El dilema de la representación

(Columna publicada en El Estadista.)

Mucho se ha dicho sobre el alto porcentaje de votos que obtuvo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que la transformó en la presidenta más votada desde el restablecimiento de la democracia. Sin embargo, hay que detenerse en el segundo dato relevante, que es la amplísima diferencia entre la fórmula del FPV y su segundo. Este dato es más original que el 54% de votos en sí.

Raúl Alfonsín ganó las elecciones presidenciales de 1983 con casi el 52%; sin embargo, en esas elecciones el PJ sacó un 40%. En 1995, Carlos Menem arañó el 50% de los votos, pero fue seguido por la Alianza Frente Grande con un 28%, y en 1999 la Alianza obtuvo 48% de los votos, seguido por el PJ que, aún en una mala elección, retuvo el 38% de los sufragios. Entonces, podría decirse que lo más llamativo de esta elección no fue tanto el elevado porcentaje de la fórmula encabezada por Cristina Kirchner (o, al menos, no es un dato inusitado, ya que desde el ‘83 hasta aquí el electorado ha demostrado que, con la excepción de la elección del 2003, gusta de elegir a sus presidentes con mayorías claras), sino el desplome total y absoluto de las fuerzas de la oposición. En 1983, 1995 y 1999 las segundas fuerzas sacaron más o menos entre un 30% o 40% de los votos.

Sin embargo, en esta elección no son 10 o aún 20 puntos los que separan al primero del segundo, sino una inédita diferencia de 38 puntos. La debilidad opositora queda más en evidencia al notarse que la segunda fuerza es una coalición relativamente nueva de partidos, con poco tiempo de convivencia, con bajo anclaje nacional por fuera de Santa Fe, de la que no participa la Unión Cívica Radical, y que no pudo resultar ganadora ni siquiera en su propia provincia.

Es imperativo que los partidos de la oposición se reconstruyan; un sistema presidencialista como el de la Argentina no está diseñado para funcionar con tan alta fragmentación partidaria. Cabe entonces la pregunta de cómo habrá de darse esta reconstrucción. Sin querer caer en el hoy popular deporte de castigar a los partidos opositores por sus opciones, utilizando para ello el diario del lunes, hay que señalar que los partidos opositores deben concentrarse en fortalecer (o recrear, inclusive) la dimensión representativa de su accionar, por sobre la dimensión puramente electoral.

Se ha hablado mucho de las fortalezas o debilidades de los partidos opositores en términos de su oferta electoral. Sin embargo, me gustaría postular que el principal problema de los partidos opositores hoy (sobre todo de la Ucr y con la excepción notable del Pro) no se encuentra tanto a nivel de oferta electoral, sino en un nivel más profundo: el de su relación con la sociedad. En una democracia de partidos, estos tienen el cometido de representar.

Un partido político es antes que nada un dispositivo que existe para representar las preferencias, la ideología, la Weltanshchauung inclusive, de un sector social determinado, que puede ser más o menos amplio. Esta función representativa de los partidos se cumple, por supuesto, en la victoria; pero también debe seguirse cumpliendo en la derrota, y es esta relación de ida y vuelta entre sociedad y partido lo que le otorga vitalidad a lo que, sin ella, se transforma en una cáscara vacía. La Unión Cívica Radical llegó a cumplir 100 años de historia porque, con sus más y sus menos, con aciertos y errores, representó durante todo el Siglo XX a un sector amplio, si bien ya no automáticamente mayoritario luego de 1945, de la sociedad argentina: las clases medias, urbanas, de profesionales o empleados, articulados identitariamente alrededor de ciertos símbolos, como la educación pública o la admiración a la socialdemocracia europea, y del rechazo a la identidad peronista. Esta representación se enraizaba en la fuerte implantación de la UCR en ámbitos cruciales, como la militancia universitaria o la vida política de las ciudades medias de la provincia de Buenos Aires. En el caso de la UCR, es esta implementación lo que se ha roto, mucho más que su capacidad de presentar tal o cual candidato en una lista.

Como dijo Juan Carlos Torre recientemente, para comenzar a ser radical hoy hay que haber sido radical; no es casualidad que, con muy pocas excepciones, los nombres relevantes de la primera plana radical sean hoy los mismos que hace veinte años, o que la participación radical en el voto juvenil sea exigua. Esta pérdida de la capacidad representativa es grave, ya que la implantación partidaria permite que, por un lado, bajen del partido a sus representados cosas (mensajes, ofertas electorales, pedidos de apoyo) pero también, y más importante aún, permiten que suban elementos de la sociedad al partido (ideas, demandas, señalamientos de adonde están los problemas que estallarán en el futuro reciente y jóvenes militantes que se convertirán, el día de mañana, en dirigentes). Un partido que no representa a alguien es un partido que no es relevante para nadie.

El Frente Amplio Progresista pareciera estar en mejor situación que la Ucr en este sentido, por cuanto participan en él fuerzas con entramado en lo territorial, como el socialismo santafecino, y con cierta presencia de movimientos sociales, como Libres del Sur. Sin embargo, hay que señalar que si la aspiración del FAP es representar a los mismos sectores de clase media urbanos con una identidad antipopulista, esto implicará entrar en una disputa cuerpo a cuerpo con la Ucr, que imagina representar a los mismos sectores e inclusive con el EDE, de Martín Sabbatella, que abreva de la misma fuente.

Esto deja, además, a un sector importante del electorado sin representación. Alguien deberá representar a los sectores de centroderecha y derecha, ideológicamente neoliberales. El colapso del peronismo federal deja el campo libre al Pro para hacerlo. Veremos cuán rápido puede expandirse la fuerza vecinal del área metropolitana de la CABA a todo el país.

Todas estas fuerzas deberían concentrarse en fortalecer su capacidad representativa, expandiendo su imbricación territorial, desarrollando redes de militantes, fortaleciendo sus bloques legislativos (no tanto como “control” del Poder Ejecutivo sino presentando sus propios proyectos y desarrollando acción legislativa propia), discutiendo su identidad ideológica, antes que obsesionarse con encontrar “el” candidato que les permitirá ganar la próxima elección presidencial, o sentarse a esperar un colapso causado externamente del PJ. Pues la experiencia muestra que, dado lo primero, se sigue lo segundo; a la inversa, sin embargo, no sucede lo mismo.

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Politóloga. Me interesa la teoría de la democracia y el estudio del populismo.

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34 Comments on “El dilema de la representación”

  1. María, hay demasiadas a firmaciones en tu post que parecen «petrificar» la voluntad del voto, como si de una elección pudieran extraerse conclusiones que conforman verdades dogmáticas, me refiero a dogmáticas por inmutables.
    Es cierto que : «Un partido político es antes que nada un dispositivo que existe para representar las preferencias, la ideología, la Weltanshchauung inclusive, de un sector social determinado, que puede ser más o menos amplio», pero no es menos cierto que eso se verifica en un momento dado y cambia al siguiente. No me refiero al dispositivo de representación que implica un partido, sino al reconocimiento efectivo que de esa representación hace el pueblo con su voto. El pueblo ratifica o no esa representación permanentemente y la cambia a su arbitrio conforme cambian las circunstancias.
    El caso de Lilita es evidente, pero te recuerdo el de Herminio Iglesias y tantos otros ejemplos que demuestran que muchos de los elementos que parecen perpetuos y fundamentales (presencia de la juventud, redes, bloques, etc.) siendo en si mismo condición necesaria, no implican una condición suficiente, y tienen en realidad la duración que el momento y la historia le adjudican.
    El poder se construye en el mediano-largo plazo, pero se pierde en un sólo día (aunque también se reconstruye en menos tiempo de lo que costó construirse).

    1. Si, tenés razón, hay un límite en los matices que se pueden poner en una columna.
      Igual, lo interesante de Herminio Iglesias es lo rápido que el PJ pudo construir representación en «otros lados»: caída la importancia del sindicalismo, aparecieron los territorios, los movimientos sociales, etc.
      La pregunta es si podrá hacerlo la UCR una vez que entró en crisis su locus de representación.

  2. la representacion real o genuina solo se da en una relacion dialectica constante entre representados y representante.Cada buen politico debe hacer un calendario semanal en el que cumpla con el cargo,se reuna con sus asesores,y escuche las voces de quienes representa.

  3. Gobernar para las mayorias es la formula del kirchnerismo, el metodo siendo afinado mes a mes. Me parece que, a menos que haya hecatombe economica mundial, o un improbable desaprendizaje de quienes gobiernan, va a ser dificil, por largo rato, ser opositor. ¿Cuanto mas podes pedirle a un gobierno, parándote como opositor, sin caer en la exigencia desmedida? Y si tu oposicion principal (el FAP) te apoya en 4 de 5 leyes estructurales, entonces estamos bien. Para mi hay mayoria para rato, con el peronismo/kirchnerismo (o el evitismo/cristinismo) haciendo Historia grande.

      1. ¿Por que no puede? ¿Acaso no viene agonizando desde 1989 para acá? Las únicas señales de una magra recuperación tuvieron que ver con el Pacto de Olivos y su constitución como una de las patas de la Alianza? Si esas fueron las «señales» de recuperación imaginemos lo poco que queda de vida (lo de Cobos ni lo cuento)

  4. Maria, creo que la oposicion con ambicion de masas podria basar su representacion en la posicion ANTI-K. Es un buen anclaje para un momento como el actual, en el que un gobierno ha acertado en el rumbo a seguir en las grandes lineas, acertado y obtenido enormes beneficios para las mayorias, pero que sufre el embate, en el mensaje al menos, de los grandes medios y los grupos de poder no electoral.
    Un primer problema de esta estrategia, aunque menor, es que muchos partidos la utilizaron y como unica estrategia.
    Pero el segundo problema, en mi opinion el letal, fue que en su estrategia especular con los K, suscribieron a un guion casi fanatico, de fundamentalista. Un guion que no se oponia al gobierno K sino que buscaba estigmatizarlo como un demonio. Podriamos llamarla como una estrategia «apalancada», si el gobierno cae un poco la oposicion lucra mucho pero, por el contrario, si el gobierno acierta un poco, quienes sostenian que estos eran Ceaucescu pierden mucho.
    Apostaron fuerte y perdieron. Pero no era mala para quien buscara masas la de basar su estrategia en el conjunto antagonico tipo No-K. Porque no habia otro flanco lo suficientemente amplio como para poder acumular ahi.

    Para partidos de representaciones mas focalizadas, coincido con vos, tienen primero que crear su vinculacion ideologica y luego buscar al candidato. Algunos sucumbieron a la tentacion del «guion maldito» que premiaba con exposicion mediatica pero obligaba a apuestas apalancadas, como Pino Solanas. Otros mantuvieron su foco, como el PO.

    1. Bosnio, yo creo que lo primero que tienen que hacer es respirar. No dar entrevistas, no hacer conferencias de prensa. Total, el gobierno va a estar ahí cuatro años, faltan dos para la próxima elección, se pueden tomar seis meses.
      Y después, salir de recorrida. Como hacía, ponele, Alfonsín. Una provincia cada dos o tres meses. Juntarse con la gente, tomar mate, comerse en asado, escuchar. Salir la General Paz y los estudios de TV y escuchar.
      Hacer política, bah.

      1. Estoy de acuerdo. Deberian enfrentar un periodo sin camaras a riesgo de padecer algunos sintomas de abstinencia. (Rinconete diseñó una camara placebo, con una caja de zapatos, una lata de Nesquick y una lucesita de led, para los casos mas graves como el de Gil Lavedra). Hay que ayudarlos.

  5. Hay una frase que así es incompleta:

    «Es imperativo que los partidos de la oposición se reconstruyan; un sistema presidencialista como el de la Argentina no está diseñado para funcionar con tan alta fragmentación partidaria.» ¿Imperativo para quién?
    ¿Para la oposición? ¿para el neoliberalismo? ¿para la derecha? ¿para tal o cual partido?

    A mi me parece perfecto que las políticas neoliberales (sean conservadores o socialdemocráticas) pierdan peso político, tengan menos poder para dañar y se fragmenten. Calculo que sin ellos los procesos democráticos serán mejores y más fuertes si esas posiciones son más débiles.
    Y respecto al radicalismo, más allá de que fue por muchos años un movimiento popular argentino muy importante y que ayudó a mejorar nuestra sociedad, también fue un movimiento que hasta Raúl Alfonsín, siempre obtuvo el gobierno gracias a algún tipo de proscripción o de impedimento de que una mayoría pueda expresarse, por lo que cuando encuentra enfrente suyo un movimiento popular creciente, tiende a dividirse y algunos sectores de él a mirar con cariño interrupciones al proceso democrático. Idem el socialismo

    Por otro lado, entiendo que el análisis es limitado por el espacio y aporta a la reflexión, pero me parece que habría que incluir que ese 54% y las fuerzas que sustentan ese 54 no es un único partido coherente ideológica y políticamente, sino un movimiento donde se expresan las más discímiles posiciones, por lo que en todo caso gran parte de los intereses que no pueden expresarse en una oposición demasiado comprometida en sus servicios a grandes corporaciones, buscarán hacerlo dentro del FPV y aliados o dentro del peronismo «oficial».

    Para mi el imperativo es que los sectores que están construyendo estos cambios en Argentina se fortelezcan aún más en todos los planos y todos los terrenos y no caer en admitir los planteos de la democracia liberal de dos partidos y la alternancia como algo bueno para nuestra sociedad.

    No obstante todo eso, me parecen buenas las recomendaciones de María a los radicales.

  6. A riesgo de que recibir pedradas como cuando dije esto en otro post:

    – A mi entender, no ha habido nunca un momento en que en Argentina la democracia multi-partidaria haya funcionado en un juego efectivo de gobierno y oposicion.

    – La oposicion en Argentina nunca ha tenido rol en el sistema. Post 1983, o hay gobierno fuerte con oposicion inoperante, o hay un gobierno que se desintegra. En el resto de la historia, la aspiracion siempre ha sido crear un sistema uni-partidario. Lo hizo el peronismo en su gran epoca, lo hizo el gorilismo, y si te vas para atras, ni hablar.

    – Esa aspiracion a un sistema unipartidario fue sistematizada por Peron, la figura politica mas definitoria en Argentina.

    Sin duda que las razones a las que atribuis el fracaso de la oposicion ahora son relevantes. Pero la crisis de representacion puede ser que sea porque Argentina, una vez que tiene un gobierno fuerte, no quiere ni necesita cambio, a no ser que la economia ande mal, que no es el caso. Por lo que no habria nada a representar que a la sociedad le importe que tenga representacion.

    Me parece una sociedad con una vocacion muy profunda de sistema monopartidario, que con el peronismo efectivamente tiene ahora, con estas enormes diferencias en voto. Las democracias con partidos alternandose funcionan en muchos paises; en muchos mas no, o muy mal. En el caso argentino me parece la version politica de que tu hijo venga y te diga: papa, soy gay. Vos podes decirle: no es una fase, si te casas seguro que se te pasa y vas a tener hijos, que es maravilloso. Puede ser, pero si tu hijo es gay y trata de no serlo, lo unico que va a pasar es que se arruine la vida. Mejor para mi mejorar el sistema unipartidario como se pueda que tratar de armar algo que historicamente no ha funcionado nunca. Ya estamos bastante mas alla de la etapa de formacion de un sistema de gobierno.

  7. Lo que me parece mas viable es que el peronismo, partido unico, tenga rama de derecha, de centro, y de izquierda – como las tiene, pero que eso se formalize. Con un sistema de internas en las que se define por voto abierto a todos, tipo algunas primarias americanas, quien va a ser el candidato del partido. La eleccion presidencial seria una formalidad, como lo ha sido en el caso de Cristina ahora, pero el proceso seria democratico.

  8. Me parece que el problema de la oposición no pasa necesariamente por el tema de la de representación, puesto, que en mayor o menor medida, no deja de representar a distintos sectores de la sociedad. Más bien estaría en las aspiraciones personales de una clase dirigente, ávida de protagonismo y cuentapropismo, que naturalmente la ha llevado al fraccionalismo y a la imposibilidad de competir con posibilidades en una contienda electoral.
    Pero no hay que echarle todas las culpas a la oposición, no sólo porque aún sufren el «síndrome de la Alianza», sino porque como bien señala más arriba Guillermo, enfrente existe un movimiento, que es mucho más que un partido y que no tiene ningún inconveniente en acoger en su seno a justos y réprobos, y que ha encontrado en la figura de la Presidenta a alguien que está por encima de cualquier estructura partidaria y que ha sabido aprovechar la estructura estatal para la contienda electoral. Una desventaja demasiado grande para la oposición.

    1. Daio
      Estimado, lo siguiente me genera una duda.
      “…enfrente existe un movimiento, que es mucho más que un partido y que no tiene ningún inconveniente en acoger en su seno a justos y réprobos, y que ha encontrado en la figura de la Presidenta a alguien que está por encima de cualquier estructura partidaria y que ha sabido aprovechar la estructura estatal para la contienda electoral…”
      ¿Habla de Sistema Democrático?, ¿no es cierto? :-P
      Dejando las chicanas de lado; como peronista le digo que es una falacia afirmar que solo el peronismo puede gobernar la Argentina.
      Todas las fracciones, y líneas políticas, deberían poder hacerlo; siempre y cuando tengan presente que hay veces que se gana y otras que se pierde.
      Y el ganador debe respetar, proporcionalmente, el espacio que lograron los perdedores.
      Perón lo sintetizaba planteando que del Programa Máximo, hay un 50% que hay que ceder; la clave esta en que el 50% que se retiene, sea lo realmente importante.
      Las Oposiciones no Peronistas, son básicamente Maximalistas en lo Programático; juegan al Todo o Nada, viven marcando Limites, que van mas allá de las Leyes Positivas.
      Justos y Réprobos, no es una caracterización Política; ni siquiera es Legal, Culpable o No Culpable, como dicen en USA.
      Otro si, como plantea el insospechable Artemio López, lo que se discute es el Post-Kirchnerismo.
      ¿Cómo articular sin negar lo existente?
      Es el mismo problema que existió con el Peronismo 1955/89, siendo prudentes; 1989/2015 es otro tema.
      Esperar que estallara y se esfumara, para operar desde esa base, fue una Ilusión perniciosa.
      Ahora, se cae en lo contrario; es inútil luchar contra la Mancha Voraz que deglute todo a su paso.
      Ni tan tan, ni ton ton; todo a su medida y armoniosamente. ;-P
      Un abrazo

      1. Manolo:
        Terminología: Justos y réprobos, como ha sostenido Carl Schmitt: “Todos los conceptos decisivos de la moderna doctrina del Estado son conceptos teológicos secularizados”. Uno de sus modernos seguidores, Giorgio Agambem, sostiene que “(…)esta afirmación debería ser completada en un sentido que extendería su validez mucho más allá de los límites del derecho público, hasta implicar los conceptos fundamentales de la economía y la concepción misma de la vida reproductiva de las sociedades humanas.” (En: El Reino y la Gloria. Una genealogía teológica de la economía y del gobierno. Adriana Hidalgo Editora. Bs. As. 2008. Pág. 16.-
        Entiende que el concepto estaría entonces bien utilizado.-
        Creo que nuestra historia a partir de la revolución de 1943, adonde me gusta señalar el inicio de la revolución peronista, no ha sabido escapar al “hecho maldito de un país burgués”, en eso estamos, y no hay a la vista una salida.-
        No voy a entrar a considerar si ello ha sido bueno o malo para el país, un debate permanentemente abierto, pero entiendo que no debería haber sido ni ser así, por lo tanto no hay que arriar banderas, y en eso creo que ando, señalando los peligros de las tentaciones autoritarias, que en la estrecha senda por la que camina dificultosamente la democracia, aparecen, acechando en cada tramo, tanto a la izquierda como a la derecha de ese camino.-
        Saludos

      2. Daio.
        Estimado, desde “no habrá mas penas ni olvidos” del Gordo Soriano, donde todo el mundo se tomaba en serio a Schmitt; se prefirió pasar al mas “primitivo” Tit for Tat.
        http://en.wikipedia.org/wiki/Tit_for_tat
        El problema de los “réprobos” es, ¿que se hace con ellos?
        Si no se los puede matar, que es la solución jacobina, ¿Qué hacemos, los mandamos a un Gulak, a que se reeduquen?
        ¿Los Proscribimos, como a los Radicales de 1930/40, o los Peronistas de 1955/73?
        ¿Creamos un Ghetto?
        Es todo un tema.
        En cambio, el Toma y Daca no tiene tanto glamour, pero es mas eficiente para encarar los Desafíos; en especial los de supervivencia, que es lo que preocupa a muchos partidos del Atlántico Norte.
        Un abrazo.

      3. Manolo:
        Creo que no hay razón para abandonar a Schmitt, lo que es necesario es saber leerlo, y no reducir su pensamiento como lo hace Ernesto Laclau, aclarando a que se refiere cuando habla de amigo/enemigo:
        En su clásica obra Concepto de la Política, Schmitt establece la relación entre el amigo y el enemigo como la distinción propia de lo político (1984:33). Expresa el autor más adelante que: En cuanto este criterio no se deriva de ningún otro, representa, en lo político, lo mismo que la oposición relativamente autónoma del bien y el mal en la moral, lo bello y lo feo en la estética, lo útil y lo dañoso en la economía. (…) Si los términos opuestos como el bien y el mal, lo bello y lo feo, lo útil y lo dañoso, no son una y la misma cosa, ni pueden ser reducidos unos a otros, menos razón hay para confundir con las demás la contraposición, más honda, entre el amigo y el enemigo. La distinción del amigo y el enemigo define la intensidad extrema de una unión o de una separación. (…) El enemigo es, en un sentido singularmente intenso, existencialmente, otro distinto, un extranjero, con el cual caben, en caso extremo, conflictos existenciales y más adelante agrega: No es enemigo el concurrente o adversario en general. Tampoco lo es el contrincante, el antagonista (…) Y lo es menos aún un adversario privado o cualquiera hacia el cual se experimenta antipatía. Enemigo es una totalidad de hombres situada frente a otra análoga que lucha por su existencia, por lo menos eventualmente, o sea, según una posibilidad real. Enemigo es, pues, solamente el enemigo público, porque todo lo que se refiere a ese grupo totalitario de hombres, afirmándose en la lucha, y especialmente a un pueblo, es público por sólo esa razón. El enemigo es hostis, no inimicus en sentido lato.-
        Naturalmente que cuando hablamos del enemigo, y especialmente desde la aparición de lo que se ha llamado «El Derecho Penal del Enemigo», hay que andar con cautela en estos temas.
        En cuanto a los réprobos, ¿qué hacer con ellos?, bueno, si no retornan al redil, quedarán fuera del modelo y deberán pagar las tarifas sin subsidios.-
        Saludos.-

  9. Es cierto lo que leo en la mayoría de los comentarios ¿De que bipartidismo hablamos? ¿Por que preocuparnos por el problema de la representación? ¿O acaso no es sabido «peronistas somos todos»?

    1. Rodrigo:
      En los formularios que pronto nos mandarán el amigo De Vido y el guitarrista, antes más Amado, es posible que nos pregunten si somos o no peronistas, por lo que se podrá confirmar o no lo que sostienes.

  10. Manolo, el peronismo tiene una base electoral del 30/40% pase lo que pase, y no esta limitado ideologicamente en ninguna direccion. Puede llevar a Menem al poder haciendo discurso de mercado, hoy la lleva a Cristina Kirchner hablando de cosas muy distintas. Ningun otro partido definido por los factores tradicionales: clase, interes sectorial, etc, puede tener ese grado de flexibilidad o adaptabilidad. La Argentina efectivamente dejo de tener partidos en 1945. Nadie que no sea peronista ha ganado una eleccion presidencial en Argentina porque lo que su partido representa le ayuda a ganar. Alfonsin hizo ganar al radicalismo, no el radicalismo a Alfonsin. De ahi en mas la oposicion se ha descalabrado cada vez mas. Eso no puede ser casual. Se puede hablar del ‘largo plazo’ pero como dijo Keynes a largo plazo todos muertos. No entiendo porque a los peronistas les resulta tan inaceptable la realidad palmaria de un sistema de partido unico.Es lo que le viene mejor a la sociedad. Esa sociedad, no todas. De la misma forma que la democracia multi-partidaria, institucionalista, etc, no le viene bien a todas.

    1. Guillermo.
      ¿Partido Dominante?, SI
      ¿Partido Único?, ni en pedo; y mis disculpas por el exabrupto.
      No se trata de Moral ni de Principios; sino de simple operatividad.
      Los Partidos Únicos tienden a bloquear la fermentación de las fracciones internas; y terminan por estallar intempestivamente.
      En cierta manera, el Peronismo como subsistema, es un Ersatz del Sistema Político en si; y en caso de estrés extremo, 1989 y 2002, puede transformarse en Sustituto del Estado.
      Para que quede claro; la margarina y la sacarina pueden sustituir a la manteca y el azúcar; pero nunca las pueden remplazar plenamente.
      Un abrazo

      1. Manolo, la democracia multi-partidaria solo tiene sentido cuando los partidos se alternan, y el electorado a veces va para un lado, a veces para otro. Si hay un partido dominante con una oposicion atomizada e irrelevante, y el partido dominante puede representar todo tipo de opinion (si el pendulo electoral gira a la derecha en 2015, va a salir Scioli del reloj cucu; si gira a la izquierda, Abal Medina, por ejemplo), de hecho se esta en una situacion de partido unico. Me parece mas positivo aceptarla, y trabajar honestamente para evitar o limitar los excesos de los regimenes de partido unico, que no ponerlos con la excusa de un sistema multi-partidario que, en la practica, no es tal.

  11. Daio.
    Estimado, la definición de Partizano es extraordinaria, eso no lo discute nadie.
    El problema, es que CS es como una botella de vodka; no hay que introducirlo en una fiesta de pijamas de nenas menores de 16 años, porque los adultos pueden terminar pagando el costo penal.
    Es cierto que Laclau se comporta como un Verdulero Mayorista del Mercado Central; pero el resto de la Academia, y muchísimos de los Analistas de los Medios mas “Serios”, se asemejan a Carniceros y Pescaderos del mismo local.
    Solo hay que leer lo que se ha planteado con el tema del Voto, las boletas, o pasar de distrito único a múltiples.
    Son “Vastamente” ignorantes, no solo de Westminster, sino también de los Sistemas Alemán, Frances y Americano.
    Hablan de reformas constitucionales, y no se respeta el 1 hombre = 1 voto; que reduce a la subrepresentación a millones de conciudadanos.
    No se trata solo de la PBA, que es escandaloso en si mismo; sino también de Santa Fe y Córdoba, que tienen mas ciudadanos que la CABA, y sin embrago esta dispone de 6 diputados mas que ambas provincias.
    Si algo tan elemental, y evidente, como es la mecánica representativa no lo comprenden; o directamente lo malinterpretan.
    Plantear la diferencia entre hostis e inimicus, es hablar latín en la corte de Montezuma, con Hernán Cortez de respaldo. ;-P
    Los Subsistemas políticos no peronistas, e incluyo a la Izquierda no Parlamentaria; han decido refugiarse en los Partidos de Notables del siglo XIX y los Mediáticos del siglo XX.
    La anomalía, considerando los últimos 200 años de la argentina, no es el Peronismo como Partido Masas; Conservadores, Radicales, Demócratas Progresistas, Socialistas y hasta los Comunistas de los años 60; eran Partidos de Masas.
    Es la obsesión del resto del arco político por convertirse en Cuadros Técnicos sin Bases.
    La UCRI de Frondizi de 1958 transformada en Minoría Intensa, o sea el MID de los 70 a nuestros días.
    El peronismo puede mantener un piso del 30% al 40%; porque desde debajo no dejan de hacer presión; sean las agrupaciones barriales o sindicales.
    Se considera que el Poder de Legitimación, no viene de Arriba hacia Abajo, sino a la inversa.
    El mismo Viejo, en sus épocas de mayor esplendor; evitaba como la peste meterse en las internas de base, porque corría el riego de ser vapuleado.
    En latín, era el Princeps con Potestas Tribunalicia; el Primero entre iguales del Senado, y además, el vocero de la Plebe frente al Senado; que seria la Clase Política más el resto de los Factores de Poder de Lasalle.
    No muchos han leído “Los años formativos del partido peronista”; de Moira Mackinnon.
    Y casi nadie le ha dado bolilla a los trabajos de Oscar Aelo sobre el PJPBA de 1946/55.
    En 1947 la primera de las internas del PJPBA, tuvo una participación de 140.000 afiliados; y esa tradición multitudinaria y caótica no desapareció, solo hay que prestar atención a los cortes de boletas de las PASO y las Generales.
    Refugiarse en la coartada del Clientelismo, sin un análisis critico previo, es asumir la misma postura del Tea Party cuando los números no les dan.
    “Forty-seven percent of Detroit cannot read and/or write…but they can show up to vote as long as they are told who to vote for!

    Now do you know who they are America?”
    En resumen, estimado Daio; si no se construyen Partidos Masas, con todo lo que implica, la Argentina esta “condenada” a ser un Sistema de Partido Dominante; como Méjico, si, pero también como Suecia y Japón.
    Un abrazo

    1. Bueno, si ahora se saca el subsidio a la harina, construir un partido masa, va a ser cada vez más caro, salvo para el que maneje la caja estatal.
      Bromas aparte, creo que no hay que dejarse vencer por el fenómeno peronista,el que puede ser mejorado, al estilo renovación de los años 80, o construir una alternativa al mismo, lo que parecería difícil, pero no imposible. Cualquier otra conducta ya ha fracasado en el pasado, y por el contrario: mientras más se le ha pegado, más ha persistido.
      Saludos.-

      1. Daio
        Carrio desperdicio la oportunidad de generar un partido de Masas, sin necesidad de Kaja, de 2007 a 2009.
        La mesa de Enlace idem con un Partido Agrario, si en lugar de hacerse las estrellas hubieran caminado.
        Al no hacerlo, Dominguez salio con la Ambulancia.
        Son los Partidos de Cuadros, y/o Notables, los que se encuentran con el dilema de la Kaja.
        Los Partidos de Masas, como el Peronismo, tienen militancia part-time.
        Durante 20 meses son miembros de OLP, Sociedades de Fomento, Cooperadoras escolares, Sindicatos, Templos Evangélicos, Bibliotecas Populares, Asociación de Madres católicas, etc.
        Y 4 meses al año, militan políticamente, convierten a la Sociedad de Fomento en la Básica.
        Por supuesto, durante los 20 meses que actúan como “civiles” a ningún Intendente o Gobernador se les ocurrirá no atenderlos porque tienen cosas más importantes.
        Un abrazo

      2. Manolo:
        Me parece que la idea de un partido de masas, es lo más alejado de la concepción de Carrió. Para hacer un partido de masas hay que ofrecer el oro y el moro, no sólo laburar. Además el laburo barrial se mezcla mucho con lo que algunos pícaros consideran como clientelismo, algo que Carrió combate.
        Todo ello sin perjuicio de el gran inconveniente de que Lilita se comería todas las masas.-
        Saludos.-

  12. Manolo, el ejemplo de Japon y Suecia como sistemas de partido dominante es interesante. No conozco bien ninguno de los dos sistemas, pero los dos son monarquias constitucionales. En una monarquia constitucional el jefe del gobierno nunca tiene el rol de simbolo y lider de la Nacion que tiene el presidente en un sistema presidencial como el argentino. Y lo unico que tiene que hacer el rey/emperador es no dar jamas motivo a que parezca que prefiere un partido a otro en el gobierno. Eso permite que el sentimiento comunitario se entreteja alrededor de la figura del rey, no del lider politico. ‘Esos negros/oligarcas no son argentinos’ es un sentimiento no dificil de encontrar en Argentina, aunque no se lo exprese en publico. Por ahi me equivoco, pero no creo que mucha gente en Artepolitica se sienta realmente compatriota de Hugo Luis Biolcati, que comparten mas que lo que los separa. O Mariano Grondona de Abal Medina. El problema de partido dominante en sistemas presidenciales es la disgregacion de la comunidad. Particularmente si el presidente agudiza las diferencias como estrategia.

    1. Guillermo
      En Suecia, hasta las reformas de los 90, realizadas por los “partidos burgueses”; la afiliación sindical, LO, implicaba automáticamente la afiliación al PSDS.
      Que gobernó 75 de los últimos 100 años.
      En Japón, los Demócratas Liberales gobernaron casi 50 años, si contamos la “colaboración” con el Proconsulado de McArthur.
      Tanto en Suecia, como en Japón, el Primer Ministro tiene tanto Poder como en los Sistemas de Westminster, o el Canciller de la RFA.
      Un abrazo

  13. Manolo, a lo que iba mi comentario es que en monarquias constitucionales (sin entrar a si las monarquias son aceptables, herencia, etc) un sistema de partido dominante es menos problema. El jefe de Estado y el jefe de gobierno no son la misma persona, y el jefe de Estado no tiene asociacion con el sistema politico. Lo que posibilita que quien no es partidario del dominante se identifique con el jefe de estado como simbolo nacional. En una situacion como la argentina, en que no hay simbolo nacional mas alto que el presidente, y el partido dominante no es un ‘partido’ en el sentido convencional, sino que se ve como un movimiento que expresa la verdadera identidad nacional, es muy facil para quien no se siente representado por el partido dominante decirse ‘Yo argentino’ y desligarse del sistema. Que creo es la raiz del problema de la desintegracion de la oposicion. No se si el diagnostico es correcto. Si lo es, no me preguntes como se resuelve. Un abrazo.

    1. Guillermo
      El “Tótem” no es el Jefe o Conduccion, Circunstancial por cierto, sino el Conjunto; aka Pueblo.
      Como les digo, muchas veces, a los Amigos y Compañeros NO Peronistas; el Movimiento no es Roma, con el Vaticano; sino La Meca con la Umma Islámica.
      Siguiendo a Daio (;-P); en el movimiento no hay Papa, ni colegio de Cardenales, ni Obispos; con el poder implícito de la excomunión.
      Si hay, personajes con Carisma, Baraka; que la mantienen mientras ganen elecciones.
      Ahora bien, para ganar elecciones, deben cumplir los mismos requisitos que los antiguos Tribunos de la Plebe.
      1/ Estar a disposición, de quien lo requiera, las 24 horas, los 365 días.
      2/ Estar dispuestos a desafiar al Estado, en defensa de esos reclamos.
      3/ Resolver las cuestiones que se presentan, aunque no tengan Jurisdicción sobre el tema.
      Ejemplo, el caso del Meteorito de Monte Grande es gracioso, pero ejemplificador.
      Si desembarcaran los marcianos, seria el intendente quien debería hablar con ellos, u organizar la resistencia.
      No el Presidente o el Gobernador; sino quien es el “Delegado” mas cercano.
      4/ Como Delegado ante el Estado, su obligación es escuchar, no arengar.
      Es un tema que los no P, les cuesta captar.
      5/ Cuando hay un problema, aunque no tengan solución, deben dar al cara; para que se la llenen de dedos.
      Es la diferencia entre Lole (y Scioli), y los Ibarra.
      Existe la compresión que a veces no se puede hacer todo lo que se quiere, o se cometen errores; lo que resulta injustificable es esconderse de los reclamos.
      Como dice Merklen, en Pobres Ciudadanos y Quartiers…; son relaciones de Retribución.
      Aun en la asimetría, siempre se esta a la distancia del “puntazo”; que en las clases populares es votar en contra, sin importar si hay afecto o simpatía.
      6/ Aun los Réprobos, tienen lugar; el que se ganan contando los porotos.
      Es inimaginable la expulsión, la puerta giratoria, como la llamo Urtubey; la pertenencia no puede ser derogada.
      Ver Malvinas Argentinas o Córdoba provincia; con cortes de boletas muy complejos y sofisticados.
      Las Masa Clientilizadas utilizan el voto como si fuera un bisturí, y obligan a convivir a tipos que no se soportan; o solo tienen en común la legitimidad electoral.
      Un abrazo

  14. Manolo, el problema es que cuando el peronismo habla del ‘pueblo’, no creo que nadie que no sea peronista piense que esten hablando de ellos o ellas. Los que tenemos la edad necesaria nos acordamos de ‘la covacha inmunda de los radicales’ o ‘la víbora de la oligarquía’, y tantas otras joyas de la oratoria fundacional del peronismo, que no era exactamente incluyente. Puede ser que para los mas jovenes sea distinto, pero no me da la impresión, leyendo comentarios en este blog u otros, que para la juventud kirchnerista gente que vota a Carrió o Macri, por ejemplo (no es mi caso), son dignos de la condición humana.

  15. Gente: A elaborar nuevas teorías sobre la representación: «Luego de que el Partido Justicialista la definiera como su conductora natural, Cristina Kirchner advirtió este viernes durante un acto en San Pedro que el kirchnerismo «excede los marcos de un partido y un movimiento político».»
    Seguro que no le gustó nada que el PJ le atribuyera el carácter de conductora, ella, que fue elegida por su marido y luego se autoeligió, no le debe su cargo a nadie.
    Con perdón de Aristóteles propongo una nueva forma de gobierno: egocracia.-

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