Judas

No sé si es lo más inteligente para decir, pero qué bien suena. Va el segundo hit de «D’Elía posteador«. Pego:

 

Judas…

 

Entró el negro Rojas a mi oficina de la FTV Nacional, miró la “tele” y vio que en el subtitulado decía “Cobos recibe a Macri”. Se paró un momento, se volvió hacia mí y me dijo cagándose de la risa: “esto me hace acordar a esos pibes que, cuando los padres se van de viaje, traen a la casa a todas las prostitutas del burdel del pueblo”. Para mis adentro me digo: “¿no será mucho negro?” Pero pensándolo bien, Rojitas tiene razón.

Hace días que me da vuelta en la cabeza una parte de la fórmula tradicional que se utiliza a la hora de jurar los cargos más importante de la conducción de la República: Jura usted desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo y bla, bla, bla… Y lo llamativo de esto es que, en esta fórmula,  la lealtad está antes que el patriotismo.

Judas amaba inmensamente a Jesús pero la tentación de la codicia pudo más que él; Judas fue incapaz de ir contra sí mismo, de doblegarse para que prevaleciera el bien en su humanidad. Según dicen los que saben, Judas era el único intelectual de todos los apóstoles, el que sabía leer y escribir, el cobrador de los impuestos del imperio, que tenía vínculos con los saduceos  y, lo peor aún, el hombre en el cual los romanos y los sacerdotes del templo más confiaban.

Bueno, lo demás ya es muy conocido: treinta monedas de oro, un beso en la mejilla. Todo lo demás es una rara mezcla de dolor, muerte y vida.

Finalmente, agobiado por el peso de la misma traición, Judas se retiró a un lugar alejado y se colgó. En realidad, Judas, dicen los que estudiaron el tema, traicionó a Jesús porque creyó que no iba a pasar nada; lo vio hacer tantos milagros y mover a tantas multitudes que, ingenuamente, creyó que él se podía ganar un poco de dinero y que Jesús iba a salir indemne.  

Cuando éramos pibes, aquellos maravillosos teólogos de la Liberación que alumbraron nuestros años de formación en el marco de aquel fenomenal método para unir la teología con la historia, que era el ver, juzgar  y obrar, siempre sacábamos las mismas conclusiones: Jesús era el pueblo latinoamericano que caminaba por la historia llevando en sus alforjas quinientos años de genocidio, sus permanentes flujos y reflujos donde se alternaban la victoria y la derrota; sus Tupacamarus, sus Tupacataris, sus jacobinos apasionados, que también pagaron con sus vidas tanto amor por el pueblo; y estaban los otros, los judas, los de las venas abiertas de nuestro inagotable Galeano.

Algunos dicen que cuando utilizo la palabra traidor pierdo la moderación o el equilibrio, y no falta quien me advierta que a la clase media no le gustan las declaraciones destempladas. Ahora yo los invito a encontrar un nombre que defina la conducta política de quien fue votado por 8 millones y medio de argentinos para acompañar en su gestión a Cristina Fernández y que, a poco de andar, vota a favor de la concentración económica y en contra de los pequeños productores rurales; que cada vez que la presidenta se va del país se junta con aquellos que expresan la Argentina de ellos: oligárquica, xenofóbica, que mezcla todo el tiempo los intereses económicos con los políticos .

Cobos es Duhalde, Clarín, De la Sota, Bergoglio, Miguens, Biolcatti, Macri; pero en realidad esto no sería nada si no fueran el pasado, al cual no queremos volver nunca más.

Cobos es la sociedad con la corruptela, la banda y la patota, con el oscurantismo retrógrado, con la oligarquía genocida, con la brutalidad de los nuevos ricos y con los ameba-pejoteros eclécticos y sin convicciones.

Esta rara mezcla de pelotudo y perverso, blanco, flaco, ido, light de cabeza y corazón, delarruesco hasta el tuétano, es la novedosa alternativa que nos propone el poder económico como salida política para la Argentina. En primera fila están los nuevos ejércitos de ocupación, que son los medios de comunicación del establishment, que construyen personajes, imaginarios, e historias que articulan con sus deseos de poder político y económico; detrás están los Grondona, los Fonteveccia, los Morales Solá, los Magnetos, los Mitre, que siempre  necesitan, desde hace dos mil años, un traidor, como en la sagrada escritura.


profesor Luis D`Elía.

Secretario General de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV)

Acerca de Nicolás Tereschuk (Escriba)

"Escriba" es Nicolás Tereschuk. Politólogo (UBA), Maestría en Sociologìa Económica (IDAES-UNSAM). Me interesa la política y la forma en que la política moldea lo económico (¿o era al revés?).

Ver todas las entradas de Nicolás Tereschuk (Escriba) →

36 comentarios en «Judas»

  1. Venía muy bien el post hasta “Algunos dicen que cuando utilizo la palabra traidor pierdo la moderación o el equilibrio…”, después se cambió la delicada interpretación por la retórica K que tan vacía nos suena a los grises.

    Cobos es un payaso, un títere a medida para la política mediática. Después de su voto no positivo, cuando algunos pedían su renuncia, me parecía una locura porque la institución política en Argentina se debía así misma respeto. Ahora, a medida que pasa el tiempo y veo las payasadas de Cobos que crecen exponencialmente, me pregunto si su presencia de este modo significa estar respetando a la institución política o si la está denigrando. No sé si nos merecemos este show mediático…

  2. Es genial: «rara mezcla de pelotudo y perverso, blanco, flaco, ido, light de cabeza y corazón». Porfa, póngale un blog, porfa!

  3. Luis D´Elía es un Pato Donal Negro, no se lo puede analizar solo desde algunos discursos, si no caemos en convalidar sus prácticas patoteras y autocráticas.
    No pido un blog para delía, su vida es un blog a al que muchos Escribas comentan y aplauden.
    La actitud de D´Elía también es la del adolecente, como Cleto, pero el adolecnte caprichoso que destruye todo, los que él mismo construye y lo que construyen los otros. Su fin es poner el crisis permanentemete el modelo.
    Contribuir a comentar su vida y sus miserias es constribuir al wandanarismo de la política.
    La política es algo demasiado serio como para que la postee un D´Elía y la comenten algunos pícaros.
    A sus comentaristas le digo que cuando sale D´Elía es por que sale a chorear, como dice Regazzoni. En la lógica del cazador de Merklen.
    Tipos así en la carrera larga no aportan mas que poner en crisis al sistema. Ellos de mientras, se vuelven a sus madrigueras con una pata de antílope entre los dientes.
    He dicho

  4. concuerdo con la critica al gil de Cobos, que quiere? una crisis institucional? semejante pelotudo es ahora la imagen positiva mas alta……..

    ahora yo me pregunto cual es el modelo «fuera del sistema»?

  5. El problema es que suena exactamente igual a lo que hubieran dicho Videla, y los que pensaban como el, sobre D’Elia y los que piensan como el. Como ya se sabe adonde se va a parar por ese camino, yo creo que seria preferible odiar y despreciar menos, y tratar de entender al otro un poquito mas. Si la Argentina realmente es una sociedad en que, para ambos lados, una mitad es una mierda que solo merece ser masacrada, y la otra tiene una causa justa pisoteada por los traidores, entonces Videla tenia razon porque la unica solucion es que una mitad mate a la otra. Si no se quiere eso, mejor calmar el tono.

  6. el furcio, perfecto, lo felicito porque lo dijo clarísimo.

    Se quieren diferenciar por el discurso pero se emparentan en las formas y esencia. Mientras tanto el país se marchita por su propio antagonismo.

    Vaya a saber qué es lo que en Argentina lleva a tantos a esa necesidad de heroismo patriótico, una actitud tan adolenscente e improductiva que sólo expone la intolerancia hacia al otro en nombre de alguna bonita postal patriótica.

  7. Con la entrevista a Luis que publicaron acá pude conocer cómo piensa, y la verdad es que siento que es un cuadrazo. Hoy más que nunca combato al forroprogresismo que él denuncia y con sus mismos métodos (no pegué ninguna piña todavía, pero si lo putié a Lozano en la cara por su voto no positivo). No hay lugar para grises ni tibios, esa política ya fue.
    Y sí, un blog ya.
    saludos. AnA

  8. Parece mentira que la imagen de Cobos recibiendo a macri para algunos energúmenos se asemeja a como caería en Estados Unidos Cheney almorzando con Bin Laden.
    la patología se esta extendiendo, y lo peor es que opositores como Lilita participan de esta locura.

  9. el furcio,lo que haria Delia seria por «la patria» no te olvides que son nacionales y populares

    mientras aca creen que los milicos del 76 fueron de ideologia liberal, en realidad fueron nacionalistas, tambien era necesario «salvar a la patria» del «trapo rojo»

  10. Charlie, para construcción a largo plazo fijate lo que es la FTV, lo de la lógica del cazador me parece que no va…

    Un comentario lateral: por lo que tengo entendido a Judas, los historiadores, no lo vinculan tanto con los saduceos como hace Luis, sino con los zelotes (es decir la facción extremista de los judíos que peleaban contra los romanos). Me acuerdo que un cura amigo una vez me dijo que Judas no vendió a Jesús por traidor sino por trosco. De acuerdo a esta versión no es en el «saduceo» Cobos (que no hizo más que lo que se esperaba que hiciera) sino en quienes, desde la izquierda terminan abrazados con los «romanos».

  11. Este mediodia, almorzando con un ex-jefe de gobierno de la CABA y un estimado colega publicitario, coincidimos en que tanto Cobos como La Valija son bolas de nieve estimulados por las reacciones de los K.
    Si en vez de indignarse, acusar de traidor a uno (lo que no deja de ser cierto), o de operación de la FBI a la otra (lo que tampoco deja de ser cierto), invitaran a Cobos a comer un asadito, o a participar de alguna reunión política; si le hicieran una caricia diciéndole «sos un buen muchacho y te apreciamos»; si dejaran que Antonini hable y diga lo que quiera sin reaccionar; esto es, si los ningunearan, ambos fenómenos_que de tal sólo tienen lo construido mediáticamente_ se desinflarían en un par de dias.
    Pero no: son bocones y no se acuerdan de que en estas lides, como en el truco, el que habla pierde.

  12. Coincido con vos schussheim, la torpeza de este gobierno para encausar al tìtere de Cobos es una verguenza. En esto también el gobierno muestra esa forma de actuar en base a caprichos o futiles reacciones propios de un adolescente.

    Hace 5 años que espero que esta gente madure y todavìa no veo avances…

  13. Con respecto a la comparacion con Carrio: un cosa es mirar a Jesus desde arriba (se le ve la coronita nomas) y otra mirarlo desde abajo (se le ven las BOLAS) Bien, D’elía. Saludos.

  14. schussheim: yo creo que USA esta haciendo una movida con esto, digo este Antonini era un furioso antichavista, que sabia y participo del golpe a Chavez en el 2002, como es que ahora llevaba guita directo de Chavez a Cristina? ademas, que hace declarando detalles sobre el delito en Argentina en USA? alla, el delito que s einvestiga es la entrada de agentes venezolanos para hablar con antonini, porque se debe detallar sobre el delito aqui?

    ahora tampoco creo que USA haya inventado esa guita, que directamente la CIA le dio una valija a Antonini y le dijo «usala», para mi la guita era de algun negocioado del que forman parte argentinos y Venezolanos, sino desde el gobierno saldrian a detallar como es que es un invento de la CIA o el FBI, si nunca pasara algo parecido entre arg y Venezuela, saldrian, dirian su version y quedaria claro.

    dentro de todo, en el mejor de los casos era guita para la campaña de Cristina, que tendria de tan terrible eso? esta bien esta mal, pero como se financian las campañas en el mundo? no seamos inocentes. Ahora, tal vez era alguna coima o algo asi.

  15. Concuerdo con Charlie (obviamente). El autoincriminado grone es videla del otro lado del cerco.
    No es para asombrarse, estos jacobinos a la violeta vienen haciendo lo mismo desde los inicios. No lo veo muy diferente de Jose Marmol, o de Rivera Indarte. Un poco oscuro, pero lo mismo. Son los modernos cultores de la negritud pop y discriminadora. Por eso usar como insulto contra Cobos lo de «blanco». Pero recordar que el «negro» D’elia viene llenandose los bolsillos a costa del pobrerío con las famosas «autoconstrucciones», ya desde la época de Grosso, Dominguez, etc, cuando con Kelli Olmos «erradicaba» villas (palermo, etc), mandando a los habitantes a sus terrenitos en Isidro Casanova (tierras fiscales)donde el les «autoconstruia» sus casitas.
    El Hugo tiene el petroleo, los kk las obras públicas y el juego, D’elia su paraiso de tierras fiscales, actualmente en grado de master con su ftv (remember Claudia Bello)
    Otro chorriprogre del andare facile.
    Lamento por la gilada que cae, estos vivillos siempre tienen un curro barnizado con un discursito.
    El hombre es, además de ladri, un resentido.
    Mas allá de eso, Cobos no se sostiene, es un soyapa, y el grone también.

  16. Traer a Videla al ruedo no es mas que una versión criolla del recurso berreta de tirarse con Hitler que hacen algunos reduccionistas en cuanto un debate se pone áspero.
    Y como suele ocurrir, es además equivocado. Pues mientras lo que hace D’Elía de Cobos es descalificarlo en términos políticos e históricos(luego de unas previas reflexiones sobre el Judas histórico que exceden la capacidad de de teorización de cualquier milico), lo que haría Videla con D’Elía es matarlo, no en el plano del debate sino en el de la vida real. Matarlo previo ninguneo como ser humano, cosificándolo calificándolo como simple brazo ejecutor de políticas decididas por siniestros enemigos del ser nacional, ondeadores de sucios trapos rojos, enemigos de nuestra forma de vida occidental y cristiana. Modos de decir que pueden ser comunes a otros sectores y momentos de la vida argentina, pero que la dictadura genocida llevé al acto. Matando.
    Cobos me parece un ser despreciable, bien descripto por D’Elía. Pero no se me ocurre que haya que matarlo, y nadie plantea cosas como esa. Pero ninguna tilinguería políticamente correcta debe impedir expresar en blanco sobre negro que pensamos de Cobos, de sus valedores, de los que lo usan y de los espíritus simples que hoy lo ven con buenos ojos.

  17. Schussheim, por eso digo que no es lo más inteligente para decir. Igual, también hay que decir que justamente por esos errores es mejor el kirchnerismo que el pragmatismo bastante apareado con el cinismo o la ineptitud de todos los ex jefes de Gobierno porteños que han existido hasta el momento.
    Raf: Videla del otro lado del cerco… esmerate un poco por favor…
    Saludos

  18. Tenés razón, Carpe Diem. Hice mal en traerlo a Videla a colación. Para ser Videla, o Hitler, o Stalin, hay que tener un grado de enfermedad mental que es raro, lo que los hace atrozmente interesantes en el catálogo de la raza humana. Mejor dejarlo a hablar a D’Elía solo. Lo que sigue es parte del texto admirado, pero reemplazando a Cobos por D’Elía, y diciendo exactamente lo mismo, con las mismas palabras, desde el otro punto de vista, si alguien tan bruto y tan desaforado como D’Elía lo describiera a él.

    D’Elia es la sociedad con la corruptela, la banda y la patota, con el oscurantismo retrógrado, con el populacho parásito del choripan, con la brutalidad de los nuevos ricos y con los que hablan de los derechos humanos para llenarse los bolsillos.
    Esta rara mezcla de pelotudo y perverso, negro, gordo, torpe de cabeza y corazón, peronista hasta el tuétano, es la novedosa alternativa que nos propone el poder político como salida social para la Argentina. En primera fila están los nuevos ejércitos de ocupación, que son los que se auto-declaran progresistas y construyen personajes y amenazas imaginarias, e historias que articulan con sus deseos de poder político y económico; detrás están los Ulloa, los Uberti, los Verbitskys, los Skenazi, los que siempre necesitan un matón a sueldo.

  19. Y sí, Furcio, es simplemente cuestión de elección, en eso tenés razón. A mi de las dos opciones me gusta la de: Peronista hasta el tuétano, junto con los progresistas, Verbitzky y el populacho. Si a vos te gusta: Delarruesco hasta el tuétano, los medios del establishment, Grondona y la oligarquía, y bueno, estás en tu derecho, gustos son gustos, dijo la bruja y se comió un helado de moco.

  20. Yo no dije que me gustara una cosa ni la otra. Dije que hablar como lo que es, un maton de puerta de discoteca que afana cuando puede, tiene el mismo merito que su estatura humana. Que es la misma estatura de a quienes les llega el mensaje.

  21. Una de las cosas más notorias cuando se refieren a D’elía es respecto a su condición de «matón» y/o «ladrón».
    Expresiones que, en general, provienen de opinadores de clase media que tienen poco o ningún conocimiento directo del personaje en cuestión, que tampoco tienen pruebas concretas de aquello de lo que lo acusan y que, de nuevo en general, no es más que la mera repetición de un discurso instalado por medios a los que la idea de «verdad» no les preocupa demasiado. Lo que les preocupa son sus intereses y la verdad para ellos depende de la fórmula: ¿ dos más dos: cuatro? – NO, mejor, ¿Cuánto quiere que de?
    A partir de esa presunción D’elía (y seguramente ése será el destino de cualquier otro como él) pasa a ser la medida y la excusa para ignorar o rechazar lo que dice, lo que propone, lo que hace. En bloque, absolutamente y sin ninguna discusión, el tipo ES, López Rega, un SA nazi, un guardia de la revolución iraní, un chorro, un…. y sigue la lista. Larga.
    ¿Será todo así? ¿El tipo es realmente esa bestia mediática? ¿Nada, pero nada, de sus posturas es atendible? y una pregunta que me parece prudente hacernos, ¿Cuando le apunta a otros personajes, Duhalde digamos, miente? ¿No sabe lo que dice? ¿Habla desde lo que no conoce o habla precisamente porque conoce de lo que habla?
    Hay, creo, en esta época una costumbre malsana y es la emblocar todo en respuestas fáciles y más o menos «estéticas» – D’elía es negro, grandote, le metió un buen tortazo a un jetón que lo insultaba y tampoco se va con muchas vueltas a la hora de recordarles el pedigree a más de un prócer «resucitado» por estas horas inquietas. ¿Eso lo hace «malo»? Sospecho que no y me llama la atención que hasta ahora hablen pestes de D’elía pero al mismo tiempo no lo llamen mentiroso, que sería lo lógico si este señor fuera la porquería siniestra que nos dicen que es.
    También es curioso que los que se horrorizan por una piña bien pegada por este «fascista» no hayan dicho ni media palabra frente a los crímenes de esos «jovencitos» cruceños (en Bolivia) adornados ellos sí con simpáticos símbolos nazis. ¿Qué pasa? ¿Esos indios asesinados son tan parecidos a nuestro D’elía que se lo merecen? ¿y la democracia, la república, no corren para los oscuritos?
    Por cierto, pegarle una piña a un jetón es un crimen horrible que justamente debe escandalizar a las almas sensibles pero, ¿aplaudir a un señor que llama «zoológico» a más o menos la mitad de sus compatriotas, qué es? un simple «irse de boca»? ¿dejarse llevar por la emoción del momento?
    A mí no me gusta D’elía, pero menos me gusta que me quieran pasar gato por liebre. Y seamos serios, si un jetón me sigue una cuadra puteándome, lo menos que le doy es una piña. De paso y para comparar la catadura «moral» del susodicho; en lugar de salir corriendo a buscar cámara, ¿por qué no le hizo frente al «matón»? o mejor ¿qué clase de «coraje cívico» es putear a un tipo y rajar como gallinácea? iba a poner como rata, pero suena fuerte.
    D’elía dificilmente pueda pasar por Blancanieves, pero seguramente no es el monstruo de Frankenstein. ¿No es más democrático y republicano rebatir sus argumentos con argumentos mejores?
    Seguramente es más cómodo pensar que no tiene razón porque es negro, peronista y de modales ásperos. Suerte que hay luminarias intelectuales como DeAngeli o el Cleto para ofrecernos un destino de grandezas, no?
    Saludos.

  22. Raf:

    Tus palabras:
    Hay, creo, en esta época una costumbre malsana y es la emblocar todo en respuestas fáciles y más o menos “estéticas” – D’elía es negro, grandote, le metió un buen tortazo a un jetón que lo insultaba y tampoco se va con muchas vueltas a la hora de recordarles el pedigree a más de un prócer “resucitado” por estas horas inquietas. ¿Eso lo hace “malo”? …
    Las de D’Elia sobre Cobos:
    Esta rara mezcla de pelotudo y perverso, blanco, flaco, ido, light de cabeza y corazón, delarruesco hasta el tuétano…

  23. ¿Y Furcio? Dónde está el problema? si me querías citar, te olvidaste de esa parte donde digo que de todo lo que acusan a D’elía no incluían que era mentiroso. Con Cobos no lo es. Cobos es un sorete, lo mires de donde lo mires, estés a favor o en contra de D’elía o el gobierno.
    Y lo de la «costumbre malsana» tiene que ver con la actitud de descalificar a un tipo al que, básicamente, no conocen y al que, al pasar describen como una especie de monstruo, a partir de boludeces y mientras se recicla como virgencitas a toda una tropa de mal nacidos, empezando por la momia insepulta de Anillaco.
    Lo que Escriba puso es lo que D’elía piensa de Cobos, si tenés argumentos mejores, discutile con ésos y no descalificándolo de entrada.
    Saludos.

  24. Espectacular D´Elía, coincido de punta a punta con su caracterización del Cleto, el traidor.

    Los detractores se han limitado a descalificar a D´Elía con argumentos de bastante baja estatura, con la notable excepción de Ana C, que calificó sus dichos de «sarta de tonterías», aunque no explica porqué.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *