Chau Frente para la Victoria, Hola FNP

“..en mi corazón todavía queda

tanto por decir/no me voy…me quedo aquí.

Y si no, no aprendimos la lección”

Me quedo aquí. Gustavo Cerati

Ay. Me voy a meter en camisas de once varas.

Todo análisis sobre una situación política dada tiene, siempre, al menos dos modos de ser encarado. Una manera es -aún asumiendo que no somos neutros, ni objetivos, ni pre-ideológicos, ni pechofríos- intentar un máximo nivel de neutralidad y objetividad ante nuestro objeto de análisis, describirlo y, por último, esbozar algunos probables e hipotéticos escenarios futuros acordes con la situación actual. Digamos que un análisis así planteado puede llegar a ser un buen editorial. Bah, al menos a mí me gusta cuando leo algo de este tenor.

La otra manera es –por sobre todo asumiendo que no somos neutros, ni objetivos, ni pre-ideológicos, ni pechofríos- intentar un máximo nivel de neutralidad y objetividad ante nuestro objeto de análisis, describirlo y, por último, plantear un hipotético escenario futuro ¡que nos gustaría ver realizado!

Podríamos simplificar y decir que el acercamiento a) es propio de los analistas y editorialistas y el b) es el acercamiento característico de los dirigentes políticos.

Ay otra vez, ojalá fuera así. Si no me creen, lean esto, como un ejemplo de un tipo que “es” a) “haciendo” b). Para el ejemplo inverso…, bue, hay como millones de diputados, senadores, ministros y consejeros escolares que repiten discursos a) siendo ellos b).

¿A qué viene todo este introito? Viene a justificar el por qué de lo que van a leer más abajo. Nosotros (o sea Mendieta) no quiere ser un mero comentarista de la política, si no que es más ambicioso (y más masoquista) y pretende no sólo analizar lo existente si no también tratar de modificarlo. O sea: no quiere ser periodista, ni analista (al menos gratis). Quiere, luego de analizar, tirar propuestas, más no sea al viento de la blogosfera. Así que, no digan que no les avisé, ahí va.

Tesis 1: La tan meneada “pejotización” de Kirchner sólo existió como mecanismo defensivo. Esto siempre fue kirchnerismo con sus puntos fuertes y débiles. Sí, Kirchner pasó a presidir el PJ y desde ahí pensaba construir, pero más o menos con la misma lógica de siempre. El tema es que en los hechos no hubo construcción “kirchnerista” exitosa en los distritos.

Tesis 2: Desde la crisis del agro, por H o por B hay dirigentes que se van del kirchnerismo, por “izquierda” o por “derecha”. Las razones son variadas pero van desde “me quedé sin lugar en la lista” a “presiento un fin de época, hay olor a calas, rajemos”.

Ergo: El kirchnerismo, como la mayor expresión realmente existente (insisto, realmente existente, porque digamos que yo pondría más huevo que Mercado como 6 de Racing y sería más prolijo en mi estampa, pero dudo que alguna vez llegue a estar entre los 11) tiene que crear un espacio nuevo.

Por un lado, por una cuestión estructural: con la UCR-CC (+Cobos?) tenemos un panradicalismo, con Macri-Solá-De narváez (+Cobos?) un peronismo de centroderecha derecha, con todos los sellos y sellitos que ya sabemos tenemos un centroizquierda autodestructor y… (sí, lo digo) también tenemos un espacio Nacional y Popular donde entran todos-los-que-no-tienen-ganas-ahora-de-criticar-al-gobierno porque nos da mucho miedo para dónde soplan los vientos de cambio.

A ver, agucemos el oído entre las puteadas de todos los colores: allá escucho el silencio, por allá también, por allá también. Bueno, señor Néstor: a todos esos hay que juntar. Bueno, señores “sueltos”: tenemos que dejarnos ser juntados.

¿Qué significa en política crear un espacio nuevo? Desgraciadamente, de los 90 para acá, crear un espacio nuevo significa salir a mostrar gente nueva y/o mostrar gente que puede no ser nueva pero en funciones novedosas.

No se trata de remedar la “transversalidad” -que era más bien la forma que tenían los No-PJ de colgarse de algunos cargos en el momento de auge y la apuesta fallida de Kirchner a que le atrajeran algunos votos o amor de ciertos sectores medios- sino algo realmente nuevo. Más gente que le permita hechos concretos. Si querés: volver a tener Ministros (de Educación, de Desarrollo Social) y Secretarios (de Cultura, de Medios, de lo que quieras).

Tiene que ser un poco como cuando Menem se quedó sin gente para las elecciones de gobernador e “inventó” a Palito Ortega, Scioli y (ay) Reutemann. Claro que a mí me gustaría que Kirchner invente con otro perfil.

Tiene que ser como cuando en enero de 1999 ¿o fue en el 98? Cuando de lo único que se hablaba era de re-reelección sí o no y de la Alianza y el menemismo inventó un tema que era, creo, alguna medida para hacer más difícil el ingreso de inmigrantes de países limítrofes. Claro que, de vuelta, con otro perfil.

La pregunta es ¿existe esa gente?  Yo no sé, pero creo que sí. Primero haría un casting entre los que fueron a las plazas de la 125. Y si no existen, hay que inventarlos. Hay que inventarlos para darle aire a todo esto.

En síntesis, como me explicó Durán Barbas que hay que hacer: Adiós Frente para la Victoria, hola Frente Nacional y Popular.

Hagamos la coalición Nacional y Popular. El cuadrante Nacional y Popular del espacio político. Nacional y Popular. Curto y Sabbatella. Moyano y Yasky. Díaz Bancalari y Basteiro. Si ellos pueden hacer López Murphy y los Socialistas, ¿desde cuándo tenemos tantos pruritos nosotros?

¿O no dicen que somos populistas? Bueno: seámoslo.

: De chiquito, Mendieta no quería ser bombero ni policía. Soñaba con ser basurero. Ir colgado, como un superhéroe, del camión. Despúes se las ingenió para ser y hacer muchas cosas, todas más interesantes que lo que terminó siendo: un Licenciado en Comunicación, algunas veces como periodista, otras como funcionario público. Sus únicas certezas son su sufrimiento racinguista, la pasión por el mar y cierta terquedad militante. Todo el resto puede cambiar mañana. O pasado.