Texas, Buenos Aires o la venganza de Gramsci

Por Mercedes Romera y Gabriel Puricelli*

La venganza de Antonio Gramsci es muy sutil: parece ser que su advertencia acerca de que una correcta estrategia hacia la conquista del poder pasaba por una « guerra de trincheras » y no por el asalto frontal, en un hecho único y decisivo, se ha hecho carne en la misma derecha que se alarma ante la pregnancia de su pensamiento. Por eso hay funcionarios gubernamentales de ese signo, en lugares tan distantes geográficamente como la ciudad de Buenos Aires y el estado de Texas, empeñados en cavar fosos más profundos en defensa de la hegemonía de las clases dominantes y siguiendo a pie juntillas la prescripción que Gramsci le propusiera a las clases subalternas. El campo de batalla en ambos lugares es el curriculum escolar.

En el caso de la ciudad de Buenos Aires es el Ministro de Educación Esteban Bullrich, funcionario de la gestión macrista, quien ha decidido no publicar ninguno de los materiales curriculares elaborados por los equipos técnicos de la Dirección de Currícula y Enseñanza (dependiente de la Dirección General de Planeamiento), con motivo de la celebración del Bicentenario y que incluyen recursos y propuestas de actividades para el trabajo en las aulas de nivel inicial, primario y medio orientado. Paradójicamente, el argumento en favor de la censura es la supuesta “defensa de la pluralidad” de los contenidos curriculares, entendiendo que el enfoque gramsciano propuesto en los documentos “remite a una sola interpretación histórica” y que el acto de censura del ministro viene a garantizar la prueba democrática del disenso.

Contrariamente a la preocupación del ministro, el aporte de Gramsci a la educación se traduce precisamente en la posibilidad de entender el conocimiento como construcción y como parte integral de los conflictos sociales que se expresan en un determinado contexto histórico y político. Desde esta interpretación, todo pensamiento es ideológico y el análisis histórico remite siempre a un acto político. Los documentos censurados incluían esta perspectiva en torno a la construcción y transformación del Estado nacional, e incorporaban a los grupos sociales subalternos y a los proyectos políticos derrotados, dando cuenta de los diferentes tipos de Estado que se fueron construyendo desde Mayo de 1810, de las relaciones de poder que fueron dando lugar a los cambios históricos y de la intervención en este proceso del conjunto de la sociedad.

Casi al mismo tiempo, el 12 de marzo, el Consejo de Educación de Texas, controlado por una mayoría de la más dura derecha republicana, de inspiración fundamentalista cristiana, aprobó un curriculum de estudios sociales que elimina vocablos como “capitalismo”, rehúsa definir a los EE.UU. como una “democracia”, niega al Iluminismo como fuente inspiradora de la Revolución Americana y llega a soslayar a Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores de la república norteamericana, de quien recela su deísmo opuesto a las religiones institucionalizadas, su supuesto jacobinismo y, sobre todo, su acuñación del concepto de separación de la iglesia y del estado.

En su radicalización hacia la derecha, los republicanos han comenzado a actuar en el seno de los consejos escolares a lo largo y a lo ancho de los EE.UU. como una “minoría intensa” que impone en los órganos electivos opciones de política pública que se sabe no expresan nada que se acerque a un consenso de los ciudadanos estadounidenses. En el proyecto ácrata de mercado que sus facciones más extremas impulsan, es fundamental deshacerse del consenso moderadamente conservador en el que se apoyó el sistema político desde Reagan en adelante. Así, pugnan por la hegemonía de una visión que es la versión teocrática de la vieja definición de Margaret Thatcher de que no existe tal cosa como la sociedad, sino sólo los individuos. Su acción demuestra que tienen claro que tal sociedad existe y que es necesario convencerla de su inexistencia usando todo el poder de los aparatos ideológicos del estado.

Curiosamente, en Buenos Aires, el ministro que se encarga de esta cruzada ideológica llegó desde el banco de suplentes para reemplazar a un predecesor justamente calificado de troglodita. Con buenos modos, tratando de de que no se armen las olas que levantó Abel Posse, le está sirviendo a nuestra ciudad un menú texano recalentado. Rechazando a explícitamente a Gramsci, hace avanzar su causa ideológica con un gambito, si se nos permite, gramsciano.

* Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA) y sociólogo (UBA), respectivamente.

Acerca de Puri

Licenciado en Sociología (UBA) y analista político.

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95 comentarios en «Texas, Buenos Aires o la venganza de Gramsci»

    1. Olvídenlo.
      Me agarró un ataque anarquista.
      En este mundo. Hoy ya mismo.
      Bueno, broma. jugaba a opinar anter de leer.
      Ahora leo lo q dijo Puri. Prometo.
      Fue una broma.

  1. La comparación entre ambas situaciones me parece absolutamente forzada; me parece más próxima a la posición de Texas la sectaria pretensión de explicar la historia a través de los ojos de Gramsci que la posición de las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires.

    1. ¨el aporte de Gramsci a la educación se traduce precisamente en la posibilidad de entender el conocimiento como construcción y como parte integral de los conflictos sociales que se expresan en un determinado contexto histórico y político¨.

      ¿Donde está el sectarismo?

  2. Identificar el macrismo con la ultraderecha republicana que le niega carácter democrático a los EE. UU. y cosas semejantes suena, como dice alguien arriba, bastante forzado. También es forzado atribuirle a Bullrich la intención de «servir un menú texano recalentado» a los habitantes de la CABA. La supuesta prueba de estas intenciones es la no impresión de unos materiales que no conozco, por lo que tampoco es posible abrir juicio a partir de unas descripciones muy superficiales. Es apresurado también llamar «censura» a esa negativa, por lo menos sin más datos. Bueno, lo que digo puede tener que ver con que yo a Puricelli no le creo nada. En fin.

  3. Gracias por tu aporte Quintín. Entiendo quen la polémica habilita el uso de la hipérbole y que está en el lector atenerse o no a la literalidad. De un fino crítico cinematográfico o de ¡un árbitro de fútbol! no esperaría menos discernimiento. Lo que no puedo entender bien es cómo se elabora un pensamiento alrededor de algo en lo que no se cree. Tal vez algún neurobiólogo o teólogo tenga la caridad de ayudarnos o ya haya algún paper sobre la compulsión al comentario que crea este medio.

      1. La injuria puede ser un arte, pero no en las manos de Q. Supongo que no será prudente subirle más la medicación. En cualquier caso, no quiero dar (como él) la falsa impresión de que nos conocemos en lo más mínimo. Sólo estoy arriesgando un diagnóstico de lego a partir de la lectura de su prosa paranoica, abigarrada y compulsiva.

      2. Puricelli. Basta que te critique un artículo mal escrito y mal fundamentado para que aparezcas con toda clase de agravios personales, incluyendo referencias psiquiátricas y descalificaciones de muy baja estofa. No sé quién es el que injuria entonces.

      3. Che. No se peleen así. Los agresivos e intolerantes somos los kirchneristas y no nos gusta que nos compitan. Porque aparte queremos ser hegemónicos también en eso. Jeje.

      4. Todo no Q, dije hegemónico, no totalitario. Quizás para usted sea lo mismo, pero para mí no. Ponele: la amargura no la quiero. Esa se las dejo a otros. :)

      5. Le duré seis comentarios antes de nombrar a Stalin, no se queje. Sí, ojo con Puricelli que después dice que no te conoce en lo más mínimo aunque hayas compartido una lista de mail (como en TP) durante muchos meses. Es medio amnésico el tipo.

      6. Esto ya no le interesa a nadie, pero, para el diario de sesiones, yo no estuve en TP-Talk o como se llamara/llame. Chequeélo con el list owner.

    1. A Puri no le creo porque lo conozco, no porque sea kirchnerista o no lo sea. Eso fue un chiste, con todas las componentes que le puedas adjudicar a un chiste.

      Pero vayamos al meollo del asunto dejando de lado la descalificación ad hoc racista (árbitro de fútbol = negro).

      Todo el post demanda en principio una creencia (además de la honestidad de Puricelli): la de que el PRO es una especie de Ku-Klux-Klan criollo que intenta sumergirnos en las tinieblas de la barbarie preiluminista. Al PRO, y en especial a Bullrich, educado seguramente en el credo común tecnocrático de los profesionales argentinos, no le da ni remotamente para una cosa tan complicada. Ningún miembro del PRO, salvo tal vez la diputada Cynthia diría que EE. UU. o la Argentina no son o no deben ser democracias ni ninguna de las cosas que dicen esos republicanos hard core. Por lo tanto, la comparación texana está de más, no tiene ningún fundamento y no viene al caso. Es puro humo ideológico que trata de atrapar clientes entre el progresismo más banal, dispuesto a creer cualquier cosa que se diga de Mauricio y los suyos.

      Por lo tanto, eliminado también el también forzado argumento de la censura, lo que queda para discutir es lo de los materiales en sí y no los conozco.

      En principio, para aclarar las ideas, me gustaría saber, como pediría Gramsci, saber el contexto en el que son elaborados esos materiales, qué corno es esa «Dirección de Currícula y Enseñanza (dependiente de la Dirección General de Planeamiento)» y cuál es la batalla política e ideológica entre tan rimbombante dependencia y el ministro de educación de la CABA.

      1. Claro, como el «KKK tejano» y el macrismo tienen al menos una diferencia importante, son absolutamente incomparables y no existe ninguna coincidencia entre ellos.

        Es como el argumento «Te gustan los perritos. ¿Sabés a quién le gustaban los perritos? A Hitler» pero al revés.

      2. Para mí, en este contexto, árbitro de fútbol significa Guillermo Nimo. De acuerdo con el acostumbrado nivel de sus intervenciones, eso se acerca bastante bien a la caracterización de Quintín. Por lo menos, así lo veo yo.

      3. A ver si le aclaramos a los lectores eso de que «me conocés», que es un argumento de autoridad tan trivial como los argumentos ad hominem. Compartimos UNA cena, hace un lustro, con una multitud de otra gente. No recuerdo que haya sido ni amor a primera vista, ni nada. Sí recuerdo que la había organizado alguien caballerescamente para darle a Q la ocasión de re-pensar algún otro exabrupto parecido a los que vomita acá (y por toda la blogósfera), en el que me pintaba como «operador del gobierno». Fijaciones, no sé cómo se tratan. En cualquier caso, no necesito simpatizar con Vargas Llosa o Asís para que me gusten como escritores: le puedo aplicar la misma vara a otros escribas.

      4. Ya que vamos a hablar del pasado, yo creí que esa era una cena de camaradería entre la gente que en ese momento escribía en TP, que tenía pensamientos e ideologías distintas entre sí. Ahora me vengo a enterar de que era una oportunidad que me daba el Comité Central para autocriticarme. Gracias por iluminar retrospectivamente ese momento que yo viví de otro modo. Pero cuando dije que te conozco no me refería a ese olvidado encuentro sino a cierta familiaridad con tu pensamiento, siempre equivocado y tendencioso. Saludos.

  4. Sinceramente y sin pretensión de ofender, también encuentro la interrelación propuesta muy forzada. Creo que nos hemos tomado la costumbre de estar buscando demasiado a menudo clivajes y paralelismos, todo muy lindo, pero a veces lo que a primera instancia nos parece una buena idea, en otras instancias posteriores no lo es.

  5. Me sumo a los que ven un forzadso paralelismo entre Texas y la CABA. Tambien me gustaría mucho leer los materiales gramscianos preparados para los párvulos porteñosnpor sus iluminados maestros revolucionarios de la tiza o usan fibra que es mas cool?

    1. En general quienes escriben estos mamotretos parapedagógicos llamados manuales no tocan una tiza en siglos. Tienen la idea, tal vez no demasiado errada, de que los maestros y profesores que sí tocan las tizas con sus dedos y se manchan el saco y la pollera, necesitan que los ayuden a pensar. Al parecer estos iluminados de la pedantería pedagógica creen haber sido tocados por la vara insigne de la sabiduría, mientras que los pobres maestros y profesores que tal vez concurrieron a sus mismos claustros y recibieron lecciones de los mismos profesores que a ellos los instruyeron en la tarea de pensar no asimilaron la lección impartida lo suficiente como para pensar por sí mismos. Esa es la gran tragedia nacional. Que no se le tenga confianza a quien inevitablemente debería tenérsele confianza para que piense y ayude a pensar libremente: el docente a cargo del aula.

  6. Por que forzado? Que criticas tienen?
    Yo encuentro un monton de puntos en comun:
    Son dos distritos subnacionales, pero con autonomia para decidir sus planes de estudio.
    Los dos estan gobernados por partidos en la oposicion, que estan a la derecha del gobierno nacional.
    Tanto Texas como Ciudad de Buenos Aires tienen mucha influencia en los que se ensenha en el resto del pais, porque las editoriales escolares suelen basar sus libros en los planes de estudio de esos distritos (por una cuestion de numero de estudiantes).
    En los dos estan discutiendo como ensenhar historia.
    En el caso de Texas, son consejeros escolares elegidos democraticamente, que no son profesionales de la educacion. Texas no s una tirania, la gran mayoria de los republicanos no son monstruos ni miembros del KKK.

    En el caso de Buenos Aires, es un ministro de Educacion designado por el jefe de gobierno, elegido democraticamente. El ministro tampoco es un profesional de la educacion.
    En texas, los conservadores sacaron al Iluminismo como uno de los inspiradores de la Revolucion Americana (demasiado ateo), le quitaron importancia a Jefferson (que invento la frase «separation between church & state»), vetaron la inclusion de figuras historicas hispanas, e incluyeron a Milton Friedman en el programa de economia. Uno de los consejeros (dentista) dijo «We are adding balance…History has already been skewed. Academia is skewed too far to the left.” (estamos agregando balance. La historia siempre ha estado torcida, la academia esta demasiado torcida a la izquierda». http://www.nytimes.com/2010/03/13/education/13texas.html

    En La ciudad de Buenos Aires, el conservador veto los materiales de estudio (disenhados por el equipo de Narodowski, no por Vilma Ripoll) que incluian los levantamientos rurales de 1929, los bombardeos en Plaza de Mayo, los fusilamientos en José León Suárez en 1956, la Noche de los Bastones Largos, las violaciones a los derechos humanos en la dictadura de 1976, los pueblos originarios y el sindicalismo de principios de siglo XX. Dijo Bullrich, licenciado en sistemas: «En segundo lugar, el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, al revisar el material, encontró que el enfoque empleado correspondía a una sola interpretación histórica… una amplia visión gramsciana del libro del Bicentenario.»
    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-143571-2010-04-09.html
    el material esta accesible online: http://www.estebanbullrich.com/images/stories/Bicentenario.pdf
    El material no es un manual para estudiantes, sino una guia para profesores, y la unica referencia a Gramsci es esta:

    «Dentro de los nuevos temas que se comenzaron a discutir en este resurgimiento de la
    historia política, se encuentra el estudio de los sectores populares como sujetos activos de
    la historia, sus modos de intervención y su pensamiento político. Esta nueva perspectiva
    sobre los sectores populares es deudora de investigaciones que se llevaron a cabo en
    otras historiografías.1 Uno de los aportes es el del Grupo de Estudios Subalternos de la India,
    liderado, en sus inicios, por el historiador Ranajit Guha.2 Reconociendo una influencia
    directa de los escritos de Gramsci, planteaban su interés por la recuperación de la historia
    de los grupos sociales subalternos, a los que definían como “cualquiera que esté subordinado
    en términos de clase, casta, edad, género y oficio o de cualquier otro modo.”

    (o sea, una cita a un hitoriador indio, que retoma ideas gramscianas para comprender la historia. Fah, es leer eso y empezar la revolucion!)

    En los dos casos, dos instituciones lideradas por conservadpres de la oposicion en dos distritos subnacionales se quejan de que algo esta «muy a la izquierda/ es gramsciano» y lo corrigen, en defensa de la pluralidad.

    No creo que el paralelismo sea forzado para nada. Yo habia leido lo de Texas en marzo, y me habia resultado un horror. Cuando me entere lo que habi hecho Bullrich, me molesto, pero no lo relacione con «el caso Texas». Le agradezco a Puricelli el hallazgo.

    Quintin, Pou, Fernando Enrique: como les diria cualquier profesor del secundario, es mejor informarse antes de opinar.

  7. Momentito.

    Dicen Puricelli y Romera:

    «Casi al mismo tiempo, el 12 de marzo, el Consejo de Educación de Texas, controlado por una mayoría de la más dura derecha republicana, de inspiración fundamentalista cristiana».

    Dice Estudiante crónica:

    «Texas no es una tirania, la gran mayoria de los republicanos no son monstruos ni miembros del KKK.»

    Lo que dice arriba es qué si son monstruosos, o al menos esa es la idea que todos tenemos por acá de «la más dura derecha republicana, de inspiración fundamentalista cristiana.» Pero abajo dice que no, que se trata simplemente de una jurisdicción importante que está a la derecha del gobierno nacional. No es necesario «informarse» para advertir esa contradicción.

    Por otro lado, me gustaría ver los documentos, no discutir sobre Gramsci en este contexto. Y menos como si los usos de Gramsci fueran neutrales, con esa pretendida neutralidad de la que los gramscianos acusan a sus adversarios.

    No sé dónde dice Bullrich que no se debe hablar del sindicalismo, los bastones largos ni de los bombardeos a plaza de mayo. Ni tampoco veo que esos fenómenos tengan que ver con «la recuperación de los grupos subalternos» de los que habla el indio.

    Pero supongo que en otras jurisdicciones el adoctrinamiento infantil en las tradiciones nacionales y populares será bien visto, con acento gramsciano o sin él. Los pedagogos son invencibles.

    1. Y ahí, más arriba, sale el amigo Juan, que no me deja mentir sobre la tendencia de la clientela a identificar a Macri con el KKK, con Hitler o con el demonio mismo.

      1. pero la mas dura derecha republicana, de inpiracion cristaian, no es el KKK. (de hecho, la mayor parte de los mientos del KKK era democratas del sur)

        Quintin, puse un link a los documentos. Si le gustaria verlos, cliquee sobre el link.
        Tb di un ejemplo del uso que se hace de Gramsci, y nunca dije que fuera neutral.

        Bullrich no tiene que decir eso, porque prohibe el material y ya esta. Res, non verba.

        No eran los sindicalistas a ppios del S XX un grupo subalterno? Gramsci no es peronista, ni los peronistas son gramscianos. No es todo lo mismo. Y dificilmente sea adoctrinamiento infantil si es material para los profesores del secundario.

        Y ademas, Q, ud. identifico a Macri con el KKK. No Romera y Puricelli.

      2. Está bien que estamos hablando de pedagogía, pero no me de lecciones. Todos sabemos que «la mas dura derecha republicana, de inpiracion cristiana» no es el KKK, pero se parece más a él que al PRO. También sabemos que Gramsci no era peronista. Y que algunos peronistas son gramscianos.

        Hice click. Es un libro de historia basado en las necesidades de la coyuntura política actual vista desde el oficialismo y sus aliados ideológicos y aplicada retrospectivamente al pasado. Lo que vi constituye una variante de «historia oficial» populista de izquierda, que no plantea interpretaciones alternativas ni disyuntivas historiográficas y que se parece mucho a un curso de adoctrinamiento para adoctrinadores.

        Copio una fragmento, casi al azar:
        ================

        «El texto seleccionado presenta, a través de una protesta histórica, la recurrente situación por la que atraviesan los pueblos originarios en sus reclamos por las tierras, entre
        otros derechos.

        A partir de él se pueden abordar:

        •el derecho a la propiedad, distintas concepciones teóricas,

        •la Constitución nacional y los tratados de derechos humanos;

        •la participación política de los pueblos originarios en un escenario de movilización de masas;

        •la prensa y el problema indígena.

        Se sugiere presentar el tema enmarcado en la participación social y política de los grupos sociales subalternos; para ello puede resultar útil la presentación del tema a través
        de la lámina “Pueblos originarios”.

        ===================

        Un libro de texto orientado de manera semejante me da algunos escalofríos, pero supongo que eso es lo que se enseñará de aquí en adelante, cuando las Ciencias Sociales y la Pedagogía nacional y popular hayan logrado su acabamiento.

        De todos modos, hay muchos materiales interesantes, que utilizados fuera de ese esquema «anécdota-lámina-interpretación-tema de actualidad-conclusión predigerida» podrían tener un sentido más abierto y más democrático.

        Por último, me parece que Bullrich y sus asesores están en su derecho de proponer una alternativa, incluso ideológica, sin que sea necesariamente «un menú texano recalentado» ni «la versión teocrática de la vieja definición de Margaret Thatcher».

        En fin. Está claro qué es lo que algunos quieren enseñar y qué batalla libran. También está claro que otros se oponen e intentan evitarlo. La no impresión de los manuscritos está inscrita en esa pelea, pero no se trata de un caso de censura ni de una medida absurda. Supongo que con otro gobierno en la CABA esos textos serán los oficiales. Lo que no corresponde es victimizarse ni apelar al fantasma texano.

        Y tampoco corresponde decir que se levantó la impresión porque el texto hablaba de los fusilamientos de 1956. No sé por qué se levantó, pero hay objeciones mucho más fundadas para hacerle a esos documentos.

        Atentos saludos

      3. Q, los materiales los habia disenhado el equipo de Narodowski. Seria muy raro que estuviera «basado en las necesidades de la coyuntura política actual vista desde el oficialismo y sus aliados ideológicos y aplicada retrospectivamente al pasado», porque Narodowski no era funcionario del oficialismo.

        Y NO ES UN LIBRO DE TEXTO, sino materiales para los profesores, que pueden presentarlos en el contexto que se les de la gana.

        Y no termino de encontrar que puede dar escalofrios del fragmento que citas. La mencion a las distintas concepciones teoricas del deecho a la propiedad? la participacion politica de los pueblos indigenas? que «Se sugier(a) presentar el tema enmarcado en la participación social y política de los grupos sociales subalternos» (no son los indigenas un grupo social subalterno?)

        Q, yo digo mas arriba que fueron disenhador por Narodowski, lo leiste? Es necesario encontrar al oficialismo en todos lados? No te hace mal? No te parece absurdo que Bullrich decida no imprimir los materiales que la gestion de un ministro de su gobierno habia preparado (REPITO: KIRCHNER NO TIENE NADA QUE VER). Obviamente que no lo reemplazaron con nada, porque no tenian tiempo.

        Yo no se porque decidio no imprimirlos (leyo «Gramsci» y se asusto?), y a mi el bicentenraio me chupa un huevo, pero Macri y sus funcionarios hablan del bicentenario, le dedicaron tiempo, plata, recursos humanos a preparar esta guia de estudios. Bullrich (licenciado en sistemas de CEACE) lee «Gramsci, se asusta, no lo imprime, y ya esta?

        A favor de los texanos, voto un grupo de personas, elegidas por sus distritos, y discutieron (y negociaron) antes de cambiar el programa de estudios, que habia sido disenhado 10 anhos antes (y no un anho antes por ellos mismos).

      4. El debate se convirtió en la serie desasnando a Quintín, y no por culpa de la estudiante crónica, a quien le agradezco los datos aportados.

      5. Mucho más difícil es desasnarlos a ustedes, a quienes les rebotan todas las críticas y todos los datos. Cuanto más miro ese manual, más advierto lo malo y lo tendencioso que es. Lo que les agradezco es que hayan puesto el link.

      6. EC. Acabo de repasar lo que dije sobre el KKK y fue lo siguiente: «Todo el post demanda en principio una creencia (además de la honestidad de Puricelli): la de que el PRO es una especie de Ku-Klux-Klan criollo que intenta sumergirnos en las tinieblas de la barbarie preiluminista.» Así que en ningún momento dije (ni siquiera como metáfora) que los republicanos de Texas fueran el KKK. Así que no veo por qué se empeña en aclar algo que nunca dije, salvo para subrayar su mala fe.

  8. Efectivamente, no es un libro de texto sino un manual que elige una serie de temas y documentos y les propone a los docentes que le indiquen a los alumnos lo que no puede ser más que una repetición acrítica de los texto orientada por las láminas y las tarjetas. Supongo que esa es la pedagogía que se usa ahora, basada en la supuesta «reflexión», independientemente del contenido. En fin.

    Pero basta mirar el índice para ver cuál es el eje del libro. Se ha tomado la idea del indio gramsciano sobre «los sectores sociales subalternos» para construir un esbozo de relato que se ajusta en cada uno de sus items a los temas con los que populismo de izquierda construye su accionar político actual. Es decir, no es un programa kirchnerista, sino una ensalada temática con la que el kirchnerismo se siente cómodo, sobre la que sus funcionarios construyen política y sus legisladores fundamentan discursos. Es la historiografía sobre la que se asienta su credo político. Por supuesto, fuerzas afines pueden compartir buena parte del material: es la unidad ideológica del progresismo lo que respalda esa selección. Copio entonces el índice (el click de EC lleva a un PDF de 180 páginas, tarda bastante en bajar) para centrar la discusión del tema, si es que alguien quiere discutirlo.

    =====================
    Introducción

    La Nación y el estado en las Nuevas aproxiMacioNes historiográficas 15
    Estado, identidades y ciudadanía En la historia argentina 17
    los grupos socialEs subaltErnos En la historiografía argEntina 18
    los rEcursos 20
    El trabajo con láminas: los grupos socialEs subaltErnos 21
    El trabajo con las tarjEtas: los mEdios dE comunicación 24
    la “línEa dE tiEmpo dEl bicEntEnario (1810-2010)” 29

    La coNstruccióN del estado-NacióN: de súbditos a ciudadaNos (1810-1880) 31
    1. los indios, las frontEras y la política 31
    1.a. Los pampas y las invasiones inglesas 33
    1.b. El enfrentamiento del Directorio con el artiguismo en el Litoral 33
    1.c. La rebelión de los Libres del Sur (1839) 35
    1.d. La revolución mitrista de 1874 35

    2. los africanos y afrodEscEndiEntEs: formas dE sociabilidad, participación y rEsistEncia 36
    2.a. Cuadro de distribución por grupos sociales en la población de Buenos Aires 37
    2.b. Las esclavas negras y el trabajo 37
    2.c. Las formas de resistencia de los esclavos: el recurso a la justicia y la ley 38
    2.d. Los esclavos y las invasiones inglesas 39

    3. las mujErEs como grupo social subaltErno 39
    3.a. Las mujeres indígenas 40
    3.b. Las fortineras 41
    3.c. La prostitución y la trata de blancas en la ciudad de Buenos Aires 42

    4. las formas dE participación “plEbEyas” 43
    4.a. Las “sociedades africanas” 45
    4.b. Las primeras asociaciones de inmigrantes 47
    4.c. La movilización callejera como forma de participación política de los porteños 47
    4.d. Las pulperías, la sociabilidad y la política: la pulpería de los Salomón 49
    4.e. El levantamiento rural de 1829: una movilización política de los campesinos 49
    4.f. Las montoneras. Cantares a Chacho Peñaloza y Felipe Varela 50

    El estado liberal, 1880-1930 (estado oligárquico y estado liberal-deMocrático)53
    1. las lEyEs 54
    1.a. Ley Nº. 4.144 de Residencia de extranjeros (1902) 54
    1.b. Ley N° 7.029 de Defensa social (1910) 55
    1.c. La Ley Sáenz Peña: ¿cómo fue posible? 55
    1.d. Resonancias en la prensa de la Ley Sáenz Peña 56

    2. las luchas por la conquista dE los dErEchos 57
    las mujErEs 57
    los sEctorEs mEdios 58
    los indígEnas y El Estado nacional 58
    los obrEros 58

    2.a. Las mujeres en la huelga ferroviaria de 1917 9
    2.b. Mujeres y prostitución. Las leyes de 1919 60
    2.c. El asociacionismo femenino 60
    2.d. La Encuesta Feminista Argentina 61
    2.e. Mujeres y derechos políticos: Julieta Lanteri 62
    2.f. La Reforma Universitaria de 1918 63
    2.g. La incorporación del indígena en la sociedad nacional: la Constitución nacional 64
    2.h. La incorporación del indígena en la sociedad nacional: los debates políticos 65
    2.i. La incorporación del indígena en la sociedad nacional luego del sometimiento militar ……..66
    2.j. Presencia africana en Buenos Aires: los migrantes caboverdianos 67

    3. las idEologías dEl movimiEnto obrEro 68
    3.a. La Huelga General de 1909 según el diario socialista La Vanguardia 69
    3.b. El sindicalismo revolucionario 70
    3.c. La “Semana Trágica” según el diario La Nación 71

    4. los Espacios dE construcción y fortalEcimiEnto dE idEntidadEs 73
    4.a. El movimiento asociativo en cifras 73
    4.b. El asociacionismo socialista 74

    El estado iNterveNcioNista (1930-1975) 75
    1. los obrEros y los sindicatos En cifras 76
    1.a. La capacidad de movilización del sindicalismo en la década de 1930 76
    1.b. Huelgas y huelguistas (1930-1945) 77
    1.c. Resultados obtenidos por los huelguistas sobre el total de obreros en huelga
    en el período 1934-1939 (en porcentajes) 77
    1.d. Número de afiliados a organizaciones sindicales 78

    2. la prEsEncia dEl anarquismo y dEl comunismo En los sindicatos y En la política 78
    2.a. Simón Radowitzky 78
    2.b. Los comunistas en los sindicatos 80
    3. las formas dE asociacionismo: El fomEntismo 81
    3.a. La Sociedad de Fomento 25 de mayo del barrio de Mataderos, 1936. Estatutos y objetivos .81
    3.b. Las sociedades de fomento y las bibliotecas 82

    4. la dimEnsión social dE la ciudadanía: El pEronismo 82
    4.a. El Peronismo y una nueva concepción de la ciudadanía 84
    4.b. La Plaza de Mayo y el 17 de octubre 84

    5. rEclamos indígEnas y Estado pEronista 85
    5.a. El “Malón de la Paz” 86
    6. mujErEs obrEras y ciudadanía política 88
    6.a. Algunos cambios en la imagen de la mujer 88
    6.b. El lugar de la mujer en el pensamiento peronista de mediados del siglo XX .89

    7. la violEncia institucional 90
    7.a. El bombardeo a la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955: relatos 90
    7.b. Los fusilamientos de José León Suárez y la resistencia peronista 91
    7.c. “La Noche de los Bastones Largos” 92

    8. la rEbElión obrEra y Estudiantil 93
    8.a. Los primeros momentos de la rebelión 93
    8.b. Los estudiantes .95

    9. El movimiEnto obrEro En víspEras dEl golpE militar dE 1976 96
    9.a. Solicitada de la Coordinadora de Gremios 96
    10. otras formas dE rEsistEncia: artE y política En las décadas dE 1960 y 197098
    10.a. El arte como acción colectiva 98

    El estado autoritario y el Modelo Neoliberal:deMocracia, dificultades y aMpliacióN de la ciudadaNía (1976 a la actualidad) 101

    1. las violacionEs a los dErEchos humanos como política dE Estado 102
    1.a. Informe de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) 103
    2. movimiEnto obrEro y dictadura 105
    2.a. Los sindicatos 106
    2.b. El proyecto político de la dictadura 108
    3. los organismos dE dErEchos humanos 109
    3.a. Las asociaciones de derechos humanos 109
    3.b. El “Siluetazo”: arte y derechos humanos 110
    4. El juicio a la junta militar 112
    4.a. Problemas acerca del juzgamiento de crímenes de lesa humanidad 112

    5. EscEnarios dE rEsistEncia En dEmocracia 113
    5.a. El modElonEolibEral114
    5.b. fábricas rEcupEradas117
    “aprEndimos a tEnEr idEalEs”. EntrEvista a matildE adorno 118

    6. mujErEs, otras minorías y asociacionismo 120
    6.a. La Asociación de Trabajo y Estudio de la Mujer 120
    6.b. La Comunidad Homosexual Argentina 121
    6.c. Violencia Institucional. Minorías sexuales, trabajadoras sexuales y travestis 121

    7. artE y política, otra mirada 122
    7.a. Arte y política en la calle de 1980 a 2001 123
    8. actualidad dE los puEblos originarios 125
    8. a. Los pueblos originarios y el retorno a la democracia 125
    8.b. Un reclamo 126

    ===============================

    Supongo que mucha gente, y no solo del PRO, puede tener objeciones sonre la materia. A mí, en particular, me resulta particularmente irritante el capítulo sobre el arte, entendido como «respuesta a la falta de justicia y al modelo económico de exclusión», pero que culmina en una propuesta a los estudiantes de «la búsqueda de información sobre otras experiencias artísticas promovidas institucionalmente por los Estado». No hay duda de que esa idea de lo contestatario ligado al Estado (?) es cara al kirchnerismo y sus propuestas mediáticas y pedagógicas.

    En general, es una propuesta digna de ser discutida por su contenido y desde sus posibles alternativas, pero no desde las referencias texanas ni las excusas institucionales como que Narodowski aprobó esto y Bullrich lo bochó, que cómo es posible, etc., que solo hacen pensar en un lobby de los pedagogos que trabajaron en el proyecto y sus apoyos políticos.

    1. Pero no es que Naradowski «lo aprobo». Naradowski lo encargo, eligio el grupo de gente que lo disenho, y le destino recursos de la ciudad a esta guia. La ultima vez que chequee Narodowski era funcionario de PRO.

      Los profesores son totalmente libres de usar unos materiales (el capitulo sbre Simon radowitsky y el fomentismo) y no otras (el capitulo sobre el arte).

      Yo fui al colegio secundario entre 1992 y 1997. En los manuales que usabamos, Ramon Falcon era un heroe sacrificado por la causa nacional. En la argentina no habia negros porque habian muerto todos en la guerra de la triple alianza o de fiebre amarilla (pero por que se murieron justo todos los negros? y desde 1813 -ultima mencion celebratoria, una referencia a la libertad de vientres- hasta 1865 donde estaban? Los manuales no decian nada). A los indigenas se los trataba marginalmente mejor, pero ahi Roca pasaba a ser un malvado que habia exterminado a los indios porque si. En fin, un desastre. En tercer anho te hacen leer el matadero, y como no te explican bien el odio que habia entre rosistas y antirosistas (para no reflotar viejas antinomias?) parece una pelicula gore con una violacion al final. En quinto anho lei una nacion para el desierto argentino, y me costo entenderlo porque la historia se ensenhaba como un cuento (paso esto, despues paso esto otro) y nunca se mencionan las ideas atras de lo que paso (que Romero, que no s precisamente peronista, si hace). Me parece buenisimo que Naradowski y sus amigos hayan buscado ampliar el horizonte de los chicos del secundario.

      al mismo tiempo que haci el pgm de historia argentina, estudie historia desde la revolucion industrial hasta la guerra fria con el pgm del secundario del Reino Unido, disenhado -supongo- por pedagogos e historiadores ingleses de izquierda. El enfoque no era tan distinto al de la guia de Narodowsky (con otros personajes). Era mas comprensible e interesante.

      Y realmente, el kirchnerismo no tuvo nada que ver, no es material del ministerio de educacion. Es casi como «sos vegetariano? Hitler tb era vegetariano»).

      (aunque ahora que lo pienso…esta guia…Ciro james…tal vez Narodowski haya sido un infiltrado del kirchnerismo!)

      1. Si, quintin. yo estoy en Chicago, financiada por una universidad yanqui, aclarando que los republicanos de Texas no son del KKK, y soy parte del consenso de Caracas.
        Comprate un pony!

      2. EC. Tengo una perra. No te pongas nerviosa. No sé a qué viene lo de que «estás en Chicago financiada por una universidad yanqui». No sé si lo decís para mostrar el curriculum o como ironía. Ya te dije que lo de que los republicanos de Texas no son el KKK no era necesario aclararlo, lo dije como una hipérbole. Lo que era necesario aclarar es que el PRO no son los republicanos de Texas, que es lo que sí creen por acá.

        Veo que dieron por terminada la discusión y empezaron los insultos.

        Saludos.

      3. Estudiante Crónica dice que está en Chicago porque está en Chicago. Ciudad que no es Caracas, precisamente. Y la financia una de las mejores universidades del mundo, donde enseña gente tan chavista como, ponele, un Habermas.

      4. Me causa gracia que un judío como Narodowsky haya dejado pasar por alto en la confección de este supuesto itinerario que abraza la causa de los excluidos de la historia el capítulo que les correspondería a los marranos o criptojudíos y sus descendientes en tierras americanas. Me llama poderosamente la atención. O en realidad no. Me hace acordar cómo durante la clase de filosofía en el Colegio Nacional de La Plata a la me vi obligado a concurrir durante el Proceso Militar la profesora evitaba mencionar sistemáticamente entre los grandes filósofos de la historia a Baruj Spinoza (judío exluido por los mismos judíos) por más que yo intentase recordárselo una y otra vez. Señalo esto porque evidentemente es algo que los mismos judíos que meten la cuchara en el barro de la pedagogía histórica no toman en cuenta y me da rabia y vergüenza de que se muestren tan mentalmente colonizados y que su mejor aporte a un supuesto balance de la historia sea una afirmación institucional del olvido.

    2. Quintín:
      Ese listado de temas me recuerda más a Walter Benjamin, con su idea de pasar el cepillo a contrapelo de la historia, para rescatar las voces de los olvidados, que a Antonio Gramsci. No está mal, en principio, siempre que las voces que ya tiene registrada la historia, se sigan manteniendo, puesto que en su defecto se correría el riego de obtener una reescritura orwelliana del pasado en función de las necesidades políticas del presente.-
      Saludos.-

      1. Daio. Puede ser, pero explíqueme la relación entre el «arte contestatario estatal» y las «voces de los olvidados». Entre otras cosas. Más allá de la idea benjaminiana, si uno mira bien el programa parece menos un intento de recuperar los márgenes de la historia (loable tarea) que un intento de reemplazo, en el que algunas de las que usted llama «voces que tiene registrada la historia» quedan y otras se eliminan. Y, por último, esta pedagogía de las láminas y las tarjetas (obviamente, no exclusivas de este proyecto) es un acto totalitario: esas imágenes que nadie firma y contra las que no se discute son una desgracia incomparable de la pedagogía de todos los tiempos.

        EC. Lamentable —frente a la evidencia del penoso capítulo sobre el arte— es la excusa de que los materiales son optativos para los docentes. Tampoco veo por qué vamos a sustituir a Ramón Falcón por Simón Radowitsky en el panteón de los héroes. Y deje de chicanear con Ciro James y esas cosas, que nadie nació ayer ni es necesario meter a Hitler ni a los texanos en todo esto.

      2. Pero no es una excusa, es asi. No hay nada obligatorio en la guia. No es el programa de historia de la CABA. Ademas, el post de Romera y Puricelli no era sobre al calidad de la guia, sino sobre la decision de Bullrich, de no imprimirla porque si.

        Yo no sugeri cambiar a Falcon por Radowitsky en el panteon de los heroes, solo conte mi limitada experiencia como estudiante del secundario.

        Daio, no se si «orwellianamente», pero siempre se reescribe el pasado en funcion de la realidad politica del presente. No hay una sola version de la historia, algo que esta guia dice desde el principio (eso es una de las cosas valiosas que tiene, para mi). Bullrich es el que se enganha pensando que hay una sola version de la historia que la ideologia no puede «contaminar’, cmo si hubiera alguna version desideologizada. Aunque sea los texanos son mas honestos: le parecia que la version que ensenhaban staba muy a la izquierda, la quien hacer mas a la derecha. Pero no dicen «no, la historia es una sola, esto es lo correcto).

        Q: vos sacaste al KKK y a Kurchner. nadie mas los habia mencionado. Y desde ya, Romera y Puricelli pueden abordar el tema desde donde se les ocurra. No es un post sobr la calidad de la guia propuesta por Naradowsky su equipo. Es un post sobre la discusion politica sobre la ensenhanza de historia. Tanto el caso CABA como el caso Texas parecen relevantes.

        Si queres discutir la calidad de la guia Narodowsky (o sobre el pgm de ciencias sociales de Texas pre-reforma republicana), escribi un post al respecto. Aunque sea, en el caso de Texas lo vas a poder comprar con algo (el programa cambiado). en el caso CABA, no hay nada con que compararlo, porque el improvisado de Bullrich no lo imprimio y no lo reemplazo por ningun otro material.

      3. Estudiante Crónica:
        La historia se encuentra en una constante revisión, aunque la palabra revisionismo esté un poco devaluada en nuestra sociedad y en otras hasta prohibida.
        Lo que me refería de Benjamin, es en lo que refiere a la lectura que Michael Löwy hace de la Tesis V, rechazando precisamente la reescritura orwelliana del pasado. En tal sentido Benjamín rechaza la pretensión de imponer un monopolio de la verdad histórica y menos aún de imponerlo al conjunto de la sociedad. A diferencia del aparato estalinista que afirma poseer una verdad inmutable, definitiva y establecida de una vez y para siempre, que niega todo cambio, pasado o futuro, Benjamín habla de una imágen fugaz, frágil, únicamente visible como un relámpago y fundamentalmente para él no hay cabida para un aparato o un Estado que ejerzan una hegemonía ideológica: el historiador es un individuo que siempre corre el riego de no ser comprendido por su época.- (Löwy. Walter Benjamin: Aviso de Incedio. FCE. Bs. As. 2002. págs. 71/75)
        Para la discusión la visión de Benjamin, pero buena para quienes sueñan, de izquierda a derecha con imponer una sóla versión del pasado.-
        Saludos.-

  9. La perspectiva que, según entiendo, tienen estos manuales no es gramsciana estrictamente, sino más bien parece provenir de la escuela de los estudios culturales y de la historiografía de izquierda inglesa fundada por E.P. Thompson, Stuart Hall, Richard Hoggart y tantos otros allá por la década del sesenta (gente progre, laborista, y que se sentiría asombrada de que le digan «peronista» o «populista.»)
    Esta escuela es hoy muy importante en la enseñanza de historia a nivel mundial, aunque de ninguna manera hegemónica, y su metodología parte de que la enseñanza de la historia tiene en general un sesgo, que es narrar la historia desde el punto de vista de las elites y los grupos dominantes. No sólo en términos sociales o de clase, sino en términos de aquellos grupos que son vistos como «protagonistas» de la historia. La enseñanza de la historia se centra en los reyes, la aristocracia, los generales, los ejércitos, los empresarios, y poco más. La idea es recuperar para el conocimiento las acciones de los grupos subalternos y su impacto en la historia: E.P. Thompson se hizo famoso por sus ensayos sobre la historia de la clase trabajadora inglesa, por ejemplo. Otros escribieron sobre la historia desde el punto de vista de las mujeres, la historia de la esfera privada y el hogar, o la vida de los mineros de carbón. Ultimamente hay libros muy interesantes sobre el impacto de la introducción de la papa en la vida de las clases populares europeas, y también sobre los efectos de la introducción del azúcar barato en Europa y como esto revolucionó la vida social, y cosas así.
    No se trata de reemplazar un panteón por otro, sino de ampliar la mirada. Nadie va a sacar a San Martín y Belgrano de los libros de texto: tan sólo hay quienes piensan que estaría bien agregar otras figuras: mujeres, poblaciones afroamericanas, pueblos originarios.
    Esto no es nada revolucionario, muchachos, es una escuela historiográfica que tiene cincuenta años de vida y existe en todo el mundo. Alguien que le avise a Bullrich que es un bajón tener un ministro de educación tan ignorante.
    Y no deja de ser profundamente hilarante que el principal sostenedor de la tesis «Kirchner es Stalin» (o Hitler, según el momento: el otro día Quintín comparaba no sé qué con Auschwitz) ahora se ofenda por una comparación entre el PRO y grupos republicanos de EEUU. Cosas vedere Sancho.
    Ahora sí, para terminar, dejo esta anécdota: Tea Partiers republicanos hicieron una convención en una escuela de Maine y como vieron que un profesor tenía un poster sobre la historia del movimiento obrero estadounidense se lo rompieron y pintaron un graffiti diciendo «real Americans vote Republican.» (http://www.buzzbox.com/maya/MyBuzzBox/2010-05-13/convention:republicans/) La lucha contra el sindicalismo es una cruzada universal, supongo.

  10. Les dejo, por si interesa, link a un clásico de la escuela inglesa (a veces llamada también «Escuela de Birmingham» si mi memoria de mis años de grado no me falla): el libro «The uses of literacy» the Richard Hoggart. Este libro es uno de los primeros en hacer historia cultural de la clase obrera: http://www.questia.com/PM.qst?a=o&d=7715963
    Ahora, podría ser que Hoggart fuera peronista, que se yo…

  11. Ah, y otra cosa. Gramsci, dirigente comunista italiano, en la década del 20, pronosticó el fracaso de la Unión Soviética con el argumento de que allí no había construcción de hegemonía, sino coerción pura.
    Como decía un profesor yanqui mío, cubano anticastrista a morir, que decía que enseñaba Gramsci a los anticastristas de Miami: no sólo la izquierda debe leer a Gramsci, sino fundamentalmente la derecha, ya que la construcción de hegemonía debe ser preocupación tanto de una como de otra. Salvo que se apueste a la coerción pura, tanto de un lado como del otro.
    Me parece que muchos de los que critican a Gramsci no han agarrado ni un panfleto del pobre tipo…

    1. María:
      A mí me parece que puede que haya sido la derecha la que más leyó a Gramsci, y es de lamentar que la izquierda revolucionaria haya dedicado más tiempo a la lectura de las obras del Che, eso sin dejar de lado que no es un pensador fácil de comprender y uno deba guiarse por sus intérpretes, esto sin olvidar que sus obras, la mayoría elaboradas en la cárcel, son un poco crípticas por razones obvias.
      Es cierto lo que decís sobre la coerción en la Rusia soviética y que precisamente, la originalidad de este pensador estaría dada de que, a diferencia de Lenín, Stalin y Trotski, que preconizaban la política de la fuerza para imponer el marxismo, el italiano entiende que en Italia y en las sociedades de Europa Occidental de otro nivel cultural, había que utilizar una estrategia alejada de la violencia: en Occidente no existe un “Palacio de Invierno”, sino que el Estado “no era más que una trinchera avanzada detrás de la cual había una robusta cadena de fortalezas y casamatas, por lo que había que socavar las fuerzas del adversario y desgastarlo profundamente antes de lanzarse directamente al asalto del poder. En este largo combate, en el que se conjugan, fuerza y consenso, las consignas y objetivos democráticos no pasan de ser meras concesiones inevitables para conseguir la dirección moral é intelectual de la sociedad hasta lograr una voluntad colectiva unitaria.- Esto no pasa de ser el proyecto de sociedad comunista pensada por Marx, en la que el Partido Comunista se transforma en un Estado Social, en el que desaparecen todas las libertades.Por eso entiendo que consolidada la nueva hegemonía, se corre el riego de la burocratización perpetua.- Sigo a Portantiero, uno de los primeros en divulgar su pensamiento en nuestro país, quien entiende que “Hegemonía tiene tanta (ó más) potencialidades totalitarias que dictadura, siendo que muchas veces esta equivale a homogeneidad y semejanza, en última instancia a unanimidad, por lo que se pierde la posibilidad del control del Estado por la sociedad y fundamentalmente la libertad para disentir, porque “la libertad es siempre libertad para quien piensa de modo distinto”, coincidiendo en esto con la crítica que Rosa Luxemburgo le hizo a Lenin.-
      No soy especialista, ni he realizado estudios universitarios en estos temas, sabrás corregirme en mi interpretación.-
      Saludos.-

      1. Daio: por fin alguien discute sustancia.
        La verosimilitud crítica que vos (o Portantiero) le hacen a Gramsci, entiendo (y ojo que no soy especialista) penden de la respuesta a una pregunta: ¿puede finalizar la hegemonía? ¿Puede existir una hegemonía total, digamos, que sea tan perfecta que pueda detener para siempre la lucha por el sentido y el surgimiento de contrahegemonías?
        Tal vez Portantiero interpreta que Gramsci dice que sí; yo diría (sin ponerme ahora a releerlo) que para mí no.
        Es lo mismo que decir es posible crear una sociedad en la cual haya desaparecido la política. (Para mí esta es la principal crítica al marxismo ortodoxo: que piensa a la sociedad ideal como una sociedad sin política. En ese punto también se toca con los liberalismos tecnocratizantes de hoy en día.)
        Obviamente, esto no quiere decir que no puedan aparecer regímenes totalitarios. No suelen, sin embargo, durar mucho, y aún en su interior siempre termina existiendo disenso. Es decir, política.
        Hegemonía y contrahegemonía es una danza que nunca se detiene. Como diría Maquiavelo, la rueda de la fortuna no se detiene nunca para el político.

      2. María:
        Puede que Marx no nos haya dicho que clase de sociedad surgiría cuando el motor de la historia -la lucha de clases- concluyera, y siempre nos quedará la duda de si será más o menos justa que la que tratamos de cambiar.
        Es cierto que salvo algunos sistemas, la mayoría de los proyectos totalitarios han fracasado, pero ¿acaso esos intentos no fueron para construir un proyecto hegemónico único?.
        Es cierto también que en teoría siempre puede surgir un proyecto de construcción de una nueva hegemonía, que desplace a la vigente,pero en general los que aceptan construcciones de poder hegemónico parecen entender que con el triunfo del suyo todos serán felices para siempre, y ya sabemos muy bien lo que ha sucedido cuando se quiere hacer de la tierra un paraíso, como muy bien nos recuerda Ricardo Forster citando a Donoso Cortés. ¿Citar a Cortés? Bueno, como se dice «lo cortés no quita lo valiente» (de citarlo).-
        Saludos.-

      3. Me parece que la diferencia es que yo no estoy hablando normativamente. Yo no digo que «hay que construir hegemonía», porque la hegemonía existe siempre. Decile hegemonía (Gramsci), imaginario social (Castoriadis), comunidad (Expósito) o sentido común (Arendt): toda sociedad humana tiene un núcleo de sentidos compartidos que hacen que sea una comunidad y no un conjunto de individuos aislados (como quería la Thatcher.)
        Ahora, para Gramsci, toda hegemonía (toda) implica relaciones de subordinación y desigualdad. Entonces, para Gramsci, lo que normativamente hay que construir es contra-hegemonía, no hegemonía.
        Obviamente, esto se complejiza si pensamos la hegemonía desde el punto de vista no del llano sino del régimen gobernante.
        Pero aún así, ¿qué puede pedírsele a un régimen gobernante? No que aniquile su propio poder en aras del anarquismo; esto no sería realista. En todo caso, siempre es mejor apostar a construir hegemonía (que implica creación de sentidos) que coerción pura.

      4. María:
        Yo no entiendo bien lo de construir contra-hegemonía en Gramsci, incluso releía a Angelo Broccoli,quien sostiene que el teórico por excelencia de la hegemonía es Gramsci y no Lenin, y que la unidad de la dirección política y de la dirección cultural es una verdadera constante en su pensamiento desde los primeros años y que la hegemonía apunta no sólo a la formación de una voluntad colectiva capaz de crear un nuevo aparato estatal y de transformar la sociedad, sino también a la elaboración y por consiguiente a la difusión y a la realización de una nueva concepción del mundo.- (Broccoli. Antonio Gramsci y la educación como hegemonía. Editorial Nueva Imágen. México. 1979. págs. 86 y sgts.- Dentro de esa concepción es difícil entender como se pueden terminar con las relaciones de subordinación y desigualdad, no en el plano teórico, sino en el de la practica, según las lecciones de la historia.-
        Saludos.-

  12. Recomiendo el análisis que mi amigo Raffo hace en TP (http://www.bonk.com.ar/tp/daily/1610/realismo-modal-en-la-escuela-media) de este documento educativo al que llama «Nuevo Manual del Niño Peronista». Ambos reaccionamos independientemente frente a esta pieza de adoctrinamiento infantil pergeñada por una corporación de pedagogos y científicos sociales oficialistas y también frente a su defensa desde las fábulas demonizadoras al uso. Hace tiempo que vemos avanzar a las hordas y es muy posible que ya es tarde.

      1. ¿Adoctrinamiento infantil oficialista macrista, quiere decir usted, Quintín? Estos fueron pedagogos seleccionados y contratados por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
        Hay más cosas debajo del cielo y en la tierra, Horacio, que lo que enseña tu obsesión antikirchnerista.

      2. Ya lo dije antes. No son solo los kirchneristas sino sus aliados progresistas o de izquierda los que respaldan cosas como esta. Que los haya contratado Macri es un problema de él, pero podría indicar que no hay otros pedagogos que estos. Es bien posible. Lo que verdaderamente me molesta y me parece francamente ridículo es que digan (justo en contra del gramscianismo abiente) que este manual es una cosa indiscutible por el trámite administrativo que tuvo, como si el gobierno de Macri fuera la garantía de calidad del proyecto o de su pureza científica e ideológica.

  13. Quintín: Ja e joder. Con tal de venir acá a discutir cualquier cosa que se publique, sos capaz de todo. Te propongo algo divertido: escribite un post para AP. Te lo publicamos y vemos como te criticás a vos mismo en los comentarios con un encomio digno de mejor causa que criticar a Quintín.
    Saludos.

    1. Mendieta. No vengo acá tan seguido como para que me acuses de «discutir cualquier cosa que se publique». Sin embargo, este Manual de Adoctrinamiento para púberes me parece un mamarracho. Y su defensa en base a enredos burocráticos y metáforas texanas me resulta más lamentable aún. De todos modos, no descarto la idea para una mejor oportunidad. Saludos.

      1. Se están yendo muy a la derecha, muchachos. La primera persona que me explicó en un teórico a gramsci, hoggart y la historia de los sectores obreros fue Daniel Link, a quien, supongo, no van a acusar de kirchnerista o aliado de izquierda.

      2. Me paeece muy bien enseñar a Gramsci, incluso en la versión de Link. Ahora, de ahí a celebrar cuanto dislate se cometa en su nombre, como por ejemplo ese manual, hay una distancia enorme.

      3. Pero, perdón, ¿el manual no lo encargó el Gobierno de la Ciudad? Y no vale decir que era el único grupo de pedagogos que quedó boyando en el mundo porque, claro, el kirchnerismo había secuestrado a todos los demás grupos de pedagogos y los había enviado a la Siberia argentina que Quintín sabrá decirme dónde queda bien. Yo creo que debe ser en Once, o más tirando al Abasto, no sé.

      4. Ees evidente que Macri no tiene mucho discernimiento a la hora de contratar gente. De Ciro James a estos pedagogos soviéticos, pasando por Abel Posse, las evidencias sobran…

      5. Piense, reflexione y comente qué distinto suena «poco discernimiento» a lo que usted hubiese dicho en caso de que la contratación la hubiese hecho el Estado Nacional.

      6. Nunca me hubiese enterado. Es el primer libro de historia que veo desde 1966. Pero da la impresión de que hubiera sido más coherente que lo contrate el Gobierno Nacional. Lo raro, después de todo, es que ese libro lo produzca la administración Macri.

  14. Leí el índice que pone Q., nada más. Ahora bien, en eso no veo nada para ponerse paranoico. Se puede discutir, como cualquier cosa, pero no me da para la interpretación ominosa, salvo que pensemos que cualquier marco pedagógico sería totalitario. Cualquier pedagogo sensato sabe que la escuela no es una cápsula donde se embotellan ciudadanos, más allá de las intenciones del estado. Y que los cuadernillos de que se trate no se inyectan con jeringas. Supongo que sus redactores, pedagogos contratados por el antecesor del eyectado Posse, dan por hecho que los materiales serán filtrados culturalmente por los profesores. Hay una preocupación de la escuela argentina por integrar, y un largo debate sobre cómo hacerlo, y la propuesta de los sucios progresistas es «abrir» culturalmente a la escuela. Quizás de ahí venga la referencia a Gramsci, como contorno y no como tema.

    Si fuera por mí, por mi experiencia escolar, yo pondría más materias duras (matemática y ciencias) y menos materias humanísticas. Sólo literatura, en un sentido amplio si querés. No me preocuparía por formar «integralmente al ser humano», que ni siquiera sé lo que quiere decir, y ni mis amigos ni yo salimos «así» de las instituciones educativas, gracias a dios o a los profesores terrajas. Y aceptaría la propuesta de Raffo de dar a Cronenberg.

    1. Es posible. Yo no suelo leer programas escolares y puede ser que parte del horror frente a ese manual provenga de los usos y costumbres de la pedagogía, ciencia tenebrosa si las hay. Pero el capítulo sobre el arte revela por sí solo la ignorancia y la intención adoctrinadora de sus autores, con esas ideas pueriles que culminan con el cultivo de papas en la Esma. No parece haber un ítem que no tenga que ver con los debates políticos recientes, en particular con el de la ley de medios sintetizado por ese momento cumbre del kitsch político contemporáneo que fue el celebrado discurso de la diputada Moisés invocando a las Ciencias Sociales para expropiar a Clarín. Aunque los estudiantes tengan efectivamente sus autodefensas, esta gente piensa en un lavado de cerebro. Pero es posible que los pedagogos (progresistas o no) piensen todos en esos términos.

      Y sí, que den a Cronenberg.

      1. Quintín, tu producción de fruta supera los niveles habituales. El manual en cuestión no es un programa de una materia, ni la bibliografía obligatoria de un ciclo. Como ya te explicaron, es otra cosa.

        Los contenidos curriculares surgen de los contenidos básicos comunes, que son prescriptivos y no variarion desde los 90 (cuando se actualizaron después de más de medio siglo). Sobre esa base prescriptiva cada docente hace su planificación, que el director aprueba.

        Todas tus preocupaciones sobre las eventuales omisiones del estalinismo progresista son infundadas. ¿Cual es el sentido del manual? Muy sencillo, trata cuestiones que NO están en los CBC. Desde hace ya las cuantas décadas que los historiadores han empezado a investigar las «otras» historias (y nada de soviéticos, tambien tipos como Romero o Hilda Sábato historizan la subalternidad). La obligación de los docentes es hacer una transposición didáctica de contenidos actualizados. Por cuestines que no vienen al caso, son pocos los docentes que están al tanto realmente de lo que se discute en sus disciplinas. El manual les sirve para acercarse a perspectivas relevantes en su disciplina a las que no tienen acceso docentes de escuela media sin contacto con el nivel superior. Ni más ni menos que eso. Si no les gustan los textos no los usan y listo. Nadie les va a decir nada porque no hay cambio de currícula. Pero es relevante que un docente sepa que es lo que se está investigando en su disciplina.

        Por lo demás, a mi también me parece bastante forzada la comparación con Texas. Y tendenciosa en la medida que, efectivamente, uno piensa en derechista yanqui y se remite a un psicópata quemando negros. Al respecto, también, muy buena la observación de EC: en Texas, la imposición de un programa derechista es un acto democrático. Acá, la actitud de Bullrich no lo es.

      2. Chubutense. No creas, lo mío resulta sumamente cuerdo en un mar de insensatez. Por otra parte, me pierdo cuando se usan siglas como CBC y términos como «transposición didáctica». Lo que sí quería señalar es que es tan democrático encargar a los pedagogos soviéticos el proyecto como después anularlo. En ningún caso intervino un organismo electo como la comisión texana, ni se hicieron audiencias públicas, etc. El acto de Narodowski es una decisión administrativa tan legítima o tan poco legítima como la de Bullrich.

      3. Para determinar los CBC (contenidos básicos comunes) si se hicieron audiencias, etc. Fue durante el gobierno del representante de satanás en superficie.

        Lo que no entendés es que el manual de marras NO es un reemplazo de esos contenidos. Sino un aporte para ampliar el conocimiento de los docentes sobre una temática que quizás no conozcan.

        Los soviéticos, por otro lado, no son tales. Más bien se trata líberals indios más bien tirando a posmo.

        Con respecto a la desición de Bullrich, creo que ya lo puse, estoy de acuerdo con vos. Y es algo a tener en cuenta, la democracia, cuando uno cree en ella, implica bancarte esas cosas. Los yanquis votan hasta el comisario y el fiscal, y en general sus inclinaciones al respecto no son muy progre. Tienen la suerte, ellos, de no tener que soportar la cantinela republicoide para la cual la voluntad popular es el último orejon del tarro a la hora de pensar en la democracia.

      4. Sí, ya sé que no son los CBC. Pero tampoco me quiero imaginar los CBC. Como muestra de la pedagogía contemporánea me alcanza con los soviéticos-indios-posmos y con sus defensores.

        Ahora, te hago un comentario lateral. No sé si viste que nadie salió a defender de verdad el manual. En cambio, se habló mucho sobre la censura, lo poco democrático que es Bullrich, la ultrderecha cristiana en Texas, etc. Es raro.

      5. Supongo que nadie lo leyó (yo tampoco). Pero así, a ojo, creo que un profesor de historia no debería enseñar datos falsos a sus alumnos. Y afirmaciones como que en Argentina los negros desaparecieron con la peste amarilla son, sencillamente, falsos. Y así, erróneos, es como aparecen por ejemplo en el libro de histora argentina de García Belsunce(h) que se usa en muchos colegios secundarios. Por lo demás es un libro muy útil, siempre que se complemente con otra cosa, por ejemplo con quienes han estudiado el derrotero de los negros en el siglo XX que, en general son (ay) progres que leyeron al jorobadito del PCI.

        Con el comentario lateral, obvio, pero Quintín ¿Justo vos te vas a enojar por el recurso a la hipérbole y el panfleto?Vamos…

      6. Chubutense:
        Yo le pegue una ojeada (o lo diagonalice, como deciamos en la facultad) y algunas cosas las lei con mas profundidad. Tiene -como casi todos los libros de texto de historia que lei en mi vida- algunas cosas criticables, pero esta bueno en que tiene muchas fuentes originales (por ejemplo, la descricion de la semana tragica en La Nacion, la huelga general de 1909 segun la vanguardia) que -supongo- estan para los los estudiantes los lean, los analicen y saquen sus propias conclusiones. Tb hay textos de Hilda Sabato, de Luis Alberto Romero, y de otros historiadores.

        La idea de rescatar los resaltar los grupos que no aparecen en el programa oficial de historia esta bien. La lamina de «mujeres» no es muy inspirada, como senhala Raffo, pero buen, no vi ningun libro de historia en el que yodo me pareciera «bien», y por otro lado, los profesores no estan obligados a usar ninguno de los materiales.

        no me parece forzado el paralelismo con Texas, porque que «uno piense en derechista yanqui y se remite a un psicópata quemando negros» corre por cuenta de uno, no de los republicanos texanos, que -aunque sea- charlaron la decision, negociaron con los otros consejeros (asi quedo afuera la idea de caracterizar a Estados Unidos como «a Christian Nation», que es mucho mas de lo que hizo Bullric, que no le gusto, no lo imprimio, y no lo reemplazo con nada -porque tomo la decision tarde, tres meses despues de haber llegado al ministerio).

      7. EC. La descripición tremebunda sobre la derecha texana la hicieron los autores del post. Usted intervino luego (demasiadas veces para mi gusto y una vez más ahora) para suavizarla, decir que no eran psicópatas que quemaban negros (ya no hay psicópatas que queman negros) sino gente que actuaba dentro del sistema. Lo que usted trató de decir fue (incorrectamente para mi gusto) que los del PRO eran menos democráticos que esos ultraderechistas aunque las posiciones de Macri y sus muchachos sean en verdad mucho más moderadas y estén más cerca de un conservadurismo tradicional que de un fundamentalismo religioso como el de los texanos (siempre según la descripción que de ellos se hace en el post, no tengo el disgusto de conocerlos).

        Su argumento es que Bullrich es una especie de facho porque no imprimió ese manual, mientras que los chicos del tea party son unos demócratas que negocian mientras que el PRO impone, cuando en realidad, estaba en la atribuciones de Bullrich no imprimir ese manual como estaba en las de Narodowski encargarlo. Aquí usted sigue forzando las cosas, porque no tenemos una tradición de negociar ideológicamente ese tipo de proyectos y no se negoció a la ida ni a la vuelta. Tampoco tenía Bullrich la obligación de «proponer una alternativa» para el Bicentenario, así hubieran pasado tres meses.

        Yendo al manual en sí, dije más arriba que tenía algunos materiales valiosos y diversos. Ese no es el problema, sino las consignas que aparecen delante de esos materiales y el sumario. Esas consignas son, la mayoría de las veces ideológicas, rígidas y esquemáticas, muy poco propicias para una discusión abierta. Pero, sobre todo, no hay casi ningñun ítem en el que esas consignas y esos temas no estén ligados a cuestiones poíticas coyunturales del período kirchnerista. Entiendo que la enseñanza de la historia no se tiene que terminar en el siglo XIX pero tampoco veo por qué todo tratamiento del pasado deba asimilarse (un poco a lo Felipe Pigna, pero con un sesgo más académico) a un problema de la más estricta actualidad. Es como si la Historia nos respirara encima, no permitiera tomar distancias del pasado y no sirviera más que para reforzar la batalla ideología presente. Por eso me parece un muy mal proyecto, con algunos agravantes como las referencias al arte, francamente pobres, panfletarias y sesgadas. Por último, el libro ni siquiera respeta totalmente su propia consigna de orientarse hacia la historia de los grupos sociales subalternos sino que injerta ese tratamiento en una cronología de acontecimientos, con un gran hincapié en los más recientes.

        Chubutense. No me dijo qué era el PCI ni el jorobadito. No sea cruel.

    2. Fabián: déjeme por lo menos una ética y filosofía práctica para el secundario, se lo pido por favor…. A mí me cambió la vida leer Kant y Platón.

      1. Ponemos un Platón entonces, ya que lo pide. No está mal, supongo que un profesor imaginativo podría hacer maravillas con esos ejercicios de esgrima lógicos y retóricos. Mi profesor de filosofía del secundario, en cambio, era una vaca tomista. Aclaro: colegio público, cursado entre fines de los 80 y el 92. Infiero a posteriori además (en aquel entonces para mí el tipo era «un filósofo» a secas, un señor en tratos con «las profundidades» o con las más pedantes tonterías, imposible saberlo, Fedon mediante) que el tipo vendría de una vena democrática del tomismo, onda Maritain, por el talante nomás. Pero el aburrimiento era mortal. Aunque, paradójicamente, cada vez que fumo porro me acuerdo del día que nos lanzó la definición de Hombre, la escena, la cara del tipo, todo: El hombre es un ente subsistente de naturaleza racional. Y me vuelvo a cagar de risa.

    3. El PCI es(era) el partido comunista de italia que fundó A.G. con sus amiguitos. El jorobadito es A.G., pobre. Cuando era chico, por recomendación de un médico en su Cerdeña natal, parece que lo colgaban de una viga con un arnés especial a ver si se enderezaba. No resultó. Está un librito de un tal Fiori que estoy leyendo. Es interesante la vida del tano. Muy triste.

      EC, eso de los republicanos quemanegros es lo que piensa el argentino progre promedio. Corre por cuenta de uno, pero el autor del post lo sabe, y se dirige a ese lector. Ahí estoy de acuerdo con Quintín.

      Vos agregás lo de la manera que se hace ahí en Texas, eso habla (a mi entender) bien de los tejanos y mal de los argentinos (que no hemos democratizado unas cuantas cosas aún, entre ellas la educación). Está claro que la ampliación de la democracia no siempre es un tiro para el lado del progresismo (nunca un mejor ejemplo que este).

      El paralelismo está, creo, mal por dos lados distintos. Mal porque Texas es un ejemplo de aplicación de criterios democráticos en este punto y Argentina no (por lo que vos decís y también por lo que dice Quintín). Mal porque la comparación (nos guste o no) remite a las representaciones que nosotros tenemos de los rostizamorochos y eso no me parece cierto con respecto a Bullrich que, sin duda, está a la izquierda (si cabe la expreción) de los quemanegros tal como nosotros los imaginamos (y quizás de los republicanos de Texas reales también).

      En ese sentido, el post es una carriotada: apela a un sentido común prejuicioso para plantear una analogía hiperbólica que no aporta nada más allá del asentimiento de aquellos a los que se quiere apelar y están dispuestos a tomar de manera acrítica cualquier verdura en su lucha contre el Mal.

      El manual, supongo, debe ser interesante. Con Quintín me cuesta a veces saber si habla en serio. Sin historia de la subalternidad no se puede hacer un programa que no atrase 30 o 40 años…

      Pero hay un punto con Quintín. Extiende el

      1. Chubutense. Cuando estaba por hablar bien de mí se corta la señal. Así no vale.

        Yo hablo en serio siempre, aunque a veces con un toque de ironía. Bueh, más o menos, esa es la idea.

        Qué boludo que no saqué lo del PCI.

        Está bien lo de la subalternidad, ese no era mi punto. Lo que no tiene nada que ver es la mezcla de subalternidad (un asunto serio) con el pochoclo de actualidad.

      2. No tan bien. Ahora con conexión. Lo que quería decir es que vos ubicás, casi naturalmente, al kirchnerismo en un espacio compartido con los indios de los estudios de subalternidad y hasta con Sábato y Romero. Digamos como expresión política de ese espacio ideológico, teórico, cultural que va del centro hacia la izquierda.

        Digamos que en el debate entre progres k y antik tercías, casi sin darte cuenta, por los primeros: si el manualcito progre es K, aún encargado por la oposición en tanto comparte una visión del mundo (pongamoslé) la teoría de la simulación (que enarbolan los solanas, lozanos y ripolles) queda sin sustento.

      3. Algo así, creo, entiende MEC cuando te dice que te vas cada vez más a la derecha. Del rechazo a los kirchner (y como parte del rechazo a los kirchner) pasás al rechazo de todo la nebulosa cultural, ideológica, etc. que le es afín. Y esa nebulosa es (lamentablemente si querés) ni más ni menos que la izquierda.

      4. Chubutense. Es que yo siempre (creo que incluso antes de ser peronista) rechacé esa nebulosa, esa izquierda elitista e hiperideologizada que se mueve por afinidades profesionales y de clase, que entienden la política como un «mirá que asquito lo que hace ese Macri» y como una ocupación de puestos y cátedras. EL kirchnerismo —con la ignorancia histórica y la torpeza cultural de Nestor y Cristina— le ha dado una extraordinaria posibilidad de resurgimiento a esa izquierda antediluviana, que no tiene rigor intelectual ni sensibilidad social. Un ejemplo adecuado de esa izquierda sería un dinosaurio como Schussheim (nada personal, el tipo es simpático), pero que gente joven vuelva adherirse a ese modelo me produce calambres cerebrales.

      5. Era al revés entonces, je. Sos un antik, pre-k (:P).

        Redondeo lo que decís con un ejemplo de recién nomás acá en MdP. La UNdMdP tiene un colegio secundario, el Illia, muy bueno, una especie de Pellegrini local. Recontra progre hasta en su decoración y de un nivel por encima de los mejores colegios privados de la ciudad. La «lucha» de padres y docentes(y toda una cultura nacional sobre quien debe manejar las universidades y para quienes) les permitió intervenir en la gestión del colegio. Una de las primeras medidad fue que exceptuar del exámen de ingreso (meritocrático y tradicionalmente muy peliagudo) a hermanos de alumnos e hijos de «trabajadores» (lease docentes). Este año, por una resolución del doctorado se modificaron los criterios de selección. El rectorado decidió que los 20 mejores promedios de escuelas públicas ingresen al Illia sin exámen de ingreso. Arde Roma. La nomenklatura progre del Illia dice, a los medios, que esa medida puede bajar la calidad educativa de la institución porque un buen promedio en la primaria de la villa del puerto no garantizaría una verdadera excelencia como la que exige la institución (a diferencia del lazo de sangre, según parece). Quienes conocemos a padres de alumnos y docentes accedemos al discurso privado: nos quieren llenar el colegio de negros que le van robar a nuestros nenes y le van a mostrar la poronga a nuestra nenas.

        Comparto, eso es el progresismo. Como esos indios gramscianos que dan clases en Harvard y vuelven a sus mansiones en Dheli lejos de las castas bajas. Luciano, de desierto de ideas tiene unos post excelentes, muy ácidos sobre el asunto.

        Pero hasta ahí. El punto es que el peronismo no puede gobernar solo. Y hay que acordar con alguien. ¿Vamos a acordar de vuelta con la UCD? Naaaaa. Yo me banco a los progres. Porque, además, a veces tienen razón.

  15. Me parece que estamos en presencia de un revisionismo del revisionismo historico.La enseñanza de la hsistoria tiene su didactica que es cuestion academica.La epistemologia de la historia discute sus alcances como ciencia y como»arte»,su»objetividad»relativa,su interpretacion.Gramsci es hoy una salida ideologica aplicable para el avance de las»izquierdas»en un mumdo asediado por la»derecha».No debemos hablar de venganza sino de propuesta.

  16. El adoctrinamiento de los niños fue un grave error del primer peronismo. Perón lo reconocería años más tarde. Pero ahora hemos vuelto a las andadas, aunque en lugar de «Evita me ama» nos aman Hebe de Bonafini, Milagro Sala y Simón Radowitsky. Una idea así inspira este manual, resultado de la confluencia entre ciencias de la educación y militancia para tortura de los infantes.

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