Córdoba. Con una agujita de oro te descorazonaré

Con el paso de los días la campaña en Córdoba va tomando más color y calor y se han perfilado claramente cuatro listas como las que más posibilidades tienen de quedarse con los senadores y diputados en juego.

Posicionado en primer término se encuentra Luis Juez, a quien todas las encuestas lo muestran encabezando las preferencias. Su lista, como alguna vez expresáramos en este espacio de ArtePolítica es un rejunte de diferentes sectores claramente identificados con una oposición fuerte a las políticas del gobierno nacional. Oposición que, digamos de paso, es hoy claramente de derecha y con un programa que entre otras definiciones ha planteado su rechazo al proyecto para una nueva Ley de Medios y propone un replanteo vacuo de la ley de coparticipación. Para llevar adelante esto, Juez ha elegido a la periodista y actual diputada, Norma Morandini como segunda candidata a senadora nacional y ha colocado como primer candidato a diputado a Gumersindo Alonso,  diputado del Partido Nuevo, ex presidente de la Sociedad Rural de Río IV (miembro de CARTEZ), ex Secretario de Agricultura y Pesca de Menem y a quien, por estos últimos antecedentes, el juecismo ha decidido no mostrar demasiado por la Capital. Ejemplo llamativo de lo que decimos es el hecho de que Alonso no solo no ha participado en el debate organizado por Canal 12, Radio Mitre y La Voz del Interior, sino que no hay un solo afiche con su foto en la ciudad de Córdoba.

Más allá de estas cuestiones, está muy claro que la figura excluyente del Frente Cívico es Luis Juez quien marca el ritmo de la campaña con la vista puesta en sacar la mayor diferencia posible al segundo y superar un techo propio del 35% de los votos que lo pondría bien arriba en las expectativas para aspirar a la gobernación en el 2011. A su favor juega la profunda división del PJ local que, con Schiaretti como cabeza formal, no ha logrado articularse en forma uniforme en toda la provincia a partir de la defección de la tropa de Olga Riutort (una parte con el FPV y otra con Rodríguez Saa) y la reticencia manifiesta del delasotismo a apoyar al candidato “oficial”, el ex defensor de pueblo, Eduardo Mondino.

Esta coyuntura interna desfavorable y el hecho de que Mondino sea un personaje bastante poco conocido a nivel popular preocupa mucho a los principales cabezones del justicialismo, que encima no pueden controlar a varios de sus intendentes que alternan la disciplina partidaria con acercamientos a Juez, coqueteos con la Rosada y permanentes reclamos de fondos a unos y otros. Por supuesto todos en el Justicialismo saben que si no hacen una elección decorosa -esto es, ubicarse segundos por detrás de Juez- el futuro del gobernador estará más condicionado de lo que ya está y Schiaretti tendrá que “abrir las manos” para poder seguir conduciendo una provincia quebrada, que depende fuertemente de los fondos nacionales y que acumula una deuda pública que supera los 10.000 millones de pesos.

El radicalismo por su parte siente que finalmente está empezando a sacarse el estigma de la Alianza, pero también el triste recuerdo de Angeloz y la desastrosa administración del fallecido Ramon Mestre (P), gestiones que por sus defectos no solo le abrieron las puertas de par en par a De la Sota sino que además relegaron a la UCR al fondo de la tabla por varios años. Hoy, algunas encuestas muestran a la dupla Ramoncito Mestre (H) y Oscar Aguad peleando fuerte el segundo lugar con el PJ, lo que los impulsa a redoblar los esfuerzos y tratar de acercar más el bochín a Juez para condicionarle en el futuro mediato y tratar -quizás- de cerrar una alianza más favorable con él en el 2011.

De esta manera los muchachos de la boina blanca tratarán también de limpiarse ante la conducción nacional de su partido después de que rechazaran las directivas perentorias de aliarse con Juez en función de las expectativas nacionales de la CC.

Completando el cuadro electoral principal se ha plantado el FPV con el intendente de Villa María, Eduardo Acastello, a la cabeza. Su armado ha apuntado a esmerilar al PJ cordobés, tratando de sumar a sus filas a varios sectores descontentos con Schiaretti, cosa que ha logrado con cierto éxito, en especial desde el momento que incorporó como segunda candidata a senadora nacional a Victoria Flores, hija de Olga Riutort, quien aporta una importante inserción en la capital cordobesa. Este acercamiento ha sido bastante comentado porque Riutort ha tenido fuertes encontronazos históricos con Néstor y Cristina Kirchner y ha marcado sus profundas diferencias con el proyecto nacional, encontrándose sin lugar a dudas en las antípodas ideológicas de lo que genéricamente podríamos llamar nacional y popular.

Al contrario de lo que se pensaba al principio, en cuanto a que lo de la Flores era solo un negocio del momento electoral y que su rol sería secundario, ella ha tomado un importante protagonismo en la campaña, ya que se encuentra en la mayoría de los afiches del FPV y participa en muchas de las entrevistas televisivas y radiales dejando bien en claro su oposición al estilo y modelo kirchnerista. Su presencia entonces es simbólica… pero es un símbolo muy indicativo de que lo que está en juego para Acastello y Ricardo Jaime (su principal operador) es el control del Partido después del 28 de junio, objetivo que incluso es superior a expresar genuinamente el apoyo de una parte de los cordobeses al proyecto K. Esto se hizo más evidente ayer en el debate televisivo de los candidatos a diputados nacionales de las cuatro fuerzas, cuando hasta la propia Carmen Nebreda -primera candidata del FPV y dirigente del gremio docente provincial- asumió un discurso sumamente lavado, que prácticamente nunca confrontó con las críticas más duras al modelo.

Frente a este panorama los cordobeses nos enfrentamos con una situación a veces descorazonante. Por una parte es inevitable el triunfo de Juez y su Frente Cívico, cada vez más a la derecha y dejando de lado a muchos de sus “patas progresistas”. Por el lado del PJ se ve venir una fuerte disputa interna donde De la Sota aprovechará a fondo el muy posible traspie de Schiaretti y Acastello tratará de meter baza en un escenario donde lo primordial no será sostener su identidad K sino su capacidad de articular con sectores completamente antagónicos para catapultar su propio protagonismo. Mientras que los radicales confían en que -tal como viene la mano- cualquier resultado que los ponga por arriba de las pasados desastres electorales harán reaparecer las esperanzas de un renacimiento político y estarán en mejores condiciones de renegociar con cualquiera de los actores provinciales de peso.

: Tux, nacido en Tucumán pero aquerenciado en Córdoba. Soy diseñador gráfico, publico con una banda de amigos un blog. No soy tan patrota ni laburador como el abnegado hombre de campo -solamente trabajo 12 ó 14 hs.- pero suelo levantarme a las 6 de mañana para castigarme con los informativos y pegarle una leída al diario. Normalmente a esa hora tengo las mejores ideas que normalmente nunca las plasmo en el blog porque tengo que volver al yugo. Una virtud: no planto soja. Un defecto: soy mentiroso (como todo imprentero)