Quizás la mayor amargura de los sectores que se ubican a la derecha del Gobierno nacional, cumplido el Bicentenario de la Revolución de Mayo, sea no contar con una elite polÃtica confiable, previsible, mansa, segura. La Argentina es en este aspecto un paÃs inusual. Por estos dÃas la polÃtica reina y nadie puede afirmar de antemano qué harán los dirigentes polÃticos frente a los poderes fácticos, sobre todo al poder que dan el dinero o el estatus social.
Por ejemplo, el grupo de medios de comunicación que se enfrenta a la gestión de Cristina Kirchner supo ser desde la recuperación democrática el termómetro cultural de “la gente†–amplios sectores medios urbanos y sus adyacencias–. De igual modo, se erigió como enorme influencia sobre las acciones de “los polÃticosâ€. Ahora se ve sorprendido por la conducta popular durante los festejos en todo el paÃs para conmemorar el Bicentenario. E incluso destaca como “inusual†–al borde de lo inesperado– la decisión de todos los bloques de la Cámara de Diputados de dejar de lado disputas y homenajear en conjunto a Mariano Moreno.
Desde los medios que tratan de marcar cuál debe ser la estrategia de la oposición se escribe que lo que está ocurriendo no debÃa suceder. La posibilidad con la que cuentan el kirchnerismo y sus aliados de montarse sobre la actual recuperación económica para acceder a un nuevo mandato de gobierno es un escenario que ya debÃa haber sido clausurado.
En tanto, las habituales crÃticas del diario La Nación a Mauricio Macri parecen reflejar el hecho de que está en duda la eficacia que pueda tener el empresario en su proyecto de gobernar los destinos del paÃs. El lÃder de PRO no convence a su propio público. Basta comparar los movimientos, el léxico, el discurso del jefe de Gobierno porteño con el despliegue que muestra del otro lado de la cordillera la derecha chilena comandada por Sebastián Piñera, un egresado de Harvard que no dudó en postular un impuesto a los ricos para financiar la reconstrucción del vecino paÃs.
Y asà se mueven los sectores privilegiados en la Argentina. Concurren a negociaciones o buscan imponer condiciones ante una dirigencia polÃtica que en su enorme mayorÃa no ha estudiado en los mismos colegios que ellos ni se ha formado en los mismos eventos sociales. Puede admitirse que en no pocas provincias las elites están bien delimitadas y que conjugan a polÃticos y empresarios. Pero cuando se llega al terreno nacional ocurre que, por ejemplo, los polÃticos de turno saben poco y nada de los “mercados matrimoniales†en los que la elite económica busca promover a sus hijos.
Los empresarios despliegan todo el poder de fuego que pueden, pero a la hora de la verdad deben subir hasta algún piso elevado del Ministerio de Trabajo para encarar una negociación salarial con dirigentes sindicales no siempre dispuestos a quedar mal ante sus afiliados. Y ante funcionarios con apellidos para ellos desconocidos.
Ni siquiera los dirigentes deportivos garantizan lealtad eterna a los contratos. AsÃ, el opaco Julio Grondona sintió que era momento de cambiar de vientos y se abrazó al Gobierno nacional para delinear el “fútbol para todosâ€, en lugar de continuar con los empresarios de medios que, según su evaluación, ahora lo destrataban. Prima la conveniencia, pero no hay caminos trazados de antemano “desde arribaâ€. Son sólo negocios. No es personal.
Puede resultar ingrata para quien tiene la vida asegurada la dinámica de un paÃs donde la mayorÃa de los dirigentes polÃticos salen de universidades públicas. La educación superior surge de cátedras de casi todo pelaje, donde proliferan y se disputan ideas nuevas, viejas, de casi todo color. Al mismo tiempo, llama la atención la imagen que irradia ahora la poderosa Asociación Empresaria Argentina (AEA) que se desgaja, pierde miembros a partir de las presiones que ejerce el sistema polÃtico, cuando algunos años atrás, los movimientos de acción y reacción se registraban en sentido contrario.
Y si se mira algo más allá, ahà está Francisco de Narváez, un hombre de muchÃsimo dinero que sà ha frecuentado los mismos espacios que la elite empresaria, sus fiestas, sus lugares de veraneo, pero a quien una mucho más plebeya Corte Suprema puede retacearle el acceso a una candidatura a presidente, en virtud de nuestra pedestre Constitución.
No todo puede pagarse en esta Argentina del Bicentenario. No hay resultados fáciles, dados, para el empresario que quiera colocar su esfuerzo o el de sus empleados en imponer tal o cual manejo de la cosa pública. Claro que no es un paÃs con una dirigencia polÃtica revolucionaria, ni socialista y que dista de ser siempre rebelde con los poderosos. A la vez, los protagonistas de la cosa pública no cuentan siempre con una formación y un conocimiento acabados del mundo en el que se mueven. Pero si hay algo que puede decirse de esta primera década del siglo XXI es que las estrategias de la Argentina y los resultados ante cada coyuntura no vienen diagramados en ningún libro surgido de alguna usina del poder económico.
Habrá quien se desanime ante esta falta de “meritocraciaâ€, de esta inexistencia de un camino prefijado por las elites. De cualquier modo, estos años han significado más crecimiento económico y una mejora de los Ãndices sociales. Los desafÃos que enfrenta nuestro paÃs distan de haber sido superados, aunque la respuesta que aguardan podrÃa esta vez provenir de la polÃtica –del oficialismo o de la oposición que tenga la voluntad de asimilar estas novedades– y de la decisión popular, más que de pequeños y poderosos sectores.
(Publicado en Buenos Aires Económico).
Autor de la foto.

Escriba: Le agradezco esta nota. Esperanzadora. Le envÃo este pedazo de escritura para que le eche un vistazo y me diga qué piensa. Desde España:
http://clarodelbosque-manucincunegui.blogspot.com/
Creo que la diferencia en argentina no reside en la falta de mezcla entre la clase politica y la empresaria. Tengo la impresion que se da en muchos otros lugares. En argentina la disociacion es fruto de la falta de un acuerdo sustentable por parte de la clase empresaria. Han tomado el poder en innumerables oportunidades, con una clase politica ansiosa por llevar a la practica sus carpetas y manuales. Lo que rompio el pacto no fue no haber asistido a la misma escuela, sino que el manual de practicas llevo a sus representados a una situacion insostenible. Ademas de los conflictos entre sectores del mismo grupo del poder (En «I como Icaro» se ve bien el efecto que tiene sobre el cooptado, una diferencia entre quienes tienen la carga de la autoridad).
Si el empresariado hubiese impuesto concesiones menos leoninas a la ciudadania, la sola aparicion del credito y de cierta previsibilidad le habria dado la sustentabilidad minima para que una clase politica conservadora sostuviese una situacion de privilegio tolerable hacia sus sectores de poder. Como el poder economico no es una clase o no actua acordadamente (para bien y para mal del resto) cada actor con poder reclamaba para si lo que pudiese en el momento, sin sentido de sustentabilidad.
Nestor Kirchner es resultado de esa traicion. La traicion de la clase acomodada hacia quienes implementaron sus politicas. Los chicos bien que entregaron durante decadas ideas y carpetas a los politicos, no solo resultaron unos insolventes intelectuales que empujaron a los politicos al hit parade del grupo mas odiado por sus conciudadanos, fueron ademas incapaces de resolverles la crisis infinita en la que los instalaron, sino que ademas gritaron como damnificados en la crisis del 2002 y terminaron criticando como incompetentes a quienes habian sido su mano de obra no asalariada.
Esa falta de acuerdo sustentable de dominio genero las crisis que genero, pero tambien la oportunidad que gozamos hoy. Que la politica se sustente un poco mas enProxy-Connection: keep-alive
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0el apoyo popular de sus representados y algo menos en el apoyo
Esa falta de acuerdo sustentable de dominio genero las crisis que genero, pero tambien la oportunidad que gozamos hoy. Que la politica se sustente un poco mas en el apoyo popular de sus representados y algo menos en el apoyo de sus podrosos, como vos mencionas en el post. %Pr
Acuerdo con elbosnio que la falta de sustentabilidad en los programas que la clase empresaria logró llevar a la práctica (históricamente a través de golpes de estado y en las últimas décadas cooptando gobiernos elegidos democráticamente) es la razón fundamental de que hoy esa clase no cuente en polÃtica con una una élite-reflejo, mansa y confiable.
La sustentabilidad es la que ha permito el «milagro chileno». Es decir que la clase empresarial chilena haya logrado cristalisar un sistema inequitativo que la beneficia, sin sufrir cambios significativos pese a las alternancias polÃticas y sobre todo sin padecer los riesgos que las espectativas no cumplidas hacen padecer a sus colegas argentinos. En Chile, a diferencia de la Argentina, quienes nada tienen, nada esperan.
La sustentabilidad permite la supervivencia de un sistema y sus beneficiarios, y evita las catástrofes recurrentes que en Argentina liquidan a los que menos tienen pero también empobrecen a quienes se sintieron poderosos.
Escriba,
A veces me molesta tu ingenuidad. Y lo digo con todo respeto.
En tu visión de la polÃtica argentina están Uds. que se ubican al lado del pueblo y el resto, los privilegiados.
Esto simplemente no es asÃ. Cambian los apellidos pero los beneficiarios de la patria contratista siguen siendo los mismos. Cierto, hay eternos sobrevivientes como Grondona, que no dudan en acostarse con los K como antes se acostaron con Videla. Pero los López, los Eskenazy y los grandes beneficiarios de subsidios reemplazan a Fortabat, a Bulgheroni y a Perez Companc: Son la nueva elite, los nuevos privilegiados.
Mencionas a la AEA – que hasta hace unos dÃas yo no sabÃa que existÃa – pero la UIA siempre jugó a favor del gobierno de turno ¿A quién le dieron el negocio de los decodificadores para los beneficiarios de planes sociales?
Y mira que hasta tengo la delicadeza de no mencionar que la mujer de De Narvaez seguramente compra sus carteras en el mismo negocio que Cristina (si, ya se, lo mencioné).
No serÃa bueno también mencionar a las corporaciones multinacionales? Y aquellos sectores de paÃses centrales que compiten con un eventual fuerte empresariado nacional (si el Estado + PolÃtica pueden potenciar la industrialización del paÃs, tendriamos más empresas como ARCOR o Aceitera General Deheza), que son empresariado pero es totalmente distinto en términos cualitativos y en el impacto en el efecto multiplicador de la economÃa, que lo que son multinacionales como las automotrices (al menos agregan valor) y ni hablar de las petroleras o mineras.
La principal batalla del conjunto Estado + PolÃtica es contra la desagregación de valor. Es contra «Mercado» encarnado en empresas multinacionales y stablishment local.
Francisco: No entiendo de dónde sacás lo de «ustedes y el resto» de este texto.
Por ahà vos no, pero toda la dirigencia polÃtica y económica sabe que existe AEA. Pérez Companc vendió, Fortabat vendió, varios se van de AEA. Aumenta la extranjerización. ¿Esos otros que mencionás reemplazan al resto? No sabemos aún. ¿Hay una elite a la que todo le sale como quiere? ¿Los presidentes se forman todos en el mismo colegio, como en Francia? ¿Las familias que gobiernan son las mismas, como en Chile? ¿Empresarios com Macri o De Narváez serÃan polÃticos si tuvieran gente confiable que lo hiciera por ellos?
Saludos
«Por estos dÃas la polÃtica reina y nadie puede afirmar de antemano qué harán los dirigentes polÃticos frente a los poderes fácticos, sobre todo al poder que dan el dinero o el estatus social.»
Va a ser lo que siempre hace. Cerrar con un grupo o grupos y gobernar para ellos.
La nota no dice que eso no pueda ocurrir, de hecho dice que los dirigentes no son ni revolucionarios ni nada.
Dependerá de qué hagamos nosotros, Francisco. Ahora, no hay un camino prefijado de cómo va a ser la cosa, ni de qué grupos son intocables.
Saludos
La alternativa a «cerrar con un grupo», ¿cuál es?
Digo, sin distorsionar la discusión, y por poner un ejemplo que espero no sirva para «limpiar» y decir que somos todos buenos, pero en DDHH se «cerró con un grupo», que era las Madres y Abuelas. Me parece que jugar con los actores que están es un mérito o defecto del kirchnerismo según el caso, no en tanto el «cierre» es malo porque sÃ.
Estimado, si no sabÃa que existÃa la AEA, ni quien estaba en ella, ni quien (y por qué) se fue, me parece que faltan como un par de datos fuertes para entrar a polemizar.
Escriba: Aunque no lo parezca, con el mayor de los respetos. Es joda, ¿No?
Explayate que para eso tenemos un blog.
habria que repasar el concepto de elite.Y me viene a la conciencia la existencia de la elite ruralista,que ya se manifesto en su momento y afila sus uñas permanentemente.Creo que hay una elite politica y tambien otras empresaria y sindical.Por suerte estan todas teniendo una debilidad que permite el avance de las mayorias que quieren participat en el poder y en la toma de recursos.
Estamos transcurriendo la década de mayor concentración del poder desde 1983, y preguntemos a Magnetto como se siente la diferencia, de estar afuera ó adentro del cÃrculo.
Y habrá muchos conflictos porque la cola para ingresar es muy larga, además la resistencia de los que están no tendrá lÃmites ni códigos.
Sabemos que los privilegios hay que arrebatarlos. También sabemos que es posible la unión por encima de las diferencias.
Magnetto no está afuera del cÃrculo. Le preocupa que haya otros que estén adentro.
Andrés, si hacemos cÃrculos concéntricos, al promediar el conflicto con el campo, Magnetto salió del cÃrculo central, siguiendo la ola popular (es la tradición de ClarÃn), pero se llevó una sorpresa, Kirchner no es De la Rúa que lo soplabas y se caÃa, incluso tiene más poder que Menem cuando amenazaba con la re-re.
Don Escriba, muy buena la entrada. La verdad que coincido con la apreciación, la «elite» (que fea palabra) económica de este paÃs dejó de gobernar cuando dejó de poder hacer fraude. Con transformaciones internas lo volvió a hacer cada vez que hubo un golpe de estado, pero nunca más por elecciones.
Desde la pelea «libre o laica» cada vez más volcó a colegios y universidades diferentes de aquellos que forman al grueso de la clase polÃtica y no hay una familiaridad que, quizás, podÃamos encontrar en el tan de moda centenario.
Hay contactos, hay un libro de pases (Macri, De Narváez), pero serÃa más fluÃdo ser parte de lo mismo ¿no?.
Ahora, un triunfo de estas «elites» está en que la pequeña y mediana (¿medianita?) burguesÃa (o empresariado, que es menos marxista). Este empresariado es capaz de apoyar a muerte modelos económicos que los liquidan y enfrentar a muerte a modelos económicos que los benefician. No es que sean tontos, pero como dice mi viejo, «se los come la ideologÃa». No pueden. Y esos sÃ, cuando les da el piné, van los colegios y universidades de los otros. Tirás la frase clave «fuera del mundo» en un editorial de un medios nacional y ya se ponen locos y les agarra el patatús como si exportasen granos en vez de fabricar clips.
En fin, resumiendo, me gustó el post y coincido.
Anibal: las «elites» económicas después del 76 y en democracia se pudo observan desde el 83, salvando quizas el año 84, condicionaron la agenda económica y a partir del 90 directamente impusieron su plan de gobierno, quizas luego de la debacle de principios de siglo, la politica haya recobrado algunos resortes de «poder» pero todavÃa hoy falta muchisimo camino por andar.
Los sectores mipymes no es que se «los come la ideologÃa» no tienen conciencia de clase como la mayorÃa de la «clase media» de ahà que razonan como si fueran parte de la «Ã©lite» a la que creen o pretenden pertenecer, le ponen el cuerpo en la ruta como paso con el conflicto del «campo», actuando como mano de obra boba y son la variable de cuanto «modelo» que no contemple como central el mercado interno. Asà vamos…
Saludos Cordiales.
Creo que me expresé mal, porque sÃ, creo que las «elites» tuvieron el peso que vos indicás en la agenda, lo que quise decir es que no ganaron elecciones presentándose como tales (PAN por ejemplo). Con Menem ganaron, pero la iban de peronistas, la UCeDe (quién realmente gobernó durante el gobierno de Menem) no ganaba las elecciones de forma autónoma.
Disiento con eso de la ausencia de conciencia de clase. Me parece un concepto un poco esquivo, porque decimos que una clase tiene conciencia de clase cuando lo que hace y piensa como clase coincide con lo que analÃticamente le decimos que tiene que hace y pensar, y si no, está equivocada, no tiene conciencia, falsa conciencia, etc.
Me parece más amable pensar que lo que no tiene es la misma idea que yo sobre sus propios intereses y que eso se debe a una diferencia ideológica. Como los sectores mipymes siempre le pusieron la ficha a la represión de los trabajadores, (consiguientemente) destrucción del mercado interno, apertura del mercado al exterior y, en general, al modelo agroexportador liberal pedorro que tanto usamos por acá, es que prefiero esta idea de que se los come la ideologÃa.
No pueden con su derechismo liberal economómico. Es más, te dirÃa que traccionados por su simpatÃa por las implicancias hacia lo estatal y social de esas posturas, pero creo que les estoy pegando de más.
Igual, que quede claro, creo que en lo importante coincidimos y mucho.
Saludos!
Lo de falta de «conciencia de clase» me parece es consecuencia de la «desideologizacion» que sufrimos como sociedad producto de la ideologÃa neoliberal que pretende hacernos creer que los individuos o los actores sociales no tenemos intereses socioeconomicos comunes o encontrados según las interrelaciones o lugares que ocupamos dentro del sistema de producción, y esto esta mas allá de lo que pensemos o digamos que tendrÃan que hacer como clase, sector o actor social, me parece que son cuestiones objetivas de comportamiento.
Precisamente el problema no es una cuestión de ser amables o no, es una cuestión ideológica como bien decÃs.
Para los nazis era polÃticamente correcto mandar a incinerar a los judÃos, era una cuestión ideológica, seguramente los judÃos o los gitanos no lo consideraban como muy amables esas ideas.
Volviendo al comportamiento que tenemos en el sistema, considero que si vivimos en una «jungla» y nosotros somos herbÃvoros pero nos consideramos por falta de «conciencia» que somos carnÃvoros, lo mas problable que nos suceda es que ante la presencia de los depredadores terminemos devorados.
Saludos Cordiales.
Yo entiendo lo que estamos viendo enmarcado en el conflicto mayor (en todo el mundo): Estado vs. Mercado. Sugiero replantear el problema en estos términos, y sus actores, el poder real (AEA, UIA, De Narváez, Macri, Magnetto, Longobardi, Grondona, es decir, el Mercado) vs. el poder transitorio de los polÃticos pro-Estado (K, Sabatella, Heller y pocos más)
Eduardo: dándole otra vuelta de tuerca a lo que Ud. dice, como hacen las mayorÃas para que sus representantes, los polÃticos, transitoriamente en el Estado fijen una agenda económica que no favorezca a las «Ã©lites» y como hacer para que esas mayorÃas no sigan considerando al mito del Mercado como una «entidad» mas respetable que el Estado democrático.
Saludos Cordiales.
Qué pregunta, Florencio… Una parte de la población (que ignoro si será mayorÃa o minorÃa) creo que no hace este enmarcamiento, y, o bien lo encuadra de otro modo, o le resultan hechos y personajes carentes de conexión interna y no establecen una relación entre los mismos y su dÃa a dÃa.
Por decir algo, qué relación guarda Mirta Legrand con mi jubilación? Bueno, podrÃa ser Mirta -> Derecha -> Mercado -> Ajuste. Y sin embargo, hay pila de jubilados que le van a pedir autógrafos, siendo que si ganaran los del palo de ella, lo primero que harÃan es bajar o congelar jubilaciones.
Con «el campo» pasó lo mismo: tacheros o kioskeros que les puede encantar comer milanesas, y cuya única relación con la soja es la que hay en una botella de Ades, peleando para que haya más soja y por ende menos vacas.
En estas condiciones es muy difÃcil que las mayorÃas voten proyectos que la favorezcan. El «picadito fino» de los medios hace que todo sea un gran enchastre de estÃmulos y percepciones inconexas, con los resultados que están a la vista. De ningún modo relacionan que personalmente les vaya mejor o peor con polÃticas y polÃticos concretos ANTES de votar. Después, sÃ. Caso Menem. Pero ya es tarde.
Eduardo, lamento decirte que sobre ti pueden llover calamidades inimaginables…ya que no te diste cuenta…y escribiste…¡Menem! Encima detrás una frase que no sé qué puede estar presagiando, pusiste «Pero ya es tarde». :)
Segio: Perdón por el exabrupto. No lo volveré a hacer.
MarÃa,
El problema de escribir una hipérbole. Si se que es la AEA. Referirse a ella y no a la UIA es, por lo menos, otra ingenuidad. Años a esta parte la UIA ha representado a los empresarios más poderosos del paÃs frente a la sociedad y frente al gobierno. Basta ver que pasó con el negocio de los codificadores para saber que el «váyase a vivir a Cuba» es puramente, como dicen los franceses, pour la galerie.
No siempre han sido los empresarios más poderosos los que están en la UIA. En los 90 la UIA fue bastante marginal. Lo grueso estaba en las privatizadas, los bancos y algunos grupos económicos.
Saludos
Escriba
Es una historia tan vieja como el Mundo; Toynbee, el Historiador del Imperio y las Civilizaciones, que fue rescatado en la última década por Huntington, decÃa lo siguiente.
“Las MinorÃas Dominantes son aquellas que, perdida su creatividad, controlan la sociedad no por la fascinación del poder creador sino por medios estrictamente militares y policiales; sus productos tÃpicos son los Estados Universales (Imperios Militaristas) y las FilosofÃas (HegemonÃa).
El Proletariado Interno es la masa de esclavos, y desarraigados, que no pueden sacudirse la MinorÃa Dominante de encima; en el camino inventan las Religiones Superiores (Contracultura y Contra-Estado).
……..
Primero la MinorÃa Dominante intenta mantener por la fuerza -en contra de cualquier derecho y razonamiento- una posición de privilegio heredado que ha dejado de merecer; y entonces el Proletariado corresponde a la injusticia con resentimiento, al miedo con odio, y a la violencia con violencia cuando ejecuta sus actos de secesiónâ€.
La “desesperación†que se nota en los Editoriales y Columnas de La Nación, que es la materia gris del Duopolio, de las ultimas semanas; es que saben que aunque logren ganar en el 2011, no tienen como “conducir†el Proceso.
No solo perdieron el control de las “palancas†de facto, sino que, están en bancarrota ideológica.
Un abrazo
Gracias, Manolo.
Escriba muy buen post, lo primero que rescato personalmente del kirchnerismo es lo que ested dice claramente, por primera vez en mucho tiempo, es la politica la comienza a manejar los hilos cada vez con mas independencia, puede que a muchos no les guste el rumbo actual, pero como sociedad deberiamos festejar el hecho de que el camino lo eligen quienes nosotros elegimos y no los del poder ilegitimo.
Lo unico en que no coincido es que la corte suprema sea «mucho mas plebeya» que De Narvaez.
PolÃtica vs. Corporaciones, en palabras del diputado Rossi.
Las Corporaciones tuvieron, a mi modesto entender, dos problemas principales: una, nunca pudieron articular una propuesta polÃtica. Solamente llegaron al Poder Institucional de la mano de Menem primero (si decÃa lo que iba a hacer no me votaba nadie) y De la Rúa después (el verdadero menemismo blanco).
El otro problema es que les encanta generar crisis porque son oportunidades espléndidas para transferir recursos hacia sus arcas. Y eso también clausura sus posibilidades polÃticas.
Saludos.
Ricardo: Coincido. PolÃtica vs. Corporaciones es, a grandes rasgos, el planteo que hacÃa más arriba de Estado vs. Mercado.
La única diferencia es que en este último caso, los términos son mutuamente excluyentes, no se pisan entre sÃ. M*n*m fue PolÃtica «+» Corporaciones, no «vs.»
Las antinomias son malas para el estomago.
Ni van a desaparecer las corporaciones ni el mercado dejará de existir.
Mucho mejor intentar regularlos que creer que el reino de Dios está en este valle de lagrimas.
Eduardo: el tema es que el Estado no vuelva a ser rehén del Mercado, ¿no?
Francisco: ¿Y quién dice que deben desaparecer? (?)
Lo que se plantea, creo, es que es la PolÃtica, como articuladora del Estado con lo Social y no las Corporaciones, que dirigen el Estado sólo en beneficio del Mercado (total, para alivianar la conciencia, ahà tienen la TeorÃa del Derrame; esperen a que salpiquen un par de gotas) la que debe resolver.
Francisco: Ricardo lo dice mejor. No se trata de que uno de los dos desaparezca (aunque M*n*em casi lo consigue), sino que cada cual ocupe su lugar: El Mercado haciendo lo que CONVIENE, y el Estado haciendo lo que SE DEBE, convenga o no.
Naturalmente, si el Estado tiene que hacer lo necesario, aún cuando no resulte rentable, debe proveerse de fondos de aquellos que Sà lucran con su actividad.
Pero nunca más el Estado Ausente de los 90.
Escriba, me gustó. Pero me quedo con el hecho de que (en términos generales) los poderes fácticos en la Argentina siempre tuvieron un enorme desprecio por la formación de cuadros intelectuales que diseñaran escenarios polÃticos. Nunca necesitaron proponer nada: si no podÃan subordinar la polÃtica a sus intereses los golpes de estado estaban al alcance de la mano, pero para llevar a cabo proyectos económicos más o menos puntuales. Paradójicamente, el que mejor performance mostró en la implementación de los proyectos de la derecha fue Menem, de la mano de otro egresado de Harvard. Desde el 2001 me parece que no consiguen construir ninguna alternativa y como decÃs, tomaron el laburo en sus manos, pero no saben hacerlo, no teinen formación y en general son el elefante en el bazar. Saludos.
Estimado Escriba,
Me parece que lo que Ud. escribe debe circunscribirse. Por un lado el empresariado se limitó a «colonizar» algunos partidos polÃticos, sin poner el cuerpo, ya que se preservaba para otros momentos culminantes que eran los golpes. En realidad, pareciera haber sido más lógico esperar en el banco de suplentes; después de todo, actuaban la administración del estado por cuenta de los militares.
Por otro lado, no pude extenderse a todo el paÃs. En algunas provincias la derecha polÃtica supo armar élites muy preparadas. TodavÃa me viene a la memoria un tal Cavallo, que era un producto de exportación que la Fundación Mediterranea le supo vender a De la Sota, y luego a todos (incluÃdo De la Rua). En otras provincias como Mendoza el armado supo mantener brillantes productos, como fueron Balter o Gutierrez.
Me gustarÃa conocer con más detalle algunos otros ejemplos, como Neuquén, donde no podemos conocer el armado empresario, ya que lo que resalta es la dependencia petrolera, que no tiene ningún interés en mostrar su propia cara.
Creo que el Gran Buenos Aires no es una muestra irrecusable.
Saludos
¿ Existe o no una continuidad entre los grupos económicos beneficiados por la dictadura y la élite actual? A nivel de los terratenientes sin duda , baste ver a Biolcati vivando a Martinez de Hoz. Pero…en todos los otros sectores ? ¿ Cuando asumió Nestor no dijo que el primer paso era la reconstrucción de la burgesÃa nacional?
Ariel, me parece que sÃ, que «desde el 2001 me parece que no consiguen construir ninguna alternativa» consistente.
Carlos: Ahà en el texto dejo un matiz sobre elites provinciales, que me parece que están todavÃa más cerraditas. Pero sÃ, tenés razón.
Guillermo: Yo creo que sà hay continuidad, por supuesto, que no están rotas ni mucho menos todas las lógicas que inauguró la dictadura. Habrá que seguir trabajando.
Saludos
En la obra clásica de Pierre Ostiguy «Los capitanes de la industria. Grandes empresarios, polÃtica y economÃa en la Argentina de los años 80». (Legasa. Bs.As. 1990)hay una lista de esas grandes empresas: Acindar, Astra, Bagley, Bagó, BGH, Astarsa, Bridas, Bunge y Born, Castellone, SAAB Scania, Ledesma, Loma negra, Grupo Macri, Grupo Madanes, Massuh, Perez Companc, IMPSA/Pescarmona, Alpargatas, Techint, Arcor, Mastelloni.- En general esos grupos económicos subsisten y no han sido mayormente afectados por polÃticas estatales desde 1983 y hasta la fecha.- Debemos sà incorporar a esa lista los nuevos favoristos del Estado, López, Baéz y demás.-
¿Hay voluntad de cambio?. Se preguntará Néstor el próximo año: ¿No pude, no supe, no quise?.
La expresión «capitanes de la industria» es creación de Marcelo Bonelli.-
Saludos.-
Hay bastantes cambios en esa nómina, si te fijás. Muchos vendieron y se dedicaron a los campos o a sentarse sobre la guita.
¿Y cómo es el funcionamiento polÃtico de todo eso ahora?
Saludos
«I’m gonna capture Captain Industry!» -Defendor
El año que viene la excusa será: «Quise, me creà que sabia y no pude.» Lo que vale es la intención?
Escriba: El comportamiento polÃtico de los llamados «capitanes de la industria» que compraron campo y plantaron soja esta claro que se llama mesaenlasismo autentico.
Las elites empresariales siempre compraron campos en nuestro paÃs, aún antes de que apareciera el «yuyito», Fortabat, Pérez Companc, Pescarmona, Bunge y Born, et. La ideologÃa a veces obstruye el análisis.
Daio: de hecho el comienzo del proceso de acumulación de las élites argentinas esta en la posesión de tierras a destajo gracias a la conquista del desierto en el siglo XIX.
Estaba, en el comentario anterior,intentando suponer en que andaban polÃticamente hoy, como preguntaba mas arriba el Escriba.
Saludos Cordiales.
Como lo mÃo no son las ciencias sociales, no tengo más remedio que remitirme a cómo me va y qué es lo que veo en la feria cotidiana.
Me cuesta mucho asociar la idea de «elite» a una clase dominante que es, básicamente, burra y vaga.
Una de las ventajas comparativas de Argentina, que suele mencionarse muy poco, es su escasez poblacional – un paÃs extenso y con perspectivas de ser económicamente rico o muy rico, dados su variedad de recursos, con proporcionalmente muy pocos habitantes. No costarÃa mucho ser una factorÃa próspera y con amplios márgenes de autonomÃa (no hay dependencias estratégicas importantes – las hay mentales en esas elites de 2da. selección)
Por estos dÃas, hablan de «desborde salarial» y paralelamente desarrollan un proceso inflacionario remarcando precios a lo pavote y sin casi ningún justificativo de costos. Puede pensarse, con razón, que son movimientos anti-gobierno (gobierno que, vaya casualidad, dice trabajar para que ganen más y les cumple, ganan más); pero además de esa cuestión con el gobierno está la tradicional visión anti-obrera, anti-sindicato y también anti-mercado interno.
No sé qué les enseñan en esos colegios «de elite», tal vez las ventajas de la buena vida, la comodidad y la insoportabilidad del morocho – lo cierto es que no les sirve de mucho, ya que suelen ser insignificantes a la hora de competir con empresarios de otros paÃses y más temprano que tarde venden para retirarse «a descansar» – debiera ser humillante (hasta para el pensamiento de derecha) el que, salvo ARCOR, no haya más grandes empresas que desde lo nacional pasaran a multinacional.
Ahora que está de moda la nostalgia del centenario de 1910, no les vendrÃa mal mirarse en el espejo coreano (del sur) y en la clase de economÃa que construyeron los asiáticos, tanto o más oligarquicos que nuestros perfumados ruralistas y con un territorio y recursos naturales Ãnfimos, si los comparamos con Argentina. ¿En cuánto? en 20, 30 años – mientras acá llevan 200 anhelando ser colonia y que les traigan los manuales en inglés.
Existe hoy la posibilidad de escribir un libro como «Revolución y Guerra. Formación de una elite dirigente en la argentina criolla» de Tulio Halperin Donghi?
El ciclo 1974/2008 y su modo de «entender el mundo» está más vigente que nunca o estos dos últimos años han comenzado a perfilar la posibilidad de un agotamiento? Si es asÃ, ¿qué saldrá de todo eso?
Creo que hay una época que está convaleciente y otra que es incipiente. La actualidad de ese duelo-parto es la de mayor tensión, al menos en los últimos 35 años. Quizá de esta tensión no salga un nuevo orden, quizá sÃ. Quizá las elite, aunque no cambien de rostro, quizá sà tengan que actualizarse según el mandato de una comunidad que se pretende emencipada y hace valer sus prerrogativas.
Escriba, muy bueno el post porque plantea, con su temática y sus propias palabras, un problema crucial de nuestro presente: la posibilidad real de pensar qué y cómo queremos que sea nuestro porvenir.
La pregunta sigue siendo: ¿qué, de aquello que heredamos del pasado, retiene todavÃa los poderes que antaño poseÃa? (J. Crowley, «Amor y sueño»). La respuesta que le demos a esta pregunta nos muestra ya un camino de lucha (para los que crean que vale la pena, obviamente).
No lo escribió HalperÃn Donghi, pero sà los coordinó Alfredo Pucciarelli. Dos libros que deben leerse uno a continuación del otro, y que prueban lo poco que han variado las elites económicas desde el proceso hasta ahora y como la polÃtica sigue funcionando «como una extensa red de complicidades corporativas intra y paraestatales destinadas a legitimar, conservar y amplificar las estructuras de poder».
«Empresarios, tecnócratas y militares.La trama corporativa de la última dictadura» (siglo XXI.2004). «Los años de AlfonsÃn. ¿El poder de la democracia o la democracia del poder». (Siglo XXI. 2006).-
Saludos.-
Gracias Daio por el dato. Los voy a buscar.
Hago una pregunta: por los tÃtulos me pareció que la última presidencia que toca es la de AlfonsÃn. Si es asÃ, aclaro que mi pregunta estaba más relacionada al perÃodo 2001/2010. Aunque me interesa también esa etapa que pueden tratar los libros coordinados por Pucciarelli.
Saludos
Mingus:
SÃ, el último libro llega hasta el final del gobierno de AlfonsÃn, sin perjuicio de que yo me referÃa a ciertas continuidades que entiendo se mantienen aún hoy, para complemento y también más cercanas, las obras de Novaro/Palermo: La dictadura militar. 1976/1983 y Novaro: Argentina en el fin del siglo 1981/2001, son imprescindibles.-
Saludos.-
Anibal,creo que te preocupa la elite como oligarquia y que señalas al fraude como herramienta de control politico,pero me parece que que no ha sido el unico:Uds.mismos reconocen como recurso a los»golpes de Estado».Ram:los miembros de nuestras elites no son burros,aunque si vagos en el sentido de que se rigen por la ley del menor esfuerzo,que les permie tener mayor ganancia sin inversion o con expatriacion de recursos.Comparto la idea expresada de que el unico modo de mantener»a raya»al mercado es la intervencion estatal,y me permito repetir que la mayor habilidad del peronismo.imcluido los K.radica en permitriles ganar sin debilitar el consumo interno.Basta con tener en cuenta el disurso de ayer de Cris.ante los empresarios metalurgicos.
Escriba, aqui hay un trabajo de Lester Thurow sobre las diferencias entre tener un establishment o una oligarquia. No tiene que ver con el fino del post, pero si con el tema. Lo escribe desde un perfil de conducta hacia los impuestos.
http://ntj.tax.org/wwtax/ntjrec.nsf/10D6374119E9C6688525686C00686D9D/$FILE/v42n4405.pdf
Gracias, Bosnio
Saludos
recupero alguna ideas escritas por Zaiat en Pagina hace algun tiempo,basandose en A.Ferrer,Notcheff y Castellani,anotando que nuestras elites»TIENEN UNA PREDILECCION POR LA FUGA DE CAPITALES»y que siempre han aprovechado cualquier herramienta de enriquecimiento y a la vez las ventajas que pudiera presentar el ntorno exterior,nunca comprometiendose con el desarrollo nacional(como ocirre en otros paises),rehuyendo la reinversion por ser factor de riesgo,lo que explica la debilidad de nuestra economia.
Partir de la antinomia Estado-Mercado es explicar la falta de una clase dirigente. Es justamente el equilibrio de poderes entre el estado y el mercado (y no la eliminación de uno sobre otro) lo que fomenta la aparición en ambos sectores de verdaderos lÃderes. Creo que los sistemas polÃticos y económicos europeos en general demuestran esta tesis, junto con, obviamente, 200 años de progreso cultural y estabilidad institucional; aún a pesar de dos guerras mundiales y otras calamidades, las instituciones se fortalecieron.
uno cosa son los lidere y otra las elites.
¿conocés alguna elite que no tenga lÃderes?
Para la idea que expuse, tomalos como sinónimos.
es que entiendo por elites grupos que aparecen cerrados defendiendo sus intereses y sus privilegios.Como entes sociales se mantienen en el tiempo mientras existan esos intereses aunque sus integrantes cambien y desaparezcan.Funcionan com grupos de presion en la dinamica del poder social,y eso es lo que interesa.El fenomenos del liderazgo pasa por otro plano y se da en grupos pequeños y grandes,aun masivos ,y su funcion es el conducir al grupo.Aca lo fundamental es la personalidad del lider,siendo dificil de reemplazar.¿de acuerdo?
Creo qye si bien hay un grupo de empresarios (los llamados peyorativamente empresarios K) que se estan beneficiando del «modelo» lo cual no ma parece como para rasgarse las vestiduras pues como todos sabemos no es una gobierno que la vaya de anticapitalista, la cuestion central me parece que es que el Staff gobernante ha logrado una cierta autonomia con respecto a los llamado poderes «facticos» y eso es lo que enerva a muchos. Ademas es muy notorio que estos «poderes» no logran generarse una alternativa capz de barrer al gobierno como ya lo hicieron anteriormente.
Por otra parte esta bueno lo que señala alguien mas arriba sobre que las elites no pudierno dalr al pais un proyecto sosyuentable donde ejercieran el claro dominio (tal el caso de Chuile), mas que clases dirigentes tnemos clases dominantes y, por ahi, cada vez menos.