Esta tarde en el acto de Heller

Estuve allá. Muchísima gente adentro y afuera. Heller tiene carisma. 25 minutos dedicados a la crisis (con videito ilustrativo de Greenspan y todo hablando sobre la necesaria desigualdad para que el libre mercado funcione)y después a sus temas. Lo mejor: su llamado a la unidad de todos los sectores amigos, conocidos, vecinos o parientes para derrotar a la derecha.

Tiene claridad conceptual y mucha polenta. Estaban Bonasso, Filmus, Ibarra, la hormiguita Ocaña, Lia Méndez y otros. Había laburantes, profesionales, hippies viejos, gente jóven, murgueros y bolches de antaño. Ojo con Carlos que puede dar el batacazo si junta de esa manera.

17 Comments on “Esta tarde en el acto de Heller”

  1. No sé. No porque dude de su capacidad, ojo. Heller tiene la muñeca de un cuadro (de hecho lo es, un cuadro del histórico PC), pero el distrito es medio difícil. El progresismo porteño hizo implosión. Ibarra, Telerman, Filmus, el propio Alberto Fernández… es como que nadie termina de instalarse. Fíjese que no hay candidato oficialista que compita en 2009, no digamos ya en 2011. El macrismo, en estas condiciones, puede seguir haciendo plancha, cuando no garcando alevosamente a medio mundo.
    No sé, pese a que es mi distrito, creo que está abandonado políticamente por el oficialismo, como asumiendo que es un distrito que da pérdida. La cual no deja de ser una concepción política en consonancia con el bonus track neoliberal que impera. Réquiem para el trabajo territorial, otra vez…
    No soy de mirar los liderazgos, siempre me parecieron emergentes de construcciones, pero no veo un referente del espacio progresista instalado. Y la renuncia de Alberto Fernández fue un golpe de gracia. Ahora ni siquiera sabemos quién va a presidir nuestro partido.
    En resumen, no con los márgenes de 2007, pero no veo evitable una nueva derrota en 2009. Y el peronismo es cruel con el que pierde.

  2. Me gusta Heller. Y es ideal como candidato en la Capital. Aunque no gane, será difícil vencerlo en cualquier debate. Él explica el kirchnerismo mejor que el matrimonio.

  3. Brillante le Mono Gatica cuando dice que Heller
    «Explica el kirchnerismo mejor que el matrimonio»
    Muy bueno, che, muy bueno.
    Respcto al post, a como están las cartas en la ciudad quizá sea la única herramienta para nuclear votos oficialistas porque del lado peronio no sé qué pueden armar ¿Telerman? Le tengo tanto desprecio por su «cletismo» que me genera rechazo.

  4. Estuve también y no coincido en nada con lo del carisma de Heller. Arrancaron aplausos sus adhesiones al kirchnerismo (menos de sus socios Bonasso e Ibarra. Se sabe, Miguel se siente despechado y el rulo especula con que a los porteños no les cae nada bien K) y no mucho más. Alguna cosita sobre la crisis de los yankys y que hay que pensar en el ciudadano y no en los especuladores. Pero no me pareció nada conmovedor. Ojalá le vaya bien, le va a costar ese esfuerzo que intentó ayer por mostrar autonomía respecto del gobierno y concentrar la pelea en la ciudad. Creo que los otros candidatos no lo van a dejar hablar sólo de buenos aires y lo van a empujar al escenario nacional y, ante una avalancha de palazos, no le quedará mucho más que la defensiva. No la tiene fácil.
    Me llamó la atención que Sabatella sólo adhiriera. Es sabido que el de Morón trata de administrar la cercanía/distancia con el oficialismo y lo de ayer destilaba K (no por lo que Heller dijo, que es lo de menos, sino por que su candidatura fue ungida en Olivos y la primera fila de ayer era muy elocuente). Pero también se comenta que algunos (y tal vez el propio Sabatella) especulan con que sería un buen candidato para la ciudad.

  5. Dios te oiga, Schussheim. Ayer no pude ir por cuestiones de laburo (curiosamente, laburo para una empresa vinculada al Credicoop) pero participé fuerte, con la gente de Heller, en la campaña electoral para las elecciones de la ciudad el año pasado, hace siglos. Desde hace años esperaba que Heller se lanzara a la política porque veo muy pocos con tantas condiciones, que pueda plantear tan bien las cosas y sea capaz de discutirle a Bonelli o Morales Solá y dejarlos pagando, y porque en casi todo estoy de acuerdo con lo que dice. El problema viene por otro lado: el electorado porteño. ¿Le interesa ese tipo de candidato? Todo eso que uno aprecia y valora, y que no encuentra en otros, ¿no es lo que detesta nuestro compañero de ascensor, nuestro vecino en la cola para el Pagofácil? ¿Es cierto o no que Macri sigue subiendo en las encuestas a medida que desguaza la ciudad, despide gente y subejecuta las partidas?

  6. Siestero, siga durmiendo. Sabatella ya dijo que es candidato el año que viene en la provincia y todo indica que va intentar acumular para presentarse a gobernador en el 2011. Lo que coincido con usted es que el escenario de capital posiblemente se nacionalice y Heller va a tener que ponerle la espalda al Gobierno.

  7. Heller me gusta, me parece uno de los representantes más lúcidos de la izquierda. Coincido con Schussheim y balvanera: no podría medir para el votante porteño europeizado -que ya obtuvo su Berlusconi- pero iría bien para representarnos a la zona bárbarica del país.

  8. Yo creo que al electorado porteño le puede gustar Heller. Para empezar no es peronista, lo cual en capital es una ventaja. No lo veo muy diferente a lo que representó Ibarra que ganó dos elecciones. Eso en general, para mi en particular, dentro del trío que completa Bonasso fue lejos el que habló mejor durante el conflicto con el campo y son muchas las veces que coincido con sus posiciones.

  9. Comparto la desazón de Ezequiel y la esperanza de los demás. Como bonaerense con apego al porteñaje no les deseo una segunda vuelta entre la CC y el Pro….

  10. A mí Heller no me convence nada. Pero eso es lo de menos, comparado con lo que me convencen sus asociados. Bonasso perdió la brújula hace rato. Ibarra sigue siendo el mismo pavo real preocupado por el brillo de las plumas de su cola. Los humanistas, sin comentarios. No, ni me gustan ni me podría consolar pensando que pueden arrastrar votos y apretar la nariz. Porque, a la hora de construir y arrastrar votos, son como diría el viejo Hegel, «el puro ser del que nada se puede decir, por tanto, la pura nada».
    Una cosa es ganar debates y apabullar a periodistas venales (que, además de su propia inanidad, tendrían las lenguas retenidas por las pautas del Credicoop). Otra es sacar votos en cantidades suficientes para hacer pata ante las huestes de Macri y de Carrió.
    Saludos

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