    De la misma manera que se ha impuesto un modelo único para las economías, diseñado y monitoreado por los organismos globales, se ha impuesto un modelo político basado en democracias “abiertas”, es decir dóciles. Pero las democracias que se promueven y la mayor parte de las que existen en América Latina luego de la “transición” alentada por los países centrales no son más que nuevas formas de oligarquía, en el sentido más estricto del término; es decir, gobierno de los ricos para los ricos.

    Eduardo Saxe Fernández define de la siguiente manera a lo que llama las nuevas repúblicas oligárquicas latinoamericanas:

    En lo económico las caracteriza por estar orientadas al mercado externo, beneficiar al capital corporativo transnacional, subordinarse a las agencias financieras internacionales y tener una redistribución regresiva del ingreso que incrementa la polarización, de por sí alarmante, del continente.

    En lo social, por incrementar todas las formas de exclusión, como efecto de la redistribución regresiva y de la privatización de lo público, mediante corporaciones, realizando una verdadera expropiación social en beneficio de los grandes capitalistas. La exclusión de la cultura y la educación facilita la manipulación y la escasa participación política. A su vez, incrementa la violencia social, como violencia estructural, que se “conceptualiza” como delincuencia.

    En lo político, el autodesmantelamiento del Estado, además de una transferencia de recursos efectúa una desaparición de lo público. Los administradores del aparato estatal se convierten en garantes de los negocios y hacen sus propios negocios. El tráfico de influencias y la corrupción dejan de ser una disfunción para convertirse en variables estructurales. Las elecciones se convierten en procesos mediáticos, que presentan opciones restringidas a quienes acceden a él -siempre ricos- para legitimar relativamente a los gobernantes.

    Aunque hay intentos importantes por separarse de este modelo, y creo que el gobierno del Presidente Kirchner es uno de ellos, estas democracias oligárquicas son las que se promueven y felicitan y son las que probó Argentina después de la dictadura militar. Corporativas y privatizadoras son contrarias al principio ciudadano que, supuestamente, organizaría estos nuevos tiempos. Se contraponen con lo público y no son estadocéntricas, en la medida en que el Estado deja de constituir un principio de universalidad para convertirse en instrumento de la oligarquía gobernante y sus negocios. Si hay una palabra que las define, esa palabra es mercado.

    Pese a todo ello, se podría decir que representan una ganancia: no hay violencia. En efecto, las sociedades latinoamericanas parecen hoy relativamente pacificadas. Sin embargo, valdría la pena hacer algunas precisiones: 1) La pacificación política de las actuales “democracias” se asienta en la violencia sin precedentes de las dictaduras. 2) La aplicación del modelo neoliberal implica una violencia sorda que se expresa como exclusión social. 3) Una de las formas más violentas de la exclusión, en nuestras sociedades, es la construcción de la delincuencia como alternativa de vida para los marginados, que obliga a cada vez mayor número de personas a subsistir en la más completa inseguridad y sometida a la violencia brutal de corporaciones públicas y privadas. 4) El ataque a la delincuencia mediante el incremento de las penas, genera un crecimiento aceleradísimo de la población carcelaria, en su mayoría perteneciente a los sectores socialmente marginados, lo que hace que el número de personas sometidas a encierro en las sociedades “democráticas” se multiplique de manera veloz y constante.

    El actual orden global ha declarado dos enemigos: el delincuente y el terrorista, que por otro lado se suelen asimilar uno al otro. Sobre ellos el Estado deja caer toda su violencia abierta, no potencial, no simbólica sino estrictamente física y destructora. Baste revisar los nuevos sistemas penitenciarios, en particular las prisiones de alta seguridad, para comprender que se trata de maquinarias de destrucción y depósito de sujetos desechados socialmente. Este tipo de cárceles se multiplican rápidamente en toda América Latina.

    El tratamiento de los terroristas es aún más atroz. El campo de concentración de Guantánamo no tiene nada que envidiar a cualquiera de las instituciones de concentración-exterminio del siglo XX y está allí para recordarnos que, en plena “democracia”, no se abandonan esas prácticas. Si el delincuente entra en un mundo regido no por la ley, sino por las corporaciones ilegales, el terrorista entra en un mundo fuera del mundo, del derecho y hasta de cualquier existencia. Ni siquiera se sabe quiénes están internados en Guatánamo ni en qué otros lugares funcionan instituciones semejantes, aunque sabemos que existen.

    Pero tal vez uno de los signos más alarmantes de nuestro tiempo es que, dadas estas condiciones, “naturalmente” aceptadas por la mayor parte de los países del orbe, se insista ahora en caracterizar como terrorista cualquier forma de oposición violenta a un Estado que es, el mismo, tan extraordinariamente violento. De manera que Al Qaeda, los grupos nacionalistas palestinos, la guerrilla colombiana e incluso algunos grupos altermundistas, se definen como terroristas (es decir fuera de todo derecho), sin diferenciación alguna. Incluso los medios de comunicación, con su habitual ligereza en la caracterización de los fenómenos, no vacilan en calificar de terrorista cualquier acción violenta de las organizaciones sociales, como el corte de vías de acceso o el sabotaje. Es sorprendente también la facilidad con que sectores de la sociedad civil “delincuencializan“ la protesta social.

    En un discurso fácil, se afirma que en el mundo actual se ha pasado del modelo del revolucionario violento y alucinado al del ciudadano pacífico que dialoga. Se desecha de un plumazo la violencia de la política como inadecuada. Pero resulta que la violencia está allí, en la política estatal, más clara y nítida que nunca, como guerra a nivel internacional, como represión a nivel de las naciones. En consecuencia, parecería ser que la asimilación de toda violencia social con la delincuencia y de toda violencia resistente con el terrorismo no es más que una forma de desechar e invalidar aquellas formas de violencia que no provienen del Estado, garantizando y legitimando las que emanan de él, como puro orden y aplicación del derecho vigente.

    Tal vez esta condena radical a cualquier forma de violencia resistente, la casi prohibición de hablar de ella, sea parte de una memoria, que se dispara a partir de las marcas terribles que dejó en nuestra sociedad, una memoria del poder, de su impunidad, del miedo, que reaparece en la prohibición absoluta de cualquier práctica que cuestione el derecho monopólico del Estado a ejercerla.

    No pretendo, de ninguna manera, hacer un llamado a las prácticas violentas. Todo lo contrario, y menos aún en el caso especifico de Argentina, que ensaya hoy nuevas alternativas políticas. La experiencia que he tratado de analizar y criticar de la lucha armada en Argentina muestra los terribles costos que esa opción tuvo, y que se nos hacen aún más presentes frente a los restos de nuestros muertos.

    Sin embargo, eso no puede llevarnos a desconocer el componente violento de la política global y de las resistencia que se le oponen, nos guste o no. Tal vez lo que la experiencia pueda enseñarnos es que cualquier violencia resistente debe tener como objetivo desacelerar y, si es posible, detener la violencia en lugar de potenciarla; se dice fácil, como principio, pero no parece ser tan fácil de manejar. Sin embargo, los nuevos movimientos altermundistas y, entre ellos el zapatismo, intentan explorar este camino como una posibilidad verdaderamente incierta. También intentan renovar la política con la mirada puesta más allá o más acá del Estado, pero no en él. Y parte de esta renovación comprende el restablecimiento de los vínculos entre ética y política que la modernidad erosionó, y que nos recuerdan otras formas de poder, de no poder y de no querer poder. Conjugar el “forzaje”, el discurso, el diálogo, el juego y la comunicación en una apuesta fuerte, que reivindique la acción política en el sentido de lo común, y que no se mire en el espejo del Estado podría ser parte de la apertura a lo completamente nuevo haciendo memoria desde las marcas del pasado.

    Bibliografía

    Actis, Munú, Cristina Aldini, et al., Ese infierno, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2001.

    Arendt, Hannah, La condición humana, Buenos Aires, Paidós, 1993.

    Benjamín, Walter, Para una crítica de la violencia y otros ensayos, Madrid, Taurus, 1991.

    Berlanga, José Luis, La creatividad política en Hannah Arendt, tesis de maestría, BUAP, 2005.

    Carnovale, Vera, “El concepto del enemigo en el PRT-ERP”, Lucha armada, Buenos Aires, año 1, núm. 1, 2005.

    Debray, Régis, “¿Revolución en la revolución?”, Lucha armada, Buenos Aires, año 1, núm. 1, 2005.

    De Riz, Liliana, Retorno y derrumbe, el ultimo gobierno peronista, México, Folios, 1981.

    Guglielmucci, Ana, “Reseña de Mujeres guerrilleras”, Lucha armada, Buenos Aires, año 1, núm. 1, 2005.

    Hobsbawm, Eric, Historia del siglo XX, Barcelona, Editorial Crítica, 2001.

    Rouquié, Alain, Poder militar y sociedad política en la Argentina, Buenos Aires, Hyspamérica, 1986.

    Saxe Fernández, Eduardo, La nueva oligarquía latinoamericana, San José de Costa Rica, Euna, 1999.

      1. Si, Silenoz, no te cuento lo lindo que fue hacer la conscripcion en los anios que tus inspiradores se dedicaban a asesinar conscriptos para animar los fines de semana.

    1. comuníquenle a esa Sra que la guerrilla urbana de los 70s en la Argentina se vivió como terrorismo por parte de la población, esto siguiendo sus propias definiciones teóricas de las diferentes categorías. El creer que la población no los iba a detestar fue uno de los principales errores teóricos de aquellos que tomaron las armas «eligiendo cuidadosamente a los blancos que atacaban». Grave error teórico y conceptual primero de aquellos y luego de intelectuales como Pilar Calveiro que repite en gruesos libros la misma torpeza.
      Hay una obstinación en no reconocer el error. El principal error, actuar en nombre de una sociedad (o en parte de ella) que nunca los convocó, que nunca los legitimó.

      1. Diego, te recomiendo «Poder y desaparición» y «Política y/o violencia» de Pilar Calveiro. Sobre el resto de lo que decís, tendría tanto para decir que ni me gasto.
        Saludos

      2. La diferencia entre terrorismo y guerrilla es clara y otra cosa es el efecto que cualquiera de ellas tenga sobre la población.

        Por experiencia propia y de gente de alrededor, durante la época de la guerilla no se sentían con el miedo de ser víctimas de algún atentado cosa que sí parecía ser cuando la dictadura en el momento de toparte con los «operativos» -a toda hora- donde se te paraba y se te pedía documentos por ejemplo. O las requisas en los boliches. En esas circunstancias más de uno se sintió víctima potencial.

      3. Si, Silenoz, no te cuento lo lindo que fue hacer la conscripcion en los anios que tus inspiradores se dedicaban a asesinar conscriptos para animar los fines de semana.

      4. Ahh cierto los colimbas…

        Sabés lo que pasa, es que como siempre y hasta la derogación del servicio militar, los muy cagones ponían pibes que apenas si sabían por donde salían los proyectiles de los FAL, para defenderles el culo de privilegios… Unos patriotas bárbaros como se demostró en Malvinas

        No me boludees con ese tema por que este sí que lo conozco de primera mano

      5. Para mi queda claro que los grupos armados en el periodo 1973-1976 eran unos hijos de puta, del primero al último , y eso abarca tanto al ERP como a la AAA o Montoneros.
        Lo que vino despues fue mucho, pero mucho peor, pero eso hay que decirlo. Estar mejor parado en relacion a Videla y los genocidas no exculpa a nadie.

      6. Podes ser tan bajo? Vos no habras hecho la conscripcion, yo la hice en esa epoca. Vivi vos cada dia a esa edad con la posibilidad de que un pelotudito malcriado a lo Abal Medina, Tacuara de mierda cuando estaba en el colegio, revolucionario Tercermundista tres anios despues, y posiblemente empresario de celulares en los 90s con casa en Punta del Este si no hubiera habido un policia con buena punteria, te mate para sentirse realizado.

      7. Silenoz, te voy a comunicar algo 40 años después de lo que lo hubieses necesitado. Todo por lo que contás acá, eh, porque no te conozco.
        El colimba, el cana, para la sociedad civil argentina, más aún para aquella que vivía en una economía con pleno empleo y con un Estado bastante presente en todos los sectores de la vida contidiana, no eran tomados de una manera diferente a lo que pudiese ser, el panadero de la esquina, el florista de la Avenida o el portero del edificio. Pero vos todavía hoy tratás de justificar aquellas acciones diciendo las barbaridades que le de decís a guillermo. Una vergüenza. Torpeza insistente 40 años después.
        Aquellos grupos que hablaban de revolución estaba meando muy afuera del tarro. Los que los mataron eran peores y seguro que partes fundantes de esa otra sociedad que arriba te describo, pero esos chicos que algunos en estos años del siglo XXI quieren encumbrar como semi-próceres, eran ignorantes y muchos de esos asesinos, también. Estuvo pésimo que los mataran como perros, porque esas soluciones nos degradaron a todos en tanto sociedad, pero una cosa no quita la otra. Sería lo mismo decir que todos los armenios eran brillantes o que esa era la étnica más importante para la cultura mundial… No sé, nada qué ver. Los turcos hicieron un genocidio, los militares argentinos también, pero imaginate qué dilirio tendrían aquellos jóvenes que acá se pudo jugar un Mundial a un 1 km del centro clandestino de detención más grande de la dictadura. La figura del desaparecido fue posible porque los militares contaban con que dado el diminuto espacio de sus enemigos de ese modo iban a poder invisibilizar el conflicto. No lo lograron, de ahí que se pudieron hacer los Juicios apenas sube Alfonsín. Pero de ahí a reconocer «un bando bueno» hay un largo trecho. Y de ahí a ponerse como el dueño de las víctimas del genocidio para poder dictar clases de moral, hay una estrategia (consciente o inconsciente) retórica que no le ayuda a la Argentina. O sea, esto que pasó acá en los 70s no dio para una guerra civil. Esto acá en los 70s no fue Libia ni Siria ni Yugoslavia, ni Cuba tampoco. De ahí se pueden sacar interpretaciones de variado tipo, incluyendo varias sobre la moral de los argentinos, pero imaginate lo poco comprometido que estaba el pueblo con aquellos otros que fueron raleados por los militares. «Por algo será», decían las viejas cuando salía el tema. Mediocridad, ignorancia, cobardía, conservadurismo, sí, todo eso, pero también la comprobación empírica de lo poco propio que la calle sentía aquel proyecto.
        Años tristes que la sociedad no quiere que se los vengan a contar, porque los vivieron. Lo que hace tu prosa con los colimbas es parte de esa disonancia que no tiene lugar en la historia, más no sea en la de pequeños grupos -eso sí, con fuerza en el armado de las hegemonías discursivas de la sociedad -que no se resignan a pedir perdón.

      8. Para los dos histerícos:

        Yo no califico el accionar de los guerrilleros y menos aún los justifiqué. no tengo que aclarar cosas que no escribí

        Y la cosa terrible que le dije a guillermito, si hizo la colimba, la conoce muy bien.

        Por que el colimba, aparte de darle responsabilidades que no había elegido y para lo cual tampoco era entrenado, sin embargo era el primer boludo en la línea de tiro.

        Encima era usados para realizar quehaceres domésticos y mandados dentro del cuartel y en forma gratuita.

        Y por si fuera poco eran basureados y tratados como inferiores y en forma mucho más profunda y descarada aún si era del interior o morochos. Y dejo de lado el «entrenamiento físico»

        No veo mucha patria en usar y tratar a la gilada de la forma citada muy someramente

        Estimados no entiendan lo que les gustaría entender y no escriban bajo emoción violenta, sobre todo vo’ espalda plateada HMS, yo comprendo las pérdidas sentimentales

        Un saludito clasemediero tilingo para ambos

      9. Ya sabemos que la colimba era una mierda y que no servía ni siquiera como entrenamiento militar. Lo que vos no querés entender es que la colimba para ese entonces ya tenía como 100 años de institución argentina. Era como el huevo de Pascua o el viaje de egresados de 5to año. ¿No te acordás cuando se hablaba en las mesas de los domingos haciendo jodas acerca de qué Fuera le iba a tocar a Fulanito que el año que viene cumplía 18 años, y que tal otro iba a pedir prórroga y que se la iban a dar seguro porque tenía un tío Coronel, y qué el hijo de puta de Juancito se salvó por número bajo. El ritual del número bajo, esperar el día del sorteo cortando clavos…? Eso fue la Argentina durante muchas décadas del siglo XX, ¿vos dónde vivías? ¿En qué frasco que no te hace ver lo hijo de puta y lo pelotudo que había que ser para matar un colimba en la década del ’70?

      10. Diego por favor no seas ridículo, no mezcles a la colimba de con el huevo de pascua, el viaje de egresados…
        Preguntale al que la hizo a ver si ser soldado era tan lúdico e inocente como lo presentás.

        Claro que es hdp matar a alguien pero insisto, es muy de hdp poner en el frente a bancar los trapos a quienes apenas sabían como sostener un fusil. La carne de cañon es siempre para la gilada

      11. Lo que pasa es que la «aventura setentista» no es ni fue el centro de la historia argentina. Los colimbas cagándose de frío en los regimientos del interior con el fusil al hombro era algo instituido en la Argentina mucho tiempo antes de todo eso. Los colimbas ya estaban cuando los otros mal calcularon lo que iban a hacer. La institución Ejército Argentina venía sorteando pibes de 18 años hacía décadas, contra esos regimientos dispararon. El error de superponer una teoría a la realidad empírica, siempre más compleja. Y era obvio que la sociedad se iba a sensibilizar más por la muerte de un colimba que por el fusilamiento de unos escapados, porque el colimba podía haber sido el hijo de cualquiera de ellos. Es la misma sociedad que veía a Rolando Rivas taxista y a los Campanelli los domingos al mediodía, la misma que se iba a Mar del Plata y se compraba su Siam DiTella recordando que sus progenitores habían venido «con una mano atrás y otra adelante». En definitiva, gente realizada (repito, con todos los defectos que le podemos hacer en el laboratorio sociológico: paternalismo, conservadurismo, incidencia de la religión católica, pero también el fulbito de la plaza, largas vacaciones en verano, etc., en definitiva, una cultura) que creía que sus hijos iban a tener un pasar por lo menos como el que tuvieron ellos. Un añito de colimba «dado a la sociedad» que los contenía, no les jodía tanto, pasaba, siempre pasaba, incluso con anécdotas del Cabo tal o el «Mi subteniente tal».

      12. Ja..
        «Los colimbas cagándose de frío en los regimientos del interior..»

        Me pa´que no tenés la menor idea de la vida de colimba..
        Igual que una costumbre sea añeja no implica que se buena o correcta, me gustaría saber que pensaba los beneficiarios de la «primae noctis» por ejemplo si hubiera alguno vivo claro

      13. Sos tan deshonesto que das gracia. Yo te mencione el tema de los colimbas asesinados, que es un hecho. Vos salis con los meritos o injusticias de la conscripcion. Es un tema completamente distinto, que no tiene nada que ver con la intencion tuya de justificar barbaridades que tenes que reverenciar por fanatismo politico.

      14. Y lo de las perdidas sentimentales guardatelo. Gente que defiende lo indefendible, estos puterios de chorros y dadosvueltas, mal puede acusar a nadie, y menos de cosas que no son ciertas. Trata de fortalecerte las rodillas asi te podras poner de pie algun dia.

      15. No, yo no te salí con los «meritos o injusticias» (¿méritos?) de la colimba
        Te salí con la responsabilidad de los milicos, a los cuales les rendís pleitesiá, sobre esas muertes por poner en la linea de tiro a pibes sin entrenamiento, que es muy distinto a lo que decís… ya te dije que no me boludees HMS

        Ahhh… ja ja…
        ¿qué significa esto «pagado de vos mismo» que escribiste?

        PD: ¿encargaste la corona no?

      16. Mira, aunque los milicos hubiesen sido unos caballeros en su trato a los colimbas, igual Abal Medina y el resto de los delirantes que te inspiran hubieran salido a matarlos. El que boludea sos vos, desviando la pelota con la mano.

        Te pongo aqui el comentario que le puse mas arriba a Raul C, con la esperanza de que dejen de hacerse las vestales indignadas. En tu caso me imagino que perteneces a esa ‘izquierda’ de bar de facultad que se ha sacado la loteria con este aquelarre de chorros y putas politicas que les permitio subirse al elefante peronista y arrimarse al fogon de la Rosada. Si estuvieran librados a sus propios medios, sacarian tantos votos como Carrio, aunque es posible que haya mas sociologos y terapeutas que votantes de la CC hoy.

        El hecho es, que subido al elefante, asumite las responsabilidades del elefante. Si me vas a romper las pelotas con las cosas que asumis que soy, lavate primero de las responsabilidades que te caen por adopcion.

        Mire, Raul C, puede ser que su salud mental sea menos precaria de lo que parece. Lo que si esta gastado que se le ven las hebras es su postura de arcangel redentor de la moral y la etica. Aunque es una lastima acusarlo de peronista porque ha sido tantas cosas que una mas que le hace al tigre, el hecho concreto es que todas sus filipicas sobre derecha, videlismo, etc, las hace desde la posicion de alguien que apoya fervientemente este gobierno, peronista.Videla y el resto de los militares lo unico que hicieron es seguir, en escala mas sistematica, el modelo de exterminio creado por el general, la bailarina retirada y el brujo vidente, validado por decretos firmados por la bailarina cuando ya presidenta y por Luder. Esa es la razon de los indultos de Menem. No le interesaba perdonar a los militares, que a esa altura ya eran un globo pinchado. Lo que hizo fue proteger a su partido, como era logico.Cuando el peronismo que Ud celebra y apoya pida disculpas por haber instalado el terrorismo de Estado en Argentina, cuando los cacareados juicios incluyan a los terroristas de estado peronistas, pueda ser que las putas puedan subirse a los pulpitos y pontificar. Hasta que eso pase, le sugiero vea television y me deje en paz.

      17. Todos los je jes, los ninguneos, el tratar de boludo, etc. Sos el ejemplo clasico de hacer fortuna comprando a un argentino por lo que vale y venderlo por lo que se cree.

      18. Lo sabes. Si estas por decir alguna boludez sobradora sobre pagado de si mismo, el pronombre se adapta a la persona. No podes ‘vos’ segunda persona ser pagado de si mismo tercero. Preguntale a un espanol si no usan eres pagado de ti mismo. Anda a hacete el educado al bar, te va a ir mejor.

    2. La diferenciación que hace Leis en su Testamento de los 70´s es entre Guerrilla Urbana y Rural:

      «La mayor diferencia entre los modelos de acción de las guerrillas urbana y rural está en la cuestión del terrorismo. Varios países de América Latina pasaron de un tipo de guerrilla a otro sin darse cuenta del cambio de valores que sigue a este cambio. La idealización romántica de la revolución cubana se extendió a ambos modelos, cuando en realidad la urbana es mucho más terrorismo que guerrilla. Sus miembros pagarían caro ese error.»

      Y más adelante:

      «En su conocido manual, La Guerra de Guerrillas, publicado en el calor de los combates en Cuba, Che Guevara receta la guerrilla rural para toda América Latina, rechazando explícitamente el terrorismo por considerarlo una acción que dificulta el trabajo político con las masas. Su opinión reflejaba el consenso del viejo marxismo, que identificaba al terrorismo tradicionalmente con la derecha y repudiaba la atracción que ejercía sobre los anarquistas. Tras el fracaso de los intentos de guerrilla rural en los años 60, en América Latina se cambia el curso de la dinámica revolucionaria del campo a las ciudades. En este nuevo contexto Carlos Marighella publica, en 1969, el Manual del Guerrillero Urbano, un libro de referencia para los distintos grupos del continente, incluso los argentinos. El líder brasileño caracteriza las ejecuciones, los secuestros y el terrorismo en general como modelos de acción legítimos de la guerrilla urbana, concluyendo con énfasis que “el terrorismo es un arma que el revolucionario no puede abandonar”. Mientras el terror en las zonas rurales era visto como contraproducente, en las ciudades era elogiado.»(…)

      «En América Latina, no todas las guerrillas urbanas fueron igualmente terroristas. Los Montoneros de Argentina fueron probablemente el grupo que más adoptó este modelo de acción en los años 70, y los Tupamaros de Uruguay, los que menos.»

      http://bonk.com.ar/tp/feature/1907/testamento-11-terrorismo-guerrilla-y-revolucion-primera-parte

  15. videla es la muestra «última» de que un insignificante cobarde de muy pocas luces puede llegar a lugares de poder siempre y cuando ciertas «pulsiones» sociales o históricas lo permitan.

    si no era videla, era otro. y, la realidad lo comprueba: así fue.

    una inercia histórca-económica-política llevó a un retardado como él a ese lugar.

    su enseñanza última es que para ser parte de la «gran direigencia del garcaje» no se debe ser muy inteligente, sino muy obsecuente o infeliz.

    para hacer lo contrario es que se necesitan cesos y pelotas.

  16. La Nación y Clarín de hoy lo referencian como «el dictador» o «el símbolo de la dictadura». No ví a Magnetto ni a B. Mitre en los recordatorios.¡Hay que ser caradura!

  17. No sé si compartir el orgullo del que habla María en su nota. La elección de Alfonsín y los juicios a las juntas fueron posibles no porque la sociedad se llevó por delante a los usurpadores sino porque éstos perdieron la guerra de Malvinas. Si hubieran ganado, lo más probable es que hubiéramos tenido una transición como en España, donde los criminales franquistas se mueren en sus camas (o en el gobierno) y todavía hay gente peleando por sacar a sus muertos de las cunetas. Y la sociedad argentina tuvo una oportunidad clara de votar en contra de la impunidad luego de los indultos de Menem, y ¿qué hizo? Reelegirlo masivamente. Y tampoco se puede decir que a Kirchner lo eligieron por sus ideas respecto al enjuiciamiento de los criminales, además del hecho de que sólo sacó el 22% de los votos…
    De quienes sí podemos estar orgullosos es de los familiares y amigos de los desaparecidos y asesinados, que jamás hicieron uso de la violencia, aún en las horas más oscuras de la impunidad. El hecho de que nadie haya hecho justicia por sus propias manos es extraordinario y para mí casi inexplicable, pero indudablemente es la lección de historia más importante que podemos sacar de esta tragedia. Y lo más ilusionante es que las nuevas generaciones la han aprendido.

    1. Comparto plenamente.
      Agrego que tuvimos que conocer los crìmenes de la peor dictadura de nuestra historia para aprender a valorar la democracia.
      Lo curioso es que después de 30 años seguimos aprendiendo solo con muertos.

      1. No comparto. Si bien es cierto que la dictadura se derrumbó, la sociedad argentina dio muestras más que sobradas en 30 años que no estaba dispuesta a retroceder. Repudió los indultos, y premió electoralmente a un gobierno que evanzó con los juicios (y sí los Kirchner avanzaron en esto más por olfato político que por convicción, esto habla mejor aún de nosotros.)
        Y, además, el proceso argentino de los juicios es considerado el caso más avanzado de justicia post-dictaduras y lo estudian en todo el mundo, lo sé por haberlo visto.

  18. entre los dramas que vivimos tuvimos una represion muy especial,muy injusta,hasta salvaje.Pero otro drama es el manejo politico del peronismo de sus tendencias internas,de sus aspectos»derechosos»y de izquierda,aun no resueltos.Y digo drama porque lo vivimos como problema todos los argentinos.

  19. Y dicen que no ven la relación.
    Acatan sumisos, cabeza gacha, la definición de genocidas, de asesinos, de apropiadores de personas, de bienes, de derechos.
    Exclaman, compungidos, graves, que por supuesto, claro, por favor, eso ni se discute, habrase visto.
    Y dicen que no ven la relación.
    Saben del plan para extirparle el corazón al país, de la máquina de tortura de origen francés, de los gritos que nadie escuchó por los goles, de los baldes con lavandina para limpiar la mierda, de la rapiña, de la repartija, de los religiosos demoníacos. Conocen de los diarios distraídos, de las notas sin firma, de la sonrisa congelada de Ernestina, de la panza de los Mitre, de los ojitos brillantes de Blaquier, de la garganta sin fondo de Magneto.

    Y no la ven. Dicen.

    Leyeron lo mismo que nosotros, y ahora somos sus enemigos. Se enteraron de las violaciones y los fusilamientos y el círculo de lágrimas de en la Plaza, como nosotros, y ahora somos el objetivo de sus furias. Vieron desaparecer el Estado junto a nosotros, temieron con nosotros, lloraron con nosotros, pero somos los culpables.
    Hablan, gritan, putean, compran, hieren, escupen, eligen, cogen y son cogidos en democracia, pero no consiguen expresarse. Reclaman constituciones, instituciones, dimisiones, comisiones, demostraciones, pero no pueden expresarse.

    Y no. No la ven.

    Niegan sus representantes, y son iguales a ellos.
    El kirchnerismo les parece incomprensible, detestable, y no paran de explicarnos cómo debería ser.
    Mencionan a los pobres, a los pueblos originarios, y discuten por horas sobre el dólar.
    Acusan a los Kirchner de vengativos, de colaboracionistas, de hombres bombas, de cobardes.
    Condenan a Videla, pero Isabel.
    Qué asco la dictadura, pero López Rega.
    Nunca más, pero los montoneros.
    Es hora de avanzar y dejar el pasado, pero los grupos armados.
    Pero los militantes.
    Pero los zurdos.

    Pero dicen que no ven la relación.

    1. fabian, habrás visto la película ‘Doctor Insólito’ (Doctor Strangelove) de Kubrick, con Peter Sellers.
      Strangelove era un científico nazi con el cuerpo bastante deteriorado por la guerra y varias prótesis.
      Estaba reciclado, trabajaba para ‘el mundo libre’, como se decía en la época de la Guerra Fría.
      Pero en algunas ocasiones una de las prótesis tomaba vida propia y se le iba el brazo derecho para arriba haciendo el saludo nazi. El tipo hacía esfuerzos enormes con su otro brazo para bajarlo.
      Leyendo lo que escribiste me acordé… no sé por qué.

    2. Excelente aporte Fabian. En parte es producto de lo que diría Paulo Freire en el excelente libro «Pedagogía del oprimido»: «la sombra introyectada del opresor en la mente de los oprimidos».
      Saludos,
      Pedro

    3. Cuando ustedes:
      a) Usan los peores y más groseros insultos contra sus ‘enemigos’ de hoy, juzgan y condenan *al minuto* y no necesitan ninguna prueba…
      Y mientras tanto:
      b) Ante la muerte de Videla dicen que ‘habría que esperar muchos años, hacer análisis objetivos, científicos (!!!!) y desapasionados’ para ver si la dictadura fue mala o no (y no importa si los hechos se han probado y recontraprobado en los juicios)…

      … entonces se ve todo muy claro.
      Esa enorme diferencia de óptica los deschava totalmente.

      ¿Por qué no prueban esperar también a que sea la historia la que juzgue al kirchnerismo?

      NOTA: no vuelva al caradurismo de decirme autoritario, no se vuelva a poner en ridículo una vez más.
      Texto chequeado, autoritarismo cero (de mi lado).

  20. Creo que el sentido se construye. Y el sentido histórico último de Videla será el que construya la sociedad. Por eso la importancia de que se lo haya juzgado y encarcelado a ojos de toda la sociedad y con todas las garantías que no tuvieron los desaparecidos. Una gran parte de la sociedad construyó sentido: la dictadura fue asesina. Y una parte minoritaria, retrógrada, la sigue justificando y apoyando. Los defensores encubiertos de los militares tienen varias estrategias para minimizar y relativizar la dictadura de 1976, a saber: la teoría de los dos demonios, la nueva teoría de la «justicia completa» (como si fueran similares las fuerzas de grupos armados de civiles vs el Estado de un país con todo su aparato policial, politico, economico, militar y judicial), cuestionan la cantidad de desaparecidos, y desvían el tema; se habla de dictadura y meten en el medio al kirchnerismo, para desviar el debate a pegarle al gob. Se nota que les duele este gob. Son de manual.
    Es muy importante recordar que Videla no vino solo. Vino con un plan económico atrás. Neoliberalismo. Busquen la deuda externa Argentina antes de 1976 y en 1983.Endeudaron al país de forma aberrante, criminal. Fueron además criminales económicos.
    Saludos,
    Pedro.

  21. Agrego, que uno como militante, como persona de bien, y como persona que apoya a este gob. siente una grata satisfacción con la tapa de pagina12 con la imagen de un viejo Videla asesino hdp afirmando:»nuestro peor momento llegó con los Kircher». Esa frase es muy profunda. Además que refleja ese odio irracional, esa tristeza, bronca de tod@s los férreos opositores. Un viejo derrotado, de rodillas. El logro es de este gob. sin dudas. Pero también de la sociedad actual. Un Kircher en el 93 no lo hubiera logrado. La sociedad no lo hubiera acompañado. Hay momentos históricos para cada situación. Eso también les duele.
    Saludos,
    Pedro.

    1. ¿O sea que un opositor (entre los muchos tipos de opositor que hay) no tiene motivos válidos – por fuera del fascismo – para no acompañar este gobierno?

      1. McLovin, gracias por su aclaración. Debí ser más específico: opositores de derecha, nostálgicos de la dictadura y neoliberales, a quienes representa Videla en su frase. Frente al juicio y cárcel a los genocidas y cómplices no hay medias tintas: a favor o en contra. Binario, si, y bien clarito. No vengo a embarrar la cancha.
        Duele parece.
        Saludos,
        Pedro.

      1. Si los crímenes de lesa humanidad, invocando las razones que sean, no te parecen dignos de un enfoque binario…
        Entonces, como a otros, te pregunto por qué el enfoque binario sí lo aplicás al kirchnerismo.

      2. Justamente a ud no le aplico. El binarismo que aca en algunos comentaristas reside es el que asigna la complicidad o simpatia con el proceso a todo aquel que no concuerde con el oficialismo o se digne a criticarlo.
        Pierda cuidado, ud es mas inteligente que eso.

  22. en ningun parrafo de la opinion, lei nada sobre este gobierno actual que comenzo hace 10 años y una de las politicas centrales fue la politica de DD HH que comando y que en ningun pais del mundo se llevo adelante como aca.

  23. Juan:a veces las cosas se dan por supuestas.Creo que ayuda a enriquecer la politica de derechos humanos analizar el fenomeno Videla,y asi tal vez apreciar mejor la valentia de N.K.cuando le dice a los milicos que no les tiene miedo,como tambien profundizar el analisis de los rasgos de nuestra sociedad.Me intereso en este aspecto la intervencion de Diego del dia 19 sobre lo desubicado del accionar guerrillero y sobre todo las realidades que tuvieron que ver con el servicio militar,hoy superado.

  24. como sera la linea divisoria de la derecha y la izquierda,que algunos les cuesta reconocer,que hoy,dia 22,tenemos que los medios del grupo Clarin(actual paladin de la oposicion politica)ningunean el tema del entierro del dictador,o como mucho tratan de que le viejo de lastima,mientras la TV publica muestra el rechazo de gente de Mercedes para que sus cenizas entren alli.Son los hechos y las cosas concretas de cada dia los que marcan esa linea.

    1. Bueno, por fin estamos llegando al punto: la derecha a cara descubierta.
      Veamos cómo se las arreglan los militantes del Gran Diario, siempre tan atentos y respetuosos de los derechos humanos, para defender la «idea».

      (Ningún tonto el cordobés. Quiere su tajada de clarinetes. Y la va a tener.)

  25. programa MP de Montenegro:el aumento de las asignaciones hoy anunciado es «porque la economia esta floja»,no porque no guste el gobierno administra bien.Eso es derecha.La llevo a B.S.,que estuvo muy floja para mi gusto,y que prefirio a Nestor sobre Crist.ina(total esta muerto).
    programa de Silvestre,a quien convendria que se le aconsejara que no se restregue tanto las manos cuando habla solo;mejor compañia,mas diversificada(debe tener mas presupuesto).El gran tema de hoy para envenenar la jornada es el SR.Lazaro Baez.Habra que ver quien armo el escenario:si el o su competencia o Lanata y Carrio.Pero como vamos a sospechar de la gran moralista,o de Solanas o de Bonasso…porque ademas de la cuestion etica esta el de la mineria(y con este el del desarrollo,que da para varios tomos desde Bosnia).Todo sirve.Incluso los slogans:»decada ganada o decada perdida»falso dilema cuando el tiempo ya paso y como suele decirse «ya fue».Solo queda juzgar al gobierno,y tenemos que ganarle por lo menos 2 a 1 a Jozami,con R.Fraga y la linda Roemer.Perdon,ahi me fui a dormir.

  26. «Ya Dios lo habrá olvidado
    y es menos una injuria que una piedad
    demorar su infinita disolución
    con limosnas de odio.»

  27. No sé. Yo el sábado voy. No importa que viva lejos, que ande medio seco, que no sea el momento. No viene al caso que me/les/nos falten tantas cosas. Tantas que parecen infinitas.
    Tantas que, sin ser viejo aún, sé que no voy a disfrutar. Son aguas del futuro, que podrá beber mi hija.
    Lo siento, pero aún no está cerrada la herida. Hablo de los chicos muertos, sí. Jode? No entiendo porqué, si cada uno sabe lo que piensa y dónde se para. Quiero decir, a mí la acusación de fascismo o autoritarismo que se le hace a los K no me enoja. A lo sumo, de tan usada, me resulta hincha pelotas, una forma de perder el tiempo, pero me parece tan absurda que nunca la tomé en serio. Porqué se enojan los que siempre se enojan?
    El sábado voy a hacer 1600km y me voy a convertir en un puntito más de toda esa masa. Voy a diluir mi ego en orgullo colectivo. Voy a alimentar el espíritu viendo a las Abuelas, las Madres y los Hijos rodeando, protegiendo y legitimando a Cristina Fernández. Aquella mujer débil e inestable que, nos aseguraban, no estaba lista para presidir el país.
    Nos vemos ahí, gente.

  28. Hay que tener la cara como un yunke realmente, para proclamarse los paladines de la efensa de los derechos humanos. Dos personas que jamás redactaron un habeas corpus, que jamás publicaron una solicitada en contra del gobierno militar. Con familiares funcionarios de la dictadura.

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