Banco en esta a Eduardo Alberto Duhalde

El ex presidente Eduardo Duhalde y su esposa, Hilda “Chiche” Duhalde han afinado su discurso y han encontrado uno. Uno que a mí me interesa. Luego de tres años de boyar en la desorientación, de 2005 a esta parte, el otro “matrimonio presidencial” está tirando y está pegando.

No me une nada con “el Negro”, como le dicen los que lo quieren en la intimidad. Tampoco me une nada con el señor Madoff, ni con quien corno sean los dueños de todos los finados bancos de inversión norteamericanos. Pero Duhalde, en esta ocasión, es como la crisis financiera internacional. Hay que saber escucharlo y actuar en consecuencia.

Levanté el culo de la cama para escribir este post urgente porque vengo de oír y ver media hora a Duhalde y a su esposa dar una entrevista en el canal Crónica TV. Los Duhalde han dejado de lado casi por completo la crítica a las formas republicanas, que venían ensayando, casi mimetizados con la medianía de la oposición y han comenzado a referirse -a veces lo hacían antes, pero ahora sólo se refieren a eso- a los pobres, al hambre, a los barrios, a la gestión, al trabajo con los más necesitados desde el Estado, a la mística, a la alegría perdida y a la cerrazón del poder.

“Nadie puede entender que los pobres tengan que pagar con la vida de sus hijos”, oí decir a un Duhalde de chomba y con los ojos llorosos, luego de escuchar diez minutos de alocución de su esposa contando cómo funcionaba la red de las manzaneras.

El ex presidente dijo que el matrimonio Kirchner tiene insensibilidad social y le pidió a los intendentes que les cuenten cómo se vive en los barrios. Realizó además una crítica que se leyó en algunos de nuestros blogs (aquí y aquí) acerca del bajísimo perfil de la ministra de Desarrollo Social.

“Chiche” Duhalde contó algo que me estremeció. Habló de las barriadas del conurbano y de que, se viva como se viva, siempre hay un equipo de música con cumbia sonando fuerte. “No se escucha más música, no hay más alegría”, señaló.

Explicó cómo llegaba la leche, los huevos y la avena a los barrios a través de las manzaneras. Habló del plan Comadres, que iba a buscar a las embarazadas para darles comida. Relató que para que se realizaran cinco controles médicos obligatorios les regalaban el ajuar y no sé qué otra cosa más.

En el diario Crítica (de Cristina Kirchner), Duahlde dijo:

La desprotección de la gente hoy es impresionante. No sé si por insensibilidad social de los dirigentes o por desconocimiento. Quienes están gobernando no tuvieron esos problemas en Santa Cruz por algo elemental: tenían una estructura municipal con ingresos de una provincia con mucha plata. En un 80 por ciento, los dirigentes tienen un desprecio total por los necesitados. Ahora aumenta la mortalidad infantil y los concejales y los intendentes no se preocupan. Nadie se calienta. Yo les pido a los intendentes que ayuden a la Presidenta y le expliquen lo que pasa. Si no lo hacen por sensibilidad, que lo hagan por especulación electoral“.

Siempre digo que los Kirchner son absolutamente insensibles. La mortalidad infantil ha aumentado y hablan de crecimiento. Esta gente volvió a la famosa teoría del derrame. Es increíble que hoy se manejen los mismos criterios que en los años 90“.

Luego, quizás la crítica que más hará fluir las reflexiones de una gran pluma como la de Martín:
No conozco gente que quiera a Kirchner. No vi la foto de Kirchner en ninguna casa. La foto de Carlos Menem la sigo viendo en la casa de los dirigentes kirchneristas. Y Kirchner es absolutamente consciente de esto que les estoy diciendo. Él sabe que no lo quieren. No hay ningún gobernador que demuestre afecto por él. No conozco a ninguno que le tenga afecto“.

“Chiche” Duhalde contó que iba a hacer un acto por Navidad en Lomas de Zamora, para repartir un par de pan dulces, o algo así, y que el intendente le pagó cien mangos a todo el mundo para que no fueran. Y movió todos los micros que pudo para armar un acto paralelo.

Luego explicó que habla con la gente de planta de Desarrollo Social de la Provincia y que le dicen “antes llegaban las 11 de la noche y no nos dábamos cuenta, ahora estamos con la cartera en la mano, esperando para irnos”.

Reitero: los Duhalde hablaron de pobres, de mortalidad infantil, de desprotección social, de mística, de barrios, de alegría, de alimentos, de ajuares, de redes sociales.

Duhalde también señaló que ni el oficialismo, ni la oposición hablan de estos temas. Estos temas son los que nos interesan a algunos de nosotros. No importa acá la “veracidad” de los dichos de Duhalde. Ni siquiera su “credibilidad”. Importa, como el derrumbe de los mercados internacionales, escuchar el ruido que hace y actuar en consecuencia.

Lo digo de una: si esto que escuché de labios de ese señor de chomba azul en Crónica TV es “pejotismo”, yo quiero más, pero mucho más “pejotismo”. Del de verdad.

: "Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).