No alcanzó

En el primer año de vida de Homoeconomicus, una de las cosas que hicimos que más repercusión tuvo fue el análisis de la distribución del ingreso. No habíamos inventado nada, simplemente apretamos un poco los datos y armamos nuestros hechos estilizados, que un domingo decoraron la contratapa del Cash.


En ese momento, decíamos esto:

1. Durante la década infame el 50% más pobre cedió parte de su ingreso al 50% más rico, siendo las pérdidas más grandes mientras más pobre y las ganancias mayores mientras más rico.
2. De los 5 deciles perjudicados durante la convertibilidad, los 3 menos pobres se embarcan en una recuperación parcial en la post-convertibilidad.

3. El 20% más pobre sigue en la miseria absoluta en la que quedó tras el maravilloso anclaje del tipo de cambio.

4. La clase media-alta está de fiesta: los deciles 6 al 9 ganan fuerte participación en los ingresos
5. El 10% más rico del país parece haber vuelto a comerse la misma porción de la torta que hace 10 años, después de haber logrado llevarse bastante más durante estos años. Esperemos se consolide su caída, o por lo menos no vuelva a subir.

6. La explicación de la históricamente alta brecha de ingresos entre el primer y el décimo decil no se explica por aumentos de ingresos de los más ricos, sino por la caída constante del 10% más pobre.


Corolario:
La década menemista dejó afuera del país a media población. Parece estar recuperándose un 30%. El modelo K no parece estar ocupándose del 20% más pobre.
Si me preguntás, yo diría que ese es el target número uno adonde debería apuntar la política social del gobierno. Proveer un ingreso mínimo a esa parte de la población que va a tener serias dificultades para reinsertarse en el mercado laboral -sin importar a que tasa se crezca- y servicios de salud y educación que aseguren en conjunto un nivel mínimo de vida para ellos y las posibilidades de salir del pozo para sus hijos.

A medida que fue pasando el tiempo, cada día fuimos teniendo menos estadísticas [y menos inspiración], por lo que ciertos análisis fueron mermando. Pero siempre se puede volver. Como todos saben, las segundas partes nunca son demasiado buenas, por lo que esta vez el análisis no lo haremos con datos oficiales, sino con las estimaciones que hizo [vaya uno a saber cómo] Artemio.

Así que, manteniendo en mente los hechos estilizados del 2003-2007, ahora vamos con los del 2007-2009…

1. El 50% más pobre de la población ha dejado de mejorar su participación en el ingreso desde el año 2007. De manera análoga, el 50% más rico ya no ve peligrar su jugosa porción de la torta.

2. El 20% (30%?) más pobre la sigue mirando pasar: consolidó en la Posconvertibilidad una participación en el ingreso que resulta aún menor a la de los gloriosos noventa.

3. El 10% más rico del país sigue degustando anualmente una porción del ingreso igual a la que ingería durante los noventa.

Corolario:

Pasado el impulso inicial, el kirchnerismo parece haber agotado su capacidad de redistribuir el ingreso. Los últimos dos años muestran una consolidación de una pauta distributiva similar a la que regía en el país a fines de los años noventa, es decir, muy regresiva. En el período 2007-2009, las mejoras en el nivel de vida de los sectores populares (si es que las hubo) parecen haber descansado principalmente en el “efecto derrame”, por lo menos mientras la economía seguía creciendo (hasta tercer trimestre del 2008). Sigo pensando que el mejor resumen de la pauta distributiva de los últimos años del kirchnerismo lo hizo la Revista Barcelona: “La redistribución ya se hizo. Lamentablemente no alcanzó para los pobres”.

Mientras tanto, seguimos con las cooperativas, monotribustistas y sarasa, en lugar de pensar en serio planes para los pobres.

: Estuve cerca de comunicación, ciencias políticas y sociología, pero terminé en economía. Cuando el país explotaba quería ser periodista, pero pensaba que había que tener algo interesante para decir, había que formarse. Así que estudié economía y ahora estoy en investigación, aunque por suerte no tan alejado de la gestión. Y también terminé acá, sin buscarlo, haciendo esto. El problema es que, siendo economista, hay que hablar de cosas como la acumulación, la consistencia macro, los precios relativos y algunas otras cosas extrañas. Pero bueno, alguien tiene que hacerlo, no?