Firmenich

Estoy terminando de leer el libro Firmenich, de Felipe Celesia y Pablo Waisberg. Se trata de dos periodistas amigos que se animaron con este tema tan difícil. El trabajo de investigación, que no fue avalado por el testimonio de Mario Eduardo Firmenich, sigue en forma cronológica la vida del dirigente montonero a través de gran catnidad de testimonios, material de archivo y mucho trabajo.

Algunas reflexiones y comentarios desordenados:

  • El hecho de que sea la generación de los «hijos» de quienes nacieron en los 40 y 50 la que ahora se pone a tratar la cuestión de «quiénes son y qué hicieron» nuestros padres le da al análisis otro tono y otra posibilidad de llegar a lugares más o menos serios. Los que se enojan, se agarran rabietas, se acusan, se pelean, se aman irracionamente son otros. Son los que dan testimonio. No los que escriben. Que a su vez, por supuesto, no lo hacen de ningún lugar de neutralidad (inexistente, por otra parte). Pero pueden contar lo que dicen otros. No tratar de imponer su hipótesis, ni salvar su culo o el de otros.
  • ¿Es más difícil hacer «política» que liderar un proceso de lucha armada? ¿Es más difícil juntar pedazos diversos que liderar a convencidos de lo mismo? ¿Es más difícil permanecer que irrumpir? ¿Es más difícil ser Firmenich o ser Eduardo Duhalde? ¿Es más complicado tomar las armas o invitar a ese che-pibe que te trajo la garrafa en esa casa de veraneo a tomar unos mates? ¿Es más difícil convertirse en leyenda o pararse a escuchar a una vieja en una esquina? No lo sé. Quizás la pregunta esté fuera de lugar, se extemporánea. O no.
  • ¿Qué es más interesante? ¿678 o las fotos de la gente que pasan cuando se termina el programa? Puede ser que las dos cosas. Puede ser.
  • ¿Es Montoneros un grupo de «explicadores»? Me llama la atención cómo Montoneros y Firmenich como jefe de la organización gastan una enorme energía política en explicarse. Explicar y aclarar la muerte de Aramburu, la de Rucci, su relación con Perón, desmentir vinculaciones con la muerte de Mujica, explicar Ezeiza, la Plaza, el pase a la clandestinidad, el secuestro de los Born, el uso de la plata, el exilio, la contraofensiva, la cárcel, el menemismo, los indultos. Todo, todo es una permanente explicación.Y casi siempre es una explicación a través de los medios de comunicación. ¿O a los medios de comunicación?

  • Lo único que la política no te perdona es perder.Cuando vas perdiendo, va disminuyendo al mismo tiempo el apoyo con el que contás. Cuando perdés es porque de alguna manera fuiste a contramano de lo que cada momento político te requería. Lo difícil de la política es que cualquiera está expuesto a perder. Nadie tiene de antemano asegurado «ganar» por más que tenga «razón». Por más que los argumentos políticos de las decisiones sean racionales. Por más que las decisiones sean lo que «pudiste hacer en el momento, lo que te dio para hacer». Por más que las decisiones puedan entenderse en el marco del contexto histórico en el que se toman. Las «intenciones» no son lo que determina la política. Acceder al poder, conservarlo, conservar a su vez parte del «amor» del pueblo cuando uno está en el poder o cuando se ha alejado de él es un arte muy difícil y peligroso.
  • En el drama que constituye la relación entre Montoneros y Perón está enfrascada no diría toda pero sí buena parte de la problemática de los «progresismos» en la Argentina, como bien sabe mi amigo Mariano Fraschini. Y quizás también mucho de lo paradojal de la política. En forma muy acertada los autores deslizan en el libro una frase que dice algo así como que Montoneros veía a Perón «como medio y como fin». En política todo es «medio y fin». La gente, los votantes, los aliados, los medios, los programas, la gestión, las políticas, las palabras, los compañeros y los silencios. Todo es medio y fin. Eso es «inmoral», claro. Uno no debe «usar» a su prójimo. Todo debería ser un «fin». Nunca un «medio». Pero la política, me parece, es el arte de tratar de conjugar esa cuenta imposible en la que las cosas sean medio y fin. Ahí el tema es si a uno le da el «piné».
  • «Es que nosotros queremos representarlos, pero ellos no se dejan», citaba a no-sé-quien, mientras se cagaba de la risa, alguien que conozco. Problema de cualquier «progresista» en la Argentina. Chiste que necesariamente sobrevuela cualquier reflexión sobre Montoneros.
  • Hay un tema con el catolicismo. El catolicismo no da margen. Lo dijo Weber: el que quiera ser bueno, que done todos sus bienes a los pobres, se ponga una túnica y se ponga a predicar. Ahora, esto que damos en llamar política, es otra cosa. Y si vos partís muy pero muy desde el catolicismo, cualquiera te va a poder venir a reclamar un día: «che, te estás tomando un vino de 25 mangos, maestro» o de ahí para arriba cualquier cosa. No es fácil partir desde ahí, avanzar desde ahí, plantear la cosa desde ahí. No tenés capacidad de maniobrar políticamente.
  • El que llega allá arriba en una organización, en el país, no tiene por qué ser el mejor. Firmenich da la impresión de ser una persona muy inteligente (lo revelan sus excelentes notas en la UBA, su doctorado). Pero qué formación política tenía en la década del 70. ¿Era un tipo formado políticamente? ¿Cuánto conocía de qué es la Argentina? No de lo que podría ser, de lo que pudo haber sido, de lo que ocurrió en los últimos años. De lo que es la Argentina. Ahora: el que llega tiene que ser el que quiere llegar. El que se banca estar ahí. Firmenich es quien se bancó ser Firmenich. El resto necesitaba un Firmenich.
  • ¿Montoneros es parte de las sucesivas «olas» políticas a las que se subieron amplios sectores de las clases medias argentinas? ¿Entender a las clases medias es entender a Montoneros? ¿Entender a ese Firmenich que reta a su hija porque se quedó a dormir su novio es entender a Montoneros? ¿Es entender a las clases medias? ¿Entender a las clases medias es entender a la política argentina?
  • ¿Estamos ante el umbral de nuevas síntesis políticas ahora que podemos pensar todo esto, al tratar de hacernos algunas de estas preguntas sin frivolidad, sin «posmodernismo», sin pensar que «todo fue al pedo» ni que la generación de nuestros padres se equivocó en todo? ¿Estamos ante la necesaria relación de superación que deben tener un padre y un hijo?

Muy recomendable el libro.

About Nicolás Tereschuk (Escriba)

"Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).

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113 Comments on “Firmenich”

  1. Pongamos que estoy a tono con tu comentario. Pero tenés una visión mítica y errada de los 70, que te lleva a creer que ESTO es hacer política y AQUELLO era tirar tiros. Había unos cuantos fierreros, Carlitos Caride por ejemplo, y muchos montoneros, para quienes toda la política estaba en el idioma de los disparos. Pero en realidad, muchos de nosotros, casi todos, también intentábamos hacer política. Es más: viendo la labilidad actual de la construcción política K, hasta te podría decir que antes se hacía más política que ahora. Podría relatarte años, años de prédica diaria, constante, en los barrios populares de Argentina, en condiciones muy adversas, discutiendo, llevando la palabra de Perón, intentado sumarse a la práctica real, tanto barrial como fabril, de esos sectores. Ese contacto irremplazable (con sus limitaciones, porque por cierto muchos veníamos de sectores medios y universitarios) podría ser tomado ahora en el haber. Pero casi no se hace, reemplazado por la seudocomunicación de los blogs, facebook, el ánimo de aparecer en la pantalla de los seguidores de 678, etc.
    Imaginate que sólo para pintar en una pared PERON VUELVE había que armar una pequeña operación militar. Lo que significaba aprendizaje de organización política más que práctica de tiro.

    1. Muy interesante tu comentario, Jorge. Estoy de acuerdo con varias cosas que decís.
      Creo que los comentarios que hago también tienen una lectura posible que es «¿cuánta política se hace realmente ahora?».
      Saludos

  2. Creo que es un buen momento para volver a hablar de lo que pasó en los ´70, dejando de lado la terrible teoría de los dos demonios que redujo el análisis a un problema de anomia que se resolvería con el imperio de la ley y separando también el ¨todo fue al pedo¨ o la idea de que el problema era la violencia de unos cuantos iluminados.

    Siempre me sorprendió la contradicción de que un dirigente limitado como Firmenich (aún aceptando que sea una persona inteligente) pudiera federar bajo su liderazgo a gente mucho más capacitada como Walsh, Verbitsky o Gelman, o que lograra enamorar tan masivamente a toda una generación o que a la vez que optaba por decisiones criticables como la lucha armada contra un gobierno democrático apoyara un proyecto ambicioso tan opuesto a eso como el diario Noticias.

    Analizar Montoneros es también intentar comprender el drama del progresismo argentino y su relación con el peronismo.

    1. Arrancando de tu frase «todo fue al pedo » y viéndolo desde la óptica de alguien que nació en el 40´,siento que en gran medida ha sido asi. Lo que no tengo muy claro es donde poner el comienzo del cruel aprendizaje al que nos hemos sometido; 1806/7,1816/22,1835/53,
      salto años, 1916/30,1930/55,1955/1983.Podews elegir el que quieras . En todos estos períodos se ha torturado, asesinado, despojado, degollado, etc , todo ello casi siemore en nombre de la patria o de los superiores intereses del estado, contra la dominación extranjera, la propia , la colonia o la libertad,esta ultima con con tamborcillo y dos pistolas. No somos peores ni mejores que el buén salvaje o el peor de los académicos solo somos como el chancho de Orwell.La esperanza queda en suponer que en algún remoto futuro talvéz seamos como el Principe Feíz

  3. No voy a insistir, por cierto. Sin embargo, puedo afirmar que esto mismo, con esta u otras palabras, lo he repetido hasta el cansancio, desde hace un buen tiempo te aseguro, en unidades básicas, agrupaciones, etc., y también escribiéndolo. Todos te dicen sí, sí, sí, pero en realidad no entienden y seguimos en lo mismo, esperando que la política «baje» de algún funcionario. Quizás es una tara adscripta a lo que fue el peronismo, al que algunos progresistas Y TAMBIÉN MUCHOS PERONISTAS consideran una «revolución de arriba para abajo». Si vamos a esperar eso, estamos fritos.
    Por eso siempre pongo el acento el lo que fue «la juventud» en los 70. Sin esa juventud, Perón se habría muerto en Puerta de Hierro. la juventud fue una pura creación social. Eso, esa creación, es lo que falta. Pero están dadas las condiciones para hacerlo. La diferencia es que aquel clima era propiciatorio en otro sentido: por la falta de libertad, lo que hacía funcionar el marote. A mí me parece que en este punto es donde se abre un debate interesante. Saludops

    1. Jorge

      Entiendo tu crítica a la espera de una solución mágica ¨de arriba hacia abajo¨, pero creo que ese sistema (desde arriba) puede también abrir algunos marotes.

      Alfonsín, por ejemplo, fue mucho más allá en el juicio a las juntas de lo que sus electores esperaban. La gran mayoría se hubiera conformado con menos. Y ese límite corrido desde arriba generó un clima para pensar más.

      Los gobiernos K, grandes partidarios del ¨arriba hacia abajo¨, generaron también un clima propicio para el debate. Nadie esperaba eso, ni siquiera los pocos que votaron a Kirchner en el 2003. Nadie imaginaba una ley de medios, una AUH, un replanteo general sobre DDHH o un debate sobre quien establece la agenda pública.

      Puede ser que tanto Alfonsín como los Kirchner hayan sido solo amplificadores de algo que estaba latente en la ciudadanía, aunque no de manera visible. Pero lo que permitió su visibilidad potenciando el debate público fue, creo, la implementación ¨de arriba hacia abajo¨.

      Saludos,
      r.

  4. Escriba, interesante el análisis. Suele criticarse la opción de la lucha armada sin analizar seriamente en qué cultura estaba planteada como alternativa revolucionaria (independientemente de que algunos de sus líderes como el propio Firmenich están seriamente sospechados de connivencias con los enemigos que ellos mismos elegían enfrentar). Leo en tu comentario (no sé si es la idea) un elogio a «parar la pelota» y hacer la crítica desde la posición de entender qué elementos había en aquella época para tomar decisiones como «militancia convencional o lucha armada [que también puede ser una forma de militancia en un sentido amplio de la palabra]). Es medio facilista juzgar desde el conocimiento del fracaso de algunas de esas opciones y desde una relativa distacia histórica las decisiones de aquellas personas. Al día siguiente del sorteo, todo el mundo sabe a qué número debería haber jugado para ganarse la lotería, no? Pero lo que me hace ruido en esta historia es que Firmenich no es el Che (que no se tomaba el vino pero se fumaba el habano cuando todos sus compañeros podían hacerlo). Espero no haber tirado la pelota afuera. Saludos.

  5. Yo no estoy esperando ninguna solución mágica. Los límites de este gobierno son fundamentalmente que sus avances no se han correspondido con avances en la sociedad, que en gral sigue tan derechista, si eso significa algo, como siempre. O en otras palabras, debería existir una org social que sustente esos cambios arriba.

    1. Jorge:
      Habría que precisar bien eso de que si no hubiere sido por la juventud Perón se moría en Puerta de Hierro. Creo que se olvida toda una temprana resistencia, ajena a la juventud, que se da a partir del 56 y que mantuvo «vivo» a Perón. En esa resistencia hay muchos sindicalistas, por lo que a veces se la prefiere minimizar u olvidar. A vuelo de pájaro la obra colectiva de Liliana Garulli y otros: Nomeolvides-Memoria de la resistencia peronista 1955-1972, Biblos, Bs.As. 2000, rescata algo de ello.
      Saludos.-

    2. Y no solo eso, la primera juventud peronista estaba bancada económicamente por los sindicatos, en especial los metalurgicos del tan defenestrado Vandor. Después, claro, los caminos se bifurcaron.

  6. Decir que sus excelentes notas en la UBA, su doctorado, revelan que es una persona muy inteligente es como too much.
    Además veo preguntas mal formuladas como por ejemplo esta:
    «¿Es más difícil hacer “política” que liderar un proceso de lucha armada?»
    Podrías preguntar si es mas dificil componer sinfonias como mozart o liderar un proceso de lucha armada.

    1. Podría. Pero no se me ocurrió. Quise decir que, según surge de la biografía, Firmenich es una persona inteligente en términos, digamos, racionales. No quiere decir que sea una luz en términos políticos. O sí, cada uno dirá.
      Saludos

  7. «Es que nosotros queremos representarlos, pero ellos no se dejan»

    es que la idea de representar en si misma significa subestimar al otro, por mas que por momentos esto no sea relevante y el subestimado no se haga demasiado problema.

    es una idea liberal, que pude tener un buen sentido, es decir «yo hablo por mi y el otro es lo suficientemente inteligente para hacer lo mismo»

    esto despues se torna una oda al individualismo, el desprecio a los sindicatos y lo que todos sabemos

    por supuesto es lo contrario a un movimiento popular como el peronismo, pero es para pensarlo no?

    sino entre la clase media, que es la que generalmente encabeza los movimientos populares, siempre va a surgir esa pseudo interpretacion de los que clases populares quieren, sienten, piensan.

    admito que en AP eso se ha hecho bastante bien, intentando entender fenomenos como el cleintelismo en vez de condenarlo con prejuicios.

    luego la pregunta que surge es ¿es lo popular, bueno? ¿es siempre bueno para ellos mismos? o se equivocan como las clases medias y altas? tiene sentido pensarlo desde ahi o lo pienso desde mis valores?

    y la discusion eterna.

  8. El problema es que la historia te tienta, parece mostrarse, parece ser legible, y de repente se da vuelta de repente y quedás ahí, como un boludo, teniendo que decir «yo tenía las mejores intenciones.» Ay, Weber. Y Merleau-Ponty también, Merleau Ponty escribió que estaba a favor de fusilar a los colaboracionistas con el nazismo no sólo por hijos de puta (aunque bien pudieran ser hijos de puta bien intencionados), sino por haber perdido.
    Por otra parte, le contesto a Jorge, con mucho respeto y sin ánimo de chicana, algo que me llama mucho la atención desde el punto de vista de una persona que nació en 1973 y cuyos padres no militaron. ¿Cómo se explica la militancia comprometida, sofisticada, las lecturas de Marx y la ida a las villas, con el hecho de que tipos tan opacos como Firmenich hayan liderado un movimiento, y luego hayan comprometido a todos en errores políticos tan gruesos¿ No es chicana, de alguna manera, creo que en la respuesta a esta pregunta se encierra una clave.

    1. María:
      Creo que la explicación del liderazgo de Firmenich está casi exclusivamente en Perón.Dice: Beatriz Sarlo: «La operación Aramburu tuvo una fuerza simbólica cuyos efectos se sintieron inmediatamente. Los vengadores de una afrenta política, que también tenía una dimensión personal, se constituyeron en interlocutores importantes dentro de la red enmarañada que tejía Perón con sus delegados personales, representantes, destinatarios de cartas y cintas grabadas, visitantes y amigos» (La pasión y la excepción. Siglo XXI. Bs. As. 2003- pág-.156.-
      Luego viene el conocido intercambio de cartas entre los montoneros y Perón, y con menos avales que esos muchos mediocres fueron actores en esos tiempos.-
      Es una explicación.-
      Saludos.-

      1. Pero es «la muerte de Aramburu» lo que tuvo el valor simbólico, es decir, el asesinato. No leí la biografía, pero me parece claro que la clave del éxito de Montoneros fue por una acción marcada con la impronta de Firmenich.
        Una sugerencia, quizás, como me identifico con otra tradición progresista, me sea más fácil, ¿pero no habría que empezar por cuestionar la idea misma de revolución que algunxs comentarista traen a la discusión? Revolución-iluminismo-dogmatismo-seguidismo…no formarían parte de la misma serie explicativa?

  9. de cuando en cuando aparecen en Artepolitica temas de fondo,que meten»el dedo en la llaga».
    ESCRIBA:tomar las armas es un modo de hacer politica,como lo es negarse a hacer politica.Las toman los convencidos de que el cambio requiere responder»a la violencia(a veces solapada)de arriba con la guerrilla revolucionaria,o los que tienen demasiado presente que la politica es «la continuacion de la guerra por otros medios».¡Que preguntas te mandas en el segndo parrafo!Se toca con el tema de las vanguardis,cuando se plantea la cuestion de promover el cambio de arriba para abajo o a la inversa.Cuando se reprocha al defensor de la igualdad que le gusta el lujo(sin reconocer su inteligencia y mientras se vive en un sistema injusto por imposicion de mayorias engañadas o minorias poderosas)no hay que mencionar al catolicismo sino al cristianismp.Son dos cosas diferentes.El primero habla del amor y la igualdad.El segundo ha demostrado a traves de la historia ser rn su gran mayoria una fuerza conservadora.Jorge dice que la falta de libertad hacia funcionar el marote en las decadas del 60 y 70 a los jovenes.Yo señalo mas bien que la estupidez mediatica de hoy lava los marote de todos.No quiero desmerecer a aquellos que se jugaron.Pero sin duda se equivocaron.Las condiciones aca no estaban dadas.Y hasta que ellos no reconozcan ese error y mas aun,que los represores no acepten su culpabilidad,no tendremos esa superacion del conflicto que veo deseas en algunos comentarios,y comparto.Sin embargo,perder es tambien discutible.Las F.A.y el poder conservador gano reprimiendo,pero era tambien imposible,por mas mataran a todos los»sospechosos»,que ganaran a un proceso historico que responde a os derechos de las mayorias humanas.Por ultimo recuerdo a Kant y a Maquiavelo.Para el primero ningun ser humano debe constituirse en un medio para la accion mral del otro.Para el segundo sabemos(al menos por tradicion interpretativa)que el fin justifica los medios.Aca aparece la antinomia etica-politica.Invito a seguir el debate.

  10. Escriba
    Blanquismo y orfandad política.
    El primero, como patología de clase, esta estudiado desde los tiempos de la Comuna.
    Marx los acusaba de falta de cintura política, o flexibilidad ante la situación.
    Prefirieron enfrentarse a la III Republica, en lugar de sumarse contra la invasión prusiana.
    Mao, vía Colmar von der Goltz, el de la “Nación (Pueblo) en Armas”; hizo lo contrario a la Comuna.
    También explica, como siempre lo recuerda Abel, que personas muy esclarecidas e inteligentes; se subordinen disciplinariamente a los “desvaríos” de la Conducción.
    El segundo tema, la orfandad política, esta relacionada con el “fracaso” de reducir la “hecho maldito”.
    Según la lógica de las Teorías, expulsados del Poder, debería desaparecer; para que el resto del arco político volviera a la “normalidad” de los países serios, como lo fue la Argentina antes del 43.
    Socialdemocracia y Comunismo, con sindicatos, por un lado; y Demócratas Cristianos y Liberales, con los Sectores Medios y Altos, por otro lado.
    El problema, entonces, es que no se parte de un “respeto” por compartir experiencias con la base y APRENDER.
    Sino, se viene a LIBERAR a los “pobrecitos” de las cadenas que los embrutecen.
    En fin, en el idioma de la época, Oscuros contra Iluminados; que aun no se saldo.
    No es extraño, entonces, que Merklen y Robert Castel planteen lo siguiente:
    La réflexion déployée par Denis Merklen, tout à la fois sociologique et politique, sur les dynamiques de territorialisation des classes populaires dans les sociétés du Sud a, dès lors, vocation à s’étendre à d’autres villes et d’autres sociétés, en constituant un possible miroir pour des questionnements qui traversent, aujourd’hui, la société française (et d’autres encore).
    …………………………………
    L’« Âge classique de la citoyenneté à partir de laquelle on approche les classes populaires est teinté d’une essence normative issue tout droit des combats de la modernité contre ses ennemis du XVIII et XIXe siècle », écrit Denis Merklen qui montre comment le concept, mobilisé sur ce mode, opère comme un « obstacle épistémologique ».
    Comprendre comment on devient individu dans un contexte de précarité et reconnaître, par là-même, l’émergence de formes nouvelles de citoyenneté suppose d’admettre que les « classes populaires ne vivent pas leur citoyenneté de la même façon que les classes moyennes », écrit-il encore.
    La « politicité des classes populaires », ce par quoi il faut entendre une nouvelle forme de politique bâtie dans la tension entre « urgence » et « projet » ainsi que dans leur relation aux traditions politiques, constitue un outil conceptuel permettant de cerner ce qui demeure un angle mort pour des sciences sociales trop obsédées par une conception de la citoyenneté dépourvue de contenu sociologique.
    ……………………….
    L’ouvrage de Denis Merklen porte ainsi une charge sévère contre les membres de la frange « supérieure » des « classes moyennes », auto-identifiées comme telles.
    Il s’agit d’abord des « nouvelles classes moyennes », peu réactives face au mouvement de désaffiliation et de creusement des inégalités particulièrement sensible en Argentine suite aux « réformes » menées par le président Carlos Menem [15], et dont Denis Merklen livre un édifiant bilan statistique.
    Sortant « gagnants » de ce mouvement de libéralisation économique, cette frange de la population formée de professions libérales, d’employés et de commerçants se sont identifiées aux nouveaux modèles de consommation désormais prônés, et soutenu ce faisant cette évolution que certains chercheurs ont qualifié de « modernisation exclusive » [16].
    La communauté sociologique est également pointée du doigt pour son normativisme ethnocentrique, qui l’empêche trop souvent de repérer les formes particulières d’individuation à l’œuvre dans les quartiers pauvres [17], et plus encore celles de la participation politique qui en découle, celles-ci ne correspondant pas à l’idéal de citoyenneté que portent ces classes moyennes.
    http://deshonestidadintelectual.blogspot.com/2010/04/paris-estudia-los-barrios-para-aprender.html

    En fin, pasaron 40 años; y seguimos con el « obstacle épistémologique ».
    Un abrazo

    1. Manolo tiene que ver con lo que escribi arriba.

      aja, hay un tipo de progresismo que no se preocupa por aprender y que tiene una actiutud heroica hacia los «pobrecitos»

      y cual seria el «verdadero» progresismo que deberia encararuna perona de clase media?

      no es al final de cuentas una simulacion barata?

    2. Manolo: la política es un fino equilibrio imposible entre «liderar» y «escuchar», entre «educar» y «aprender». Porque existe «política» en los sectores populares pero tampoco queremos galvanizar el statu quo ¿o sí?
      Un abrazo

  11. je ne compre pa..es decir no entiendo.Sintetice y traduzca,por favor…Y olvide tratar el tema de las clases medias.vilipendiadas por el Jauretche y el mismo Juan Domingo,cuando estoy en el grupo de los que sostienen que los unicos momentos semirevolucionarios de la Argentina se dieron cuando las caps medias y bajas de la poblacion se unieron…

  12. Tengo la misma impresion que Firmenich no es el che. Pero tengo fuertes dudas sobre si eso no es simplemente debido a que Firmenich perdio. Que hubiera sido de el, de haber sido exitosa su direccion? No creo ser mas critico que los millones de jovenes que vieron en el a un lider alla por el 74. Supongo que de haber ganado, con el reflejo que dan todas las luces que siguen al exito, yo lo veria como lider. Y, por que no, con el aplomo que da el exito, posiblemente el tambien fuese un lider.

    Manolo, el frances dejo de ser obligatorio en arte politica. Podes optar por el griego antiguo o latin, menos personas aun podran refutarte el texto.

    1. elbosnio:
      Me parece que el personaje no da para hacer historia contrafáctica. Demasiado vacíos en su biografía han dado lugar a ciertas suspicacias sobre su verdadero rol, y no me refiero solamente a lo divulgado por Martin Andersen en «Dossier secreto»: «Mario Firmenich, agente del Batallon 601 de inteligencia del Ejército y lider de los guerrilleros montoneros» (pag.373 de la edición de Planeta (1993), sino también a las críticas -un poco excesivas- que le hace J.P.Feinmann en su última obra y el pedido que le hizo a Santucho para que retrasara unos días su salida del país para poder realizar una reunión, y sabemos que el que llamó a la puerta del departamento del líder del ERP no fue el cartero, pero tampoco lo fue Firmenich.-
      Veremos que nos cuentan los autores en la biografía que menciona Escriba sobre estas lagunas.-
      Saludos.-

  13. Seguro que nos equivocamos, Isabel. Lo creímos demasiado fácil: por ej no entendimos o fuimos ciegos a lo que ocurría en el mismo 73 con Pinochet.
    Daio: no hace falta que lo lea, o en todo caso, los «jovenes» que hicieron la etapa del 55, la resistencia, eran los tipos que tenían 10 o 15 años más, y a diferencia de lo que sucede ahora, los que nos incorporamos en los 60 (no los de los 70, que ese es un fenómeno muy particular) recibimos y resignificamos lo que fue ese «mantener vivo» a Perón directamente de ellos. Sin embargo, Rulli, el Kadre, Spina, Ramos, Caride, Amanda Peralta, los uturuncos, en fin… no fueron un fenómeno masivo. Tenían, por el contrario, ciertas «desviaciones» de vanguardia, pero también porque en esa época el término vanguardia tenía un significado distinto al actual. Hoy, por ej., no hay vanguardias artísticas…
    En http://www.revista-zoom.com.ar hemos escrito, junto con Teodoro Boot, unas cuantas notas sobre el tema.

    1. Jorge
      Es cierto que existían “desviacionismos” vanguardistas; pero se tenía conciencia del peligro, y nunca se negó ser parte del dispositivo.
      Yo se que soy un hincha pelotas con los últimos documentos de Rodolfo Walsh; pero ahí esta todo a la vista.
      En que se había fallado, cual era el rumbo que tomaría el Proceso, y cual era la mejor estrategia de repliegue.
      Cuando habla del “empate” entre Luz y Fuerza y los militares, gracias a una organización de carácter “reivindicativo” superior; no esta hablando del “palo”.
      Oscar Smith y Tacconne nunca fueron de izquierda, sino todo lo contrario.
      Cuando Dardo Cabo, por la muerte de Rucci, recuerda el apoyo de Vandor y ¡Coria!; señala errores de bulto en la “caracterización”.
      La data de la época esta, el problema es que no se quiere asumir el error, para no “desacreditar” a los Bonasso y Tumini.
      Cuando nadie se quiere sacar una “foto” con D’Elia, porque “espanta” a los Sectores Medios; es un Juventud Sindical el que lo hace, para que Clarín publique el “Eje del Mal”.
      Clase contra Clase se termina convirtiendo en la única opción; porque se hace muy complicado armar el Frente Policlasista.
      A unos, se les perdona todo, aunque motoricen el Grupo A; y a los otros se los vive despreciando, a pesar de que se viven comiendo sapos.
      Porque a final de cuentas, PUEDE volver a pasar lo dijo RW, en primera o segunda vuelta.
      “Debe empezarse por la situación de las masas, que es de retirada para la clase obrera, derrota para las capas medias y desbande en sectores intelectuales y profesionales”.
      Un abrazo.

      PD, para los que se quejan del francés; cuando se publique Quartiers populaires, quartiers politiques en castellano, se los regalo.
      No será un gasto, sino una inversión. ;-P

      1. Manolo:
        Nunca está demás volver sobre los documentos de Walsh, por cuanto trascienden el contexto histórico, no podemos reducirlo a una discusión interna.
        Cuando Walsh habla del «empate» del conflicto de Luz y Fuerza está señalando en primer término su naturaleza crítica en la producción, y es en esos sectores claves donde el movimiento obrero podría dar más o menos pelea.
        Ahí mismo señala la principal falencia del «pensamiento montonero», que es un déficit de historicidad, que bien puede explicar la derrota. Y sigue siendo un texto clave para interpretar el presente.
        La foto de Moyano con D’Elia no es nada más que eso, no puede tomarse como una simbología puesto que en la realidad lo que expresan uno y otro no está unido; es a través de una construcción política (ausente en la actualidad) que ello se debe entramar.
        Saludos

  14. Gracias por recomendar el libro; me pongo a buscarlo ya. El post abre demasiados frentes con tantas preguntas (algunas referidas a dimensiones inconmensurables, como apunta el lector que hace la analogia de Mozart). Aporto solo dos breves:
    1. creo que la mejor manera de articular la intuicion de usar a otros como medios y/o fines es la que propone Kant: lo que esta mal es tratar a otra persona «meramente», solamente, como un medio. Pero no es moralmente incorrecto tratarla como un medio, especialmente en politica porque la politica se hace con otros.
    2. escribe escriba que «Lo único que la política no te perdona es perder.» No estoy tan de acuerdo. La historia politica esta llena de perdedores, de Yrigoyen a Lula. Lo que no se perdona es perder cuando se sabe de antemano que vas a perder por goleada, cuando todas tus esperanzas estan cifradas en que el enemigo se equivoque o que te tenga piedad.
    Por ultimo, tambien coincido en eso de que algunos jovenes conservan una vision «mitica y errada» de los 70. Pero bueno, son modas. En un tiempo veremos a algunos reivindicar los 90. Y luego se revertira el ciclo. Un paso para adelante y dos para atras, como siempre…
    Saludos.

    1. R.A.: Cuando digo «perder» no digo salir del poder o tener una derrota en una batalla pero tener posibilidad de ganar la guerra. Fijate que también pasa que hay quien deja el poder pero luego mantiene un buen recuerdo por parte del pueblo. Eso en Firmenich es difícil.
      También lo es -está en la biografía- por un trabajo en su contra de sectores específicos. Y, como todo en política, por impericia para contrarrestrlo. O por imposibilidad.
      Veremos.

  15. No es cierto que los metalúrgicos fueran la principal fuente de financiación de los pibes de la resistencia. Fueron los sindicatos más chicos. Los que primero fueron normalizados. La Rev Libertadora los había intervenido y eso se mantuvo por bastante tiempo. En cuanto al señor Firmenich, no diré que fue un hijo de puta. Sobre todo por esa barbaridad llamada contraofensiva. Mas bien lo volveré a llamar «señor», que es como nosotros en esa época llammábamos a la policía

  16. Más que explicadores los montoneros son «pedidores de comprensión»

    Verbitsky nos pide que comprendamos la cosmovisión setentista como si hablaramos de mongoles del siglo XIII y no contemporaneos de Travolta y Donna Summer.

      1. Es cierto eso, pero también habría que pensarlos como contemporáneos de las brigadas rojas y las panteras negras ¿no?

  17. Yo tenía 15 años en el 73, y el colegio al que iba (el mismo adonde había ido 10 años antes Firmenich), estaba cerca del centro de la vorágine de esos años.
    Lo que si me acuerdo de lo que charlaba con los pibes de la UES es que Firmenich no era un lider con consenso de los militantes, sino que su liderazgo venía de como se manejaba la cúpula. Los militantes habrían seguido al ratón Mickey si hubiese estado en el lugar de Firmenich porque se veían en guerra, y durante la guerra no se cuestiona a los generales.
    Los militantes pensaban que adelante de ellos estaban sus líderes, más adelante Perón, y atrás de ellos el pueblo.
    Y en realidad ni Peron ni el pueblo estaban donde ellos pensaban.

    1. Y no dije que en realidad casi nadie había visto en vivo y en directo a Firmenich, era una estructura jerárquica, piramidal y cerrada, a los sumo circulaba algun texto, pero no recuerdo actos con discursos de él, ni nada por el estilo.
      Tampoco nadie entraba a militar en la tendencia por él. A mi me parece que era un lider eminentemente burocrático. Una cúpula que planeaba, negociaba y bajaba línea.

      1. Mariano T:
        Dejando de lado si los montoneros eran o no peronistas, no hay dudas de que casi todo se lo debieron a Perón. Halperín Dongui dicen que constituyeron el caso típico del juego del ladrón robado: el General les hacía creer que los consideraba peronistas y ellos le hacían creer al General que eran peronistas.- Y si bien, como escribes, se trataba de una conducción burocrática, piramidal y cerrada, su suerte dependía de los guiños del General, lo que se dio claramente en el caso de Galimberti, inmediatamente defenestrado cuando habla de la formación de milicias populares.- Al aprobarse una especie de código penal interno, en el que se consideraba un grave delito cuestionar a la conducción, ésta se aseguraba su permanencia, independientemente de los graves errores que cometía.- Así cualquiera es líder.-
        Saludos.-

  18. Patética nota, queriendole salvar el pellejo al sorete de Firmenich, que:
    1) No podía «ganar» nunca: ese fue un sueño húmedo que costó demasiado.
    2) Entre otras cosas, costó esos militantes que para el sorete en cuestión eran peones sacrificables para cumplirle el sueño.
    3) En el contrafáctico, hipotético y delirante caso de que hubiera «ganado», no hubiera podido mandar más que a fusilar… entre otros, a «escribas» como el que perpetra esta nota. Déjense de joder.
    Sean serios, hagan el esfuerzo. La politica no es solo salvarle el curriculum a líderes traidores (el Pepe tenía a quien salir: para cuando la nota sobre Perón y las tres A?).

    1. Carlos Quinto:
      Uno a uno, comenzando por el hermano Daniel (López Rega), todos los capos de las Tres A se han ido muriendo en la cárcel. ¿Qué suerte, no?.-
      Aunque debes de haberla leído, por las dudas, te recomiendo las notas de Sergio Bufano, aparecidas en las revistas: Lucha Armada en la Argentina, nº 3, pág.20 y La Ciudad Futura, nº 55, pág.7.-
      Saludos.-

  19. Interesante planteo Escriba, al estilo del que hace Américo del Verbo referente al comandante Marcos que al lado de Firmenich parece patrocinado por Milka.
    Si entiendo bien el post Ud. Pone el acento en la articulación Motoneros – Firmenich, o por qué un líder, indiscutido (por esos tiempos), llega a liderar un movimiento como montoneros. Arriesgo más, vistos desde la óptica de un populismo laclusiano la pregunta que falta sería ¿Puede un lides populista moderno, como Nestor, Evo o Chavez, convertirse en un MRF?
    En este punto no gasto un bit de su tiempo para revisar montoneros ni al propio MRF, de hecho muchos amigos míos, montos de la época son, ( o deberán serlo, nunca lo conocí) demasiado parecidos a MRF para que venga a criticarlos, lo discuto personalmente cada vez que se da la ocasión. La impresión que tengo es que todavía hay mucho de soberbia en ellos, autoritarismo y sobre todo intolerancia. De hecho hubo muy pocos con actividad política visible hasta hace poco, salvo los desagradables de siempre. Tampoco ninguno de sus dirigentes descolló en la era democrática lo que me lleva a este planteo:
    Montoneros fue, como toda estas organizaciones sesentistas-setentistas de izquierda, una estructura verticalista, que tributaba no al peronismo – Perón sino al marxismo ruso al mejor estilo de las milicias de la república Española que tributaban a Rusia y que terminaron malográndola. Ver Tierra y Libertad http://www.nodo50.org/Comunismo-Libertario-tierra-y.html Recordemos que la referencia principal de la lucha armada de esa época fue la Revolución Cubana. Y esa línea fue siempre extremadamente jerárquica, concentrada y fuertemente centralizada y centralizante del poder. Yo creo que esto es lo que no se entiende desde el aquí y ahora de lo que fue aquello. Por más que no le guste vivimos una política postmoderna, basada en la NO REPRESIÓN DE LA EXPRESIÓN POPULAR, eso hace la diferencia, la posibilidad de las lateralidades y que los Libres del sur o los SÍ nos cortemos solos cuando no gusta la partida.
    Si el populismo es un movimiento donde confluyen diferentes visiones, ideologías e intereses que llenan el famoso significante vacío, estamos ante una estructura de poder descentralizada solo gestionada por su lides que debe tributar tanto para afuera como para adentro, pero de ninguna manera esa relación para dentro es verticalista o tiránica. Manolo siempre advierte sobre esto. De hecho cuando lo ha sido, y este es el principal problema del populismo, es que cuando se tiranizó la cosa terminó muy mal.
    Demasiado dolor y contradicción nos causan todavía los Firmenich o los Che, causaron amor y muertes por partes iguales e igualmente inútiles. Me quedo con el párrafo donde inserta esta frase “Las “intenciones” no son lo que determina la política. Acceder al poder, conservarlo, conservar a su vez parte del “amor” del pueblo cuando uno está en el poder o cuando se ha alejado de él es un arte muy difícil y peligroso”.

  20. No salió el comentario y lo publico de nuevo
    Interesante planteo Escriba, al estilo del que hace Américo del Verbo referente al comandante Marcos que al lado de Firmenich parece patrocinado por Milka.
    Si entiendo bien el post Ud. Pone el acento en la articulación Motoneros – Firmenich, o por qué un líder, indiscutido (por esos tiempos), llega a liderar un movimiento como montoneros. Arriesgo más, vistos desde la óptica de un populismo laclusiano la pregunta que falta sería ¿Puede un lides populista moderno, como Nestor, Evo o Chavez, convertirse en un MRF?
    En este punto no gasto un bit de su tiempo para revisar montoneros ni al propio MRF, de hecho muchos amigos míos, montos de la época son, ( o deberán serlo, nunca lo conocí) demasiado parecidos a MRF para que venga a criticarlos, lo discuto personalmente cada vez que se da la ocasión. La impresión que tengo es que todavía hay mucho de soberbia en ellos, autoritarismo y sobre todo intolerancia. De hecho hubo muy pocos con actividad política visible hasta hace poco, salvo los desagradables de siempre. Tampoco ninguno de sus dirigentes descolló en la era democrática lo que me lleva a este planteo:
    Montoneros fue, como toda estas organizaciones sesentistas-setentistas de izquierda, una estructura verticalista, que tributaba no al peronismo – Perón sino al marxismo ruso al mejor estilo de las milicias de la república Española que tributaban a Rusia y que terminaron malográndola. Ver Tierra y Libertad http://www.nodo50.org/Comunismo-Libertario-tierra-y.html Recordemos que la referencia principal de la lucha armada de esa época fue la Revolución Cubana. Y esa línea fue siempre extremadamente jerárquica, concentrada y fuertemente centralizada y centralizante del poder. Yo creo que esto es lo que no se entiende desde el aquí y ahora de lo que fue aquello. Por más que no le guste vivimos una política postmoderna, basada en la NO REPRESIÓN DE LA EXPRESIÓN POPULAR, eso hace la diferencia, la posibilidad de las lateralidades y que los Libres del sur o los SÍ nos cortemos solos cuando no gusta la partida.
    Si el populismo es un movimiento donde confluyen diferentes visiones, ideologías e intereses que llenan el famoso significante vacío, estamos ante una estructura de poder descentralizada solo gestionada por su lides que debe tributar tanto para afuera como para adentro, pero de ninguna manera esa relación para dentro es verticalista o tiránica. Manolo siempre advierte sobre esto. De hecho cuando lo ha sido, y este es el principal problema del populismo, es que cuando se tiranizó la cosa terminó muy mal.
    Demasiado dolor y contradicción nos causan todavía los Firmenich o los Che, causaron amor y muertes por partes iguales e igualmente inútiles. Me quedo con el párrafo donde inserta esta frase “Las “intenciones” no son lo que determina la política. Acceder al poder, conservarlo, conservar a su vez parte del “amor” del pueblo cuando uno está en el poder o cuando se ha alejado de él es un arte muy difícil y peligroso”.

    1. Discrepo. No me parece que hayan sido «inútiles» los procesos históricos que mencionás. Creo que ocurrieron, que hay que pensarlos y discutirlos. Pero no sobre la base de creer que fueron «inútiles».
      Me parece
      Saludos

      1. ¿Sabés lo que pasa, Escriba? Hubo gente que los sufrió. Gente que por hay tenía otra visión de la vida, de la historia y de tantas otras cosas durante «esos años». Una cosa es morir en la tuya y otra que el balazo te venga de arriba. Y esta sociedad está conformada por gente de todos los palos, eso lo estamos viendo ahora con relación a la recuperación de esta historia. Por eso yo digo que no sólo fueron años inútiles sino que fueron años negativos. Por eso Nunca Más.

  21. Un tema es: cuando nos dicen «montoneros renuncien» ( cuando nos lo dice capussotto tambien) … cuanto hay de dificultad para que algunos de los interrogantes que se plantean sean realmente referidos AL PASADO? Quiero decir: cuánto nos cabe el sayo, o por lo menos a ciertos sectores de la militancia de hoy ( nuevas generaciones) que , sin querer ser ofensivo, portan el agravante de reproducir algo de la matriz navegando a veces – en los mejores casos- sobre el folklore de aquello, dicho folklore en sentido positivo, todo lo contrario- y en tantos otros apenas en el cotillon simbólico de aquel repertorio..
    Dicho esto no como un analisis desde afuera, sino desde un lugar que intenta no sólo comprennder, sino asumir una responsabilidad compartida.

    Quiero decir: ojalá se tratara de que «Firmenich» fuera el unico titulo posible para los interrgoantes del post.

    1. Néstor: No, claro. Creo que hay varias lecturas para el texto. Cuando uno analiza hechos históricos también debería estar analizando algo del presente.
      Saludos

  22. y si directamente admitimos que todos los movimientos revolucionarios fueron y son un gran chamuyo de mesianicos de clase media?

  23. Gran post y muy buenas preguntas.

    Desordenadamente, coincido plenamente con que planteos como este son generacionales (sub 40). Y que se trata de una relectura necesaria. Me vienen a la mente un gran post de Tomás (matando al padre o algo así). Un gran hallazgo el párrafo sobre el catolicismo. Creo, retomando la categoría que trae manolo, que todo blanquismo es católico. Y aquí están, me parece, las raíces del error montonero, no en la lucha armada.

    Lo militar, aún en potencia, es parte esencial de político. Gramsci, si mal no recuerdo, para señalar el «momento» más inmediato de la confrontación política se refiere al momento político-militar (y weber sabía esto). Es un error oponer lo que es la misma cosa. Si se descarta (hoy, «nosotros», «ellos» y «aquellos») la lucha armada es porque la dinámica actual contiene posibilidades reales de mantener en suspenso la opción militar, depositada allí a donde puede accederse mediante otras vías. No por una cuestión de principios, de lectura posmoderna, de pacifismo o de lo que sea. Pero en la medida que no se parta de una lectura que cree literalmente que «el» estado es lo que dice que es y «la sociedad civil» es alguna otra cosa (es decir una lectura liberal) no tiene sentido oponer la violencia armada con la lucha política porque aquella no es más una expresión particular.

    No es, entonces, más «difícil» ni más «fácil» tomar las armas que laburar en territorio, ni son opciones excluyentes. El error monto es el blanquismo, la pretensión del reemplazo de décadas de luchas por un putsch exitoso. Y allí es donde el error monto se repite una y otra vez en muchas izquierdas (que no es casual: el marxismo, trosky dixit, es un blanquismo, lo es al menos desde 1917).

    Al margen, este blanquismo, más que una lectura sobre las clases medias argentas, creo debería ser parte de una lectura sobre sectores de las clases medias de todo el mundo, en esa época, en ese momento. Firmenich se lee mejor en el estante «brigadas rojas, eta, ira y otros» que en el estante «clases medias argentinas».

    saludos

    1. Decir que «la guerra es la continuación de la política por otro camino» es un estupidez. La política no es hermana de la guerra, tampoco es una pariente cercana: una es la antítesis de la otra.
      Ell error de los montos es mucho más simple que todo lo que vos señalas: quisieron hacer política reemplazando los consensos con FALS. Y así les fue, por suerte.
      Ese error, en su actuar, tiene como antecedente su error en la concepción de país que ellos querían y que suponían que el resto de la sociedad también quería: se fueron los milicos, volvió Peron, y siguieron con las FALS.
      Y así terminaron.

      1. Francisco, la política presupone la existencia de la policía, el ejército, etc. En fin, de un estado, que no es más que del control militar sobre un territorio. Yo no dije que la guerra fuera la continuación de la política. Dije que son dos aspectos de la misma cosa.

    2. Tambien hay que ver el contexto. El apego actual a la democracia y el consenso que tiene como sistema es algo relativamente nuevo en la Argentina-
      Montoneros era una organización militar con el objetivo de la toma del poder y su ejercicio. Con el triunfo de Campora, y su presencia en cargos políticos, sintieron que solo había cumplido un 10% de sus objetivos, y que para avanzar hacía falta derramar sangre, sin ningun compromiso con la «democracia burguesa». El dique era Peron, en la medida que se alineara con sus objetivos.
      Me acuerdo del día después de «los estúpidos imberbes» y la ruptura entre JP leal y JP TR.
      No había un solo demonio, ni dos, había muchos.

  24. Estimados, leí el libro de Celesia y Waisberg, y me atrapó, aunque creo que construye una visión muy pasteurizada de Firmenich. Por momentos, parece un catálogo de descargos de Firmenich, a través de las voces de los autores. Hay un esfuerzo en el libro en relativizar o tamizar la militancia de los fundadores de Montoneros en grupos católicos nacionalistas; tampoco está muy clara la explicación sobre las visitas de Firmenich al Ministerio de Interior bajo la dictadura de Onganía. Aparece bastante gambeteada la defensa de Firmenich de la autoinmolación, del suicidio como práctica impuesta por la orga, de la posibilidad de resistir a la tortura sin dar datos «en un 95% de los casos», y cosas por el estilo, que, por lo menos hacen más digerible la imagen de Firmenich. Lo mismo de algunas decisiones como el ataque al cuartel del Ejército en Formosa, en 1975, que provocó la muerte de varios colimbas.
    La militarización explícita post dictadura, con la creación de escalafones, uniformes, saludos y toda la parafernalia castrense, con la visión de mundo que ello implica, también aparece bastante sesgada. Por último, ya no quedan dudas que, especialmente en 1980, había un grado de infiltración muy alto en la conducción de Montoneros, y el desastre de la contraofensiva, donde los militantes son secuestrados uno por uno a los días de llegar, o directamente en los pasos fronterizos, más el famoso informe de Inteligencia del 601, que revela detalles muy precisos de la conducción montonora, son señales de esa infiltración. ¿Quién fue el «topo? No se sabe. Y el libro tampoco se mete demasiado con eso.
    Y del famoso rumor de una posible reunión Massera-Firmenich, los autores asumen que «no hay pruebas», y así se sacan de encima el problema, pese a reconocer el testimonio de Dupont sobre Elena Holmberg como testigo de esa hipotética reunión. Con todo, el libro no deja ser atrapante. Surrealista es el momento en que Firmenich catequiza, biblia en mano, a su hija, por haberse acostado con el novio en la casa familiar.

    1. Alejandro:
      No voy a dar opiniones de todo porque los autores son gente amiga. Creo, sin embargo, me parece que en el libro están «puestas sobre la mesa» las cosas y se pueden sacar perfectamente conclusiones como la tuya (quiero decir, el libro no obtura razonamientos como el tuyo) y también se pueden sacar conclusiones de otro tipo.
      Saludos

      1. Escriba, me encanta este sitio y la altura de los posts. Y coincido en que el libro de Waisberg y Celesia abre posibles lecturas que, en cierto modo, divergen. Más allá de eso, me pareció muy recomendable el libro. Saludos cordiales.

  25. Bueno, en un punto es obvio. La cosa es el tipo de utilidad del analisis – conectando con lo que le decis a Boyle arriba- Comparto que no es ni ha sido inutil – aunque el comment original usa la palbra enun snetido diverso del tuyo.
    Lo que me preocupa respecto a la utilidad en terminos, digamos de aprendizaje, remite a cierto tipo de revision que ha de tener, para que sea «util», una bajada, una implicación, donde lo que aprendemos no es solo «conocimiento» sino critica practica a las practicas que persisten». Y en eso, creo que, con todas las distancias del caso, que son muchas, hya muchas persistencias sectarias, jerarquicas y de desperidicio de vidas y oportunidades -poteniciales, eventuales- de implicar a «las masas» y de no cerrarse en guettos, focos u orgas. Es cierto que las persistencias se dan en version soft, acaso, o dicjo de otro modo a nivel del repertorio simbólico nomas. Pero, que están , están. Y en nuestra generación. Eso me pre-ocupa. Bueno, un poco, a veces.

  26. R.A:la politica se hace con otros.El problema de conciencia es subordinarla o no a la etica.Si tomo al otro como un medio me acueño de el.Si lo considero un fin en si mismo como persona lo respeto y dejo que el decida.La violencia politica,sobre la base de que el cambio requiere destruccion,nos lleva a»las manos sucias»de Sartre,y Kant,que corresponde a la etapa en ascenso de la burguesia moderna,queda en el museo…
    A esta altura de los comentarios me permito agregar que,ademas del conflicto Peron-Montoneros,el drama del ERP fue su formacion marxista,que lo separo de los Montos,cuyo idealismo abrevo en la caridad cristiana-catolica que es un aspecto originario del peronismo.

  27. Diego: tiendo a creer que lo que no debe haber más es terrorismo de Estado. Y hay que aprender para no repetir escaladas de violencia. Lo que se dio, se dio en un contexto del país y del mundo muy preciso.
    Saludos

    1. me sorprende la tibieza de «tiendo a creer» NO debe haber terrorismo de Estado y NO debe repetirse el terrorismo a secas.

      1. Sopa: lo que quiero decir es que no creo que Montoneros haya hecho terrorismo. Creo que el «Nunca Más» se aplica al terrorismo de Estado y creo que el contexto político en el que se dio la violencia política en el país es algo de lo que hay que aprender para no promover escaladas de violencia de ningún tipo en el futuro.
        Saludos

    2. Escriba: haber agarrado los fierros en nombre de una patria socialista sin tener un pueblo atrás, después de Stalin, estaba claro que era de terror en 1970, o sea, tampoco tenían una cosmovisión que los bancara, vivían en una nube de pedos. Esto ya quedó claro hace 27 años en éste país para esta democracia. Por supuesto el terrorismo de Estado fue 20 veces peor que todo lo que pudo haber hecho Firmenich.

  28. Montoneros y Firmenich se identifican, a partir de 1973 al menos, como marxistas leninistas que constituyen una vanguardia revolucionaria decidida a establecer, a través de la guerra revolucionaria, una dictadura del proletariado en su variante cubana. Ya sé que todas estas palabras que estoy usando suenan arcaicas (o propias de agentes de servicios de inteligencia) pero son las palabras (y los conceptos) con los que en su momento se movía Montoneros. Ya para entonces el catolicismo estaba «superado» (y ojo, que no todos en los Montoneros iniciales (Norma Arrostito?) eran tan católicos). Es injusto analizar las conductas políticas y militares de Montoneros y de Firmenich ninguneando el marco conceptual con el que se manejaban (lo seguirán haciendo?).
    Me sorprende que Escriba diga que este libro, al que elogia tanto, permite sacar conclusiones tan disímiles como que Firmenich era un informante de los militares, o que no lo era. Pareciera que es esencial jugarse por una u otra posición. Pero es una buena estrategia de publicidad, y habrá que conseguir el libro y leerlo.

  29. Escriba, mencionás algo clave, y que por momentos es tabú. Te aclaro que me considero una persona de centroizquierda, y que, a grandes rasgos, simpatizo con el gobierno actual. Ahora bien, ¿no cayó Montoneros, por sus propios errores, en ciertos momentos, en actos terroristas? No estoy diciendo que haya sido una agrupación terrorista, sino que, en ciertas ocasiones, en particular post 1974, cayó en esas prácticas. No quiero que me corran con el argumento de que «no hay que hacerle el juego a la derecha», o el de «los trapos sucios se lavan en casa», porque nada de lo que se diga en un blog define una causa judicial o algo equivalente.
    Cuando Montoneros se sube a esa «escalada de violencia», propulsada por las AAA, creo que incurre en crímenes que ya en su momento eran difíciles de defender, salvo para los militantes más encuadrados. Digo, en particular después de 1974, el asesinato al voleo de policías,y atentados con bombas, por su propia naturaleza, pueden ser englobados como actos terroristas. No me interesa la definición jurídica de «terrorismo», lo uso en el sentido de prácticas violentas cuyos alcances y daños no podían circunscribirse, y buscaban generar un estado de conmoción.
    Claro, el atajo es decir «hay que ver el contexto», pero muchas veces se usa esa frase no para entender, sino para justificar. De hecho, hubo quienes ya en esos años se alejaban de Montoneros por su militarización creciente y su guerra de aparatos contra el terrorismo de Estado, primero el peronista pre-1976, y luego el conducido por los militares. Es decir, ya en esa época hubo quienes se alejaban de la M, rechazando su uso creciente de la violencia. No es lo mismo la práctica violenta bajo dictaduras como las de Onganía o Videla, que bajo gobiernos democráticos, aunque estos fueran criticables. No es lo mismo enfrentar militarmente a una dictadura, que hacerse cargo del asesinato de Rucci, a pocos días de que asumiera Perón.

    1. Todo se puede discutir. No tiene que haber temas «tabú». Creo que las posiciones de todos modos para caracterizar qué es «terrorismo» y qué no son políticas. No hay un criterio estrictamente técnico al respecto.
      Saludos

      1. En 13 de junio del 2007, y en base a un proyecto remitido por el Poder Ejecutivo, el Congreso aprobó la ley 26.268, que incorpora a nuestra legislación los delitos de asociación ilícita terrorista, cuyo texto es bastante impreciso, pero tenemos ahora una cierta caracterización técnica legal del terrorismo:
        ARTICULO 1º — Incorpórase como Capítulo VI, en el Título VIII del Libro Segundo del Código Penal, el siguiente:
        Capítulo VI. Asociaciones ilícitas terroristas y financiación del terrorismo
        ARTICULO 2º — Incorpórase como artículo 213 ter, en el Capítulo VI del Título VIII del Libro Segundo del Código Penal, el siguiente:
        Artículo 213 ter.- Se impondrá reclusión o prisión de CINCO (5) a VEINTE (20) años al que tomare parte de una asociación ilícita cuyo propósito sea, mediante la comisión de delitos, aterrorizar a la población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, siempre que ella reúna las siguientes características:
        a) Tener un plan de acción destinado a la propagación del odio étnico, religioso o político;
        b) Estar organizada en redes operativas internacionales;
        c) Disponer de armas de guerra, explosivos, agentes químicos o bacteriológicos o cualquier otro medio idóneo para poner en peligro la vida o la integridad de un número indeterminado de personas.
        Para los fundadores o jefes de la asociación el mínimo de la pena será de DIEZ (10) años de reclusión o prisión.
        Si bien la ley pasó bastante desapercibida en su momento, no dejó de ser criticada puesto que se consideraba que podía violar libertades fundamentales bajo el pretexto de combatir el terrorismo, porque el fin es inescindible de los medios.-
        Saludos.-

      2. Una cosa es lucha armada, el pueblo en armas, aunque sean sectores minoritarios, otra cosa es sembrar el terror con esas armas. El terror se entiende que es en el seno del mismo pueblo que prtenden defender.
        Hablo de esos líderes a la africana y mucho de lo que ha pasado en Haití.

  30. Sí, de acuerdo, no hay criterios técnicos. Y va de suyo que cuando considero algo «terrorismo», lo estoy tomando como un aspecto negativo. Saludos.

  31. en mi comentario de ayer me adelanto a lo que sostiene despues CHARENDON.Por lo tanto sigo sosteniendo que el marxismo-lenilismo es incompatible con el peronismo en general.Sera por eso que Juan Domingo echo a los Montoneros….Hoy,nomas,Nestor K.hablo de reparir las ganancias entre el capital y el trabajo por mitades…

    1. No sea tan lineal Isabel, el marxismo pro sovietico tradicional fue altamentre centralizante y jerárquico, el peronismo es caótico, por eso son incompatibles. Por eso agrupaciones como Montoneros le servía a la Rusia de entonces como la JP Morgan a Estados Unidos, de peronismo nada. De hecho muchas acciones militares las hicieron en conjunto con ERP que tenía una tendencia mas clara, era mas marxista que otra cosa.
      Me refiero al hecho puntual del la evación del penal de Rawson, donde los cabezas de las dos organizaciones lograron abordar el avión. El resto se quedó conforme con eso sabiendo qué destino les esperaba. Se instaló una brecha insalbable entre la cúpula y las bases de ámbas agrupaciones que la terminó por desconectar verticalmente.

  32. Ricardo F.:de acuerdo con P.Calveiro sobre abrir lo que llamo»la mochila de la culpa».
    Ch,Boyle:cuando relciono marxismo con peronismo me refiero a la faz teorica,mas bien,a una mezcla de aceite y vinagre.La union en la accion se dio,tal vez tuvo que ver con el fracaso,yo misma opine ante una consulta que Montoneros tenia por su peronismo mayor apoyo masivo en la poblacion,era util,y lo que dices de Rusia es un tema ya transitado,porque el stalinismo desvirtuo al marxismo-leninlismo.

    1. Isabel:
      Abrir la mochila de la culpa pareciera diluir las responsabilidades. Pilar Calveiro es mucho más concreta (puse la lectura de sus declaraciones a propósito de la intención del libro que se comenta), dice sin vueltas: «quienes condujeron la guerrilla deben reconocer sus errores».
      saludos

  33. Escriba, te saludo por tu coraje al meterte en estas cuestiones, y por la limpidez de tus argumentaciones, que siempre ayudan a pensar. Otro tanto para todos los que aportaron en comentarios posteriores con ánimo honesto. Es bueno que vayan surgiendo este tipo de libros y las discusiones que generan, en una época en que la «vuelta de lo político» parece implicar un galimatías conceptual. Son señales de que no todo lo posible es discutir con la agenda de Magneto (para simplificar la cosa).
    Sólo un comentario sobre la eterna cuestión de lo militar y lo político. No creo que sea posible separararlos, es decir, disfrutar de una actividad profundamente política totalmente exenta de violencia. Hay palabras que revelan la profunda raigambre común de ambos campos: ser activo en política es «militar»; «estrategia» y «táctica» son conceptos eminentemente militares; la política sólo puede ser comprendida y analizada como una secuencia organizada de «confrontaciones» y «conflictos». Sin mencionar que la traducción literal del nombre que dio Marx a su concepto es «guerra de clases». Por supuesto, tengo siempre presente que la violencia es sufrida por los trabajadores mucho más que por sus opresores cuando se desata, y que ha existido un culto a la muerte heroica como camino ontológico, disfrazado de uso racional de la lucha armada.
    Una nota más, acerca de las palabras y su posible alcance como metáfora: en una formación de batalla, la «vanguardia» no es la conducción estratégica, sino aquel grupo que la conducción envía a las primeras confrontaciones, para tantear acciones futuras. Hay un equívoco importante aquí, y que ha tenido resultados trágicos: no es lo mismo una vanguardia que una patrulla perdida.

    1. Está bien lo que marcas, podría decirse que siempre hay un equilibrio a lograr entre lo «militar» (con muchas comillas o no tantas) y lo político y se trata de una cuestión bastante complicada.
      Saludos

  34. donantuonni:el cocepto de vanguardia en lo militar es el de primeras lineas de avance.Politicamente lo del Che y demas significaba que un grupo selecto abriria el camino a la revolucion popular,aunque en un principio no contara con el apoyo masivo por falta de conciencia…De ahi una buena razon del fracaso…

  35. Realmente que los que fuimos jovenes en los 70 pensamos que Peron era un revolucionario, fue un tragico error,que se pago muy caro,mas alla si Firmenich fue un infiltrado como sugiere el libro Dosier Secreto,lo que es real que los montoneros que sobrevivieron, muchos terminaron como funcionarios de Menem, o empresarios como Galimberti.

  36. Ricardo F.:TODO LO CONTRARIO:ABRIR LA MOCHILA DE LA CULPA ES ASUNIR LAS RESPONSABILIDADES.Tanto los errores de la guerrilla como la patologia de la represion.Hasta ahora me parece que se da mas lo primero que lo segundo,pero es insuficiente,y lo ideal es que se sentaran a dialogar…en un pais cuasi perfecto…

  37. Che, cómo joden con «el libro» Dossier secreto. Tal «documento» fue realizado por un informante de la CIA que estuvo al servicio del plan Condor, al cual obviamente «se le cayó la data».
    No parece muy serio que la acusación contra la cúpula guerrillera venga del primer obejtivo de la misma: el imperialismo norteamericano.
    Ese libro fue desmentido, especialmente por Gasparini (montonero hoy periodista, que hizo varios libros con los pormenores de la época)

    1. Como en general muchos no saben de que trata «Dossier Secreto», en una entrevista al autor(La Nación, 12 de agosto de 2003), se narra que: «Martin Edwin Andersen fue corresponsal del Washington Post en la Argentina durante los peores años de la dictadura, además de colaborar luego con el Congreso de los EE.UU. para apoyar la lucha por los derechos humanos. Tras su paso por la Argentina y con los contactos obtenidos escribió el libro «Dossier secreto», en el que describe cómo se construyó y se desarrolló lo que define como «el mito de la guerra sucia», en la que no hubo dos ejércitos luchando entre sí, pero sí varios traidores e informantes. Andersen compartió sus conocimientos sobre Montoneros ayer durante una conversación telefónica con LA NACION desde Washington
      -¿Es posible que haya habido algún entregador en la contraofensiva de Montoneros, como sospecha el juez Bonadío?
      -No tengo datos precisos sobre la segunda contraofensiva y la participación de Firmenich en ella, pero sí sé que de los tres que están bajo la lupa es Firmenich quien tiene antecedentes de haber colaborado antes con los militares. Se supone que si siguió como jefe montonero es muy probable, casi una certeza, que si hubo entrega de esa gente, Firmenich sea el culpable. Es más, si uno lee las declaraciones de gente como el poeta Juan Gelman o incluso Miguel Bonasso ahora, ambos dicen que la contraofensiva era muy disparatada y uno tiene que preguntarse entonces a qué jugaban, a qué fin apuntaban al lanzar semejante disparate.
      -¿Qué define como «colaborador», a un doble agente, a un miembro de los servicios de inteligencia?
      -Firmenich trabajaba como informante, que es la palabra que utilizó Sher (Robert, delegado del FBI en Buenos Aires en aquellos años) hablando conmigo. Firmenich, por lo menos desde 1973 era informante del coronel Alberto Valín, quien llegó a ser el jefe de inteligencia militar de la Argentina, y también era socio de la administración Reagan en América Central con los «contras». Además, y como consta en «Dossier Secreto», hice toda la argumentación circunstancial en contra de Firmenich y hablé con Sher al respecto. Me carteé con él y mantengo dos cartas, de las que puedo entregarle a Bonadío copias fieles, con su firma. Allí él insiste en que Firmenich era informante.
      -¿Por qué Firmenich, según usted, llegó a ser informante?
      -Por el viraje de los Montoneros en 1973 hacia la ultraizquierda. La gente tiene una óptica ahora… Mentalizaron mucho la propaganda militar, pero Montoneros no empezó como un grupo de corte izquierdista, sino como nacionalista católico que llegó a tener ciertas características de la izquierda porque alguna de su gente se entrenó en Cuba, pero no fue hasta que se fusionaron con las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) que llegó a ser lo que se identificó como la «guerrilla peronista-marxista». Si uno ve, además, todos los muertos que hubo en la cúpula (de Montoneros) tienden a ser muchos más los marxistas que los nacionalistas católicos como Firmenich y compañía.
      – Que sobrevivieron…
      -Sí. Firmenich sobrevivió a tres tandas de dirigencia montonera. La primera, la de los fundadores, la que estuvo en la década del 70 y también la que se fue al exilio. Es el único sobreviviente que quedó en la cúpula desde el principio de Montoneros.
      -¿Eso tuvo repercusiones en la familia de Firmenich?
      -La mujer de Firmenich fue detenida en julio de 1976, inmediatamente después de la voladura de Coordinación Federal. Sher dijo que la vio en la cárcel y que no fue torturada. Pudo dar a luz al hijo de Firmenich, ese bebe no fue sustraído y ella sale del país con pasaporte legalizado, con su hijo y con Galtieri (Leopoldo por entonces jefe del Ejército) presente, antes de Malvinas. Ahora, ¿cómo se explica eso? Además, el padre de Firmenich afirmó que ni él, ni su familia, nunca fueron molestados por el Proceso y que él siguió trabajando para el brigadier Cacciatore (Osvaldo, intendente porteño durante la dictadura).
      -¿Entregaba información que podía derivar en la muerte o desaparición de montoneros?
      -Sí, supongo que sí.
      -Usted cita, como ejemplo, cómo ocurrió la muerte de…
      -Mario Roberto Santucho, sí. Sher me dijo que él tenía entendido que Firmenich tenía que ver con su muerte. También hablé con uno de los cabecillas del ERP, Luis Martini, que en 1987 me dijo que no le cabía ninguna duda que fue por ese lado. Me dijo que tenía la certeza que la infiltración venía por parte de Montoneros y que Firmenich estaba detrás.»
      El objetivo del libro más que apuntar a Firmenich, buscaba instalar la idea de que no existió un enfrentamiento entre dos fuerzas, sino una matanza, no hubo un ejército revolucionario.
      Veremos como los biógrafos de Firmenich plantean el tema.-
      Saludos.-

      1. Che, qué buena data!!
        Un agente del FBI que habla como si hubiera estado en la cola de un trámite viendo la represión. Y al que «le contaron», como si fueran chusmas de barrio, cosas que no puede tener por escrito.
        Si es por acusaciones el tipo del Dossier secreto, «me contaron» compañeros que fue colaborador de la DINA (la SIDE de Pinochet). Y acá recaba datos de un enviado del FBI? Son dos Tata Yofre de la historia estos dos!

        Se ve que algunos la tienen con Firmenich. Podrían poner verdaderas fuentes (montoneros que lo acusen de tal o cual cosa, pero con nombre y apellido y no el «me contaron» sospechoso de un agente del enemigo). Yo ví a un par de montos acusarlo, pero las cosas de las que lo incriminaban siempre se basaban en la «mala espina» («para mí ese tipo lo cagó a Pirulo» «en el aeropuerto cuando cayó X, tengo el presentimiento que fue Firmenich»).
        Por sobre todo quiero remacar el contra-argumento a que «El hecho de sobrevivir» de Firmenich no lo hace traidor, ni doble agente. Con el mismo concepto utilizado sobre otros, por ejemplo se lo acusaría de infiltrado a Mendizabal (el tercero de la cúpula, el jefe del «Ejército Montonero» y el más grande cultor del «ala militarista»), tildándolo del culpable de militarismo monto «que por supuesto sobrevivió y vive tranquilo ahora, porque colaboraba con Massera» -y estupideces de ese tipo, tal como lo acusan al Pepe.
        Mendizabal, tuvo los huevos para volver a Argentina, solito, tras las contraofensivas y cuando ya no había ninguna esperanza de nada. Vino porque quiso, a lucharla acá dentro y cayó en a los tiros.
        Digamos que «como murió» es un héroe. Pero da miedo el falaz argumento de que si hubiera sobrevivido habría pasado a integrar el panteón de los «hijos de puta» que mandaron al muere a los compañeros (que todos, toditos, todos!! estaban en contra de la Conducción montonera, según el mito actual).
        Ayer fue la acusación contra los que sobrevivieron en el cautiverio (si zafaron del vuelo y la ESMA es porque eran traidores). Ahora contra los del exilio (si vivió tan cómodo en Francia o México, es porque vendió a los compañeros para salvarse). Mañana va a ser también contra los que murieron («traicionó y delató a todos pero igual lo mataron por monto»)??
        Una cosa es querere entender la época, otra es plantear desde el vamos «¿Fulano (Firmenich, Vaca Narvaja, Perdía, etc) es traidor, sí o no?». Y para colmo de la pregunta mal encaminada las «pruebas» son papeles tirados por services de inteligencia extranjeros dedicados a borrar la memoria histórica de la lucha armada.
        Además muchachos, si el Pepe era doble agente al servicio de la Armada o el ejército, se cree que a esta altura los milicos mismos no hubieran tirado esa BOMBA en algún juicio? Se creen que no estaría documentado (como se documentó toda la represión), y que algún almirante jubilado no lo tendría en archivo? Que no habría varios «perejiles» del ejército queriendo salvar su culo entregando a un pez gordo como el Pepe al banquillo? Se creen que no saltaría Bussi diciendo «juzguen también a Firmenich que formó nuestro grupo de tareas como informante, delator y mandando al muere a los suyos»?
        Los mismos que acusan a Firmenich acusan a TODA la cúpula (los q no pueden ni ver al Pepe, creen peor aún a Perdía y, Vaca Narvaja mucho no se salva). De lo que se los puede acusar es de cobardía, de haber dejado la lucha. Pero no de organizar una lucha armada «falsa» para que los «verdaderos» militantes fueran asesinados.
        Y la famosa contraofensiva fue VOLUNTARIA gente, basta del mito de que los mandaron al muere.
        La votaron los compañeros, y hubo más militantes voluntarios que los que se necesitaban. Conocí a la madre de una compañera que cayó -ella también militante la quiso convencer de que no fuese, que era suicida. La compañera fue -como la mayoría- no por «órdenes de arriba», sino porque estaba totalmente convencida de que tenía que volver a lucharla dentro «cueste lo que cueste».
        Y los reportes de inteligencia sobre el campamento de Montoneros en Cuba no señalan a un traidor en la conducción, sino a una militante que manejaba la base de datos (la cual es descripta con LUJO de detalles… incluido el tipo de PC, discos que tenía, etc), compañera que tenía lazos aparentes con el Mossad (siendo la contraofensiva algo que molestó a Israel al ser hecha con la OLP de Arafat). Pero bueno, queda mucho más politicamente correcto pegarle al Pepe, que a una desconocida que vendió a sus compañeros (¿sin saberlo?) al pasarle datos a su doble lealtad con el Mossad q los pasó a la dictadura.

      2. Pancho:
        Es cierto que los informes de los espías deben tomarse con pinzas. Los agentes secretos deben enviar regularmente noticias, y cuando no la tienen la inventan o son solamente rumores que luego se archivan y cuando se desclasifican los documentos se lo creen como si hubiera sido cierto. Pasó en gran medida con los informes de los años de la segunda guerra mundial, especialmente la llegada de submarinos con el tesoro nazi, y ahora ocurre cuando se desclasifican los del proceso.-
        El tema de los sobrevivientes es un tema muy difícil de encarar, que yo conozca existe un sólo libro el de Ana Longoni ,-«Traiciones»- que está bastante bien logrado.
        Saludos.-

      3. Como decís, si fuera por creer todas las pavadas (muchas veces «pescado podrido» tirado con un propósito perverso), pues Hitler estaría viviendo en la Patagonia, Perón estaría ordenado Masón en la Logia P2, y el líder de la guerrilla argentina en realidad era un topo contra-revolucionario que se disfrazó de adolescente guevarista para sabotear una organización que casi no existía -pero que todo el mundo sabía que en cinco años iba a ser la orga más pesada de toda Sudamérica.
        No conozco el libro de Longoni, ni lo ví nunca en librerías. Está en algún sitio para descargar? Longoni es académica o ex-militante?

      4. Pancho:
        Desconozco la trayectoria de Longoni. El libro fue publicado en 2007 por Grupo Editorial Norma y pertenece a la colección «Militancias», donde está también el de Pilar Calveiro, Política y/o Violencia, que en cierta forma está vinculado al tema del post.-
        Son dos obras interesantes puesto que comienzan a incorporar un relato histórico de los 70 que estaba bastante olvidado, aunque anteriormente Nicolás Casullo y otros ya habían incursionado en el tema.-
        Saludos.-

  38. No iba a leer el libro por el hartazgo de leer siempre lo mismo, pero al final mi curiosidad pudo mas. Y me sorprendió el enfoque, es la primera vez que leo algo sobre la persona de Mario que se parece al Mario ser humano que yo conozco desde hace 25 años, su familia, amigos y compañeros cercanos. Siempre me llamó la atención de él que, pese a su juventud, tenía una estructura mental, de valores y conducta que lo asemejaba a personas de otra época, como de 30 años mas pero no los tiene…sale al padre, otro personaje. Sobre la cuestión políca hay mucha tela para cortar, no participé de Montoneros por una cuestión de edad y siempre supuse que si hubiese nacido 10 años antes hubiera estado de esa vereda y no estaría para contarlo, pero bueno son especulaciones. No tengo dudas que la historia de Mario es inseparable de la historia de Montoneros, del peronismo y del país y de otra forma es estéril siquiera ponerse a analizarlo.
    Muy intersante libro.

  39. Ayer concluí la lectura del libro de Celesia-Waisberg. Creo que en la vida no hay nada gratuito, en el sentido de que toda escritura tiene su sentido.- No hay dudas de que los autores presentan a un Firmenich distinto al que la historia oficial recuerda. Un Firmenich de comunión frecuente, con un estricto sentido de la familia tradicional: nada de que el novio de la hija duerma en su casa.-
    No sabía que Gabriel Mariotto había filmado un documental, «para limpiar la imagen del Pepe» y «…que veía en el antiguo jefe de la Orga a un dirigente de masas que había que rescatar». Pregunto: ¿Rescatar para el proyecto inmerso en el cual se se encuentra Mariotto? y que «…el eterno retorno es una ley del universo y, como un héroe nietzcheano, -Firmenich- se prepara para volver», según el último párrafo del libro (pag.449).-
    Me parece que a los autores se le fue un poco la mano.-

      1. Creo que Firmenich tiene todo el derecho del mundo de regresar al país y dedicarse a lo que quiera, incluso a la política.
        No creo que la idea de hacer una colecta para reunir el dinero para los pasajes de buenos resultados. A partir del regreso de Perón la sociedad,poco a poco, fue rechazando la violencia, y él, justa o injustamente, quedó como uno de los principales referentes de esa violencia. Va ser difícil cambiar eso. Particularmente tengo la idea de que no lo necesitamos.-
        Saludos.-

    1. Leí el libro y no veo el dispositivo de reinserción que sugiere Daio. Mariotto es «pepista», uno de los pocos, y está dentro del Gobierno como todos sabemos. Pero de ese hecho inferir que es un emisario de Firmenich es no entender cómo funcionan las lealtades en la política. Además, en el libro se menciona que Néstor Kirchner le prohibió a Bielsa prologarle el libro al jefe montenero.
      Luego, ¿qué dirigente condenado al ostracismo no quiere volver? ¿qué dirigente retirado por la dinámica histórica no sueña con volver? ¿Alguno le queda duda de que Chacho Álvarez quiere volver, o F. Meijide o De la Rúa? Sólo por citar algunos ejemplos muy cercanos.
      No entender esto no es no entender la política, sencillamente es desconocer un principio básico de la naturaleza humana.
      El libro es muy recomendable.

      1. En principio parece casi imposible cualquier operativo de reinserción política de Firmenich pero, digo casi, porque ¿quién se hubiera imaginado hace unos días atrás que en un salón de la Casa Rosada se sentaría a la derecha de Kirchner nada menos que Osvaldo Papaleo? No sería raro que en un próximo acto se sentare ¿a su izquierda? el «Pepe».-
        En los números 55 y 58 de la revista Punto de Vista, cuando los vientos de la historia parecieron soplar nuevamente hacia ese pasado, Raúl Beceyro, publicó dos artículos sobre «Los fantasmas del pasado» y «Otra vez los fantasmas del pasado», cuya lectura puede muy bien complementarse con la biografía de Firmenich, especialmente cuando señala que espera que esos recuerdos del pasado no constituyan un horizonte futuro sino que, como la línea del horizonte, se vaya alejando a medida que nosotros caminos hacia él, de lo contrario el pasado, no sería sólo materia de una discusión histórica o política, sino una amenaza.-

  40. El fin de semana completé la lectura del libro en cuestión. Resulta un relato biográfico que llega hasta donde el límite de la investigación permitió, al no contar con la palabra autorizada del protagonista. Amplia en detalle los hechos conocidos, el recorrido histórico. Pero naufraga en los puntos oscuros que, a esta altura, han de permanecer ad aeternum y aunque MEF hable, ha llegado a una instancia tal que no será creible.
    El libro se acerca pero nunca puede confirmar los hechos puntuales que generan las mayores controversias en torno al comandante montonero: ¿Fue un doble agente? ¿Entregó a Santucho a las FFAA a instancias de la fusión entre ERP y montoneros? ¿Se reunió con Massera en Europa? ¿La contraofensiva montonera fue un grosero error de cálculo militar o puede circunscribirse dentro de las sospechas del encuentro con Massera y/o de su condición de doble agente? Saludos

    1. Mi querido «Band Apart», me parece que el libro lo desilusiona a Ud., más que naufragar. A usted y a otros cientos de miles de argentinos que desean con todas sus fuerzas que esas operaciones de desprestigio y propaganda sean ciertas. El libro claramente dice que no fue doble agente y se hace eco de la versión de Maria Seoane en cuanto a que no entregó a Santucho. También dice que no hay pruebas de su supuesta reunión con Massera y, una vez más, que no es suficiente prueba de su condición de doble agente una versión lanzada por el general Valín y un agente del FBI. Tampoco le ahorra críticas políticas a Firmenich.
      Yo lo invitaría a Ud. a que haga su propia investigación y presente las pruebas del caso. Si no las encuentra, se puede dedicar a reiterar todas esas falsedades, verdades a medias, rumores y otras irresponsabilidades que circulan por mucha literatura de la época.

  41. Band apart: Sobre el tema de Santucho, por versiones de gente del erp en el exilio en los 80, entiendo que el encuentro que debía producirse era entre Roby y Perdía dado que había conversaciones por medio de otra gente con el fin de juntarse a ver si se podía instrumentar la Olas.
    Gente de pelado establecía citas cada tanto con gente de robi y en cada cual a su vez quedaban en la próxima. Unos 10 días antes de la última cita prevista el representante de perdía no apareció ni a su cita ni a su supletoria lo cual era una señal inequívoca de que algo andaba muy mal (de hecho el compañero había sido chupado unos días antes), obviamente la contraparte debía levantar los planes. Así todo el compañero que cayó no cantó la cita, la prueba es que el enviado de roby salió ileso. Ignoro si el señor alertó a su jefe, lo que sí se es de que por las dudas alguien allegado al que fue chupado mandó mensaje a la esposa de roby diciendo que se levantaba todo. La cuestión es que roby no levantó nada y encima parece que vivía en el mismo edificio con su mujer, hijos y gran parte de la conducción (rara norma de seguridad no?) su gente le pedía por favor que se raje pero a el no le pareció que hubiera que adelantar sus planes, estaba muy confiado en su suerte al parecer. El resto es mas conocido: la inmobiliaria de la zona, el portero de su edificio, 3 canas que fueron a investigar, su pedido de refuerzos, etc…una cagada todo. Ahora, de ahí a que Firmenich lo mandó al muere???? En fin, a mi me parece inverosimil.
    Agrego que hacía muchos meses que la operatividad económica que tenían para funcionar era bancada por montoneros (de onda), dado que estaban en la recontra lona en esa época.
    Una de las personas insólitamente se dedicó a vertir estos tipos de rumores dentro de los grupos de derechos humanos fue Eve Bonafini y cada vez que se le preguntaba de dónde lo había sacado arguia:» se dicen por ahí esos rumores y es lógico dado que el pepe está vivo» aja…

  42. Lamento tanto analisis sin mucho sentido hoy, ya la autocritica no sirve. Comentarios sin sentido, sin argumentaciones serias, datos sin documentar. Puedo aprender los nombres de todos e inventar una historia bajo un seudonimo. Siguen siendo cobardes, montoneros con minuscula, sin reconocer los miles y miles de muertos provocados, no se sabe a nomnçbre de que. Si estan vivos, y quieren comenzar a operar nuevamente, pero haganlo como valientes sin seudonimos. Reconozcan el error historico cometido.

    1. NO se entiende tu postura. ¿A qué te referís con «comentarios sin sentido, sin argumentaciones serias, datos sin documentar»? ¿Al libro de Firmenich, a los comentarios de los lectores?
      Si no sabés por qué murieron los cuadro montoneros tendrías que leer un poco y después participar…

      1. Los montoneros murieron por nada! Fueron idiotas utiles de Firmenich y el resto de los secuaces. Hoy las cupulas estan atras de millones y millones depositados en Suiza!! Que tal las convicciones!!!!
        Fin del intercambio epistolar.

      2. Ajá, ahora los «millones» están en Suiza y todos los montoneros fueron tarados que engañaban tres vivos. Tu lectura de la historia es sencillamente estúpida. Y sí, por favor dejá de escribir y leé un poquito.

  43. No me gustó. Firmenich aparece muy poco. No recontruyeron al personaje, se escucha poco su voz. Tampoco está la opinión o la mirada de Firmenich sobre el kirchnerismo. no aporta demsiado a lo que ya se sabe sobre Montoneros. Si lo compran revisen el libro a mi me faltan las paginas 104 a 121

  44. Acabo de terminarlo y creo que su mayor hallazgo es documentar que el perfil construido por sus enemigos no es cierto. Creo que ya no hay discusión. Entre las teorías no probadas de los fachos que se dedican a defender represores y a atacar a la guerrilla y este libro -muy bien documentado, por cierto, y lo dicen periodistas e historiadores reconocidos- yo sé con qué versión quedarme. Ah. y muy gracioso que en el Clarín del 2/1/11 se adjudiquen «revelar» la negociación entre montoneros y menem por el indulto, cuando este libro lo cuenta y seguro que los periodistas de Clarín lo leyeron.

  45. Este post merece reactualizarse. Acabo de leer Montoneros: soldados de Massera, escrito por un abogado, Carlos Manfroni, obviamente conservador. Más allá de que el título es mal intencionado y no se sostiene en las pruebas que aporte, sí aporta muchos indicios de que existieron reuniones entre Montoneros y Massera en Europa, y cita qué diario suizo, qué diario francés, qué testimonio, vio esos encuentros. De ahí a pensar que Montoneros era una estructura masserista es disparatada y forma parte de la mala intención del autor. Sí parece más verosímil que haya existido alguna negociación, por ejemplo, tregua durante el Mundial ’78, apuntar más los objetivos de la guerrilla hacia el Ejército, etc, etc. Todos los enemigos negocian, a la par de que se peleen hasta a los tiros. Quizá la visión excesivamente edulcorada que hoy difunden algunos líderes de Montoneros tenga que ser revisada, de una buena vez. El libro de Waisberg y Celesia dice, que «no hay pruebas» de encuentros entre Firmenich-u otros Montoneros-y Massera, pero tampoco se busca ni una punta de aquellas que salieron en medios europeros, ya en 1978, asegurando de esas reuniones. Ni buscaron a Gregorio Dupont o a los hermanos de Elena Holmberg, que, vía ella, estaban al tanto de esos encuentros.

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